Iglesia Nueva Apostólica A continuación, encontrarán algunos textos cuya lectura ampliará los conceptos transmitidos en el curso. Página 1 de 13
Iglesia Nueva Apostólica Jean Piaget: Psicología Genética Jean Piaget es uno de los más destacados investigadores en el campo de la psicología infantil y uno de los pilares de la Psicología del Desarrollo. Nació en Neuchâtel, Suiza, el 9 de agosto de 1896. Trabajó en la elaboración de pruebas de razonamiento para niños y con ello encontró el tema que fue la pasión de su vida: el desarrollo intelectual humano, en particular, el de los niños. Para Piaget, toda conducta se presenta como una adaptación o como una readaptación. Para explicar los procesos de adaptación partió del modelo biológico en el que la misma procura el equilibrio en los intercambios entre el organismo y el medio a fin de preservar la organización interna del ser vivo. Sin embargo, su sistema de ideas fue completado y enriquecido de igual forma con la filosofía -en especial con la teoría del conocimiento- y con otras ciencias como la lógica y la matemática. Por lo tanto, como proceso psicológico la adaptación, también procura un equilibrio móvil entre el sujeto que conoce y el objeto conocido lo que exige una serie de modificaciones en la organización de las estructuras cognitivas a lo largo del proceso evolutivo. Para Piaget, entonces, la inteligencia resulta de un proceso de adaptación que se verifica permanentemente entre el individuo y su ámbito socio cultural. Este proceso implica dos desarrollos inseparables y simultáneos: 1- La transformación del medio por la acción del sujeto, ya que permanentemente y de manera activa el individuo interactúa e interviene en su entorno lo que le permite integrarse a él y conocerlo mediante un mecanismo que Piaget denomina asimilación. 2- La continua transformación interna del sujeto, ya que cada nueva experiencia con el medio o consigo mismo implica una modificación de las estructuras mentales y comportamentales preexistentes, a los fines de acomodarse a la nueva situación. Es lo que Piaget denomina acomodación. Asimilar consiste en interiorizar la experiencia de un objeto o un evento incorporándola a una estructura comportamental y mental ya existente. Por ejemplo, un bebé que aferra un objeto nuevo (chupete, dedo, sábana, cuchara….) y lo lleva a su boca para chuparlo. Las experiencias con cada nuevo objeto se incorporan (asimilan) a estructuras mentales y comportamentales (aferrar, llevar a la boca y chupar) ya existentes. La acomodación consiste en la modificación de las estructuras cognitivas o del esquema comportamental para asimilar nuevos objetos y eventos que hasta el momento eran desconocidos para el niño (en el ejemplo dado, el bebé deberá modificar los modos de aferrar y chupar en función del tamaño, forma, peso de cada objeto y también se modificará la estructura mental referida a aferrar y chupar). Asimilación y Acomodación son dos procesos permanentes y complementarios que posibilitan la construcción y el afianzamiento de estructuras mentales –inteligencia- a lo largo de toda la vida y cuya función es permitir un permanente proceso de adaptación al mundo en el que el sujeto vive. Al mismo tiempo, posibilita un continuo Página 2 de 13
Iglesia Nueva Apostólica proceso de organización mental (en términos de conocimiento) de las experiencias vividas. Por ello se los llama invariantes funcionales. Ambos procesos (asimilación y acomodación) se alternan y complementan en forma constante en pos de lograr el equilibrio entre sujeto y medio, posibilitando la continua construcción y reconstrucción de esquemas y estructuras mentales y de esquemas y estructuras de conocimiento. Toda actividad es impulsada por una necesidad (biológica, psicológica y/o social). La necesidad produce un desequilibrio. Por lo tanto, toda actividad tiene como finalidad principal recuperar o restablecer el equilibrio. De este modo la inteligencia puede definirse como un proceso de búsqueda del equilibrio para lograr la adaptación y la organización mental de las experiencias. Las estructuras mentales y comportamentales no son invariantes puesto que, a lo largo del desarrollo, van construyéndose estructuras