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EL PODER DE LA POESÍA - RAÚL E. SÁNCHEZ

Published by Gunrag Sigh, 2021-09-16 17:41:52

Description: EL PODER DE LA POESÍA - RAÚL E. SÁNCHEZ

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al tiempo que rebrota la imaginación y se pule mi piel con su roce. Es que aún hoy y por hoy ... me inunda su fragancia, escucho y siento su respiración. Vuela como vuelan las almas que buscan a quien amar, y prioriza reunir el latido de tu corazón junto al mío, porque extraño tu briosa amatoria, porque hoy... hoy faltas a mi lado. 101

DE ÁNGELES Si de ángeles hablamos tú fuiste mi ángel, mi custodia oportuna mi guarda nocturna. La que me abrazaba en sueños, la que me despertaba en las noches solitarias con manos que me ataban. Eras la que en mis deseos acercaba su calidez a mis sábanas y en un infarto crepuscular, abría mis ojos para no verte. La que aplastaba mi almohada y respiraba en mi oído. Tú eres el ángel de mis noches de soledades infinitas. Misteriosa mujer que noche tras noche me envolvía tu celo, que no era más que un sueño y si lo era, lo era solo por mi anhelo. 102

Yo soy tu redimido, tú, la que me vuelves vivo. La que tienes en vilo mi pensar y mis latidos, la que inspira mis suspiros y las ansias de tenerte. Ángel de las sombras de suaves formas, envuélveme en nubes de blandas caricias y perfumados susurros. Que al alba despierte con la necesidad de verte, y que se haga realidad este anhelo en una mañana eterna, tan profunda como el cielo... tan larga como el tiempo. 103

PORQUE LA VIDA ES ESO Porque eres especial porque te elegí así. Porque sé quién eres y sé porqué sufres. Porque pones el pecho porque eres quien eres, aunque la adversidad sea tu infierno. Mujer de primorosa mirada, vuelve tu tormento un vuelo de hada, vuelve el llanto un jardín de flores. ¡Haz de realzar tu omnipotencia! Ilumina el universo con tu sonrisa de platino, que el soñante en ti ilusionado sea el héroe de un reino su sino. Brazos de marfil adornados de oro, de movimientos suaves y cálidos roces, que brille aquella que en su interior la magia es un don, que hasta en tinieblas ilumina su son. 104

Vuélvete nada hoy para ser dos, para amar ahora. Sé esa que me enamora, que en alas te eleves al cielo nocturno y brilles en la noche de mi infortunio. Vuelve a mirar porque la vida es eso: Mirar por si acaso, como un rayo de luz, llegue el inmortal beso. 105

PORTONCITO Tal vez fue su aroma, tal vez fue su roce, o su sonrisa nerviosa, sus movimientos sensuales. Fue aleatorio, no buscado, su figura de ensueño desproporcionadamente atractiva me unía a su sombra. Solo quería extender mis brazos y envolverla para mí, abrazar todo aquello mientras dure su alegría. Abracé su cintura y sentí la suave piel de su vientre de algodón. Su torso encajaba perfectamente en mi trémulo frente. No hubo espacios vacíos ni otros momentos de indecisión. De amoríos deseaba tanto como yo tenerla en mis fauces. Un portoncito a la entrada era testigo de sublimes encantos, 106

de amar sin mirar, de existir o amar. Se perdieron los miedos la alerta no funcionaba, solo acurrucarse en mi cuerpo y yo blandiendo la pasión. Se fueron los miedos y la lujuria ocupó su lugar. ¡Ay portoncito! Si te pudiera desnudar... Se abrió de pronto al roce y como casual destino, se fue cada uno como pudo comprendiendo la gloria contra aquel portoncito. 107

TE PROPONGO Te propongo cara con cara extasiarnos y llegar a dormirnos al alba. Tú, acariciándome con tus labios, yo, respirando tu aliento. Te propongo una noche de insomnio, donde la magia haga lo suyo, donde tu piel sublime mi hombría vana subyugada. Te propongo el hades en tu cama o en la mía, y que la pasión arda en nuestros olvidados sentires. Que sea en la noche la atracción de los cuerpos como luciérnagas a la luz, que no se apagan, que se encienden hasta el amanecer. Te propongo rozarnos y que la pasión se encienda y luego siga un paso tras otro, paso a paso con locura hasta el desenfrenado éxtasis, hasta caernos de la cama. 108

