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Demian_HermannHesse

Published by Clara Delgadillo, 2023-06-06 16:04:57

Description: Demian_HermannHesse

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["\u2014Vivimos aqu\u00ed \u2014dijo Demian\u2014, ven pronto a vernos. Te esperamos. Feliz emprend\u00ed mi largo camino a casa en la noche fresca. Aqu\u00ed y all\u00e1 regresaban a sus casas estudiantes ruidosos y tambaleantes. Con frecuencia hab\u00eda sentido la discrepancia entre su absurda alegr\u00eda y mi vida solitaria, a veces con una sensaci\u00f3n de envidia y otras con sarcasmo. Pero nunca hab\u00eda sentido con tanta tranquilidad e intensidad lo poco que aquello me importaba, lo lejano y remoto que me resultaba aquel mundo. Me acord\u00e9 de algunos funcionarios de mi ciudad natal, se\u00f1ores de edad, honorables, que evocaban las juergas de sus a\u00f1os estudiantiles como si se tratara de un para\u00edso perdido y veneraban la \u201clibertad\u201d de aquellos a\u00f1os como pudieran hacer los poetas u otros rom\u00e1nticos con su infancia. \u00a1Por todas partes lo mismo! Por todas partes buscaban la \u201clibertad\u201d y la \u201cfelicidad\u201d en el pasado, de puro miedo a verse confrontados con su propia responsabilidad y con su propio camino. Pasaban unos a\u00f1os entre borracheras y juergas; luego se somet\u00edan y convert\u00edan en se\u00f1ores muy serios al servicio del Estado. S\u00ed, nuestra sociedad estaba corrupta; y esta estupidez estudiantil a\u00fan era menos est\u00fapida y peligrosa que otras muchas m\u00e1s. Cuando llegu\u00e9 a mi apartada casa y me met\u00ed en la cama estas ideas desaparecieron y todo mi pensamiento se concentr\u00f3 en la gran promesa que aquel d\u00eda me hab\u00eda deparado. Cuando yo quisiera, ma\u00f1ana mismo, ver\u00eda a la madre de Demian. \u00a1Que los estudiantes siguieran emborrach\u00e1ndose y tatu\u00e1ndose las caras, que el mundo estuviera corrupto y a punto de hundirse! \u00a1A m\u00ed 150 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","qu\u00e9 me importaba! Yo s\u00f3lo esperaba que mi destino viniera al encuentro en una nueva imagen. Dorm\u00ed profundamente hasta muy entrada la ma\u00f1ana. El nuevo d\u00eda amaneci\u00f3 para m\u00ed como uno de esos d\u00edas festivos y solemnes que no hab\u00eda vivido yo desde las Navidades en la infancia. Estaba lleno de profunda intranquilidad pero sin ning\u00fan miedo. Hab\u00eda comenzado un d\u00eda muy importante para m\u00ed; y ve\u00eda y sent\u00eda el mundo que me rodeaba como transformado, expectante, lleno de ideas y festivo. Hasta la suave lluvia de oto\u00f1o era bella, silenciosa y festiva, llena de m\u00fasica serena y alegre. Por primera vez en mi vida el mundo exterior coincid\u00eda perfectamente con mi mundo interior. Cuando esto sucede es fiesta para el alma y merece la pena vivir. Ninguna casa, ning\u00fan escaparate, ning\u00fan rostro en la calle me molestaba; todo era como ten\u00eda que ser, pero sin el aspecto vac\u00edo de lo cotidiano y acostumbrado: era naturaleza expectante, preparada respetuosamente a recibir al destino. As\u00ed hab\u00eda visto yo de ni\u00f1o el mundo en las ma\u00f1anas de las grandes fiestas, en Navidad y en Pascua. No cre\u00eda que el mundo pudiera ser a\u00fan tan hermoso. Me hab\u00eda acostumbrado a vivir replegado en m\u00ed mismo y me hab\u00eda hecho a la idea de que hab\u00eda perdido el sentido por lo que pasaba fuera, de que la p\u00e9rdida de los colores luminosos estaba inevitablemente unida a la p\u00e9rdida de la infancia y que hab\u00eda que pagar la libertad y madurez del alma con la renuncia a ese suave resplandor. Ahora descubr\u00eda emocionado que todo aquello hab\u00eda estado s\u00f3lo tapado y oscurecido y que era posible tambi\u00e9n, como hombre libre que 151 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","ha renunciado a la felicidad de la infancia, ver refulgir el mundo y disfrutar de la visi\u00f3n infantil. Lleg\u00f3 el momento en que me encontr\u00e9 de nuevo ante el jard\u00edn, en cuya puerta me hab\u00eda despedido de Max Demian la noche anterior. Detr\u00e1s de los altos y grises \u00e1rboles estaba escondida una casita, clara y acogedora; detr\u00e1s de una cristalera crec\u00edan plantas y flores, y por las ventanas se distingu\u00edan paredes oscuras con cuadros y librer\u00edas. La puerta se abr\u00eda directamente a un peque\u00f1o y c\u00e1lido saloncito. Una vieja criada con delantal blanco me introdujo y me quit\u00f3 el abrigo. Me dej\u00f3 solo en el saloncito. Mir\u00e9 en torno m\u00edo y en seguida me sent\u00ed trasladado a mi sue\u00f1o. Arriba, en la pared de madera oscura, sobre una puerta, colgado en un marco negro y protegido por un cristal un cuadro muy conocido para m\u00ed: el p\u00e1jaro con la cabeza amarilla de gavil\u00e1n, saliendo del cascar\u00f3n del mundo. Emocionado, permanec\u00ed inm\u00f3vil; sent\u00ed una extra\u00f1a alegr\u00eda mezclada con dolor, como si en ese momento todo lo que hab\u00eda hecho y vivido hasta ahora volviera a m\u00ed en forma de respuesta o consumaci\u00f3n. Como un rel\u00e1mpago pas\u00f3 ante mis ojos una multitud de im\u00e1genes: la casa paterna con el viejo escudo de piedra sobre el portal; Demian, a\u00fan un chiquillo, dibujando el escudo: yo mismo, tambi\u00e9n un ni\u00f1o, bajo la nefasta influencia de mi enemigo Kromer; yo de joven, en mi cuarto de colegial, dibujando en mi mesa el p\u00e1jaro de mis sue\u00f1os con el alma enredada en la red de sus propios hilos. Y todo lo vivido hasta este momento resonaba en mi interior, era aceptado, afirmado y aprobado. 152 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Con los ojos llenos de l\u00e1grimas contempl\u00e9 mi dibujo y me encontr\u00e9 leyendo en mi propia alma. Baj\u00e9 la mirada: bajo el dibujo del p\u00e1jaro, en el marco de la puerta abierta hab\u00eda aparecido una mujer alta, vestida de oscuro. Era ella. No fui capaz de articular ni una palabra. La hermosa y respetable dama me sonri\u00f3 con un rostro que, como el de su hijo, no ten\u00eda edad e irradiaba una viva voluntad. Su mirada era la m\u00e1xima realizaci\u00f3n, su saludo significaba el retorno al hogar. En silencio le tend\u00ed las manos. Ella las tom\u00f3 con manos firmes y c\u00e1lidas. \u2014Usted es Sinclair. En seguida le he reconocido. \u00a1Bienvenido! Su voz era grave y c\u00e1lida. Yo la beb\u00ed como un vino dulce y, levantando los ojos, los dej\u00e9 descansar en sus rasgos serenos, en los negros y profundos ojos, sobre la boca fresca y madura, sobre la frente aristocr\u00e1tica y despejada que llevaba el estigma. \u2014\u00a1Qu\u00e9 dichoso soy! \u2014le dije, y bes\u00e9 sus manos\u2014. Me parece haber estado toda mi vida de viaje y llegar ahora a mi patria. Ella sonri\u00f3 maternal. \u2014A la patria nunca se llega \u2014dijo amablemente\u2014. Pero cuando los caminos amigos se cruzan, todo el universo parece por un momento la patria anhelada. Expresaba as\u00ed lo que yo hab\u00eda