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VORÁGINE-Cuentos y Poesías - Lidia Susana Puterman

Published by Lidia Susana Puterman, 2021-09-18 12:41:29

Description: VORÁGINE es una obra donde se despliega el hechizo de la pluma sobre la hoja en blanco, para brindar un cúmulo de cuentos de intriga y misterio, así como también poesías románticas llenas de erotismo o triste desolación.
Mezcla de realidad y fantasía crecen como efervescencia en el desarrollo de las tramas, dando vueltas en espiral ascendente y descendente, para incentivar al lector a la culminación de la lectura, y así abrir un abanico de circunstancias plagadas de incertidumbre, suspenso, pasión o desventura.
Al leer cada historia o cada poema, el lector tendrá la oportunidad de saborear las distintas situaciones que se plantean, viviéndolas como si fuera el protagonista, con las mismas inquietudes y desavenencias, deseando llegar al final para conocer el desenlace inesperado y sorpresivo que le plasmó, con un sublime toque de magia.
Un viaje entre letras, algunas llenas de pasión, otras de locura y muerte…, los espera.

Keywords: cuentos,poesías,misterio,intriga,suspenso,romanticismo,erotismo,tristeza,desolación,incertidumbre,pasión,desventura

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50

AGONÍA Una lluvia tenue salpica el ventanal, agudiza tu ausencia, resquebraja el silencio. Busco más allá de cielos y caminos donde tu imagen se precipita en mil sombras. Ninguna luz alumbra tu regreso…, agonizo de esperas. 51

ALMA Se me escapa el alma por los poros buscando imágenes amadas, ansiando regresos de lejanías, desmaya en la espera…, se levanta. Presionan con fuerza los recuerdos y en cada suspiro el mundo arrasan, duelen hondo, se precipitan con furia, desesperados te buscan, pero no te alcanzan. Es en vano la ilusión, inútil la esperanza de abrazar tu presencia deseada, de enlazar nuestras locuras infinitas…, por los poros el alma se me escapa. 52

ALUCINACIÓN Capricho de enredarme en tus brazos, nuestros cuerpos unidos con febriles lazos. Que el aire envidie nuestras ardientes bocas Frutas rojas, maduras, de embeleso locas. Esparces néctar jugoso, me rozas, me tocas, quedan asidos los labios como inmoles rocas. Profusas se desparraman las caricias en mis sueños tibios que son delicias. Galope desbocado va dejando sus trazos cuando tu corazón brioso con el mío choca. Amanecido en soles y lujuria tu amor reinicias, hasta el llanto desbordado me provoca. La lluvia desdibuja imágenes preciosas, arrastra embarrando tu mágica esencia, la niebla de la noche vela tu estampa… ¡Se desvanece por siempre tu presencia! 53

AÚN NO ESTÁ TODO DICHO Hay papeles en blanco con murmullos de palabras esparcidas por el viento que nunca se escribieron. Alas de mariposas desteñidas por el tiempo que guardan secretos entre páginas de libros. Suspiros ahogados en las gargantas, inquietos, desesperados por aflorar entre sueños. Lágrimas acumuladas que en torrentes se deslizan y escapan para no morir. Aún no está todo dicho… Falta el silente adiós que incontenible en tu abrazo sucumbe. 54

AUSENCIA Presagio de sombras será mi destino sin tu voz latente, las caricias sedientas, tus cálidos besos, el abrazo prolongado. Este frío de ausencia que no cesa y corroe como el óxido, mutila como guadaña, lento aniquila, sin piedad, sin respiro. 55

