ESPEJO S P E J O Estela Ceballos
Estela Ceballos Queda hecho el depósito que exige la Ley 11.723 Copyright © by Estela Ceballos. 115 p – 14.8 21 cm Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida o retransmitida en cualquier forma o por cualquier medio electrónico o mecánico, incluyendo fotocopiado, grabación o cualquier otro sistema de archivo y recuperación de información, sin el previo permiso por escrito de la autora. DISEÑO – Lidia Susana Puterman IMPRESO EN LA ARGENTINA JUNIO 2021
Agradecimientos Lidia Susana Puterman Escritores invitados Blanca Lagos - Chile Cesar Villa - Salta Dedicado a todos esos amores que trascendieron en el tiempo y son inmortales ´
Prólogo La sensibilidad fluye de su espíritu como un río al límite del desborde, se asienta en su pluma desnuda y se plasma sobre la hoja en blanco para dejar una huella imborrable. Con un sentir adherido hasta sus huesos, perfila imágenes de angustia y dolor, ceñidos de una fuerza incalculable de esperanza, esparciéndola por doquier, a niños, jóvenes y ancianos, sin medida. Con una pasión infinita se brinda para acoger bajo sus alas, siempre desplegadas, almas desamparadas, necesitadas de abrigo, de escucha…, de amor, absolutamente desinteresado. En esta exquisita obra también se desparrama toda su femineidad, sensualidad, erotismo para expresar los sentimientos más profundos de una mujer enamorada de su hombre, de la vida y los seres humanos. Un viaje entre letras, algunas llenas de romanticismo, otras de locura y muerte, los espera… ¡Disfruten de su pluma! Lidia Susana Puterman 5
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Introducción 7
Parejas Apareadas Amores que trascienden en el tiempo y la distancia. Los amores eternizados en el tiempo no es cualquier amor. Muchas veces, la mayoría me atrevería a decir, son amores prohibidos o como dice: parafraseando al cantante Silvio Rodríguez en la canción. 8
Óleo de una mujer con sombrero \"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a ser amores, ni historia…, se quedan ahí. Ni el recuerdo los puede salvar ni el mejor orador conjugar.\" Estas parejas experimentan el amor de una manera furtiva, exacerbados de deseo, dicha, construcción mental e inteligencia emocional. El placer es (picazón y dolor) como ese sentimiento que fue descontrolado y desesperado, plagado de ausencias, ansiedad con efervescentes pinceladas de adrenalina que terminará, dejando a estos amadores compulsivos sin aliento y divinamente exhaustos. Generalmente son encuentros cortos pero tan intensos que quedan en los reservorios de la mente y la memoria celular; cada tanto aparecen como un herpes en recuerdos insalvables. Ellos están en el mundo como ánimas gemelas vagabundas. Donde quieran que estén, éstas almas “espejos” se asemejan más por sus parecidos y logran potenciarlos. Son muy creativos e intuitivos, disfrutan de sus lugares, los fetiches y algunas parafilias que los hacen sentir totalmente felices, y 9
esto va más allá de estar cerca o lejos. Las parejas apareadas…, todos los caminos llevan a Roma. Las brujas con poderes decían que “Son amores mal nacidos, los castigan con el destiempo, el pecado, la culpa y por su lujuria. No pueden vivir juntos ni separados”. Es embrujo de amor, tal es así que para siempre quedan impregnados y guardados bajo siete llaves en el candado de la idealización por ser sus sueños irrealizables. Si fuera por ellos, saldrían corriendo y gritarían en la cara a la multitud cuanto han de amarse hasta que el mundo se caiga y que su amores realmente indestructible. Esta no es cualquier pareja, se aman locamente, padecen los celos y sufren mucho. Reviven los lugares que anduvieron, las comidas, un tonto licuado, encontrarse con la ropa con que se conocieron. Desarrollan un campo visual y construyen un mundo icónico de semejanzas y representaciones simbólicas y meras sensaciones. Muchos de ellos se inmortalizan en un amor de verano, ahí casi sin conocerse ya se desean, aman la naturaleza, corren bajo la lluvia, se reflejan entre rayos y espejos imantados donde inexorablemente se atraen. En su entorno generan una energía intensa y con algarabía contagian a los que tienen cerca de esa euforia que emanan sus hormonas evolucionadas. 10
