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ANTOLOGÍA ILUSTRADA "RECUERDOS"

Published by Lidia Susana Puterman, 2021-09-09 04:24:14

Description: “Lo único que sostiene al mundo es el amor”
Una bocanada de aire puro representa está ANTOLOGÍA ILUSTRADA “RECUERDOS”
Asoma en un momento crucial dónde todos los sentimientos afloran de la piel y la emoción; caen como pétalos de rosas aterciopeladas.
Muchas plumas de diversos países destilan con tinta fresca las remembranzas que atrapan el papel de la nostalgia dejándonos a merced y desnudos en la vulnerabilidad de lo más recóndito de nuestro ser.

Keywords: antología,recuerdos,cuentos,poesías

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Sergio Eduardo Fuentes Medina edad 30 años fecha de nacimiento 14 de octubre de 1990. 13 años de escritor, un libro publicado llamado “Reflexiones, pensamientos y poesía con el corazón” lugar de nacimiento Ciudad de México 45

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Los recuerdos En mi alma vive el recuerdo de nuestro primer beso pues en ese momento mi alma abandonó mi cuerpo para visitar a las estrellas que brillan en el cielo; mi alma todavía le cuelga con un poco de nostalgia la primera vez que te abracé y demostradora sonrisa de un enamorado, que en mi alma aún recuerda esas noches románticas dónde nuestro pensamiento viajaba a la luna por el mundo y le pedíamos dibujar un corazón con las iniciales de los dos para que siempre se mantuviera vivo nuestro amor. Hoy el cielo se pintó de azul con los mágicos recuerdos de nuestro amor que ahora brilla como el sol. Sergio Eduardo Fuentes Medina 47

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Gisela Gandolfino, Córdoba Capital, Argentina. Me encanta narrar y realizar poesías. Soy acompañante terapéutico en niñez. Me gusta cantar, bailar, todo lo referido al arte. 49

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Recuerdos mareados María, al despertar no sabe qué hacer, comienza a mirar fotografías, y verse más joven le da placer. Ella, con sus largos años, la lleva muy bien, pero no deja de sentir latidos, de sus recuerdos en su sien. Le encanta escuchar música, y le gusta cantar, escucha el radioteatro que pasan, siente tanta emoción que se puede infartar. Con las fotografías en las manos, caen lágrimas en sus mejillas, de tantos recuerdos, también conserva antiguas vajillas. Escuchando música está, como una más de las extranjeras, a las canciones las escucha todo el día, que por eso no duerme y le salen ojeras. Los años de juventud ya pasaron, pero ella conserva muchas cosas, los hombres la piropeaban, y ella tiene aún todas las rosas. El baile italiano ella ama, adora mucho la danza, la tarantela es su preferencia, y con eso ya le alcanza. Ella nació en Sicilia, Italia, extraña tantos las pastas, que compra pasta italiana, le gustan los fideos que son como unas rastas. Ella nunca olvida sus orígenes, los tiene siempre presentes, al idioma nunca lo abandona, y ama a Italia desde todos sus frentes. El cannoli siciliano es su plato preferido, más que comida es un placer, típico sabor siciliano, que ella siempre ha de entender. La salsa de tomates era tan sabrosa, dejaba los tomates al sol, así se secaban, cómo va a olvidar la pasta, la salsa y el col. El helado de pistacho, cómo no recordarlo, en su paladar lo deleitaba, haciéndolo para darlo. La literatura siciliana, como la de Luigi Pirandello, leía siempre sus cuentos, y siempre todo era muy bello. Cuando era niña comía higos, sandías y otras frutas, que su sentido del gusto lo disfrutaba tanto, que el mismo se trasladaba a otras rutas. Sicilia se sitúa frente a la punta de la bota, tenía naranjas y aceite de oliva, que ella recuerda siempre, y que eso la mantiene viva. Cómo va a olvidar el aceite, si con ello todo cocinaba, tenía un sabor tan rico, que cualquiera la envidiaba. Nunca olvidaría ella la fiesta del santo crucifijo, donde cada uno se paseaba en su caballo. Fiesta de la Madonna, ella lo festejaba, así como canta el gallo. Sabia coser a mano de todo, bijou de corales, y también algunas joyas, y lo hacía con todos los detalles. María, era una encantada del mar, con escuchar las olas nuevamente soñaba, por eso un viaje, es algo que ella anhelaba. Se acuerda de sus padres, que se han marchado de su lado, pero tiene unos nietos, que a todo han ayudado. La mafia era terrible, mejor no recordarla, sino se pone triste, y ya ni quiere mencionarla. Al escudo de Sicilia lo tiene, porque para ella es algo sagrado, al cual siempre mira, con un gran agrado. Su tierra natal es Calafatín, el pueblo se llama Segesta, es una zona muy antigua, pero siempre hay una fiesta. Ella recuerda que Sicilia es la tierra del amor, allí van todos los enamorados, y si no conocen esa tierra, por lo pronto no terminan casados. María recuerda a Sicilia como la felicidad, la isla más bonita del mundo, Para ella es, y la guarda en su corazón en lo más profundo! Gisela Gandolfino 51