BUSCANDO A TIENTAS Detrás de huellas fantasmas me sumergí anhelante, buscando a ciegas un alma inquietante que encauce mis ansias y mis locuras constantes, con calma atempere, con febril deseo, incesante. Con el corazón en un puño me encendí de esperas, con fuerzas insospechadas, en vertiginosas carreras me lancé sin pausa contra vientos y mareas, a tientas, enloquecida, venciendo mil barreras. Y supe del odio y el agravio que me dejó sin respiro, porque di sueños y se burlaron con el desamor y el olvido, hundí mis ilusiones en el llanto, furiosa al miedo prendida, me cegó la rabia, resurgí, como llama devoradora, encendida. Y crecí, me hice fuerte, árbol reseco que sin savia avanza, crucé horizontes avasallando, te busqué incansable, con ansias te soñé en mil sueños despierta, atrapándote en mi tela de araña, prisionero de miel y fuego…, te dejé escapar y enluté mi alma. 56

COMO LA VEZ PRIMERA´ La tarde deshojó su rojo manto. Temblor del viento pétalos de azahares. Con la emoción de una frágil primavera cuando tu tibia mirada me electrizó como la vez primera. Los faroles de la plaza con timidez encendieron, iluminando el rocío que febril se vertía. Tus manos cálidas tomando las mías en un latir apretado, el camino abrieron los pasos en un solo perfil abrazado. 57

COMO POLVO EN EL VIENTO Lágrima desnuda se desprende cansina, silente, suspendida en el aire como recuerdo viviente… rueda efímera, arranca un suspiro. Cuarto vacío, paredes blancas, encierran vigilias desveladas Se plasman lejanas sombras que se pierden sin dejar rastros. Mortaja de mármol sepulta poesía y llanto. Como capullo marchito entierra locas ansias, fugaces. Latidos de ausencias quiebran tantos febriles adioses. Desvanecidos sueños parten sin rumbo. Cenizas grisan el aire con espeso manto…, se esparcen como polvo en el viento. 58

CORAZÓN HERIDO Recorro un camino de amapolas blancas, la luz del sol les da un tinte dorado, brillante, inmaculado. Se mecen con el viento, se acurrucan al contacto de mi mano. Aroma de amapolas.... ¡Cuántos recuerdos brotan de sus pétalos! ¡Cuántas tardes a su sombra crecieron mis desvelos… Incontables! Perdieron tantas veces su color, su aroma, su nívea presencia, Otras tantas renacieron…, pero mi corazón se cerró a la espera, lánguida y sin promesas. No supo resistir al verdugo tiempo y se fue adormeciendo. No quiso volver a enamorarse…, tuvo miedo al cruel desafío del amor que engañoso te llevó lejos de mis brazos. Murieron los sueños, te los llevaste sin piedad, los arrancaste uno a uno… ¡Vacía me quedé! 59

CREPÚSCULO El sol se fue desdibujando tras las nubes violáceas pintando el cielo con tenues naranjas. Se fue alejando hacia otras tierras, a iluminar cielos lejanos, a entibiar almas inquietas. La noche llegó con su velo vaporoso. Estrellas como alfileres pendían plateadas, mudos testigos que el viento acunaba…, mi sonrisa les daba brillo, mi tibieza te aguardaba. 60

DESHABITAR Un atisbo de enojo se perfiló, centellaban sus ojos queriendo reprimir las lágrimas que pujaban por salir… incontenibles. La razón se negaba a comprender lo que su corazón gritaba en silencio, a oscuras, como latigazos que sacudían sin clemencia. Su imagen en el espejo le abofeteó la realidad. De un tirón arrancó el pasado, sonrió por dentro, levantó la frente… El dolor se perdió en el viento. 61

DESDE SIEMPRE Aún no te conozco y ya te extraño… No sé cómo acarician tus ojos ni besan tus manos. No sé cómo se asombra tu piel ni murmuran tus suspiros. No sé cómo es tu sonrisa que ahuyenta luminosa mis pesares. No sé cómo es tu mirada… pero es incandescente mi reflejo en ella. No puedo despertar sin pensarte ni sobrevivir a la intemperie de mis días cansinos. No sé caminar si no me alienta tu voz, ni sacudir las sombras de tantos adioses. Aún no te conozco pero te intuyo…, sediento de mi alma que te espera desde siempre. 62