Viven una sexualidad plena, todo es fácil y fluye, cada pareja saca su caja de juguetes y ha de jugar el juego que más les guste. Fantasías por doquier y ninguno será juzgado. Se conocen, son románticos. Esos amores, aunque tengan que terminar de forma abrupta o con largas y asfixiantes agonías, de no verse, y si se encuentran, todo el tiempo vuelve a foja. Aunque sea solo atraerse en ese campo magnético. Ejemplo: Pasaron 25 años y una ex – pareja se encuentra en un tren. Aflora la alegría, el corazón late fuerte, vuelve ese pasado de 25 años como si fuera desde ayer que no se veían. Nervios, miradas esquivas, miedo que se note, sudor, tartamudeo. Ella no sabe qué hacer, con un Mantecol a un niño que vende; lo comparten, sabe que a él le encantaba comer esa golosina en los viajes en trenes. La memoria emotiva se activa. Las feromonas son campos minados. Lo gestual y en muchos casos hasta el deseo se reprime Él le dice: -¿Cómo andas, qué es de tu vida?- y en su diálogo interno piensa. ¡Qué hermosa que está! El tiempo la puso más bella. 11
Ella dice: -Bien, todo bien, estoy en pareja, tengo dos hijos. Me recibí y tengo trabajo- Y por dentro, en su dialogo interno piensa. Lo que hubiera dado por que mis hijos fueran tuyos -¿Y Vos, estas en pareja?- - Si, yo también, ya soy abuelo- -¡Noooo! No pareces para nada- Ella nerviosa lo mira, -Bueno... En la próxima estación bajo. Le pregunta. -¿Cómo me conociste?- - Por el perfume ¿No lo cambiaste, no?- - No (sonríe) Las miradas se opacaron como un vidrio de una lamparita de luz de bajo voltaje. La frustración aparece al separarse reviendo un nuevo duelo. Se saludaron con un beso. Obvio que ninguno de los dos durmió esa noche. Creo que muchos habrán tenido un simple romance de verano o en otros lugares similares y quedaron como ballenas encalladas fuera del borde del océano. 12
Muchos cayeron en el pozo de lo platónico. Otros vuelven al lugar y se buscan entre la gente. Otros arman otra familia pero han trascendido en el amor, el tiempo y la distancia. 13
Prosa poética 14
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La evolución 16
Cruzar la puerta de piedra venciendo el tiempo y la fuerza. Llegar al umbral de tu tristeza dejándome caer como perra mojada en tu fe, recostarme con frío en tu esperanza de certeza pura, de llanura curvilínea. La luna y un lobo herido testigos del Resplandor, faro que ha de alumbrar tus dedos tejedores de enlaces místicos, de llantos ancestrales con gemidos que braman, debajo de la tierra se hace chillido, el agua tronando su ebullición. De lejos el eco delator silbó feroz: \"Cosecharás amor o regarás castigos, Sembrarás esclavitud, sacarás oro, si usas las semillas de derechos crecerá la igualdad, para eso usarás tu decisión según la ambición\" Las decrépitas montañas se abren como piernas y brazos al fulgor humeante de trabajo de parto. El sol aguarda debajo un arcoíris sin colores que transparenta tu sonrisa amplia, milenaria se asoma para mojar tu rostro en el río, te asustas, actúas, ahuyentas a mandinga. 17
Rompen los árboles la tierra, crujen, crecen y se mezcla el polen con la baba de estrellas inmaduras. Nos despertamos y arrojas la lanza de punta envenenada de nuestro destino sin tiempo. Escapamos desnudos cabalgando del vendaval sobre la montura de tu caballo bravío. Andando por el árido camino incierto. Tal vez la telaraña envejezca. Más no la piel, nos tocamos y tenemos cuerpo, voz, balbuceamos, escuchamos ruidos, vivimos rayos que asustan y sorprenden la sombra, soplido de viento andino flameando como lenguas de fuego al grito vivo. ¡SOY LA HUMANIDAD... HE NACIDO! 18
