Himno Deportivo Universitariohttps://www.youtube.com/watch?v=7vqa3fxsPo8 Rito Inicíático https://www.youtube.com/watch?v=fLWcZAzlyMAYyyy… Ellos hacían: resplandecer el Espíritu ygruñir el Estadio Olímpico Universitario, entonceshabía gloria y grandeza. El Abuelo Tantor.
44A Antonio Rojí, #69 LB, 1970-1974.Los Line BackersQue gran posición en el Football, o más bien es laque más me gustó jugar, la persona que definióexactamente al Line Backer fue mi estimado CoachAntonio “Cocodrilo” Rojí, al empezar la temporadanos decía: “El Line Backer es el Líder, líder parallegar antes que todos al entrenamiento, líder paralos madrazos, líder para ayudar a sus compañerosdentro y fuera del campo, líder en tacleadas, líderpara hacer los ejercicios, en una palabra líder paratodo y les voy a exigir como a nadie de los juga-
dores”, en una palabra muy “pancheros” como diríami buen César Colio, esa era la neta del planeta!Me tocó jugar con la defensiva 52 y 44 en juvenil eintermedia, en donde el Line Backer realizaba másel trabajo de línea defensiva, era encargado de unoo dos huecos, y cuidar más las carreras que el pase,aunque es necesario mencionar que las ofensivasestaban más basadas en carreras, sobre todocuando los equipos jugaban con una ofensiva de laformación Whisbone, y sobre la triple opción.Con los cambios, sobre todo en Cóndores, en 1976implementan una defensiva 43, difícil de jugar,sobre todo de Line Backer Central, ya que erasresponsable de tres huecos, sería hasta la imple-mentación de la defensiva 52 de Tennessee, lallamada “Externo”, la verdad no sé por qué?, perole daba al Line Backer, la responsabilidad de tacleartodo, sus llaves eran los corredores, que ye es esemomento eran dos y no tres como en la formaciónWhisbone, uno ere Line Baker Fuerte y el otro elRápido que jugaba del lado en donde no había alacerrada.Grandes jugadores en esta posición, el “Motita”Brambila de grandes facultades, Toño Goñi, gran-dote, fuerte, y hasta pateador de despeje, el“Custer” Galván, muy enjundioso el Güero deSatélite, es en el año de 1978 que me tocó forma
parte de una sexteta de talento puro, encabezadospor el Novato del año, luego Capitán y que posee elrecord de más tacleadas en los Cóndores, el“Latigo” Jorge Goñi, rápido como ratero de lamerced, siempre en la jugada, ya fuera carrera opase, Diego “Nabor” Rodríguez, fuerte y de durotacleo, Javier “Sope” Cremayer, con cabeza olmecaque daba unos madrazos de miedo, Noé “Fofo”Figueroa, de la Banda Tlatelolca machina, CésarColio, el más fuerte, rápido y muy bueno para el topeborrego y el piquete de gallo, y el que esto escribe,fue en ese año que de tanto golpear el trineoindividual amarillo, con ejercicios de tacleo, serompió al final de la temporada, grandes jugadoresy amigos ni se diga!Llegarían después jugadores como Elías “TíoLucas” Horta, jugador compacto, como botecito detamales, pero rápido y tacleador, siempre en la ju-gada, llegó ser Capitán, el “Borrego” ErnestoPartida, rápido y buen tacleador, Ramiro“Ampayita” Sobrino fuerte y bueno para los cates,Pepito Martínez rápido y excelente jugador, el“Tapa” Godínez, jugador de estatura grande, fuerte,el buen Shein que llegó a ser Capitán, destacado enla posición, y muchos más que se me escapan de lamente en estos momentos, pero una cosa si lesdigo, ser Line Backer de los Cóndores no era nada
sencillo, por el nivel de exigencia que se daba a estaposición, el encargado de esto, era el Coach Rojí, teexigía más allá de los límites permitidos, el quequiera azul celeste, que se acueste!Un abrazo a toda la banda de Line Backers oApoyadores como diría el filósofo Von Rosum.El Cóndor Unido Jamás Será VencidoManuel “Don Pedrito” Villegas (49)
Cóndores – Leyendas.Roberto Aparicio #52 C. (1990-1994) Mi gran Aventura.Todavía me acuerdo de todos los amigos de mihermano tratándome de enseñar a centrar largo en unabanqueta de la Colonia Nápoles. De mi mamá llegandoa casa al mismo tiempo que yo, enterándose de que mihermano ya me había enseñado a andar en camionesa los 9 años con tal de no faltar a entrenar y así, comofuera, de aventón, en camión, en pesero, así iba y venía
de entrenar durante 13 años: Villa Olímpica, Plateros,Coapa, Cuemanco, cargando la maleta de la utilería,cada vez más grande.Me escapaba al estadio de cuidad de los Deportes, aCU, incluso al Wilfrido Massiu con tal de ver mi deporteamado, para ver a los coaches de mi hermano quejugaban a los Guerreros Aztecas, para ver a lospoderosísimas y míticos Cóndore, en ocasiones mimamá rogaba porque alguien me llevara a la final deCóndores-Águilas Blancas para que no me le escaparapor que como fuera yo estaría ahí.Recuerdo las aventuras con mi hermano, con su granamigo Alejandro Rosaldo; acompañando a UrielGonzález y aprendiendo el oficio de levantarestadísticas para ganarme una lanita extra con el lujode estar en la cancha de los partidos más importantes.Como si fuera ayer, los recuerdo, moldeándome comosi fuera su juguete para verme jugar en liga mayor.Sacrificios: ir al gimnasio, a entrenar, despegarme demis amigos de la prepa para irme a los Vaqueros deCoapa y luego a los Gamos donde conocí a grandesamigos y a mi ahora esposa y quienes me fueronacercando a mi sueño de jugar en el estadio olímpico.Si, tratando de emular a esos Cóndores que se
