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Demian_HermannHesse

Published by Clara Delgadillo, 2023-06-06 16:04:57

Description: Demian_HermannHesse

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["Volvamos a nuestra historia. Las sensaciones y los sue\u00f1os con que se me anunci\u00f3 el fin de mi infancia no son tan importantes como para relatarlos. Lo importante fue el \u201cmundo oscuro\u201d; el \u201cotro mundo\u201d hab\u00eda vuelto a aparecer. Lo que un d\u00eda signific\u00f3 Franz Kromer se hallaba ahora en m\u00ed mismo. Y con esto, y tambi\u00e9n desde fuera, consigui\u00f3 el \u201cotro mundo\u201d poder sobre m\u00ed. Hab\u00edan pasado ya varios a\u00f1os desde la historia con Kromer. Aquella \u00e9poca dram\u00e1tica y culpable de mi vida parec\u00eda estar muy lejana y haberse disuelto en la nada como una corta pesadilla. Franz Kromer hac\u00eda mucho tiempo que hab\u00eda desaparecido de mi vida, y apenas si me fijaba en \u00e9l cuando me lo encontraba alguna vez en la calle. Sin embargo, la otra figura importante de mi tragedia, Max Demian, no lleg\u00f3 a desaparecer ya nunca de mi horizonte. Durante mucho tiempo se mantuvo muy al margen, visible pero pasivo. Lentamente fue acerc\u00e1ndose, irradiando otra vez su fuerza y haciendo sentir su influjo. Intento recordar lo que sab\u00eda de Demian en aquel tiempo. Puede ser que no hablara con \u00e9l ni una vez durante un a\u00f1o o m\u00e1s. Yo lo evitaba y \u00e9l no me importunaba en absoluto. Quiz\u00e1 me saludaba cuando alguna vez nos encontr\u00e1bamos. Me parec\u00eda entonces que en su amabilidad hab\u00eda un leve destello de sarcasmo o de ir\u00f3nico reproche; pero probablemente eran imaginaciones m\u00edas. La aventura que yo hab\u00eda vivido con \u00e9l y el extra\u00f1o ascendiente que hab\u00eda ejercido sobre m\u00ed parec\u00edan como olvidados, tanto por su parte como por la m\u00eda. 50 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Busco su imagen; y ahora que reflexiono sobre \u00e9l recuerdo que permanec\u00eda siempre all\u00ed y que yo me daba cuenta de ello. Lo veo ir al colegio, solo o entre algunos alumnos mayores; y lo veo extra\u00f1o, solitario y silencioso, caminando entre ellos como un astro, rodeado de su atm\u00f3sfera propia, viviendo seg\u00fan sus propias leyes. Nadie le quer\u00eda. Nadie ten\u00eda trato \u00edntimo con \u00e9l, excepto su madre; y tampoco ella parec\u00eda tratarle como a un ni\u00f1o sino como a un adulto. Los profesores procuraban dejarle tranquilo. Era un buen alumno, pero no intentaba gustar a nadie; y de vez en cuando o\u00edamos alg\u00fan rumor sobre una respuesta, un comentario o una r\u00e9plica que hab\u00eda dado a alg\u00fan profesor, en un tono dif\u00edcilmente superable por su \u00e1spera provocaci\u00f3n y su iron\u00eda. Cierro los ojos y me parece ver su imagen. \u00bfD\u00f3nde fue? S\u00ed, ahora vuelvo a recordar. Fue en la calle, frente a nuestra casa. Le vi all\u00ed un d\u00eda, con un bloc en la mano, dibujando. Estaba copiando el viejo escudo con el p\u00e1jaro tallado que campeaba sobre el portal de nuestra casa. Yo me encontraba en la ventana, escondido detr\u00e1s de la cortina y le observaba. Con profundo asombro vi su rostro atento, distante y despejado, vuelto hacia el escudo. Era el rostro de un investigador o de un artista, inteligente y lleno de voluntad, extra\u00f1amente despejado y distante, con ojos llenos de experiencia. De nuevo lo veo. Fue un poco m\u00e1s tarde, en la calle; est\u00e1bamos a la salida del colegio, agrupados en torno a un caballo ca\u00eddo. El caballo, a\u00fan enganchado a su carro, yac\u00eda resoplando angustiada y lastimeramente por los ollares dilatados y 51 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","sangrando de una herida invisible, mientras el polvo blanco de la carretera se iba ti\u00f1endo lentamente de oscuro. Cuando apart\u00e9 los ojos de aquel espect\u00e1culo, con una sensaci\u00f3n de malestar, vi el rostro de Demian. No se hab\u00eda acercado; se manten\u00eda en segundo t\u00e9rmino, con aquel aire de siempre, tranquilo y elegante. Su mirada estaba fija en la cabeza del caballo y ten\u00eda de nuevo una atenci\u00f3n profunda y silenciosa, casi fan\u00e1tica pero desapasionada. No pude apartar los ojos de \u00e9l y sent\u00ed entonces, lejos, en el subconsciente, algo muy especial. Observ\u00e9 el rostro de Demian y descubr\u00ed no s\u00f3lo que no ten\u00eda cara de ni\u00f1o, sino que su rostro era el de un hombre; y a\u00fan m\u00e1s, me pareci\u00f3 ver o sentir que tampoco era la cara de un hombre, sino algo distinto. Era como si en aquel rostro hubiera algo femenino. Durante un instante no me pareci\u00f3 ni masculino, ni infantil, ni viejo, ni joven, sino milenario, fuera del tiempo, marcado por otras edades diferentes a la que nosotros vivimos. Los animales suelen tener esa expresi\u00f3n, o los \u00e1rboles, o las estrellas. Yo no lo sab\u00eda; aunque entonces no sent\u00eda exactamente lo que ahora puedo formular como adulto, s\u00ed sent\u00eda algo parecido. Quiz\u00e1s era guapo, no s\u00e9 si me gustaba o me repel\u00eda; tampoco aquello estaba claro. Yo s\u00f3lo ve\u00eda una cosa: que era diferente a nosotros, como un animal, como un esp\u00edritu, o como una pintura. No s\u00e9 bien c\u00f3mo era; pero s\u00ed que era distinto, inexplicablemente distinto a todos nosotros. Los recuerdos no me dan m\u00e1s datos; y probablemente \u00e9stos est\u00e9n determinados en parte por impresiones posteriores. 52 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Pasaron varios a\u00f1os antes de que mi relaci\u00f3n con \u00e9l volviera a ser m\u00e1s estrecha. Demian no hab\u00eda recibido la confirmaci\u00f3n en la Iglesia con los chicos de su curso, como lo hubiera exigido la tradici\u00f3n del colegio, y esto dio lugar autom\u00e1ticamente a rumores. Se empez\u00f3 a decir que era jud\u00edo, o m\u00e1s bien que era pagano; otros opinaban que tanto \u00e9l como su madre carec\u00edan de toda religi\u00f3n o que pertenec\u00edan a una fabulosa y peligrosa secta. En relaci\u00f3n con esto creo haber o\u00eddo tambi\u00e9n que Demian viv\u00eda con su madre como con una amante. Lo m\u00e1s probable es que Demian hasta entonces hubiera crecido sin una determinada confesi\u00f3n y que aquello le hiciera temer dificultades en el futuro. En todo caso, su madre decidi\u00f3 que fuera confirmado, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde que sus compa\u00f1eros; y as\u00ed sucedi\u00f3 que durante unos meses fue mi compa\u00f1ero en la clase preparatoria para la confirmaci\u00f3n. Durante alg\u00fan tiempo me mantuve alejado de \u00e9l por completo; no quer\u00eda tener nada que ver con \u00e9l. Lo encontraba rodeado de demasiadas habladur\u00edas y misterios, pero sobre todo me molestaba la sensaci\u00f3n de compromiso hacia \u00e9l que ten\u00eda desde la historia de Kromer. Y precisamente entonces estaba yo muy ocupado con mis propios secretos. La clase preparatoria para la confirmaci\u00f3n coincidi\u00f3 para m\u00ed con la aclaraci\u00f3n definitiva de los problemas sexuales; y, a pesar de mi buena voluntad, mi inter\u00e9s por la ense\u00f1anza religiosa se ve\u00eda muy mermado por este hecho. Los temas de que hablaba el pastor quedaban muy lejos de m\u00ed, en un mundo irreal, tranquilo y venerable: quiz\u00e1s eran muy bonitos e importantes, pero no eran nada actuales o 53 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","interesantes; y aquellas otras cosas que me preocupaban lo eran precisamente en grado m\u00e1ximo. Esta situaci\u00f3n hizo que creciera por un lado mi indiferencia hacia las clases y aumentara por otro mi inter\u00e9s por Max Demian. Algo parec\u00eda unirnos. Me voy a esforzar en seguir este hilo con la mayor exactitud. Que yo recuerde, la cosa empez\u00f3 en una clase, muy temprano por la ma\u00f1ana, cuando la luz del aula a\u00fan estaba encendida. Nuestro profesor de religi\u00f3n hablaba de la historia de Ca\u00edn y Abel. Yo no atend\u00eda, estaba adormilado y apenas escuchaba. Entonces el cura empez\u00f3 a hablar en voz alta e insistente del estigma de Ca\u00edn. En ese momento sent\u00ed una especie de contacto o llamada; y, levantando los ojos, vi a Demian que se volv\u00eda hacia m\u00ed desde las primeras filas de pupitres con una mirada penetrante y significativa, cuya expresi\u00f3n lo mismo pod\u00eda ser burlona que grave. Me mir\u00f3 s\u00f3lo un instante; y, de pronto, me fij\u00e9 con toda atenci\u00f3n en las palabras del p\u00e1rroco. Le o\u00ed hablar de Ca\u00edn y del estigma sobre su frente, y tuve en lo m\u00e1s profundo la conciencia de que las cosas no eran como \u00e9l las dec\u00eda, que tambi\u00e9n se pod\u00edan interpretar de otra manera y que era posible una cr\u00edtica. En este momento se estableci\u00f3 de nuevo contacto entre Demian y yo. Y es curioso: apenas surgi\u00f3 en el alma aquella sensaci\u00f3n de concordancia con \u00e9l, se reflej\u00f3 tambi\u00e9n, como por arte de magia, en el espacio. No s\u00e9 si lo consigui\u00f3 \u00e9l o si fue pura casualidad; yo entonces cre\u00eda firmemente en las casualidades. A los pocos d\u00edas, Demian hab\u00eda cambiado de sitio y vino a sentarse delante de m\u00ed durante las clases de religi\u00f3n. (A\u00fan 54 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","recuerdo con qu\u00e9 placer aspiraba yo, en el aire viciado de hospicio de aquella aula repleta, el perfume fresco y suave de jab\u00f3n que exhalaba su nuca.) Y unos d\u00edas despu\u00e9s volvi\u00f3 a cambiar de lugar y se sent\u00f3 junto a m\u00ed, y all\u00ed permaneci\u00f3 durante todo el invierno y la primavera. Las clases de la ma\u00f1ana se hab\u00edan transformado por completo. Ya no eran