DESHILVANO Descorro los escombros del olvido, con tibieza me asomo a los recuerdos, una voz efímera susurra en mi piel me transformo en libélula…, y vuelo. Recojo los deseos perdidos que deambulan, fantasmas que muerden hasta los huesos, las culpas se escapan en ríos silentes, en recónditos huecos se deshilachan los besos. Levanto ausencias con manos temblorosas, de trampas y soledades sin piedad me evado, en las esperas un ancla detiene el tiempo, se arremolinan cenizas como un tornado. Despejo las pestañas húmedas de sombras, el sueño anochece en mis pupilas inertes, lunas plateadas nutren mis sienes mientras deshilvano puntadas a la muerte. 63

DESLIZ Se desliza como al descuido una lágrima silente, rueda tibia por tu mejilla, muere en tu boca que muerde con cobardía palabras que el silencio consume, aniquila. Un suspiro sin querer se desliza, el viento lo sacude, cae dando tumbos por el empedrado de tu calle, se esconde entre las piedras, en las sombras se protege, se precipita, se desvanece. De tus párpados se desliza un adiós y tu mirada se pierde en el horizonte… Anclado queda como martirio, a la deriva se lanza mi corazón, crece la ausencia… Como fantasma me abraza el vacío . 64

DESOLACIÓN Errante, vestida de sombras, con la piel húmeda y el alma gastada, privada de luces, un mudo temblor, sólo un aliento, y el paisaje de testigo me cobija y me abruma en un único abrazo. Silencios que se multiplican como mil voces mudas, sacuden mis cenizas volteando mi letargo, y los miedos crecen como espantapájaros huecos, con alas negras vibran, se agitan y palidecen en mi gigantesco vacío. No queda nada…, ni el amor que latía al unísono de dos corazones que sufría de largas esperas y de tristes despedidas, ni el dolor del adiós que marca a fuego los bellos recuerdos del pasado perdido. No queda nada…, solo la desolación que invade cada poro, incendia el espacio interior y me destruye lentamente, como a un árbol cortado de raíz dejando su olor atrayente, su espíritu tierno y encantador convertido en perpetua ausencia. 65

DEVENIR DEL AMOR Por un instante nuestros destinos cruzaron… Tu camino seguiste, yo quedé en el cruce. Tu figura se perdió…Te tragó la distancia con su lengua voraz, mordiente, sepulcral. Mis ojos te buscaron más allá del horizonte, y mis brazos no lograron alcanzarte. ¿Dónde estabas cuando la lluvia acariciaba mi piel y el trueno tu nombre aullaba? ¿Dónde tu cuerpo gritaba ausencias en tiempos silentes bajo infinitas sombras que mis ojos nublaban? ¡Mi voz te reclama…! Caricias ardientes, anhelantes deseo brindar a tus pasos batientes. Los días cansinos arremolinan recuerdos que el olvido no quiere sepultar. La garganta trémula se angustia de ácidas lágrimas que no se quieren evaporar. Las manos vacías de caricias se alzan al cielo para poder abrazar. Tu ausencia hiere, doblega, aniquila. La lluvia me acompaña como ritual a mi soledad, su rumor constante, perverso, implacable, hace mella en mis sentidos. Arrebata un sinfín de pensamientos que hondos sacuden mi febril presente. 66