cualitativamente diferentes y cada vez más complejas e integradas lo que da lugar a diferentes niveles de inteligencia y a las diferentes etapas del desarrollo intelectual. Jean Piaget describe el siguiente tipo de estructuras de aparición consecutiva: sensoriomotrices, simbólicas o representativas y operatorias. Cada uno de los niveles incluye y se sustenta en el anterior por lo que el desarrollo intelectual se concibe como un proceso continuo de organización y reorganización de estructuras, de modo que cada nueva organización integra en sÍ a la anterior con propiedades cualitativamente diferentes dando lugar a los estadíos del desarrollo de la inteligencia: sensoriomotor, preoperatorio, operatorio concreto y operatorio formal La Teoría de las Inteligencias Múltiples-Howard Gardner Las inteligencias son lenguajes que hablan todas las personas y se encuentran influenciadas, en parte, por la cultura a la que cada una pertenece. Constituyen herramientas que todos los seres humanos pueden utilizar para aprender, para resolver problemas y para crear. Howard Gardner, hijo de refugiados de la Alemania nazi, nació en Estados Unidos en1943. Estudió en la Universidad de Harvard donde se orientó hacia la psicología y la neuropsicología. Sus líneas de investigación se han centrado en el análisis de las capacidades cognitivas en menores y adultos a partir de lo cual ha formulado la teoría de las “Inteligencias múltiples” (Frames of Mind , 1983). Es codirector del Proyecto Zero en la Escuela Superior de Educación de Harvard donde además se desempeña como profesor de educación y de psicología. También es profesor de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston. En 1983, presentó su teoría en el libro “Frames of Mind: TheTheory of Multiple Intelligences” y, en 1990, fue el primer Página 3 de 13
Iglesia Nueva Apostólica americano que recibió el Premio de Educación GRAWMEYER de la Universidad de Louisville. En 1993, publicó su gran obra “La inteligencia múltiple” y en 1997 “Mentes extraordinarias”. Además es autor de “Arte, mente y cerebro”, “La mente no escolarizada”, “Educación artística y desarrollo humano” y “La nueva ciencia de La Mente”, entre otros títulos, y varias centenas de artículos. Howard Gardner define la inteligencia como la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas. La definición de Gardner amplía el campo y el concepto de la inteligencia entendida como un atributo unitario y reconoce lo que todos sabemos intuitivamente: la brillantez escolar o académica no significa mayor inteligencia. A la hora de desenvolvernos en la vida, no basta con tener un gran expediente académico o un gran cúmulo de información. Hay gente de grandes condiciones intelectuales pero incapaz de, por ejemplo, orientarse adecuadamente en lo laboral, elegir bien a sus amigos u organizar satisfactoriamente su vida afectiva. Por el contrario, hay gente menos brillante en la escuela o la universidad que se desempeña exitosamente en el mundo de los negocios o en su vida personal y social. Triunfar en el mundo de los negocios, en el deporte, en lo artístico o en lo social requiere ser inteligente pero cada ámbito requiere de características de inteligencia diferentes. No mejor ni peor pero sí distinto. Dicho de otro modo, Einstein no es más inteligente que Leonel Messi, pero sus inteligencias pertenecen a campos diferentes. Hasta hace muy poco tiempo, la inteligencia era considerada un atributo innato e inamovible. Se nacía inteligente o no y la educación no podía cambiar ese hecho. Tanto es así que en épocas no muy lejanas a las personas con deficiencias cognitivas o intelectuales no se les educaba porque se consideraba que era un esfuerzo inútil. Al definir la inteligencia como una capacidad, Gardner la convierte en un potencial que se puede desarrollar. Esto no significa negar el componente genético de la misma. Todos nacemos con unas potencialidades marcadas por la genética u otros factores orgánicos. Pero esas potencialidades se van a desarrollar de una manera o de otra dependiendo del contexto socio-cultural-económico, las experiencias particulares de vida, la educación recibida, etc... Ningún deportista de élite llega a la cima sin entrenar por buenas