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Título de la obra: “Las Plumas del Sol “ Rama: Literaria: Cuento y Poesía Compilador: Ramón de Jesús Hernández Olivares Derechos Reservados de cada Autor Prohibida su Reproducción Parcial o Total de esta obra por cualquier medio. Se autorizan breves citas en artículos y comentarios bibliográficos, periodísticos, Medios Electrónicos, Radiofónicos y Televisivos, dando al autor los créditos correspondientes. Diseño de Portada: José Eduardo Cruz Pérez “Rumor de los Vientos” 30 x 45 cm. Contraportada: Ramón de J. Hernández Olivares Primera Edición impresa en: Art Publicidad Arista No. 1110 casi Esq. Hidalgo Veracruz, México Agosto 2015 2
PRESENTACIÓN En el principio la literatura inició desde el momento en que el hombre fue capaz de transmitir la palabra. “Escribir y publicar no son la misma cosa”. “Escribir es encontrarse con un conjunto de palabras elaboradas en un universo de letras difíciles de seguir. Para qué escribir, para qué publicar. Para abrir la puerta a la intimidad no del autor, sino del lector. Ethel Krauze dice en su libro Cómo acercarse a la poesía “en la poesía las palabras no aluden únicamente a un objeto determinado, sino que encierra significados múltiples y animan nuestra memoria para hacerlos presentes y simultáneos; es lo que da unidad y riqueza a nuestra visión del mundo”. Toda obra creativa se convierte en destino: deja caer la máscara para ser y confundirse con su obra: imagen- pensamiento, lucidez-inteligencia, rigor intelectual-erudición. En la claridad del lenguaje de la poesía, se resuelven las salidas irónicas, humorísticas, circunstanciales del poeta- pensador, que no imagina la realidad, la vive y la transforma para hacerla original. En esta selección, participan una familia de pensadores de diversos contextos y formaciones, pero especializados en cabalgar por senderos marchitos, trozos de angustia, ángeles 3
desheredados, tierras desoladas, huellas de huérfanos, saludos afectuosos. La lectura de este libro nos motivará a reflexionar nuestros recuerdos, fantasías y esperanzas. Gerardo E. Soto Paz. 4
LETRAS DE AMOR Y OTROS DESAJUSTES NEUROQUÍMICOS Claudia Elizabeth Castillo Velasco. Nacida en el estado de Veracruz, México; el 15 de diciembre de 1989. Licenciada en Psicología de la Universidad Veracruzana. Actualmente psicóloga y terapeuta en el Centro de Rehabilitación Infantil de Veracruz C.R.I.V.E.R. Ganadora del 1° lugar en la edición 2012 del “Certamen de Calaveras Universitarias” de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Participante activa de la Revista Virtual “Poetas sin Fronteras”. Embajadora de España en el “Festival Internacional de Poesía Electrónica: “Alas de Cristal” de la Revista Virtual “Poetas sin Fronteras” y participante del 1er. Festival “Poetisas del Tiempo” de la Revista Virtual Poetas sin Fronteras. Participante del Club de Lectura “Juan Pablo Sartre” y del Club de Poesía “Noche de Poetas”. Publicación de Antología grupal de poesía y cuento “Fragmentos de Luna (Destellos)”. 5
LA ALQUIMIA NEUROBIOLÓGICA LLAMADA AMOR (CONCENTRACIÓN DE DIVERSOS NEUROTRANSMISORES) Un día en específico, no antes ni después, exactamente cuándo debe ser… ¡Te enamoras de verdad! Sin siquiera darte cuenta, el aroma del amor viaja hasta tu olfato y hace que gires tu cabeza para buscar de donde proviene aquella sensación casi imperceptible de feromonas volando por el aire hasta tu nariz, lo cual produce aquel efecto esperado y miras a los ojos a esos otros ojos que te hechizan, te atrapan y te hacen temblar. En ese instante se activan las hormonas de testosterona y estrógenos sintiendo que tu corazón desfallece en taquicardia, aumentando la frecuencia cardiaca, comienzas a hiperventilar y sucumbes ante la ironía del amar. Mueves tu cuerpo con cierta sutileza para mandar señales intermitentes de que muestras interés en ese otro ser y simultáneamente son enviadas a ti. Hay una complicidad heroica en sus miradas y mejillas sonrojadas. Todo tu cuerpo apunta hacia ese otro ser, y dependiendo del tiempo que necesite tu personalidad y las circunstancias para iniciar el primer acercamiento, comienza a liberarse gran cantidad de Dopamina en tu cerebro y en ese momento toda tu existencia te obliga a acercarte y hablar, o hacer lo que tengas que hacer… ¡No importa! Ya sucedió Comienzan a salir, a conocerse, a lo que sea ¿Acaso importa? ¡Claro que no! Tan solo, hagas lo que hagas, te enamoras más de esa persona, y no observas ningún defecto, tampoco sientes, escuchas o hueles de manera objetiva; el neurotransmisor Noradrenalina en tu corteza cerebral se segrega en aumento y la información no es procesada adecuadamente… ¡Todo parece perfecto! 6
En la mañana al despertar, al momento de dormir, a la hora de comer, cuando tu mente empieza a imaginar, cuando meditas al caminar, de lo que hablas al conversar, allí en tu pensamiento está esa persona especial. Disminuye el neurotransmisor Serotonina y todo se vuelve un huracán de suspiros inadvertidos, sonrisas espontáneas cuando estas a solas, tararear canciones mientras realizas alguna actividad y ver su imagen en tu mente cuando tus ojos llegas a cerrar. También se incrustan en tu alma los detalles especiales que esa otra persona hace para verte sonreír, todos sus gestos y absurdos ademanes que nadie parece importarle como a ti. Admiras lo que es esa persona, te interesas en sus gustos, en sus actividades, en las personas que lo rodean, en todo lo que le apasiona. Se complementan al momento de besar, cuando tomas su mano o brazo al caminar, cuando se respiran mutuamente, cuando le das un beso en la frente, cuando tus manos se apoyan en alguna parte de su cuerpo, cuando la piel se eriza y se funden al mismo tiempo, cuando sus miradas se leen como libros, entonces el amor florece como un suspiro. La Feniletilamina desencadena la producción de Dopamina y se concentran grandes cantidades de Norepinefrina, la energía aumenta y sientes que vuelas. Tu corazón late más fuerte y la euforia crece. De esa forma tan compleja transcurre a veces el amor, y cuando pasa el tiempo, (a cada quién le toma un tiempo diferente) algo cambia pero de una forma tan sutil, tan inadvertida, de manera paulatina, casi como fantasmas al mediodía… El torrente de neuroquímicos se disipa, disminuye lentamente la Dopamina… ¡Esa persona deja de ser perfecta! Comienza a tener defectos… pero, ¡¿Cuántos defectos?! Cada día se notan más fácilmente, incluso te preguntas ¿cómo las demás personas no los 7
notan?, se vuelve insufrible la situación, te enojas, te irritas, te ofuscas, necesitas que por un tiempo aquella persona se aleje de tu visión. Todo eso que amabas, es precisamente lo que ahora detestas. Sabes en lo más profundo de tu interior que te recuerda a alguien, pero sin admitir a quién. No se soportan, se asfixian, se critican, discuten, hay ira en sus ojos, tienen constantes desacuerdos, no se comunican, no se entienden, emerge la Adrenalina… ¡boom!, finito. ¡Una bomba explotó! Entonces es allí mí estimado lector, precisamente allí, en ese mismo instante en que todo hace “boom”, cuando sabes que debes tomar una decisión, una importante decisión. Porque sabes muy en el fondo que a pesar del rencor, la cólera y la ira que se alojan en ti, que no puedes o debes alejarte fácilmente de esa persona que alguna vez te hizo feliz. Así es como tomas esa difícil decisión… ¡te quedas o te vas! Existen puntos medios, pero de esos no hablaremos aquí. Si decides irte, se repetirá una y otras vez la misma historia aunque con menos intensidad hasta que decidas quedarte o mueras decidiendo no amar. Pero si desde el principio, desde la primera vez que te enamoras de verdad, decides quedarte en vez de retirarte, entonces surgirán progresivamente lágrimas que sacarán toda esa ira almacenada allí dentro. Todo ese dolor tan grande de no amarte lo suficiente, del enojo de siempre haber visto tu reflejo en esa otra persona, porque es bien sabido que solo podemos hacer lo que somos… escribir de lo que sabemos, hablar de lo que pensamos y amar lo que conocemos. No hay más. Es allí en donde te das cuenta que elegiste y te enamoraste de esa persona por una razón tan profunda, tan específica, tan exquisita, tan sublime, tan difícil de plasmar en palabras, que por el momento no se hablará tampoco de ello aquí. Pero si sabrás que esa persona está 8