La luna me mira de soslayo como queriendo suavizar mi tristeza persistente, inquieta, silente. Remolinos de agua ascienden con la furia del viento, a las nubes su fuerza arremeten, desafían a la gravedad, se hunden impiadosos, espiralados hacia el sol gotean emociones…, escondidos bajo mis párpados enmudecen, aguardan, resurgen, como esperanzas aletargadas de anhelados ayeres. La distancia es un yugo con desborde de lágrimas, catapulta pasiones, incita a la demencia. Es un grito que sacude desde las entrañas, inquieta mis pensamientos, me arrastra al desamparo. Allí donde estés sacude mis fibras más íntimas ¡Háblame con tu silencio…! Yo escucharé sin interrupciones. Volutas de humo blanco emigran de un café que se enfría de esperas. Se disipan negras nubes, con timidez asoma el sol que apenas puede entibiar en este otoño que muestra otros paisajes bajo mis pies. Se abren múltiples caminos y la distancia se multiplica tan lejos de mis anhelos. Mis huellas buscan tu ancla para aprisionarte a mis deseos, detener mi incansable vuelo como frágil mariposa y contigo cumplir mis sueños. 67

Si tú y yo coincidimos en tiempo y espacio…, nuestras almas no pueden abandonar los cuerpos que son inseparables. Bajo feroz tormenta o con suave brisa nuestras almas se iluminan, resplandecen, se hacen cantarinas. El camino se abre a sensaciones infinitas que a las almas emocionan, conquistan, subyugan. Al final del camino donde tus brazos me esperen…, ése será mi lugar. Presiento tu próximo regreso… Aleteo de mariposa sobre mi piel, tu cabellera al viento danzará entre mis dedos, el rocío temblará en el hueco de mi ombligo. Nuestros latidos vibrarán en un solo sentir. Huirán los fantasmas que nos acuciaron y tu voz será promesa de eternidades. Más allá de la bruma y los relojes acuciantes distingo tu presencia que llena mis espacios de gozo y rompe mis dolorosos silencios. Me envuelve tu abrazo y me adhiere tu piel. Penetro en tu refugio y se caen mis barreras. Tu mirada electriza…, la bruma se disipa. No me sueltes…, no me sumerjas en el desamparo, en las sombras de tu ausencia, en una desgarrante soledad. Solo en tus brazos quiero amanecer ceñida, junto a tu boca de loca pasión unida. 68

Un estallido a flor de piel marca el inicio que resplandece bajo el fulgor de la luna llena como crisálida fuera del capullo. Fuego de soles sobre nuestros vientres se plasman avasallando como lava de volcán, como febriles huellas de huracán se enlazan en un solo abrazo nuestros cuerpos. Y es cantar de pájaros magia de estrellas, tu mirada traspasando la mía, tu caricia suave envolviendo mi ser, perfilados en una sola sombra. 69

DISYUNTIVA Surgió la disyuntiva como un huracán golpeándome las sienes. Luces de bengala se alternaban con crepitar de maderas. Transfigurados en astillas retorcidas, verdemar se pintaba en confusión cielo y mar Todo se hacía difuso, incoherente… Clavaba la incertidumbre su estaca de angustia y un revoloteo de pájaros negros aleteaba, avasallaba mi vaciedad. 70

EFÍMERO Nos sorprendió el crepúsculo… Los ojos irradiaban silentes interrogantes que acuciaban como filosas espadas latentes. Las copas colmadas tintineaban con exquisito blanco vino. Caía la tarde sobre las aguas y fuimos solo sombras sin brillo. Desparramo de luz en fugaces miradas. Nos alcanzó la despedida sin lástima… No hubo brindis ni sonrisas, sin consuelo pendieron efímeras lágrimas. 71

ENTREGA Se despereza el amanecer en tus ojos y me quitan el aliento. Como chispas de humedad te brillan, vibran al compás de mi sonrisa. Los jazmines perfuman mi piel de seda. Extasiada de susurros. un beso suplica mi boca. La caricia se intuye, tu hechizo que provoca. Se aflojan mis defensas embelesada de suspiros… Se enciende de pasión el alma. 72

ESQUIVE En la garganta llevo un grito ahogado como nube de huracán, que arrasar con furia quiere antes de morir en la oscuridad. Los ojos llueven ausencias que oscilan en tempestades, se apretujan los párpados para resguardar lejanas imágenes de tiempos queridos. Estiro los brazos para encadenarme a los recuerdos que no quiero sepultar y las telarañas se descorren para las sombras del olvido esquivar. 73