Espejo-Espejo 19
Ella lo ama con su sangre. Ya es 14 de febrero, noche de “San Valentín”. Está sola, pero puede advertir que se le hincha el corazón de tan orgullosa que se siente de su hombre. Lo ama desde siempre por lo que es capaz. Por cómo piensa, por su valentía. Ella es una de esas mujeres que sabe esperar a su hombre, que por elección fue a batallar una vez más en su vida. Ella solo tenía que esperar que regrese a sus brazos y queden empantanados en el deseo y fantasías de alcoba con fina tela de desvelos. Collares de largos gemidos y de noche de risas alocadas, de besos intermitentes. Qué gran incertidumbre es sufrir como mujer, extrañarlo, llorarlo a cántaros, arrodillarse a rezar, implorar que la salmuera de la guerra no lo obligue cerrar sus párpados, dejándolos fríos y rígidos para no despertar jamás. Pedir al “Todo Poderoso” hasta no sentir las manos. Tocar el piano de la soledad con los dedos afilados, hundir las teclas del último beso. De noche, la precepción del que espera es más larga e interminable, igual que el calor asfixiante o el frío entumecedor. Gravitan las puñaladas de las campanadas del reloj, repiqueteando su caja sonora con su lustre caoba. Un gran péndulo hamacándose en el hastío. 20
Un vidrio redondo deja ver los números romanos, también tiene una cuerda en forma de mariposa colgando. Todo era barroco, oscuro, pesado. Cada hora anunciada rompía el silencio del desván y se distribuía por toda la casa de blancas cortinas. Las puertas altas con cristales repartidos y perfectamente biselados. La dama en ropa interior, al lado de la lámpara, sentada en la banqueta de terciopelo rojo. Se acerca frente al espejo. Se mira, se palpa sin sentir su cuerpo. Le habla, ve distorsionado su rostro en la penumbra de su recámara. Suelta su pelo, rozan su espalda, caen en cascadas, cepilla su larga cabellera suavemente ondulada. Se pinta los labios y hace una suerte de simulacro besando el espejo de la polvera dorada. Abre la caja musical, la bailarina gira sin marearse, una y otra vez. La melodía clásica “invierno”. Siempre que estaba ahogada en la melancolía, abría la caja musical marrón. Presagiaba la muerte. Si un día habría de morir, quería dar ese paso con esa música “Vivaldi”. Como bailar, por última vez en sus brazos, como cerrar sus grandes ojos delineados, curvilíneos. Las puntillas de su combinación caían sobre sus rodillas. 21
Ya es hora de recostarse y esperar como espera el náufrago a la deriva ser rescatada en el amanecer. Acostarse, leer, ver los niños, sobresaltarse al escuchar un ruido. Escribirle una carta larga, decirle a su amor que lo ama, que lo extraña. Descubre su pecho, muestra sus senos, fuma dos cigarrillos, derramó la copa de vino torpemente. Se hizo una cruz con el vino en su frente, llevó su dedo mojado, vio a su amado en el espejo, dibujó otra cruz con ternura en su reflejo. El sueño por fin llegó, abrió la caja musical con sus manos caucásicas, aferrada, la apretaba contra sí misma con todo el amor que entra en su cuerpo, así se abrazó a su ausencia, sin tiempo… sin tiempo… 22
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Cesar Villa 24
Provincia de Salta Argentino. Secretario de Relaciones Institucionales del Municipio de la localidad Salteña de Santa Victoria Este. Vocero de Pueblos Originarios del Norte Argentino. Gestor cultural: Encuentros multiculturales por la inclusión Misionero de la Paz (Acción de Paz) Embajador Cultural de ACAN- Asociación Cultural América Nativa Representante y Gestor Cultural por la Provincia de Salta. Participó en la antología De la Villa 31 Barrio Padre Múgica. 25
Faraónico dolor de despedida 26