Que obedezcas tu destino y yo el mío, destino de amantes escrito en piedras. Que no se volverá insolente el amor reclamado en vísperas, en vísperas del roce de amantes, amantes hasta el infinito. 109

TE PROMETO Te prometo que te haré el amor hasta fenecer en tu boca, y que tu aliento a mi alma le devuelva su vigor. Te haré el amor hasta llenar tus huecos de fantasías incumplidas, y haremos que esa noche la misma Luna se sonroje al mirarnos. Te haré el amor al oído y salvajemente, llenaré de mares tu ombligo y navegarás conmigo hasta el azul infinito. Te haré el amor en silencio escuchando solo el aullido de tu flor en celo y serás mi dueña y yo tu sueño. Te haré el amor entre sábanas perfumadas y acomodaré las almohadas, 110

para que sientas emociones en nubes de placeres de idílicas ensoñaciones. Serás mi amada y yo a tus pies rogaré por tu éxtasis malvado sin importarme si gozo, si lloro, si vivo. Te prometo que te haré el amor como si fuera despedida, te haré el amor hasta la próxima vez. 111

QUIERO Quiero despertar a su lado, que me haga un lugar en su cama, que compartir quiera conmigo su almohada. Ya fuera bendición como la de un cuerpo alado, o como de las tinieblas su oscura malicia. Quiero liar nuestros miembros y sentir el perfume de su cuerpo excitado. El roce de sus manos sentir, que me busquen y me encuentren en medio justo a su lado. Quiero despertar sintiendo y tocar todo al tiempo su figura de ensueño, recorriendo su cintura desde sus labios hasta su fragilidad. Quiero sentir el calor de su piel lozana, sentir su suave y blanda textura. 112

Comenzar a rozarla desde su cuello hasta su más profundo suspiro. Quiero una Luna resplandeciente como testigo de amar sin límite, y que se oculte al amanecer cuando ya sin fuerzas mi trémula voz la nombre. Quiero sus ojos mirando todo cuanto le ofrezco, quiero su respiración acariciando mi hombría y que insaciable sea su hambre sombría. Quiero provocar su lujuria y admirarla mirándola desnuda, llevarla al bondadoso éxtasis en una noche de estrellas testigo, testigo de cuánto me inspira. Quiero besar sus senos sus pezones rosados, besar su boca y hasta sus pies. Quiero, solo quiero amarla otra vez. 113

DEL AMOR A LA PASIÓN El deseo la consumía, respiraba ansias de amor. Lo espiaba en silencio, él, desde la ducha la anhelaba. Quería ver su cuerpo desnudo, su colosal figura, la de un cuerpo en crudo. Un suspiro se escapó desde su trémulo interior, ya se imaginaba el amor, se imaginaba la gloria. Salió de la ducha muy fresco y seguro secándose sin apuro, dejando ver toda su estampa. Ella no contenía las ansias de sentir sobre su cuerpo el peso inquieto de todo aquello, y no tardó en avanzarlo. El cielo de una noche de Luna llena luciente con telón de estrellas refulgentes, ponían el límite de sus anhelos 114

y enmarcaba la acción que va del amor a la pasión. Solo pasión desenfrenada que duró lo que duró la noche, una noche de amor, dejando cuerpos cansados, ahora cara a cara reposando en la almohada. 115

AQUELLA MUJER Es brisa de la mañana donde reposas la mirada. No es del río afluente es agua para tu sed la fuente. Es figura erótica como bruxa del hado, sin egoísmo malvado que te enamora con su corazón alado. La que exhibe corpórea hermosura y te atrapa de su piel la lisura. ¡Privilegio de la vida para admirarla y amarla! La que despierta a tu lado y te mira a los ojos después de hacer el amor, la que te brinda el honor de ser su amante. La que es opuesto y complemento, que te hace hombre en la cama, que no remilga ni da la espalda al amor ni aún dormida. 116

Que de reojo mira tu cuerpo rústico y áspero, la mujer que amas es aquella que te sueña y que te admira. La que se enreda en las sábanas buscando el solaz amorío, que de tus dolores escampa la sombría soledad del hastío. Que enerva tu pelo dormido haciendo un sueño la pesadilla, la que te busca cuando no la encuentras y vuelve al mismo nido. Es el sorpresivo brillo de una centella, la misma de siempre, es aquella. 117

