["trabajaba mejor solo. Se hab\u00eda pasado diecisiete a\u00f1os viviendo en caba\u00f1as de bosque apartadas del mundo y ten\u00eda claro que, si quer\u00eda encontrar a su hija, ten\u00eda que ser a su manera. El pulso se le aceler\u00f3 al contemplar la posibilidad de huir. Sin dudarlo un segundo m\u00e1s, se acerc\u00f3 a una de las paredes del fondo y comenz\u00f3 a rebuscar entre los estantes algo que pudiese utilizar para romper los grilletes, pero solo encontr\u00f3 tubos, jeringuillas y paquetes de gasas sin abrir. Oy\u00f3 a lo lejos el sonido de unos pasos acerc\u00e1ndose hacia donde \u00e9l estaba, y reconoci\u00f3 el repiqueteo de los zapatos de los guardias de Rikers Island que lo hab\u00edan trasladado al hospital. Se lanz\u00f3 hacia uno de los armarios de metal haciendo sonar bruscamente sus grilletes cuando intent\u00f3 caminar m\u00e1s r\u00e1pido de la cuenta. De repente, los guardias entraron en el quir\u00f3fano con las armas en alto y jadeando. \u2014\u00a1No puede ser! \u2014grit\u00f3 uno de ellos, sorprendido al encontr\u00e1rselo vac\u00edo \u2014. \u00a1Se ha escapado! \u2014Entr\u00f3 en esta zona desde la sala de espera. \u2014Avisa a los dem\u00e1s. \u00a1Hay que encontrarlo! Steven contuvo la respiraci\u00f3n y permaneci\u00f3 inm\u00f3vil dentro del armario de metal. Cualquier gesto har\u00eda sonar los grilletes de sus pies como el cascabel de un felino. \u2014No es posible..., no hay otro sitio por donde salir \u2014dijo el primer guardia acerc\u00e1ndose al armario donde estaba Steven, quien apret\u00f3 los pu\u00f1os prepar\u00e1ndose para empujar la puerta del armario. Steven escuch\u00f3 que los pasos se deten\u00edan justo enfrente del armario. Su coraz\u00f3n se apoder\u00f3 de \u00e9l durante unos segundos y estuvo a punto de abrir de golpe para tirarlo al suelo y huir corriendo. Pero decidi\u00f3 que no. Que era imposible una huida con los grilletes en los pies y toda la ciudad busc\u00e1ndolo. Contuvo la respiraci\u00f3n y visualiz\u00f3 el \u00fanico recuerdo que con el paso de los a\u00f1os hab\u00eda conseguido hacerlo feliz moment\u00e1neamente: la \u00faltima noche que se sinti\u00f3 en familia. Sucedi\u00f3 dieciocho a\u00f1os atr\u00e1s, en Salt Lake. Estaban los cuatro sentados en el porche de una majestuosa casa blanca con grandes ventanales azules. Hab\u00edan pedido pizzas, se hac\u00edan bromas e incluso, despu\u00e9s de la cena, se quedaron a la luz tenue del porche durante horas jugando a adoptar personalidades inventadas. Lo pasaron tan bien aquella noche que a Steven se","le qued\u00f3 grabado para siempre. \u2014V\u00e1monos de aqu\u00ed \u2014grit\u00f3 el guardia rubio desde la puerta del quir\u00f3fano \u2014. Tenemos que encontrarlo como sea o se nos caer\u00e1 el pelo. Steven suspir\u00f3 aliviado. \u2014Un segundo, d\u00e9jame mirar aqu\u00ed \u2014respondi\u00f3 el que se encontraba frente al armario al tiempo que se acercaba con cuidado. De repente, Steven empuj\u00f3 con fuerza la puerta desde dentro y golpe\u00f3 al guardia en la cabeza. Este cay\u00f3 al suelo inconsciente. El otro se qued\u00f3 inm\u00f3vil. Steven lo mir\u00f3 con los ojos cargados de ira y fue hacia \u00e9l tan r\u00e1pido como que le permit\u00edan los grilletes. Cuando estaba a menos de un metro, a punto de abalanzarse sobre \u00e9l antes de que pudiese pedir ayuda, el guardia sonri\u00f3, estirando los labios hasta los l\u00edmites de su cara sin mostrar los dientes, al mismo tiempo que correg\u00eda su postura y adoptaba una actitud tranquila. Era una pose enigm\u00e1tica, parec\u00eda el mu\u00f1eco de un ventr\u00edlocuo, y daba la sensaci\u00f3n de que en cualquier momento alguien aparecer\u00eda por detr\u00e1s para crearle una voz estridente. Steven se sorprendi\u00f3 tanto que interrumpi\u00f3 su carrera hacia \u00e9l. \u2014Hola, se\u00f1or Maslow \u2014dijo en un tono que parec\u00eda distinto al que ten\u00eda cuando daba \u00f3rdenes a su compa\u00f1ero\u2014. No esper\u00e1bamos menos de usted. Steven se qued\u00f3 petrificado. No porque pronunciase su nombre, sino porque parec\u00eda una persona completamente distinta. Lo hab\u00eda visto en Rikers Island con su pelo rubio bien peinado, y ten\u00eda una actitud servicial e incluso era algo patoso. Sol\u00eda encargarse de vigilar la cantina y era raro el d\u00eda que no se tropezaba con algo y sus compa\u00f1eros le gastaban una broma. Era, por as\u00ed decirlo, el objeto de todas las burlas, tanto por parte de los presos como del resto de funcionarios, as\u00ed que para Steven, que hab\u00eda pensado que podr\u00eda con \u00e9l sin mucha resistencia, el cambio de comportamiento lo dej\u00f3 descolocado. \u2014Se\u00f1or Maslow \u2014dijo al tiempo que tiraba algo sobre la mesa de operaciones\u2014, aqu\u00ed tiene las llaves de los grilletes y las esposas. \u2014Se llev\u00f3 las manos a la espalda e hizo una especie de reverencia con la cabeza. Steven no entend\u00eda nada. Cre\u00eda que le iba a ser imposible deshacerse de los grilletes, pero no se lo pens\u00f3 demasiado. Deprisa, y sin apartar la vista de \u00e9l, agarr\u00f3 las llaves y se liber\u00f3 de pies y manos. El guardia dio unos pasos hacia atr\u00e1s, dejando la puerta del quir\u00f3fano libre, y con una mano le se\u00f1al\u00f3 la puerta con gesto tranquilo. \u2014Vaya hasta el final del pasillo. Atraviese la sala de espera y gire a la","izquierda. Al final est\u00e1 el acceso a la zona de urgencias. A la derecha hay una puerta doble por la que se accede al paritorio. Cr\u00facela y atraviese la sala de neonatos y luego la de incubadoras. Baje la escalera que hay al final del siguiente pasillo. Dos plantas m\u00e1s abajo ver\u00e1 una caja de extintores. Sobre ella encontrar\u00e1 escondidas unas llaves. Salga por la puerta que se encontrar\u00e1 cuando llegue abajo del todo y sabr\u00e1 qu\u00e9 tiene que hacer. Steven se dio cuenta de que ese hombre formaba parte de la comunidad. Muchas veces hab\u00eda recibido indicaciones sobre los raptos que deb\u00eda llevar a cabo en sobres entregados por personas que nunca lleg\u00f3 a imaginarse. Ocultaban su identidad perfectamente dentro de su propia vida. Era un doble fondo tan bien construido que hubiera sido imposible identificarlo como tal en su vida normal. No lo dud\u00f3 y aceler\u00f3 sus pasos. No quer\u00eda desaprovechar la oportunidad de escapar y ayudar a Jacob a encontrar a Amanda y, cuando estaba a punto de atravesar la puerta, escuch\u00f3 la confirmaci\u00f3n de sus peores temores: \u2014Fatum est scriptum, Steven.","Cap\u00edtulo 25 Bowring Nueva York, 14 de diciembre de 2014 Bowring estaba inquieto frente a la joven. No comprend\u00eda c\u00f3mo era posible que ella supiese todo lo que le hab\u00eda sucedido durante el d\u00eda. La conversaci\u00f3n con su vecino, el incidente con el jarr\u00f3n. Era imposible. \u2014\u00a1\u00bfC\u00f3mo sabes todo eso?! \u2014vocifer\u00f3. La joven sonri\u00f3 y neg\u00f3 con la cabeza. \u2014Veo que la ha encontrado \u2014pregunt\u00f3. \u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014La nota de Katelyn. Veo que la tiene. Es usted un tipo\u2026 brillante. Bowring baj\u00f3 la mirada y mir\u00f3 que la nota se estaba deshaciendo entre sus dedos. \u2014Susan Atkins sin duda era una chica especial \u2014continu\u00f3\u2014. Pero ten\u00eda su destino. Ella lo ha contado muchas veces en televisi\u00f3n. Su lucha por la supervivencia bajo el fr\u00edo de Canad\u00e1 y el amor que creci\u00f3 en su interior por su captor. Lo llaman... \u00bfC\u00f3mo es? S\u00ed, eso es. El s\u00edndrome de Estocolmo. Es curioso c\u00f3mo funciona la mente. Hace lo que sea por sobrevivir. El amor es tan m\u00e1gico que si est\u00e1s a punto de morir, aparece de la nada para que encuentres un motivo por el que vivir. Aunque sea hacia la persona que est\u00e1 a punto de matarte. \u2014Confiesa de una vez. \u00bfHas asesinado t\u00fa a Susan Atkins? \u2014\u00a1Oh, Dios santo, no! Sigue usted muy perdido. Quiere comprenderlo todo demasiado pronto. No conseguir\u00e1 m\u00e1s respuestas de m\u00ed. Conecte los hilos, inspector. Tiene muchas m\u00e1s pistas de las que cree. Si no se rinde, encontrar\u00e1 el camino m\u00e1s pronto de lo que piensa. \u2014\u00a1Ya est\u00e1 bien de juegos! \u2014grit\u00f3 Bowring. Todas las dudas que ten\u00eda","sobre la chica estaban explotando al un\u00edsono en su interior\u2014. No hay ning\u00fan camino. Solo una pobre chica asesinada de la manera m\u00e1s macabra posible. Y eres la \u00fanica sospechosa de su muerte. La asesinaron anoche, horas antes de que aparecieses aqu\u00ed. Las horas encajan. \u00bfCu\u00e1l es tu coartada? \u00bfQu\u00e9 hiciste anoche antes de entregarte? \u2014Sus horas tambi\u00e9n encajan, inspector. D\u00edgame, \u00bfqu\u00e9 hizo anoche? \u00bfAcaso no podr\u00eda ser usted tambi\u00e9n sospechoso? \u00bfQu\u00e9 nos distingue a usted y a m\u00ed, aparte de que yo s\u00ed conozco la verdad? \u2014D\u00e9jate de estupideces. Anoche estuve en casa. Lo que nos distingue es que yo nunca asesinar\u00eda a nadie. Me hice agente del FBI para detener a gente como t\u00fa. \u2014No se infravalore, inspector. Usted es como todo el mundo. Llegado el momento, con las condiciones adecuadas, al l\u00edmite de su mente, todo el mundo apretar\u00eda el gatillo. Bowring permaneci\u00f3 en silencio. \u00c9l nunca hab\u00eda tenido que disparar para detener a ning\u00fan sospechoso. Hab\u00eda conseguido ascender gracias a una carrera plana y constante, sin sobresaltos, sin pisotear a nadie y haciendo siempre lo correcto. A su alrededor hab\u00eda visto estrellas fugaces en el cuerpo que crec\u00edan gracias a la resoluci\u00f3n de casos clave: la detenci\u00f3n de un asesino en serie, el cierre de un caso medi\u00e1tico, pero el brillo del \u00e9xito siempre desaparec\u00eda a los pocos meses y se difuminaba con la misma rapidez con la que hab\u00eda surgido. \u2014Si lo que quiere es encontrar a Katelyn, le aseguro que el tiempo juega en su contra, inspector. Debe apresurarse. El tiempo la est\u00e1 matando. \u2014\u00bfEst\u00e1 viva? \u00bfKatelyn Goldman est\u00e1 viva? Dios santo, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1? \u2014No lo s\u00e9, inspector. S\u00e9 que debe ponerse en marcha. Ahora. Corra. Usted sabe d\u00f3nde buscar. No desaproveche la oportunidad de salvar a Katelyn. Aquella \u00faltima frase explot\u00f3 con fuerza dentro del coraz\u00f3n de Bowring. Significaba que tal vez pudiera hacer algo por esa chica que tanto significaba para \u00e9l y a la que, en realidad, apenas conoc\u00eda. Estaba desconcertado. Sab\u00eda que no ten\u00eda ninguna pista para seguir avanzando en el caso de Katelyn. Lo \u00fanico nuevo era la irrupci\u00f3n de aquella joven tan enigm\u00e1tica y que parec\u00eda saber demasiado. En su casa hab\u00eda llegado a tener una copia del dosier descriptivo del expediente de Katelyn. Se lo hab\u00eda llevado para releerlo una y otra vez por si ten\u00eda alguno de esos momentos de lucidez en los que el culpable se dibujaba de la nada en la","mente del investigador, pero, por m\u00e1s que lo hab\u00eda intentado, por m\u00e1s horas que hab\u00eda dedicado a releer los informes y las declaraciones, a remirar las fotograf\u00edas y las grabaciones de las c\u00e1maras de seguridad, nada se hab\u00eda dibujado en su mente. Ten\u00eda toda la informaci\u00f3n en una caja de cart\u00f3n que vagaba de vez en cuando de la sala de archivos del FBI a su casa y de su casa a la sala de archivos. Hab\u00eda noches que se acostaba pensando que al d\u00eda siguiente tal vez conseguir\u00eda dar un paso diminuto para encontrarla, pero tales avances nunca suced\u00edan. Poco a poco, Bowring perdi\u00f3 la esperanza de salvar a Katelyn, y un d\u00eda, hac\u00eda algunos meses, tuvo un arrebato de frustraci\u00f3n y acab\u00f3 tirando a la basura toda la informaci\u00f3n que ten\u00eda del caso. Esa misma noche volvi\u00f3 al cubo de la basura para recuperarla, pero el servicio de recogidas ya hab\u00eda pasado por su casa y se encontr\u00f3 el cubo vac\u00edo. De repente, un par de golpecitos sonaron en la puerta. Bowring volvi\u00f3 la cabeza y vio a Leonard asomarse: \u2014Jefe, menos mal que le encuentro. Ha llegado un paquete para usted \u2014 dijo mientras mostraba una caja de cart\u00f3n con varios sellos de correos. La joven sonri\u00f3 levemente al observar a Leonard entregarle el paquete a Bowring. Leonard la mir\u00f3 de reojo, como si intentase apartar la vista de aquellos ojos oscuros que parec\u00edan querer penetrar en el fondo de su alma. \u2014\u00bfUn paquete? \u00bfNo puede esperar? \u2014Parece que es urgente, jefe. \u2014Dios santo, \u00bfno ves que estoy ocupado, Leonard? \u2014Lo s\u00e9, lo s\u00e9. Pero el mensajero ha dicho que era de vital importancia que lo abriese cuanto antes. Pens\u00e9 abrirlo yo mismo, pero no me parec\u00eda correcto. \u2014Deber\u00eda abrirlo, inspector Bowring \u2014intervino la joven con una voz dulce que flot\u00f3 por toda la habitaci\u00f3n. Bowring volvi\u00f3 la vista hacia ella y comprendi\u00f3 que el contenido podr\u00eda ser importante para el caso. Observ\u00f3 el paquete. Ten\u00eda sellos de varias zonas del pa\u00eds. Quebec, San Francisco, Nuevo M\u00e9xico, Nevada y Nueva York. Era imposible que un paquete recorriese ese itinerario para llegar a Nueva York. O bien era un paquete perdido que hab\u00eda ido pasando de oficina en oficina, o bien alguien hab\u00eda estado envi\u00e1ndose el paquete de una punta a otra para despistar y dificultar su seguimiento. Sin