relacionada con todas tus vivencias, con todo lo que tú eres y entenderás el motivo por el cual comenzaste a detestarla tanto. Y comenzarás a sanar eso que estaba dentro de ti, que llevaba doliendo por tantos años, estaciones de cambios y de frustraciones, de no entender al mundo, de no conocerte a ti. Y aceptarás todo, todo cuanto has vivido, todo lo que tú eres, porque te alegrarás de aquel momento en que Dios simplemente puso a esa persona especial allí en un lugar del planeta Tierra. Entonces dejarás de sentir el enamoramiento y amarás de verdad. Comenzará a segregarse Oxitocina y Vasopresina en tu cerebro y podrás amar a esa persona tal cual es, con todos sus defectos y virtudes, con todos los cambios que pueda llegar a tener, con todo lo que conlleva la fragilidad del ser humano… Ya no habrá idealizaciones, ya no pretenderás tomar nada de ese ser, ya no aumentarán o bajarán tus afectos en la medida de lo que hace, sino que ahora desearás dar; ¡Dar todo lo mejor de ti!, hasta que ya no puedas más. Sentirás que flotas, que te encuentras suspendido en el aire más cálido y reconfortante que nunca hayas sentido, que todo se vuelve paz. Así de pacífico como la quietud que se asemeja a una ola en conjunto con el viento, contoneándose ligeramente con el mar. Así el amor que es sustancia y esencia, instantes y recuerdos, chispa que quema, recorrerá cada célula, de tu Sistema Nervioso Central, hasta el día en que partas de esta vida, y la muerte se encargue de disipar tu alma en energía… ¡Energía que nunca morirá! 9
PASOS PARA UNA CITA DE CAFÉ (AUMENTO DE DOPAMINA Y NORADRENALINA) Apresurar el paso para llegar a tiempo mientras resuena los tacones en el pavimento. Mirar constantemente el reloj de la muñeca derecha, acomodar la blusa, bajar la falda. Detenerse a una cuadra, sacar un espejo y lápiz labial, deslizarlo en los labios para que se vean rojos. Continuar caminando para llegar al lugar indicado y suspirar antes de entrar. Sentir el rápido palpitar del corazón, ponerse nerviosa. Recorrer con la vista el lugar para buscar a la persona con la que acordaste verte… ¡encontrarla! Verlo allí sentado y sentir genuina felicidad. Hacer una seña levantando la mano estableciendo contacto visual y sonreír. Poner detrás de tu oreja una melena de tu cabello tímidamente. Caminar hacia él mientras miras hacia abajo, llegar a la mesa y saludarlo dando un delicado beso en su mejilla mientras tocas su hombro, deslizar la silla y sentarte. ¡Mirarlo a los ojos!, sonreír, hablar banalidades. Buscar al mesero con la mirada, hablarle al mesero, abrir rápidamente el menú, darle un vistazo, dejarlo en la mesa y pedir una taza de café, esperar a que tu acompañante pida su orden y que el mesero se retire. Volver a mirarlo a los ojos y sonreír tímidamente. Escucharlo hablar mientras miras su rostro, observar sus labios y desear besarlos, seguir su plática y responder aportando comentarios, hacer una conexión. Voltear cada cierto tiempo a mirar a las demás personas del alrededor. Oler su perfume desde lejos, mientras habla observar lo bien que le queda el color de la ropa que trae puesto. Acomodarte el cabello varias veces, colocar tu mano sobre tu mejilla y el codo sobre la mesa mostrando interés. Moverte ligeramente a un lado cuando el mesero trae el café, esperar a que lo sirvan, ver el humo salir de la taza, esperar a que el mesero se 10
retire. Ver el café y prepararlo, tomar una cucharita e introducirla en el café, revolverlo lentamente mientras contemplas a tu acompañante, darte cuenta de que te está mirando, ¡sonrojarte! Continuar platicando, reír juntos, probar el café con la cuchara, agregar un poco más de azúcar. Colocar la cucharita a un lado del platito que viene debajo de la taza y escuchar el agudo sonido que produce. Levantar la taza y sorber un poco del contenido, dejar la taza en el plato. Observar que quedó un poco de tu lápiz labial en la taza de café. Conversar de cosas profundas, tomar su mano sobre la mesa ocasionalmente, seguir tomando café. Mirarlo a los ojos, sentir que oprimen tu corazón, ver su cuello y otra vez sus labios. Pedir café unas cuantas veces más, limpiarse con la servilleta. Sentirte acelerada por el efecto de la cafeína, enamorarte, sonreír. Acariciarte el cuello, levantar los brazos y estirarte, acomodarte nuevamente. Acordar que es tiempo de irse. Buscar al mesero y pedir la cuenta, tomar tu bolsa y colocarla en tu hombro. Caminar junto a él hacia la puerta y quedarse detenidos allí porque desean seguir platicando. Mirarse a los ojos, acercarse lentamente, quedar frente a frente, cerrar los ojos y girar el rostro suavemente hacia la derecha, sentir como si un imán te acercara a su boca, rozar sus labios y su nariz, respirarse mutuamente, acariciar sus labios con los tuyos, sentir que el corazón explota, la calidez de su cuerpo, la humedad de su beso que dura eternamente. Mirarse. Sonreír. Despedirse con una seña, caminar sintiendo que flotas… ¡Suspirar! 11
EL MIRAR A LOS OJOS (CAPTACIÓN DEL AROMA DE LAS FEROMONAS) Puedo verte sin remedio, y adentrarme en tu alma; ¡que preciado placer! Me confiere tu mirada. Más allá del tiempo, de lejanos horizontes, aquellas perlas cristalinas, ¡hipnotizan mis temores! Permíteme observar, a quien tengo de frente, contemplar esos luceros; ¡parpadean inminentes! No te escondas detrás, de tu impenetrable barrera. ¡Muéstrate tú mismo! Déjame sentir tú esencia. Anhelado manjar, asomarme en tu ventana, que me invita a probar ¡las heridas del alma! Quiero descubrirte, descifrar todo código, que esconde aquel velo, puesto en tus ojos. No rehúyas la vista, no te escondas, no evadas, ¿Qué no ves que me embelesa, la energía de tus pupilas claras? 12
¡Hagamos contacto visual! Hazme saber que estás presente, que toda tu atención, tú me la concedes. Porque si esos cristales, tú posas aquí, todo derrumbas, muy dentro de mí. Ardientes luceros, fanales incandescentes, permíteme entender, al ser humano que siente. Retinas humeantes, iris deslumbrante, mirarte a la cara… ¡es un placer insondable! HAIKU’S (AUMENTO DE SEROTONINA) Coqueta brisa, besas tiernas praderas… ¡Flores sonrojas! Labios carmesí, cálidos en invierno. Placer junto a ti. Sutil belleza, cuando te ruborizas ¡Hermosa rosa! 13
ESE INSTANTE (LIBERACIÓN DE OXITOCINA Y ENDORFINAS) Todo valió la pena por ese instante, ¡repleto de magnolias y fragantes perfumes! Colmados de palpitaciones tintineantes, y fuego que arde en la sangre desafiante. ¡Valió la pena por la humedad electrizante! Por la cercanía de dos cuerpos vibrantes. Nuestra respiración agitada que se consumía, con el tímido temblor rozagante de alegría. El corazón desaforado pedía a gritos, del emoliente néctar de tus besos disuadidos. Estrechaba tu cuerpo lentamente junto al mío. ¡Nos fusionábamos en una ráfaga de remolinos! Bailamos chispeantes en un abrazo duradero, que parecía un sueño de hadas y de cuentos. Mis manos descansaban en tus hombros de acero y tus manos rodeaban mi cintura con revuelo. Estrechamos el espacio que aún sobraba, fundiéndonos en aleación de metal y porcelana; no deseaba soltarte hasta que hubiera sentido, ¡que toda mi vida contigo he vivido! Nos quedamos juntos por un largo tiempo, mientras la noche nos endulzaba con el viento. La luna nos alumbró como en un escenario, donde todo era oscuro y solo nosotros brillamos. ¡Todo valió la pena por aquel instante! Que en mi memoria se almacena agonizante. Ahora te amo más que nunca antes… ¡Desaparecemos entre sombras vacilantes! 14