sentido en mi camino hacia ella. Su voz y tambi\u00e9n sus palabras eran muy parecidas a las de su hijo y, sin embargo, diferentes. Todo en ella era m\u00e1s maduro, m\u00e1s c\u00e1lido y m\u00e1s natural. Pero lo mismo que Max nunca dio la impresi\u00f3n de ser un chico, tampoco ella parec\u00eda madre de un 153 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","hijo mayor: tan joven y dulce era el resplandor de su rostro y de su pelo, tan tersa y lisa era su piel dorada, tan floreciente su boca. Se ergu\u00eda ante mi m\u00e1s grandiosa que en mi sue\u00f1o; y en su proximidad era la felicidad, su mirada el cumplimiento de todas las promesas. Esta era, pues, la nueva imagen en la que se mostraba mi destino; no severa o desoladora, sino madura y sensual. No tom\u00e9 ninguna decisi\u00f3n, no hice ninguna promesa; hab\u00eda llegado a la meta, a un mirador desde el que el camino se mostraba amplio y maravilloso, dirigido hacia pa\u00edses de promisi\u00f3n, sombreado por los \u00e1rboles de la felicidad pr\u00f3xima, refrescado por cercanos jardines del placer. Ya pod\u00eda sucederme lo que fuera; era feliz de saber que esta mujer exist\u00eda en el mundo, feliz de beber su voz y respirar su proximidad. Que se convirtiera en madre, amada o diosa, no importaba, con tal de que existiera, con tal de que mi camino condujera cerca del suyo. Hizo un gesto hacia mi cuadro. \u2014Nunca le ha dado a nuestro Max una alegr\u00eda mayor que cuando le envi\u00f3 este cuadro \u2014dijo pensativa\u2014. Tambi\u00e9n a m\u00ed me alegr\u00f3. Le esper\u00e1bamos; y cuando lleg\u00f3 el cuadro, supimos que estaba ya de camino hacia nosotros. Cuando usted era un ni\u00f1o, Sinclair, vino mi hijo un d\u00eda del colegio y me dijo: hay un chico que lleva el estigma sobre la frente. Tiene que ser mi amigo. Era usted. No ha tenido un camino f\u00e1cil, pero nosotros confi\u00e1bamos en usted. Una vez, durante las vacaciones en casa, tuvo un encuentro con Max. Entonces tendr\u00eda usted unos diecis\u00e9is a\u00f1os. Max me lo cont\u00f3. 154 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Yo la interrump\u00ed: \u2014\u00a1Oh! \u00bfPor qu\u00e9 se lo ha dicho a usted? \u00a1Yo pasaba entonces el peor momento de mi vida! \u2014S\u00ed. Max me dijo: Sinclair tiene ahora que superar lo m\u00e1s dif\u00edcil. Est\u00e1 intentando refugiarse en la masa; hasta se ha convertido en cliente asiduo de las tabernas. Pero no lo conseguir\u00e1. Su estigma est\u00e1 escondido pero arde en secreto. \u00bfNo fue as\u00ed? \u2014\u00a1Oh, s\u00ed! As\u00ed fue exactamente. Entonces encontr\u00e9 a Beatrice y por fin apareci\u00f3 un gu\u00eda. Se llamaba Pistorius. Me di cuenta de por qu\u00e9 mi infancia hab\u00eda estado tan ligada a Max, de por qu\u00e9 no pod\u00eda liberarme de \u00e9l. Querida se\u00f1ora, querida madre, en aquellos d\u00edas cre\u00ed muchas veces que ten\u00eda que quitarme la vida. \u00bfEs el camino tan dif\u00edcil para todos? Me pas\u00f3 la mano por el pelo, suavemente como el aire. \u2014Siempre es dif\u00edcil nacer. Usted lo sabe; el p\u00e1jaro tiene que luchar por salir del cascar\u00f3n. Reflexione otra vez y preg\u00fantese: \u00bffue tan dif\u00edcil el camino? \u00bfFue s\u00f3lo dif\u00edcil? \u00bfNo fue tambi\u00e9n hermoso? \u00bfHubiera usted conocido uno m\u00e1s hermoso y m\u00e1s f\u00e1cil? Negu\u00e9 con la cabeza. \u2014Fue dif\u00edcil \u2014dije como en sue\u00f1os\u2014, fue dif\u00edcil hasta que apareci\u00f3 el sue\u00f1o. Ella asinti\u00f3 y me mir\u00f3 intensamente. \u2014S\u00ed, hay que encontrar el sue\u00f1o de cada uno, entonces el camino se hace f\u00e1cil. Pero no hay ning\u00fan sue\u00f1o eterno; a cada 155 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","sue\u00f1o le sustituye uno nuevo y no se debe intentar retener ninguno. Me sobrecog\u00ed profundamente. \u00bfEra aquello un aviso? \u00bfEra ya una advertencia? Pero no me importaba; estaba dispuesto a dejarme conducir por ella y no preguntar por la meta. \u2014No s\u00e9 \u2014dije\u2014 lo que ha de durar mi sue\u00f1o. Quisiera que fuera eterno. Bajo la imagen del p\u00e1jaro me ha salido a recibir el destino, como una madre, como una amada. A \u00e9l le pertenezco y a nadie m\u00e1s. \u2014Mientras su sue\u00f1o sea su destino, debe serle fiel \u2014concluy\u00f3 ella gravemente. Se apoder\u00f3 de m\u00ed la tristeza y el deseo ardiente de morir en aquella hora m\u00e1gica. Sent\u00ed brotar las l\u00e1grimas incontenibles y arrasadoras: \u00a1cu\u00e1nto tiempo hac\u00eda que no lloraba! Bruscamente me apart\u00e9 de ella, me acerqu\u00e9 a la ventana y mir\u00e9 con ojos ciegos por encima de las flores. A mi espalda o\u00ed su voz, tranquila y sin embargo tan llena de ternura, como un vaso de vino colmado hasta el borde. \u2014Sinclair, es usted un ni\u00f1o. Su destino le quiere. Un d\u00eda le pertenecer\u00e1 por completo, como usted lo sue\u00f1a, si usted le es fiel. Me hab\u00eda serenado y volv\u00ed de nuevo el rostro hacia ella. Me tendi\u00f3 la mano. \u2014Tengo unos pocos amigos \u2014dijo sonriendo\u2014, muy pocos amigos \u00edntimos que me llaman Frau Eva. Usted tambi\u00e9n me llamar\u00e1 as\u00ed, si quiere. 156 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Me condujo a la puerta, abri\u00f3 e hizo un gesto hacia el jard\u00edn. \u2014Ah\u00ed encontrar\u00e1 a Max. Bajo los altos \u00e1rboles permanec\u00ed aturdido y emocionado, no s\u00e9 si m\u00e1s despierto o m\u00e1s sumergido que nunca en mis sue\u00f1os. La lluvia goteaba suavemente de las ramas. Entr\u00e9 lentamente en el jard\u00edn, que se extend\u00eda a lo largo de la orilla del r\u00edo. Por fin encontr\u00e9 a Demian. Estaba en un peque\u00f1o cobertizo abierto, con el pecho descubierto, boxeando contra un saco de arena. Me detuve asombrado. Demian ten\u00eda un aspecto magnifico. El amplio pecho, la cabeza masculina y firme; los brazos levantados, con sus m\u00fasculos tensos, eran fuertes y potentes; los movimientos surg\u00edan de la cintura, los hombros y los brazos como fuentes. \u2014\u00a1Demian! \u2014exclam\u00e9\u2014. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo? \u00c9l ri\u00f3 alegremente. \u2014Me estoy entrenando. He prometido al peque\u00f1o japon\u00e9s una pelea, y \u00e9l es \u00e1gil como los gatos y naturalmente tan astuto como ellos. Pero no podr\u00e1 conmigo. Es una peque\u00f1a, muy peque\u00f1a, humillaci\u00f3n que le debo. Se puso la camisa y la chaqueta. \u2014\u00bfHas visto ya a mi madre? \u2014S\u00ed. Demian \u00a1qu\u00e9 madre m\u00e1s maravillosa tienes! \u00a1Frau Eva! El nombre le va perfectamente; \u00a1es como la madre de todas las criaturas! Me mir\u00f3 un momento a la cara, muy pensativo. 