duda era enigm\u00e1tico, pero su coraz\u00f3n le ped\u00eda respuestas y aquella caja parec\u00eda tener alguna. Bowring se levant\u00f3 y se dirigi\u00f3 hacia Leonard, que a\u00fan sosten\u00eda el paquete entre las manos.","\u2014Jefe, tenga cuidado \u2014dijo al tiempo que bajaba la caja y la apoyaba en el suelo. \u2014Tranquilo, no hay una bomba ni nada por el estilo. Lo habr\u00edan detectado los controles de seguridad de la entrada. Leonard no respondi\u00f3 y dio tres pasos hacia atr\u00e1s, por si acaso. Bowring se agach\u00f3 ante la atenta mirada de la joven, que observaba la escena con una sonrisa tranquila dibujada en los labios. Bowring se sac\u00f3 un juego de llaves del bolsillo del pantal\u00f3n y clav\u00f3 una en la cinta adhesiva que manten\u00eda cerradas las solapas de la caja. Arrastr\u00f3 la llave a lo largo del paquete, rompiendo la cinta con el gesto, y levant\u00f3 una de las tapas. Al ver lo que era, cogi\u00f3 la caja y la volc\u00f3 sobre el suelo. Un mont\u00f3n de folios y fotograf\u00edas se desparramaron encima de los pies de Bowring. Leonard miraba incr\u00e9dulo al inspector. La joven sonri\u00f3 al ver a Bowring perder los nervios. Este segu\u00eda agitando la caja para cerciorarse de que no quedaba nada en el interior. \u2014No puede ser \u2014susurraba el inspector mientras empezaba a esparcir los papeles por el suelo y se arrodillaba para verlos mejor\u2014. No puede ser. \u2014\u00bfQu\u00e9 es eso, jefe? \u2014inquiri\u00f3 Leonard intentando comprender la desesperaci\u00f3n de Bowring. \u2014\u00a1No puede ser! \u2014grit\u00f3. \u2014\u00bfJefe? \u2014Leonard se acerc\u00f3 y le toc\u00f3 el hombro para que saliese de su moment\u00e1nea obsesi\u00f3n y volviera a levantarse\u2014. \u00bfQu\u00e9 pasa? \u00bfQu\u00e9 papeles son esos? \u2014Es la copia del expediente de Katelyn. Los papeles que tir\u00e9 hace unos meses.","Cap\u00edtulo 26 Jacob Nueva York, 14 de diciembre de 2014 Salgo deprisa del hospital, que se ha convertido en un hervidero de polic\u00edas. Una muchedumbre se ha amotinado en la puerta. Tienen que haberse enterado de que Steven y yo est\u00e1bamos aqu\u00ed. Hay un cord\u00f3n policial que intenta espantar a los curiosos, pero lo \u00fanico que consigue es atraer m\u00e1s moscas en busca de nuestros cad\u00e1veres. Observo a lo lejos que mi coche sigue en mitad de la calle, ahora sobre una gr\u00faa, que arranca y se aleja con \u00e9l. Tambi\u00e9n veo en doble fila un furg\u00f3n azul oscuro, con un vinilo que reza \u00abPrisi\u00f3n de Rikers Island\u00bb. Deduzco que es en el que han trasladado a Steven. Miro a ambos lados para ver cu\u00e1l es el camino m\u00e1s corto para llegar al centro psiqui\u00e1trico cuando un chico trajeado que camina por la acera se me acerca: \u2014Oye, te veo perdido. \u00bfNecesitas algo? Me conozco esta ciudad como la palma de mi mano. No tengo tiempo para responderle e ignoro su pregunta. \u2014\u00a1Oye! \u2014grita mientras me alejo hacia el norte para doblar la esquina del hospital\u2014. \u00a1Valiente desagradecido! El Instituto Psiqui\u00e1trico de Nueva York se encuentra justo detr\u00e1s del hospital en el que estoy, en Riverside Drive, as\u00ed que no est\u00e1 a m\u00e1s de dos minutos caminando. Me doy cuenta de que sigo descalzo y el vendaje de mi pie derecho se ensucia con el suelo de Nueva York. Me da igual, aunque descubro que tengo que cojear ligeramente porque el dolor me da punzadas a cada paso. Algunas personas me observan, pero tengo tan claro ad\u00f3nde voy que ni siquiera pienso en eso. Una chica me ha sacado una foto con el m\u00f3vil y cree que no me he dado cuenta. Ya me imagino el revuelo en cuanto la suba","a las redes, pero a qui\u00e9n le importa. Doblo la siguiente esquina y vislumbro la puerta del Instituto Psiqui\u00e1trico de Nueva York. Podr\u00eda haber llegado hasta el instituto desde el interior del hospital, a trav\u00e9s de un puente que lo conecta con el resto de las instalaciones sanitarias, pero las tripas del hospital son un laberinto, y solo si trabajas all\u00ed eres capaz de descubrir los intrincados atajos para llegar a cualquier sitio. Subo el par de escalones que hay frente a las puertas mec\u00e1nicas y, tras esperar un segundo a que estas se deslicen y me dejen pasar, vislumbro el brillante interior de esta jaula en la que luchan por rescatar mentes de las profundidades de la locura. Hay dos recepcionistas en el mostrador que me miran sonrientes. Una es morena y la otra rubia. La morena est\u00e1 serena, y en su mirada y sus incipientes arrugas se notan los a\u00f1os de experiencia; la rubia tiene el pelo alborotado, el maquillaje mal extendido, y sus ojos saltones y el pintalabios algo corrido en el labio inferior indican que algo no encaja en ella. Lleva una peque\u00f1a placa negra con letras blancas en el pecho: \u00abEstrella\u00bb. La morena no lleva identificaci\u00f3n. \u2014\u00a1Dios santo! \u2014chilla la rubia con voz estridente y marcada por una leve afon\u00eda\u2014. \u00a1Est\u00e1s hecho un desastre! \u2014Esto\u2026 s\u00ed\u2026 he tenido un\u2026 un percance. \u2014\u00a1Vaya! \u2014a\u00f1ade con una sonrisa\u2014. \u00bfHas visto qu\u00e9 guapo? \u2014susurra, dirigi\u00e9ndose a su compa\u00f1era morena. \u2014Buenas\u2026 rellena esto y estar\u00e1 todo listo para tu ingreso \u2014dice la morena, casi por encima de la voz de su compa\u00f1era. \u2014\u00bfIngreso? \u2014respondo casi de un grito\u2014. No, no. Vengo\u2026 vengo a visitar a alguien\u2014. Jadeo unos segundos, asustado, y apoyo una mano en el mostrador. Me miran extra\u00f1adas, pero la morena levanta los hombros y resopla, como si estuviese acostumbrada a ver cosas peores. \u2014Disculpad mi aspecto\u2026 de verdad\u2026 vengo a\u2026 a ver a un amigo. \u2014\u00a1Vaya hombre! \u2014chilla la rubia al tiempo que se incorpora y me sonr\u00ede de oreja a oreja pero sin mostrar los dientes\u2014. \u00a1Qu\u00e9 guapet\u00f3n! \u00a1No suele visitarnos nadie como t\u00fa! \u2014No le haga caso \u2014a\u00f1ade la morena sin mostrar ninguna emoci\u00f3n\u2014. Terapia de inmersi\u00f3n. Nos acompa\u00f1a en nuestras tareas por si se aprecia alguna mejor\u00eda \u2014susurra mientras se cubre la boca como si me contase un secreto.","Miro de nuevo a la rubia y veo que en la mu\u00f1eca lleva una pulsera del centro. Leo que pone \u00abpersonalidad m\u00faltiple\u00bb, justo bajo el nombre \u00abHannah Sachs\u00bb. Debe de ser el verdadero. \u2014Vengo a ver a un amigo \u2014repito, con la voz algo temblorosa, pero m\u00e1s decidido que antes, como en un intento de hacer que no se fijen m\u00e1s en mi ropa manchada de sangre. Me enerva tener que referirme al doctor Jenkins como si fuese mi amigo. \u2014Solo se permiten visitas de familiares \u2014me responde la morena\u2014. \u00bfSeguro que no vienes por un ingreso voluntario? \u2014\u00a1Seguro! Vengo a ver a un viejo amigo. \u2014Nada de amigos, guapo. Aqu\u00ed nadie es amigo de nadie \u2014a\u00f1ade la rubia, y se recoloca el pelo detr\u00e1s de la oreja\u2014. \u00bfAcaso no sabes qu\u00e9 es esto? Es un hospital para locos. Este ser\u00eda el \u00faltimo lugar del mundo en el que tendr\u00eda alg\u00fan amigo. \u2014\u00bfUn amigo? Me refer\u00eda a mi suegra, Kate Maslow. Uno nunca sabe c\u00f3mo referirse a una suegra. En cierto modo somos familia. Le estoy preparando una sorpresa a mi chica. \u2014\u00bfKate Maslow, dices? \u2014pregunta la morena. \u2014Salgo con Amanda Maslow, su hija. \u2014Es la primera vez que digo en voz alta que Amanda es mi novia y un redoble de emociones me retumba en el est\u00f3mago\u2014. Ver\u00e1s, se acerca el cumplea\u00f1os de Amanda y quiero contarle que vamos a preparar una fiesta sorpresa. Aunque sea aqu\u00ed. S\u00e9 que algo as\u00ed la ayudar\u00e1. Se me quedan mirando unos segundos, con el ce\u00f1o fruncido, y finalmente la morena se vuelve hacia la rubia y le hace un adem\u00e1n con la cabeza. \u2014Firma aqu\u00ed y pon tu nombre y tus apellidos \u2014dice la rubia mientras me entrega la hoja de visitas\u2014. Y aqu\u00ed el n\u00famero de tel\u00e9fono \u2014a\u00f1ade, sacando un post-it amarillo y peg\u00e1ndolo sobre el mostrador. A la morena se le escapa un peque\u00f1o resoplido y me mira negando con la cabeza. \u2014Tengo novia. Ya he dicho que vengo a ver a mi suegra. Supongo que no estar\u00eda bien. \u2014Pues te doy mi n\u00famero. Para cuando os pele\u00e9is \u2014dice agarrando un bol\u00edgrafo y garabateando un pu\u00f1ado de n\u00fameros que dudo que sean correctos. Yo nunca me pelear\u00eda con Amanda. Y aunque lo hici\u00e9ramos, estoy seguro de que ambos ceder\u00edamos a los pocos minutos y acabar\u00edamos fundi\u00e9ndonos","en un abrazo de esos que roban el alma. \u2014S\u00e9 escuchar muy bien. La doctora Parker dice que podr\u00eda ser psiquiatra si no estuviese loca. \u2014Bueno, hace falta estar un poco loco para entrar en la cabeza de quien lo est\u00e1 \u2014a\u00f1ado con una sonrisa. Me devuelve la sonrisa, y parece que al darle la raz\u00f3n hubiese abierto alg\u00fan lugar secreto de su personalidad. Le noto un tic en la mano derecha que se repite cada pocos segundos, como si fuese un ligero metr\u00f3nomo marcando el ritmo de sus emociones. Me mata estar perdiendo tanto tiempo en estos momentos. La vida de Amanda est\u00e1 en peligro, a\u00fan no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1, y estoy intentando mantener las apariencias para conseguir hablar con la \u00fanica persona que puede ayudarme a encontrarla. \u2014Yo te guiar\u00e9 \u2014a\u00f1ade la rubia, que da un respingo en la silla y sale de detr\u00e1s del mostrador\u2014. Lo llevo yo, \u00bfvale? \u2014pregunta a la morena. \u2014Sabes que no puedo dejarte sola, Estrella. \u2014No voy sola. Voy con \u00e9l \u2014a\u00f1ade con tono ir\u00f3nico\u2014. Nunca he ido tan bien acompa\u00f1ada. Termino de firmar en la hoja de visitas y al darme la vuelta tengo a la rubia a mi lado mir\u00e1ndome con los ojos como platos, con una sonrisa de oreja a oreja. La recepcionista morena chasquea la lengua contra el paladar. \u2014Est\u00e1 bien. En dos minutos te quiero de vuelta. Lo acompa\u00f1as hasta la puerta de la se\u00f1ora Maslow y te vienes enseguida. \u2014Me sobrar\u00e1 un minuto... \u2014responde mientras mete su brazo por mi codo, como si fu\u00e9semos al altar, y me agarra con fuerza. Luego se gira hacia su compa\u00f1era con un gui\u00f1o burl\u00f3n y a\u00f1ade\u2014: Tal vez me falten veinte. \u2014P\u00f3rtate bien \u2014buf\u00f3. Al comenzar nuestro paseo nupcial por el largo pasillo que se esconde tras una de las puertas laterales, me fijo en la luz fluorescente que ilumina todo el corredor. Est\u00e1 repleto de puertas a ambos lados y no hay sillas por ninguna parte; no hay macetas ni cuadros; en el aire flota el aroma de la tristeza. Cuando vine hace unas semanas con Amanda a visitar a su madre, me pareci\u00f3 que todo ten\u00eda m\u00e1s vida. La luz era otra, algo m\u00e1s c\u00e1lida, aunque puede que me lo est\u00e9 imaginando. Supongo que ha cambiado mi percepci\u00f3n por lo que pas\u00f3 con Kate en nuestra visita. La verdad es que tengo que encontrar al","doctor Jenkins cuanto antes. Bueno, exdoctor Jenkins. Despu\u00e9s de lo que ocurri\u00f3, creo que ni siquiera \u00e9l se reconoce. \u2014\u00bfMe presentas a los dem\u00e1s? A Estrella, o Hannah en realidad, le sorprende mi pregunta. Cuando hemos accedido al pasillo se ha quedado callada, casi sin gesticular y temblorosa, como si estuvi\u00e9semos en una primera cita. La confianza que mostraba en la recepci\u00f3n se ha desinflado ante la visi\u00f3n de todas estas puertas de metal. Este no es lugar para escapar de la locura. Me fijo en que no para de mirarme mis pies descalzos, con inter\u00e9s, pero cuando se da cuenta de que la estoy viendo, levanta la cabeza y mira al frente, intentando disimular. \u2014\u00bfA los dem\u00e1s? Aqu\u00ed no hay dem\u00e1s. Aqu\u00ed una siempre est\u00e1 sola \u2014dice casi susurrando\u2014. Aunque est\u00e9s rodeada de gente, cada uno vive en su propio mundo y no entra en el de los dem\u00e1s. Por un segundo la noto m\u00e1s l\u00facida que a m\u00ed mismo. \u2014Me refiero a saber sus nombres, qui\u00e9nes son y por qu\u00e9 est\u00e1n aqu\u00ed \u2014digo para que me desvele d\u00f3nde puede estar el doctor Jenkins. \u2014Ah, bueno, te refieres a su ficha. Tienes suerte. Como estoy en recepci\u00f3n me s\u00e9 las fichas de todos, al menos lo que el psiquiatra ha escrito en ellas. Luego siempre est\u00e1 la verdad. El motivo real por el que est\u00e1n ingresados y que no le cuentan a nadie. Ese doble fondo que todos tenemos, en el que escondemos nuestros secretos y nadie es capaz de encontrar. \u2014Parece que va cogiendo confianza\u2014. Ese de ah\u00ed \u2014dice se\u00f1alando una de las puertas hacia la mitad del pasillo\u2014 es Benjamin Franklin. Al menos eso dice \u00e9l. Est\u00e1 tarumba, \u00bfverdad? \u00bfC\u00f3mo va a ser Benjamin Franklin? Pues bien, un d\u00eda, hablando con \u00e9l \u2014se me acerca al o\u00eddo, casi susurrando\u2014, me cont\u00f3 que en realidad era Richard Nixon, pero que no quer\u00eda cont\u00e1rselo a nadie porque desde que dec\u00eda que era Benjamin Franklin ca\u00eda m\u00e1s simp\u00e1tico. \u2014Entiendo. \u2014No tengo ni idea de ad\u00f3nde quiere llegar. \u2014El muy loco esconde su verdadera identidad para caer mejor. Aunque, bueno, eso lo hace todo el mundo. \u2014Pero es imposible que sea Richard Nixon o Benjamin Franklin. \u2014Aqu\u00ed cada uno puede ser quien