ESTOY VIVA Con los ojos cerrados y los sueños despiertos voy escalando muros de piedra escarpada. Abrazo soles, despeino nubes, cruzo abismos, vuelo pájaros. Siento la caricia en mi piel de brisas tras el horizonte. Suelto mariposas, respiro aromas, esculpo besos bañados con tu risa. 74

FUEGO Con el fuego en la mirada, se incendian las palabras que tu boca no pronuncia. Se esparcen cenizas en el silencio que me abraza, como únicos testigos de tu partida. Pierdo noción del tiempo… Se queman las naves que te arrancan de mi espacio. Lejos empujan los vientos donde mis ojos no te alcanzan, y se marchita la esperanza, junto al olvido se sepulta. 75

FUISTE Sentí el silencio filoso calándome hondo los huesos como puñal punzante, hasta las sombras partieron tras tus huellas errantes. El tiempo detuvo su andar con vértigo, como al descuido te tragó la lejanía persiguió el alma tu presencia mis ojos quedaron en letanía No hubo siquiera despedida ni una esquela, ni una voz, los sueños ardidos en llamas. Fuiste un espejismo, frágil, perdido… ¡Mi grito apagado te reclama! 76

HASTA EL ÚLTIMO SUSPIRO Te extraño como nunca y no te tengo…, como siempre. Los relojes se han detenido en espera de tus gráciles pasos recorriendo el camino que te acerque a mis brazos. Mis ganas de verte son más grandes que la distancia que nos separa… Si tuvieras mis ojos y yo tu piel, nos fundiríamos con tu sabor en mis labios de néctar y miel. Puedes estar lejos de mis ojos pero no de mis pensamientos. Te llevo adherido, plasmado. Sólo tu amor aspiro para perdernos juntos… Contigo…, hasta el último suspiro. 77

INFIERNO Tu mirada de ópalo azul languidece en la tarde, llueven infiernos que corroen tu interior. Cielos de golondrinas se esparcen en lejanos aleteos, han emigrado en silencio sin despedirse de tu alma. No quieres rendirte ante lo inevitable…, tus manos imploran el ansiado regreso. En estado de pausa anclaron los besos, trémulas aguardan por surgir las caricias. Cuando tus pasos impregnen nuevas huellas y esparzas las cenizas en el viento del pasado, las deseadas promesas desanudarán temblorosas. 78

LEVEDAD Transito calles…, el barro abraza mis pies, huellas profundas marcan el camino. La lluvia torrencial inunda mis pisadas y borran sin clemencia mis incontables pesadillas. La noche y sus sombras se deslizan por mi espalda y aligeran mi carga. El paisaje es testigo de la levedad de mi ser. Floto de la mano del olvido con lágrimas que sonríen bajo la luz del amanecer. 79

LLUVIA DE CRISTAL Como espejos quebrados caían agujas filosas, repiqueteaban sonoras sobre las baldosas. La tarde lluviosa gritaba tu febril ausencia, esperanzas frágiles mi loca mente silencia. Mis manos en el cristal ansían tu presencia, rayos en la tormenta marcan mi sentencia. Un cielo grisáceo y llorón me aletargaba y mis sueños truncados deshilachaba. La lluvia desdibujó imágenes preciosas, arrastró embarrando tu mágica esencia, la niebla de la noche tu estampa velaba. 80

LOCURA DE AMOR Quiero amarte en el grito y el silencio, el crepúsculo y la tormenta, batir mis alas de alondra con destellos de sol en tus orillas. Quiero seducirte con mil caricias de fuego sobre tu cuerpo varonil, y que sobrepases los límites con la debida imprudencia. Quiero deleitarte con mis besos impertinentes susurrando en tu oído tibias palabras de amor hasta enloquecer tus sentidos. 81