adormecedoras y aburridas. Me hac\u00edan ilusi\u00f3n. A veces escuch\u00e1bamos los dos al pastor con la mayor atenci\u00f3n; y una mirada de mi vecino bastaba para que me fijara en una historia curiosa, en una frase extra\u00f1a, y otra mirada, muy especial, bastaba para alertarme y despertar en m\u00ed la cr\u00edtica y la duda. Pero muchas veces \u00e9ramos malos alumnos y no o\u00edamos nada de la clase. Demian era siempre muy correcto con los profesores y con los compa\u00f1eros; nunca hac\u00eda tonter\u00edas de colegial, nunca se le o\u00eda re\u00edr ruidosamente o charlar, nunca provocaba las reprimendas del profesor. Sin embargo, en voz baja, y m\u00e1s por se\u00f1as y miradas que por palabras, supo hacerme part\u00edcipe de sus propios problemas. Estos eran en parte muy curiosos. Me dijo, por ejemplo, qu\u00e9 compa\u00f1eros le interesaban y de qu\u00e9 manera les estudiaba. A algunos les conoc\u00eda muy bien. Un d\u00eda me dijo antes de clase: \u2014Cuando te haga una se\u00f1al con el dedo, fulano o mengano se dar\u00e1 la vuelta para mirarnos o se rascar\u00e1 la cabeza. Durante la clase, cuando apenas me acordaba ya de aquello, Max me hizo una se\u00f1al muy ostensible con el dedo; mir\u00e9 r\u00e1pidamente hacia el alumno se\u00f1alado y le vi en efecto hacer el 55 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","gesto esperado, como movido por un resorte. Yo insist\u00ed en que Max hiciera el experimento con el profesor, pero no quiso. Sin embargo, una vez llegu\u00e9 a clase y le cont\u00e9 que no hab\u00eda estudiado la lecci\u00f3n y que confiaba en que el pastor no me preguntara. Entonces Demian me ayud\u00f3. El cura buscaba a un alumno para que le recitara un trozo del catecismo, y su mirada vacilante se pos\u00f3 sobre la expresi\u00f3n culpable de mi rostro. Se acerc\u00f3 lentamente y alarg\u00f3 un dedo hacia m\u00ed; ya ten\u00eda mi nombre en los labios cuando de pronto se puso inquieto y distra\u00eddo, empez\u00f3 a dar tirones de su alzacuello, se acerc\u00f3 a Demian, que le miraba fijamente a los ojos, pareci\u00f3 que quer\u00eda preguntarle algo, y finalmente se apart\u00f3 bruscamente, tosi\u00f3 un rato y llam\u00f3 a otro alumno. Poco a poco, en medio de aquellas bromas que tanto me divert\u00edan, me di cuenta de que mi amigo, a menudo, tambi\u00e9n jugaba conmigo. A veces, yendo al colegio, present\u00eda de pronto que Demian me segu\u00eda y, al volverme, le encontraba efectivamente all\u00ed. \u2014\u00bfPuedes conseguir, de verdad, que otro piense lo que t\u00fa quieres? \u2014le pregunt\u00e9. Me respondi\u00f3 amablemente con la tranquilidad y objetividad de su madurez adulta: \u2014No \u2014dijo\u2014, eso no es posible. No tenemos una voluntad libre, aunque el p\u00e1rroco haga como si as\u00ed fuera. Ni el otro puede pensar lo que quiere, ni yo puedo obligarle a pensar lo que quiero. Lo \u00fanico que puede hacerse es observar atentamente a una persona; generalmente se puede decir luego con exactitud 56 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","lo que piensa o siente y, por consiguiente, tambi\u00e9n se puede predecir lo que va a hacer inmediatamente despu\u00e9s. Es muy sencillo; lo que ocurre es que la gente no lo sabe. Naturalmente se necesita entrenamiento. Entre las mariposas hay, por ejemplo, cierta especie nocturna en la que las hembras son menos numerosas que los machos. Las mariposas se reproducen como los dem\u00e1s animales: el macho fecunda a la hembra, que pone luego los huevos; si capturas una hembra de esta especie \u2014y esto ha sido comprobado por los cient\u00edficos\u2014 los machos acuden por la noche, haciendo un recorrido de varias horas de vuelo. Varias horas, \u00a1imag\u00ednate! Desde muchos kil\u00f3metros de distancia los machos notan la presencia de la \u00fanica hembra de todo el contorno. Se ha intentado explicar el fen\u00f3meno, pero es imposible. Debe de tratarse de un sentido del olfato o algo parecido, como en los buenos perros de caza, que saben encontrar y perseguir un rastro casi imperceptible. \u00bfComprendes? Ya ves, la naturaleza est\u00e1 llena de estas cosas, y nadie puede explicarlas. Y yo digo entonces: si entre estas mariposas las hembras fueran tan numerosas como los machos, \u00e9stos no tendr\u00edan el olfato tan fino. Lo tienen \u00fanicamente porque lo han entrenado. Si un animal o un ser humano concentra toda su atenci\u00f3n y su voluntad en una cosa determinada, la consigue. Ese es todo el misterio. Y lo mismo ocurre con lo que t\u00fa dices. Observa bien a un hombre y sabr\u00e1s de \u00e9l m\u00e1s que \u00e9l mismo. Estuve a punto de pronunciar las palabras \u201cadivinaci\u00f3n de pensamiento\u201d y recordarle con ellas la historia de Kromer, que 57 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","quedaba tan lejana. Pero con respecto a ese asunto suced\u00eda algo muy raro entre nosotros: ni \u00e9l ni yo hac\u00edamos nunca la m\u00e1s m\u00ednima alusi\u00f3n a que hac\u00eda unos a\u00f1os \u00e9l hab\u00eda intervenido de una manera tan decisiva en mi vida. Era como si nunca hubiera habido nada entre nosotros o como si cada uno contara con que el otro hubiera olvidado lo pasado. Sucedi\u00f3 incluso que nos encontramos una o dos veces con Franz Kromer yendo por la calle pero no intercambiamos ni una mirada ni pronunciamos palabra alguna sobre \u00e9l. \u2014\u00bfC\u00f3mo explicas lo de la voluntad? \u2014pregunt\u00e9\u2014. Dices que no tenemos libre albedr\u00edo, pero tambi\u00e9n aseguras que uno no tiene m\u00e1s que concentrar su voluntad sobre un objetivo para conseguirlo. Ah\u00ed hay una contradicci\u00f3n. Si no soy due\u00f1o y se\u00f1or de mi voluntad, tampoco puedo concentrar\u00eda libremente sobre esto o aquello. Me dio unas palmadas en el hombro. Siempre lo hac\u00eda cuando alguna ocurrencia m\u00eda le gustaba. \u2014As\u00ed me gusta, que me preguntes \u2014exclam\u00f3 riendo\u2014. Siempre hay que preguntar, que dudar. Ver\u00e1s, es muy sencillo. Si una de esas mariposas, por ejemplo, quisiera concentrar su voluntad sobre una estrella, o algo por el estilo, no podr\u00eda hacerlo. As\u00ed, ni lo intenta siquiera. Elige como objetivo s\u00f3lo lo que tiene sentido y valor para ella, algo que necesita, algo que le es imprescindible. Por eso logra lo incre\u00edble; desarrolla un fant\u00e1stico sexto sentido, que ning\u00fan animal excepto ella posee. Nosotros tenemos un radio de acci\u00f3n m\u00e1s amplio y m\u00e1s intereses que un animal. Pero tambi\u00e9n estamos limitados a un 58 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","c\u00edrculo relativamente estrecho y no podemos salir de \u00e9l. Yo puedo fantasear sobre esto o aquello, imaginarme algo \u2014por ejemplo, que me es indispensable ir al Polo Norte, o algo por el estilo\u2014 pero s\u00f3lo puedo llevarlo a cabo y desearlo con suficiente fuerza si el deseo est\u00e1 completamente enraizado en m\u00ed, si todo mi ser est\u00e1 penetrado de \u00e9l. En el momento en que esto sucede e intentas algo que se te impone desde dentro, la cosa marcha; entonces puedes enganchar tu voluntad al carro, como si fuera un buen caballo de tiro. Si yo, por ejemplo, me propusiera conseguir que nuestro pastor no volviera a llevar gafas, no lo lograr\u00eda. Ser\u00eda un puro juego. Pero cuando me propuse en el oto\u00f1o que me cambiara de pupitre, lo logr\u00e9 f\u00e1cilmente. De pronto apareci\u00f3 un chico que me preced\u00eda en la lista alfab\u00e9tica y que hab\u00eda estado enfermo hasta entonces; como alguien ten\u00eda que cederle el sitio, fui yo quien lo hizo porque mi voluntad estaba decidida a aprovechar inmediatamente la ocasi\u00f3n. \u2014S\u00ed \u2014dije\u2014, a m\u00ed tambi\u00e9n me produjo una sensaci\u00f3n muy extra\u00f1a aquello. Desde el momento en que empezamos a interesarnos el uno por el otro te fuiste acercando a m\u00ed cada vez m\u00e1s. Pero, \u00bfc\u00f3mo sucedi\u00f3? Al principio no conseguiste sentarte a mi lado; durante alg\u00fan tiempo ocupaste el banco delante del m\u00edo. \u00bfC\u00f3mo sucedi\u00f3 aquello? \u2014De la manera siguiente: yo mismo no sab\u00eda con exactitud a d\u00f3nde quer\u00eda trasladarme. Sab\u00eda \u00fanicamente que quer\u00eda estar sentado m\u00e1s atr\u00e1s. Me lo dictaba mi deseo de acercarme a ti pero no lo sab\u00eda conscientemente. Al mismo tiempo, tu 59 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","voluntad tambi\u00e9n actuaba tirando de m\u00ed, ayud\u00e1ndome. Hasta que no estuve sentado delante de ti no me di cuenta de que mi deseo estaba realizado solamente en parte; me di cuenta de que lo que deseaba era estar junto a ti. \u2014Pero entonces no entr\u00f3 ning\u00fan alumno nuevo en nuestra clase. \u2014No, pero yo hice simplemente lo que me apetec\u00eda y me sent\u00e9 por las buenas a tu lado. El chico con el que cambi\u00e9 de Sitio s\u00f3lo se extra\u00f1\u00f3 y me dej\u00f3 hacer. El cura not\u00f3 una vez que all\u00ed se hab\u00eda producido un cambio; en general cada vez que tiene que dirigirse a m\u00ed, algo le inquieta oscuramente: sabe muy bien que me llamo Demian y que yo, con un apellido empezando con la letra D, no debo estar detr\u00e1s, entre la S. Pero eso no llega a su conciencia porque mi voluntad se lo impide y porque yo le pongo obst\u00e1culos. El buen hombre se da cuenta de que hay algo que no funciona, me mira y empieza a devanarse los sesos. Pero tengo un remedio muy sencillo. Siempre le miro fijamente a los ojos. La mayor\u00eda de la gente no lo resiste. Todos se ponen muy inquietos. Cuando quieras conseguir algo de alguien, le miras inesperadamente a los ojos con firmeza; si ves que no se intranquiliza, puedes renunciar a tu deseo: no vas a conseguir nada de \u00e9l. Yo no conozco