quiera. Si te apetece levantarte una ma\u00f1ana diciendo que eres una gallina, pues lo haces. Nadie te va a llamar loco. Al contrario. \u2014Tienes raz\u00f3n. \u2014Luego est\u00e1n los que se inventan historias para estar aqu\u00ed. Se vive muy","bien, \u00bfsabes? \u2014\u00bfMuy bien? \u2014Te hacen la cama, te preparan la comida, te dan una combinaci\u00f3n de drogas que dif\u00edcilmente encontrar\u00edas en la calle. Tienes charlas casi todos los d\u00edas con psiquiatras y psic\u00f3logos que se interesan por tu vida, por tus emociones o por tus crecientes ganas de suicidarte. Te hacen preguntas \u00edntimas, e incluso puede que te cuenten sus propios secretos para ver si acabas cont\u00e1ndoles los tuyos. Es una relaci\u00f3n bonita. T\u00fa me das y yo te doy. Aunque lo que te devuelva no tenga ning\u00fan sentido. Hay quienes incluso acaban emparej\u00e1ndose aqu\u00ed. El a\u00f1o pasado celebramos una boda en la sala de descanso. Una esquizofr\u00e9nica se cas\u00f3 con una de las voces que o\u00eda. Es bonito a su manera. Un mundo perfecto creado para locos. \u2014Pues tiene su l\u00f3gica \u2014respondo. Creo que empieza a caerme bien. Me sorprende su manera de argumentar. En un primer momento pens\u00e9 que era una persona de lo m\u00e1s inestable, pero al escucharla hablar con tanto cari\u00f1o del centro tengo la sensaci\u00f3n de que este lugar es m\u00e1s m\u00e1gico de lo que parece. \u2014Hemos llegado \u2014dice se\u00f1alando la puerta abierta que tengo a mi derecha. Miro el cartelito que hay a la entrada y leo: \u00ab67 - KATE MASLOW\u00bb.","Cap\u00edtulo 27 Carla Lugar desconocido, nueve a\u00f1os antes Carla le mantuvo la mirada a Bella. La luz de la vela, que flotaba por toda la habitaci\u00f3n, iluminaba el rostro de ambas con una suave ondulaci\u00f3n y apenas dejaba ver lo que se perd\u00eda por las profundidades de sus ojos. Bella respir\u00f3 hondo, en silencio, mientras observaba a Carla. Se encontraban frente a frente, a escasos treinta cent\u00edmetros, y Carla no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Su cuerpo era un revoltijo de emociones, su est\u00f3mago temblaba m\u00e1s y m\u00e1s cada segundo que pasaba mirando el vac\u00edo absoluto de los ojos de Bella y, por un momento, pens\u00f3 que tal vez ya era tarde. Si los rumores eran ciertos, ya estaba perdida. Carla luch\u00f3 unos instantes en su interior. Se imagin\u00f3 corriendo escaleras arriba y volviendo a su aposento antes de que Bella pudiese descubrir algo de ella. Se imagin\u00f3, incluso, escapando de la comunidad. Hac\u00eda a\u00f1os que un pensamiento as\u00ed no se colaba por las rendijas de su imaginaci\u00f3n, pero esas im\u00e1genes siempre se desvanec\u00edan al pensar qu\u00e9 habr\u00eda m\u00e1s all\u00e1 si consegu\u00eda traspasar aquellos muros. Desconoc\u00eda d\u00f3nde estaba el monasterio. Si tuviese que ubicarlo en un mapa de Estados Unidos, tendr\u00eda serias dificultades incluso para determinar una zona donde situarlo. Podr\u00eda incluso no estar en su pa\u00eds, sino en cualquier otra parte. La \u00fanica pista que ten\u00eda era la suave brisa que, muy de vez en cuando, en primavera, portaba un aroma a lavanda que le resultaba demasiado familiar. A veces, muy espor\u00e1dicamente, en aquella brisa percib\u00eda el olor a sal, y entonces fantaseaba con que sonaban las olas rompiendo contra las rocas de la costa. Podr\u00eda incluso estar rodeada de mar por todas partes, en alguna isla perdida en mitad del oc\u00e9ano, lo suficientemente extensa como para que el sonido de las olas solo lo pudiese","portar el viento. Si consegu\u00eda salir, tal vez descubriera que en realidad no ten\u00eda escapatoria y la atrapar\u00edan enseguida y la entregar\u00edan al destino. Cuanto m\u00e1s pensaba en d\u00f3nde podr\u00eda estar ubicado el monasterio, m\u00e1s claro ten\u00eda que era imposible saberlo. De repente, Carla se dio cuenta de que algo en Bella estaba cambiando. Hab\u00eda dejado de mirarla intensamente y una sonrisa leve, maternal, cambi\u00f3 su gesto serio por una cara amable. \u2014Eres una chica estupenda, Carla \u2014dijo al tiempo que asent\u00eda con aprobaci\u00f3n. Carla no entend\u00eda nada. \u00ab\u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 visto en m\u00ed?\u00bb, se pregunt\u00f3. Si ten\u00eda el don, habr\u00eda visto en ella que hab\u00eda quebrantado varias normas en una sola ma\u00f1ana; esconder la nota y mentir a Nous ya le costar\u00eda varios meses de castigo, incluso la expulsi\u00f3n. Comenz\u00f3 a pensar que hab\u00eda visto casos peores, en los que por una sola mentira hab\u00edan expulsado a varios miembros de la comunidad. A quien la cometi\u00f3 y a quienes la recibieron y no fueron capaces de detectarla. Poco a poco Carla se fue temiendo lo peor. \u2014No tendr\u00eda que haberle men... \u2014dijo Carla en un impulso, a punto de arrodillarse y suplicar con todas sus fuerzas que lo sent\u00eda. \u2014Entonces \u00bfquieres que te cuente qu\u00e9 es este sitio? \u2014interrumpi\u00f3 Bella. Carla se qued\u00f3 de piedra. Dud\u00f3 durante unos segundos si hab\u00eda escuchado bien las palabras de Bella y se trab\u00f3 al responder. \u2014Eh..., eh... \u00a1S\u00ed, por favor! \u2014dijo, aliviada y con el coraz\u00f3n retumbando en su pecho. Bella levant\u00f3 la vista hacia el techo. Lanz\u00f3 una mirada hacia las paredes de los lados y agarr\u00f3 el candelero que estaba sobre la mesa. Los pasos de Bella chapotearon sobre los charcos que hab\u00eda en el suelo. Se acerc\u00f3 a una de las paredes y la acarici\u00f3, sintiendo el surco que marcaban las frases en cada piedra. \u2014Es una historia que est\u00e1 desordenada \u2014a\u00f1adi\u00f3 Bella\u2014. Nadie de la comunidad es capaz de entender qu\u00e9 es lo que cuenta. Est\u00e1 todo tan intrincado, con tantas piezas, que es un aut\u00e9ntico puzle que nos ha tra\u00eddo de cabeza durante muchos a\u00f1os. Es imposible resolverlo. \u2014\u00bfUna historia desordenada? \u2014S\u00ed. Si te fijas en las frases por separado, cada una cuenta su peque\u00f1a historia. Pero creemos que todas las frases juntas podr\u00edan significar algo mucho mayor. Es como si cogieras un libro, lo trocearas en peque\u00f1os bloques","de palabras y los entremezclases unos con otros. La historia perder\u00eda su sentido y lo que fuese que contase el libro se perder\u00eda para siempre. \u2014Pero... \u00bfqui\u00e9n escribi\u00f3 todas esas frases? Bella fij\u00f3 su mirada en Carla y sonri\u00f3 levemente. \u2014Las escrib\u00ed yo. \u2014\u00bfT\u00fa? Pero... entonces t\u00fa s\u00ed sabes qu\u00e9 cuenta la historia. \u2014Hace muchos a\u00f1os, mucho antes de que la comunidad fuese lo que es hoy, este monasterio era una especie de convento de clausura que acog\u00eda monjas que se dedicaban a la fe de Dios. Yo ten\u00eda apenas siete a\u00f1os cuando mis padres me abandonaron frente a los portones. Estaba empapada y tiritando de fr\u00edo, no sab\u00eda d\u00f3nde estaba ni ad\u00f3nde hab\u00edan ido mis padres. Estuve llorando durante horas en la puerta, hasta que una de las hermanas me recogi\u00f3. Dicen que esa misma noche casi muero por la fiebre. Estuve horas por encima de los cuarenta grados. Las monjas rezaron a Dios para que me acogiese lo antes posible. Algunas hermanas cuentan que era doloroso verme agonizar y sudar de aquella manera. Me prepararon una habitaci\u00f3n oscura en las profundidades del convento para que muriese en paz arropada por los rezos de varias hermanas. Era esta misma sala. Antes no calaba tanto la humedad aqu\u00ed. Parec\u00eda que no iba a tardar mucho en desfallecer cuando, de pronto, dicen que me incorpor\u00e9, callada y sin mirar a nadie, y comenc\u00e9 a escribir frases inconexas que se agolpaban en mi mente en unos papeles que estaban sobre esa misma mesa que ves ah\u00ed. Pensaron que era un delirio previo a la muerte, y me dejaron durante horas, d\u00e1ndome folios y plumas para que siguiera escribiendo. \u2014Pero... \u00a1eso es imposible! Con esa edad no pod\u00edas escribir as\u00ed. Hay palabras cuyo significado seguramente no conoc\u00edas, y frases que incluso parecen escritas en otros idiomas. \u2014Segu\u00ed escribiendo durante d\u00edas. No dorm\u00eda, no hablaba y apenas com\u00eda. Las hermanas se dividieron en dos grupos: las que cre\u00edan que tal vez Dios hab\u00eda entrado en mi diminuto cuerpo para dejar un mensaje importante para la humanidad, y las que pensaban que esto poco ten\u00eda que ver con Dios. Muchas abandonaron la comunidad, hasta el punto de que solo se quedaron las que ve\u00edan algo milagroso en lo que estaba ocurriendo. Comenzaron a sorprenderse de la inexplicable ausencia de hambre y de sue\u00f1o, cada vez m\u00e1s creciente, y empezaron a venir en turnos a rezar en la puerta de esta sala. Un d\u00eda se olvidaron de reponer las plumas y los folios, y dicen que cuando","volvieron yo estaba agachada junto a la pared, ara\u00f1ando las piedras con la punta de una pluma. Hab\u00eda comenzado a garabatear frases en cada una de ellas, tal y como las ves ahora, y dudaron sobre qu\u00e9 hacer. No entend\u00edan que yo, con la fuerza que ten\u00eda en esos momentos, pudiese rasgar las duras piedras. Yo no recuerdo nada de todo eso. Simplemente termin\u00e9 de escribir todas y cada una de las piedras y me desmay\u00e9. Cuando despert\u00e9 varias semanas despu\u00e9s, las hermanas me hab\u00edan llevado al ala norte, donde est\u00e1 tu aposento, y ya se estaba gestando lo que hoy es la comunidad. \u2014Entonces... es verdad que t\u00fa creaste la comunidad. \u2014\u00bfYo? Yo era una cr\u00eda. La comunidad surgi\u00f3 por s\u00ed sola. No es la primera vez que la gente se congrega en torno a algo milagroso. Hay ejemplos en todas las culturas. Mira F\u00e1tima, Lourdes, Knock, Guadalupe o Cochabamba. Un hecho inexplicable ha hecho que se conviertan en el centro del peregrinaje de sus creyentes. En nuestro caso, una historia indescifrable fue el germen de algo que a\u00fan no terminamos de comprender. \u2014Entiendo. Pero... en realidad, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda ser? \u2014Tal vez sea la voz directa de Dios contando algo importante para la humanidad lo que est\u00e9 escrito en esas piedras, o tal vez sea la imaginaci\u00f3n de una cr\u00eda con delirios que jug\u00f3 durante d\u00edas a volver a todo el mundo en contra de su propio dogma. Carla se call\u00f3. Aquella \u00faltima frase se le qued\u00f3 grabada. \u00abLa imaginaci\u00f3n de una cr\u00eda con delirios que jug\u00f3 durante d\u00edas a volver a todo el mundo en contra de su propio dogma\u00bb, se repiti\u00f3 a s\u00ed misma. \u2014\u00bfY qu\u00e9 tiene que ver conmigo? \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante que yo sepa su significado? \u2014incidi\u00f3 Carla. \u2014\u00bfVes cu\u00e1ntas palabras hay escritas en estas piedras? \u2014S\u00ed. Podr\u00edan ser cientos de miles. Carla mir\u00f3 de nuevo por todas partes. Cuanto m\u00e1s se fijaba, ve\u00eda que los muros estaban formados por m\u00e1s y m\u00e1s piedras. Hab\u00eda zonas en las que eran diminutas, por lo que en apenas un metro cuadrado de pared podr\u00eda haber miles de piedras. Otras zonas, en cambio, eran de piedras de cuarenta o cincuenta cent\u00edmetros, pero aun as\u00ed conten\u00edan fragmentos escritos, salpicados en todas direcciones. \u2014Pues de todas las frases que hay aqu\u00ed, en ninguna aparece un nombre. No hay un solo personaje, nadie sabe a qui\u00e9n se refieren. No hay di\u00e1logos, ni pistas que nos hagan saber de qu\u00e9 se trata.","\u2014Es impresionante \u2014se emocion\u00f3 Carla. Su coraz\u00f3n parec\u00eda peque\u00f1o ante la magnitud que estaba adquiriendo aquella sala\u2014. Ning\u00fan nombre en todas estas frases. \u2014Ag\u00e1chate y lee eso. Bella hizo aspavientos con la mano y se\u00f1al\u00f3 uno de los rincones. Carla trag\u00f3 saliva y se agach\u00f3. No acababa de confiar del todo en Bella, a\u00fan se sent\u00eda en guardia como para darle la espalda, pero ten\u00eda pocas alternativas. \u2014Lee en voz alta lo que hay escrito en esa piedra de ah\u00ed. La que tiene forma ovalada. Carla entrecerr\u00f3 los ojos. Apenas hab\u00eda luz para leer ese pedacito de la historia, pero se esforz\u00f3 para no hacer perder un segundo m\u00e1s a Bella: \u00abY se dio cuenta de que lo amaba con todas sus fuerzas. Carla se hab\u00eda enamorado y perdido para siempre en su mirada\u00bb. \u2014Tu nombre es el \u00fanico que aparece en toda la historia.","Cap\u00edtulo 28 Steven Nueva York, 14 de diciembre de 2014 Steven sigui\u00f3 cada uno de los pasos que le indic\u00f3 el supuesto guardia. Lleg\u00f3 al final del pasillo que hab\u00eda al salir del quir\u00f3fano, atraves\u00f3 la sala de espera, que ahora estaba vac\u00eda, sin ninguna jaur\u00eda deseando acabar con \u00e9l, y gir\u00f3 a la izquierda pasando por delante de los mostradores de admisi\u00f3n. Accedi\u00f3 a la zona de urgencias, que era un hervidero de m\u00e9dicos y enfermeros corriendo en todas direcciones. Nada m\u00e1s entrar escuch\u00f3, entre la infinidad de sonidos que emanaban en todas direcciones (pitidos de monitores, ruedas de camillas chirriando, alg\u00fan que otro sollozo de dolor), el llanto de un beb\u00e9. El paritorio se encontraba cerca, como le hab\u00eda indicado el guardia, y flotaba en el aire el aroma de las nuevas vidas. Se cruz\u00f3 con un par de matronas que le sonrieron. Apenas se percataron de que llevaba la ropa de la prisi\u00f3n de Rikers Island, un mono marr\u00f3n