157 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","\u2014\u00bfYa conoces su nombre? Puedes estar orgulloso. Eres el primero a quien se lo ha dicho en el primer momento. Desde aquel d\u00eda empec\u00e9 a entrar y salir en la casa como un hijo y un hermano, pero tambi\u00e9n como un enamorado. Cuando cerraba la verja detr\u00e1s de m\u00ed, cuando ve\u00eda aparecer a lo lejos los altos \u00e1rboles del jard\u00edn, me sent\u00eda rico y dichoso. Fuera quedaba la \u201crealidad\u201d: las calles y las casas, los hombres y las instituciones, las bibliotecas y las aulas; dentro, sin embargo, reinaba el amor y el alma, el cuento maravilloso y el sue\u00f1o. Pero no viv\u00edamos en absoluto cerrados al mundo; a menudo viv\u00edamos en nuestros pensamientos y conversaciones en medio de \u00e9l, s\u00f3lo que en otro campo: no est\u00e1bamos separados de la mayor\u00eda por barreras, sino por una manera diferente de ver las cosas. Nuestra labor era formar una isla dentro del mundo, quiz\u00e1 dar ejemplo, en todo caso vivir la anunciaci\u00f3n de otra posibilidad de vida. Yo, solitario tanto tiempo, conoc\u00ed la comuni\u00f3n que es posible entre seres que han conocido la completa soledad. Nunca m\u00e1s me sent\u00ed atra\u00eddo a los banquetes de los dichosos, ni a las fiestas de los alegres; nunca m\u00e1s tuve envidia o nostalgia de la amistad de los dem\u00e1s. Y, lentamente, fui iniciado en el misterio de los que llevan \u201cel estigma.\u201d Nosotros, los marcados, parec\u00edamos con raz\u00f3n extra\u00f1os, incluso locos y peligrosos. Hab\u00edamos despertado, o est\u00e1bamos despertando, y nuestro empe\u00f1o estaba dirigido a una mayor conciencia; mientras que el empe\u00f1o y la b\u00fasqueda de los dem\u00e1s iba a subordinar, cada vez con m\u00e1s fuerza, sus opiniones, ideales y deberes, su vida y su felicidad, a los del reba\u00f1o. 158 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Tambi\u00e9n entre aquellos hab\u00eda empe\u00f1o, y fuerza y grandeza. Pero mientras nosotros, los marcados, cre\u00edamos representar la voluntad de la naturaleza hacia lo nuevo, individual y futuro, los dem\u00e1s viv\u00edan en una voluntad de permanencia. Para ellos la humanidad \u2014a la que quer\u00edan con la misma fuerza que nosotros\u2014 era algo acabado que hab\u00eda que conservar y proteger. Para nosotros, en cambio, la humanidad era un futuro lejano hacia el que todos nos mov\u00edamos, cuya imagen nadie conoc\u00eda, cuyas leyes no estaban escritas en ninguna parte. Adem\u00e1s de Frau Eva, Max y yo, pertenec\u00edan a nuestro c\u00edrculo, m\u00e1s o menos \u00edntimamente, otros que tambi\u00e9n buscaban. Algunos iban por caminos determinados y ten\u00edan metas especiales. Entre ellos hab\u00eda astr\u00f3logos y cabalistas, tambi\u00e9n un disc\u00edpulo de Tolstoi, y toda clase de seres sensibles, t\u00edmidos y vulnerables, adeptos a nuevas sectas, practicantes de ejercicios indios y vegetarianos. Con ellos no ten\u00edamos espiritualmente nada en com\u00fan, excepto el respeto que cada uno tributaba al sue\u00f1o vital de su semejante. Estaban m\u00e1s cerca de nosotros los que investigaban en el pasado el af\u00e1n de la humanidad en busca de dioses y nuevos ideales. Estos tra\u00edan libros, nos traduc\u00edan textos antiguos, nos ense\u00f1aban reproducciones de viejos s\u00edmbolos y mitos, y tambi\u00e9n c\u00f3mo todo el patrimonio ideal de la humanidad hasta nuestros d\u00edas hab\u00eda consistido en sue\u00f1os subconscientes, en sue\u00f1os en los que la humanidad segu\u00eda a tientas las intuiciones de sus posibilidades futuras. As\u00ed recorrimos el maravilloso y multiforme laberinto de dioses de la antig\u00fcedad hasta los albores del amanecer cristiano. Conocimos las confesiones de los solitarios y las 159 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","transformaciones de las religiones en la transmisi\u00f3n de un pueblo a otro. De todo lo que fuimos reuniendo result\u00f3 una cr\u00edtica de nuestro tiempo y de la Europa actual, que con un esfuerzo tremendo hab\u00eda dado al hombre nuevas y poderosas armas pero que hab\u00eda ca\u00eddo por fin en una profunda y estremecedora desolaci\u00f3n del esp\u00edritu. Hab\u00eda ganado el mundo pero hab\u00eda perdido su alma en la empresa. Tambi\u00e9n hab\u00eda defensores y adeptos de determinadas creencias y doctrinas. Hab\u00eda budistas que quer\u00edan convertir a Europa, disc\u00edpulos de Tolstoi y de otras confesiones. Nosotros, en nuestro c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo, escuch\u00e1bamos todo y acept\u00e1bamos estas doctrinas simplemente como s\u00edmbolos. Nosotros, los marcados, no deb\u00edamos preocuparnos por la estructuraci\u00f3n del porvenir. Cada confesi\u00f3n, cada doctrina salvadora, nos parec\u00eda de antemano muerta y sin sentido. S\u00f3lo conceb\u00edamos como deber y destino el que cada cual llegara a ser \u00e9l mismo, que viviera entregado tan por completo a la fuerza de la naturaleza en \u00e9l activa que el destino incierto le encontrara preparado para todo, trajera lo que trajera. Present\u00edamos, claramente expresado o no, que se aproximaba ya una nueva aurora y un derrumbamiento de lo presente. Demian me dec\u00eda a veces: \u2014Lo que se avecina es inimaginable. El alma de Europa es un animal que ha estado atado demasiado tiempo. Cuando est\u00e9 libre, sus primeros movimientos no ser\u00e1n los m\u00e1s amables. Pero los caminos y los rodeos carecen de importancia con tal de que salga a la luz del d\u00eda la verdadera miseria del alma que ha sido 160 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","negada y ha estado adormecida durante tanto y tanto tiempo. Ese ser\u00e1 nuestro momento; entonces nos necesitar\u00e1n no como gu\u00edas o nuevos legisladores \u2014porque nosotros no viviremos las nuevas leyes\u2014 sino como seres dispuestos a seguir y a acudir donde el destino nos reclame. Mira, todos los hombres son capaces de hacer lo incre\u00edble cuando est\u00e1n amenazados sus ideales. Pero ninguno est\u00e1 dispuesto cuando se presenta un nuevo ideal, un nuevo movimiento de expansi\u00f3n quiz\u00e1 peligroso y misterios. Los pocos que estaremos preparados seremos nosotros. Por eso estamos marcados, como estaba marcado Ca\u00edn, para despertar miedo y odio y sacar a la humanidad de su id\u00edlica estrechez hacia lejan\u00edas de peligro. Todos los hombres que han influido en el curso de la humanidad fueron, sin excepci\u00f3n, capaces y eficaces porque estaban dispuestos a aceptar el destino. Lo mismo Mois\u00e9s que Buda, Napole\u00f3n o Bismarck. Nadie puede elegir la corriente a la que sirve ni el centro desde el que es gobernado. Si Bismarck hubiera comprendido a los socialdem\u00f3cratas y se hubiera amoldado a ellos, hubiese sido un hombre sabio, pero no un hombre del destino. As\u00ed pas\u00f3 con Napole\u00f3n, C\u00e9sar, Loyola, \u00a1con todos! Hay que imaginarse todo esto desde un punto de vista ideol\u00f3gico e hist\u00f3rico. Cuando las transformaciones de la corteza terrestre arrojaron a los animales acu\u00e1ticos a la tierra y a los animales terrestres a las aguas, fueron los ejemplares preparados a aceptar el destino los que pudieron amoldarse a lo nuevo e inesperado y salvar as\u00ed su especie. No