que sean sus cualidades naturales. Lo mismo se puede decir de los matemáticos, los poetas o de gente emocionalmente inteligente. Howard Gardner propone que, en la medida en que hay muchos tipos de problemas que resolver, también hay muchos tipos de inteligencia con que enfrentarlos. Hasta la fecha, Gardner y su equipo de la universidad de Harvard han identificado ocho tipos de inteligencias. El autor enfatiza el hecho de que todas las inteligencias son igualmente importantes. El problema es que nuestro sistema escolar no las valora ni las trata por igual y ha priorizado la inteligencia lógico-matemática y la inteligencia lingüística hasta el punto de negar la existencia de las demás. Gardner señala expresamente que, sabiendo lo que sabemos sobre estilos de aprendizaje, tipos de inteligencia y estilos de Página 4 de 13
Iglesia Nueva Apostólica enseñanza, es absurdo que se siga insistiendo en que todos nuestros alumnos aprendan de la misma manera. Los mismos contenidos se pueden presentar de formas muy diversas lo que permitiría al alumno aprenderlos partiendo de sus potenciales capacidades y aprovechando sus características o puntos fuertes. Pero, además, es necesario cuestionarse si una educación centrada en sólo dos tipos de inteligencia es la más adecuada para preparar a nuestros alumnos para vivir en un mundo cada vez más complejo. No siempre los más altos promedios académicos de egreso de cualquier universidad se correlacionan con los mejores profesionales. Los evaluados con los promedios más altos tienen más puertas abiertas pero no es garantía de que luego, en el ejercicio de su conocimiento, realmente sean los mejores. Incluso los alumnos aventajados de las escuelas de nivel básico o medio no son homogéneamente alumnos exitosos en todos los niveles o áreas. Existen personas destacadas y muy valoradas en ciertas áreas pero con bajo rendimiento académico. Son individuos absolutamente normales, bien adaptados y hasta podríamos decir felices, muchas veces entusiastas, con ideas y objetivos claros pero que parecen perder la motivación al incorporarse a los procesos de enseñanza y de aprendizaje escolares. No logran adecuarse a la estructura y dinámica propuesta por las instituciones educativas. Hasta la propuesta de Gardner, los investigadores del tema sostenían (y muchos aún lo sostienen) que la cognición humana es unitaria y que es posible describir en forma adecuada a las personas como poseedoras de una única y cuantificable inteligencia. Su propuesta de al menos ocho inteligencias diferentes cuestiona tal definición. La mayoría de los individuos posee la totalidad de este espectro de inteligencias (cada una desarrollada de un modo y a un nivel particular) que son producto de la dotación biológica particular, de su interacción con el entorno y de la cultura imperante en su momento histórico. Estas inteligencias se combinan y se utilizan en diferentes grados, de manera personal y única. Para Gardner, entonces, la inteligencia es la capacidad para: resolver problemas cotidianos generar nuevos problemas crear productos u ofrecer servicios dentro del propio ámbito cultural La teoría de las Inteligencias Múltiples da lugar a un nuevo modo de concebir a los alumnos y a una nueva manera de enseñar ¿Cuáles son estas ocho inteligencias, descriptas por Gardner? Página 5 de 13
Iglesia Nueva Apostólica Las ocho inteligencias y los diferentes estilos de aprender Niños con Piensan Les encanta Necesitan marcada tendencia Lingüística En palabras Leer, escribir, contar Libros, elementos para escribir, historias, jugar juegos con papel, diarios, diálogo, palabras, etc. discusión, debates, cuentos, etc. Lógico- Por medio del Experimentar, preguntar, Cosas para explorar y pensar, matemática razonamiento resolver rompecabezas materiales de ciencias, lógicos, calcular, etc. elementos para manipular, visitas al planetario y al museo de ciencias, etc. Espacial En imágenes y Diseñar, dibujar, visualizar, Arte, lego, videos, películas, fotografías garabatear, etc diapositivas, juegos de imaginación, laberintos, rompecabezas, libros ilustrados, visitas a museos, etc. Corporal- Por medio de Bailar, correr, saltar, Juegos de actuación, teatro, kinestésica sensaciones