de manga larga con el n\u00famero de interno impreso en la espalda. Steven continu\u00f3 por el pasillo y se encontr\u00f3 de repente en la unidad de neonatos, con varias decenas de incubadoras. Al verlas, se acord\u00f3 de cuando naci\u00f3 su hija Carla. El parto se complic\u00f3, alarg\u00e1ndose hasta que a Kate apenas le quedaban fuerzas para seguir empujando, y cuando por fin naci\u00f3, la peque\u00f1a pas\u00f3 varios d\u00edas en la incubadora, con ox\u00edgeno, mientras una extenuada Kate y \u00e9l permanec\u00edan junto a ella durante cada uno de los minutos que dur\u00f3 aquel susto. A\u00fan recordaba la mirada de preocupaci\u00f3n de uno de los pediatras la primera noche, mientras le contaba que su hija se encontraba m\u00e1s cerca de la muerte de lo que \u00e9l podr\u00eda llegar a asumir. Kate fue muy fuerte durante todo el proceso. Estaba exhausta por el parto, apenas le quedaban fuerzas para andar o permanecer de pie, pero luch\u00f3 cada segundo y exprimi\u00f3 tanto su","coraz\u00f3n por ella que Steven no se apart\u00f3 de Kate ni un instante, maravillado ante lo m\u00e1gico que era ver a su esposa querer de ese modo a su peque\u00f1a. A los pocos d\u00edas de estar en la unidad de neonatos, el cuerpecito de Carla comenz\u00f3 a dar pasos agigantados hacia la vida. Respiraba cada vez mejor, se mov\u00eda con m\u00e1s fuerza y mamaba con tal \u00edmpetu que empez\u00f3 a ganar peso y energ\u00eda con cada una de las tomas. Cuando por fin le dieron el alta a Carla y consiguieron salir de aquella sala, se juraron pasar p\u00e1gina y olvidar esos fat\u00eddicos momentos en los que podr\u00edan haber perdido el fruto de sus entra\u00f1as. Steven lo hab\u00eda conseguido hasta ese instante. Hab\u00eda tapado todo lo que pas\u00f3 cuando naci\u00f3 Carla llenando los huecos de su memoria con su trabajo como abogado, con obligaciones y tareas, manteniendo su mente ocupada con mil cosas en las que pensar. Pero aquella visi\u00f3n de las incubadoras lo catapult\u00f3 de nuevo a aquel momento. Se le ocurri\u00f3 que si pudiese dar marcha atr\u00e1s, no se perder\u00eda esos a\u00f1os, desde que comenz\u00f3 a dar sus primeros pasos con apenas un a\u00f1o hasta el fat\u00eddico d\u00eda en que, por culpa de su desesperaci\u00f3n por recuperar a Amanda, la atropell\u00f3 \u00e9l mismo, haciendo que estuviese al alcance de los Siete en el hospital. Una l\u00e1grima se escap\u00f3 de uno de sus ojos marrones. Cuando lleg\u00f3 al otro lado de la sala de incubadoras, sali\u00f3 por una puerta de metal marr\u00f3n y se encontr\u00f3 con una escalera que conectaba todas las plantas. Baj\u00f3 saltando los escalones de dos en dos y vio la caja roja del extintor. Levant\u00f3 el brazo y hurg\u00f3 por encima de ella, palpando con sus manos gruesas y \u00e1speras el metal cubierto de polvo. Cerca de la pared not\u00f3 algo y escuch\u00f3 un tintineo de metal. Eran unas llaves. El coraz\u00f3n le lati\u00f3 con fuerza. Ya hab\u00eda tenido aquellas llaves en su mano otras veces. Sin pensarlo demasiado, con un nudo en el pecho que iba creciendo por momentos porque ya sab\u00eda qu\u00e9 se iba a encontrar, sigui\u00f3 bajando. La intermitente luz de los fluorescentes iluminaba cada una de las plantas de la escalera, y a medida que bajaba m\u00e1s parec\u00edan a punto de fundirse. Cuando lleg\u00f3 a la \u00faltima planta del s\u00f3tano se fij\u00f3 en el cartel de la \u00fanica puerta que ten\u00eda ante \u00e9l: \u00ab9\u2013\u00bb. \u2014\u00bfLa novena planta? Es imposible, no he bajado tanto. Se fij\u00f3 de nuevo en el n\u00famero y comprendi\u00f3 que se encontraba en el s\u00f3tano 6. El cartel se hab\u00eda descolgado, volte\u00e1ndose y mostrando aquel n\u00famero que siempre estaba presente con aquella hermandad de los horrores. Atraves\u00f3 la puerta y se encontr\u00f3 en un pasillo estrecho iluminado con luz","blanca que giraba a la izquierda a los pocos metros. Sab\u00eda que estaba cerca de la salida y ya se imaginaba recuperando su libertad para luchar de nuevo por Amanda. Sigui\u00f3 caminando y, cuando dobl\u00f3 a la izquierda, se par\u00f3 en seco. En mitad del pasillo, frente a \u00e9l y a escasos cuatro o cinco metros, una mujer encapuchada, ataviada con una t\u00fanica negra, lo esperaba con expresi\u00f3n serena. Steven no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Nunca hab\u00eda tenido contacto directo con ning\u00fan interno de la comunidad. Por lo que sab\u00eda, los miembros de la comunidad se organizaban en grupos seg\u00fan la tarea que tuviesen encomendada. \u00abLos Siete\u00bb eran los miembros elegidos para llevar a cabo el objetivo final de la comunidad: asesinar a las mujeres designadas por Laura. Pero la comunidad era mucho m\u00e1s grande. Estaban los \u00abFervores\u00bb, adeptos serviciales que estar\u00edan dispuestos a dar su vida si se lo pidiesen, y eran los encargados de realizar las tareas m\u00e1s peligrosas. Estaban tambi\u00e9n los \u00abOcultos\u00bb, miembros infiltrados entre la sociedad que ayudaban a la comunidad a que sus secuestros fuesen imposibles de rastrear; eliminaban pistas y creaban otras, haciendo que las investigaciones no avanzasen lo m\u00e1s m\u00ednimo. Estaban los \u00abEntregados\u00bb, personas como Steven, inocentes colaterales, almas robadas que se hab\u00edan entregado a la causa forzados por cualquier tipo de chantaje. Luego, como si fuesen un rumor, inexistentes, y m\u00e1s herm\u00e9ticos que cualquiera del resto de los grupos, estaban los miembros internos de la comunidad. Eran los m\u00e1s especiales. Aquellos a los que el destino hab\u00eda tocado para cambiarlo todo. Todo eso, la existencia de los grupos y el vasto alcance de la comunidad, no era m\u00e1s que una teor\u00eda que \u00e9l se hab\u00eda ido construyendo con retazos de conversaciones que hab\u00eda captado de los Siete cuando les llevaba a alguna v\u00edctima. No ten\u00eda ninguna certeza de que fuese verdad, pero ver aquella silueta negra delante de \u00e9l hizo que su coraz\u00f3n comenzase a latir con fuerza. Steven se qued\u00f3 mir\u00e1ndola. Apenas pod\u00eda verle el rostro, oculto bajo las sombras de la capucha, pero supo al instante que se trataba de una mujer. Med\u00eda un metro sesenta, ten\u00eda las manos entrelazadas y una cuerda marr\u00f3n le rodeaba la cintura. Steven respir\u00f3 hondo y corrigi\u00f3 su postura. La silueta segu\u00eda inm\u00f3vil. \u2014\u00bfQu\u00e9 diablos le hab\u00e9is hecho a Amanda? \u2014dijo Steven. La figura permaneci\u00f3 impasible ante la pregunta de Steven. \u2014\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is ahora? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quer\u00e9is? \u00bfNo hab\u00e9is tenido suficiente? \u2014La historia se ha reescrito, Steven. Todos los caminos que llevaban a la","salvaci\u00f3n han desaparecido. Nuestra \u00fanica v\u00eda, nuestro \u00fanico final, requiere que participes una \u00faltima vez. Es importante. Solo t\u00fa puedes hacerlo. El mundo te necesita a ti, Steven Maslow. \u2014El mundo se puede ir a la mierda. \u00bfComprendes? Sin mi familia, lo he perdido todo. Mi mujer ya nunca ser\u00e1 la misma, Amanda ha vivido una vida y una realidad que no eran suyas, y nunca me devolvisteis a Carla. \u00bfComprendes cu\u00e1nto da\u00f1o me hab\u00e9is hecho? \u00bfLo comprendes? \u00bfTen\u00e9is idea de lo que significa perder lo que m\u00e1s quieres en el mundo y destrozar la vida de tant\u00edsimas familias, simplemente para mantener viva la esperanza de recuperarlas? El mundo entero puede volar en mil pedazos. Me da igual. Lo \u00fanico que quiero saber es d\u00f3nde diablos enterrasteis a Carla y d\u00f3nde hab\u00e9is llevado a Amanda. \u2014\u00bfEnterrarla? \u2014\u00bfPara qu\u00e9 la quer\u00edais? La atropell\u00e9 a m\u00e1s de cien kil\u00f3metros por hora. Estaba a punto de morir. Los m\u00e9dicos dijeron que no sobrevivir\u00eda. Cuando desapareci\u00f3, rec\u00e9 pidiendo un milagro para que volviese con nosotros. Cuando os conoc\u00ed, cuando descubr\u00ed lo que hac\u00edais y conforme pasaba el tiempo, mis rezos solo suplicaban que hubiese muerto para que nunca llegase a conoceros. Sois lo peor que le ha pasado a la humanidad. La figura guard\u00f3 silencio unos instantes. \u2014Al cruzar esa puerta encontrar\u00e1s lo que necesitas para cambiarlo todo, Steven. \u2014No has entendido nada, \u00bfverdad? Steven ech\u00f3 a andar, pas\u00f3 junto a la figura, evit\u00e1ndola, y se acerc\u00f3 a la puerta. \u2014No soy uno de vosotros, \u00bfcomprendes? No os debo nada. Steven abri\u00f3 la puerta d\u00e1ndole la espalda a la figura. Cuando estaba a punto de salir, la figura a\u00f1adi\u00f3: \u2014Carla est\u00e1 viva, Steven.","Cap\u00edtulo 29 Amanda Quebec, 14 de diciembre de 2014 La llovizna comenz\u00f3 a calar la lona verde que cubr\u00eda la fosa donde se encontraba Amanda. Se despert\u00f3 al sentir c\u00f3mo las fr\u00edas gotas le golpeaban intermitentes en la boca. Abri\u00f3 los ojos y mir\u00f3 hacia arriba para comprobar que se hab\u00eda formado una balsa sobre la lona y esta estaba a punto de ceder. Hac\u00eda fr\u00edo y las gotas que se colaban parec\u00edan convertirse en hielo durante la ca\u00edda. Amanda estaba rodeada de tierra y hojas h\u00famedas, y se escuchaba de fondo el abrumador sonido del bosque empap\u00e1ndose de vigorosa vitalidad. No sab\u00eda d\u00f3nde se encontraba, lo \u00faltimo que recordaba era estar abrazada a Jacob por la noche y, de repente, sinti\u00f3 una punzaba ardiente en el est\u00f3mago. Ten\u00eda el abdomen vendado y los brazos manchados de tierra. No sab\u00eda cu\u00e1nto tiempo hab\u00eda estado inconsciente, pero estaba anocheciendo, lo que significaba que por lo menos hab\u00eda pasado un d\u00eda completo. Si as\u00ed era, a\u00fan cab\u00eda la posibilidad de que estuviera en alguna parte del pa\u00eds. De repente, le vinieron a la mente im\u00e1genes borrosas de haber estado en el maletero de alguna camioneta cuya vibraci\u00f3n a\u00fan sent\u00eda en las manos. Record\u00f3 tambi\u00e9n c\u00f3mo, durante el trayecto, la camioneta paraba de vez en cuando unos minutos para rociarle la boca con agua. Eran visiones trasl\u00facidas, que podr\u00edan ser delirios por estar cerca de la muerte, pero eran los \u00fanicos pilares de los que dispon\u00eda para comprender lo que ocurr\u00eda. Record\u00f3 tambi\u00e9n un aroma que la acompa\u00f1\u00f3 todo el tiempo que estuvo dentro del maletero. Era un aire perfumado de vainilla y \u00e1mbar gris que se hac\u00eda m\u00e1s intenso cada vez que le mojaban los labios. Sin quererlo, a Amanda ese perfume se le meti\u00f3 dentro, y ahora no dejaba de olerlo ni estando rodeada de h\u00famedos pinos grises y rojos, de corteza de \u00e1rbol","empapada en resina. Ten\u00eda la cara y el pelo manchados de tierra y no se atrev\u00eda a levantarse para no abrir la herida que sent\u00eda bajo las vendas. Miraba hacia la lona que ten\u00eda a unos metros sobre su cabeza con miedo, puesto que desde que recuper\u00f3 su vida hab\u00eda temido que alg\u00fan d\u00eda volvieran a atraparla. De repente, la imagen de Jacob conduciendo hacia el hospital para salvarla se form\u00f3 en su mente. Lo ve\u00eda agarrar el volante con fuerza, mirar col\u00e9rico hacia la calle, volver la vista hacia ella y decirle que la quer\u00eda. Para ella, era m\u00e1gico c\u00f3mo Jacob se transformaba para protegerla. Hab\u00eda tal contraste entre la mirada que le lanzaba al mundo mientras conduc\u00eda y la que le dedicaba a ella, que Amanda comprendi\u00f3 que si alg\u00fan d\u00eda mor\u00eda ten\u00eda que ser a su lado. Poco a poco se incorpor\u00f3, apoy\u00e1ndose sobre la pared de tierra de la fosa, y respir\u00f3 hondo para soportar la quemaz\u00f3n que sent\u00eda en el vientre. Gimi\u00f3 al sentir una punzada bajo las vendas. Le pareci\u00f3 que los puntos que deb\u00eda tener estaban a punto de desgarrarle la piel. Estuvo unos minutos agachada, conteniendo el ritmo de su coraz\u00f3n y asimilando que, si quer\u00eda sobrevivir, deb\u00eda hacer los movimientos con m\u00e1s calma. Toc\u00f3 las paredes y comenz\u00f3 a analizar la profundidad de la fosa. Deb\u00eda de tener unos cinco o seis metros. Seg\u00fan el entrenamiento que hab\u00eda tenido en el FBI, puede que tuviera alguna posibilidad de trepar agarr\u00e1ndose a las ra\u00edces de los \u00e1rboles que sobresal\u00edan de las paredes. Se aferr\u00f3 a un par de ellas e intent\u00f3 auparse para apoyar un pie en la pared, pero el abdomen le ardi\u00f3 bajo las vendas, haci\u00e9ndola soltar ambas manos de las ra\u00edces a la vez que dio un grito desesperado de dolor. Se agach\u00f3 jadeando, con una mano sujet\u00e1ndose el abdomen, cuando de pronto el olor a vainilla y \u00e1mbar gris perfor\u00f3 su nariz. Amanda supo al instante lo que significaba: quien la hab\u00eda secuestrado andaba cerca. No le dio tiempo a asustarse. A los pocos segundos se oyeron pasos por encima de su cabeza que se acercaban hasta donde ella estaba. Eran pasos firmes, golpeando el suelo con fuerza con un ritmo constante, y se detuvieron junto al borde de la fosa. Amanda distingui\u00f3 una sombra a trav\u00e9s de la lona y su coraz\u00f3n se aceler\u00f3. \u00abOjal\u00e1 pudiera deciros una \u00faltima vez cu\u00e1nto os quiero\u00bb, dijo para s\u00ed entre l\u00e1grimas, como si pudiese hablar con Jacob y con su familia. Se sent\u00eda demasiado cansada y aturdida como para considerar siquiera una pelea cuerpo a cuerpo. En el FBI contaba con varias horas a la semana de entrenamiento