sabemos si tales ejemplares eran los que antes hab\u00edan destacado como conservadores o, por el contrario, como originales y 161 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","revolucionarios. Estaban preparados y por eso salvaron su especie para nuevas evoluciones. Eso es lo que sabemos. Por eso queremos estar preparados. Frau Eva asist\u00eda con frecuencia a estas conversaciones pero nunca hablaba de esta forma. Era para cada uno de nosotros, cuando exterioriz\u00e1bamos nuestros pensamientos, un oyente atento, un eco lleno de confianza, de comprensi\u00f3n; parec\u00eda que todos los pensamientos manaban de ella y volv\u00edan a ella. Estar a su lado, o\u00edr de vez en cuando su voz y participar en la atm\u00f3sfera de madurez y espiritualidad que la rodeaba era para m\u00ed la felicidad. Ella notaba en seguida cu\u00e1ndo se produc\u00eda en mi un cambio, una confusi\u00f3n o una renovaci\u00f3n. Me parec\u00eda que los sue\u00f1os que yo ten\u00eda al dormir eran inspiraciones suyas. Muchas veces se los contaba y le resultaban comprensibles y naturales; no hab\u00eda dificultades que ella no siguiera con su clara intuici\u00f3n. Durante un tiempo tuve sue\u00f1os que eran como reproducciones de nuestras conversaciones del d\u00eda. So\u00f1aba que todo el mundo estaba revolucionado y que yo, solo o con Demian, esperaba tenso el gran destino. Este permanec\u00eda oculto pero llevaba los rasgos de Frau Eva: ser elegido o rechazado por ella era el destino. A veces me dec\u00eda sonriente: \u2014Su sue\u00f1o no est\u00e1 completo, Sinclair, ha olvidado usted lo mejor. 162 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Y pod\u00eda suceder que yo volviera a recordar nuevos fragmentos y no pudiera comprender c\u00f3mo antes los hab\u00eda olvidado. De vez en cuando me sent\u00eda inquieto y los deseos me atormentaban. Cre\u00eda no poder resistir verla junto a m\u00ed sin estrecharla entre mis brazos. Tambi\u00e9n esto lo notaba en seguida. Una vez estuve varios d\u00edas sin aparecer; por fin volv\u00ed confuso y ella me condujo a un lado y me dijo: \u2014No debe usted entregarse a deseos en los que no cree. S\u00e9 lo que desea. Pero tiene que saber renunciar a esos deseos o desearlos de verdad. Cuando llegue a pedir con la plena seguridad de que su deseo va a ser cumplido, \u00e9ste ser\u00e1 satisfecho. Sin embargo, usted desea y al mismo tiempo se arrepiente de ello con miedo. Hay que superar eso. Voy a contarle una historia. Y me cont\u00f3 la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tend\u00eda sus brazos hacia ella, so\u00f1aba con ella y le dirig\u00eda todos sus pensamientos. Pero sab\u00eda, o cre\u00eda saber, que una estrella no puede ser abrazada por un ser humano. Cre\u00eda que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construy\u00f3 todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habr\u00eda de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sue\u00f1os se concentraban en la estrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasi\u00f3n dio unos pasos hacia adelante y se lanz\u00f3 al vac\u00edo, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pens\u00f3 que era imposible y cay\u00f3 a la playa destrozado. 163 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","No hab\u00eda sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realizaci\u00f3n de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella. \u2014El amor no debe pedir \u2014dijo\u2014, ni tampoco exigir. Ha de tener la fuerza de encontrar en s\u00ed mismo la certeza. En ese momento ya no se siente atra\u00eddo, sino que atrae \u00e9l mismo. Sinclair: su amor se siente atra\u00eddo por m\u00ed. El d\u00eda que me atraiga a s\u00ed, acudir\u00e9. No quiero hacer regalos. Quiero ser ganada. Un tiempo despu\u00e9s me cont\u00f3 otra historia. Se trataba de un enamorado que amaba sin esperanza. Se refugi\u00f3 por completo en su coraz\u00f3n y crey\u00f3 que se abrasaba de amor. El mundo a su alrededor desapareci\u00f3; ya no ve\u00eda el azul del cielo ni el bosque verde; el arroyo ya no murmuraba, su arpa no sonaba; todo se hab\u00eda hundido, quedando \u00e9l pobre y desdichado. Su amor, sin embargo, crec\u00eda; y prefiri\u00f3 morir y perecer a renunciar a la hermosa mujer que amaba. Entonces se dio cuenta de que su amor hab\u00eda quemado todo lo dem\u00e1s, de que tomaba fuerza y empezaba a ejercer su poderosa atracci\u00f3n sobre la hermosa mujer, que tuvo que acudir a su lado. Cuando estuvo ante \u00e9l, que la esperaba con los brazos abiertos, vio que estaba transformada por completo; y, sobrecogido, sinti\u00f3 y vio que hab\u00eda atra\u00eddo hacia s\u00ed a todo el mundo perdido. Ella se acerc\u00f3 y se entreg\u00f3 a \u00e9l: el cielo, el bosque, el arroyo, todo le sali\u00f3 al encuentro con nuevos colores frescos y maravillosos; ahora le pertenec\u00eda, hablaba su lenguaje. Y en vez de haber ganado solamente una mujer, ten\u00eda el mundo entero entre sus brazos y cada estrella del firmamento ard\u00eda en \u00e9l y refulg\u00eda gozosamente 164 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","en su alma. Hab\u00eda amado y, a trav\u00e9s del amor, se hab\u00eda encontrado a s\u00ed mismo. La mayor\u00eda ama para perderse. Mi amor hacia Frau Eva era el \u00fanico sentido de mi vida. Pero ella cambiaba cada d\u00eda. A veces cre\u00eda sentir con seguridad que no era su persona por la que se sent\u00eda atra\u00edda mi alma, sino que ella era un s\u00edmbolo de mi propio interior que me conduc\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s hacia m\u00ed mismo. A menudo o\u00eda palabras de ella que me parec\u00edan respuestas de mi subconsciente a preguntas acuciantes que me atormentaban. Hab\u00eda momentos en los que me devoraba el deseo y besaba los objetos que hab\u00edan tocado sus manos. Y lentamente fueron superponi\u00e9ndose el amor sensual y el amor espiritual, la realidad y el s\u00edmbolo. Pod\u00eda suceder que en mi habitaci\u00f3n pensara en ella con tranquila intensidad y sintiera su mano en mi mano y sus labios en los m\u00edos. Otras veces estaba con ella, miraba su rostro, le hablaba, escuchaba su voz y no sab\u00eda si era realidad o sue\u00f1o. Comenc\u00e9 a intuir de qu\u00e9 modo se puede poseer un amor eternamente. A veces, leyendo un libro, descubr\u00eda una nueva idea; era como un beso de Frau Eva. Me acariciaba el pelo y me dedicaba una sonrisa c\u00e1lida y perfumada, y yo ten\u00eda la misma sensaci\u00f3n de haber dado en m\u00ed un paso adelante. Todo lo que me era importante y definitivo, adquir\u00eda su figura. Ella pod\u00eda transformarse en cada uno de mis pensamientos, y cada uno de mis pensamientos en ella. Hab\u00eda temido las vacaciones de Navidad, que pas\u00e9 en casa de mis padres, porque cre\u00eda que iba a ser un tormento vivir dos semanas enteras lejos de Frau Eva. Pero no lo fue. Era una 165 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","delicia estar en casa y pensar en ella. Cuando volv\u00ed a