TODO SE FUE Se fueron a anidar las golondrinas cerca del mar, se fueron las gaviotas a lugares y zonas remotas. Se fueron las ánimas del cementerio que ha quedado sin bullicio, ¡qué misterio! Se fueron las visitas con sus flores pues ahora temen pertenecer a sus huestes. Se fueron todos ya no hay alborotos ni amigos en la calle, ni clientes en los bares. Se fue el Sol del verano que quemaba en las playas, y las olas se fueron a otras costas solitarias. Se fue el abrazo y los besos, las palmadas y aún el saludo, se fue el rose y el murmurar a dónde no sé, tal vez a madurar. Que lección aciaga la pandemia que arrecia, que no deja ser ni acariciar, 118

no hay flirteo ni piropo hay barbijos y un hisopo. No queda un céntimo en el bolsillo, el trabajo es solo costumbre, ya no es negocio el socio y es sálvese quien pueda. Todo lo que aprecio he de admitir se fue por donde vino, un universo que desconozco se amolda ahora a mi sentir. No hay deseo compartido ni planes que cumplan sueños, ahora los sueños son la esperanza de comenzar de nuevo todo. Se fueron las mañanas de verano, se fue el fresco de la noche, también se soltó de mi mano los amores de trasnoche. Qué lección la vida, por una puta pandemia se fueron todos a la mierda. 119

LOS BESOS Y van diez los besos entre suspiros por los besos no dados. Hoy ya es tiempo de no gastar energía en otra cosa, ¡que ahora es el momento! Y van veinte los besos a mi amada, porque ahora es hora de recobrar abrazos relegados y añorados. Y van treinta los besos tan anhelados, que no se acaben los días sin besos dados. Y van cincuenta ¡y perdí la cuenta! 120

SALÍ A CAMINAR Salgo a caminar, el cielo es una luz azul que forma parte de un luciente día de verano naciente. Aquí las flores, las damas que pasan, acullá más flores en esta plaza. Son las siete de una mañana entre fresca y tibia, entre cálidas imágenes de encuentros felices. Ella me debe pensar, la siento en el aire flotando como su andar, ella también salió a caminar. Será su angelical pasar, su espíritu o su aura, me debe pensar como yo la pienso. Siento el calor de su luz, su perfume que trae el viento, su silueta percibo en las sombras, percibo su aliento. 121

Siento su fresca alegría, ella se esconde en la niebla del día, en este estival despertar ella también salió a caminar. 122

CUANDO TE DIGO Cuando te digo \"cosita linda\" lo digo en serio y en broma. En serio porque eres hermosa, y en broma porque no eres cosa. Mas eres objeto de mi adoración y respeto, también de tantos deseos y felices ensueños. Cuando te digo \"cosita linda\", me refiero a tu blandura y de tu cuerpo la blancura que toman forma y matiz cuando en mis brazos te abrigo. Me refiero a tu figura omnipresente cual luz de un amanecer estío, cuando te provoco en un instante y enardecida sueltas tu brío. Cuando te digo \"cosita linda\" sé que me entiendes, porque cuando en ti pienso tú me sientes. 123

SOLO UNA SOMBRA La sombra aquí junto tiene la forma de su cuerpo. Sombra en movimiento que me recuerda su cálido y sensual andar. ¡Cuánto ansío llegar a tomarnos de las manos, este hastío dejar y caminar sin pensar! Horizonte de cabañas y amores, de risas que iluminan albores, pienso y pienso. Imagino, en mi mente dibujo su figura excitante, su gesto alegre, su pelo. Siento perderla, deseo que me oprime el pecho, la sueño, la anhelo, la pienso. No se apaga la ensoñación, aún resplandece por dentro, por fuera es sombra la sombra de mi ilusión. 124

TE REGALO ESA ESTRELLA Te regalo esa estrella, la que más brilla, la que espera una dueña. La que en solitario sueña ser de ti, de mí, de alguien. Estrella albín que late con la ilusión de ser dentro de un cuerpo. Mientras late tu rojo corazón deseando, esperando, el brillo de su luz. Brillará en ti como brillan tus labios carmesí, latirá en tu corazón que late de amores y miedos. Será tu alma y tu aura su refulgente brillo, será en ti la fuerza y la pasión para amar sin tregua. Te regalo esa estrella y no otra, déjala ser porque esa... eres tú. 125