de lucha, pero sab\u00eda que no era su punto fuerte, y menos a\u00fan","con una herida profunda en el vientre. Si plantaba cara a su secuestrador en ese estado, no tendr\u00eda nada que hacer. Sin saber por qu\u00e9, se acord\u00f3 de la \u00faltima vez que vio a su madre en Nueva York: la visit\u00f3 junto a Jacob en el centro psiqui\u00e1trico de la ciudad, donde la hab\u00edan internado varios a\u00f1os antes porque intent\u00f3 quitarse la vida tras perder a sus dos hijas. Amanda, conteniendo la ilusi\u00f3n, esper\u00f3 unos minutos antes de cruzar la puerta de la habitaci\u00f3n de su madre, observ\u00e1ndola. Estaba sentada de espaldas, trabajando muy concentrada en algo. Hab\u00edan sido tantos a\u00f1os sin ella que aquel momento permanecer\u00eda para siempre en su recuerdo. Ten\u00eda el pelo recogido en una coleta y se hab\u00eda subido las mangas de la camisa del uniforme del centro. Aquella imagen de su madre le sonaba de algo, pero no consigui\u00f3 fijarla en ning\u00fan momento concreto. Con el coraz\u00f3n rog\u00e1ndole que lo hiciera, reuni\u00f3 el valor suficiente para entrar en la habitaci\u00f3n y, tras dos pasos, levant\u00f3 la vista y mir\u00f3 a su alrededor. Las paredes de la habitaci\u00f3n de Kate estaban llenas de miles de pulseras de bolitas, de todos los colores y tama\u00f1os, colgadas en peque\u00f1as chinchetas, y brillaban con infinitos reflejos con la luz que entraba por la ventana. Hab\u00eda pulseras con cuentas transparentes y opacas, con brillos y sin ellos, con cadenas de oro, de plata, de hilos finos y gruesos. La habitaci\u00f3n completa era un muestrario de pulseras, dispuestas y fabricadas con el esmero de los mejores orfebres y con el amor de una madre anclada a un \u00fanico recuerdo. Si cada cuenta de cada una de las pulseras tuviese alg\u00fan significado, ser\u00eda el n\u00famero de veces que Kate hab\u00eda suspirado y so\u00f1ado con volver a ver a sus hijas. \u2014\u00bfMam\u00e1? \u2014dijo entonces Amanda, con el rostro cubierto de l\u00e1grimas. Kate dej\u00f3 de trabajar en la pulsera que estaba montando en ese instante y sus diminutas bolas rodaron por el suelo, algunas de las cuales se detuvieron a los pies de Amanda. Tras varios segundos, se dio la vuelta y la mir\u00f3 extra\u00f1ada. Permaneci\u00f3 unos instantes observ\u00e1ndola, seria y algo inquieta, y Amanda crey\u00f3 reconocer a su madre en aquella mirada. Hab\u00eda pasado mucho tiempo, la piel de Kate se hab\u00eda arrugado y sus ojeras se hab\u00edan marcado profundamente, pero sus ojos eran los mismos y mostraban el instinto protector que ella recordaba. De pronto Kate se volvi\u00f3 indiferente, cogi\u00f3 un pu\u00f1ado de bolitas de una de las cajas de pl\u00e1stico que ten\u00eda sobre la mesa y","continu\u00f3 trabajando en la pulsera, dejando a Amanda bloqueada y con el dolor ardiente de un coraz\u00f3n roto. \u2014Mam\u00e1, soy yo \u2014susurr\u00f3 Amanda acerc\u00e1ndose a Kate. Amanda no sab\u00eda c\u00f3mo comportarse, pero le dol\u00eda tanto verla as\u00ed que no dud\u00f3 en dejarse llevar. La abraz\u00f3 por la espalda, rode\u00e1ndola con sus brazos y apretando su cara contra el hombro de Kate, en un intento de rescatarla del olvido y que la reconociese. Estuvo reconfort\u00e1ndola as\u00ed unos segundos, hasta que Kate pronunci\u00f3 las palabras que le partir\u00edan el alma a Amanda: \u2014Tengo que terminar esta pulsera para cuando vuelvan mis hijas. \u2014\u00bfTus hijas? Soy Amanda, mam\u00e1 \u2014le susurr\u00f3 al o\u00eddo con desesperaci\u00f3n \u2014. Tu hija. Ya estoy aqu\u00ed. He vuelto. Kate se qued\u00f3 inm\u00f3vil durante un momento en el que pareci\u00f3 que hab\u00eda recuperado la sensatez, pero a los pocos segundos comenz\u00f3 a gritar: \u2014\u00a1No me toques! \u00a1No me toques! \u00a1T\u00fa no eres mi hija! El recuerdo la conmocion\u00f3 y le cay\u00f3 una l\u00e1grima que se par\u00f3 a mitad de su mejilla convertida en escarcha. Amanda mir\u00f3 hacia arriba al tiempo que se presionaba el abdomen con una mano. La silueta continuaba al otro lado de la lona mientras ella se esperaba lo peor. Tras unos instantes, la lona se abri\u00f3 y vio el rostro de su captor.","Cap\u00edtulo 30 Bowring Nueva York, 14 de diciembre de 2014 Bowring no se lo cre\u00eda. Ten\u00eda ante \u00e9l el expediente del caso de Katelyn Goldman. Estaba arrodillado a los pies de Leonard y respiraba profundamente, intentando tranquilizarse. La joven hizo un adem\u00e1n con la cabeza y frunci\u00f3 los labios. Parec\u00eda que lamentaba lo que estaba ocurriendo. Ver el dolor de Bowring al rememorar la desaparici\u00f3n de Katelyn parec\u00eda afectarle. Bowring trat\u00f3 de incorporarse pero sinti\u00f3 un mareo. Nada parec\u00eda encajar. El caso, que hab\u00eda empezado como un mero tr\u00e1mite, crec\u00eda a cada minuto apoder\u00e1ndose de todos sus pensamientos y recuerdos, conquistando su pecho hasta dejarlo sin aliento. Apoy\u00f3 la mano sobre el zapato de Leonard, que no tard\u00f3 en agacharse para ayudarlo a levantarse. \u2014\u00bfSe encuentra bien, jefe? \u2014dijo Leonard mientras lo sujetaba por el codo. Poco a poco, Bowring consigui\u00f3 sobreponerse. Se frot\u00f3 la mano contra la gabardina, limpi\u00e1ndose el barro oscuro que ten\u00eda el zapato de Leonard. \u2014\u00bfTienes algo que ver? \u2014dijo mirando a la joven. \u2014Si le dijera que s\u00ed, \u00bfde qu\u00e9 le servir\u00eda? Bowring se contuvo. Sent\u00eda que estaba jugando con \u00e9l. Sab\u00eda perfectamente que ella era responsable de todo cuanto hab\u00eda ocurrido ese d\u00eda, pero era incapaz de establecer la conexi\u00f3n. \u2014Sabes que robar un expediente policial se considera obstrucci\u00f3n a la justicia, \u00bfverdad? \u2014\u00bfRobar? \u2014La joven se jact\u00f3\u2014. Pero si lo tiene ah\u00ed, esparcido por el suelo. \u00bfA qu\u00e9 se refiere? Esa caja ten\u00eda que llegarle en el momento oportuno,","inspector. \u2014\u00bfOportuno? \u2014Ahora que parece que va a reabrirse el caso de Katelyn, necesitar\u00e1 ese expediente, \u00bfno es as\u00ed? \u2014a\u00f1adi\u00f3. Bowring no respondi\u00f3. La joven mir\u00f3 a Leonard y luego volvi\u00f3 la vista hacia Bowring. \u2014Si no me equivoco, usted ha tenido que analizar todas esas pruebas infinidad de veces. \u00bfNo es el caso que m\u00e1s le obsesiona? Todos los inspectores tienen uno. El suyo es el de Katelyn. \u00bfY si le digo que tiene la posibilidad de analizarlo una vez m\u00e1s? Tal vez sea la \u00faltima antes de que todo termine. Leonard y Bowring se miraron. El inspector a\u00fan estaba aturdido y la ansiedad le estaba atrapando el pecho. \u2014H\u00e1galo, inspector. Dese una \u00faltima oportunidad para salvarla. Tal vez nada haya cambiado en usted. Tal vez todo haya cambiado. En estos momentos usted no es el mismo que cuando inici\u00f3 la investigaci\u00f3n. Nadie es el mismo al terminar una historia. Ni siquiera es el mismo dos d\u00edas seguidos. Tal vez encuentre ahora algo que no vio en el pasado. Los casos cerrados nunca mueren del todo. \u2014Necesito salir de aqu\u00ed \u2014dijo Bowring, y dio varios pasos hacia atr\u00e1s, apoyando su espalda contra la pared\u2014. No me encuentro bien. \u2014Jefe, creo que ser\u00e1 mejor que se siente. \u2014Eso, inspector, es v\u00e9rtigo \u2014incidi\u00f3 la joven\u2014. La verdad siempre se encuentra en la \u00faltima planta para que salte al vac\u00edo detr\u00e1s de ella. Aquella frase retumb\u00f3 en las profundidades de Bowring. \u00c9l siempre hab\u00eda sido una persona fr\u00eda y anal\u00edtica. No se hab\u00eda dejado llevar nunca por las emociones. Su vida hab\u00eda transcurrido sin sobresaltos, dando peque\u00f1os pasos en la direcci\u00f3n correcta, siempre acertado, tranquilo. Cuando estaba en el instituto, siempre entregaba los trabajos a tiempo, nunca se saltaba una clase y no iba a fiestas. Era un alumno aplicado y algo solitario, aunque ten\u00eda varios compa\u00f1eros con los que de vez en cuando se sentaba en el almuerzo. Fue en aquella \u00e9poca cuando se aficion\u00f3 a leer y analizar expedientes de casos policiales. Esperaba a que se abriesen los sumarios de los procesos que estaban candentes en los medios de comunicaci\u00f3n para pedir una copia en los juzgados. Se hab\u00eda convertido en uno de sus hobbies favoritos y, entre tardes de estudio y soledad, se dedicaba a montar teor\u00edas sobre culpables, m\u00f3viles y","c\u00f3mplices que parec\u00edan encajar mejor en los casos que las resoluciones a las que llegaba la polic\u00eda de Nueva York. Con apenas diecinueve a\u00f1os empez\u00f3 a estudiar Criminolog\u00eda, y se meti\u00f3 de lleno en el an\u00e1lisis del sumario de la muerte de Lynda Morgan, de la desaparici\u00f3n de Oliver Laplace y del extra\u00f1o caso de suicidio de Loly Haze. En todos lleg\u00f3 a la misma conclusi\u00f3n que la polic\u00eda criminal de Nueva York. Nada parec\u00eda encajar en ninguno de ellos, hasta que una pista insignificante, que hab\u00eda pasado inadvertida para todo el mundo, perdida entre un mont\u00f3n de papeles, era colocada por Bowring en el contexto preciso para que toda la historia adquiriera una nueva dimensi\u00f3n. Era tan poco emocional que su vida hab\u00eda ido acumulando a\u00f1os en solitario. Hab\u00eda tenido alguna pareja, pero nada que durase m\u00e1s all\u00e1 de un par de desayunos. Nada salvo Miranda Palmer. Aquella frase que hab\u00eda pronunciado la joven lo catapult\u00f3 a una relaci\u00f3n que tuvo con su compa\u00f1era de Criminolog\u00eda. Era pelirroja, con una melena lisa que le llegaba por la cintura, y un fino halo de pecas cubr\u00eda sus mejillas. Se hab\u00edan conocido en clase de Psicopatolog\u00eda. Se sentaban a varias filas de distancia, pero eran los alumnos m\u00e1s brillantes de la clase. Cuando el profesor preguntaba algo sobre las motivaciones de alguno de los psic\u00f3patas m\u00e1s medi\u00e1ticos, ellos respond\u00edan al instante. Se sab\u00edan su modus operandi, hab\u00edan desarrollado elaboradas teor\u00edas sobre sus motivaciones m\u00e1s profundas para llegar a cometer asesinatos en serie. Aquella pasi\u00f3n que ambos ten\u00edan por la criminolog\u00eda los uni\u00f3. \u00abUno siempre se rodea de aquellos que te quieren por aquello que amas\u00bb, le dijo Miranda la primera tarde que pasaron en la cafeter\u00eda de la facultad, sin apenas darse cuenta de que estaban faltando a varias clases. Su noviazgo se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del primer semestre. Bowring y Miranda ten\u00edan unos veinti\u00fan a\u00f1os cuando se conocieron, estaban en tercero de carrera, y para la primavera de 1993 ya eran casi inseparables. El fin de curso estaba cerca, se palpaba el comienzo de la \u00e9poca de ex\u00e1menes y las bibliotecas de la facultad se hab\u00edan convertido en el epicentro del nerviosismo. En la televisi\u00f3n hab\u00eda irrumpido en las semanas previas el monstruoso caso del \u00abasesino de la azotea\u00bb, como lo hab\u00edan llamado. Su modus operandi consist\u00eda en merodear las calles tranquilas y esperar a que alguna chica de entre veinte y treinta a\u00f1os entrase en alg\u00fan portal, momento que aprovechaba para colarse y subir en el ascensor con ella. Una vez a solas, la llevaba a la fuerza hasta la azotea, la golpeaba hasta dejarla inconsciente, la desnudaba y la lanzaba al vac\u00edo. Miranda se sumergi\u00f3 en el caso y se","obsesion\u00f3 con identificar o ayudar a esclarecer la identidad del psic\u00f3pata. Con el paso de las semanas y conforme crec\u00eda el n\u00famero de v\u00edctimas que hab\u00edan acabado reventadas contra el asfalto, o contra alg\u00fan coche aparcado en la calle, Miranda pasaba cada vez m\u00e1s tiempo alejada de Bowring, hasta que un d\u00eda, en mitad de la noche, el tel\u00e9fono de su habitaci\u00f3n le despert\u00f3. \u2014\u00bfS\u00ed? \u2014respondi\u00f3 Bowring. \u2014Creo que lo tengo \u2014dijo Miranda algo euf\u00f3rica. Su voz estaba envuelta con el jaleo de la calle. Sin duda llamaba desde una cabina y su voz dulce adquir\u00eda un tono mec\u00e1nico debido al mal estado del auricular. \u2014\u00bfMiranda? Estaba preocupado. \u00bfD\u00f3nde has estado? No te he visto en las \u00faltimas tres semanas. \u2014Lo tengo, Bo. Al asesino de la azotea. Creo que lo he resuelto. \u2014\u00bfEn serio? \u00bfC\u00f3mo lo has hecho? \u00bfQu\u00e9 has descubierto? \u2014inquiri\u00f3 Bowring levant\u00e1ndose de un salto. Eran las dos de la ma\u00f1ana, no hac\u00eda mucho que se hab\u00eda acostado, pero a\u00fan no hab\u00eda conseguido conciliar el sue\u00f1o. Parte de \u00e9l se preguntaba d\u00f3nde diablos estar\u00eda Miranda y, al sonar el tel\u00e9fono, dese\u00f3 que fuese ella y le dijese que estaba bien. \u2014Sab\u00eda que ten\u00eda que tener alguna man\u00eda. \u00bfRecuerdas que me dijiste que era incre\u00edble que las chicas no se pareciesen en nada salvo en la edad? \u2014S\u00ed. Que no tuvieran ning\u00fan parecido indicaba que sus motivos no eran sexuales sino rituales, lo que no s\u00e9 si es peor. Aunque es verdad que la edad me tiene desconcertado. \u2014La edad le es indiferente. Se fija en el peso, para estar seguro de que podr\u00e1 levantarlas por encima del muro de la azotea. Todas pesan entre cincuenta y cincuenta y cinco kilos. \u2014\u00bfEso en libras cu\u00e1nto es? \u2014T\u00fa y tu maldito sistema imperial \u2014brome\u00f3 Miranda. \u2014S\u00e9 que nuestras medidas son endiabladamente il\u00f3gicas y arbitrarias, pero me encanta imaginarme tu cara cuando est\u00e1s calculando cu\u00e1nto te cobrar\u00e1n por una de tus bolsas de verduras a granel. Miranda se ech\u00f3 a re\u00edr. Bowring siempre bromeaba con la doble nacionalidad franco-americana de Miranda y resaltaba las diferencias entre ambos pa\u00edses, aunque sab\u00eda que sus argumentos acabar\u00edan cediendo ante la irremediable superioridad l\u00f3gica de Miranda. Si bien era igual de brillante que Bowring, en clase Miranda ten\u00eda una perspicacia, una chispa permanente","que le permit\u00eda emplear la frase m\u00e1s adecuada para cada situaci\u00f3n. Era el tipo de chica que no solo ten\u00eda siempre la \u00faltima palabra, sino la mejor palabra. Por eso Bowring hab\u00eda ca\u00eddo rendido ante ella. \u2014Esc\u00fachame, Bo. Adem\u00e1s del peso hay un dato que a la polic\u00eda se le ha pasado por alto. \u2014\u00bfCu\u00e1l? \u2014La altura del edificio. Todas las v\u00edctimas han sido lanzadas desde edificios de trece plantas. \u2014\u00bfEn serio? \u2014Lo he comprobado. El edificio Sputnik, el 40 de la calle Once, el de oficinas de la Sesenta y siete..., podr\u00eda seguir. Todos tienen trece plantas. Tiene fijaci\u00f3n por el trece. Es supersticioso. Creo que no parar\u00e1 hasta que consiga trece v\u00edctimas. Le quedan seis. \u2014Es... incre\u00edble. Solo habr\u00eda que vigilar los edificios de trece plantas y dar\u00edamos con \u00e9l. \u00bfHas avisado a la polic\u00eda? Podr\u00edas salvar la vida de seis chicas. \u00a1Esto es magn\u00edfico, Miranda! \u2014grit\u00f3 euf\u00f3rico. Acababa de descubrir no solo que Miranda estaba bien, sino que compart\u00eda su pasi\u00f3n hasta un nivel que \u00e9l nunca imagin\u00f3. \u2014A\u00fan no. Quer\u00eda hablarlo contigo. Somos un equipo, \u00bfno? \u2014El mejor equipo del mundo \u2014respondi\u00f3 con un nudo en el coraz\u00f3n\u2014. Ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana llamamos al inspector Harbour. \u00bfSigues teniendo su n\u00famero? \u2014Lo guard\u00e9 en Favoritos, por si llegaba un d\u00eda como este. \u2014Eres maravillosa. \u2014He aprendido todo de ti. Colgaron y aquella conversaci\u00f3n se qued\u00f3 para siempre en el recuerdo de Bowring. No por el hecho de haber encontrado a su media naranja, sino porque fue la \u00faltima vez que habl\u00f3 con Miranda. Unas horas m\u00e1s tarde su cuerpo desnudo revent\u00f3 el techo y los cristales de un Buick negro que estaba aparcado frente a su edificio. El asesino de la azotea hab\u00eda lanzado a Miranda desde la planta trece. Bowring no hab\u00eda ca\u00eddo en que Miranda encajaba con el perfil de v\u00edctima del asesino, ni en que viv\u00eda en un edificio de exactamente trece plantas. Aquel fue el golpe m\u00e1s duro en la vida de Bowring. Esa misma ma\u00f1ana le cont\u00f3 al inspector Harbour la pista descubierta por Miranda, que llev\u00f3 a la detenci\u00f3n, tres d\u00edas m\u00e1s tarde, del asesino. Lo peor ocurri\u00f3 poco despu\u00e9s: uno de los abogados m\u00e1s importantes de la ciudad consigui\u00f3","invalidar como prueba la grabaci\u00f3n de las c\u00e1maras de seguridad del edificio de Miranda, la \u00fanica pista, la que hab\u00eda servido para detenerlo, y dejaron libre al asesino. Poco despu\u00e9s otra chica, esta vez de trece a\u00f1os, ti\u00f1\u00f3 de sangre la acera de la ciudad. Esa hab\u00eda sido la primera gran lecci\u00f3n de Bowring y la \u00fanica que siempre volv\u00eda a \u00e9l de cuando en cuando: \u00abSi alg\u00fan d\u00eda est\u00e1s frente a un asesino, no dejes que la justicia se encargue de \u00e9l\u00bb. \u2014\u00bfMe escucha, jefe? \u2014inquiri\u00f3 Leonard d\u00e1ndole un par de toques en la espalda que lo sacaron del trance\u2014. Descanse. Necesita tomarse un descanso. Yo le llevar\u00e9 el expediente a su casa, pero tiene que desconectar un poco. Lo noto algo afectado. \u2014Inspector Bowring, adelante \u2014a\u00f1adi\u00f3 la joven\u2014. Estoy segura de que podr\u00e1 resolver esto. Bowring permaneci\u00f3 en silencio. Recordar a Miranda era lo \u00faltimo que necesitaba, pero su mente era incontrolable y una mecha ardiente prendi\u00f3 en su interior. \u2014\u00bfJefe? \u2014Leonard \u2014dijo el inspector incorpor\u00e1ndose y con semblante serio\u2014, recoge todo esto y d\u00e9jalo en mi mesa. No descansar\u00e9 hasta que descubra qu\u00e9 diablos est\u00e1 pasando.","Cap\u00edtulo 31 Jacob Nueva York, 14 de diciembre de 2014 Al asomarme a la puerta de la habitaci\u00f3n de Kate veo los destellos de las pulseras brillando en todas direcciones. Es una imagen preciosa y m\u00e1gica, pero el coraz\u00f3n se me encoge al ver que est\u00e1 sentada en la misma posici\u00f3n que cuando vine con Amanda: de espaldas a la puerta, con el pelo recogido en una coleta, concentrada en alguna de las pulseras en las que est\u00e1 trabajando. Ni siquiera se ha percatado de mi presencia en la habitaci\u00f3n y, con cada segundo que pasa, m\u00e1s crece en m\u00ed la sensaci\u00f3n de que Kate nunca volver\u00e1 a ser la que era. Su mente se ha congelado en un instante de felicidad y se ha agarrado a \u00e9l con tanta fuerza que ha dejado caer en el olvido el resto de su personalidad. \u2014Siempre est\u00e1 as\u00ed \u2014susurra Estrella\u2014. A veces sale a dar un paseo por el centro, pero poco m\u00e1s. Va sola y apenas habla con nadie. A esto es a lo que me refer\u00eda cuando dec\u00eda que cada uno vive en su propio mundo. A m\u00ed me gustar\u00eda vivir en el que vive ella. Es un mundo bonito. \u2014Es un mundo triste \u2014respondo con un nudo en el coraz\u00f3n. \u2014Aqu\u00ed no hay mundos felices ni tristes. Aqu\u00ed simplemente hay mundos. Cada uno en el suyo y nadie en el de los dem\u00e1s. Me fijo en todas las cajas con cuentas y abalorios que Kate tiene sobre la mesa. Sigue concentrada, moviendo sus manos delgadas lentamente de una caja a otra, introduciendo algunas bolitas de cristal a trav\u00e9s de una aguja en un hilo grueso que est\u00e1 extendido sobre la mesa. Junto a su brazo izquierdo hay un tel\u00e9fono gris sin teclas. Observo que Kate se detiene cada varios movimientos, lo mira de reojo, espera algunos segundos y retoma su tarea con la siguiente bolita. Es como si estuviese esperando la llamada de alguien.","\u2014Es una buena persona \u2014a\u00f1ade Estrella\u2014. Me cae bien. \u2014\u00bfPor qu\u00e9 lo dices? \u2014Deja que cojamos pulseras de las paredes. Casi todo el centro tiene una, incluidos los comecocos. Aunque apenas hable con los dem\u00e1s, cuando viene alguien y le pide una, siempre deja que se la lleve. Permanezco unos segundos pensando en lo que ha tenido que vivir. Me doy cuenta de que sigue siendo la Kate que Amanda me ha descrito durante estos meses: atenta y complaciente con los dem\u00e1s. Entregada a hacer las cosas bien, pero sin olvidar que el mundo necesita de peque\u00f1os gestos que lo pueden cambiar todo. \u2014Espera, est\u00e1 a punto de hacerlo \u2014dice Estrella. \u2014\u00bfHacer el qu\u00e9? \u2014Espera. De repente, Kate levanta el auricular del tel\u00e9fono y se lo aproxima con rapidez a la oreja. No he escuchado que sonara ni que se encendiera ninguna luz en \u00e9l. \u2014\u00bfS\u00ed? \u00bfQui\u00e9n es? \u2014dice al auricular\u2014. \u00bfHola? \u00bfHay alguien? Parece esperar respuesta, pero se nota que no hay nadie al otro lado. \u2014\u00bfEres t\u00fa? \u2014a\u00f1ade\u2014. Por favor, si eres t\u00fa dime algo. Solo necesito saber que est\u00e1s bien. \u2014Espera algunos segundos m\u00e1s y contin\u00faa\u2014: Por favor, Steven, s\u00e9 que eres t\u00fa. Vuelve a casa. Tras esas \u00faltimas palabras, se aparta el auricular, lo mira con preocupaci\u00f3n y cuelga. \u2014Es un delirio \u2014susurra Estrella\u2014. Lo repite todos los d\u00edas tres o cuatro veces. Mismas palabras, mismas reacciones. En realidad no habla con nadie, pero, junto con las pulseras, ese tel\u00e9fono es lo \u00fanico sin lo que no puede estar. \u2014Es verdad. Le\u00ed su informe. Tres intentos de suicidio. El \u00faltimo fue el que la trajo aqu\u00ed el a\u00f1o pasado, despu\u00e9s de hablar por tel\u00e9fono con su marido. Desde entonces se ha quedado as\u00ed, parece que repitiendo una y otra vez la conversaci\u00f3n que tuvo con \u00e9l. Estoy a punto de llorar. Una llamada desafortunada de Steven precipit\u00f3 tambi\u00e9n el calvario de Kate. Una llamada m\u00eda destruy\u00f3 para siempre el futuro de Claudia. Me doy cuenta de que Steven y yo tenemos demasiadas cosas en com\u00fan. \u2014\u00bfQuieres que te deje a solas? \u2014me dice Estrella en voz baja. Ha notado","cu\u00e1nto me duele ver a la madre de Amanda as\u00ed. \u2014\u00bfLo har\u00edas por m\u00ed? \u2014No tengo que vigilarte. Solo acompa\u00f1arte hasta aqu\u00ed, muchacho. \u2014Te lo agradecer\u00eda, Estrella. \u2014Puedes llamarme Hannah. Es mi verdadero nombre. Asiento con una ligera sonrisa de aprobaci\u00f3n. Se da la vuelta con pasos \u00e1giles y, justo antes de perderse por el arco de la puerta, se gira y a\u00f1ade: \u2014\u00a1Esperar\u00e9 tu llamada! \u2014Cuenta con ella. Me quedo a solas con Kate pero soy incapaz de pronunciar palabra. Ella ya ha notado que estoy aqu\u00ed; mira de reojo de vez en cuando para comprobar si me voy a acercar. Doy un par de pasos hacia ella y siento c\u00f3mo se pone r\u00edgida, mirando al frente, pendiente de si voy a hacerle algo. Me aproximo a su o\u00eddo, lentamente, y le susurro: \u2014Prometo recuperar a tu hija. Puedes estar segura. Permanece inm\u00f3vil mientras estoy junto a ella, y me da la sensaci\u00f3n de que no me ha entendido. Me alejo poco a poco. No quiero provocarle un brote col\u00e9rico y que la tengan que sedar. Doy varios pasos hacia atr\u00e1s, y me dirijo a la puerta con decisi\u00f3n para no perder m\u00e1s tiempo. Cuando le doy la espalda, escucho su voz rota. \u2014Puedes llevarte una pulsera \u2014susurra, y me rompe el alma. Me giro sobre m\u00ed mismo esperando encontrarme con su mirada, pero sigue de espaldas, moviendo las manos por la mesa, volviendo la mirada de vez en cuando al tel\u00e9fono y haciendo como si nunca hubiese estado all\u00ed. Salgo de la habitaci\u00f3n con el coraz\u00f3n hecho trizas, pero apenas noto sus efectos en mi alma llena de cicatrices. Pienso en el doctor Jenkins, tiene que estar en alguna parte del centro, pero no s\u00e9 ni por d\u00f3nde empezar. Recorro deprisa el largo pasillo lleno de puertas a ambos lados. Todas son habitaciones de pacientes, salvo una que parece una sala para el personal. Por la ventana de la puerta veo varios sillones y sof\u00e1s, una cocina peque\u00f1a con microondas, cafetera, varios armarios de despensa, un televisor encendido emitiendo los informativos de la NBC y varias taquillas grises en uno de los rincones. Entro y ojeo los armarios de la cocinita (galletas, cereales, pan de molde cubierto de moho). Agarro un par de galletas y me las meto en la boca de golpe. No he comido nada desde anoche y siento c\u00f3mo mi est\u00f3mago me","lanza aullidos. Echo un vistazo a las taquillas; en la primera, ropa de enfermera, unos zuecos de pl\u00e1stico blanco, unas llaves y un iPhone del que no soy capaz de distinguir el modelo; en la segunda, una camisa azul, una camiseta gris, unos vaqueros, un reloj de pulsera y unas Nike Classic. Me miro de arriba abajo. Camiseta blanca con restos de sangre de Amanda, pantal\u00f3n de ch\u00e1ndal gris sucio, descalzo, con el pie vendado y las plantas negras de caminar por la calle. No me vendr\u00e1 mal el cambio. Agarro la camiseta gris, los vaqueros y las Nike y me visto lo m\u00e1s r\u00e1pido que puedo. Noto una cartera en el bolsillo trasero del pantal\u00f3n. La saco y la dejo dentro de la taquilla junto con la camisa azul que no me he puesto, el reloj que no necesito y el resto de mi ropa manchada. Las zapatillas son de un n\u00famero m\u00e1s que el m\u00edo, pero me viene bien para que no me apriete la venda. Cojo un par de galletas m\u00e1s y salgo de nuevo al pasillo decidido a encontrar al doctor Jenkins de una vez. Comienzo a leer los carteles junto a cada una de las habitaciones y a mirar dentro de las que permanecen abiertas. Es incre\u00edble lo atrayente que puede ser la locura. Mientras voy por el pasillo veo almas en pena sentadas, casi inertes, en un rinc\u00f3n de su habitaci\u00f3n y gente euf\u00f3rica que corre de un lado a otro riendo sin parar. El contraste entre ambos mundos hace de este lugar algo demasiado desconcertante. Subo por unas escaleras y a mitad de camino me doy de bruces con un par de enfermeros que bajan. \u2014\u00bfAd\u00f3nde va? No deber\u00eda andar por aqu\u00ed solo. \u2014Esto..., s\u00ed, lo s\u00e9. Me he perdido yendo al ba\u00f1o. He venido a ver a mi padre, Jesse Jenkins. \u2014\u00bfJenkins es su padre? \u2014Ehhh, s\u00ed. \u2014Miento\u2014. Deber\u00eda haber venido mucho antes. Todo esto me ha pillado en Europa y he venido en cuanto he podido. Yo estudio all\u00ed, \u00bfsabe? \u2014Pues s\u00ed que est\u00e1 usted ocupado. Jenkins lleva aqu\u00ed un a\u00f1o. \u2014\u00bfDe qu\u00e9 me suena? Jurar\u00eda que le he visto en otra parte \u2014interrumpe el otro, que parece estar dibujando mi rostro en su mente. \u2014\u00daltimamente siempre est\u00e1s diciendo que te suena todo el mundo. \u00bfQuieres dejarlo ya? \u2014Pero es que \u00e9l\u2026 no s\u00e9. Jurar\u00eda que\u2026 \u00bfNo nos hemos visto antes? \u2014\u00bfQu\u00e9 estudia all\u00ed que no se pueda estudiar aqu\u00ed? \u2014\u00bfFranc\u00e9s? \u2014respondo.","\u2014Qu\u00e9 paleto eres \u2014salta el otro intentando ganar su batalla de egos. El primer enfermero se rasca la cabeza y dibuja una sonrisa de disculpa. \u2014Pardonnez, mon ami. Es demasiado bruto. \u2014Pardonn\u00e9 \u2014respondo casi instant\u00e1neamente. \u2014\u00bfSeguro que no nos hemos visto antes? \u2014contin\u00faa. Estoy seguro de que me ha reconocido de las noticias. El alg\u00fan lugar de su mente sabe que soy el Decapitador. Tengo que salir de aqu\u00ed cuanto antes. \u2014Qu\u00e9 pesado est\u00e1s con eso, de verdad \u2014salta el otro, golpe\u00e1ndolo con el codo. \u2014Jesse Jenkins est\u00e1 arriba. En la habitaci\u00f3n 3E \u2014a\u00f1ade el primer enfermero\u2014. Tiene vistas al Hudson, es lo \u00fanico que le anima. Hoy tiene un buen d\u00eda. Se va a poner muy contento de ver a otro de sus hijos. \u00ab\u00bfHijos? \u00bfC\u00f3mo que hijos?\u00bb, grito en mi interior. \u2014Au revoir, monsieur Jenkins \u2014dice el segundo enfermero mientras me alejo escaleras arriba. \u2014Adi\u00f3s \u2014respondo. En el momento en que me alejo, subiendo en direcci\u00f3n a la siguiente planta, uno de los enfermeros grita desde abajo: \u2014\u00a1Ya s\u00e9 de qu\u00e9 me suena! Me quedo estupefacto, sin saber qu\u00e9 decir. Estoy a punto de echar a correr. \u2014\u00bfNo es usted el del anuncio de la espuma de afeitar? Su compa\u00f1ero se lleva la mano a la cabeza. \u2014Dios m\u00edo, dame paciencia \u2014dice el otro. \u2014Creo que me est\u00e1s confundiendo con otra persona \u2014respondo, respirando hondo en mi interior. \u2014Vaya\u2026 \u2014se lamenta, qued\u00e1ndose pensativo mientras se aleja con su compa\u00f1ero bajando las escaleras. \u00abHa estado cerca\u00bb, pienso. Mientras subo, me pregunto qu\u00e9 querr\u00eda decir el enfermero con lo de \u00abotro de sus hijos\u00bb. \u00bfAlguien m\u00e1s lo visita? \u00bfAlguien ha usado la misma coartada que yo? Llego a la tercera planta y atravieso una puerta blanca. Me adentro por el largo pasillo leyendo los r\u00f3tulos de todas las habitaciones que hay a ambos lados. Enseguida me doy cuenta de que no tienen un orden l\u00f3gico: de la 3A salta a la 3M, la siguiente es la 3A(b) para saltar a la 3N. Una puerta m\u00e1s all\u00e1 me encuentro la 3D, y poco despu\u00e9s comienza de nuevo por la 3A(c). Tal vez","tenga sentido para alguien de aqu\u00ed. Al poco, frente a la 3Z, veo la 3E y mi coraz\u00f3n me da dos punzadas al pensar que el doctor Jenkins est\u00e1 en su interior. Me aproximo a la puerta, agarro el pomo y, con la certeza de que podr\u00e9 salvar a Amanda, abro y me encuentro de frente al doctor Jenkins, mir\u00e1ndome a los ojos.","Cap\u00edtulo 32 Carla Lugar desconocido, nueve a\u00f1os antes Carla no se lo pod\u00eda creer. Su nombre aparec\u00eda entre aquellas miles de frases. Seg\u00fan Bella, era el \u00fanico que hab\u00eda en todas las piedras. El coraz\u00f3n le lat\u00eda a mil por hora y sus ojos viajaron r\u00e1pidamente por todas ellas intentando encontrar alg\u00fan nombre propio para convencerse de que aquello era imposible. Se volvi\u00f3 a agachar y ley\u00f3 de nuevo aquella frase: \u00abCarla se hab\u00eda enamorado y perdido para siempre en su mirada\u00bb. No pod\u00eda ser. En su mente no hab\u00eda posibilidad de que ella fuese la protagonista de toda aquella historia desordenada. \u2014Podr\u00eda ser cualquier Carla, \u00bfno? Quiero decir, no hay nada que diga que soy yo, \u00bfverdad? \u2014Hay indicios que nos hacen pensar que solo puede tratarse de ti. Tenemos identificados algunos fragmentos que encajan contigo \u2014respondi\u00f3 Bella, que parec\u00eda saber bastante m\u00e1s que lo que hab\u00eda contado hasta ese momento. \u2014\u00bfIndicios? \u2014Muy claros. Carla se incorpor\u00f3 y la mir\u00f3 pidi\u00e9ndole que continuara. \u2014Esa piedra de ah\u00ed \u2014Bella se\u00f1al\u00f3 hacia una peque\u00f1a piedra de varios cent\u00edmetros que estaba cerca de Carla\u2014, dice textualmente: \u00abTodo sucedi\u00f3 tan deprisa que nadie pudo hacer nada. La luna delantera se rompi\u00f3 en mil pedazos\u00bb. Y esa otra de all\u00ed \u2014se\u00f1al\u00f3 al otro lado de la sala\u2014, dice: \u00abDesde la feria se escuchaban los gritos de p\u00e1nico, la m\u00fasica dej\u00f3 de sonar y los gitanos ya no vociferaban las maravillas de sus cacharros inservibles\u00bb. \u2014El accidente de coche de mis padres en la feria... \u2014susurr\u00f3 Carla a","modo de revelaci\u00f3n. \u2014En el que ellos murieron y t\u00fa lograste sobrevivir \u2014a\u00f1adi\u00f3 Bella\u2014. Podr\u00eda seguir, Carla. Aquella de all\u00ed habla sobre un incidente con unas cortinas en casa. Esta grande de aqu\u00ed sobre la reconstrucci\u00f3n de una pulsera para una hermana. Esa de ah\u00ed arriba sobre tus primeros d\u00edas aqu\u00ed. Carla estaba sin palabras. Todos esos momentos formaban parte de su vida. De repente, la b\u00fasqueda de la persona que hab\u00eda dejado la nota escondida entre los libros de la biblioteca se hab\u00eda transformado en algo que nunca imagin\u00f3. Su vida entera podr\u00eda estar plasmada en aquellos muros, escritos treinta a\u00f1os antes de forma desordenada para que nadie pudiese montar el puzle completo. Si era cierto, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda vivir ahora sin saber qu\u00e9 estaba escrito en aquellas paredes? \u2014Fatum est scriptum, Carla. La frase ya cobra sentido para ti. \u2014Fatum est scriptum \u2014repiti\u00f3 sin siquiera pensarlo. Estaba grabado en su mente, como un acto reflejo que aparec\u00eda sin darse cuenta\u2014. El destino est\u00e1 escrito. \u2014Especialmente el tuyo, peque\u00f1a \u2014dijo Bella\u2014. Tu destino est\u00e1 escrito. Aquella frase se apoder\u00f3 de su coraz\u00f3n. Estaba rodeada de fragmentos de su vida entera. Aunque el aparente desorden de las frases lograra que nunca comprendiese nada de lo que iba a ocurrir, su alma le ped\u00eda a gritos que leyese lo m\u00e1ximo posible de aquellos muros para intentar descubrir su destino. \u00bfConseguir\u00eda salir alg\u00fan d\u00eda de la comunidad? \u00bfSe enamorar\u00eda alg\u00fan d\u00eda de alguien? \u00bfObservar\u00eda alg\u00fan d\u00eda un atardecer sobre el mar? Su mente no paraba de lanzarle preguntas que nunca antes se hab\u00eda planteado, pero el tener abiertas todas las posibilidades del mundo, el tener todo su destino delante como un libro en el que nada parece encajar, aunque fuese de un modo hipot\u00e9tico, hizo que su mente no parase de imaginarse una vida nueva para ella. Si le\u00eda lo suficiente de aquellas piedras tal vez identificase momentos clave de su pasado y de su futuro. Tal vez encontrara alguna referencia a alguna playa o paisaje, lo que significar\u00eda que habr\u00eda conseguido salir de la comunidad. O quiz\u00e1 no. Quiz\u00e1 hubiera muchas alusiones a la comunidad, al huerto, a los mejunjes marrones que com\u00eda o a los pasillos oscuros, y entonces tendr\u00eda por seguro que nunca conseguir\u00eda salir. Pensar en eso hizo que se replantease qu\u00e9 hacer. \u00abUna no deber\u00eda enfrentarse a tales decisiones\u00bb, se dijo tras debatir consigo misma durante unos instantes. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda otra persona? \u00bfIndagar\u00eda en su destino para ver si en un futuro conseguir\u00eda","cumplir sus sue\u00f1os o, por el contrario, obviar\u00eda cualquier referencia al futuro para que el futuro la pillase por sorpresa? Sin duda, cualquiera de las dos decisiones tendr\u00eda grandes repercusiones en su vida. En cualquier caso, la frase que la mencionaba directamente a ella segu\u00eda retumbando en su coraz\u00f3n: \u00abCarla se hab\u00eda enamorado y perdido para siempre en su mirada\u00bb. \u00ab\u00bfEnamorada yo? \u00bfDe qui\u00e9n? \u00bfC\u00f3mo es posible? \u00bfCu\u00e1ndo?\u00bb. Aquella ilusi\u00f3n crec\u00eda y crec\u00eda en su interior por momentos. Estaba al l\u00edmite de dejar explotar toda su alegr\u00eda, pero tener delante a Bella hizo que contuviese el torrente que emanaba desde su coraz\u00f3n. \u2014Una \u00faltima cosa, hermana \u2014dijo Carla con el coraz\u00f3n al l\u00edmite de la felicidad. \u2014Dime, peque\u00f1a \u2014respondi\u00f3 Bella, sabiendo la pregunta que vendr\u00eda a continuaci\u00f3n. \u2014\u00bfCu\u00e1l es tu don de verdad? \u2014No tengo ninguno, hija. Mi \u00fanico objetivo es velar porque el destino se cumpla. Carla se qued\u00f3 pensando en aquella frase, intentando comprender lo que acababa de decir, y se qued\u00f3 conforme. No se sinti\u00f3 con fuerzas para decir que no lo hab\u00eda entendido. \u2014Ya es tarde. La ceremonia va a empezar \u2014dijo Bella\u2014. Hace mucho que no nos visita Laura. Tenemos que hacer que sienta que todo merece la pena. \u2014Es verdad. \u00a1Me hab\u00eda olvidado! \u00a1La ceremonia! La magia de aquel sitio, tan oscuro y a la vez tan brillante por la humedad de las rocas, hizo que Carla se entusiasmara de nuevo con todo lo que ten\u00eda que ver con la comunidad. Estaba deseando volver arriba y ver a Cloto y a L\u00e1quesis, dos de sus compa\u00f1eras, para contarles lo que hab\u00eda descubierto. Seguro que se sorprender\u00edan de su suerte, de que ella fuese la elegida por el m\u00e1gico destino escrito por Bella. \u2014Ya habr\u00e1 ocasi\u00f3n de volver aqu\u00ed. Te aseguro que pronto podr\u00e1s pasar aqu\u00ed todo el tiempo que quieras. \u2014\u00bfPodr\u00e9 venir cuando quiera? \u2014Por supuesto. \u2014\u00bfCon quien quiera? \u2014Solo puedes venir t\u00fa. No puedes traer a nadie. \u2014\u00bfSola?","De repente, se descubri\u00f3 a s\u00ed misma dudando de que sus compa\u00f1eras se fuesen a creer la historia. Especialmente Cloto, la m\u00e1s mordaz. Era incr\u00e9dula por naturaleza, muy reacia a dar por ciertos los rumores de la comunidad. A Carla le sorprend\u00eda c\u00f3mo una persona como ella pod\u00eda formar parte de todo aquello. \u00bfPor qu\u00e9 se iba a creer que Bella hab\u00eda escrito hace treinta a\u00f1os aquella historia desordenada sobre ella? No ten\u00eda pruebas, a menos que la propia Bella lo contase en persona. \u2014No te preocupes, Carla. Yo me encargar\u00e9 de que todos sepan que ya conoces lo que guard\u00e1bamos en esta sala. \u2014\u00bfEn serio? \u2014Puedes contar con ello. Carla sonri\u00f3, conforme. Parec\u00eda como si hubiese recuperado de golpe la alegr\u00eda por formar parte de la comunidad. Bella hizo un adem\u00e1n con el brazo, se\u00f1alando la puerta e invit\u00e1ndola a salir. Ambas subieron por la escalera hasta llegar a la trampilla por la que hab\u00eda entrado Carla. Cuando baj\u00f3, le pareci\u00f3 que aquella escalera era eterna y que se aproximaba al centro del mundo. En el camino de vuelta, no sab\u00eda por qu\u00e9, la escalera le pareci\u00f3 insignificante y el trayecto se le hizo muy corto. El tiempo parec\u00eda contraerse y expandirse a su antojo en la mente de Carla, aunque tal vez fuese el efecto de la adrenalina, de la ilusi\u00f3n, de la esperanza, que jugaba con los segundos y los minutos y los alternaba como si fuesen los vasos de un trilero. Salieron al patio central. El sol radiaba con la luz del atardecer y ceg\u00f3 un instante a Carla, que parec\u00eda verlo todo de un color distinto. Mir\u00f3 hacia los almendros del patio y se dio cuenta de que hab\u00edan florecido, y ella no se hab\u00eda percatado hasta entonces. Desde el patio se fij\u00f3 en todo el complejo. Detr\u00e1s de ella, el ala sur, construida con ladrillos amarillentos. Frente a ella, el patio central, abarrotado de almendros cubiertos de una et\u00e9rea pel\u00edcula ros\u00e1cea, tan delicada que parec\u00eda a punto de desaparecer de un momento a otro. Al otro lado del patio estaba el ala norte, donde ella viv\u00eda, y que sobresal\u00eda tres plantas sobre el ala sur. Al este, m\u00e1s all\u00e1 del patio central, se extend\u00eda un huerto en el que hab\u00eda algunas hermanas recogiendo calabacines y patatas con la indumentaria de recolecci\u00f3n (vestido gris oscuro). Rodeando toda su visi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 del huerto y de las distintas edificaciones, se encontraba el muro: una construcci\u00f3n de aspecto medieval (como casi el resto de edificios de all\u00ed), imponente e infranqueable. En el centro del muro este se","encontraba el port\u00f3n de entrada. Lo llamaban \u00abEl Abismo\u00bb, porque quien sal\u00eda por \u00e9l no volv\u00eda. En el centro del muro este se encontraba el port\u00f3n de entrada, flanqueado por dos torreones con campanas que solo se hac\u00edan sonar cuando se abr\u00eda. De un modo extra\u00f1o, Carla se sent\u00eda segura entre aquellos muros. A pesar de conocer de manera ef\u00edmera toda su vida anterior a la comunidad, le hab\u00eda cogido aversi\u00f3n al mundo exterior. Sab\u00eda que era peligroso, que la gente no era de fiar y que ocurr\u00edan desgracias; a fin de cuentas, su familia entera muri\u00f3 en \u00e9l. Por otro lado, la comunidad se le estaba quedando peque\u00f1a. Su coraz\u00f3n era curioso, impaciente, imaginativo, y estar dentro de aquella prisi\u00f3n de sentimientos era lo peor que pod\u00eda sucederle a un alma como la suya. \u2014Laura estar\u00e1 aqu\u00ed en una hora, Carla \u2014dijo Bella\u2014. Hay mucho que hacer. \u2014S\u00ed, hermana \u2014respondi\u00f3 Carla sin poder contener la alegr\u00eda que sent\u00eda por todo lo que hab\u00eda descubierto\u2014. Voy a ayudar a prepararlo todo. \u2014Gracias, Carla. Carla se alej\u00f3 de Bella con pasos r\u00e1pidos. \u2014Y recuerda... \u2014dijo Bella alzando la voz\u2014: Tu destino est\u00e1 escrito.","Cap\u00edtulo 