construir, tocar, gesticular movimientos, elementos para somáticas construir, deportes y juegos físicos, experiencias táctiles, experiencias de aprendizaje directas, etc. Musical Por medio de Cantar, silbar, entonar Tiempos dedicados al canto, ritmos y melodías melodías con la boca asistencia a conciertos, tocar cerrada, llevar el ritmo con música en sus casas y/o en la los pies o las manos, oír, escuela, instrumentos musicales etc. etc. Interpersonal Intercambiando Dirigir, organizar, Amigos, juegos grupales, ideas con otras relacionarse, manipular, reuniones sociales, festividades personas asistir a fiestas, mediar, etc. comunales, clubes, aprendizaje tipo maestro/aprendiz Intrapersonal Muy íntimamente Fijarse metas, meditar, Lugares secretos, tiempo para Naturalista soñar, estar callados, estar solos, proyectos planificar manejados a su propio ritmo, alternativas, etc. Distinguiendo e Estar involucrados con la identificando flora naturaleza Orden, conexiones con la vida y fauna real, trabajos en la naturaleza, exploración de seres vivos Página 6 de 13
Iglesia Nueva Apostólica Es muy importante recordar que cada persona tiene estas ocho inteligencias y las utiliza en combinaciones diferentes durante el curso de su vida diaria. El niño que juega al fútbol, por ejemplo, tiene que utilizar su agilidad corporal para correr y patear la pelota, las imágenes para visualizar a dónde irá la pelota cuando el contrincante la patee, y relacionarse bien con la gente para trabajar en armonía con el equipo. El acto de leer, que parecería el dominio de los hábiles con las palabras, también exige ser bueno para las imágenes (para decodificar visualmente el texto y crear imágenes del contenido), ágil (si está leyendo en voz alta) y hábil para la reflexión (para relacionar el material leído con la propia experiencia personal). Asimismo, se debe tener presente que cada persona exhibe estas ocho inteligencias a su manera. Algunas personas se destacan en varias de ellas; otras tienen dificultades especiales en varias inteligencias pero la mayoría de las personas están en el intermedio: tenemos una o más inteligencias que expresamos con facilidad, otras de nivel intermedio y una o más que nos cuesta mucho trabajo utilizar. La teoría de las inteligencias múltiples nos facilita la mirada panorámica al total del potencial de aprendizaje de manera que estas habilidades descuidadas también sean respetadas y desarrolladas. El sistema educativo La educación que trata a todos de la misma forma es la más injusta que puede existir Howard Gardner Nuestros sistemas educativos no le prestan la misma atención a todos los estilos de aprendizaje ni valoran por igual todas las inteligencias o capacidades. No hay más que mirar el horario de cualquier escolar para darse cuenta de que la escuela no le dedica el mismo tiempo a desarrollar la inteligencia corporal-kinestésica que a la inteligencia lingüística, por poner un ejemplo. A nadie le extraña que un alumno tenga que hacer muchos ejercicios para aprender a resolver ecuaciones, sin embargo, la inteligencia emocional que permite entender y controlar las emociones es simplemente ignorada por la escuela. No es tanto que no se la considere importante; es que su desarrollo se da por supuesto. La institución escolar no hace más que reflejar la visión de la sociedad en su conjunto. Lo que se está planteando a partir de Gardner es que, de la misma manera que practicamos y desarrollamos la capacidad de escribir o la capacidad de hacer deporte, podemos desarrollar y practicar el conjunto de capacidades que nos permiten relacionarnos de manera adecuada con el mundo exterior y con nosotros mismos. Página 7 de 13