m\u00e1s que una persona con la que me falle el sistema. \u2014\u00bfQui\u00e9n? \u2014pregunt\u00e9 r\u00e1pidamente. Me mir\u00f3 con los ojos levemente gui\u00f1ados, como cuando pensaba intensamente. Luego los apart\u00f3 y no dio ninguna 60 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","respuesta. A pesar de la curiosidad tan fuerte que sent\u00eda, no pude repetir la pregunta. Creo, sin embargo, que se refer\u00eda a su madre. Parec\u00eda vivir con ella en una confianza total. Sin embargo, nunca me hablaba de ella, ni me llevaba a su casa. Yo apenas la conoc\u00eda. En aquella \u00e9poca intent\u00e9 algunas veces imitarle y concentrar mi voluntad sobre un deseo con toda intensidad para conseguirlo. Eran deseos que me parec\u00edan bastante apremiantes. Pero no lograba nada. Nunca me atrev\u00ed a hablar de ello con Demian. Lo que yo deseaba no hubiera podido confes\u00e1rselo; y \u00e9l tampoco preguntaba. Mi fe religiosa hab\u00eda sufrido entretanto bastante deterioro; sin embargo, mis pensamientos, influenciados por Demian, se diferenciaban de aquellos de mis compa\u00f1eros que hab\u00edan llegado al escepticismo total. Hab\u00eda unos cuantos que ocasionalmente dejaban caer frases sobre lo rid\u00edculo e indigno que era creer a\u00fan en Dios y en historietas tales como la Sant\u00edsima Trinidad y la Inmaculada Concepci\u00f3n, y que opinaban que era una verg\u00fcenza seguir contando todav\u00eda semejantes patra\u00f1as. Yo no pensaba as\u00ed en absoluto. Aun en los casos de duda, conoc\u00eda a trav\u00e9s de las experiencias de mi ni\u00f1ez la realidad de una vida piadosa como la que llevaban mis padres, y sab\u00eda que no era indigna ni falsa. Es m\u00e1s: segu\u00eda sintiendo el mayor respeto por lo religioso. Pero Demian me hab\u00eda acostumbrado a considerar e interpretar los relatos y dogmas religiosos con m\u00e1s libertad y personalidad, con m\u00e1s fantas\u00eda; por lo menos yo segu\u00eda siempre con agrado las 61 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","interpretaciones que \u00e9l me propon\u00eda, aunque muchas me parecieran demasiado extremistas, como la historia de Ca\u00edn. Una vez, sin embargo, lleg\u00f3 a asustarme durante la clase de religi\u00f3n con una teor\u00eda a\u00fan m\u00e1s atrevida. El profesor hab\u00eda hablado del G\u00f3lgota. El relato b\u00edblico de la Pasi\u00f3n y Muerte del Salvador me hab\u00eda impresionado mucho ya desde ni\u00f1o; cuando mi padre nos le\u00eda en Viernes Santo la historia de la Pasi\u00f3n, yo viv\u00eda profundamente emocionado en ese mundo dolorosamente hermoso de Getseman\u00ed y del G\u00f3lgota, p\u00e1lido y fantasmal pero tremendamente vivo. Cuando escuchaba La Pasi\u00f3n seg\u00fan San Mateo, de Bach, el sombr\u00edo y poderoso fulgor del dolor que irradiaba aquel mundo misterioso me inundaba con estremecimientos m\u00edsticos. Aun hoy esta m\u00fasica y el Actus tragicus son para m\u00ed la quintaesencia de la poes\u00eda y la expresi\u00f3n art\u00edstica. Al final de aquella clase, Demian me dijo muy pensativo: \u2014Hay algo, Sinclair, que no me gusta. Vuelve a leer la historia y anal\u00edzala bien; ver\u00e1s que tiene un sabor falso. Me refiero a los dos ladrones. \u00a1Es grandioso el cuadro de las tres cruces erguidas all\u00e1, sobre la colina! \u00bfPara qu\u00e9 nos vienen con la historia sentimental del buen ladr\u00f3n? Primero fue un criminal y cometi\u00f3 Dios sabe cu\u00e1ntos delitos; despu\u00e9s se desmorona y celebra verdaderos festines de arrepentimiento y contrici\u00f3n. \u00bfMe puedes decir qu\u00e9 sentido tiene ese arrepentimiento a dos pasos de la tumba? No es m\u00e1s que la t\u00edpica historia de curas, dulzona, falsa y sentimentalona con fondo muy edificante. Si hoy tuvieras que escoger de entre los dos hombres a uno como 62 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","amigo, o tuvieras que decidirte por uno para darle tu confianza, seguro que no elegir\u00edas a ese converso llor\u00f3n. No, elegir\u00edas al otro, que es todo un hombre y tiene car\u00e1cter; le importa tres pitos la conversi\u00f3n, que, dada su situaci\u00f3n, no puede ser m\u00e1s que palabrer\u00eda, y sigue su camino hasta el final, sin renegar en el \u00faltimo momento cobardemente del demonio que le hab\u00eda ayudado hasta entonces. Es un car\u00e1cter; y los hombres con car\u00e1cter quedan siempre malparados en la Biblia. Quiz\u00e1 fuera un descendiente de Ca\u00edn; \u00bft\u00fa que crees? Me qued\u00e9 consternado. Hab\u00eda cre\u00eddo estar totalmente familiarizado con la historia de la Pasi\u00f3n y ahora descubr\u00eda con qu\u00e9 poca personalidad, imaginaci\u00f3n y fantas\u00eda la hab\u00eda escuchado y le\u00eddo. Sin embargo, el nuevo pensamiento de Demian me sonaba muy mal y amenazaba conceptos cuya existencia me cre\u00eda obligado a salvar. No, no se pod\u00eda jugar as\u00ed con las cosas, incluso con las m\u00e1s sagradas. El, como siempre, not\u00f3 inmediatamente mi resistencia, antes de que yo dijera algo. \u2014Ya s\u00e9 \u2014dijo resignado\u2014, es la eterna historia. \u00a1El caso es no ser consecuente! Pero te voy a decir una cosa: \u00e9ste es uno de los puntos en los que aparecen con toda claridad los fallos de nuestra religi\u00f3n. El Dios del Antiguo y Nuevo Testamento es, en efecto, una figura extraordinaria; pero no es lo que debe representar. \u00c9l es lo bueno, lo noble, lo paternal, lo hermoso, y, tambi\u00e9n, lo elevado y lo sentimental. \u00a1De acuerdo! Sin embargo, el mundo se compone de otras cosas; y \u00e9stas se adjudican simplemente al diablo, escamoteando y silenciando toda una mitad del mundo. Se venera a Dios como padre de la vida, 63 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","negando al mismo tiempo la vida sexual, sobre la que se basa la vida misma, declar\u00e1ndola diab\u00f3lica y pecaminosa. No tengo nada en contra de que se venere al Dios Jehov\u00e1. \u00a1En absoluto! Pero opino que deber\u00edamos santificar y venerar al mundo en su totalidad, no s\u00f3lo a esa mitad oficial, separada artificialmente. Por lo tanto, deber\u00edamos tener un culto al demonio junto al culto divino. Ser\u00eda lo justo. O si no, habr\u00eda que crear un dios que integrara en s\u00ed al diablo y ante el que no tuvi\u00e9ramos que cerrar los ojos cuando suceden las cosas m\u00e1s naturales de la vida. Demian \u2014en contra de su costumbre\u2014 se hab\u00eda acalorado; mas en seguida volvi\u00f3 a sonre\u00edr y dej\u00f3 de acosarme. Sus palabras dieron en el misterio de mis a\u00f1os infantiles, misterio que sent\u00eda en cada momento y del que no hab\u00eda dicho ni una palabra a nadie. Lo que dijo Demian sobre Dios y el demonio, sobre el mundo oficial y divino frente al mundo demon\u00edaco silenciado, correspond\u00eda a mi propio pensamiento, a mi mito, a mi idea de los dos mundos o mitades, la clara y la oscura. El descubrimiento de que mi problema era el de todos los seres humanos, un problema de toda vida y todo pensamiento, se cerni\u00f3 de pronto sobre m\u00ed como una sombra divina y me llen\u00f3 de temor y respeto al ver y sentir que mi vida y mis pensamientos m\u00e1s \u00edntimos y personales participaban de la eterna corriente del pensamiento humano. El descubrimiento no fue alegre, aunque s\u00ed alentador y reconfortante. Era duro y \u00e1spero, porque encerraba en s\u00ed responsabilidad, soledad y despedida definitiva de la infancia. 64 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Revelando por primera vez en mi vida un secreto tan \u00edntimo, cont\u00e9 a mi amigo los conceptos, tan arraigados desde mi infancia, de los \u201cdos mundos\u201d; y \u00e9l se dio cuenta en seguida de que, en lo m\u00e1s profundo, yo aceptaba sus razonamientos. Pero no era su estilo aprovecharse de ello. Me escuch\u00f3 con m\u00e1s atenci\u00f3n que nunca, mir\u00e1ndome fijamente a los ojos, hasta que tuve que apartar los m\u00edos porque volv\u00ed a sorprender en su mirada aquella extra\u00f1a intemporalidad casi animal, aquella inconcebible antig\u00fcedad. \u2014Ya hablaremos otro d\u00eda \u2014dijo con cuidado\u2014. Veo que piensas m\u00e1s de lo que puedes expresar. Claro que si es as\u00ed te dar\u00e1s cuenta tambi\u00e9n de que nunca has vivido completamente lo que piensas; y eso no es bueno. S\u00f3lo el pensamiento vivido tiene valor. Hasta ahora has sabido que tu \u201cmundo permitido\u201d s\u00f3lo era la mitad del mundo y has intentado escamotear la otra mitad, como hacen los curas y los profesores. \u00a1Pero no lo conseguir\u00e1s! No lo consigue nadie que haya empezado a pensar. Sus palabras me llegaron al alma. \u2014Pero \u2014exclam\u00e9 casi gritando\u2014 hay cosas verdaderamente feas y prohibidas; \u00a1no puedes negarlo! Est\u00e1n prohibidas y tenemos que renunciar a ellas. Yo s\u00e9 que existen el crimen y los vicios; pero porque existan no voy yo a convertirme en un criminal. \u2014Hoy no agotaremos el tema \u2014me tranquiliz\u00f3 Max\u2014. Desde luego, no vas a asesinar o violar muchachas, no. Pero a\u00fan no has llegado al punto en que se ve con claridad lo que significa 65 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","en el fondo \u201cpermitido\u201d y \u201cprohibido\u201d. Has descubierto s\u00f3lo una parte de la verdad. Ya vendr\u00e1 el resto, no te preocupes. Por ejemplo: desde hace un a\u00f1o sientes en ti un instinto, que pasa por \u201cprohibido\u201d, m\u00e1s fuerte que todos los dem\u00e1s. Los griegos y muchos otros pueblos, en cambio, han divinizado este instinto y lo han venerado en grandes fiestas. Lo \u201cprohibido\u201d no es algo eterno; puede variar. Tambi\u00e9n hoy cualquiera puede acostarse con una mujer si antes ha ido al sacerdote y se ha casado con ella. En otros pueblos es de otra manera. Por eso cada uno tiene que descubrir por s\u00ed mismo lo que le est\u00e1 prohibido. Se puede ser un gran canalla y no hacer jam\u00e1s algo prohibido. Y viceversa. Probablemente es una cuesti\u00f3n de comodidad. El que es demasiado c\u00f3modo para pensar por su cuenta y erigirse en su propio juez, se somete a las prohibiciones, tal como las encuentra. Eso es muy f\u00e1cil. Pero otros sienten en s\u00ed su propia ley; a esos les est\u00e1n prohibidas cosas que los hombres de honor hacen diariamente y les est\u00e1n permitidas otras que normalmente est\u00e1n mal vistas. Cada cual tiene que responder de s\u00ed mismo. De pronto, como si se arrepintiera de haber hablado tanto, enmudeci\u00f3. Ya entonces intu\u00eda yo de forma aproximada lo que Demian sent\u00eda cuando actuaba as\u00ed; pues aunque sol\u00eda exponer sus ideas de una manera muy agradable y aparentemente ligera, detestaba \u201chablar por hablar\u201d, como me dijo un d\u00eda. Notaba en m\u00ed que, junto al aut\u00e9ntico inter\u00e9s, hab\u00eda demasiado juego, demasiado placer en el parloteo intelectual; en una palabra, falta de absoluta seriedad. 