De tu amor faraónico, a los dioses presumí, alteza mía, deseo desenfrenado de lujuria apasionada. Desafiaste los tiempos para volver a llegar hasta mí, inmortales deseos, a tus órdenes mi bella Cleopatra obsesionada. Hoy mí alma triste vuelve a llorar, tiempos pandémicos nos vuelven a separar. Amantes interminables en las pirámides del tiempo, por el río Nilo eróticos nuestros cuerpos, volverán a navegar. Amor inconmensurable momificado en el tiempo, conjuro de pasión, ardiente sensualidad venerada. Asustado e incrédulo el mundo vuelve a temblar, erotizas tu muerte, ante la plaga despiadada. Ante los dioses egipcios me despido de ti, llora tu nueva partida, mi alma desconsolada. Oasis de maravillosos recuerdos vuelven a mí, se niegan a soltarte mi bien amada. Papiros desconsolados, escritos con la sangre de mi amor. Sarcófagos de dolor sin poder cerrar. Cruel despedida, sin entre mis brazos poderte tener, desgarrador adiós, amor mío en algún milenio, juro por Ramsés que te volveré a encontrar. 27
De amores libertarios Te amo despiadadamente, con imperfecto amor Revolucionario, mi furia no tiene límites, fiel homenaje a nuestros sueños libertarios. Te amo sin importar este tiempo, sin mes, sin día sin horario, nuestro amor trascenderá cualquier tiempo, superará todo género de orden literario. Te amo sin fronteras, porque mi amor no sabe ni de idiomas, ni de nacionalidades ni de barreras, la sangre india derramada buscará libertad en las praderas. Te amo incondicionalmente, mientras pensativo desando la carretera porque este amor no se rinde, mi corazón no conoce de blancas banderas. Te amo con desgarrada memoria, por los que se fueron, por los que no están y por los que lucharán hasta la Victoria, para al fin conseguir justicia y así acabar con la infame escoria. Te amo criminalmente, nuestra brutal pasión no tiene precedentes, porque este amor está dispuesto a matar o morir, por los que sufren verdaderamente. 28
Te amo ardientemente, porque el fuego de mis entrañas odia al sometedor, tanto como a ti mi amor, te venera dulcemente. Te amo con incontrolable locura, para el enemigo solo plomo, para ti mi amor, simplemente ternura. 29
El Caballero de Armadura Gris 30
Transcurría la noche, el batallador no llegaba, su amada esperaba en la presteza de la pieza rentada. El perfume envejeció unas tres veces, cada tanto se paraba y husmeaba por la ventana donde, la niebla y la noche lo desdibujaban. El reloj de arena corría su pena, era fría, vidriada como ojos de serpientes. Se acomodaba el cabello rozando su cuello encarcelándolo con sus manos suaves, con aromas de almendras recién cosechadas. Los cabellos caen en bellas cascadas en los peñascos etéreos de sus senos juveniles, prominentes, dibujados debajo de su camisón preferido de satén suave, de color miel. Él lo sentiría como si esa fuera su primera piel que roza. Se acomodaba el collar de perlas de nácar que se incrustaban en la sutil belleza salvaje, entre la penumbra del rímel y la melodía de la extrañeza. De un momento a otro, el llegaría y haría honor a su deidad, su caballero gris. En poco tiempo, solos en el mundo serían los amante furtivos de amores terrenales cargados de desgarros demenciales, con esas miradas de fuerza centrífuga huracanada, donde hacen eco los espejos y se atraen. 31
Relincha el caballo blanco, cuando el rayo parte y quema con el sablazo que parte al árbol en dos gajos perennes en el tiempo. Ahí está él, ya está subiendo, un espasmo que le encoge el alma. Se siente el vibrar, imponente de sus pisadas en los peldaños de maderas crujientes. Ahí está él, en la recámara, no emite palabra, se ve cansino y somnoliento. Ella lo mira con su inacabable ternura. El caballero logra sacarse su armadura, es pesada, la deja apoyada en el escaparate inmemorial, clava la espada en el tablado de madera blanda humedecida, deja su escudo maniatado como un reo reducido bocabajo. Él la mira por fin, se acerca, la siente... la lee... la mira y la desea, la idolatra, le susurra que quiere que sea su amante eterna. Ella es el fin de todos sus caminos, la llegada al remanso, su último lugar donde ir a refugiarse, el dolor del mundo no llega hasta ahí. Su abrazo su caverna, su cuerpo, un sin fin de nubes madres que lo cuidan. Se vuelca hacia ella para amarla sin piedad, sin tiempo, entre tormentas de arenas del desierto, corriendo en los incendios forestales con sus pies ardiendo, flotando entre inundaciones de enredados y florecidos camalotes. 32