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Stella Maris Gil - 21/08/1954 – CABA - Argentina Seudónimo: Mónica Fraga *Actualmente me desempeño como Productora Asesora de Seguros, soy profesora de Idioma Inglés aunque no ejercí esa actividad. *Realicé talleres de Improvisación y Teatro a cargo de la profesora Lidia Simia hace varios años en el Parque Cultural de San Antonio de Padua, localidad en la cual vivo desde hace 35 años, interpretando varias obras. *Efectué taller de pintura en el mismo lugar a cargo de la profesora María Rosa Figueroa hasta fines del año 2019 donde también tomé clases de Tango a cargo de Eduardo Borras hasta esa fecha. *Intervine virtualmente en talleres de Literatura y Escritura dependientes de la Universidad de Hurlingham a cargo de Agustina Pérez y de Marta Dillon desde el 2020 y durante el año en curso. *Participé virtualmente en el taller de Lectura y Teatro a cargo de la profesora Lidia S. Puterman en el 2020 con quién cursé también el taller de Narrativa y Poesía, interviniendo durante este año en radioteatros y programas culturales producidos y dirigidos por la misma profesora. 53

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Calendario Cuando Aby llegó a casa, ya anocheciendo, estaba todo en su sitio, algo poco habitual, pensó distraídamente mientras fijaba su mirada en el pequeño calendario sobre el escritorio, con la fecha de ese día resaltada en rojo y algo inteligible apuntado a las 22 hs. Intentó recordar, hacer memoria; ¿Cumpleaños, aniversario, cena romántica? Pero nada acudió a su mente algo dispersa desde hacía ya un tiempo. Últimamente, ha tenido varios olvidos, por lo cual anota todo lo que considera de importancia, sólo que luego no recuerda dónde. Seguramente una íntima celebración está escapando fugitiva de su loca cabecita enamorada. Decidió entonces solicitar en el restaurante de la esquina una cena apropiada para la ocasión. Colocó vino blanco en la heladera, dispuso la vajilla azul sobre el mantel de lino, dos copones y un par de velas torneadas ya encendidas, sobre la pequeña mesa redonda con vista al jardín de invierno, iluminado íntimamente por una hermosa luna llena. Una ducha, perfume, ropa bonita e insinuante. Ya maquillada, paseó sus largas piernas entre impaciente y pensativa. Las 23.30 y él aún no había llegado. La cena fría, las velas a medio consumir y ella destemplada finalmente se durmió, su cabeza sostenida entre los brazos apoyados en la mesa sin probar bocado. Su propia conciencia la despertó, esa que aún seguía jugando en contra suyo, como esa noche cuando al entrar no pudo asumir que había olvidado arrancar las hojas del calendario. El tiempo se había detenido paralizando también sus sentidos. Lágrimas como perlas de hielo caían de sus ojos extraviados. Volaron por el aire mantel, velas y vajilla recordando el fatal accidente ocurrido 90 días antes. Algunas veces volvía a la realidad, sólo algunas. Las otras, cenaba con su esposo brindando a la luz de las velas por un aniversario que no llegó a concretarse. Esa noche, las pequeñísimas flamas que caían de la cera derretida fueron ganando el lino del mantel sobre la alfombra, pero ella ni se percataba. Su mente quedó nuevamente atrapada en aquella fecha, como la hoja de la agenda se quedó en el tiempo, como ella misma permaneciendo entre las llamas. Stella Maris Gil 55

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Arminda Maraz Nací en Colonia Santa Rosa - Orán-Salta –Argentina. Actualmente vivo en Resistencia 20 de enero de 1966 Profesora de Educación Especial. 57