EMBRIAGADA DE TI (PRODUCIÓN DE ADRENALINA Y NOREPINEFRINA) Ven y siéntate frente a mí; ¡Vamos a bebernos la vida! Esta noche tomaré junto a ti, whisky, ron y tequila. ¡Pero ninguno sabrá como tú! Eso me deja tranquila. Nadie sustituirá el dulce sabor, de mi eterna guarida. Quiero beber de tu esencia, robusta como vino tinto, degustar a placer mi vista, mi olfato y mis oídos. Sumergirme dentro de ti, esculcar cada rincón. Champagne de Armand de Brignac o como la de Don Perigon. Me permitiré sucumbir, con ese instinto feroz, en tus caricias de anís y en tu ardiente candor. Nada me embriaga más, que tus adictivos besos de miel. Adoro que tu cuerpo caliente, se funda por completo en mi piel. Quema como aguardiente, tu lengua en mi garganta, se mueve entre mis dientes, estremece toda calma. 15
Anhelo perderme en tus ojos, como alcohólico en una botella, deseo degustarte ahora, ¡que la copa se vacíe por completa! Ser catadora irascible, recorrer toda tu espalda… Oler el perfume que despide, el laberinto de tu alma. Deleitar el sagrado recinto, agotarte sin revuelo. Estoy dispuesta a saborearte, ¡sentimiento sin recelo! Debo saciar mi paladar, que recorre tu saliva. Exquisito viñedo del cañar, se ha forjado en la bebida. Se destila con furor, el más fino agave reposado; fermentas la cebada, que se extiende en tu cayado. Enfrentaré la realidad, que se mezcla entre tus besos; mañana aguda cruda sentiré por oler tu cuello y tu cabello. Efervescente deleite de mis vicios, ha dejado el calor de esta velada. ¡Adicta me he vuelto ahora! de tu cuerpo en mi almohada. ¡Que no termine la emoción, de la embriaguez de este momento! Recorra la sangre ese torrente, del fulgor en mis recuerdos. 16
ARRAIGADO EN MI CORAZÓN (ALTOS NIVELES DE OXITOCINA Y VASOPRESINA) ¡Ah, tus ojos! Podría escribir un libro entero sobre tus ojos. ¡Y cada palabra en él sería diferente! Comenzaría por escribir una lista de todo aquello que me inspiran, continuaría con el sentimiento que me causan y terminaría con las palabras más bellas y finas. ¿Qué habré hecho yo en la vida para merecer mirarlos, y perderme en ellos, en instantes perpetuos y anhelados? ¡Que venga! Sí que venga a mi mente tan sublime secreto que cautiva, ¡qué embelesa, que confunde, que estimula, que me anima! Muero y revivo en el momento que nuestra mirada se cruza, mi corazón se detiene, mi respiración se agita confusa. Un escalofrío recorre mi espalda, surge adrenalina que me incita, descubro en tus ojos todo aquello que callas y que maravillosamente genera en mí una alegría. Es que mi alma se ha prendado, como una resplandeciente quimera, que mis noches y días alumbra manteniendo ocupadas mis ideas; pues todo esto sucede por una sola razón absoluta, mi corazón arraigado se encuentra, por tu bello ser ¡que me hechiza, me estremece, me sumerge y me envenena! ESO QUE LLAMASTE AMOR (AUMENTO DE NORADRENALINA Y ADRENALINA) Aún no recojo los pedazos, esparcidos por la alfombra, ¡Ni la sombra que vislumbra! a través de aquella alcoba. 17
Aún no recubro los recuadros, ni desempolvo recovecos, ¡Que quedaron extendidos! en la bandeja de recuerdos. Empañados los espejos, de telarañas carcomidas, ¡Musarañas traicioneras! Adherida en cada esquina. Solo quedan los escombros, de mentiras quebrantadas. Las entrañas apartadas, de la brecha abarrotada. La división que nos separa, aterriza suavemente. ¡Azulejo enmohecido! desquebrajando las paredes. Se derrumba a toda prisa, la vieja estación de radio, que sintonizaba todo el día, ¡la canción del escenario! Cajas polvorientas, estorban en los pasillos, con telas desgastadas, que recubren mis delirios. Mosaicos levantados, de tus falsas promesas. ¡Ratones asustados! Corren entre las aceras. ¡Nada queda de ese engaño! Se derrumba toda puerta. ¡Que cierren las ventanas! ¡Esta casa ya está en quiebra! 18
¿DÓNDE ESTÁS QUE NO TE VEO? (DISMINUCIÓN DE SEROTONINA Y DOPAMINA) Esta vida que me toca, me desgarra por completo. El amor es algo fuerte, ¡que te rompe hasta los huesos! Esta noche en que te anhelo, le grito a las estrellas; ¡Nada importa cuando duele! la suspensión de tu presencia. ¿Dónde estabas esa noche, cuando mi cuerpo te llamaba? ¿Dónde estás que no te veo? ¿Por qué me falta tu mirada? ¿Por qué la suave brisa, se escucha desde lejos? ¿Por qué dejaste tan marcado, el clamor de los silencios? Estoy gritando de tu nombre ¿Qué no sabes responder? La luna cuando brilla, ilumina con radiante placer ¿Qué sucede? No lo entiendo. ¡Algo pasa!, lo presiento; la marea cuando baila, se mece con denuedo. ¿Dónde estás que no te veo? Palpita mi corazón errante situada en la creciente, aurora boreal vociferante. 19
Cálidos reflejos grises, se postran en las brasas. Arde con destreza, las llamas de esa fogata. Mi puño se cierra con la arena, mis mejillas tocan el suelo, mi cuerpo se postra inerte; mis lágrimas clavan agujeros. En la penumbra de la noche, el frio insensato se desata, la niebla se dispersa; las voces internas todas callan. Se rompen en mil pedazos, las palabras pronunciadas y un grillo inesperado, toda la noche canta y canta Los anhelos una vez guardados, todos ellos se hacen trizas; queman en la piel ardiente, las marcas de los besos en cenizas. ¿Dónde estás que no te veo? ¿Por qué no aguardas a encontrarme? ¿Por qué no sigues el camino, de los ecos que dejaste? ¿Por qué la Tierra ya no gira y las horas ya no avanzan? ¿Acaso te fuiste tan deprisa, que no esperaste mi llegada? Entonces sucede algo inverosímil; el sol inunda aquella playa. mi cuerpo se incorpora de la arena, ¡queda sanada mi alma desbordada! 20
Efrén Velázquez Las letras son colores depositados en una paleta, que al mezclarse con el pincel de tinta, forman matices llamados palabras, que son plasmadas en un gramaje donde se pintan historias en tonos vivos, otras veces grises y de repente negros, pasajes que la imaginación nos susurra, cuadros con ambientaciones, en donde la fantasía es una musa, encargada de recrearlos, personajes gestados en el manantial de la inspiración, quizás cotidiana, real, imaginaria, donde la ficción va tomada de la mano de la realidad, ya que una puede superar a la otra, porque no decir que estos cuadros al ser pintados fueron inspirados por una sinfonía llamada alma y quien se encargó de orquestarlas fue la libertad para escribir, acompañada de músicos como : Reflexión, Misticismo, metafísica, desilusión, esperanza y porque no amor… 21
DIOS TECNOLOGÍA Regreso agotado después de terminar mi rutina de ejercicios, alivié algo mi tensión, solo es cuestión de tiempo, de hecho nada lo puede evitar, ahí están las señales, solo que… ¿cuándo será el momento? Escucho sonar el teléfono, contesto, la voz pertenece al encargado de recursos humanos. –Kefren, ¿podrías venir antes de la una, aquí al departamento, por favor? –Claro que sí, allá nos vemos. Al parecer mi respuesta había sido contestada, ahora seguiría el protocolo tedioso, la típica charla convencional, firmar un papel para dar final con mi matrimonio laboral de casi 6 años. Tal como lo vaticiné, ya no pertenecía más a este corporativo de noticias. Acudí a recoger mis cosas al escritorio, me despedí de algunos compañeros, lo más curioso, que ni siquiera estaba preocupado, ni triste. Quizás porque a mis 40 años: viviendo en una casa de renta, sin carro, con mi madre enferma del corazón, con 2 guitarras eléctricas, una de ellas que por cierto no he reparado, un amplificador, como una pila de libros, siempre aguardándome. No tenía nada, lo único bueno de este trabajo, fue mi evolución de zombi laboral a zombi informático. Cuántos de ellos no me encontraba al salir de mis labores; todos rindiendo culto a esta Dios tecnología, sus cabezas siempre inclinadas como a modo reverencia por no despegar la vista de las pantallas. Sin importar, que hay a su alrededor, si alguien desconocido, por casualidad te brinda una sonrisa; el atardecer te brinde un guiño; las risas de algunos locos te puedan contagiar y no acaso las mismas campañas publicitarias de estos dispositivos divinos, proponen que captures los mejores momentos de tu vida con estos artefactos milagrosos, no es en el corazón, en el alma, donde en verdad estos instantes quedan para siempre. Creo que todavía se venderían más, si tuvieran la opción de así como capturar lo mejor, también te pudieran quitar los malos instantes que has tenido, serían un éxito. Aunque considerando que siempre 22
hemos estado acostumbrados, más a gozar de las experiencias amargas que las fructíferas, no estaríamos satisfechos, de hecho, nunca lo estamos. Aviso a mi madre como a mi hermana de lo sucedido, en parte no fue mucha la sorpresa porque ya las había preparado, paso por un parque, ahí se encuentra una banca rodeada de una sombra fresca, como si me estuviera esperando, tomo asiento, la pregunta es: ¿ahora qué sigue?, no hay plan B ni C, quizás improvisación, si así se le puede llamar. A que la vida misma me compense o El Creador se apiade de mí, brindándome un trabajo que satisfaga mis necesidades primitivas: hambre, un techo, algunos gustos. Cómo puede sobrevivir una persona, cuando tiende a alimentar más su lado espiritual en un mundo material. Donde lo importante es que poseas sin interesar que no tengas ética, ahogues tu honestidad, la forma que conseguiste lo que tienes, no importa, aun cuando hayas pisado a tus semejantes, lo que habla bien de ti son tus bienes: casa, carro del año, ropa, una excelente posición en una sociedad, que ya es devorada por este Dios tecnología. El cual te obliga a adquirir su doctrina informática, acompañada de sus artículos, si no te adaptas a este nuevo credo, no existes. Recuerdo haber leído una frase que dice: “En el cielo se debe obedecer a Dios, pero en la tierra es el Diablo a quien se le obedece”, lo cual me hace pensar que en este mundo tan materialista, ya fue desplazado hace mucho tiempo por esta Divinidad tecnológica, la cual cada día a día son más sus seguidores, a pesar de que estudié para esta nueva religión de bits, me he convertido en un ateo informático. Lo más irónico en mi caso, que hago uso de estas herramientas, pertenecientes a esta divinidad, para buscarlo a él. Así como recurrimos a santos para que hablen por nosotros, no hacemos lo mismo con los navegadores, albergados en el mesías Internet, tanta sabiduría acumulada ahí. Que quizás Aristóteles, Pitágoras, aprobarían el uso de esta como una gran herramienta, o reprobarían el uso de esta, por suprimir la utilización del razonamiento humano siendo aniquilado en pro de la automatización. Me atreví a 23
preguntar a San Google en su barra de texto: ¿cómo puede sobrevivir una persona a los 40 que solo desea tocar música y escribir cosas, si no está lo suficientemente seguro de hacer esto, pero sabe que sí lo es? Buscando me diera la respuesta correcta, como cuando uno ora hacia el cielo, solicitando sea contestada esa plegaria, precisamente sentí que usurpaba la tarea, a la cual están asignados los santos, el mismísimo Creador o porque no Creadora, sea lo que sea, me estaba digitalizando espiritualmente, al depositar mis dudas, creencias hacia una máquina, que al final de cuentas es controlada por otro ser humano. Que tan similares son las computadoras a nosotros, para que un ordenador te trabaje es necesario alimentarlo con corriente eléctrica, un ser humano ocupa alimento para poder vivir o más bien sobrevivir. Por esa necesidad, muchas veces se sucumbe, los corporativos se dan el lujo, de disponer de la forma que quieran de las personas, somos tantos, me da escalofríos, a veces pienso, que somos tan parecidos a las computadoras, tienen su ciclo de vida, se vuelven obsoletas, para ser reemplazadas por otras más nuevas, lo mismo sucede con nosotros, cuando envejecemos, no somos tan útiles, por lo que se nos sustituye, por alguien más joven, digamos con más “capacidad”; hablan un lenguaje como nosotros, poseen un cerebro llamado procesador; tienen memoria, arterias electrónicas; también se bloquean ante situaciones críticas; tienen una ventaja maravillosa, que bien podría ser benéfica o catastrófica en nosotros su formateo. Tan solo imagina limpiar de tu mente: dogmas, paradigmas, arquetipos, credos, ideologías, totalmente desde cero. Aunque una idea esplendida siempre se trastorna en manos manipuladoras. Su religión es su sistema operativo, sus profetas son un Steve Jobs o un Bill Gates, que son a la vez nuestros Prometeos informáticos, ese fuego divino que nos brindaron, lo hemos desperdiciado, aunque otros lo han sabido manipular. No acaso también se contagian de virus, visten marcas registradas, como la ropa que usamos, se vuelven material reciclado cuando su 24
periodo de vida acaba, nosotros igual con la tierra cuando perecemos, hasta nuestras cenizas, forman parte de ella, se han convertido en nuestras cómplices, inclusive hasta nuestros verdugos laboralmente, cuando te sustituyen por una de ellas. ¿Tendrán su propio Dios?, ¿seremos su conciencia?, ¿su alma?, o interpretamos ese papel Divino quien rija su destino, será que el gran arquitecto del universo, lo puedo encontrar en este montón de circuitería. ¿Y si llega a haber una computadora que se rebelara, no deseando ser manipulada por manos humanos seria acaso el Luzbel informático?, es un pensamiento sacrílego por mi parte, o una bofetada al ego humano, queriendo siempre interpretar el papel de Dios, fingiendo tener el dominio de todo. Escucho sonar el celular, observo un número en la pantalla, el cual desconozco, contesto: –Bueno, si ¿quién habla? –Kefren, que tal como estas, soy Alejandro, leí el mensaje que me dejaste en Inbox, recordé aquella vez que nos conocimos causalmente. Cuando fui a tocar en el programa, que grababan para la sección de entretenimiento, del portal de noticias. Me habías comentado que tocas cosas relacionadas al Jazz. –Así es, aunque no me enclaustro a un solo estilo, Alejandro. –Qué bueno, te parece si nos vemos el martes en un café, para platicarte unos proyectos que me gustaría proponerte. –Claro que sí, me parece excelente, estamos pendientes. Me quedé respirando hondamente, miré hacia el cielo, entonces me dije: Si Dios tuviera Facebook, imagino que sus Inbox serían repletos más de peticiones que de plegarias hacia él. Sus publicaciones en su muro quizás serían reclamos, de que las peticiones que se la han hecho, no han sido cumplidas en el momento exacto. Así que pienso que Pater es sabio al no dar de alta una cuenta. 25
UN ADIÓS QUE NO NACE Odio –amo las noches, porque es cuando te evoco, es el momento preciso, en que puedo verte, tocarte, olerte, ver esas perlas grandes, tan negras, que evocan una noche inmensa que se resiste a desaparecer, igual que tu recuerdo. La fuerza que brota de ellas, es la que fluye de Horus. Que basta un instante, para refugiarme en su calor, tan abrazador, que me sana estas cicatrices, tan ancestrales, que cierran y abren, con solo cincelar tu imagen. ¿Cuál es la razón? Obsesión, nostalgia, ego, juntaría esta triada, que aunque recurrieran a un manual epitetito, la locura las abrazaría, como así quisiera lo hicieras tú conmigo, porque la respuesta, sería como lo eres tú ahora: ausente. Si tan solo creyeras en el poder de la magia, de la cual fuiste cautiva, tu fe, fuerte como la hoja forjada de la espada de Gabriel, serias libre, amarías más allá de la carne, y en ese tema puedo ser tu paralelo. “Déjala ir, déjala ir, déjala ir, déjala ir, déjala ir”, es mi mantra prohibido, que mi espíritu canta, pero mi carne silencia, “Nunca más”, “Nunca más”, “Nunca más”, así lo cantaría el cuervo que creo Poe, sin embargo la sinfonía del corazón, lo apaciguaría hasta enmudecerlo. La razón, acude al consejo de Pilatos, para no responsabilizarse; la lógica, al no ver a su cómplice, llama a la indiferencia, con la cual ahora tomas café; es tanta su amistad, que con ella, me envías mensajes impregnados de la ausencia de ruido. Hago mi orgia epicteta con la compresión, la razón, la lógica, busco enamorarlas, les escribo los versos más bellos, como la carta que te di, me despojo la piel, para darles mis carnes (porque el esqueleto de mi espíritu, es 26
fiel a ti) para poder gestar, el alumbramiento del adiós, sin embargo, el aborto de la ilusión efímera, que va de la mano del engaño, como te tomaba yo a ti, cometen tal sacrilegio, que este adiós no pueda dar a luz. Pido perdón al Dios de Abraham, por atreverme, a secular este sentimiento, hacerlo tan mío, como el feto que una madre guarda en su vientre, “perdón creador, si pido un momento para verla, abrazarla, olerla, sonreírle, porque no besarla”, cuando sé que a mí no me corresponde nada de esto. No busco apartarla de otros brazos que la refugian, ni secarle la humedad de sus labios, por la lluvia de besos, que la embriagan, ni enfriarle la calidez de su latir. Solo busco un poco de néctar de tiempo, una gota de instante, que sería solo el roce hacia un pétalo de rosa; quitar un grano de arena a los millones depositados en el desierto; tomar una hoja en todo el Edén esparcido; pedir un soplido al viento vasto e interminable; suplicar una pequeña luz, en todo ese manto que hay en el universo; que hay de malo en dar un abrazo aunque no sea bien aceptado; una sonrisa que no sea correspondida; si las espadas beben vino, sin pedir permiso a la piel de sus víctimas. Hasta la rosa más delicada, acaricia con su espina; que hay de malo en tomar tu mano, mirar tus diamantes negros y exclamar “Te amo”. Perdóname Padre si he te ofendido por pedir esto. 27
EL ERRANTE DEL DESIERTO Aquel lugar milenario, más allá de la tierra del Escorpión, cubierta de grandes estepas de arenas, donde la soledad se vuelve una esposa incondicional de aquellos que caminan estos lugares, donde la música que se escucha para celebrar tal matrimonio, es el silencio de un viento que sopla sonetos, llevando historias de estas almas errantes en heladas noches, abrigadas por una luz de plata, ya que en el día, la luz incandescente emitida por el único soberano, responsable de que este sujeto se encuentre exiliado, es la de RA. Era lo único que podía decir: Ra, se preguntaba porque lo había abandonado, ya que siempre había sido fiel a este Dios, único y soberano, aunque la razón de su exilio era más sacrílega todavía, se había dicho que por desafiar a los dioses, por proclamar lo mismo que Akenaton, rey que fue condenado a ser sepultado bajo el anonimato, como si nunca hubiera pisado estas tierras del olivo. Ahora este caminante purgaba un destino similar. Caminaba, caminaba, caminaba, parecía que escuchaba los ecos de las batallas que dirigió. El sol quemaba su piel, igual que el filo de la espada que arremetió contra sus enemigos. Los tambores aplaudiendo sus victorias eran sordos, comparados con los latidos de su corazón, porque que no paraba de caminar, hasta que el cansancio lo hacía sucumbir, esperaba con piedad el aguijón del escorpión que nunca llego a él, quiso escuchar el consejo de la cobra pero esta jamás acudió, era acaso su destino errar hasta el fin de los siglos, ni siquiera los cisnes negros probarían su carne sazonada por el sol, templada por el frio de la noche. 28
Cuando Ra dormía, en el silencio nocturno llegaba un olor a jazmines, que le recordaba a su amada, la cual lo abandonó, pues solo buscaba sentirse amada, así como el esclavo es atado a una cadena, ella igual a los labios de él, a su cuerpo, a los poemas que le escribió, que la misma Nefertiti envidiaría, nunca vislumbro la sabiduría que brotaba en su amado, ni la misericordia hacia otras personas ajenas al paraíso de Horus o a la piedad de Anubis. El viento helado que cortaba su piel, lo contrarrestaba con recuerdos, con la voz interior que desconocía si provenía de la razón, que le susurraba al oído, igual que su amada lo hacía, diciéndole que no debía sucumbir, o acaso era la locura que ya lo había seducido, con cuál de las 2 se quedaría este errante, mejor callaba, prefería el consejo del sereno de la noche que algunas veces acudía en su llamado, igual que el faraón lo escuchaba cuando este era invocado. Fue que una noche estaba agobiado, desesperado, desilusionado, iracundo, todo se manifestó. Comenzó a escarbar en la arena, buscando que alguna criatura ponzoñosa acabara con este martirio. A su mente llegaron imágenes de su amada, siendo feliz sin su presencia, gozando de otros besos, abrazos, caricias, que la hacían estallar más que el volcán del Vesubio, sin importarle su suerte, la huella dejada en su corazón fue borrada de inmediato. Aquellos que pidieron su consejo ahora se burlaban de su destino, a quienes protegió le voltearon la cara, la mano que tendió solo el aire la sacudió, las batallas que glorificaron a su imperio ya ni eran recordadas, nada, absolutamente nada le quedaba. Se levantó, miro hacia el cielo –¡Porque sigo existiendo entonces, ya no tengo nada, ¿cuál es mi propósito aquí?, ¿qué razón me mantiene vivo?, todo por lo que luche me fue despojado, busque la 29
misericordia en el mendigo, la verdad en la mentira, el amor en la soledad, la sabiduría en la ignorancia, lo di todo! –exclamo en forma de reclamo. Entonces escucho un sonido, un zigzagueo en la arena, observo una cobra acercándose, aunque esta, no era igual a las demás, su piel era aperlada de color esmeralda claro, no la vio con miedo, al contrario, no hizo siquiera un intento por darle batalla, cayo de rodillas, extendió sus brazos en forma de cruz, solo esperando el momento de recibir el elixir que le daría paz, cerro sus ojos; fue entonces que el silencio de nuevo hablo, paso un rato, abrió los ojos sorprendido, observo que la cobra se enroscaba en una palmera pequeña que ni él había percatado, la cobra se detuvo llegando al punto final de la palmera, lo miro fijamente e hizo un movimiento rápido, abrió sus fauces, lanzándose hacia aquel hombre, fue que cruzo sus brazos de forma sorpresiva protegiendo su rostro del mortífero ataque. Al retirarlos observo una silueta, era un hombre, que de algo si estaba seguro, jamás lo había visto pisar estas tierras, había algo en él, que su interior le hacía sentir un calor, que jamás antes había sentido, sus ojos eran celestiales, emanaba algo divino más que Horus, ni siquiera los templos enormes levantados a Osiris eran tan majestuosos como su mirada, su paz igualaba a vivir en un Edén, ni siquiera cuando estuvo en los jardines de Tebas, ni cuando volvía a las puertas del palacio de Egipto o descansaba en los brazos de su amada, podía jurar que con solo verlo podía calmar una tempestad, la bestia más cruel y furiosa amansar, Al hombre de corazón igual que las propias piedras de las pirámides ablandar. – ¿Eres acaso el mismísimo Ra? –Fue que sin titubeos le pregunto. 30
–Sí para ti Ra representa el único, que no hay otros más sino solo Él, te puedo decir que desciendo de donde Él esta –contesto aquel ser etéreo, que su voz era fuerte, más que los gong que sonaban en Luxor cuando el faraón solicitaba algo; sin embargo escucharla, era manantial directo hacia el alma. –Te preguntaras: ¿dónde se encuentra Él? –Está en todas partes, en al aire, agua, fuego, tierra, en los olivos, donde una madre gesta una vida, en los áridos desiertos, en los ríos, en los mares, pero sobretodo en la fe y en la sabiduría. Contesto este nefesch, como si hubiera leído el pensamiento de este errante del desierto. –Sin embargo la duda me carcome, igual que el veneno de la serpiente cuando este penetra en la piel, ¿Cuál es la razón de mí existir?, pues todo aquello que defendí, que protegí, proclame, fue retirado de mí, igual que la muerte hace, sin avisar repentinamente acude, ni da oportunidad de un adiós, todo es quitado – preguntó el errante. –Por naturaleza cuando se esclaviza en la carne, la materia asfixia, ciega y enmudece al espíritu, no acaso el rey que no es venerado se seca, el hechicero sin credibilidad, su magia se gangrena, ni el oro o los reinos tan vastos, ni el ropaje tejido con las mejores manos, ni los templos construidos con el sufrimiento de prisioneros para engrandecer la soberbia de Reyes, salva al hombre de sus días contados. Sin embargo, si su fe hacia Él que es uno, es verdadera, vivirá para siempre, No olvides que si todo lo que te paso fue para hacer tu armadura más fuerte, abollada por desilusiones, decepciones, perdidas, pero irrompible se volverá, pues hay guerras donde la espada y el escudo no son necesarias, sino lo que está fuera de ti, lo que no es carne intervendrá, observa a tu derecha, encontraras una bolsa 31
que lleva 3 objetos, los cuales te servirán para que mantengas lo más preciado, por el que camina en esta tierra que no es de él, los 3 objetos simbolizan eso y a su vez te dirán lo que seré, pues estaremos en tiempos que no coincidirán, voltea a tu derecha, tómala, no olvides usarla en el momento adecuado- termino de decir aquella figura etérea. Cuando el hombre volteo para tomar la bolsa contemplo lo que había dentro: un racimo de uvas, un cántaro y adamat. Quiso hacer una última pregunta: – ¿Cuándo será el momento…? – Fue que de nuevo su esposa la soledad del desierto le contesto, se preguntó si acaso habrá sido un sueño, pero al tener la bolsa con los objetos en su mano, se le hacía imposible pensar que un sueño había protagonizado, quiso probar una uva, para sentir ese sabor si era real, pero no tenía hambre ni sed, a pesar que toda la noche no había dormido no se sentía cansado, que era esto se preguntaba, decidió mejor seguir navegando en los mares de arena interminables, para esto, observo una vara larga que decidió tomar para apoyarse mejor, miro hacia el cielo y dijo: “Gracias”. Continuando su viaje hacia una tierra que no encontraría. Era ya el atardecer, cuando observo a lo lejos una tienda revestida de telas de seda, sujetada con cordones de oro, pues su brillo era intenso, como las joyas postradas para Osiris. Se fue acercando, de repente escucho unos gritos de una mujer, exclamando que no la lastimaran, eran 3 ladrones con aspecto rabioso sin escrúpulos, dispuestos a lo que sea, al fin, la mujer sería una más que nadie lloraría ni reclamaría, el errante tomo la vara y los golpeo diestramente, aplicando sus habilidades militares, fue que otro apareció de la nada con una daga hacia a la mujer, este 32
la miro intensamente a los ojos, llevándose las manos a estos, como si el veneno de una cobra les hubiera escupido, los ladrones salieron corriendo despavoridos. Entonces el errante vio a la mujer, su piel era más blanca que las perlas del Nilo, su cabello de un negro azulado, que ni la noche del desierto le había ofrecido, parecía tejido por los Dioses; sus ojos eran 2 zafiros azules, tan hermosos destellos celestiales alumbraron el infierno de aquel ladrón que los miro; tenía un collar de oro, con 3 círculos anidados; su vestido blanco transparente, le hacía ver su cuerpo, mejor tallado que las esfinges de Keops. Estaba magnetizado ante ella, daba esa emoción de que no había forma de escaparse, le pertenecías, no había de otra, quien no sucumbiría ante tal belleza, me atrevo a blasfemar que hasta la misma muerte. – ¿Muerte?, precisamente de eso me has salvado, sin embargo te has condenado, pues esos hombres ya me pertenecían, era su destino dejar de caminar por esta tierra, ahora por ser misericordioso en mi ayuda, alguien tiene que tomar el lugar de ellos, ¿lo serás tú? – pregunto la mujer. –Noble Dama, no hay quien no caiga embelesado, ante tal joya preciosa, así como tú, por eso no hay hombre que no se deje llevar por tus brazos, hacia el viaje sin retorno, además estoy acostumbrado, ya que siempre que ayudo recibo lo contrario, pero esta vez sería un enorme favor que me harías –dijo el errante. – ¿Que traes en la bolsa noble hombre? –pregunto la mujer. –Lo que traigo es tan poco que a ti no te servirían son: un racimo de uvas, un cántaro que trae agua que no he probado y adamat –contesto el errante. 33
Fue que la mujer sorprendida las contemplo y dijo: –De las uvas nace el vino, que es la sangre la cual libra al hombre del mal. El agua es la purificación del espíritu es donde Él llega a tu alma. El adamat es la arcilla de donde todos los hombres son concebidos a su imagen, que a su vez deposita su agua. Quien te dio esto, es precisamente lo que hará y que tú acabas de hacer, volver a la vida………Moisés. 34
LOS HÉROES NO SIEMPRE VISTEN DE BLANCO Voy caminando por el pasto de concreto que todavía está fresco, debido al riego de la lluvia nocturna tan breve, como esos momentos placenteros deseándose hacerse eternos. Ya es algo tarde para andar transitando por estos rincones abandonados de esta ciudad, los cuales son cómplices para aquellos que desean cometer alguna fechoría. Aunque ya hace algún tiempo que no sabe de una noticia delictiva, al parecer me atrevo a decir que son tiempos de calma. Recuerdo que mi padre siempre decía que los buenos vestían de blanco mientras que los malos de negro, se podía distinguir con facilidad al bien del mal, pero los tiempos cambian. Igual que los colores, pasó que los buenos dejaron el blanco por el gris, en películas, historias, hechos, la maldad había cambiado de recipiente al igual que de color. Ya que está, ahora se plasma en personas de dinero –aunque no en todas – apareciendo en diarios celebrando sus fiestas, según para presumir sus actos de caridad. Cuando más bien es su ego avaricioso lo que más resalta en esas imágenes, al final son casi dueños de la ciudad, así como muchos de ellos propietarios de negocios turbios y clandestinos. Por desgracia, es más fácil que les crean a ellos, ya que tienen comprada a la justicia o más bien la tenían, porque cuando él llego, todo cambio. Despojándoles la máscara de la hipocresía que usaban, gracias a él puedo caminar segura por estas calles y pienso que el negro le va bien a su traje y a sus alas. 35
VOCES Desfile sonoro de ecos Retumbando imparables en mi mente Sin respeto a Cronos aparecen Su visita nunca ausente. Refugio de pláticas imparables Tormenta fonética interna Situada en caverna craneal. Silencio interno jamás despierta. Voces repentinas gustosas aconsejan Unas dicen no, otras sí. Susurran tu nombre nítido Sin poder darle fin. Hacen Judas mi pensamiento Me vende ante ustedes Creí Pascua no vendrías Pidiéndote si las desapareces. Acaso es Dios hablándome O Diablo meloso engañándome Conflicto mental placentero Sofismas divinos que albergo. Ángeles o Demonios susurran Conciencia silenciada por ellas Consejo siniestro o angelical Sin milagro para desvanecerlas. Voces que quiero matar Olvido, las debes sepultar Milagro deseable sin lograr En carne ausente, imposible asesinar. 36
JAIR STEFAN HERNÁNDEZ NAVARRO SEUDÓNIMO: J.S NAVARRO La naturaleza del Diablo y de Dios siempre está en juego en sus escritos. Demostrar la decadencia de uno, y la supremacía del otro, es su forma de representar los pensamientos del hombre. 37
NOCHE ¿Qué sería de las estrellas sin la noche? ¿Cómo podríamos apreciar la verdadera belleza de esos luceros sin el manto nocturno?, simplemente no se puede, es el complemento necesario. El mal no es más que ese obstáculo que todos necesitamos en la vida para sobresalir, a lo que me lleva esta siguiente cuestión, ¿Qué sería del hombre, sin la existencia del Diablo? ¿Cómo Dios sabría que somos merecedores de ese Paraíso, de ese Devachán, de ese Paranirvana, si no tenemos pruebas a superar? Nos encontramos en una ascensión hacia el todo, buscamos inconscientemente fundirnos con esa fuerza incomprendida llamada Dios, ese es el verdadero propósito del hombre. Ahora estamos en el nivel más bajo, no nos queda otro camino más que el elevarnos, y en ese recorrido tendremos que pasar por un nivel que está por encima de nosotros, y que tanto nos han hecho temer, provocando un estancamiento en nuestra superación. Pero nos han creado ese miedo porque aquellos que conocen la verdad nos quieren sumisos, creando gran terror en nuestra conciencia, oprimiendo nuestra esencia y deteniendo nuestra voluntad. Nos han mostrado una mentira verdadera, nos han hecho creer que el infierno es un páramo de sufrimiento, cuando realmente es un sendero de aprendizaje. Si realmente queremos convertirnos en un ser superior, debemos de abrazar toda la oscuridad que yace a nuestro derredor, tenemos que adoptarla, hacerla nuestra, gozarla, envolvernos en su manta helada, analizarla, comprenderla, llenarnos de esos placeres que tanto nos han prohibido, una vez de haberla hecho parte de nosotros, hay que convertirla en ese astro plateado que ilumina la tierra con sus rayos aperlados, entonces, estaremos más cerca de alcanzar ese nivel superior. 38
DESTIERRO De los cielos septentrionales, un rayo carmesí se abre paso, una flecha fulminante desciende por la oscuridad perpetua, en donde el tiempo no existe y la eternidad es etérea. Una mente fragmentada, fulminada y abolida por su propia nobleza, recobra poco a poco una razón olvidada. La caída estrepitosa es un misterio para aquel poseedor de la belleza indescriptible. Su destierro es incomprensible. El rencor que carcome su esencia es inaudito para aquel poseedor de luz infinita y sabiduría eterna. SI HAY UN SER POR ENCIMA DE TODOS EN CUANTO A VIRTUDES POR MÁS DESPIADADAS QUE ESTAS SEAN, NO ES OTRO MÁS QUE DIOS. 39
AHRIMÁN Durante el descenso sin fin, aquel que cae, comienza a razonar su miseria, sin lograr comprender el motivo de su destierro. ¿Por qué este odio invade mi corazón? –expresó con lágrimas doradas escurriéndoles por los ojos, en su alma no había más que desdicha y desasosiego. ¡Vuelve a mí, bondad infinita, que tu calidez no se siga extinguiendo junto con ese poco amor que aun poseo! –su llanto comienza a cesar, y la memoria poco a poco recobra la lucidez. De repente, un odio inefable lo invade, recordar el motivo de su caída lo embriaga de resentimiento. ¡Tú, imperecedero! –Exclama con desdén al infinito, el eco se va arrastrando a sus pies junto con la estela azul que va dejando a su paso–. ¡Esta es tu verdadera naturaleza!, ¡maldito serás entonces!, ¡Tú, engañador de engañadores!, tu maquiavélico plan ha comenzado con la caída de este lucero. SI EL DIABLO ES EL MAYOR CALUMNIADOR, SÓLO DIOS LO HA DE SUPERAR. 40
TIFÓN La caída no tenía fin, milenios han transcurrido desde su exilio, en su mente no había más que venganza. Sus ideales se fueron materializando, luces comenzaron a caer junto a él, todo su odio y rencor tomó forma, seres de luces doradas se precipitaban junto a él. He aquí mi ejército, he aquí mis legiones – Murmuró con dulzura, sus hijos compartían su ideal y su infelicidad–. Crearemos un nuevo reinado, su trono será arrebatado. SI EL DIABLO ES EL SER QUE MÁS ODIO GUARDA EN SU INTERIOR, SÓLO DIOS LO HA DE SUPERAR. 41
IBLIS Su ejército estaba completo, millares en filas caían. Su líder, serenamente, contemplaba el vacío, de repente, una sonrisa peculiar se formó en la comisura de sus labios. Entonces de tu amor los crearás a semejanza –la omnisciencia se manifestó en él. Sus ojos se abrieron de par en par–. Ese será entonces tu castigo, se revelaran contra ti, y con mi dicha, comenzara tu desdicha. Se giró lentamente, y contempló a sus hijos, estos, lo miraron con seriedad y veneración. ¡Escúchenme bien!, ¡lo días de ese ser supremo están contados! –Su omnipotencia se materializó, sentía como la voluntad infinita recorría su esencia–. ¡Nuestro reino se creara, a partir de este ideal! Con estas últimas palabras, una gran explosión inundo el vacío y se creó un nuevo universo, un nuevo reino: se creó el infierno. SI EL DIABLO ES EL SER QUE DESEA CON MÁS FERVOR EL CONTROL DE LA HUMANIDAD, SÓLO DIOS LO HA DE SUPERAR. 42
LA ESTANCIA ETERNA Amo y rey dialogaban lo que parecía el plan perfecto, el plan para derrocar a Dios. – Pobres ilusos, han adorado más a su Ego que a su Dios –el rey de todo lo ignominioso reposaba en su trono fulgurante de diamante. – Son lo que has predicho que serían –articuló con seriedad un hermoso ser de doce alas de cristal, con líneas de platino que surcaban por decenas de ojos dorados que permanecían cerrados. Luzbel rozó su labio con su dedo índice, mostrándose pensativo y calculador. Sus veinte alas de plasma y polvo estelar se camuflajeaban con el cosmos. El universo era el escenario que los rodeaba. – No, son peor de lo que pude llegar a contemplar –una muy refinada y discreta sonrisa se dibujó en sus pequeños y delgados labios, mientras sus ojos se cerraban intimidantemente. – Tu plan, tal como lo habías ideado está siguiendo su marcha, y todo gracias por esos a quienes Dios creó con tanto amor e ilusión –el ser de alas cristalinas recostó su cuerpo en una nebulosa morada, abriendo sus manos y sonriendo impetuosamente, como si el sólo hecho de pronunciar esas palabras le provocara éxtasis. – Aun así, no hay que confiarnos, recuerda a los guardianes de los otros universos, si ellos llegasen a intervenir, y crean un enlace con aquellos aún fieles a Dios, nuestro plan peligrará –pronunció Luzbel con cierta preocupación. Conocía a la perfección el poder que poseían esos seres. – No nos subestime mi señor, hemos pensado en todo –arqueó ligeramente una ceja–. Paimon ha sido liberado de los sellos creados por el rey más sabio que ha existido en el plano terrenal 43
de los mundanos. Es uno de los demonios jerarcas más poderosos de nuestra elite, él, con sus doscientas legiones son capaces de doblegar a esos seres. El Rey de la oscuridad se mostró complacido con esa noticia. Paimon era uno de sus más fervientes subordinados, y sabía que sus habilidades eran más que suficientes para cumplir exitosamente con su misión. – Entonces no hay nada de qué preocuparnos, pero para asegurar nuestro triunfo, que Paimon se una con el lugarteniente del infierno. Ambos en batalla no tendrán rival alguno que se les oponga. – Dejándolos fuera del juicio final, y Dios tan debilitado, no habrá quien pueda hacernos frente –colocó sus dos manos por detrás de su nuca. – El mismo hombre nos ha abierto las puertas hacia su mundo. Gracias a ellos podremos caminar en su plano terrenal –Luzbel pasó la mano por su largo cabello lacio, y sus ojos de zafiro mostraron un extraño brillo de júbilo–. Y con ello, la estancia eterna se cumplirá. 44
לוציפר (LUZBEL) Desdichado, días de ira no me han abandonado, Oprimido, por ese soberbio que Dios se ha llamado, Arrojado, desde los cielos relampagueantes, Engañado, mártir de mis propios ideales. Utilizado, para que la luz brille con intensidad, Falsificado, arquetipos de maldad a consta de mi deidad, Atemorizado, de esos que hipócritamente lo alababan al unísono, Expectante, al momento oportuno para renacer. Humillado, malditos, crearon repudio en mi corazón, Odiado, por esos que no supieron apreciar la verdadera belleza, sentenciado, injustamente por las órdenes celestiales, ocultado, en las tinieblas por la “eternidad”. Idealizando, un mundo utópico de oscuridad y caos, recuperando, la esencia perdida en la última confrontación, gobernado, emociones indescriptibles invaden mi cabeza, impulsado, por una llamarada de dolor. Esperanzado, a que mis huestes infernales no me hayan abandonado, esperando, el momento justo para actuar, estudiando, debilidades y penas, planeando, el derrocamiento del “alfa y Omega” destino, no hay más venganza, solo ideal, victoria, no hay otro camino, lo quiero todo. Sin tregua, sin piedad, no descansaré hasta elevar mi trono por encima del de Jehová. 45