Canturrean los pájaros de sus cuerpos y aletean las almas encarnadas. Él, la ama más que a su propia vida, más que a su armadura que lo impregna de valentía. Que lo protege de cruentas batallas contra los monstruos y fantasmas, de quimeras inciertas. Ella duerme con el resplandor de la luna de opalina, alumbrada sobre su pecho ancho. Tanta belleza de amor es inaudita, solemne... Y es ahí... En la voluntad del silencio, donde comprendió el caballero, que había librado la peor de sus batallas Habría perdido el miedo, se sentía heroico. Esa mujer lo amaba tanto que él, ya no necesitaba más cargar con su pesada armadura. 33
Blanca Lagos 34
Poeta Quilicurana Nacionalidad: Chilena. Integrante de la agrupación cultural de todas las Artes --\"The Cove Rincón International\"...de Miami. Embajadora cultural de la asociación cultural América Nativa \"ACAN\"... de la Plata Argentina. Embajadora cultural de \"Chile País de Poetas\"...Chile. En la actualidad dirige el club de literatura Vertiente de Sueños en Quilicura - Santiago - Chile. Tiene publicados cuatro libros. _\"Renacer\"...Poemario. _\"Pitín el pollito\" _\"Una fiesta en mi jardín\"...cuentos infantiles. _\"Alicia cuenta\"... Historias de Campo. Participante de Antologías en: Chile, EEUU, España, Perú y Argentina. 35
No te culpo 36
Abro esta página con letras de adiós mi mente se estrella en recuerdos de profundo sentir, araño tu retrato con besos rotos gimiendo, sin aliento...¡te perdí! ¿Sentirás mi perdida? Tu espalda fría congela mis palabras y me quebró como cristal apedreado mas, no te culpo! De pie frente a mi espejo recorro las huellas de mi rostro, de mi vida, de nuestra vida el calendario me vistió de otoños y a ti... a ti, te besó la primavera, te envolvió, te tiñó de sonrisas, entibió hasta tus huesos y cabalgando un nuevo sueño te desprendes de mi amor, de esté amor tuyo y mío las gotas de mis ojos inundan nuestro lecho plagado de suspiros rojos, dulces, cálidos que se enredaban en caricias y sueños infinitos ya no estás... mas, no te culpo! De tu boca salió la verdad mi amor cuando tus labios se posaron en mis manos... tu mirada profunda, silenció mis demonios siempre dijimos que el amor se viste de verdad y ahí estábamos parados frente a frente con tu verdad lacerando mi magia en un segundo vistiéndome con un adiós, tejido en poco tiempo, impensado, inmerecido tal vez, pero... no te culpo! 37
Agradezco tu sutil desamor poco a poco enfriaste nuestras sábanas y le diste alas a mi creación poco a poco alentaste mi crisálida, me preparaste para vivir sin ti ya no me amas, lo sé pero, me quieres tanto amor, así lo siento... mientras tu boca pausadamente, florecía en mis oidos, tu brazo en mi hombro, era una anaconda que mordía mi energía, me sentía necia, herida, rota...desangrando mi orgullo solté las amarras que te unían a mi abrí mi ventana para tu vuelo, levanté mi cabeza aspiré por última vez tu perfume mientras tus pasos de ida, animaban mis avernos. Arrojé cual puñal mi anillo a tu espalda, lo miramos caer taciturnos, helidos lo vimos rodar hasta perderse, como tu amor, como nuestro amor...podré vivir sin el... aprenderé a vivir sin ti! no te culpo... Adiós. 38
Para dos Mis cigarros, un café Y tu rostro en mis pestañas Tu sonrisa de hombre-niño Secreteando en mis entrañas. Una noche larga y fría Que revienta en los tejados Unas manchas de poesía Deambulando a mi costado Se me erizan los recuerdos Con el guiño de tu luna Un amor, que no fue amor Un suspiro que aún perdura Una promesa sublime En un mapa sin caminos Un tren que partió a toda marcha Y no llegó a su destino. 39
