Como artistas, nos hemosencontrado con un espacio que, por susdimensiones, nos propone una nueva formade mostrar proyectos, cuya puerta seencuentra escondida en una ruidosa ciudadde oficinas y movimiento. En medio de la vorágine urbana, noshemos topado con esta plataforma delanzamiento de proyectos que nos presionaa apropiarnos de su flexibilidad y nossumerge en la red oculta que tímidamenteinsinúa. Ésta está disimulada y contenidadentro de un tamaño acotado perotransmutable, sólido, rico en conceptos.Placenteramente, comprobamos que suforma no somete a su corpulentofundamento teórico y que hemos deencontrar su llave en una red difusa deindividuos. En este fanzine se encuentranpublicadas nuestras obras como colectivo.De diversos lenguajes artísticos y decarácter procesual y/o experimental, sonfruto de la observación e interiorización enesta vasta red.En el número inaugural, el “N°0”,dialogamos con la obra de Verónica Sanesy Ana Rita Gendrot.
2
¿Cómo definiría a la Oficina Proyectista?<<La Oficina Proyectista es un espacio cálidopara desarrollar con libertad y tranquilidadproyectos artísticos.>> ¿Cuándo considera que un proyecto estáterminado?<<Sinceramente, no creo que un proyecto setermine sino que se detiene en un momentointeresante. O, como decía Paul Valéry,simplemente se abandona. La vida es constantecambio y esto se refleja en el arte.>>
Verónica Sanes - Ruidos 54
Verónica Sanes - Ruidos
La obra de Verónica Sanes, presentada en la exposición“Ruidos” llevada a cabo en el mes de mayo en la OficinaProyectista, incluye diferentes modos de producción.La obra de mayor tamaño, compuesta por pinturasproducidas desde una ostensión de la lona, evidenciaindicios de un proceso aditivo de construcción. Una seriede capas de experiencias vividas por la lona en sí,acumuladas en esa porosa superficie, que irrumpen enella y entre sí.Por momentos en las obras parece encontrarse unpaisaje vibrante, manchas, direcciones, pero todo esto sepierde en la mera sugerencia.La memoria de la lona no es precisa, tiene agujeros, esatravesada por el proceso y parece ubicarse en el lugardel cuerpo. Cuerpo en el cual penetran, por el azar, losacontecimientos de la vida que en sí mismo intentasignificar.“Ruidos” nos remite también al momento de pérdida dela imagen que se produce en la pantalla de lostelevisores que usan la tecnología del tubo de rayoscatódicos (CRT): cuando se produce interferencia y todoqueda reducido a puntos blancos y negros acompañadosde un ruido áspero, incómodo.
A través de la aparición de la pintura sobre la lona, la inconmensurable repetición de la acción de la artista se vuelve un acto agresivo remitiendo al arte de posguerra, al informalismo y el “action painting” por su abstracción y gestualidad. Resonancias que nos conducen al ruido del sin sentido y de la violencia que, en el contexto vulnerable de nuestra sociedad, parece ser el paisaje sonoro que nos atraviesa. “Ruidos” nos lleva por último a una multiplicidad de capas donde se manifiesta lo oculto, lo que no se ve pero que va dejando huella. Vemos un proceso donde nace una realidad distinta en cada mancha pero que de todas formas no podría existir sin la capa predecesora. Nos presenta fragmentos de una transformación indisociable:Bajo las capas, los restos: de lo que fue, de lo que es.Bajo la alfombra y sobre ella, la huella.En lo oculto, la inevitable obsecuencia de aquello que no se deja ser.Bajo la trama, yo misma.
7
11
14
¿Cómo definiría a la Oficina Proyectista?<<La Oficina Proyectista es una maravilla delugar, en el centro histórico de la ciudad, dondese hacen muestras de arte hace 12 años.>> ¿Cómo condiciona el espacio a su obra?<<El espacio y la obra son una misma cosa. Laobra se termina de armar cuando entra en unespacio y se arma diferente todo el tiempo.>>
Rita Gendrot - Camalotes
Rita Gendrot - Camalotes
Camalotes que invaden lo urbano, que acaparan un espacio delmicrocentro porteño y traen consigo criaturas peligrosas quehabitan lo que nos es desconocido.¿Habrán llegado de Oriente? Éste supo ser hogar de Monstruos,Hechizos, Sirenas…Y es aún la Otredad.Víboras que parecen creadas con el mismo barro de la orilla del Delta. Sunúmero intimida pero al acercarnos su temple nos desconcierta.Una mujer, coronada con un manto mariano, sostiene dos de ellas. Sugesto es glorioso: el trofeo en alto y sus pechos desnudos. No se inhibe,no tiene pudor, ya que su cuerpo no es privilegio íntimo del ámbitoprivado.De ninguna manera.Elige mostrarse. Rompe el statu quo.¿Es ahora parte de la otredad?
La estética kawaii es relativamente fácil deidentificar: infantil, naif, vibrante. Muchas veces, sinembargo, puede llegar a tomar un giro perturbador.Este último es el elemento clave que transforma altérmino. Nos estaríamos refiriendo, entonces, a lokimokawaii . Personajes raros en apariencia, peroadorables y extrañamente relacionables. Mientras quelas criaturas kawaii suelen tener grandes ojos, ypequeña nariz y boca (apenas una línea, en ocasiones),los personajes kimokawaii, en cambio, suelen tener unaspecto que baila entre lo tonto y lo tierno,permitiendo que el espectador se identifique con ellosy pueda sumergirse en las situaciones bizarramentefantásticas en las que éstos se ven envueltos. No obstante, lo kimokawaii no deja de serinquietante. La atmósfera inocente de lo kawaii se vadisolviendo, a pesar de la similitud visual entre ambas,si vamos más allá de cómo lucen, y aceptamos lossentimientos de incomodidad que nacen en nosotros,puesto que lo kimokawaii surge, usualmente, de laviolencia inherente a la sociedad y a los sereshumanos. Si lo lindo y dulce es parte de nosotros, lo estambién lo brusco, lo grotesco y lo retorcido.
Natalia Jazmín La Greca
Search
Read the Text Version
- 1 - 28
Pages: