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1.1.7. El bien intersubjetivo

Published by Anáhuac Online Grados, 2022-08-16 13:34:34

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El bien intersubjetivo

El bien intersubjetivo a) La amistad La concepción de la felicidad de Aristóteles (la veremos más adelante) es entendida como una actividad virtuosa que no solo concierne a la relación del individuo consigo mismo, sino también con los demás a través de las relaciones personales (amor y amistad) y públicas (política) Su taxonomía comienza con la premisa de que hay tres razones principales por las que a una persona le puede gustar otra. A uno le puede gustar alguien porque es bueno, porque es útil o porque es agradable. Entonces, hay tres bases para las amistades, dependiendo de cuál de estas cualidades une a los amigos. 01 Cuando dos personas reconocen que la otra persona es alguien de buen carácter y pasan tiempo juntos, participando en actividades que ejercitan sus virtudes, entonces forman un tipo de amistad. 02 Si son igualmente virtuosos, su amistad es 03 perfecta. Basadas en el carácter son aquellas en las que cada uno beneficia al otro gracias a sus virtudes. Hoy diríamos que se retroalimentan, aprenden el uno del otro. Debido a que cada parte beneficia a la otra, es ventajoso formar tales amistades. Y dado que cada uno disfruta de la confianza y el compañerismo del otro, también hay un placer considerable en estas relaciones. Incluso en estas hay un cierto elemento de utilidad que no se excluye. Sin embargo, si hay una gran brecha en su desarrollo moral (como entre un padre y un hijo pequeño, o entre un esposo y una esposa), entonces, aunque su relación puede basarse en el buen carácter de la otra persona, será imperfecta precisamente por su desigualdad.

Las amistades imperfectas en las que se centra Aristóteles, sin embargo, no son relaciones desiguales basadas en el buen carácter. Más bien, son relaciones que se mantienen unidas porque cada individuo considera al otro como la fuente de alguna ventaja para sí mismo o algún placer que recibe. Cuando Aristóteles llama a estas relaciones \"imperfectas\", se basa en suposiciones ampliamente aceptadas sobre lo que hace que una relación sea satisfactoria. Estas amistades son defectuosas y se duda que deban ser llamadas \"amistades\", porque las personas involucradas tienen poca confianza entre sí, se pelean con frecuencia y están listas para romper abruptamente su asociación. La fórmula de la amistad es la siguiente: un amigo auténtico es aquel a quien se quiere por el bien de esa otra persona, y no por el bien propio. Querer el bien para el otro lo llama “buena voluntad” ( eunoia ), y la amistad es buena voluntad recíproca, siempre que cada uno reconozca la presencia de esta actitud en el otro. ¿Existe tal buena voluntad en los tres tipos de amistad, o se limita a las relaciones basadas en la virtud? Al principio, Aristóteles deja abierta la primera de estas dos posibilidades. Dice: es necesario que los amigos se tengan buena voluntad y se deseen cosas buenas, sin que esto pase por alto, por alguna de las razones mencionadas. (1156a4–5) b) El amor Pasión procede de la voz latina passio, passionis, derivado de pati ‘sufrir, aguantar’. Padecemos el efecto de un cuerpo ajeno sobre el nuestro, este es, el dolor de un corte o de una picadura; también el efecto de una persona sobre nuestra alma en forma de envidia, odio, amor u otro tipo de pasión, e, incluso, nosotros mismos nos podemos provocar un padecimiento cuando imaginamos o recordamos. Así el amor será una especie de pasión.

Las plantas y animales buscan su bien según sus instintos, dice Tomás de Aquino, tienen un amor natural. En cambio el hombre, además de los deseos procedentes de unos instintos muy débiles, tiene aquellos deseos que le vienen por la vía del libre juicio de la razón, el amor intelectual. La amistad, la caridad, el amor de pareja no vienen impuestos por el cuerpo y, como sucede con la felicidad, es un bien que no lleva a nada distinto de él mismo, esto es, el fin del amor es disfrutarlo. El que quiera sacar provecho o rendimiento privado de este simplemente no está amando. Es el caso de la concupiscencia, el solo deseo sexual, que codicia más que amar. ¿Cuál será consiguientemente la causa del amor? La condición necesaria para amar algo es conocerlo, luego el amor presupone el conocimiento del objeto amado, sin que este conocimiento tenga que ser algo pleno1. Otra condición necesaria para amar a otro es amarse a uno mismo, el amor es interesado en este sentido. Pero la causa propiamente dicha es el deseo del otro, busca alcanzar el objeto amado o permanecer en él. En la tradición de Aristóteles y Tomás de Aquino el amor no se restringe al amor de pareja, es una pulsión que busca el bien de cada cosa. Lo primero que mueve la voluntad. Así encontramos que todas las cosas vivas buscan unirse o permanecer en otro2. Veamos las principales especies del amor humano. El amor de concupiscencia El amor de caridad El amor de amistad El amor en el matrimonio El amor a Dios 1 Dice Tomás de Aquino que amamos a Dios a pesar de no tener un conocimiento pleno de Él. Igualmente, la literatura está llena de amores desconocidos, idealizados. 2 Dionisio que “el amor es una fuerza que junta y unifica”.

I) El amor de concupiscencia. Es la unión de sentimiento puramente afectivo donde el otro es un medio para la satisfacción personal. El placer no es inmoral por sí mismo, de hecho es necesario para una vida feliz, pero cuando se convierte en un fin en sí, que no permite desarrollar las potencias del alma, se vuelve esclavizante y desata vicios como la irracionalidad o el egoísmo. II) El amor de caridad. El objeto amado puede serlo en razón de su alto valor, que lo hace eminentemente digno de ser amado. Cuando vemos a alguien que sabemos que es un igual a nosotros en una situación difícil amamos por caridad. III) El amor de amistad. Se quiere para el otro lo que se quiere para uno mismo. Esto es, amar a otro por él mismo como se ama uno a sí por sí mismo. Es tratar a aquel a quien se ama como a otro yo, es hacer de él un alter ego. Es algo más que un conocido, el amigo hace suyas las penas y alegrías del otro. El ideal de la verdadera amistad está en que dos perso­nas no tengan sino una sola voluntad: eadem velle. El amor perfecto sólo deja ya subsistir una sola vida para dos seres. Cada uno de ellos puede decir mi yo y mi otro yo. IV) El amor en el matrimonio. Es una especie de amistad, la más íntima de todas, puesto que a la unión carnal se le agrega la unión de todos los días y de todas las horas que supone la vida familiar de los seres humanos. Ahora bien, cuanto mayor sea ésta, tanto más sólida y durable será también la amistad. La mayor de todas ha de ser por consiguiente la más sólida y du­ rable de todas. V) El amor a Dios. Para Aristóteles Dios, él lo llama Motor Inmovil, es un ser sumamente perfecto incapaz de conocer a las criaturas y por tanto incapaz de amarlas. En el cristianismo Dios sí conoce y ama a su Creación. Para el hombre la unión con Dios, visión beatífica, es su máxima felicidad.


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