Iglesia Nueva Apostólica Cuando las empresas contratan a alguien, no piden sólo un buen currículum; además buscan un conjunto de características psicológicas como son la capacidad de llevarse bien con los colegas, la capacidad de resolver conflictos, la capacidad de comunicarse, etc. El que se tenga o no esas cualidades o habilidades va a depender del grado de desarrollo de las Inteligencias Múltiples. De poco sirve saber las respuestas de un examen si la ansiedad o el temor que no se ha aprendido a regular impiden contestar las preguntas adecuadamente. Naturalmente, tampoco es suficiente estar tranquilo. Hay que saber las respuestas del examen y saber mantener la calma. Pero, mientras que normalmente pasamos mucho tiempo aprendiendo (y enseñando) las respuestas del examen, no solemos dedicarle ni un minuto a aprender (o enseñar) cómo controlar la ansiedad. Sin embargo, cuando analizamos los programas de enseñanza que impartimos y que obligamos a nuestros alumnos a seguir, es claro que se limitan a concentrarse en el predominio de las inteligencias lingüística y matemática dando mínima importancia a las otras posibilidades del conocimiento. Esta es una de las razones por la que muchos alumnos, que no se destacan en el dominio de las inteligencias académicas tradicionales, no tienen reconocimiento. Se diluye así su aporte al ámbito socio-cultural y hasta se sostiene que han fracasado, ignorando que la propia institución no fue capaz de potenciar sus capacidades. En épocas de Mozart, en una Europa en que florecían las artes en general, mecenas adinerados sostenían a los artistas reforzando la jerarquización y desarrollo de las que hoy conocemos y denominamos inteligencia musical e inteligencia espacial, ejemplo muy claro de cómo la cultura imperante favorece y valoriza a algunas inteligencias en detrimento de otras. Crecen así intelectos de parcial desarrollo que de otra manera podrían ser mucho más completos. Es evidente que tanto el hogar como la escuela son, por el momento en que intervienen y su capacidad de interactuar, los responsables por excelencia de la educación de los alumnos. Los medios de comunicación son poderosos sugerentes, manipuladores gigantes de opiniones y creencias, pero es el feedback del padre y del maestro lo que más incidencia tiene en el desarrollo del intelecto y de la imagen de sí mismo. Los alumnos viven pendientes del reconocimiento de los adultos. La expresión valorativa de las figuras parentales es dramáticamente poderosa en la mente en formación del infante. Existen dos tipos de experiencias extremas que es importante tener en cuenta. Las experiencias cristalizantes y las paralizantes. Las primeras son hitos en la historia personal, claves para el desarrollo de la inteligencia y de las habilidades en las personas. Se cuenta que cuando Albert Einstein tenía cuatro años su padre le mostró una brújula magnética. Ya en la adultez, el autor de la Teoría de la Relatividad, recordaba ese hecho como el motivador de su deseo imparable de desentrañar los misterios del universo. Por otro lado, como contrapartida, existen las experiencias paralizantes. Son aquellas que bloquean el desarrollo de una inteligencia. Podemos poner como ejemplo a un mal maestro que Página 8 de 13
Iglesia Nueva Apostólica descalificó un trabajo humillando con su comentario frente al aula la incipiente creación artística de un alumno. O la violenta evaluación de un padre cuando gritó \" Deja de hacer ese ruido\" en el momento en que la fantasía del niño lo hacía integrar una \"banda\" importante en concierto y golpeaba con dos palillos sobre la mesa. Las experiencias de este tipo están llenas de emociones negativas, capaces de frenar el normal desarrollo de las inteligencias. Sensaciones de miedo, vergüenza, culpa, odio, impiden crecer intelectualmente. Es probable que luego el alumno prefiera no acercarse más a un instrumento musical o no dibujar más porque ya decidió que \"no sabe hacerlo\". La responsabilidad es enorme. Comprendiendo y aplicando el concepto de las inteligencias múltiples, se requiere del desarrollo de estrategias didácticas que consideren las diferentes posibilidades de adquisición del conocimiento que tiene el individuo, enriquecer los entornos de aula promoviendo amplitud y posibilidades de interactuar de diversas formas con compañeros y objetos a elección del alumno. Habrá además que desarrollar un nuevo concepto y sistema de evaluación. No podemos seguir evaluando a la persona multi-inteligente en equilibración a través de una única inteligencia. El ser humano es mucho más completo y complejo. Seguramente también habrá que modificar el currículum. Países como Australia, Canadá, Estados Unidos, Venezuela, Israel e Italia, entre otros, están