coronaban en los 80s, de noche, con las antorchas, quea su vez emulaban a los Pumas de los 50s y 60s.El fútbol americano siempre estuvo ahí en mi vida,llenando un hueco muy importante, debido a la falta deuna figura paterna. El FBA era mi consejero, meproponía a mis modelos a seguir, fue mi gran maestro;con mi hermano, sus amigos, nuestros coaches, lospapás de mis amigos; no había opción. Obvio, loprimero en la vida era mi madre y el Fútbol Americano,eso sí, la exigencia implacable de buenas calificaciones,siempre ahí. Mi madre me decía: “bonito tu deporte peroa mí me das tus calificaciones”.Cuando llego el momento de decidir, UDLA, Centinelas,Osos, Cóndores, me tentaron las ofertas, hasta laságuilas reales me parecían algo atractivo, perodefinitivamente me costaría mucho trabajo renunciar ami sueño y solo pensar que pude estar ahí, por ello laprimera opción fueron los grandes Cóndores; perotengo que entrar a la UNAM para cumplirle a la “jefa\" ysolo por eso estudie como loco para el examen y lologre, entré!!Recuerdo mi primer día bajándome del camión enfrentedel estadio, cruzando insurgentes rumbo a arquitectura,más solo que nada, a enfrentar un reto que me dabapavor, golpear contra los cascos negros, pasar la
novatada, quien diría que un día yo sería uno de esoscascos y un veterano, era impensable en ese momento.Solo tenía 18 años y las voces que me decían queestaba muy chavo eran muchas pero no me importabapor qué por otro lado mi jefa ya era grande de edad ytambién tenía muy claro que después de terminar lacarrera tendría que rascarme con mis propia pulgas.Luego, de todo esto llegue al campo, correr en el campode novatos, con mi compadre Mario Revuelta hijohaciendo el show del bullying, desde entoncesmolestando a los coaches y yo sin poder creer queestaba entrenando en CU con el equipo que tantoadmire de niño; cuando nos juntaron con veteranos, el“Chino” Chang me volteaba a ver insistentemente, yodecía “este me va a madrear en las regaderas”, peroluego me confeso que era porque me veía tan chavitoque le daba lastima como me trataría mi capitán JaimeSuarez en la regadera. Me impactaba mucho el rayodel sol sobre la línea amarilla de los cascos, obvio el míono tenía nada, era simplemente negro y viejo, lo que letocaba a los novatos.De ahí vino la vorágine de momentos, mis novatadas yluego en las que me tocaba ser el manchado pero másque eso, mis entrañables amigos; todo sin querer seconvirtió en rutina y lugares familiares, de la facultad dederecho al gimnasio, del gimnasio a las quesadillas de
los viejitos, de ahí al servicio médico, a la bodega y aentrenar. Luego al comedor y cada juego, unaconsecuencia de la semana, la formula no cambia.Ahora todo eso son recuerdos, las eternas platicas deltema favorito (el FBA), las novatadas, las anécdotas deljuego anterior, pero ahora quedan los amigos, queda lafamilia formada a raíz de conocer a mi esposa en estemaravilloso deporte. Queda el recuerdo de mi madreque aunque nunca le entendió al juego, siempre me diotodo su apoyo, por suerte alcance a darle las gracias envida y la gratitud a mi hermano, mi querido hermano, porno haberse doblegado e insistir en que yo practicarasiempre el FBA.Ahora los Cóndores son una leyenda, una leyenda quetrato de mantener viva en el seno de mi familia, con miesposa Silvia que cada día me ayuda a recordarle anuestros hijos de dónde venimos y quiénes somos, enlas buenas y en las malas y mis hijos que aunque noalcanzan a entenderlo me ayudan a sostener misrecuerdos a sabiendas que ellos formarán su propiodestino sobre la base de la buena actuación, de lahonestidad, pero también del deseo y la determinaciónque implica tener una disciplina ejemplar en cada cosaque hagan. Eso me lo enseñaron mis coaches, MartínAcevedo, el Coach Diego, el Coach Alonso. Ahora porsuerte ya no hay grillas y al final solo buenos recuerdos.
El cuento que empieza en una niñez con muchossueños que se cumplieron en la Juventud, continúaahora con los recuerdos y la camaradería y si,podremos decir, que me quitaron mi jersey de losCóndores en noviembre de 1994 y vivimos felices porsiempre.Un abrazo fraternal a todos los Cóndores.
Acá estaremos en espera de tu Odisea como Cóndor dela UNAM, en este libro digital abierto al tiempo.Dedicado a tu descendencia. El Abuelo Tantor.
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