Eterno amor secreto Me encadenas con tus ojos Al aroma de un recuerdo De un secreto que en mi escondo Sin mediar un previo acuerdo Y me refugio en rincones Para saborear tus versos Tras tu río, gladiador Que explosiona mis avernos Y siento que entras en mí Como carne y sentimiento Como un animal en celo Rasgando todo mi atuendo Y me levantas en sueños Y no me importa el tormento De vivir tan separados De morir cuando despierto Hoy escuché a tu retrato Llamando siempre en silencio Y te llevé a mi jardín Para colmarte de besos Tras mi alcahuete rosal Y mi robusto cerezo ¡Ay!...si supieras amor Que eres dueño de mis rezos. 40
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El beso Ariana Muñoz 42
Almendras tostadas, huelen tus besos, mirada penetrante me devuelve tu ternura acumulada mientras el arcoíris dialoga con la noche cerrada. Eres constante y seductor. Me miraste como un niño que puso en mis manos llenas de historias a tu corazón puro como tesoro ofrendado al ser amado. Sé que el tiempo nunca derrumbará éste amor de dementes, de sentimientos volubles, no tradicional, que le pone alas al viento como abanicos de plumas. Ayer te soñé. Estábamos juntos en el hospicio, era oscuro, húmedo, retumbaban las voces. Estaba mal, todo era doliente y las paredes repletas de musgos verdinegros con bordes finos delineados de espuma blanca. Yo te vi llegar, parecías un jilguero con tu pecho herido. Me fui acercando como una luciérnaga ingenua, me posé en tu plumaje. Te quedaste quieto y luego me llevaste a volar en tu esencia. Fuimos donde empiezan a nacer las arboledas de los viejos bosques incendiados, donde habitó la crueldad de una mente desahuciada. Mi amor, nuestro vuelo es liberador y está lleno de esperanzas fértiles para la tierra. Le dije a los retazos del crepúsculo que te amo, que no deje de decírselo jamás. Pasan las aves e intentan seguirnos, nos besamos con la lentitud del que agoniza. 43
Darnos así nuestro espíritu donde descansa anclados la ebullición de nuestra simbiosis y nos deja intravenosos y reflejados en ese espejo de cristal biselado. Eres mi mesa, eres sueño eres mi sonrisa que escapa entre el pelo pegoteado en mi cara y la energía de lo poco que me queda de turbulenta y real juventud certera. ¡Corre amor. Corre! En los embates del tiempo pasa para alcanzarme y tomes de mis manos tibias para que te acaricien con su seda. Estaremos por siempre condenados a la risa, la pasión de vivir tallando la vida. Saber sentir a tu lado es cerrar los ojos luego correr bajo la lluvia cómplice de veredas rotas, mojadas y de puchos deshilachados con aureolas oxidadas de nicotina. Estar entrelazados por las noches furiosas. Has algo por mí, ya el tiempo trascendió. Siempre seremos dos y amamos con devoción y sencillez, que no es otra que ganarle al destino insurrecto. Cae la lluvia y la ventana ve amarnos, Nuestras sombras, siempre están dibujadas en la pared y flameando como llama, mientras los corazones curvilíneos cabalgan. La lluvia se hace charco y luego llovizna punzante. El final del beso enraizado con las venas hechas ramillete de nubes y me ven evaporarme entre tus brazos y ante tus ojos. 44
Cúmulo andante 45