FRAGMENTO DE LA NOVELA: “CRÓNICAS ELEMENTALES OJOS CARMESÍ” – ¿Luzbel? –pregunté con incertidumbre. Rió con elegancia provocando nervios en mí–. No Gael, no soy Luzbel. – Entonces, ¿quién eres?, y… dónde se encuentra el rey de este averno. – Luzbel se encuentra en donde ha estado estos últimos dos milenios. – ¿Y eso en dónde es…? – En su cárcel, por supuesto, me pidió el favor de pedirte disculpas por su ausencia, pero como vez, no podía hacer algo respecto a eso, así que me mando a mí. – ¿Su cárcel? –no entendía lo que estaba sucediendo, todo era tan confuso, quien era este ser y, ¿a qué se debía que Luzbel no tenía el poder en su propio reino? – Así es, su cárcel, en la que ha estado desde que Cristo lo encerró. Me concentré en este personaje, por lo que le pregunté–. ¿Tú quién eres? – Mi ser no es de importancia, lo único importante es lo que tú haces aquí, y el por qué te hemos estado esperando desde hace tanto tiempo. Me llene de miedo e incertidumbre al escuchar esas palabras, así que sólo seguí el juego. – ¿Para qué me necesitan a mí? El imponente ser me miró y mostró una mueca sonriente, la cual extrañamente inundó mi alma con paz y me provocó confianza. – Tú eres especial, Gael, por eso recreamos todo este paisaje para ti, queríamos que te sintieras en un ambiente que tú conocieras, y te sintieras en confianza. 46
– Todos estos sueños que he tenido últimamente, ¿tú los has provocado? Con que así es el infierno… – Esto es todo lo que quieras creer excepto un sueño. Sin duda tenía razón, esto era real en parte, ya que con anterioridad había analizado ciertos sueños que había tenido y al lograr descifrarlos, me despertaba, pero era obvio que este ser no me iba a dejar ir hasta no lograr su propósito conmigo. – Entonces, Dante tenía razón acerca de cómo era el infierno… – No, sólo te dimos la idea que tu tenías de él, el infierno no es solo sufrimiento, también es el estar en paz contigo mismo, y el analizar todos tus errores en vida. – Y.. ¿qué quieren conmigo? – Queremos lo mismo que ustedes, libertad – cuando acabó de decir esa última palabra, noté un extraño brillo en sus ojos. – Nosotros ya tenemos libertad –el angelical ser soltó una elegante y sutil carcajada. – ¿Qué les hace pensar que son libres…? Esa pregunta me estremeció por completo, supe inmediatamente que él sabía algo que yo no, o al menos, quería hacerme creer algo que no era, de cualquier forma, su seguridad era intimidadora, no debo caer ante sus palabras, aunque suenen prometedoras. – Somos libres de hacer lo que pensamos. – La libertad, creo que la confundes con el libre albedrío, realmente están atrapados en un mundo de sufrimiento, su libertad es una simple ilusión creada para mantenerlos bajo control, pero nosotros, con tu ayuda podemos liberarlos. Su seguridad combinada con encanto me confundió, le otorgue más atención de lo que esperaba, pero no me iba a convencer, aun así debía de seguirle la corriente y descubrir lo que planeaba. – De acuerdo, ¿pero yo como puedo contribuir a esta causa? –al instante, al escuchar esas palabras, vi como sus ojos se centraron en los 47
míos con tal intensidad que estremeció todo mi ser. – Necesito un mediador, alguien que me permita moverme a plenitud en tu mundo. – ¿Y porque yo? ¿No puedes conseguir a alguien más? – Si mi esencia toca a cualquier ser humano, quemaría toda su alma. – ¿Y qué te hace pensar que a mí no me sucederá lo mismo? Después de todo, soy un ser humano de carne y hueso. – Tú no eres solo un humano, Gael –noté como su entusiasmo aumentaba y su mirada se relajaba–. Tú posees un poder más grande que los demás, y sé que tú lo has sentido con anterioridad, no cualquier humano pudo haber logrado lo que tú, te observamos en todo tu recorrido y el poder que posees, es impresionante. No sabía qué hacer, en cierta forma él tenía razón, aunque este era un sueño, el poder que alcancé en este infierno, en parte sabía que venía de mí, siempre he sido diferente a los demás. Traté de evitar que siguiera hablándome de ese tema y entonces desvíe la conversación. – Pero, ¿Que te hace pensar que yo ayudaré al enemigo de Dios? – Luzbel no es malo por naturaleza, toda esa maldad se la engendraron desde hace eones. – No, te equivocas, él tomó la decisión de revelarse a Dios y su castigo es el de ahora… – ¡Esas son calumnias! –Me interrumpió estrepitosamente–. Luzbel no se reveló, ¿cómo podría alzarse contra su superior?, Dios simplemente quería un mal para que el bien sobresaliera. Me le quedé mirando, analicé sus palabras y entonces dije–. Según lo que me das a entender, dices que, ¿Dios necesitaba de la maldad para que creyeran en el bien? – Dime Gael, ¿acaso puedes notar las estrellas a la luz del día?, claro que no, necesitas de la 48
noche para apreciar su belleza, él necesitaba de un mal para que el bien sobresaliera. Dios simplemente eligió al más bello de sus Ángeles y lo convirtió en esto. – Pones a Dios como todo un tirano. – ¿Y que acaso no lo es? –El extraño personaje sonrió con elegancia– Sé que sabes de tu historia, sé que sabes de lo que han padecido tus antepasados, dime, si tu Dios fuera tan piadoso y benevolente como lo describen muchos, ¿porque fue capaz de aniquilar a la humanidad en diversas ocasiones?, y solo lo hacía con la excusa de que se habían descarriado, y en su pena, soltaba un río de lágrimas que no era comparado con los océanos de sangre que derramaba. Que hipocresía es que lo consideren magnánimo. Analicé cada palabra que me decía, en parte tenía razón, ¿cómo mi Dios sería capaz de tales a masacres? – Digamos que te creo, y que acepto el ayudarlos, ¿cómo sé que ustedes no serán peores que él? – El estereotipo de los demonios esta erróneo, No somos malos, nos han hecho parecer así, o, ¿Acaso yo te parezco un ser vil? – No lo sé, pero ya vez lo que dicen, las apariencias engañan. – Nosotros somos ángeles desterrados por rechazar la tiranía de Dios: el demonio, satanás, diablo, son sólo arquetipos influenciados por una mentalidad colectiva errónea que ha sido corrompida por el trascurso de los milenios. Luzbel realmente es el Ángel más hermoso de todos, incluso, se dice que es más hermoso que Dios, lo cual provocó su destierro y se le creó una imagen perturbadora ante los ojos de la humanidad. – Si Dios creó a los ángeles, ¿Por qué crearía uno más hermoso que él? –quise oponerme a su idea, cuestionando cada una de sus palabras. – Dios al crear a los ángeles los hizo a su semejanza, los creó para repartirse las tareas que hay en todo su reino. A Luzbel, como ya 49
has de saber, se le había dado la tarea de portar la luz divina. Su pureza era mayor a la de sus hermanos, su nobleza, su amor, sus conocimientos, lo convirtieron en el mejor de todos, y como algunos ángeles comparaban su poder con el de Dios, este tuvo que detenerlo, Dios tuvo miedo de que Luzbel llegara a usurparlo, pero, ¿que acaso todo padre no teme eso? Sin duda en eso tenía razón, sus palabras eran tan convincentes, sus teorías eran concluyentes, pero no, no aceptaría tal trato, no soy capaz de traicionar a todo lo que se, solo debo averiguar cómo planea derrocar a Dios y encontrar la manera de salir de aquí. – Pero tú, ¿cómo ayudaras? ¿De qué te sirve estar en la tierra? ¿Qué lograrás con eso? – En la tierra hay ciertos lugares que debo destruir para liberar a Luzbel, en este momento hay ya muchos mediadores aceptando esta noble causa, hay demonios ya entre ustedes Gael, sólo hace falta que yo los guie. – ¿Cómo confiar en ti si ni tu nombre me has dado? – No lo necesitas para creerme, Gael, te estoy dando el mundo en bandeja de oro, acepta y seremos uno, tendrás un poder que jamás habrías imaginado, estaremos al lado del trono de Luzbel. – Pero a la humanidad, ¿qué les pasara? – Nosotros al ser ángeles tenemos sus mismos poderes, podremos quitar las enfermedades, el hambre, acabar con la guerra, la inmortalidad será suya, no le temerán a nada. – ¿Porque nos darían tales privilegios? – Porque no nos cuesta nada hacerlo, ¿acaso crees que Dios no tiene el poder de hacer eso? Él puede acabar con su sufrimiento, pero no lo hace, le gusta verlos padecer, ustedes no son más que entretenimiento para él. Es un trato que hago contigo, la humanidad podrá vivir en plenitud si nosotros estamos al mando, no tenemos placer al verlos sufrir, solo somos 50
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