H. pas\u00e9 a\u00fan dos d\u00edas sin ir a su casa para disfrutar de aquella seguridad e independencia de su presencia f\u00edsica. Tambi\u00e9n ten\u00eda sue\u00f1os en los que mi uni\u00f3n con ella se realizaba en nuevas formas simb\u00f3licas. Ella era un mar en el que yo desembocaba. Era una estrella y yo otra que caminaba hacia ella; y nos encontr\u00e1bamos, nos sent\u00edamos atra\u00eddos mutuamente, permanec\u00edamos juntos, girando dichosamente el uno en torno al otro en \u00f3rbitas pr\u00f3ximas y arm\u00f3nicas. Cuando volv\u00ed a verla, le relat\u00e9 este sue\u00f1o. \u2014El sue\u00f1o es hermoso \u2014dijo tranquilamente\u2014, h\u00e1galo realidad. Ya casi en la primavera hubo un d\u00eda que nunca olvidar\u00e9. Entr\u00e9 en el sal\u00f3n; una ventana estaba abierta y en el aire tibio flotaba el pesado perfume de los jacintos. Como no vi a nadie, sub\u00ed por la escalera a la habitaci\u00f3n de Max Demian. Llam\u00e9 suavemente a la puerta y entr\u00e9 sin esperar respuesta, como acostumbraba a hacer. La habitaci\u00f3n estaba oscura, las cortinas cerradas. La puerta del cuartito en el que Max Demian hab\u00eda instalado un laboratorio qu\u00edmico estaba abierta. Desde all\u00ed llegaba la luz clara y blanca del sol primaveral a trav\u00e9s de las nubes. Yo cre\u00ed que no hab\u00eda nadie y corr\u00ed las cortinas. Vi a Max Demian sentado en un taburete, cerca de la ventana tapada, acurrucado y extra\u00f1amente transformado. Como un rayo me traspas\u00f3 la idea de que ya lo hab\u00eda visto otra vez. Sus brazos pend\u00edan inm\u00f3viles, las manos descansaban sobre su regazo; su rostro, echado ligeramente hacia adelante, con los ojos fijos, estaba 166 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","vac\u00edo y muerto; en sus pupilas brillaba un peque\u00f1o y duro reflejo, como un pedazo de cristal. La cara p\u00e1lida estaba ensimismada y sin otra expresi\u00f3n que la de una tremenda rigidez. Parec\u00eda la m\u00e1scara milenaria de un animal en el portal de un templo. No parec\u00eda respirar. Los recuerdos me inundaron; as\u00ed, exactamente as\u00ed, le hab\u00eda visto ya una vez, hac\u00eda muchos a\u00f1os, cuando yo a\u00fan era un chico. Como ahora, sus ojos estaban vueltos hacia dentro, sus manos inm\u00f3viles, una junto a otra, una mosca le hab\u00eda paseado por la cara. Y entonces, hac\u00eda quiz\u00e1 seis a\u00f1os, hab\u00eda tenido el mismo aspecto, tan joven y tan intemporal; ni un rasgo de su cara era hoy diferente. Sobrecogido por un repentino miedo, sal\u00ed de la habitaci\u00f3n y baj\u00e9 las escaleras. En el sal\u00f3n encontr\u00e9 a Frau Eva. Estaba p\u00e1lida y parec\u00eda cansada; nunca la hab\u00eda visto as\u00ed. Una sombra pas\u00f3 por la ventana, y el sol blanquecino e hiriente desapareci\u00f3 de pronto. \u2014Estuve en la habitaci\u00f3n de Max \u2014musit\u00e9 agitado\u2014, \u00bfha sucedido algo? Est\u00e1 dormido o ensimismado, no lo s\u00e9. Ya le he visto una vez as\u00ed. \u2014No le habr\u00e1 despertado, \u00bfverdad? \u2014pregunt\u00f3 inquieta. \u2014No, no me ha o\u00eddo. Volv\u00ed a salir en seguida. Frau Eva, d\u00edgame, \u00bfqu\u00e9 le pasa? Ella se pas\u00f3 la mano por la frente. \u2014Est\u00e9 tranquilo, Sinclair, no le pasa nada. Se ha retirado. No tardar\u00e1 en volver. 167 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Se puso en pie y sali\u00f3 al jard\u00edn, a pesar de que empezaba a llover. Intu\u00ed que no deb\u00eda acompa\u00f1arla. Permanec\u00ed en el sal\u00f3n, dando paseos de arriba abajo en medio del perfume embriagador de los jacintos, contemplando el dibujo de mi p\u00e1jaro sobre la puerta y respirando con angustia la siniestra sombra que llenaba esta ma\u00f1ana toda la casa. \u00bfQu\u00e9 era? \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado? Frau Eva volvi\u00f3 pronto. Las gotas de lluvia brillaban en su pelo negro. Se sent\u00f3 en su sill\u00f3n. El cansancio la inundaba. Me acerqu\u00e9 a ella; me inclin\u00e9 y bes\u00e9 las gotas que temblaban en su pelo. Sus ojos estaban claros y serenos, pero las gotas me supieron a l\u00e1grimas. \u2014\u00bfQuiere que vaya a ver c\u00f3mo est\u00e1? \u2014murmur\u00e9. Ella sonri\u00f3 d\u00e9bilmente. \u2014No sea usted ni\u00f1o, Sinclair \u2014me amonest\u00f3 en voz alta, como para romper el sortilegio\u2014. V\u00e1yase ahora y vuelva m\u00e1s tarde. Ahora no puedo hablar con usted. Me fui hacia las monta\u00f1as, alej\u00e1ndome de la casa y de la ciudad. La lluvia fina y oblicua me daba en la cara; las nubes pasaban muy bajas y pesadas, como bajo la presi\u00f3n del miedo. En el valle no se mov\u00eda el aire; en las alturas parec\u00eda que estaba desatada la tormenta. De vez en cuando, el sol romp\u00eda descolorido y cegador entre las nubes grises. Entonces apareci\u00f3 sobre el cielo una nube ligera y amarilla; se agolp\u00f3 contra el muro de nubarrones grises; y en pocos momentos el viento form\u00f3 con el amarillo y el azul una imagen, un gigantesco p\u00e1jaro, que se despegaba del caos azul y 168 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","desaparec\u00eda con amplios aletazos en el cielo. En ese momento se desencaden\u00f3 la tormenta y la lluvia cay\u00f3 a torrentes mezclada con granizo. Un trueno breve, inveros\u00edmil y terrible, crepit\u00f3 sobre el paisaje azotado; un poco m\u00e1s tarde volvi\u00f3 a romper el sol y sobre las cercanas monta\u00f1as, m\u00e1s all\u00e1 del bosque marr\u00f3n, brill\u00f3 mortecina e irreal la p\u00e1lida nieve. Cuando volv\u00ed al cabo de unas horas a casa, mojado y despeinado, el mismo Demian me abri\u00f3 la puerta. Me condujo a su habitaci\u00f3n; en el laboratorio ard\u00eda una llama de gas; hab\u00eda papeles en desorden. Parec\u00eda haber trabajado. \u2014Si\u00e9ntate \u2014me invit\u00f3\u2014, estar\u00e1s cansado. Ha hecho un tiempo horrible. Se ve que has dado un buen paseo. Ahora traen el t\u00e9. \u2014Hoy sucede algo \u2014coment\u00e9 vacilante\u2014, no puede ser s\u00f3lo la peque\u00f1a tormenta. Me mir\u00f3 inquisitivamente: \u2014 \u00bfHas visto algo? \u2014S\u00ed. Vi durante un instante claramente una imagen en las nubes. \u2014\u00bfQu\u00e9 imagen? \u2014Era un p\u00e1jaro. \u2014\u00bfEl gavil\u00e1n? \u00bfSeguro? \u00bfEl p\u00e1jaro de los sue\u00f1os? \u2014S\u00ed. Era mi gavil\u00e1n. Era amarillo y gigantesco y desapareci\u00f3 volando en el cielo azul. Demian respir\u00f3 hondamente. Llamaron a la puerta. La vieja criada trajo el t\u00e9. 