LO SÉ “Sé que voy a quererte sin preguntas Sé que vas a quererme sin respuestas” Mario Benedetti Lo sé… Hay un silencio cómplice. La noche es testigo de mi espera. La luna me regala su lumbre de plata para verte llegar. Las olas se deslizan en la playa con ritmo constante. Llueven estrellas que besan la espuma. Mi alma se eleva en un latir alocado. Mis pasos se encaminan a tu encuentro. Tus pasos se detienen en mi abrazo. 82

MELANCOLÍA Madrugada invernal… El frío lacerante quema dentro mío, se queda dormido, se niega a escapar. Se despereza la soledad, impiadosa me enfrenta, me mira de soslayo, se ríe entre dientes. Vacilante el silencio abusivo penetra, como lanza filosa hondo se clava. Las lágrimas chorrean recuerdos que la melancolía abraza para no morir. 83

NO ERES Tú Tu no Tú no eres… Tú no eres el hombre que anhelaba desterrar mis sombras con sus manos tibias bañadas de sol y esperanza. Aquel que deslumbraba con sueños de aromas fragantes mis noches insomnes enjuagando las lágrimas presas en mis latidos. El que enamoraba mi boca de largos besos que corrían alocados en torbellino por mi cuerpo impetuosos, sin respiro. Tú no eres…, ya no más. 84

NOSOTROS Hay una piel que invita al ensueño… Un ensueño que se encauza contra la corriente. Un cielo descorre nubes y vientos… Un estallido se expande en la penumbra como bramido virgen, nos rescata del estado de letargo, y nos lanza con bocas rugientes a la eternidad. 85

NOSTALGIA Nostalgia… pálida me mira tras el espejo que mi alma agitada refleja, se pierde y renace. Ahueca mis sueños, de cansadas esperas, se sacude de inquietudes, se aletarga, se yergue. Y el fantasma que mostraba el espejo, desvanecido huye en las sombras, con luces se viste, con gracia se alza. 86

OTOÑO Tengo el alma adormecida de silencios, de penumbras, mis sueños se deshojan y se escapan como plumas. En mi estado de letargo yo mismo soy mi mismo frio mi misma soledad me abriga, y caigo en un desvarío. Temblor que desalienta, músculo trémulo y febril, hilachas que el tiempo sacude en mi último otoño de abril. 87

PRISIONERA DE AMOR “Es tan corto el amor y tan largo el olvido” Pablo Neruda La puerta se abrió… Una nube de polvo borró tus huellas, en un vacío infinito se hundieron mis pies, el tiempo infernal, mordaz, convirtió mi espera en cenizas y no hubo piedad para mis heridas abiertas. Las palabras enmudecieron en los labios apretados, los abrazos perdidos desfallecieron en el aire. ¡Tantos besos guardados! ¡Tantas ansias escondidas! El embrujo no se desvanece…, ni tampoco el olvido te entierra. 88

RECUERDOS La lluvia irrumpe el silencio del crepúsculo que lánguido y taciturno adormece de recuerdos, lejanos en el tiempo intentan regresar… La niebla de la noche con su manto los envuelve, turbulentos estallan, mezclados y furiosos arremeten en desorden y me empujan al pasado que insisto en olvidar. Se escapan del refugio marchitándose en lágrimas… A enterrarse volverán. 89

REGRESO Ojalá que tu adiós esté lleno de regresos La luna que nos cobija se llena de esperas y quedan en letargo los cantos de alondras. Las sombras se adormecen aguardando te lo propongas. Ojalá no demores… El río anunciará tu presencia, los campos tendrán placeres de árboles floridos. Sonarán campanas al aire y mis anhelos estarán cumplidos. 90

SIEMPRE Lo supe siempre… Que tu amor era mentira arráncandome negras lágrimas de febril agonía. Que el adiós sin remordimiento se haría carne en tus labios y sin lamentar ardería lento. Que el dolor sería desgarrante, quemaría por dentro hasta desfallecer asfixiante. Que la soledad crecería como espantapájaro de alas rotas e incipiente ceguería. Que el tiempo consumiría tu sombra y el olvido la sonrisa me devolvería. Nunca imaginé que yo tomaría la decisión de partir. 91