trabajando sobre este tema. La experiencia de aquellos países e instituciones que aplican este enfoque teórico reportan los siguientes logros: Minimización de los problemas de conducta. Incremento de la autoestima en los niños. Desarrollo de las habilidades de cooperación y liderazgo. Enorme aumento del interés y de la dedicación al aprendizaje. Incremento de un cuarenta por ciento en el conocimiento. Presencia permanente del humor . .En su libro \"Inteligencias Múltiples\", Howard Gardner propone algunas ideas importantes a considerar. En la mayoría de las áreas de desarrollo, los alumnos simplemente mejoran con la edad. En diversas esferas artísticas, sin embargo, los datos sugieren un grado de competencia sorprendentemente alto en alumnos pequeños seguido de un posible declive durante los años intermedios de la escolaridad. Los alumnos de preescolar adquieren una tremenda cantidad de conocimiento y de competencia artística. El aprendizaje artístico contrasta claramente con los temas escolares tradicionales. Las capacidades perceptivas y de comprensión de un individuo se desarrollan mucho antes que las capacidades productivas. Una vez más, el panorama artístico resulta mucho más complejo. Página 9 de 13
Iglesia Nueva Apostólica El enfoque escolar ha imperado en nuestras ideas acerca del aprendizaje y ha llegado a ejercer un dominio absoluto sobre las actividades que caracterizan a la escuela. Sin embargo, los individuos también pueden formar sus inteligencias mediante regímenes de formación no escolares o de carácter más informal. Una manera de construir una educación de las inteligencias múltiples consiste en diseñar un programa modelo en una situación específica. De esta manera, puede estudiarse el programa y comprobar si ha resultado eficaz y, si ha sido así, determinar por qué lo ha sido para luego decidir si puede exportarse a otro emplazamiento. Aunque la evaluación constituye un componente clave de la educación, no es el único, ni mucho menos. Efectivamente, la educación debe abordarse, en primera instancia, considerando los objetivos que se quieren alcanzar y los medios para conseguirlos. Una educación encaminada a estimular la comprensión no puede conseguirse de forma inmediata pero es la única educación hacia la cual vale la pena dirigir nuestros esfuerzos. Los componentes principales de un sistema educativo eficaz son: los medios en los que tiene lugar la educación, las características del currículum, el cuadro de profesores responsables de la instrucción y la infinitamente variada población de estudiantes. La brillantez académica no lo es todo. H. Gardner Página 10 de 13
Iglesia Nueva Apostólica Inteligencia emocional: Daniel Goleman ¿Cómo está usted? Es una pregunta importante, tanto si nos la hacemos a nosotros mismos como si nos la formulan otros. “¿Cómo está usted?” nos pide que seamos capaces de describir nuestros sentimientos con palabras y que las mismas reflejen sus variantes. Habitualmente estamos acostumbrados a relacionar la inteligencia con la capacidad de raciocinio lógico, con las habilidades para las ciencias exactas, la comprensión y capacidad de análisis reflexivo, el razonamiento espacial, las habilidades lingüísticas y/o mecánicas. Sin embargo, muy pocas veces hemos relacionado inteligencia y emociones como si ambos términos refirieran a aspectos o dimensiones humanas totalmente diferenciadas, sin puntos de contacto e integración. De todos modos, es muy evidente que el estado anímico tiene mucha influencia en lo que se hace y en cómo se lo hace. La tristeza, el enojo, la incomodidad, la euforia, el entusiasmo, etc. son factores de gran valor en los resultados de cualquier actividad. En 1990, Peter Salovey de la Universidad de Yale y John Mayer de la Universidad de New Hampshire propusieron y divulgaron la expresión “Inteligencia Emocional” para describir “una forma de inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción\". Sin embargo, fue a raíz de la publicación en 1995 del libro de Daniel Goleman, \"La inteligencia emocional”, cuando el término ganó la calle y se le empezó a prestar mucha más atención en los medios de comunicación y, particularmente, en el mundo empresarial. Cierto es que mucha menor