66 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Al volver a leer las \u00faltimas palabras que he escrito: \u201cabsoluta seriedad\u201d, recuerdo otra escena que viv\u00ed con Max Demian en aquellos tiempos a\u00fan semiinfantiles y que me impresion\u00f3 vivamente. Se acercaba la fecha de nuestra confirmaci\u00f3n. Las \u00faltimas clases de religi\u00f3n trataban de la comuni\u00f3n. El pastor dio mucha importancia al tema, cuid\u00f3 mucho sus explicaciones y consigui\u00f3 que en estas \u00faltimas clases hubiera un cierto ambiente de unci\u00f3n religiosa. Sin embargo, precisamente entonces mis pensamientos se concentraban en otra cosa: en la persona de mi amigo. Esperando la confirmaci\u00f3n, que se nos explicaba como solemne acogida en la comunidad de la Iglesia, yo pensaba constantemente que el valor de aquel medio a\u00f1o de ense\u00f1anza religiosa no estaba en lo que hab\u00eda aprendido sino en la proximidad e influencia de Demian. No me preparaba a ser recibido en la Iglesia, sino en algo muy distinto: en una orden del pensamiento y de la personalidad que ten\u00eda que existir sobre la tierra y cuyo enviado o emisario consideraba yo a mi amigo. Intent\u00e9 rechazar aquella idea porque ser\u00eda vivir, a pesar de todo, la ceremonia de la confirmaci\u00f3n con cierta dignidad, que me parec\u00eda poco compatible con mis nuevos pensamientos. Pero fue en vano: el pensamiento estaba ah\u00ed y lentamente se fue uniendo al de la cercana ceremonia religiosa. Estaba dispuesto a celebrarla de manera distinta a los dem\u00e1s. Para m\u00ed iba a significar la entrada en un mundo ideol\u00f3gico que me hab\u00eda sido revelado por Demian. 67 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","En aquellos d\u00edas volv\u00ed a discutir vivamente con \u00e9l; fue antes de una clase de religi\u00f3n. Mi amigo estaba distante y no se animaba ante mis palabras, que seguramente eran muy sabihondas y pretenciosas. \u2014Hablamos demasiado. \u2014dijo con desacostumbrada seriedad\u2014. Las palabras ingeniosas carecen totalmente de valor. S\u00f3lo le alejan a uno de s\u00ed mismo. Y alejarse de uno mismo es pecado. Hay que saber recogerse en s\u00ed mismo por completo, como las tortugas. Poco despu\u00e9s entramos en clase. Comenz\u00f3 la lecci\u00f3n y yo me esforc\u00e9 en atender. Demian no intent\u00f3 distraerme. Al cabo de un rato empec\u00e9 a sentir a mi lado, donde estaba \u00e9l sentado, algo extra\u00f1o: un vac\u00edo, un fr\u00edo o algo parecido, como si el lugar que ocupaba se hubiera quedado desierto. Cuando aquella sensaci\u00f3n empez\u00f3 a hac\u00e9rseme insoportable, volv\u00ed la cabeza. Vi a mi amigo sentado muy derecho y correcto, como siempre. Sin embargo, ten\u00eda un aspecto totalmente diferente al acostumbrado; algo que yo desconoc\u00eda irradiaba de \u00e9l y le rodeaba. Cre\u00ed que ten\u00eda cerrados los ojos, pero luego vi que los manten\u00eda abiertos; estaban fijos, no miraban, no ve\u00edan. Estaban dirigidos hacia dentro, hacia una remota lejan\u00eda. Demian estaba completamente inm\u00f3vil y parec\u00eda que no respiraba; su boca parec\u00eda como esculpida en madera o m\u00e1rmol, su rostro p\u00e1lido, de una palidez uniforme, era como de piedra, y s\u00f3lo su pelo casta\u00f1o ten\u00eda vida. Sus manos descansaban delante de \u00e9l, sobre el pupitre, inertes y quietas como objetos, como piedras o 68 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","frutas, p\u00e1lidas e inm\u00f3viles; pero no blandamente, sino como firme y segura protecci\u00f3n de una intensa y oculta vida. Aquel espect\u00e1culo me hizo temblar. \u201c\u00a1Est\u00e1 muerto!\u201d, pens\u00e9 y estuve a punto de gritar. Pero sab\u00eda que no lo estaba. Fascinado, no pod\u00eda apartar los ojos de su rostro, de aquella p\u00e1lida y p\u00e9trea m\u00e1scara, sintiendo que aquel era el verdadero Demian. Lo que sol\u00eda aparentar cuando iba y hablaba conmigo no era m\u00e1s que una parte de Demian, aquel que durante un rato representaba un papel, pleg\u00e1ndose y amold\u00e1ndose para dar gusto. Pero el verdadero Demian ten\u00eda este aspecto p\u00e9treo, ancestral, animal, bello y fr\u00edo, muerto y al mismo tiempo rebosante de una vida fabulosa. \u00a1Y en torno suyo el vac\u00edo silencioso, el \u00e9ter, los espacios siderales, la muerte solitaria! \u201cAhora se ha sumergido del todo en s\u00ed mismo\u201d, pens\u00e9 estremecido. Nunca me hab\u00eda sentido tan solo. Yo no participaba de \u00e9l; estaba fuera de mi alcance, m\u00e1s lejos que si se encontrara en la isla m\u00e1s lejana del mundo. No pod\u00eda comprender c\u00f3mo nadie, excepto yo, se daba cuenta. \u00a1Todos ten\u00edan que verle, todos ten\u00edan que estremecerse! Pero nadie se fij\u00f3 en Demian. Segu\u00eda erguido como una estatua, r\u00edgido como un \u00eddolo \u2014seg\u00fan me pareci\u00f3 entonces\u2014, mientras una mosca se posaba sobre su frente y recorr\u00eda lentamente su nariz y sus labios, sin que \u00e9l reaccionara con el m\u00e1s leve gesto. \u00bfD\u00f3nde se encontraba en esos instantes? \u00bfQu\u00e9 pensaba, qu\u00e9 sent\u00eda? \u00bfSe hallaba en un para\u00edso o en un infierno? No me fue posible pregunt\u00e1rselo. Cuando al final de la clase le volv\u00ed a ver vivir y respirar, nuestras miradas se cruzaron y 69 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","constat\u00e9 que era el de antes. \u00bfDe d\u00f3nde ven\u00eda? \u00bfD\u00f3nde hab\u00eda estado? Parec\u00eda cansado. Su rostro ten\u00eda otra vez color, sus manos se mov\u00edan; su pelo casta\u00f1o, sin embargo, parec\u00eda ahora sin brillo y como cansado. En los d\u00edas que siguieron intent\u00e9 varias veces en mi dormitorio un nuevo ejercicio: me sentaba muy derecho en una silla, inmovilizaba los ojos, me quedaba completamente quieto y esperaba a ver cu\u00e1nto tiempo pod\u00eda aguantar y qu\u00e9 sensaciones ten\u00eda. Pero s\u00f3lo consegu\u00ed cansarme y que los p\u00e1rpados me escocieran fuertemente. Poco despu\u00e9s fue la confirmaci\u00f3n, de la que no me ha quedado ning\u00fan recuerdo importante. Despu\u00e9s, todo cambi\u00f3. La ni\u00f1ez fue derrumb\u00e1ndose a mi alrededor. Mis padres empezaron a mirarme un poco desconcertados. Mis hermanas me resultaban muy extra\u00f1as. Un vago desenga\u00f1o deformaba y deste\u00f1\u00eda los sentimientos y las alegr\u00edas a que estaba acostumbrado. El jard\u00edn ya no ten\u00eda perfume, el bosque no me atra\u00eda; el mundo a mi alrededor parec\u00eda un saldo de cosas viejas, gris y sin atractivo; los libros eran papel y la m\u00fasica ruido. As\u00ed van cayendo las hojas de un \u00e1rbol oto\u00f1al, sin que \u00e9l lo sienta; la lluvia, el sol o el fr\u00edo resbalan por su tronco, mientras la vida se retira lentamente a lo m\u00e1s \u00edntimo y lo m\u00e1s rec\u00f3ndito. El \u00e1rbol no muere, espera. Se hab\u00eda decidido que despu\u00e9s de las vacaciones ir\u00eda a otro colegio, por vez primera, lejos de casa. A veces, mi madre se acercaba a m\u00ed con especial ternura, despidi\u00e9ndose ya por 70 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","adelantado y esforz\u00e1ndose en llenar mi coraz\u00f3n de amor, nostalgia y recuerdo. Demian estaba de viaje. Yo estaba solo. 71 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","4. Beatrice Al terminar las vacaciones, sal\u00ed para St sin haber vuelto a ver a mi amigo. Mis padres me acompa\u00f1aron, dej\u00e1ndome, con toda clase de cuidados, en una pensi\u00f3n internado para colegiales regida por un profesor del Instituto. Se hubieran quedado helados de espanto si hubieran sabido a qu\u00e9 cosas me expon\u00edan. El problema segu\u00eda siendo si, con el tiempo, podr\u00eda yo llegar a ser un buen hijo y un ciudadano \u00fatil o si mi naturaleza me empujar\u00eda por otros caminos. Mi \u00faltimo intento de ser feliz a la sombra del hogar y dentro del esp\u00edritu paterno hab\u00eda durado mucho; a veces lo hab\u00eda conseguido, pero al final fracas\u00e9 por completo. El extra\u00f1o vac\u00edo y la soledad que por primera vez sent\u00ed durante las vacaciones despu\u00e9s de la Confirmaci\u00f3n \u2014luego se me har\u00eda muy familiar este vac\u00edo, este aire enrarecido\u2014 no desaparecieron tan deprisa. La despedida del hogar no me cost\u00f3 gran esfuerzo; casi me avergonc\u00e9 de no estar m\u00e1s triste. Mis hermanas lloraban sin motivo; yo no pod\u00eda. Estaba asombrado de m\u00ed mismo. Siempre hab\u00eda sido, en el fondo, un ni\u00f1o sentimental y bueno. Ahora estaba completamente transformado. El mundo