33 Steven Nueva York, 14 de diciembre de 2014 Steven se qued\u00f3 bloqueado cuando escuch\u00f3 que Carla estaba viva. La adrenalina flu\u00eda por sus brazos y sus piernas, un rel\u00e1mpago recorri\u00f3 su cuerpo de arriba abajo. En realidad, nunca hab\u00eda contemplado esa posibilidad. \u2014\u00a1\u00bfQu\u00e9 dices?! No te creo. \u2014Lo est\u00e1, Steven \u2014dijo la figura\u2014. Y puedes encontrarla. A\u00fan est\u00e1s a tiempo. \u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1? \u2014Eso no lo s\u00e9. Pero tienes que seguir adelante. Es importante que sepas que esta ser\u00e1 la \u00faltima vez que contemos contigo. Steven no sab\u00eda qu\u00e9 responder. Estaba en shock. Su hija peque\u00f1a, el motivo de sus risas cuando a\u00fan viv\u00eda con ellos, estaba viva. La hab\u00eda dado por muerta hac\u00eda a\u00f1os. Al no tener noticias de los Siete sobre ella, pens\u00f3 que hab\u00eda muerto y por eso no le dec\u00edan que podr\u00eda recuperarla. Steven mir\u00f3 con rabia a la figura. Sent\u00eda tal rencor en ese momento que estuvo a punto de abalanzarse sobre ella y hacerla pagar por todo lo que Carla deb\u00eda de haber sufrido alejada de su familia. \u2014Dime qu\u00e9 me impide acabar con tu vida ahora mismo \u2014dijo Steven con rabia. \u2014\u00bfAcaso importa mi vida? \u00bfAcaso cambiar\u00e1 algo, aparte de a ti? \u00bfVolver\u00e1s a ser el mismo despu\u00e9s de asesinar a alguien por venganza? \u2014\u00bfAcaso soy el mismo despu\u00e9s de hacerlo por coacci\u00f3n? La figura no respondi\u00f3 y Steven apret\u00f3 los pu\u00f1os. Sinti\u00f3 en la mano las llaves que acababa de coger y cerr\u00f3 los ojos un instante lamentando ser como era. De repente, al abrir los ojos de nuevo, todo estaba negro. Se hab\u00eda","apagado la luz del pasillo y oy\u00f3 unos pasos que se alejaban con rapidez. Palp\u00f3 las paredes en busca del interruptor de la luz, pero para cuando lo encontr\u00f3, el pasillo ya estaba vac\u00edo y la figura hab\u00eda desaparecido. Subi\u00f3 algunas plantas, busc\u00e1ndola para conseguir algo m\u00e1s de informaci\u00f3n, pero fue en vano. En cada planta hab\u00eda una puerta que conectaba con el hospital, y no pod\u00eda saber por cu\u00e1l de ellas se hab\u00eda ido. Tampoco pod\u00eda correr demasiados riesgos entrando en el hospital, puesto que lo estaban buscando para llevarlo de nuevo a Rikers Island, as\u00ed que volvi\u00f3 sobre sus pasos y baj\u00f3 hasta la puerta del aparcamiento. Al salir vio que aquella planta del aparcamiento estaba vac\u00eda. Era la \u00faltima, demasiado metida en las profundidades del hospital como para que alguien la usara. Ten\u00eda capacidad para unos cuatrocientos veh\u00edculos y hab\u00eda zonas que se perd\u00edan en la oscuridad. Steven distingui\u00f3 una gran silueta en una de esas zonas oscuras y se acerc\u00f3. La reconoci\u00f3 al instante. Puls\u00f3 uno de los botones del llavero y dos faros cegadores se encendieron frente a \u00e9l. \u2014No te he echado de menos, amiga \u2014dijo Steven con voz grave mientras abr\u00eda la puerta de su camioneta roja. Por dentro estaba igual que la \u00faltima vez que la vio en Salt Lake. Las alfombrillas estaban llenas de tierra seca, seguramente de los restos de las botas que \u00e9l usaba en Quebec. Ol\u00eda a humedad, a hojas secas, a cloroformo. Introdujo la llave y encendi\u00f3 el contacto. Pis\u00f3 fuerte el embrague, del que conoc\u00eda hasta la m\u00e1s m\u00ednima holgura, y arranc\u00f3. El sonido del motor invadi\u00f3 el aparcamiento y la vibraci\u00f3n del volante, su coraz\u00f3n. Hab\u00eda cometido tantos errores montado en esa camioneta que le destroz\u00f3 tener que volver a subirse en ella. Se le escap\u00f3 una l\u00e1grima y recorri\u00f3 su mejilla arrugada. Cerr\u00f3 los ojos con fuerza y apret\u00f3 la mand\u00edbula. No pod\u00eda m\u00e1s. Agach\u00f3 la cabeza y comenz\u00f3 a llorar sin control. Estaba hundido y sent\u00eda haber perdido su vida para nada. Mientras lloraba, un nudo se hab\u00eda formado en su garganta y apenas le dejaba respirar. \u00abYa est\u00e1 bien\u00bb, se dijo sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas con sus manos \u00e1speras. \u00abTus ni\u00f1as te necesitan\u00bb. Pis\u00f3 el acelerador y las ruedas chirriaron contra el asfalto. Comenz\u00f3 a subir y, al llegar arriba, se dirigi\u00f3 con decisi\u00f3n a la salida y aceler\u00f3, rompiendo la barrera en mil pedazos y perdi\u00e9ndose con su camioneta por las calles de Nueva York. Condujo durante un rato por el centro de Manhattan, dando vueltas sin saber ad\u00f3nde ir. Al poco tiempo se dio de bruces con dos coches patrulla que","cruzaron una avenida a toda velocidad con las luces encendidas. Sin duda iban para el hospital. Steven no pod\u00eda perder m\u00e1s tiempo si no quer\u00eda estar de vuelta en la prisi\u00f3n sin haber logrado hacer nada, as\u00ed que, sin dudarlo un segundo m\u00e1s, cruz\u00f3 el Hudson por el puente George Washington, direcci\u00f3n Hackensack, en New Jersey. Poco despu\u00e9s se desvi\u00f3 al norte, con el coraz\u00f3n lati\u00e9ndole con fuerza, con el alma rog\u00e1ndole que parase all\u00ed mismo la camioneta, para incorporarse a la interestatal 87. Iba al lugar que m\u00e1s odiaba, pero era el \u00fanico en el que podr\u00eda encontrar algo con lo que seguir la pista de su hija: Quebec.","Cap\u00edtulo 34 Amanda Quebec, 14 de diciembre de 2014 Amanda nunca hab\u00eda visto aquel rostro que la miraba desde lo alto de la fosa. Era moreno, con el pelo oscuro, de unos cincuenta y tantos a\u00f1os, y en cuanto se percat\u00f3 de que ella lo miraba directamente se escondi\u00f3. Amanda pens\u00f3 que no esperaba encontr\u00e1rsela despierta. De repente, se tranquiliz\u00f3. Al fin y al cabo, aquel peque\u00f1o gesto de su captor escondi\u00e9ndose significaba que no pensaba matarla. Era uno de los principios psicol\u00f3gicos de la retenci\u00f3n de rehenes, tal y como hab\u00eda estudiado en la academia del FBI. Si un secuestrador planeaba matar a su v\u00edctima, no se molestar\u00eda en tapar su rostro ya que enterrar\u00eda su imagen para siempre junto con la v\u00edctima. En cambio, si pensaba dejarla viva tras pedir un rescate o dudaba que fuese capaz de acabar con su vida, no hab\u00eda otra alternativa que ocultar el rostro y evitar a toda costa ser reconocido. Instintivamente, Amanda grit\u00f3: \u2014\u00a1No le he visto la cara! \u00a1Lo prometo! \u00a1No le he visto la cara! Arriba, junto a la fosa, el hombre se puso la capucha de su chaqueta verde militar. Se notaba que era nueva, sin manchas ni restos de tierra. Comenz\u00f3 a jadear y a respirar profundamente mientras escuchaba a Amanda gritarle desde el fondo de la fosa. \u2014\u00a1A\u00fan est\u00e1 a tiempo de darle la vuelta a todo esto! \u00a1Deje que me vaya y nadie sabr\u00e1 lo que ha ocurrido! Amanda se sorprendi\u00f3 a s\u00ed misma volviendo a su faceta de agente del FBI. Estaba actuando r\u00e1pido, estaba pensando r\u00e1pido, y sab\u00eda que si quer\u00eda salir de all\u00ed con vida deb\u00eda sacar lo mejor de s\u00ed misma. Hac\u00eda ya casi un a\u00f1o que se hab\u00eda tomado un descanso en el cuerpo para recuperar algo del tiempo","perdido, pero su vida como Stella Hyden ya se hab\u00eda colado en las profundidades de su ser. Por alg\u00fan motivo que ella desconoc\u00eda, cuando fue secuestrada por aquel grupo de locos, estos decidieron no acabar con su vida. Laura, la mujer del doctor Jenkins, le otorg\u00f3 una nueva identidad, una nueva vida, nuevos recuerdos difusos en su mente, y cuando la soltaron un d\u00eda frente a las oficinas del FBI, muchos a\u00f1os antes, fue directa a inscribirse para las pruebas de la academia, tal y como le hab\u00edan indicado. Vivi\u00f3 un tiempo en Cu\u00e1ntico, en un peque\u00f1o apartamento que estaba alquilado a su nombre incluso sin ella saberlo. Cuando pas\u00f3 las pruebas de acceso al FBI, se interes\u00f3 por la psicolog\u00eda criminal y acab\u00f3 especializ\u00e1ndose en perfiles psicol\u00f3gicos. Con el paso del tiempo, aquella nueva vida, montada sobre pilares imaginarios que crearon las t\u00e9cnicas hipn\u00f3ticas de Laura, fue asent\u00e1ndose de tal manera que recubri\u00f3 por completo sus ef\u00edmeros recuerdos anteriores, hasta el punto de ocultarlos para siempre bajo aquella fina capa de adoctrinamiento mental. Su nueva vida como agente de perfiles del FBI se hab\u00eda convertido en su vida real. Sus conocimientos, sus habilidades, su historia vital, su personalidad, incluso sus escarceos espor\u00e1dicos con alg\u00fan compa\u00f1ero del cuerpo eran m\u00e1s reales que todo cuanto hab\u00eda conocido a\u00f1os atr\u00e1s. Hasta que conoci\u00f3 a Jacob en el centro psiqui\u00e1trico de Boston y algo comenz\u00f3 a resquebrajarse en ella. Su nueva vida ten\u00eda huecos por todas partes, sus recuerdos eran ef\u00edmeros y la base sobre la que se constru\u00edan \u2014aquella juventud inexistente e impuesta\u2014 era tan inestable que todo aquello hizo que su inseguridad creciese por momentos y se mostrase m\u00e1s d\u00e9bil que nunca. Cuando por fin descubri\u00f3 qui\u00e9n era, su vida como Amanda Maslow, el tiempo perdido, los recuerdos junto a su familia recuperados, el amor que sinti\u00f3 por Jacob en aquella primera y \u00fanica noche en que se conocieron, su seguridad volvi\u00f3. Su avispada adolescencia como Amanda Maslow se uni\u00f3 a su car\u00e1cter fuerte como agente del FBI. Su curiosidad como Amanda se uni\u00f3 a su perspicacia como Stella. De repente, aquel d\u00eda fat\u00eddico de diciembre en que descubri\u00f3 su pasado, su personalidad se transform\u00f3 en la mejor versi\u00f3n de ella misma y desde entonces se sent\u00eda m\u00e1s fuerte que nunca para enfrentarse a lo que fuese. El hombre se alej\u00f3 de la fosa con pasos r\u00e1pidos. Ten\u00eda que actuar deprisa. Camin\u00f3 algunos minutos sobre la tierra h\u00fameda entre los \u00e1rboles hasta que","lleg\u00f3 a una caba\u00f1a de madera desvencijada. Hab\u00eda un Chrysler negro aparcado frente a ella. Estaba impoluto, como si acabase de salir del concesionario. Entr\u00f3 en la caba\u00f1a y dio un par de vueltas antes de sentarse sobre una caja de madera que hac\u00eda las veces de sill\u00f3n frente a un diminuto televisor de tubo. De la chaqueta militar que llevaba se sac\u00f3 un sobre marr\u00f3n en el que pon\u00eda: \u00abAbrir cuando despierte\u00bb. En el reverso, centrado y de unos cent\u00edmetros de di\u00e1metro, hab\u00eda un s\u00edmbolo que ya hab\u00eda visto otras veces: una espiral de nueve puntas. El hombre resopl\u00f3. Sus finas manos temblaban. \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo, Jack? \u00bfQu\u00e9 diablos est\u00e1s haciendo? T\u00fa no vales para esto\u00bb, se dijo. Mir\u00f3 a los lados. Hab\u00eda una peque\u00f1a encimera de cocina a su derecha y una cama de hierro sin hacer a su izquierda. Parec\u00eda que all\u00ed hubiese estado viviendo alguien, pero no alguien como \u00e9l. \u00c9l se sent\u00eda tan fuera de lugar en aquel sitio que estuvo a punto de salirse de s\u00ed mismo. \u00abPi\u00e9nsalo bien, Jack. Pi\u00e9nsalo bien. No habr\u00e1 marcha atr\u00e1s\u00bb, se repiti\u00f3. Estuvo un rato recordando c\u00f3mo hab\u00eda sido su salida del hospital con ella. Cuando ya hab\u00edan cortado la hemorragia y cosido los puntos, uno de los cirujanos sali\u00f3 del quir\u00f3fano con Amanda a\u00fan inconsciente en la camilla y se acerc\u00f3 a \u00e9l, que estaba esper\u00e1ndolo junto al montacargas. \u2014Fatum est\u2026 \u2014susurr\u00f3 el cirujano con la mascarilla a\u00fan puesta. \u2014\u2026scriptum \u2014complet\u00f3 Jack, con las manos tembl\u00e1ndole y sin creerse a\u00fan lo que estaba haciendo. Baj\u00f3 por el montacargas al parking e introdujo a Amanda en el Chrysler que acababa de alquilar. Durante todo el camino hacia aquella caba\u00f1a en Quebec, hab\u00eda estado pensando en abortar el plan. \u00c9l no era as\u00ed. De repente, a lo lejos, escuch\u00f3 los gritos de Amanda que se perd\u00edan entre el sonido del viento col\u00e1ndose por las rendijas de la caseta. Meti\u00f3 la mano en el otro bolsillo de la chaqueta y sac\u00f3 un papel que estaba plegado varias veces. Lo desdobl\u00f3 y lo observ\u00f3 con preocupaci\u00f3n. Era la fotograf\u00eda en blanco y negro de una chica joven, con el pelo casta\u00f1o, y miraba sonriente a la c\u00e1mara. Ten\u00eda algunas pecas sobre los p\u00f3mulos y los ojos claros. En el margen inferior se le\u00eda, escrito a rotulador: \u00abKatelyn Goldman\u00bb. Un par de l\u00e1grimas cayeron sobre la foto. \u2014No voy a poder, Katelyn \u2014susurr\u00f3 entre sollozos\u2014. Esto me supera. S\u00e9 que se lo promet\u00ed a tu madre, pero yo no soy as\u00ed. Las manos le temblaban tanto que la fotograf\u00eda cay\u00f3 al suelo junto a sus","pies. Respir\u00f3 hondo y cerr\u00f3 los ojos. Agarr\u00f3 de nuevo el sobre y, sin dudarlo m\u00e1s, rompi\u00f3 el sello y meti\u00f3 la mano para sacar su contenido. Pensaba que se encontrar\u00eda una explicaci\u00f3n detallada de lo que tendr\u00eda que hacer, una gu\u00eda inequ\u00edvoca de los pasos a realizar llegado ese momento, pero se qued\u00f3 de piedra cuando solo encontr\u00f3 un papelito de unos cent\u00edmetros que plane\u00f3 hasta posarse sobre la fotograf\u00eda de Katelyn Goldman. Cogi\u00f3 el papel y lo ley\u00f3: \u00ab36 de New Port Avenue, Salt Lake. 15 de diciembre de 2014\u00bb."]
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