MI EGO Me veo bien como siempre, esperando ante aquella puerta que no se abre. Soy yo el mismo de siempre, las ventanas de esta habitación sirven para que me vean, me espíen. Cuando yo quiero ver, salgo a la calle, miro cómo van los demás a dónde van. Soy este, el mismo, hasta donde me percibo... si no me miente el reflejo. Soy el que ignora de cuajo al otro ser dentro de mí, o fuera de mí. El que ríe, ama, llora, que se emociona. Quien por su indiferencia al milagro de la vida 126

se quedó circunscrito a sus sentires. El que piensa bien de sí el que solo piensa en sí, quien tomó posesión del centro de atención en su psiquis y en su corazón. ¿Soy yo, o es una imagen copia banal de mi espejo? No, ese soy yo, soy mi ego. 127

ELLA ESPERA Ella espera... que unos labios de fuego ardan en su boca. Ella espera... que el deseo que la enloquece se vuelva realidad. Que la amen con brazos inquietos, con manos hurgadoras y sonrisas nerviosas de ansias de amor. Que a sus pies se postre un rey y que haga sus fantasías, quiere ser reina una vez. Que en la ancha calle de ensueños e ilusiones la hagan temblar de emociones, que se aceleren sus latidos. Alguien con la fuerza de un Dios que venza la coraza que la abstiene de la gloria sentir. 128

Ella espera... ver la noche brillar en el claustro de su soledad. 129

QUISO PASAR POR MI CAMA Buscó la excusa perfecta, la explicación que cuadraba, solo caricias buscaba quería acariciar mi alma. Quiso pasar por mi cama, allí la sorprendí entonces colmándola de mil besos, besos austeros y miedos. Ya no quería espantarla, no quería otra noche de insomnios sin su tibieza, la abracé sin molestarla. La noche estalló en amores, como antaño nos amamos sin noción de nada y tiempos, ni de quién soy ni quién era. Se fue feliz de regreso y una sonrisa en su mueca. Quiso pasar por mi cama para amarme como nunca para amar siendo única. Se fue haitada de caricias, se fue rodeada de albores, se fue también mi corazón imantado a sus amores. 130

QUE NO HE DADO POCO LO SÉ La amaba cuanto pude y mi vida dediqué a darle oportunidad de vuelo, que no he dado poco lo sé. Se escurría como el agua entre mis dedos mas su magia en mi lecho aún recuerdo. Iba y venía como si la vida misma dependiera de mí y cada vez el milagro estallaba en nuestros cuerpos. Carne y delirio fue nuestro anhelo y deseo, ni amor del bueno a veces solo deseo. Un triste vacío colmaba el alma de nos, por buscar una cama para dos, que no he dado poco lo sé. Mas se llena de orgullo a mi lado 131

y juntos lado a lado siempre estará. Será la vida una oportunidad de aprender de a poco a amarnos hasta la eternidad. 132

TE QUIERO TANTO Te quiero tanto que dejo al destino decida nuestro sino, que nunca sea si no es nuestro camino. Que sea real la alegría que sientas, que la sonrisa fluya como explosión de un alma llena. Que no haya vacíos entre tu vida y la mía, que no haya desiertos ni otros pecados. Que sea el mismo destino que nos ponga en sendas de una felicidad buscada, soñada. Que exista un solo sendero y que la condena misma sea estar siempre a tu lado junto. Junto al camino infinito de la unión de por sí del amor y la esperanza. 133

EL REGRESO Se vistió con una sábana y le abrió la puerta dudando a quien su amor reclamaba, quien tantos besos le daba. Pero al verlo corrió su cara, parecía no querer sus besos, aunque no dejaba de abrazarlo pues sus brazos pendían de su cuello. Su cuerpo perlado ligeramente tapado, se encontraba ahora envuelto de brazos y aún su cintura rodeada. Obnubilada bajó la vista y un paso atrás intentó, mas no pudo seguir reprimiendo y suspiraba pidiendo ese amor que soñara. Temblaba de emoción al mirar aquellos ojos que prometían vida y pasión. El fuego ardía en el corazón de los dos. 134

Ella subyugada por tal demostración. Él solo buscaba su boca. Hasta que la sábana que cubría su desnudez se soltó como robada por seres alados, como obedeciendo las leyes de un sentimiento omnipotente. La claridad de una fresca mañana apareció a través de los cristales de su ventana. Hasta entonces, solo la luz refulgente de sus corazones iluminaba el cuarto, encendía la noche. Un nuevo día los sorprendió, los sorprendió transpirados, los sorprendió mirándose a los ojos. 135