exterior me era completamente indiferente, y, durante d\u00edas, no hac\u00eda m\u00e1s que escucharme a m\u00ed mismo y los torrentes misteriosos y oscuros que flu\u00edan dentro de m\u00ed. Hab\u00eda crecido mucho en el \u00faltimo medio a\u00f1o y me asomaba al mundo como un muchacho largirucho, delgado e inmaduro. La gracia del ni\u00f1o hab\u00eda desaparecido del todo; yo 72 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","mismo sent\u00eda que as\u00ed no se me pod\u00eda querer, y tampoco yo me quer\u00eda nada a m\u00ed mismo. Muchas veces echaba de menos a Max Demian; pero no pocas tambi\u00e9n le odiaba y le reprochaba el empobrecimiento de mi vida, que soportaba como una fea enfermedad. En el internado al principio no me quer\u00edan ni estimaban. Primero me tomaron el pelo, despu\u00e9s se apartaron de m\u00ed, consider\u00e1ndome un cobarde y un solitario antip\u00e1tico. Me volqu\u00e9 en mi papel, exager\u00e1ndolo, y me encastill\u00e9 en una soledad rencorosa que hacia fuera ten\u00eda todas las apariencias de un desprecio muy viril del mundo mientras en el fondo sucumb\u00eda a devoradores ataques de melancol\u00eda y desesperaci\u00f3n. En las clases pude ir tirando con los conocimientos acumulados en casa; mi curso estaba un poco retrasado en comparaci\u00f3n conmigo y me acostumbr\u00e9 a tratar a mis compa\u00f1eros con cierto desprecio, como si fueran ni\u00f1os. Las cosas siguieron as\u00ed un a\u00f1o y m\u00e1s; tampoco las primeras vacaciones en casa trajeron nada nuevo; volv\u00ed a marcharme contento al colegio. Era a principios de noviembre. Yo hab\u00eda cogido la costumbre de dar cortos y pensativos paseos, hiciese el tiempo que hiciese, en los que sol\u00eda disfrutar de una especie de placer, lleno de melancol\u00eda, de desprecio al mundo y a m\u00ed mismo. Una tarde h\u00fameda y nebulosa divagaba yo por los alrededores de la ciudad. El ancho paseo del parque, completamente desierto, invitaba a pasear ; el camino estaba cubierto de hojas ca\u00eddas, en las que yo hund\u00eda los pies con oscura voluptuosidad. Ol\u00eda a 73 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","humedad amarga, y los \u00e1rboles lejanos surg\u00edan de la niebla, fantasmag\u00f3ricos, grandes y sombr\u00edos. Al final del paseo me par\u00e9 indeciso, con los ojos clavados en la hojarasca negra, respirando con ansia el aroma mojado de descomposici\u00f3n y muerte, al que algo en m\u00ed respond\u00eda y saludaba. Oh, qu\u00e9 ins\u00edpida me resultaba la vida! De uno de los caminos laterales sali\u00f3 alguien con capa flotante; yo quer\u00eda seguir andando, pero el reci\u00e9n llegado me llam\u00f3. \u2014\u00a1Eh! \u00a1Sinclair! Se acerc\u00f3. Era Alfons Beck, el mayor del internado. A m\u00ed me resultaba simp\u00e1tico y no ten\u00eda nada contra \u00e9l, excepto que siempre me trataba, como a todos los m\u00e1s peque\u00f1os, de una manera ir\u00f3nica y paternal. Todos le consider\u00e1bamos como el m\u00e1s fuerte; dec\u00edan que ten\u00eda dominado al director del internado y era el h\u00e9roe de muchas leyendas escolares. \u2014\u00bfQu\u00e9 haces t\u00fa por aqu\u00ed? \u2014me grit\u00f3 jovialmente, en el tono que adoptaban los mayores cuando se dignaban hablar con nosotros\u2014. \u00a1Apuesto a que est\u00e1s haciendo versos! \u2014Ni pensarlo \u2014negu\u00e9 bruscamente. Beck solt\u00f3 una carcajada y ech\u00f3 a andar junto a m\u00ed, charlando como yo no estaba ya acostumbrado a hacerlo. \u2014No creas que no lo comprendo, Sinclair. Tiene un no s\u00e9 qu\u00e9 caminar as\u00ed en la niebla al atardecer, con pensamientos oto\u00f1ales. Comprendo que se caiga en la tentaci\u00f3n de hacer versos. Sobre la naturaleza que muere y sobre la juventud perdida que se le parece. Como Heinrich Heine. 74 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","\u2014No soy tan sentimental \u2014me defend\u00ed. \u2014Bueno, bueno \u00a1d\u00e9jalo! Pero con un tiempo as\u00ed creo que es mejor buscar un lugar recogido donde se pueda tomar un vasito de vino o algo por el estilo. \u00bfTe vienes conmigo un rato? Precisamente estoy completamente solo. O \u00bfquiz\u00e1 no te apetece? No quiero pervertirte amigo, a lo mejor eres un ni\u00f1o modelo. Poco despu\u00e9s nos encontr\u00e1bamos en un tabernucho de las afueras de la ciudad, bebiendo un vino dudoso y entrechocando los vasos de vidrio grueso. Al principio aquello no me gustaba demasiado, pero al menos era algo nuevo. Al poco rato, bajo el efecto del vino, me volv\u00ed muy locuaz. Era como si en mi interior se hubiese abierto una ventana y el mundo entrara resplandeciente. Cu\u00e1nto tiempo hac\u00eda que mi alma no se desahogaba hablando! Me puse a fantasear y de pronto saqu\u00e9 a relucir la historia de Ca\u00edn y Abel. Beck me escuchaba complacido. \u00a1Por fin alguien a quien yo daba algo! Me golpeaba en el hombro y me llamaba \u201cchico del demonio\u201d; y a m\u00ed se me hinchaba el coraz\u00f3n del placer de dejar correr generosamente todos los deseos acumulados de hablar y comunicarme, de ser reconocido por alguien y de valer algo a los ojos de uno mayor que yo. Cuando me dijo que era un \u201cpillastre genial\u201d, sus palabras me inundaron el alma como un vino dulce y embriagador. El mundo ard\u00eda con nuevos colores, los pensamientos me ven\u00edan de cien mil fuentes audaces, sent\u00eda llamear en m\u00ed el fuego y el ingenio. Hablamos de los profesores y de los compa\u00f1eros y a 75 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","m\u00ed me dio la impresi\u00f3n de que nos entend\u00edamos estupendamente. Hablamos sobre los griegos y los paganos. Beck quer\u00eda a toda costa que le hiciera confidencias sobre aventuras amorosas. Pero en ese terreno yo no pod\u00eda seguir la conversaci\u00f3n; no hab\u00eda vivido nada y nada pod\u00eda contar. Y lo que hab\u00eda sentido, construido y fantaseado en mi cabeza, lo llevaba ardiendo en el alma y no se hubiera disuelto o hecho comunicable s\u00f3lo con el vino. Beck sab\u00eda mucho m\u00e1s de las chicas que yo, y escuch\u00e9 con la cara encendida sus cuentos. Me enter\u00e9 de cosas incre\u00edbles; cosas que nunca hubiera cre\u00eddo posibles se hac\u00edan reales y parec\u00edan normales. Alfons Beck, con sus dieciocho a\u00f1os, ten\u00eda ya alguna experiencia. Entre otras, que la relaci\u00f3n con las chicas j\u00f3venes ten\u00eda sus pegas; no quer\u00edan m\u00e1s que caranto\u00f1as y galanter\u00edas, y eso estaba bien pero no era lo verdadero. De las mujeres se pod\u00eda esperar mucho m\u00e1s. Las mujeres eran m\u00e1s razonables. Por ejemplo, la se\u00f1ora Jaggelt, la de la tienda de cuadernos y lapiceros; con \u00e9sa se pod\u00eda uno entender; y las cosas que hab\u00edan sucedido detr\u00e1s del mostrador no eran para contarlas. Yo estaba fascinado y aturdido. Yo, desde luego, no hubiera podido enamorarme de la se\u00f1ora Jaggelt precisamente; pero, a fin de cuentas la historia era incre\u00edble. Parec\u00eda que hab\u00eda posibilidades \u2014por lo menos para los mayores\u2014 que yo nunca hubiera imaginado. Sin embargo, tambi\u00e9n hab\u00eda algo falso en todo aquello; me sab\u00eda a menos y a m\u00e1s vulgar de lo que, seg\u00fan mi opini\u00f3n, deb\u00eda ser el amor; pero era la realidad, era la vida y la aventura. A mi lado ten\u00eda a uno que lo hab\u00eda vivido y a quien parec\u00eda natural. Nuestra conversaci\u00f3n hab\u00eda bajado de nivel, 76 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","hab\u00eda perdido algo. Yo no era ya el ni\u00f1o genial; ahora s\u00f3lo era un chico escuchando a un hombre. Pero aun as\u00ed, comparado con lo que hab\u00eda sido mi vida desde hac\u00eda meses y meses, resultaba maravilloso y paradis\u00edaco. Adem\u00e1s fui d\u00e1ndome cuenta lentamente de que todo lo que estaba haciendo, desde estar en la taberna hasta el tema de nuestra conversaci\u00f3n, estaba prohibido terminantemente, saboreaba al menos el esp\u00edritu rebelde de la situaci\u00f3n. Recuerdo con todo detalle aquella noche. Al volver los dos a casa, tarde, bajo los faroles mortecinos, en la noche fresca y mojada, iba borracho por primera vez en mi vida. No era nada grato, sino muy desagradable; y, sin embargo, hasta esto ten\u00eda algo, un atractivo, una dulzura: era la rebeli\u00f3n y la org\u00eda, la vida y el esp\u00edritu. Beck se port\u00f3 muy bien conmigo, aunque iba enfadado y me rega\u00f1aba por novato. Me llev\u00f3 casi en brazos hasta el internado, donde consigui\u00f3 que entr\u00e1ramos, sin ser descubiertos, por una ventana abierta. Al despertar de la borrachera, tras un breve y mortal sue\u00f1o, me sobrevino una desesperada tristeza. Me ergu\u00ed en la cama, a\u00fan con la camisa del d\u00eda anterior \u2014mi ropa y mis zapatos andaban tirados por el suelo y ol\u00edan a tabaco y a vomitona\u2014, entre dolores de cabeza, v\u00e9rtigo y una sed abrasadora; en mi alma surgi\u00f3 una imagen con la que hac\u00eda tiempo que no me enfrentaba. Vi mi ciudad natal y la casa de mis padres, a mi padre y a mi madre, a mis hermanas, el jard\u00edn; mi dormitorio tranquilo y acogedor, el colegio y la Plaza Mayor; vi a Demian, las clases de religi\u00f3n. Y todo era di\u00e1fano y estaba como ba\u00f1ado 77 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","en luz; todo era maravilloso, divino y puro; y todo \u2014en ese momento me daba cuenta\u2014 me hab\u00eda pertenecido hasta hac\u00eda unas horas, me hab\u00eda estado esperando, y ahora, s\u00f3lo ahora, en este momento, hab\u00eda desaparecido: ya no me pertenec\u00eda, me exclu\u00eda, me miraba con asco. Todo el amor y el cari\u00f1o que me hab\u00edan dado mis padres, remont\u00e1ndome hasta los m\u00e1s lejanos y dorados para\u00edsos de la