169 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","\u2014S\u00edrvete, Sinclair, por favor. No has visto el p\u00e1jaro por casualidad, \u00bfverdad? \u2014\u00bfPor casualidad? \u00bfSe ven acaso esas cosas por casualidad? \u2014No. Significa algo. \u00bfSabes qu\u00e9? \u2014No. Presiento que significa conmoci\u00f3n, un paso adelante en el destino. Creo que nos ata\u00f1e a todos. Demian paseaba agitado de un lado a otro. \u2014Un paso en el destino \u2014exclam\u00f3\u2014. Lo mismo he so\u00f1ado yo esta noche; y mi madre tuvo ayer un presentimiento que le dec\u00eda lo mismo. Yo he so\u00f1ado que sub\u00eda por una escalera, a lo largo de un tronco o de una torre. Al llegar arriba vi el pa\u00eds en llamas; era una gran llanura con ciudades y pueblos. A\u00fan no te lo puedo explicar del todo, no lo veo muy claro. \u2014\u00bfY ese sue\u00f1o lo refieres a ti? \u2014pregunt\u00e9. \u2014\u00bfA m\u00ed? Pues claro. Nadie sue\u00f1a cosas que no se refieren a \u00e9l. Pero no me ata\u00f1e a m\u00ed solo, tienes raz\u00f3n. Yo distingo bien los sue\u00f1os que me anuncian movimientos de mi alma y los otros, muy raros, en los que se presagia el destino de toda la humanidad. He tenido pocas veces sue\u00f1os de \u00e9stos, y nunca uno del que pudiera decir que ha sido una profec\u00eda y que se haya cumplido. Las interpretaciones son demasiado vagas. Pero de una cosa s\u00ed estoy seguro. He so\u00f1ado algo que no s\u00f3lo me ata\u00f1e a m\u00ed. Porque es semejante a otros sue\u00f1os antiguos que he tenido y de los que es continuaci\u00f3n. De \u00e9stos, Sinclair, brotan los presentimientos, de que ya te he hablado. Que nuestro mundo est\u00e1 corrupto, ya lo sabemos; esto no ser\u00eda un motivo 170 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","suficiente para profetizarle su destrucci\u00f3n o algo parecido. Pero desde hace varios a\u00f1os he tenido sue\u00f1os de los que he sacado la conclusi\u00f3n o el presentimiento \u2014o como quieras llamarlo\u2014 que me hacen intuir que se acerca la destrucci\u00f3n de un mundo viejo. Primero fueron atisbos imprecisos y lejanos; pero cada vez se han ido haciendo m\u00e1s concisos y potentes. A\u00fan no s\u00e9 m\u00e1s que se avecina algo grande y terrible que me concierne. Sinclair, vamos a vivir lo que hemos discutido m\u00e1s de una vez. El mundo quiere renovarse. Huele a muerte. No hay nada nuevo sin la muerte. Es m\u00e1s terrible de lo que yo hab\u00eda pensado. Le mir\u00e9 aterrado. \u2014\u00bfNo me puedes contar el final de tu sue\u00f1o? \u2014pregunt\u00e9 t\u00edmidamente. Sacudi\u00f3 la cabeza. \u2014No. La puerta se abri\u00f3 y entr\u00f3 Frau Eva. \u2014\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is ah\u00ed? \u00a1No ir\u00e9is a estar tristes! Ten\u00eda un aspecto fresco y nada fatigado. Demian le sonri\u00f3 y ella se acerc\u00f3 a nosotros como la madre a los ni\u00f1os asustados. \u2014Tristes, no, madre; s\u00f3lo hemos meditado un poco sobre los nuevos signos. Pero no tienen que preocuparnos. Lo que tenga que venir, vendr\u00e1 de pronto; y entonces sabremos lo que necesitamos saber. Me sent\u00eda muy mal; y cuando me desped\u00ed y atraves\u00e9 solo el sal\u00f3n, el perfume de los jacintos me pareci\u00f3 marchito, ins\u00edpido y f\u00fanebre. Una sombra se hab\u00eda cernido sobre nosotros. 171 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","8. El principio del fin Consegu\u00ed quedarme a\u00fan durante el verano en H. En vez de permanecer en la casa, pas\u00e1bamos el d\u00eda en el jard\u00edn, junto al r\u00edo. El japon\u00e9s, que por cierto hab\u00eda perdido la pelea con Demian, se hab\u00eda marchado; tambi\u00e9n el disc\u00edpulo de Tolstoi faltaba. Demian ten\u00eda ahora un caballo y sal\u00eda a montar todos los d\u00edas con asiduidad. Yo estaba a menudo con su madre, a solas. A veces me asombraba la paz de mi vida. Estaba tan acostumbrado a estar solo, a renunciar, a debatirme trabajosamente con mis penas, que estos meses en H. me parec\u00edan una isla de ensue\u00f1o en la que me estaba permitido vivir tranquilo y como hechizado entre cosas y sentimientos bellos y agradables. Sent\u00eda que aquello era el preludio de la nueva comunidad superior en que nosotros pens\u00e1bamos. Pero poco a poco me fue invadiendo la tristeza ante tanta felicidad, pues comprend\u00eda que no pod\u00eda ser duradera. No me estaba concedido vivir en la abundancia y el placer; mi destino, era la pena y la inquietud. Sab\u00eda que un d\u00eda despertar\u00eda de aquellos hermosos sue\u00f1os de amor y volver\u00eda a estar solo, completamente solo en el mundo fr\u00edo de los dem\u00e1s, donde me esperaba la soledad y la lucha, y no la paz y la concordia. Entonces me acercaba con ternura redoblada a Frau Eva, dichoso de que mi destino a\u00fan tuviera aquellos hermosos y serenos rasgos. Las semanas de verano pasaron r\u00e1pida y ligeramente. El semestre se aproximaba a su fin. La despedida 172 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","era inminente; no deb\u00eda pensar en ella y tampoco lo hac\u00eda, disfrutando, por el contrario, de los maravillosos d\u00edas como la mariposa de la flor. Aquello hab\u00eda sido mi \u00e9poca de felicidad, la primera realizaci\u00f3n plena de mi vida y mi acogida en aquella uni\u00f3n; \u00bfqu\u00e9 vendr\u00eda despu\u00e9s? Tendr\u00eda que volver a luchar, a sufrir nostalgias, a estar solo. En uno de aquellos d\u00edas sent\u00ed con tanta fuerza este presentimiento que mi amor a Frau Eva ardi\u00f3, de pronto, en llamas dolorosas. \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 pronto dejar\u00eda de verla, de o\u00edr su paso firme y bueno por la casa, de encontrar sus flores sobre mi mesa! \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda conseguido? \u00a1Hab\u00eda so\u00f1ado y me hab\u00eda mecido en aquel bienestar, en vez de luchar por ella y atraerla a m\u00ed para siempre! Todo lo que ella me hab\u00eda dicho hasta aquel momento sobre el verdadero amor me vino a la memoria: mil palabras sutiles levemente amonestadoras, mil llamadas veladas, quiz\u00e1 promesas. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda hecho yo con ellas? \u00a1Nada! \u00a1Nada! Me plant\u00e9 en medio de mi habitaci\u00f3n, concentr\u00e9 toda mi conciencia y pens\u00e9 en Frau Eva. Quer\u00eda concentrar las fuerzas de mi alma para hacerle sentir mi amor, para atraerla hacia m\u00ed. Ten\u00eda que venir y desear mi abrazo; mi beso ten\u00eda que explorar insaciable sus labios maduros de amor. Permanec\u00ed en tensi\u00f3n hasta que empec\u00e9 a quedarme fr\u00edo desde las puntas de los dedos. Sent\u00eda que irradiaba fuerza. Por un momento algo se contrajo fuerte e intensamente en mi interior, algo claro y fr\u00edo. Tuve por un momento la sensaci\u00f3n de llevar un cristal en el coraz\u00f3n y supe que aquello era mi yo. El fr\u00edo me 173 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","inund\u00f3 el pecho. Al despertar del tremendo esfuerzo, not\u00e9 que algo se acercaba. Estaba muy fatigado, pero dispuesto a ver entrar a Frau Eva en la habitaci\u00f3n, ardiente y radiante. Se oy\u00f3 el galope de un caballo a lo largo de la calle, son\u00f3 cercano y duro, ces\u00f3 de pronto. Me precipit\u00e9 a la ventana. Abajo Demian bajaba de su caballo. Baj\u00e9 corriendo: \u2014\u00bfQu\u00e9 sucede, Demian? \u00bfNo le habr\u00e1 pasado nada a tu madre? No escuch\u00f3 mis palabras. Estaba muy p\u00e1lido y el sudor le corr\u00eda