A TUS PIES Piel oscura de terciopelo como terciopelo del cielo, negrura iluminada del mal. Ángel de ensueño déjate mirar mientras estés aquí tan cerca unida a mi cuerpo como lar, milagro de la muerte, amante. Mujer esclava que obedeces a tu destino aciago y triste, subyugada o enamorada mi gran amor he de tenerte. Oh mujer, ama en tanto quieras penetrar aún más nuestra pasión, mas sigue el camino del amor que a cambio recibirás perdón. No eres real ni sueño o quimera eres como la fruta de Dios, porque del mal eres tentación ilusión de una primavera. Yo en tanto me uniré a tu sombra a la pasión que en mí despiertas, mujer tan dulce como experta pero hondo tu interior profano. 136

Con grandes alas alza tu vuelo, muda esa nefasta apariencia que es actitud la vida misma y llévame con ellas al cielo. Brilla ante mí para que admire tus formas, tu silueta blanda musa de ensueño idolatrada, porque a ti se doblega mi ser, a tus pechos, tus pies, tu querer. 137

NO SIENTAS VERGÜENZA Aplácame con tu algarabía con tus labios curvos de blanca sonrisa, doblégame con ojos achinados y hazme esclavo de tus deseos. No sientas vergüenza. Exhibe tu espíritu omnipotente, fontana inagotable de tantos instantes amoriles. Yo sentiré lo que tú sientas no sientas vergüenza. Enfrenta la ubicuidad de nuestros cuerpos mas no temas expresarte que la mañana traerá el sosiego. No temas acariciar mi vileza ni enredarte en mi cuerpo, yo en tanto beberé tu húmeda piel ilusionada. No sientas vergüenza. Quiero que brilles a mi lado que ilumines mi existir, que no se apague tu belleza estallido de luz que no se ausenta. 138

Quiero sentirte mía aunque fueras fría como el vacío universo, aunque fueras fuego. Frío espacial o calor físico enciende la noche de mi soledad. En unos escasos momentos la acción transcurre lúdica ocultando falencias, ocultando los errores. No sientas vergüenza. Amémonos con hondo sentir del alma y que ardan tu piel y la mía que testigo será nuestra cama de amores únicos, de amar sin vergüenza. 139

ANOCHE LA RECORDABA Anoche la recordaba la traje hasta mi sueño, su cuerpo suave y trigueño que tocarlo procuraba. Aunque por mucho quería mas abrazarlo no podía, ni abrazarlo ni besarlo ni ludir su bella forma. Anoche la recordaba la traje hasta mi sueño, sus tersos pechos brillaban como el Lucero en el cielo. Las estrellas posabansé en sus ojos entonados. Párpados como horizontes pestañas negras me apuntan. Las noches de mi soledad la desean así, sin ropas. Cara a cara boca a boca, su tibia piel en mis labios. Anoche la recordaba la traje hasta mi sueño y al despertar en el alba solo su ausencia quedaba. 140

CARTA DE ADIÓS Ayer se fue, con ojos que ya no miraban, con la sonrisa ausente. Ayer dejó de mirar, de saludar a cuantos llegaban con su mueca alegre en los pómulos. Ya no me ve, ya no está entre nos, ya fue su gesto divertido y dejó su corazón de emocionarse en un saludo. Se quedaba solo en su agonía, mirando imaginada alborada, en una cama que solo sostenía un anima esperanzada. Prefirió la desnudez al abrigo de una sábana. Prefirió desvestirse para despedirse y volver a su nubidez. \"Si soy culpable que Dios me juzgue pero no humanos. 141

No sínicos que nunca sufrieron beber agua caliente del arroyo ni respirar el polvo del desierto. Que no me juzguen los que no conocen padecer... Padecer abusos, dolores y el repugnante desprecio de quienes amas. Que me juzgue Dios que sabe de sufrir en la cruz, que dirima el que perdona por no tirar la primera piedra. Y si acaso alguien osara tomar su piedra, piense el tal cuánto he dado con sacrificio y mansedumbre. ¿No es un don la mansedumbre? Pues la he atiborrado en las arcas de mi alma para el caso de necesidad. ¿No es la sensatez un don? Pues con gran esfuerzo la conseguí por fin y conseguí también redimir la conciencia. No es del humano la inocencia es un don de Dios la sensatez. 142