importancia se le ha prestado en el ámbito educativo. La inteligencia emocional es un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc. y que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones. Este término incluye dos tipos de inteligencias: La Inteligencia Personal: Compuesta a su vez por una serie de competencias que determinan el modo en el que nos relacionamos con nosotros mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes: Conciencia en uno mismo: Refiere a la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto que éstos tienen sobre los demás y sobre el trabajo. Esta competencia se manifiesta en personas con habilidades para juzgarse a sí mismas de forma realista, que son conscientes de sus propias Página 11 de 13
Iglesia Nueva Apostólica limitaciones y admiten con sinceridad sus errores, que son sensibles al aprendizaje y que poseen un alto grado de autoconfianza. Autorregulación o control de sí mismo: Refiere a la habilidad de controlar las propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos, de pensar antes de actuar y de evitar los juicios prematuros. Las personas que poseen esta competencia son sinceras e íntegras, controlan el estrés y la ansiedad ante situaciones comprometidas y son flexibles ante los cambios o las nuevas ideas. Automotivación: Refiere a la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando soluciones. Esta competencia se manifiesta en las personas que muestran un gran entusiasmo por su trabajo y por el logro de las metas por encima de la simple recompensa económica, con un alto grado de iniciativa y compromiso, y con gran capacidad optimista en la consecución de sus objetivos. La Inteligencia Interpersonal: Está compuesta también por otras competencias que inciden en el modo en el que se establecen relaciones con los demás: Empatía: Refiere a la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar y respondiendo correctamente a sus reacciones emocionales. La empatía posibilita escuchar a los demás, entender sus problemas y motivaciones, anticiparse a sus necesidades y aprovechar las oportunidades y características de relación que ellas ofrecen. Habilidades sociales: Refiere al talento en el manejo de las relaciones con los demás, a la habilidad de saber persuadir e influenciar a los demás. Quienes poseen un buen desarrollo de habilidades sociales son buenos negociadores, tienen condiciones para liderar grupos y para dirigir cambios, y son capaces de trabajar colaborando en un equipo y creando sinergias grupales. El propio Goleman sostiene que la inteligencia emocional no es simplemente un atributo con el que se nace, sino que se desarrolla y fortalece a partir de una combinación de temperamento innato y experiencias de la infancia. La estructura emocional básica puede modificarse mediante una toma de conciencia y aprendizaje. Esta hipótesis abre una oportunidad muy valiosa para considerar que la educación escolar debería incluir entre sus objetivos el desarrollo de habilidades y competencias vinculadas con la inteligencia emocional tales como identificación, manejo y regulación de su manifestación, de las emociones idóneas para cada acción. La infancia y la adolescencia son dos momentos críticos al respecto pero, en la madurez, la mayoría de las personas pueden educar con ventaja sus emociones. Aspectos importantes de la realidad emocional individual y colectiva pueden aprenderse y desarrollarse de Página 12 de 13
Iglesia Nueva Apostólica modo que las emociones pueden guiar todas las actitudes de nuestra vida hacia pensamientos y hábitos constructivos que mejoren en forma absoluta los resultados finales que queremos alcanzar. No olvidemos que: Las emociones entrelazan los pensamientos y las acciones. Bibliografía: • Abate Daga, Marta. Documento elaborado para uso exclusivo de la cátedra de Psicología Evolutiva.FEEyE- UNCuyo- 2007 • Gardner, Howard (1993) Inteligencias Múltiples: La teoría en la práctica. Buenos Aires. Paidós. • Goleman, Daniel. (1995) Inteligencia emocional. Madrid. Ediciones Pirámide. Lectura sugerida Armstrong, Thomas. (1999). Las inteligencias múltiples en el aula. Buenos Aires. Manantia Página 13 de 13
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