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Pocotito Había una vez una niña petisa, ni muy gorda, ni muy flaca, de tez blanca con cachetes rosados. Su carita era redonda como un pocoto. Por eso Changuito, su hermano, le decía Pocotito, y a ella le divertía tanto ese apodo. que solía decir: me llamo Jazmín pero me dicen Pocotito . La niña esperaba ansiosa el primer día de clases. ¡Hasta que por fin llegó! La señorita del jardín tenía un almohadón con el nombre de cada niño y los iba nombrando con su voz dulce y amorosa. Jazmín como todos los niños, esperaba ansiosa que la llamaran pero eso no sucedió. La maestra tenía el ultimo almohadón y acercándose le dijo: Clorinda este es tu almohadón. La niña sonriendo le dijo: - No me llamo así…Yo soy Jazmín Mena. Pero la maestra muy segura replico: No, vos sos Clorinda. Y al unísono los demás niños se rieron. La niña sintió como si una enorme piedra la aplastara y al instante explotó en llanto que solo calmo cuando llego su hermano, la abrazó fuertemente y la llevó a su casa. Al llegar a casa vio que su madre también lloraba porque había perdido su trabajo. Ambas se tomaron de las manos fuertemente y la niña le preguntó -Mamita… ¿Por qué siempre tienes tus manitos lastimadas? -La madre le respondió: -Es por el agua helada con la que lavo la ropa. Ve mi hija porque no estudié, ahora debo trabajar mucho para poder criarlos. Por eso mi hija usté estudie y no falte a la escuela- A Jazmín la conmovieron tanto las manitos ásperas y las palabras de su madre que decidió no decir ni preguntar nada sobre ese nombre que no era el de ella, Al día siguiente, los chicos se burlaban cada vez que la maestra decía el nombre Clorinda y la niña se ponía muy triste, era en ese instante en que la nombraban porque después jugaba y compartía con sus compañeros. Así transcurrió un año de clases y la niña ya no lloraba, pero sentía una inmensa angustia porque llevaba un nombre que no era el de ella… Melina, su hermana mayor volvió de viaje, hablo con Jazmín y le dijo: -Tu nombre es hermoso. Mamá te lo puso porque papá se llamaba Clorindo. Pero papa te llamó desde el primer día que te vio: Jazmín como el jazmín del cabo, porque eras blanca y gordita. A Jazmín se le iluminaron los ojitos al escuchar a su hermana. ¡Por fin sabía algo de su papá! ¡Su nombre! .Ahora diré: -Me dicen Jazmín pero me llamo Clorinda. Mmmm… no suena muy bien pero mi corazón está feliz. Aunque no era un bonito nombre, ella comenzó a aceptarlo porque sentía que tenía algo de su padre, ese hombre a quien no conocía y a quien tanto amaba. Pasaron muchos años y la niña seguía siendo amigable y alegre. Paulatinamente fue aceptando su nombre, y ya no lloraba cuando le decían Clorinda, sino que correteaba por el patio de la escuela a los que la llamaban por ese nombre, mientras se reía porque ella prefería que le digan Jazmín. Al llegar a la adolescencia tuvo el valor de decir, cada vez que conocía a alguien: - Hola – Me llamo Clorinda pero me dicen Jazmín. -Al fin y al cabo soy única. Tengo un apodo: Pocotito, y me dicen Jazmín y un extraño pero querible nombre raro que pocas tienen: Clorinda, y según Changuito, rimaba con linda y con Mirinda, su gaseosa preferida. Rosa de enero 59

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Angélica Maschio es una escritora autodidacta, nacida en Paraguay. Desde hace 58 años es Argentina Naturalizada. Tiene 10 libros editados desde historias familiares, cuentos y poesías, también cuentos infantiles. Es socia de SADE Moreno, como también del grupo ACAN. Participó en Encuentros de Escritores en Montevideo –Uruguay-, Tarija –Bolivia-, Chosica –Perú-, Asunción –Paraguay-, Buenos Aires y sus alrededores. Participó y sigue participando de Ferias Internacionales de Libros en Buenos Aires, CABA, y el conurbano bonaerense de la provincia de Buenos Aires, hoy en forma virtual. Participó de Antologías Nacionales e Internacionales con cuentos y poesías. Gano el primer premio por mejor libro Ilustrado infanto-juvenil “Cuentos de una niña del Paraguay”, en la filial de SADE Mercedes (Pcia. Buenos Aires), en septiembre del año 2018. Email: [email protected] Facebook@angelicamaschio Instagran#angelicamaschio 61

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La Pelopincho Sucedió en la escuela el miércoles pasado. Ya no hay clases, pero las de maestranza debemos ir a limpiar como ser las cajas donde se ponen los materiales, lavar los pintorcitos de jardín, los juguetes, etc. Algunos maestros también vienen, pero no se sabe a qué. Se pasan el día armando una pileta “pelopincho” en el patio grande. Son cinco, tres varones y dos mujeres. Ese día debí quedarme hasta la noche cubriendo a ALCO (una asociación contra la obesidad) que alquila la escuela… Son las cuatro de la tarde y estos maestros siguen jugando y corriendo por todo el patio, haciendo “quilombo” diría yo. Con las mesas y sillas en el patio cubierto donde habían almorzado ¡todo desordenado y sucio! Les pedí me dejaran todo limpio porque en dos horas vienen los de ALCO. Me contestan entre risas y sarcasmos “no hay problema, ahora te dejamos todo pipi-cucú”. Son las cinco y está todo como hace una hora, fui nuevamente a decirles… donde veo que todo es ¡un zafarrancho! Tirándose agua, corriendo, gritando, riendo como desaforados… A mi realmente no me afecta, hasta me parece lindo verlos felices. Pero, siempre hay un pero ¡¡Estamos en una escuela!! Y debemos comportarnos como adultos porque ¡estamos en una escuela! Tomé coraje y nuevamente les dije que por favor me dejen el patio cubierto limpio. Al cabo de un rato, miro por la ventana de la cocina y los veo barriendo y acomodando. Cuando tocan el timbre los de ALCO que ya están viniendo, salgo de la cocina para ir a abrirles cuando veo sobre la mesa que esta contra el ventanal de la cocina a Dante ¡Acostado en ella! Me acerco para preguntarle que está haciendo allí… y ¡Está durmiendo! Nuevamente suena el timbre… Consternada fui al gimnasio a pedirles a los demás, que por favor lo fueran a despertar porque no puede estar allí y menos durmiendo. Antes que me contesten voy a abrir la puerta porque no paran de tocar el timbre. Cuando regreso ¡Dante sigue en la mesa! Y los otros… “¡No vinieron!” Tomé coraje y lo sacudí con fuerza para que despierte, estaba como fulminado… En eso ya la gente de ALCO entra al patio de la cocina sin entender que está pasando. Intento nuevamente que Dante se despierte sin tanto escándalo, aunque la gente mira incrédula, con cara de asombro ¡un bochorno total! Logro que se ponga en pie, Dante no entiende nada, como pude lo acompaño al gimnasio… Los demás, “Brillan por su ausencia”… Legna Vera M. Bs. As. 63

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Laurentina Nicacio - 17/01/1995 Presidenta: Fundación Juala Comunidad Wichi el Quebrachal 26 años Acompañante familiar: Plan Unir Tallerista sobre tipos de violencias 65

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Ayer Ayer estuvimos juntos y a la par…, pero hoy somos dos desconocidos. No creo poder odiarte, simplemente quiero que recuerdes que todas las veces al verme se te estruja el alma. Simplemente no por ser yo…, sino por el ayer. Y es que lo de ayer fue algo que nos marcó de por vida. Estamos siempre con tantos golpes, esos golpes que en las madrugadas de soledad…, suelen doler. Laurentina Nicacio 67

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Mónica Pedraza – 05/02/1959 – Argentina Amo la literatura, soy Profesora de Francés Libro INFANCIA ROBADA editorial Los cuatro vientos Consta de once cuentos, en todos se encuentran distintos tipos de maltrato infantil, desde la mirada discriminatoria hasta el abuso sexual Actualmente estoy preparando una novela, tengo un libro de cuentos ya terminado, sólo me falta encontrar un titulo 69

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Conquista de Ángela Esta historia sucedió el 17/7/2019, mi madre estaba nerviosa porque el cuidador de nuestra mascota se atrasó, lo llamó reiteradas veces y también comenzó a llamar a sus amigas para contarles lo que le estaba pasando y en caso de algún imprevisto dejar a mi adorable perrito con algunos de sus amigas, preocupada por esto se olvidó de apagar las luces, pero por suerte un vecino la cortó desde planta baja. No viajamos solas, sino que lo hicimos con la madre de una de sus amigas de la infancia Nosotras íbamos a pasar diez días en París y diez días en Aviñón. Allí vive su amiga Silvia Las excursiones las realizamos por nuestra cuenta, hablamos el idioma y esto lo aclaro porque gracias a saberlo, viene la anécdota Ángela, la madre de nuestra anfitriona es una señora muy pero muy coqueta, y siempre oculta su edad, suele decirla en secreto Yo les cuento, por favor se acercan, que no se entere, viajo con 89 años. A pesar de haber visitado muchas veces el país de Delphine Girard, de Maitre Gims, no habla francés, pero mi madre si. Creo que el estrés provocado por la tardanza del cuidador le duró todo el viaje, ni los chocolates servidos por la azafata, ni la imagen cómica de cuatro señores rodeando la mesita de la azafata, calmaron su ansiedad y algo de su estado nervioso me lo transmitió a mi porque cuando llegamos a París nos olvidamos de pedirle a la azafata la silla para Ángela, ella no se quedaba en Paris, debía tomar el avión a Marsella Era imposible que se la traigan, debíamos pedirla antes de descender del avión, mi madre desesperada no paró de decir \" elle a quatre vingt neuf ans\" Ángela la escuchaba pero no entendía lo que decía, sólo sabía que mi madre estaba reclamando a viva voz la silla y personal para que la acompañara, es muy coqueta De pronto un elegante abuelo que también había descendido del mismo vuelo y debía tomar el que lo trasladaba a Marsella, se nos acercó, y mirando a Ángela le dijo en un español casi perfecto, pero se notaba su acento de Bretaña, \"yo tomo el mismo vuelo, no sé preocupe, si no sabe francés yo la ayudo, y la edad no cuenta, tenemos la misma edad, la semana próxima cumplo 90 estoy perfecto, mi hijo quiere que no viaje tanto, pero siempre le digo que me siento vital\" Ángela lo miró y un poco molesta y le preguntó: \" usted cómo sabe mi edad”. El abuelo miró a mi madre. Ángela me miró a mí y me dijo \"La próxima vez reclama vos la silla\" Afortunadamente no se enojó Después de haber pasado diez días en París cuando llegamos a Marsella, Silvia nos estaba esperando con el auto para llevarnos a su casa de Aviñón y como hay una hora de ruta, nos contó las novedades:” Mamá llegó contenta, es raro que no se enojó con vos cuando dijiste su edad, pero más raro es que ahora tiene un amigo y le va a enseñar francés, que te parece\". ¿Qué me parece? Repitió mi madre con asombro y luego le dijo:\"Es evidente que tu mamá tiene un físico privilegiado, ojalá yo a su edad tenga su levante\". Mónica Pedraza 71

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Mervin M. Román Gallardo nació en Yabucoa – Puerto Rico. Casada con Juan A. Capeles Ramos, procrearon dos hijas Melinda y Paola Capeles Román. Estudió su doctorado en Literatura Hispanoamericana en State University of New York at Buffalo. Se dedica a la crítica literaria y a escribir fantasías. Ya ha publicado siete libros, siendo “La .negra Nicaela del diablo” su octavo libro 73

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En el punto de vista y espacio Ella nunca lo entendería. Dígame usted, señor lector, si lo entiende. Frente a esa pintura tan ejemplar de Goya, con fusilamientos a granel de gente noble, sencilla y patriótica de su nación, se arremolinaba la muchedumbre puertorriqueña con ojos de contemplación y orgullo. La misma muchedumbre que nunca se resistió al poder de ningún imperio en turno. Para ese año, recordaba ella, Dinamarca comenzaba la abolición de la esclavitud de sus negros. Creando un efecto dominó con muchos imperios y colonias. Del Caribe, su patria no fue la primera. Tampoco la última. Así que, la esperanza hubiera florecido. Pero sesenta y cinco años más tarde, nuestro propio óleo se pintaba con la sangre de nuestra, también, gente noble, sencilla y patriótica, contra el poder de turno con diferente disfraz, Goya no pudo saberlo. Y no hubo un Goya valiente que lo heredara. Setenta y dos años después, los hijos nobles, sencillos y patriotas de aquellos allende hijos volvían a retar a cualquier Goya reencarnado para inmortalizar la nueva sangre rebelde que se arremolinaba contra el poder cambiante con el mismo. Fue en ese último intento que, de nuevo, murieron nobles, sencillos y patriotas. El silencio sepulcral de Goya parió la muerte de la visión mundial. Son muchos los Goyas de su isla, pero pocos los ojos del mundo para admirarlos. Mientras El Fusilamiento del 3 de mayo de Goya opaca los del 23 de septiembre y 2 de noviembre de su patria, las tres atrocidades limpiaron del mapa del mundo a gente noble, sencilla y patriótica. Porque la conciencia entró, como todos ellos, al sueño eterno. Ella nunca lo entendería, no lector, y creo que, por más que se afane, usted tampoco. Mervin M. Román Gallardo 75

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NOMBRE Y APELLIDO: María Antonia Sassi NACIONALIDAD: Argentina TELEFONO: 1149466447 CORREO ELECTRÓNICO: [email protected] Nació en Argentina, Profesora de Lengua y Literatura, egresada del Instituto de Formación Docente Nº 21 “Dr. Ricardo Rojas” y Licenciada en Letras de la “Universidad del Salvador”. Integró el Taller literario “Borraduras” y formó parte del Centro de formación artística (CEFART), coordinado por la escritora Kelly Gavinoser, formó parte del Staff de la Revista Conurbana Cult, como secretaria de redacción y en 2016 participó como miembro del Jurado de Crónica urbana en el primer Certamen Nacional de Literatura: El Conurbano en letras. Actualmente participa de la revista literaria. Alegranza para una Educación Poética Obtuvo en: 2004: 2º Premio, en el Concurso “La lectura, un camino hacia el ejercicio de la libertad de pensamiento, el crecimiento personal y el desarrollo de la capacidad de creación” en el trabajo “La rama florida”. Otorgado por el Vicerrectorado de la Universidad de Morón. 2012: Seleccionada como Finalista, en el XIII Certamen Internacional de Poesía, Cuentos y cartas de amor, en los Poemas: Enmarcado ovalo y Obediencia, otorgado por la SADE (sede central) y hasta el presente recibió distintas menciones en diversos concursos del país. 2012: Seleccionada como Finalista en la IV edición de FIBAC, España, 2018: La Fundación César Egido Serrano y el Museo de la Palabra la nombra Embajador del idioma español en el mundo a: MARÍA ANTONIA SASSI, en Madrid capital compartida con el resto del mundo del idioma español. PUBLICACIONES AAVV, Homenaje Al Amor, Antología, Buenos Aires, Editorial Grupo de Escritores Argentinos, 2012 AAVV, Intra (tra) mas), Antología, Buenos Aires, Ediciones La Guillotina, Colección La Mano de Crista, 2013 SASSI, María Antonia, Mis Ficciones, Moreno, Ediciones Isograma, 2014. SASSI, María Antonia, Eslabones Literarios, Buenos Aires, Ediciones Mis Escritos, 2015 AAVV, Paisajes literarios, Antología, Buenos Aires, Ediciones Mis Escritos, 2015 AAVV, Umbrales Intra (tra) mas II, Antología, Buenos Aires, Editores Prosa, 2017 AAVV, El fuego entre los labios, Antología, Buenos Aires, R y C Editora, 2018. AAVV, Voces cruzadas, Antología, Buenos Aires, Editorial Dunken, 2018 AAVV, Senderos literarios, Antología, Buenos Aires, ediciones Mis Escritos, 2019 AAVV, Nuestras voces tu voz, Antología, Argentina, 2019 AAVV, Crepúsculo, Antología, Argentina, Editora Banfiel R y C, 2019 AAVV, Dos pueblos una sola voz, Antología, Venezuela, Editorial Giraluna, 2020 AAVV, Ellas por Ellas, Antología, Buenos Aires, 2020, REVISTAS LITERARIAS 2013 “Archivos del sur” Cuento, Jardín de infantes… 2013 “CEFART” Cuento, Asesino seria. 2015 “CEFART”, Poesía, Ella. 2015 “Archivos del Sur”, Poesía, Vida y muerte. 2016 “Conurbana Cult”, artículos literarios y reseñas de libros de autores. 2020” Alegranza para una educación Poética”, artículos, entrevista a coordinadores de Talleres Literarios. 2021” Alegranza para una educación poética”, entrevista sobre la trayectoria de poetas y grupos de poetas que realizan actividades respecto de la Literatura y otras artes. 77

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Río Paraná Atravesamos el puente Zárate Brazo Largo encontramos de frente la bifurcación del camino, hacia el río Uruguay o hacia el río Paraná, elegimos el Paraná, atravesamos kilómetros para llegar hasta una ciudad de Entre Ríos. La citada ciudad se denominaba Victoria, su costanera muy atractiva, el verdor de sus parques y las siete colinas custodiaban sus playas de arena color beige, el río incesante en su devenir, deslizaba sus aguas lentamente. Visitantes de la zona y turistas amenizaban la tarde de sol invernal, los jóvenes, niños y adultos en bicicleta, otros en motos y autos, turistas que en fila se ubicaban para embarcarse en la lancha de pasajeros o simplemente tomar mate en la costanera o bajar a la playa, estar en contacto con el río Paraná. Los carritos de venta de pastelitos y dulces bordeaban la colina donde la Virgen de Fátima vigilaba desde lo alto la costa y la ciudad. Esperando la lancha de pescadores con su carga de pescado fresco, listo para su venta, se encontraban los residentes del lugar que conocían el horario de regreso y se acercaban para comprar alguna de las tantas variedades que habían pescado. En las afueras de la ciudad un gran monte de ombúes se encontraba al pie de un gran cerro denominado “La Matanza”, precisamente la leyenda contó que por cada aborigen muerto en el cerro al pie del mismo se plantaba un ombú, esto dio origen al monte de ombúes. El viento silbaba entre el follaje de los árboles y por las noches un susurro de lamentos que bajaban del cerro se perdían en el monte. Una noche decidimos acercarnos a la zona con nuestro auto, las calles desiertas de la ciudad albergaban los sueños nocturnos, para nosotros el lugar se presentaba oscuro y tenebroso. Llegamos al monte, la noche presagiaba la tormenta cercana, las proximidades se iluminaban con luces que desprendían sus focos desde la bóveda oscura. Una sombra se deslizó entre los arbustos, un rayo se desprendió del cosmos, un grito agudo cruzó las tinieblas, un ombú volcó su copa, sus brazos quebrados sobre la alfombra verde del bosque dibujaron en su suelo una figura humana sobre la húmeda colina, sus brazos desparramados y quebrados desprendían su color sangre sobre la tierra. El temor seguido de la huída nos hizo descender hacia la ciudad, las lanchas pesqueras eran mecidas por el río en creciente, las olas las cubrían, el frío y el viento tornaron la situación aún más tensa. Logramos ascender la colina, siempre en el auto, hasta llegar al hotel para refugiarnos en él. A la mañana siguiente despertamos mareados, no podíamos asegurar si los sucesos de la noche anterior habían sido un sueño o en realidad habían acaecido. No contamos el hecho a los lugareños no deseábamos alarmar, ni tampoco ser víctimas de bromas y descreimiento de lo acontecido, cuando indagamos con otros huéspedes del hotel mientras desayunábamos, aseguraban que no habían percibido ningún temporal por el contrario durante la noche el silencio había sido absoluto. Nos despedimos agradeciendo la amabilidad recibida y regresamos a Buenos Aires. María Antonia Sassi 79

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Laura del Carmen Sepúlveda - 09/09/62- CABA- Argentina. Seudónimo: Laura S. Vallejo ✅Me desempeño como profesora en Geografía con Trayecto en Ciencias Sociales. ✅ He realizado talleres literarios en el Parque Cultural de San Antonio de Padua, Merlo, a cargo de los profesores: Lidia Puterman y Alberto Fernández, así como de lectura y de improvisación teatral. También he tomado clases de tango en la Casa de la Cultura del partido de Merlo y el curso de Locución de Radio, en la Escuela Municipal de Artes y Oficios en la misma localidad. ✅ Intervine como actriz de reparto en una secuencia de radioteatros bajo la dirección de Lidia Puterman. 81

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Noches de verano Ahí estaba paradita en el umbral de la casa de mi madrina, apodada Ñata; una vez más mi padre me había llevado, aduciendo mi mal comportamiento, a mis 14 años contestar era una osadía y esa era mi penitencia. Ahí estábamos los tres, ella escuchando atentamente lo que decía mi padre, yo con la cabeza gacha miraba al suelo y de costado veía mi madrina apoyarse en los dedos de sus pies y levantar los talones, de esa manera asentía todo lo que mi padre decía. Una vez dejado el paquetito, ella me mandaba al cuarto hasta la hora de la cena. La recuerdo con su cara redonda, su pelo ondulado semi corto sujeto con peinetas negras y sus labios finos pintados se veían en su rostro como dos líneas rectas rojas. En el cuarto estaba mi prima dos años mayor que me miraba pícara, mi primo mayor de edad, dormiría en el sofá durante mi estadía y la tía Pilar una anciana que no llegaba al metro de altura, que tenía una enorme joroba, y edad incalculable, me miraba con el ceño fruncido; ella se iba a convertir en mi celadora... O eso creía. En ese cuarto había una nutria, un loro, una tortuga y dos pájaros, todos en sus jaulas; un mini zoológico doméstico al que se sumaban un par de gatos y dos perros qué andaban por toda la casa. El olor era penetrante pero al cabo de un ratito te acostumbrabas. Era muy divertido. Después de la cena comenzaba la diversión; mi madrina y padrino se dormían profundamente lo mismo la tía Pilar. Mi prima se veía con el novio de turno, pero lo peor estaba por llegar iríamos al baile del Automóvil Club de Avellaneda; era mi primer baile…, me invadía el miedo y a la vez el deseo de ir. Y fuimos nomas Acompañadas del primo mayor qué fue nuestro cómplice, en la esquina nos esperaba un amigo de él en la camioneta de su padre. Esa fue la primera vez que conocí un baile. ¡Inolvidable! ¡Emocionante! volvimos como si nada, antes de acostarnos nos aseguramos que estuvieran durmiendo, efectivamente dormían como piedras. Ningún adulto jamás se enteró de nuestras aventuras nocturnas .Mi padre fue a buscarme y mi madrina le decía lo maravillosamente que me había portado, quedando conforme. Mi prima y yo nos despedíamos hasta la próxima con una sonrisa socarrona al ver a los ingenuos mayores hablando de la efectividad de la penitencia. Laura S. Vallejo 83

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Lucrecia Suarez - reside en Vedia provincia de Buenos Aires. Actualmente: — Asiste al taller literario que se dicta en el Colegio Universitario Lincoln, al taller Puente Espejo que depende de la S.A.D.E de Tres de Febrero, provincia de Bs As y al Taller de literatura Infantil que depende de la L.I.J con sede en Tres De Febrero, Provincia de Bs as. —Participa en la tertulia que mensualmente realiza la S.A.D.E de Tres de Febrero. Ejerció como docente en Educación Especial hasta el año 2015. —2019: Se desempeñó como capacitadora en las Asistencias Técnicas Municipales de literatura, donde dictó un taller en la Escuela Primaria N° 2 de Vedia. —En el mismo año: Participó como jurado en literatura en los torneos bonaerenses, representando al Distrito de Leandro. N. Alem. — 2018: Ganó el Primer Premio Internacional de Poesía, en el 63 ° “Concurso Internacional de Poesía y Narrativa”, elegidos 2018. (Instituto cultural latinoamericano). —2017: Publicó para niños el primer libro de poesías: “De Animalejos y otros Lejos”. Obsequiado a todas las escuelas del distrito de Leandro. N. Alem. —Ha sido seleccionada para integrar varias antologías con escritores nacionales e internacionales. Participando de varios encuentros de escritores tanto en el país como en el exterior. Publicaciones para niños: De Animalejos y otros Lejos. ¡Que rejunte! Derrapando con la “Rochi”. Pepinillo cuenta Historias. Publicaciones para adultos: ¡Y ansí fue nomás! Próxima Publicación para niños: Cuentos y no tan Cuento 85

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Sobre un paño de lino Un hombre duerme sobre un callejón sin salida. Desde su pómulo hinchado por la vastedad un inmenso campo de lino avanza… María Magdalena apurada abre la puerta. Desde la ventana semi abierta, de la casona de piedras, puede divisarse a lo lejos un campo de lino. Allá están ellos, los campesinos de Jericó cultivando. Adentro varias mujeres tejedoras hebreas se inclinan sobre el telar. Egipto, a lo lejos, se cierne sobre sus cabezas apoderándose de los recuerdos. Aquellos donde tiempo atrás de la mano de los egipcios ellas, las tejedoras de Jericó, aprendieron el oficio. Las mujeres solo sonríen. Están acostumbradas a lidiar con todo tipo de dificultades y saben que la queja solo consume su energía. Avanzan, tejen, avanzan. La tela va tomando forma. Las tejedoras en silencio, solo sonríen. Tejen y cada tanto peinan la tela y ajustan los hilos. El ritual sigue, no se detiene. Ahora acarician la tela. Suave, despacio, con dedicación y amor como si se tratara de acariciar el rostro de sus hijos. Avanzan, tejen y avanzan. Ya falta poco. En la calle la gente se aglomera. El griterío es cada vez más fuerte, imposible no escucharlo. Las tejedoras nerviosas apuran el ritual. Tejen, se inclinan, ajustan. Ya falta poco. La muchedumbre se agolpa frente al templo, los mercaderes esperan las piezas de lino. María Magdalena, con paso apurado, se acerca por la calle del comercio. Los mercaderes la observan. Una pieza de lino blanco vuela por el aire. Una pieza de lino puro y blanco vuela por el aire. Él rodeado de mujeres niños y hombres habla, cura, ora y no se detiene. Una cruz de madera lo sostiene. María Magdalena cierra la puerta. Cierra la puerta del sepulcro. El maestro descansa envuelto en el lino blanco y puro. Dentro de la casona de piedras las tejedoras de Jericó lo lloran. Lucrecia Suarez 87





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Roberto Ángel Aflitto Nació en San Fernando (Buenos Aires). Santiagueño por adopción. Es Profesor para la Enseñanza Primaria (posee una especialización en Adultos) y Licenciado en Educación General Básica para Primer y Segundo Ciclo. Es Socio fundador del Grupo Cultural ·Ciudad del Barco” de Santiago del Estero, entidad sin fines de lucro vinculada a las letras. Publicó en antologías poéticas, poemarios, plaquetas y suplementos culturales de diarios y revistas; como así también en página Web. Fue miembro de jurado de concursos poéticos y conductor de actos literarios. Participó en varios concursos y encuentros de escritores. Mail: [email protected] 91

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Tu recuerdo Cada vez que te recuerdo... me descubro ante ti con fragancia a hombre de Otoño. Invento un sol en el manantial de tu espera. Dibujo tu mirada en mi rostro y descifro al cáliz de la vida en las manos que se extienden hacia el próximo hallazgo. Allí nuestras sonrisas, resguardarán Primaveras. Roberto Ángel Aflitto 93

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