infancia, cada beso de mi madre, cada Navidad, cada ma\u00f1ana de domingo, clara y piadosa, cada flor del jard\u00edn... todo estaba destrozado. \u00a1Yo hab\u00eda pisoteado todo con mis pies! Si ahora hubieran aparecido unos esbirros y me hubiesen agarrado y conducido al pat\u00edbulo, por descastado y sacr\u00edlego, habr\u00eda estado de acuerdo, les hubiera seguido con gusto y me hubiera parecido justo y bien. As\u00ed era yo en el fondo. \u00a1Yo, que despreciaba a todo el mundo! \u00a1Yo, que sent\u00eda el orgullo de la inteligencia y compart\u00eda los pensamientos de Demian! As\u00ed era yo: una infame basura, borracho y sucio, asqueroso y grosero, una bestia salvaje dominada por horribles instintos. Este era yo, el que ven\u00eda de los jardines donde todo es pureza, luz y suave delicadeza, el que hab\u00eda disfrutado con la m\u00fasica de Bach y los bellos poemas. A\u00fan me parec\u00eda escuchar con asco y con indignaci\u00f3n mi propia risa, una risa borracha, descontrolada, que brotaba est\u00fapidamente a borbotones. As\u00ed era yo. A pesar de todo, constitu\u00eda casi un placer sufrir estos tormentos. Hab\u00eda vegetado tanto tiempo, ciego e insensible, y mi coraz\u00f3n hab\u00eda callado tanto tiempo, empobrecido y arrinconado, que esta autoacusaci\u00f3n, este horror, todo este 78 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","sufrimiento espantoso del alma, eran un alivio. Eran al menos sentimientos, sentimientos ardientes en los que lat\u00eda un coraz\u00f3n. Desconcertado, sent\u00ed en medio de la miseria algo as\u00ed como una liberaci\u00f3n y una nueva primavera. Sin embargo, visto desde fuera, iba yo decididamente cuesta abajo. La primera borrachera dej\u00f3 pronto paso a otras nuevas. En nuestro colegio se iba mucho de juerga a las tabernas, y yo era uno de los m\u00e1s j\u00f3venes entre los asiduos. Pronto dej\u00e9 de ser considerado como un chiquillo al que se tolera y me convert\u00ed en un cabecilla, famoso y atrevido cliente de las tabernas. Volv\u00eda a pertenecer por completo al mundo oscuro, al demonio; y en ese mundo me consideraban un tipo sensacional. A todo esto, yo me sent\u00eda muy mal. Viv\u00eda en una org\u00eda autodestructiva y constante; y mientras mis compa\u00f1eros me consideraban un cabecilla y un jabato, un muchacho valiente y juerguista, mi alma atemorizada aleteaba llena de angustia en lo m\u00e1s profundo de mi ser. Recuerdo que al salir de una taberna un domingo por la ma\u00f1ana me brotaron las l\u00e1grimas al ver a unos ni\u00f1os jugando en la calle, limpios y alegres, reci\u00e9n peinados y vestidos de domingo. Y mientras yo me divert\u00eda y a menudo, en torno a una mesa sucia en tabernas de baja estofa, asustaba a mis amigos con mi inaudito cinismo, ten\u00eda en el fondo del coraz\u00f3n un gran respeto por todo aquello que ridiculizaba y en mi interior me arrodillaba ante mi alma, ante mi pasado, ante mi madre, ante Dios. Que yo nunca me compenetrara con mis compa\u00f1eros, que permaneciera solitario entre ellos, ten\u00eda su explicaci\u00f3n. Yo era 79 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","todo lo juerguista y todo lo c\u00ednico que los dem\u00e1s brutos de nuestro grupo deseaban, y ten\u00eda ingenio y valent\u00eda en mis pensamientos y palabras sobre los profesores, el colegio, los padres, la Iglesia. Tambi\u00e9n aceptaba los chistes obscenos y hasta me animaba a hacer alguno. Pero nunca acompa\u00f1aba a mis compinches cuando iban en busca de las chicas. Me encontraba solo y lleno de un profundo deseo de amor, un deseo desesperado, en tanto que mis palabras eran las de un libertino redomado. Nadie era en este punto tan vulnerable y t\u00edmido como yo. Y cuando ve\u00eda pasear a las muchachas j\u00f3venes, arregladas y limpias, alegres y graciosas, me parec\u00edan maravillosos sue\u00f1os de pureza, demasiado buenos y puros para m\u00ed. Durante una temporada tampoco pude entrar en la papeler\u00eda de la se\u00f1ora Jaggelt porque nada m\u00e1s mirarla me pon\u00eda colorado, recordando lo que Alfons Beck me hab\u00eda contado de ella. Cuanto m\u00e1s solitario y extra\u00f1o me sent\u00eda en aquella compa\u00f1\u00eda, m\u00e1s trabajo me costaba separarme de ella. Verdaderamente no s\u00e9 ya si el beber y fanfarronear me gustaron alguna vez demasiado; nunca llegu\u00e9 a acostumbrarme a la bebida y siempre sufr\u00ed sus penosas consecuencias. Era todo como una obligaci\u00f3n. Yo hac\u00eda lo que cre\u00eda que deb\u00eda hacer; de otra forma, no hubiera sabido qu\u00e9 hacer conmigo mismo. Ten\u00eda miedo de los arrebatos, terriblemente intensos, de ternura y timidez a que tend\u00eda constantemente. Ten\u00eda miedo de los suaves pensamientos amorosos que me asaltaban. Lo que m\u00e1s echaba de menos era un amigo. Hab\u00eda uno o dos compa\u00f1eros que me resultaban simp\u00e1ticos; pero como pertenec\u00edan al grupo de los 80 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","buenos y mis vicios hac\u00eda tiempo que no eran ning\u00fan secreto, me evitaban. Todos me consideraban un perdido irremisible, bajo cuyos pies se tambaleaba ya el suelo. Los profesores conoc\u00edan mis trastadas; ya hab\u00eda sido castigado varias veces: mi expulsi\u00f3n definitiva del colegio era algo que todos esperaban. Yo tambi\u00e9n lo sab\u00eda; adem\u00e1s, hac\u00eda tiempo que no era un buen alumno y que me limitaba a seguir mal que bien las clases, con la convicci\u00f3n de que aquello no pod\u00eda seguir as\u00ed mucho tiempo. Hay muchos caminos por los que Dios puede llevarnos a la soledad y a nosotros mismos. Este fue el camino por el que me condujo entonces a m\u00ed. Fue como una pesadilla. A trav\u00e9s de basura y viscosidad, sobre vasos de cerveza rotos y en noches enteras de cinismo, me veo a m\u00ed mismo, so\u00f1ador hechizado, arrastr\u00e1ndome desasosegado y atormentado por un camino sucio y feo. Hay sue\u00f1os as\u00ed en los que de camino al castillo de la princesa encantada uno queda empantanado en barrizales y callejas llenas de malos olores y basuras. As\u00ed me sucedi\u00f3 a m\u00ed. De esta manera tan poco refinada, aprend\u00ed a estar solo y a levantar entre mi infancia y yo una puerta cerrada por guardianes implacables y resplandecientes. Esto fue un principio, un despertar de la nostalgia de m\u00ed mismo. Aun me asust\u00e9 cuando mi padre, alarmado por las cartas del director de la pensi\u00f3n, apareci\u00f3 por primera vez en St. y se enfrent\u00f3 inesperadamente conmigo. Cuando vino por segunda vez, hacia fines del invierno, yo ya estaba endurecido e indiferente; le dej\u00e9 que me ri\u00f1era, que me rogara y que me recordara a mi madre. Al final se irrit\u00f3 mucho y dijo que si no 81 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","cambiaba permitir\u00eda que me expulsaran del colegio ignominiosamente y me meter\u00eda en un correccional. \u00a1A m\u00ed qu\u00e9 me importaba! Cuando parti\u00f3, me dio pena de \u00e9l; no hab\u00eda conseguido nada ni hab\u00eda encontrado un camino hasta m\u00ed; en algunos momentos, llegu\u00e9 a pensar que le estaba muy bien empleado. Me ten\u00eda sin cuidado lo que iba a ser de m\u00ed. A mi modo, extra\u00f1o y poco agradable, me encontraba en disensi\u00f3n con el mundo y lo expresaba metido en las tabernas y fanfarroneando. Esa era mi manera de protestar, con la que yo mismo me destrozaba; a veces me planteaba la cuesti\u00f3n en los siguientes t\u00e9rminos: si el mundo no necesita gente como yo, si no sabe darles otro papel mejor y no puede emplearles en empresas superiores, entonces la gente como yo se ir\u00e1 a pique. Muy bien, que el mundo cargue con eso. Las vacaciones navide\u00f1as de aquel a\u00f1o fueron bastante tristes. Mi madre se asust\u00f3 al verme. Hab\u00eda crecido a\u00fan m\u00e1s y mi rostro delgado ten\u00eda un aspecto gris y demacrado, con rasgos cansados y p\u00e1rpados enrojecidos. La primera sombra de bigote y las gafas que llevaba desde hac\u00eda poco me hac\u00edan m\u00e1s extra\u00f1o a sus ojos. Mis hermanas retrocedieron entre risitas. Todo fue muy enojoso: enojosa y amarga la conversaci\u00f3n con mi padre en su despacho, enojoso saludar a los parientes, enojosa sobre todo la Nochebuena. Aqu\u00e9l hab\u00eda sido siempre el gran d\u00eda de nuestra casa, la noche de la fiesta y el amor, de la gratitud, de la renovaci\u00f3n de la alianza entre mis padres y yo. Esta vez todo result\u00f3 agobiante y embarazoso. Como siempre, mi padre dio 82 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","lectura al Evangelio de los pastores \u201cque cuidan sus reba\u00f1os en el campo\u201d; como siempre, mis hermanas contemplaron deslumbradas sus regalos. Pero la voz de mi padre ten\u00eda un tono desgarrado y su rostro parec\u00eda envejecido y abrumado. Mi madre estaba triste y a m\u00ed todo me resultaba desagradable y penoso: los regalos y las felicitaciones, el Evangelio y el \u00e1rbol de Navidad. Las pastas navide\u00f1as ol\u00edan dulces y exhalaban nubes de recuerdos m\u00e1s dulces a\u00fan. El \u00e1rbol de Navidad desped\u00eda su perfume, hablando de cosas que ya no exist\u00edan. Yo deseaba intensamente que llegara el fin de la noche y de las fiestas. Y as\u00ed prosigui\u00f3 todo el invierno. El claustro de profesores me acababa de amonestar de nuevo y me amenazaba con la expulsi\u00f3n. Aquella situaci\u00f3n no iba a durar mucho. Por m\u00ed... Sent\u00eda un especial rencor contra Max Demian. Durante todo este tiempo no le hab\u00eda vuelto a ver. Al principio de mi estancia en St. le hab\u00eda escrito dos veces pero sin recibir respuesta; por eso no fui a visitarle tampoco durante las vacaciones. En el mismo parque donde hab\u00eda encontrado en el oto\u00f1o a Alfons Beck, vi al