SOLEDAD “Pero hace tanta soledad que las palabras se suicidan” Alejandra Pizarnik Se pierde la vista en el camino sinuoso. El aire huele a tierra pedregosa. Rayos infrarrojos devoran las horas de la tarde… Ningún murmullo aletea sobre el ocaso. Hay un silencio que muerde esperas, insomnios que arrancan sueños aletargados. Presunción de lluvias en suelos esperanzados y soledades que arañan recuerdos lejanos. Las voces quedaron en pausa. Las gargantas se ahogan de sinsabores Nadie escucha. El dolor se arrastra en el repiqueteo de la lluvia de tus ojos. 92

SUCUMBÍ El grito del adiós me desarmó… Con agonía vació hasta mi sombra. Deshabitado de sueños quedó mi espíritu. Me endulzó su voz…, que ya ni me nombra. Como en letargo mi corazón se desnudó. Lágrimas negras y silenciosas se derramaron. Un arrebato surgió para abrazarlo… Como huracán sus palabras me deshojaron. 93

TE AMO Detenerse puede el mundo, las agujas del reloj estáticas, congelarse el fuego del sol… pero seguiré aquí solo para amarte. Contigo ganó el coraje y el miedo a lo incierto perdí…, sin saber cómo ni cuando a tu tierno amor sucumbí. Me atraparon tus brazos, tu sonrisa me encandiló, de las tinieblas como ebullición mi aletargado corazón resucitó. Somos calma en la tempestad. Locura de ensueño la piel eriza. Trémulas almas vibrantes. Dulce seducción que hechiza. 94

TIBIA TARDE Se me llenan los ojos de azules, brillante, encendida luz del candil, trémulo parpadeo al suspirar, soñar, en la tibia tarde de abril. Oh! Los poemas que recuerdos traen, sofocando mi pena de soledad, se vuelven nuevas las ganas de verte, en latente espera, con ansiedad. Cálidos soles llenarán mis días, volarán pájaros con suaves brisas, poblarán insomnios caricias tardías. Cantarinas voces en vacías almas, y el arco iris no tendrá sombras, cuando de frente digas que me amas. 95

TRAS LA BRUMA Deja que esta noche suelte mi cabello al viento, que mi mirada se pierda en tu transparencia, que me emborrache de amor pasión…, locura. Que sobren las palabras y relampagueen los silencios, que en galope desbocado retumbe en la tierra el latido de corazones fogosos…, alocados. Deja que esta noche no tenga un rumbo definido, y se anuden las manos que aguardan…, esperanzadas. 96

VERDE MAR Ojos que resplandecen en la penumbra, me miran a través de mí, traspasan hasta mis pensamientos más vulnerables, agitándome en lo más profundo, elevándome a la eternidad. Sucumbo sin piedad, sin medida, como un vino que se bebe frío y sacude intenso toda mi esencia, me nutre de recónditos placeres, subyuga mi femineidad como néctar de flores Tu mirada…, me pierde, me arrastra, me hunde. Es remanso verde mar, mi principio y mi final. 97

VÉRTIGO Salir a perderse, volver a encontrarse, sentirse libre, sin ataduras, más allá de incertidumbres y presagios vanos. Calmar estas ansias de amor peregrino, en tu mirada traslúcida, vertiente que enraíza mi alma en tu dulzura con vértigo de pasión. 98

VUELTA DE PÁGINA El silencio acompaña a la soledad de la mano que a mi lado se sienta. En un momento breve como un suspiro regreso al tiempo ido. Un loco pensamiento me sacude, avasalla como remolino mi mente. La marea arrastra con furia escombros del pasado sepulta lágrimas de hiel. 99


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