Se despertó con los ojos pegados, perdido en tiempo y espacio. Se sacó el pus seco de las pestañas y de los ojos, algo gelatinoso, incoloro, que se sacó con los dedos. El resfrío persiste. La boca con mucho sabor amargo envolvente, con restos de comida en las muelas agujereadas y con mucha saliva pastosa, al punto que la tragó, se ahogó, tosió y con placer escupió en el piso sin importar nada. La habitación vieja, cómo una sala de hospicio. Los pocos muebles llenos de tierra, las paredes manchadas de humedad llena de ácaros que le generaba resfríos crónicos. El ropero oscuro, antiguo, valioso de la abuela, testigo de grandes tertulias de la historia. Un gran armatoste en un espacio reducido, pero amado al fin. La cama sin sábanas, el colchón húmedo con manchas denunciantes de desamores pasados. Miró para todos lados, su cama estaba vacía del lado de ella y aunque ella nunca estuvo ahí, sentía que tenía que escapar de ella. Se paró sin abrir la ventana mientras que un rayo de sol invadía la lúgubre habitación. Todo a su alrededor es patético, la ropa sucia tirada por todos lados, otras cayéndose de la silla vieja. Zapatillas, medias desparramadas. El mate con yerba enmohecida. La mochila tirada en un rincón de pared sin vaciar. 46
La TV encendida, con el partido del Real Madrid y el Barcelona. Se levantó, mareado con la pierna dormida. Con el ojo izquierdo abierto, prendió el celular y se le apagó inmediatamente, imagino cientos de llamadas, cientos y pico de mensajes. Aún no sabía cuánto tiempo durmió, uno, dos, tres días. Seguro ella llamará y el decidió resistir. Tiro el celular y cayó detrás de la cama. Luego orinó largo en forma de arco y se volvió a tirar en la cama, cayó como un mamotreto, peso muerto y sopló. Clavó la mirada en un punto fijo del techo. Solo sabía que, ella ya no debe estar, sintió culpa. La confusión es quién se fue de quién y ¿por qué y cuándo? Si ella lo amaba con locura y el más que nadie lo sabía. Se preguntó si la amaba. ¿La amaba? Había jurado amor eterno en un casamiento pagano frente al río. \"Que él con su amor jura ante el río amarla para siempre\" Aunque con ella se sentía niño, dormía sin pesadillas pero sabe que se le estaba haciendo carne y chocaba con su propia contradicción de libertad. Dijo en su diálogo interno mientras tragaba saliva. -Ya no puedo más con esto, tengo que escapar, resistir y escapar, resistir. 47
Escapar de ella sin enfrentarla, sin miramientos, mente fría. Desgastarla no resultó, ella es frágil, se desdibuja como una pluma..., pero es tenaz y no claudica jamás con lo que cree y ama…, la conoce como su palma de la mano. Huir…, huir... Y resistir, vale la pena. Saltaré sin caer al vacío... Saltaré y me atajan otros brazos. Caeré en esa oportunidad que me da la vida de una piel nueva, una sonrisa fresca. En esa oportunidad que me presenta la vida al desnudo y poder contar mi vida de nuevo a quien no la conoce, para quien no sos predecible…, lo predecible aburre, Ver gestos nuevos, sus caras de asombro, su desparpajo con ojos brillantes. ¿Qué hombre no se merece ese privilegio? Camino por la habitación como un cúmulo andante, si bien me veía arruinado, ya no era por el alcohol o drogas duras. A pesar de perder la noción de peso, o despersonalización de su alma, un alivio impune le corría por su sangre. De pronto le picaba la espalda, ya no estaba ella para que le acaricie las piernas o le rasque la espalda, que lo besara suave cuando lo veía dormir vulnerable y expuesto, apoyarle entre su piel y el fragor de sus labios, dormir con las piernas enroscadas como víboras en celo. Se tendrá que acostumbrar a vivir sin ella. 48
La extrañará tal vez cuando llueva fuerte o cuando sienta la muerte cerca que viene a llevarse a alguien de su entorno. Cuando corrían bajo la lluvia muertos de risa, los abrazos interminables en los trenes comiendo Mantecol y contando historias. Las calles de la vieja estación Constitución, el gentío. Ahí tal vez la melancolía le gatille el pecho. Aún no sabe si esa mujer que lo desoxidó ¿Existió realmente alguna vez? O es otro fantasma más que habitará por siempre en su mente llena de demonios dentro de sus agujeros negros. Sus abismos, su languidez de vacío. Tal vez mejor escapar. Esa mujer era la extensión de su propia muerte. \"Ironía del dolor, querer que te consuele la misma persona que te lastimó\" 49
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