comenzar la primavera, precisamente cuando los matorrales empezaban a ponerse verdes, a una muchacha que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n. Yo hab\u00eda salido a pasear solo, lleno de pensamientos y preocupaciones desagradables porque mi salud estaba debilitada y adem\u00e1s me encontraba constantemente en apuros econ\u00f3micos: deb\u00eda ciertas cantidades a mis compa\u00f1eros, ten\u00eda que inventar gastos necesarios para que me mandaran algo de casa, y hab\u00eda dejado acumular en varias tiendas cuentas de cigarros y cosas por el estilo. No es 83 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","que estas preocupaciones fueran muy profundas; cuando mi estancia en el colegio tocara a su fin y yo me suicidara o fuera encerrado en un correccional, pensaba, todas estas minucias tampoco tendr\u00edan ya mucha importancia. Sin embargo, viv\u00eda constantemente cara a cara con estas cosas tan feas y sufr\u00eda. Aquel d\u00eda de primavera encontr\u00e9 en el parque a una muchacha que me atrajo mucho. Era alta y delgada, iba vestida elegantemente y ten\u00eda un rostro inteligente, casi de muchacho. Me gust\u00f3 en seguida. Pertenec\u00eda al tipo de mujer que yo admiraba y empez\u00f3 a ocupar mi fantas\u00eda. No ser\u00eda mucho mayor que yo, pero estaba m\u00e1s hecha; era elegante y bien definida, casi ya una mujer, y ten\u00eda un aire de gracia y juventud en el rostro que me cautivo. Nunca hab\u00eda conseguido acercarme a una chica de la que estuviera enamorado, y tampoco esta vez lo consegu\u00ed. Pero la impresi\u00f3n que me hizo fue m\u00e1s profunda que todas las anteriores y la influencia de este enamoramiento sobre mi vida fue decisiva. De pronto volvi\u00f3 a alzarse ante mis ojos una imagen sublime y venerada. \u00a1Ah! \u00a1Ninguna necesidad, ning\u00fan deseo en m\u00ed tan profundo y fuerte como el de venerar y adorar! Le puse el nombre de Beatrice, nombre que conoc\u00eda, sin haber le\u00eddo a Dante, por una pintura inglesa cuya reproducci\u00f3n guardaba: una figura femenina, prerrafaelista, de esbeltos y largos miembros, cabeza fina y alargada y manos y rasgos espiritualizados. Mi joven y bella muchacha no se le parec\u00eda del todo, aunque ten\u00eda esa 84 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","esbeltez un poco masculina que tanto me gustaba y algo de la espiritualidad del rostro. Nunca cruc\u00e9 con Beatrice ni una palabra. Sin embargo, ejerci\u00f3 en aquella \u00e9poca una influencia profund\u00edsima sobre m\u00ed. Coloc\u00f3 ante m\u00ed su imagen, me abri\u00f3 un santuario, me convirti\u00f3 en un devoto que reza en un templo. De la noche a la ma\u00f1ana dej\u00e9 de participar en las juergas y correr\u00edas nocturnas. De nuevo pod\u00eda estar solo. Recobr\u00e9 el gusto por la lectura, por los largos paseos. Esta s\u00fabita conversi\u00f3n me hizo blanco de todas las burlas. Pero ahora ten\u00eda algo que querer y venerar; ten\u00eda otra vez un ideal, la vida volv\u00eda a rebosar de intuiciones y misteriosos presagios; y aquello me inmunizaba. Volv\u00eda a encontrarme a m\u00ed mismo, aunque como esclavo y servidor de una imagen venerada. No puedo recordar aquel tiempo sin cierta emoci\u00f3n. Otra vez intentaba reconstruir con sincero esfuerzo un \u201cmundo luminoso\u201d sobre las ruinas de un per\u00edodo de vida desmoronado. Otra vez viv\u00eda con el \u00fanico deseo de acabar con lo tenebroso y malo en mi interior y de permanecer por completo en la claridad, de rodillas ante unos dioses. Al menos, el \u201cmundo luminoso\u201d de ahora era mi propia creaci\u00f3n; ya no trataba de refugiarme y cobijarme en las faldas de mi madre y en la seguridad irresponsable. Era un nuevo esp\u00edritu de sumisi\u00f3n, creado y exigido por m\u00ed mismo, con responsabilidad y disciplina. La sexualidad bajo la que sufr\u00eda y de la que siempre iba huyendo, se ver\u00eda purificada en este fuego y convertida en espiritualidad y devoci\u00f3n. Ya no habr\u00eda nada oscuro ni feo; se acabar\u00edan las noches en vela, las palpitaciones 85 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","del coraz\u00f3n ante im\u00e1genes obscenas, el escuchar tras puertas prohibidas, la concupiscencia. En su lugar levantar\u00eda yo mi altar con la imagen de Beatrice; y, al consagrarme a ella, me consagrar\u00eda al mundo del esp\u00edritu y a los dioses. La parte de vida que arrebataba a las fuerzas del mal, la sacrificaba a las de la luz. Mi meta no era el placer, sino la pureza; no la felicidad, sino la belleza y el esp\u00edritu. Este culto a Beatrice transform\u00f3 del todo mi vida. Todav\u00eda ayer un c\u00ednico precoz, era ahora sacerdote de un templo, con el deseo de convertirme en un santo. No s\u00f3lo renunci\u00e9 a la mala vida, a que me hab\u00eda acostumbrado, sino que intent\u00e9 cambiar en todo e imbuir de pureza, nobleza y dignidad hasta el comer, el beber, el hablar y el vestir. Empezaba la ma\u00f1ana con abluciones fr\u00edas, que en un principio me costaron gran esfuerzo de voluntad. Me comportaba seria y dignamente, andaba muy derecho, con paso lento y parsimonioso. Para un espectador todo aquello deb\u00eda resultar rid\u00edculo; para m\u00ed, era puro culto divino. Entre las nuevas actividades con que yo intentaba expresar el esp\u00edritu nuevo que me animaba, hubo una que adquiri\u00f3 gran importancia para m\u00ed. Empec\u00e9 a pintar. Todo comenz\u00f3 porque la pintura inglesa de Beatrice, que yo pose\u00eda, no se parec\u00eda del todo a aquella muchacha. Quer\u00eda pintarla para m\u00ed. Con una alegr\u00eda y una esperanza totalmente nuevas reun\u00ed en mi cuarto \u2014hac\u00eda poco que ten\u00eda uno propio\u2014 papel, colores y pinceles y prepar\u00e9 paleta, vasos, platillos y l\u00e1pices. Los finos colores de temple en sus peque\u00f1os tubos me entusiasmaban. Hab\u00eda entre 86 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","ellos un verde fogoso que a\u00fan me parece ver resplandecer en el peque\u00f1o cuenco de porcelana blanca. Empec\u00e9 con cuidado. Pintar un rostro era dif\u00edcil; prefer\u00ed ensayarme antes con otros temas. Pint\u00e9 ornamentos, flores, peque\u00f1os paisajes imaginarios, un \u00e1rbol junto a una ermita, un puente romano con cipreses. A veces me perd\u00eda del todo en aquel juego, feliz como un ni\u00f1o con su caja de colores. Por fin, comenc\u00e9 a pintar a Beatrice. Los primeros dibujos fracasaron y los tir\u00e9. Cuanto m\u00e1s intentaba imaginarme el rostro de la muchacha, a la que sol\u00eda ver por la calle, menos lo consegu\u00eda. Por fin renunci\u00e9 a ello y me puse a dibujar simplemente un rostro, siguiendo a mi fantas\u00eda y las direcciones que surg\u00edan del pincel y los colores. Result\u00f3 un rostro imaginario y no me disgust\u00f3. Segu\u00ed inmediatamente haciendo nuevos ensayos. Cada dibujo era m\u00e1s elocuente, se aproximaba m\u00e1s al tipo deseado, aunque no a la realidad. Me fui acostumbrando m\u00e1s y m\u00e1s a trazar l\u00edneas con pincel so\u00f1ador y a llenar superficies que no correspond\u00edan a modelo alguno y que resultaban un tanteo caprichoso del subconsciente. Un d\u00eda pint\u00e9, casi sin darme cuenta, un rostro que me dec\u00eda m\u00e1s que los anteriores. No era el rostro de aquella muchacha ni pretend\u00eda serlo. Era otra cosa, algo irreal pero no menos valioso. Parec\u00eda m\u00e1s una cabeza de muchacho que de muchacha; el pelo no era rubio sino casta\u00f1o, con un matiz rojizo; la barbilla en\u00e9rgica y firme contrastaba con la boca, que 87 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","era como una flor roja: el conjunto resultaba un poco r\u00edgido, con algo de m\u00e1scara, pero impresionante y lleno de vida secreta. Cuando contempl\u00e9 mi obra terminada, me hizo una extra\u00f1a impresi\u00f3n. Me parec\u00eda una especie de \u00eddolo o m\u00e1scara sagrada, medio masculina, medio femenina, sin edad, a la vez en\u00e9rgica y so\u00f1adora, tan r\u00edgida como misteriosamente viva. Este rostro me dec\u00eda algo, me pertenec\u00eda, me exig\u00eda. Y adem\u00e1s ten\u00eda un parecido con alguien, no sab\u00eda con qui\u00e9n. El retrato acompa\u00f1\u00f3 durante un tiempo todos mis pensamientos, compartiendo mi vida. Lo guardaba en un caj\u00f3n para que nadie lo encontrara y pudiera burlarse de m\u00ed. Pero cuando me hallaba a solas en mi cuartito, sacaba el retrato y conversaba con \u00e9l. Por la noche lo sujetaba con un alfiler a la pared, frente a mi cabecera, y lo contemplaba hasta dormirme; y por la ma\u00f1ana le dedicaba mi primera mirada. Precisamente en aquel tiempo volv\u00ed a so\u00f1ar mucho, como cuando era peque\u00f1o. Me parec\u00eda no haber so\u00f1ado hac\u00eda a\u00f1os. Ahora volv\u00edan los sue\u00f1os, una especie nueva de im\u00e1genes entre las que aparec\u00eda frecuentemente el retrato pintado, viviendo y hablando, amistoso u hostil, a veces deformado hasta la mueca y otras incre\u00edblemente bello, armonioso y noble. Y una ma\u00f1ana, al despertar de uno de aquellos sue\u00f1os, de pronto le reconoc\u00ed. Me miraba con un gesto muy familiar, parec\u00eda llamarme por mi nombre, parec\u00eda conocerme como una madre, parec\u00eda estar esper\u00e1ndome desde tiempos inmemoriales. Con el coraz\u00f3n palpitante, contempl\u00e9 la pintura, el pelo casta\u00f1o y espeso, la boca blanda, casi femenina, la frente 88 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","firme, extra\u00f1amente clara \u2014con aquel color se hab\u00eda secado la pintura\u2014 y sent\u00ed cada vez m\u00e1s cerca el reconocimiento, el reencuentro, la certeza. Salt\u00e9 de la cama, me plant\u00e9 delante del retrato y lo mir\u00e9 de cerca, directamente a los ojos, dilatados, verdosos y