a ambos lados de la frente, sobre las mejillas. At\u00f3 las riendas de su caballo sudoroso a la verja del jard\u00edn, me cogi\u00f3 del brazo y ech\u00f3 a andar conmigo calle abajo. \u2014\u00bfSabes ya lo que ha pasado? Yo no sab\u00eda nada. Demian me apret\u00f3 el brazo y volvi\u00f3 el rostro hacia m\u00ed con una extra\u00f1a mirada, oscura y compasiva. \u2014S\u00ed, amigo, la cosa va a estallar. Ya sabes que hay graves tensiones con Rusia... \u2014\u00a1Qu\u00e9! \u00bfHay guerra? Nunca cre\u00ed que fuera a ocurrir. Demian hablaba muy bajo, aunque no hab\u00eda nadie en los alrededores. \u2014A\u00fan no se ha declarado. Pero hay guerra. Seguro. Desde aquel d\u00eda no te he vuelto a molestar con mis visiones, pero ya he tenido tres nuevos avisos. As\u00ed que no ser\u00e1 el fin del mundo, ni un terremoto, ni una revoluci\u00f3n. Ser\u00e1 la guerra. \u00a1Ya ver\u00e1s qu\u00e9 impacto! La gente estar\u00e1 entusiasmada, todos est\u00e1n deseando empezar a matar. Tan ins\u00edpida les resulta la vida. Pero ver\u00e1s, 174 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Sinclair, c\u00f3mo esto es s\u00f3lo el principio. Seguramente ser\u00e1 una gran guerra, una guerra monstruosa. Pero tambi\u00e9n ser\u00e1 s\u00f3lo el principio. Lo nuevo empieza, y lo nuevo ser\u00e1 terrible para los que est\u00e1n apegados a lo viejo. \u00bfQu\u00e9 vas a hacer? Yo estaba consternado; todo aquello me sonaba extra\u00f1o e inveros\u00edmil. \u2014No s\u00e9. \u00bfY t\u00fa? Se encogi\u00f3 de hombros. \u2014En cuanto movilicen, me incorporar\u00e9. Soy oficial. \u2014\u00bfT\u00fa? \u00a1No lo sab\u00eda! \u2014S\u00ed. Fue una de mis adaptaciones. Ya sabes que nunca me gusto llamar la atenci\u00f3n y que siempre me he esforzado en ser correcto. Creo que dentro de ocho d\u00edas estar\u00e9 en el frente. \u2014\u00a1Dios m\u00edo! \u2014No tienes que tomarlo por la tremenda. En el fondo no me va a hacer ninguna gracia ordenar que disparen sobre seres vivos, pero eso no tiene importancia. Ahora todos entraremos en la gran rueda. T\u00fa tambi\u00e9n. Te llamar\u00e1n a filas. \u2014\u00bfY tu madre, Demian? Ahora volv\u00ed a acordarme de lo que hab\u00eda pasado un cuarto de hora antes. \u00a1C\u00f3mo se hab\u00eda transformado el mundo! Hab\u00eda concentrado todas mis fuerzas para conjurar la imagen m\u00e1s dulce; y ahora, de pronto, el destino me sal\u00eda al encuentro tras una m\u00e1scara amenazadora y terrible. 175 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","\u2014\u00bfMi madre? \u00a1Ah! Por ella no tenemos que preocuparnos. Est\u00e1 segura, m\u00e1s segura que nadie en este momento sobre el planeta. \u00bfTanto la quieres? \u2014\u00bfLo sabias, Demian? Se ri\u00f3 alegre y abiertamente. \u2014\u00a1Eres un ni\u00f1o! Claro que lo sab\u00eda. Nadie ha llamado a\u00fan a mi madre Frau Eva sin quererla. A todo esto, \u00bfqu\u00e9 ha sucedido? Nos has llamado a ella o a m\u00ed, \u00bfverdad? \u2014S\u00ed, he llamado... he llamado a Frau Eva. \u2014Ella lo ha notado. De pronto me mand\u00f3 marchar, me dijo que ten\u00eda que venir a verte. Acababa de contarle las noticias de Rusia. Volvimos y ya no hablamos m\u00e1s. Demian solt\u00f3 su caballo y monto. En mi cuarto me di cuenta de lo agotado que estaba por las noticias de Demian, pero a\u00fan m\u00e1s por el esfuerzo anterior; \u00a1Frau Eva me hab\u00eda o\u00eddo! \u00a1La hab\u00eda alcanzado con mis pensamientos en medio del coraz\u00f3n! Hubiera venido ella misma... si no... \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o y qu\u00e9 hermoso era todo en el fondo! Y ahora vendr\u00eda la guerra. Ahora suceder\u00eda lo que hab\u00edamos discutido tantas y tantas veces. Y Demian hab\u00eda intuido lo que estaba pasando. \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o! El raudal de la vida ya no pasar\u00eda delante de nosotros, sino por nuestros corazones. Aventuras y violencias nos llamar\u00edan; y ahora o muy pronto llegar\u00eda el momento en que el mundo que quer\u00eda transformarse nos necesitaba. Demian ten\u00eda raz\u00f3n; no se pod\u00edan 176 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","tomar las cosas por la tremenda. Lo \u00fanico que resultaba curioso era que yo iba a compartir con los dem\u00e1s un asunto tan individual como el destino. \u00a1Pero, adelante! Estaba preparado. Por la noche, al pasear por la ciudad, la excitaci\u00f3n bull\u00eda por todos los rincones. Por todas partes una palabra: \u201c\u00a1Guerra!\u201d Fui a casa de Frau Eva y cenamos en el jard\u00edn. Yo era el \u00fanico invitado. Nadie habl\u00f3 ni una palabra sobre la guerra. M\u00e1s tarde, antes de despedirme, Frau Eva me dijo: \u2014Querido Sinclair, me ha llamado usted hoy. Ya sabe por qu\u00e9 no he acudido. Pero no lo olvide; ahora conoce usted la llamada y siempre que necesite usted a alguien que lleve el estigma, llame usted. Se levant\u00f3 y ech\u00f3 a andar delante de nosotros por la oscuridad del jard\u00edn. Alta y majestuosa caminaba, enigm\u00e1tica, entre los \u00e1rboles silenciosos, mientras brillaban sobre su cabeza, peque\u00f1as y delicadas, millares de estrellas. Lleg\u00f3 el final. Las cosas siguieron un curso r\u00e1pido. Pronto estall\u00f3 la guerra y Demian parti\u00f3 hacia el frente, muy extra\u00f1o con su uniforme y su capote gris. Yo acompa\u00f1\u00e9 a su madre a casa. Pronto me desped\u00ed tambi\u00e9n yo de ella. Me bes\u00f3 en los labios y me apret\u00f3 un momento contra su pecho, mientras sus grandes ojos refulg\u00edan cercanos y firmes en los m\u00edos. Todos los hombres estaban hermanados. Hablaban de la patria y el honor; pero era el destino al que por un instante todos miraban al rostro desnudo. Hombres j\u00f3venes sal\u00edan de los cuarteles y sub\u00edan a los trenes; y en muchos rostros vi el estigma \u2014no el nuestro una se\u00f1al hermosa y honorable que 177 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","significaba amor y muerte. Tambi\u00e9n a m\u00ed me abrazaron gentes a las que no hab\u00eda visto nunca; yo lo comprend\u00eda y les correspond\u00eda gustoso. Era una embriaguez la que les impulsaba, no una aceptaci\u00f3n del destino; pero era una embriaguez sagrada y proven\u00eda de la breve y definitiva confrontaci\u00f3n con el destino. Era ya casi invierno cuando llegu\u00e9 al frente. Al principio, a pesar de la impresi\u00f3n que me causaron los tiroteos, estaba decepcionado. Siempre me hab\u00eda preguntado por qu\u00e9 tan pocos hombres viv\u00edan por un ideal. Ahora descubr\u00ed que muchos, casi todos los hombres, eran capaces de morir por un ideal; pero ten\u00eda que ser un ideal colectivo y transmitido, y no personal, y libremente elegido. Con el tiempo vi que hab\u00eda subestimado a los hombres. A pesar de que el servicio y el peligro compartido les igualaba, vi a muchos, vivos y moribundos, acercarse gallardamente al destino. Muchos ten\u00edan, no s\u00f3lo durante el ataque sino siempre, esa mirada firme, lejana y un poco obsesionada