¿No es la avaricia un cáncer como el mío? Pues de ese cáncer no he de morir. Partiré con la ayuda de los míos y la piedad que a Él le pido por mis males y mis caídas, mis no deseados grilletes que me amarraron sin darme cuenta, sin saber de la vida ni de cómo Dios me mira\". Ayer se fue... Y no me dijo a dónde. Se fue a explorar seguramente otra vida, u otra oportunidad para ser feliz. 143

SOÑÁNDOLA ¿Sabes? Hoy fui con ella de compras y al llegar al shopping le dije: Te ves bien así. También le dije no tardes, pasea entre las góndolas y yo entre tanto elegiré mis enseres. La dejé ir y una mueca se dibujó en mi rostro mientras le miraba su andar. Mi amor, le dije después cuando nos fuimos de allí, vayamos al centro a mirar vidrieras. Mejor volvamos, me susurró y nada más decía. ¡Qué suerte la mía! Tenerte en mi auto me hace feliz. Estoy viajando en las nubes, asumí. Gracias por estar, le dije. Luego, le propuse, a la hora de cenar salimos a buscar algo ya listo 144

para comer y algo de beber, para poder ocuparnos entonces de amarnos sin premura. Siguió así mi soliloquio yo hablando y sintiéndola, ella regalándome mil suspiros y también una Luna lucífera, redonda y blanca. Hasta que el amanecer me sorprendió y ella en silencio pero con sus sonrisas, siguió viva en mis ensueños aún despierto. ¿Sabes? No pude dejar de soñarla. 145

AMOR DE ÁNGELES Esta es la bella historia de un grande y puro amor. Ella era la luz del albor, él, iluminaba la noche y el día, en parte Lucero en parte Sol. Cual ángeles deambulaban por un universo caótico y perdido. Cada uno a su manera vivió y sufrió, esperó y sufrió. Hasta que el cielo se ordenó sincronizando sus caminos. Se buscaron en el corazón y en sus almas se unieron. Pasaron ausencias, muchos años de indiferencia y silencio de amor. De callar la pasión y el fuego de un deseo compartido. Pero todo ese sufrir, mas los miles de besos no dados, se volvió nada en un instante. Se esfumó todo aquello en el momento mismo del abrazo. 146

Todo lo no vivido se desvaneció allí en el punto de reunión, en ese espacio-tiempo que los unió, que a su vez se volvió infinito. Porque era de antemano un amor eterno como es el amor de los ángeles. Y el amor se volvió tierra y la tierra carne. Cuenta esta historia que a partir de ahí fueron muy felices, a pesar de ser humanos. 147

PENSÉMONOS Corre el velo que nos separa para poder verte ahora, he de apreciarte enamorada cuando sufres por amor también. Construye un castillo dentro de mí, invade cada espacio de mi cuerpo y yo haré que sea tu reino. Vuelve a mirar a través de mí mira los arcoíris, ¡mira lo juntos que estamos cuando nos pensamos! Camina sobre mis pies, no pares de andar ni pierdas aliento que quiero contigo alucinar. Que no exista el velo que nos separa ni tampoco la indiferencia si no la belleza de tu ser que ensombrece el mío. Pensémonos un poco más con hondo sentir del alma y que en un abrazo profano ardan tu piel y la mía iluminando tu albín corazón. 148

DESEARLA Sol que iluminas su existencia tráela pronto aunque sea su aura, o de su luz la refulgencia. Su brillo fantasmal, su aroma, que su perfume invada todo, que su bella sombra me envuelva. La quiero oír, oler y sentir, ¡su suave piel llegar a ludir! Pero no desde lejos si no ahí, en donde mi alma se une a la aurora tibia que añoro. Pido a las sibilas me asistan en mi pobreza porque temo no llegar a ese final feliz. Rezo al cielo que tiene el poder de convertirme en ser alado y así volar al infinito donde descansa de su muerte. ¡Muerte aciaga e inoportuna! Pero canto con alegría y que el más allá me susurre, no sea que aparezca un día y al abrazarme también muera y ya no pueda desearla más. 149

MIEDOS Tengo miedo de buscarte y no encontrarte. Tengo miedo de la distancia que nos separa, mas son sus labios los que anhelo con ansia. Tengo miedo porque la razón se nubla y la mente se inquieta. La mente perturbada por su ida, por su ausencia. Tengo miedo de mi insensatez y que por culpa de otros besos me allegue al océano de la indiferencia, a las frías aguas del olvido. Son miedos los miedos del alma de quien se angustia 150


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