que nada sabe de metas y que significa la entrega total a lo monstruoso. Creyeran u opinaran lo que fuera, estaban dispuestos, eran utilizables, de ellos se podr\u00eda formar el futuro. No importaba que el mundo se obstinara r\u00edgidamente en los viejos ideales de la guerra, en el hero\u00edsmo y el honor, ni que las voces de aparente humanidad sonaran tan lejanas e inveros\u00edmiles: todo ello se quedaba en la superficie, al igual que la cuesti\u00f3n de los fines exteriores y pol\u00edticos de la guerra. En el fondo hab\u00eda algo en gestaci\u00f3n. Algo como una nueva humanidad. Porque hab\u00eda 178 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","muchos \u2014m\u00e1s de uno muri\u00f3 a mi lado\u2014 que hab\u00edan comprendido que el odio, la ira, el matar y aniquilar no estaban unidos al objeto de la guerra. No, el objeto y los objetivos eran completamente casuales. Los sentimientos primitivos, hasta los m\u00e1s salvajes, no estaban dirigidos al enemigo; su acci\u00f3n sangrienta era s\u00f3lo reflejo del interior, del alma dividida, que necesitaba desfogarse, matar, aniquilar y morir para poder nacer. Un p\u00e1jaro gigantesco luchaba por salir del cascar\u00f3n; el cascar\u00f3n era el mundo y el mundo ten\u00eda que caer hecho pedazos. Una noche de primavera yo hac\u00eda guardia delante de una granja que hab\u00edamos ocupado. Un viento flojo soplaba en r\u00e1fagas caprichosas; por el alto cielo de Flandes corr\u00edan ej\u00e9rcitos de nubes entre las que se asomaba la luna. Hab\u00eda estado muy inquieto todo el d\u00eda por algo que me preocupaba. Ahora, en mi puesto oscuro, pensaba intensamente en las im\u00e1genes gigantescas y oscilantes, pensaba con fervor en las im\u00e1genes que constitu\u00edan mi vida, en Frau Eva, en Demian. Apoyado contra un \u00e1lamo contemplaba el cielo inquieto en el que las manchas claras, misteriosamente din\u00e1micas, se transformaban en grandes y palpitantes secuencias de im\u00e1genes. Sent\u00eda, por la extra\u00f1a intermitencia de mi pulso, por la insensibilidad de mi piel al viento y a la lluvia, por la luminosa claridad interior, que cerca de m\u00ed hab\u00eda un gu\u00eda. En las nubes se ve\u00eda una gran ciudad de la que sal\u00edan millones de hombres que se extend\u00edan en enjambres por el amplio paisaje. En medio de ellos apareci\u00f3 una poderosa figura divina, 179 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","con estrellas luminosas en el pelo, alta como una monta\u00f1a, con los rasgos de Frau Eva. En ella desaparec\u00edan las columnas de hombres como en una gigantesca caverna. La diosa se acurruc\u00f3 en el suelo; el estigma reluc\u00eda sobre su frente. Un sue\u00f1o parec\u00eda ejercer poder sobre ella; cerr\u00f3 los ojos y su gran rostro se contrajo por el dolor. De pronto lanz\u00f3 un grito agudo y de su frente saltaron estrellas, miles de estrellas relucientes que surcaron en fant\u00e1sticos arcos y semic\u00edrculos el cielo negro. Una de las estrellas vino vibrante hacia m\u00ed; parec\u00eda buscarme. Explot\u00f3 rugiendo en mil chispas, me levant\u00f3 del suelo y volvi\u00f3 a estamparme contra \u00e9l. El mundo se desmoron\u00f3 con ruido atronador en torno m\u00edo. Me hallaron junto al \u00e1lamo, cubierto de tierra y con muchas heridas. Estaba tendido en una cueva, mientras los ca\u00f1ones retumbaban sobre m\u00ed. Me encontr\u00e9 luego en un carro, dando tumbos por campos desiertos. La mayor parte del tiempo dorm\u00eda o estaba inconsciente. Pero mientras m\u00e1s profundamente dorm\u00eda, m\u00e1s vivamente sent\u00eda que algo me atra\u00eda, que una fuerza me dominaba. Estaba tumbado en una cuadra sobre paja. Todo estaba a oscuras. Alguien me pis\u00f3 la mano. Pero mi alma quer\u00eda proseguir su camino, que la atra\u00eda con fuerza cada vez mayor. Volv\u00ed a encontrarme en un carro y m\u00e1s tarde sobre una camilla o una escalera, y cada vez me sent\u00eda m\u00e1s imperiosamente llamado; no sent\u00eda m\u00e1s que el ansia de llegar por fin. Llegu\u00e9 a mi destino. Era de noche, estaba completamente consciente; unos momentos antes hab\u00eda sentido poderosamente 180 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","el deseo y la atracci\u00f3n. Ahora me encontraba en una sala tumbado en el suelo, y pens\u00e9 que era all\u00ed de donde me hab\u00edan llamado. Mir\u00e9 a mi alrededor; junto a mi colchoneta hab\u00eda otra y un hombre sobre ella. Se irgui\u00f3 un poco y me mir\u00f3. Llevaba el estigma en la frente. Era Max Demian. No pude hablar; tampoco \u00e9l pudo, o quiz\u00e1 no quiso. S\u00f3lo me miraba atentamente. Sobre su rostro daba la luz de un farol que pend\u00eda en la pared sobre su cabeza. Me sonr\u00edo. Estuvo un largo rato mir\u00e1ndome con fijeza a los ojos. Lentamente acerc\u00f3 su rostro al m\u00edo, hasta que casi nos tocamos. \u2014\u00a1Sinclair! \u2014dijo con un hilo de voz. Le hice un gesto con los ojos, para darle a entender que le o\u00eda. Sonri\u00f3 otra vez, casi con compasi\u00f3n. \u2014\u00a1Sinclair, peque\u00f1o! \u2014dijo sonriendo. Su boca estaba ahora muy cerca de la m\u00eda. Continu\u00f3 hablando muy bajo. \u2014\u00bfTe acuerdas todav\u00eda de Franz Kromer? \u2014pregunt\u00f3. Le hice una se\u00f1al, sonriendo tambi\u00e9n. \u2014 \u00a1Peque\u00f1o Sinclair, escucha! Voy a tener que marcharme. Quiz\u00e1 vuelvas a necesitarme un d\u00eda, contra Kromer o contra otro. Si me llamas, ya no acudir\u00e9 tan toscamente a caballo o en tren. Tendr\u00e1s que escuchar en tu interior y notar\u00e1s que estoy dentro de ti, \u00bfcomprendes? \u00a1Otra cosa! Frau Eva me dijo que si alguna vez te iba mal, te diera el beso que ella me dio para ti... \u00a1Cierra los ojos, Sinclair! 181 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Cerr\u00e9 obediente los ojos y sent\u00ed un beso leve sobre mis labios, en los que segu\u00eda teniendo un poco de sangre, que parec\u00eda no querer desaparecer nunca. Entonces me dorm\u00ed. Por la ma\u00f1ana me despertaron para curarme. Cuando estuve despierto del todo, me volv\u00ed r\u00e1pidamente hacia el colch\u00f3n vecino. Sobre \u00e9l yac\u00eda un hombre extra\u00f1o al que nunca hab\u00eda visto. La cura fue muy dolorosa. Todo lo que me sucedi\u00f3 desde aquel d\u00eda fue doloroso. Pero, a veces, cuando encuentro la clave y desciendo a mi interior, donde descansan, en un oscuro espejo, las im\u00e1genes del destino, no tengo m\u00e1s que inclinarme sobre el negro espejo para ver mi propia imagen, que ahora se asemeja totalmente a \u00e9l, mi amigo y gu\u00eda. 182Material autorizado s\u00f3lo para consulta con fines educativos invariablemente como fuente de la informaci\u00f3n la expresi\u00f3n \u201cEdici\u00f3n, culturales y no lucrativos, con la obligaci\u00f3n de citar digital. Derechos Reservados. Biblioteca Digital \u00a9 Instituto Latinoamericano de la Comuhnitctapci:\u00f3\/n\/EbdiubclaitoivtaeILcCaEd\u201d.igital.ilce.edu.mx"]


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