fijos, uno de los cuales, el derecho, estaba m\u00e1s alto que el otro. Y de pronto \u00e9ste parpade\u00f3, parpade\u00f3 leve pero perceptiblemente. En este parpadeo reconoc\u00ed al retratado... \u00a1C\u00f3mo pude haber tardado tanto! Era el rostro de Demian. M\u00e1s tarde compar\u00e9 muchas veces mi obra con los verdaderos rasgos de Demian, tal como los recordaba. No eran los mismos, aunque si parecidos. A pesar de todo, era Demian. Un atardecer, al principio del verano, el sol entraba oblicuo y rojo por mi ventana, que daba al oeste. Mi habitaci\u00f3n iba quedando en la penumbra. Entonces se me ocurri\u00f3 sujetar el retrato de Beatrice, o de Demian, al marco de la ventana y observar c\u00f3mo lo atravesaba la luz del crep\u00fasculo. El rostro desapareci\u00f3, sin contornos; pero los ojos enmarcados de rojo, la claridad de la frente y la boca intensamente roja ard\u00edan profunda y violentamente sobre la superficie blanca. Permanec\u00ed sentado delante de \u00e9l durante largo rato, a\u00fan despu\u00e9s de haberse apagado los colores. Y lentamente intu\u00ed que no se trataba de Beatrice ni de Demian, sino de m\u00ed mismo. El retrato no se me parec\u00eda \u2014yo sent\u00eda que tampoco era necesario\u2014 pero representaba mi vida, era mi interior, mi destino o mi demonio. As\u00ed ser\u00eda mi amigo si volv\u00eda a encontrar uno. As\u00ed ser\u00eda mi amada si alguna vez ten\u00eda una. As\u00ed ser\u00eda mi vida y mi muerte; \u00e9ste era el tono y el ritmo de mi destino. 89 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Durante aquellos d\u00edas empec\u00e9 una lectura que me impresion\u00f3 m\u00e1s hondamente que todo lo que hab\u00eda le\u00eddo hasta entonces. Tampoco m\u00e1s adelante he vivido tan intensamente un libro, excepto quiz\u00e1 Nietzsche. Era un tomo de Novalis con cartas y sentencias, muchas de las cuales no comprend\u00eda pero que me atra\u00edan y fascinaban enormemente. Una de ellas me vino en aquel momento a la memoria y la escrib\u00ed con la pluma al pie del retrato: \u201cDestino y sentimiento son nombres de un solo concepto\u201d. Ahora lo comprend\u00eda. A\u00fan volv\u00ed a encontrar a menudo a la muchacha que yo llamaba Beatrice. Ya no sent\u00eda ninguna emoci\u00f3n al verla pero s\u00ed una suave simpat\u00eda, una intuici\u00f3n: \u201cEst\u00e1s unida a m\u00ed, pero no t\u00fa, sino tu retrato; eres una parte de mi destino\u201d. Nuevamente volv\u00ed a sentir con fuerza la nostalgia de Max Demian. No sab\u00eda nada de \u00e9l desde hac\u00eda a\u00f1os. Le hab\u00eda visto una sola vez durante las vacaciones. Ahora me apercibo de que he omitido este breve encuentro en mis anotaciones; y veo que lo he hecho por verg\u00fcenza y amor propio. Tengo que repararlo. Una vez, en las vacaciones, iba yo paseando por mi ciudad natal con la cara hastiada y siempre algo cansada de mi \u00e9poca de juergas, balanceando mi bast\u00f3n y mirando con descaro a los burgueses con sus rostros de siempre, aburridos y despreciables, cuando me vino al encuentro mi antiguo amigo. Me sobresalt\u00e9 al verle. Autom\u00e1ticamente tuve que pensar en Franz Kromer. \u00a1Ojal\u00e1 hubiera olvidado Demian aquella historia! Era muy desagradable estar en deuda con \u00e9l; aunque, en el 90 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","fondo, hab\u00eda sido una est\u00fapida historia de ni\u00f1os, al fin y al cabo yo no dejaba de estar en deuda con \u00e9l. Pareci\u00f3 esperar a que yo le saludara; y cuando lo hice lo m\u00e1s tranquilo posible, me tendi\u00f3 la mano. Otra vez su apret\u00f3n de manos \u00a1firme, c\u00e1lido y, sin embargo, distante y viril! Me mir\u00f3 atentamente a la cara y dijo: \u2014Has crecido, Sinclair. \u00c9l me pareci\u00f3 el mismo, tan maduro y tan joven como siempre. Se uni\u00f3 a m\u00ed y dimos un paseo. Hablamos de muchas cosas sin importancia; pero nada sobre el pasado. Record\u00e9 que le hab\u00eda escrito varias veces, sin recibir contestaci\u00f3n. \u00a1Ojal\u00e1 hubiera olvidado tambi\u00e9n las est\u00fapidas cartas! El no habl\u00f3 de ellas. Entonces a\u00fan no exist\u00eda Beatrice ni el retrato; me encontraba en mi \u00e9poca de disipaci\u00f3n. En las afueras de la ciudad le invit\u00e9 a entrar conmigo en una taberna. Me acompa\u00f1\u00f3. Yo encargu\u00e9 con mucha jactancia una botella de vino, llen\u00e9 los vasos, brind\u00e9 con \u00e9l y me mostr\u00e9 muy familiarizado con las costumbres estudiantiles. El primer vaso lo vaci\u00e9 de un tir\u00f3n. \u2014\u00bfVas mucho a la taberna? \u2014me pregunt\u00f3. \u2014Pues si \u2014contest\u00e9 con desgana\u2014; \u00bfqu\u00e9 va uno a hacer? En fin de cuentas, es lo m\u00e1s divertido. \u2014\u00bfT\u00fa crees? Puede ser. Desde luego, la embriaguez, lo b\u00e1quico, tienen su misterio. Pero me parece que la mayor\u00eda de la gente que anda sentada en las tabernas no tiene idea de eso. Me da la 91 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","impresi\u00f3n que precisamente el meterse en las tabernas es algo muy adocenado. \u00a1Lo bueno ser\u00eda pasar la noche entera con antorchas encendidas, en una verdadera org\u00eda desenfrenada! Pero eso de tomar un vasito tras otro no creo que sea muy interesante, \u00bfno? \u00bfO acaso puedes imaginarte a Fausto sentado noche tras noche en la taberna? Yo beb\u00ed y le mir\u00e9 con hostilidad. \u2014Bueno, no todos somos Fausto \u2014respond\u00ed secamente. Me mir\u00f3 un poco sorprendido. Luego se ech\u00f3 a re\u00edr con la frescura y la superioridad de siempre. \u00a1Bah! \u00bfPara qu\u00e9 discutir? En todo caso, es probable que la vida de un borracho y libertino sea m\u00e1s animada que la del ciudadano intachable; y adem\u00e1s \u2014he le\u00eddo una vez\u2014 el libertinaje es la mejor preparaci\u00f3n para el misticismo. Siempre son hombres como San Agust\u00edn los que se convierten en profetas. Tambi\u00e9n \u00e9l fue antes un disoluto y un hombre de mundo. Yo sent\u00eda desconfianza y no quer\u00eda dejarme dominar por \u00e9l. As\u00ed contest\u00e9 muy indiferente: \u2014\u00a1S\u00ed, cada cual seg\u00fan su gusto! A m\u00ed, si quieres que te sea sincero, no me interesa ser profeta o algo parecido. Demian me lanz\u00f3 una mirada inteligente con ojos ligeramente entornados. \u2014Querido Sinclair \u2014dijo lentamente\u2014, no ten\u00eda intenci\u00f3n de molestarte. Adem\u00e1s, ninguno de los dos sabemos con qu\u00e9 fin vac\u00edas ahora tu vaso. Pero aquello que tienes en tu interior, 92 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","aquello que conforma tu vida, si lo sabe; y es bueno tener conciencia de que en nosotros hay algo que lo sabe todo, lo quiere todo y lo hace todo mejor que nosotros. Pero, perdona, tengo que irme a casa. Nos despedimos brevemente. Yo me qued\u00e9 muy malhumorado, vaci\u00e9 a\u00fan la botella y, al marcharme, me encontr\u00e9 con que Demian hab\u00eda pagado. Aquello me molest\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Mis pensamientos se concentraron en este peque\u00f1o suceso; y Demian los ocupaba todos. Las palabras que pronunci\u00f3 en aquella taberna de las afueras de la ciudad me volvieron a la memoria, frescas e indelebles. \u201cY es bueno tener conciencia de que en nosotros hay algo que lo sabe todo\u201d. \u00a1Qu\u00e9 ganas ten\u00eda de ver a Demian! No sab\u00eda nada de \u00e9l ni estaba a mi alcance. S\u00f3lo sab\u00eda que probablemente estar\u00eda estudiando en la Universidad y que su madre hab\u00eda abandonado nuestra ciudad al terminar \u00e9l sus estudios en el colegio. Evoqu\u00e9 todos mis recuerdos de Max Demian, remont\u00e1ndome hasta mi aventura con Kromer. \u00a1Cu\u00e1ntas cosas, de las que hab\u00eda dicho entonces, volvieron a surgir! Y todas ten\u00edan a\u00fan sentido, eran actuales, me concern\u00edan. Tambi\u00e9n lo que me hab\u00eda dicho, en nuestro \u00faltimo y poco grato encuentro, sobre el libertinaje y la santidad, surgi\u00f3 con toda claridad en mi alma. \u00bfNo era exactamente lo que me hab\u00eda pasado a m\u00ed? \u00bfNo hab\u00eda vivido yo en la embriaguez y en el lodo, aturdido y perdido hasta que un nuevo instinto vital hab\u00eda despertado en m\u00ed precisamente lo contrario: el ansia de pureza, la nostalgia de la santidad? 93 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Fui siguiendo mis recuerdos mientras ca\u00eda la noche. Fuera llov\u00eda. Tambi\u00e9n en mis recuerdos o\u00eda caer la lluvia, bajo los casta\u00f1os, el d\u00eda que Demian me pregunt\u00f3 qu\u00e9 me pasaba con Franz Kromer y acert\u00f3 mi secreto. Una a una fueron saliendo las conversaciones camino del colegio y durante las clases de religi\u00f3n. Al final record\u00e9 mi primera entrevista con Max Demian. \u00bfDe qu\u00e9 hab\u00eda tratado? Aunque no me acordaba bien, ten\u00eda tiempo y me sum\u00ed totalmente en mis pensamientos. Volv\u00ed a precisar mis recuerdos. Hab\u00edamos estado parados delante de nuestra casa, despu\u00e9s de que \u00e9l me hab\u00eda comunicado su opini\u00f3n sobre Ca\u00edn. Hab\u00eda hablado del viejo y borroso escudo que campeaba sobre nuestro portal; y me hab\u00eda dicho que el escudo le interesaba, que hab\u00eda que fijarse bien en estas cosas. Por la noche so\u00f1\u00e9 con Demian y con el escudo, que cambiaba de forma constantemente. Demian lo sosten\u00eda entre sus manos; unas veces era peque\u00f1o y gris, otras imponente y colorido, pero, seg\u00fan me explicaba \u00e9l, siempre era el mismo. Al final me inst\u00f3 a comer el escudo. Cuando lo hube tragado, sent\u00ed un temor terrible de que el ave her\u00e1ldica reviviera en m\u00ed, me llenara del todo y empezara a devorarme las entra\u00f1as. Lleno de terror, me despert\u00e9. Era a\u00fan noche cerrada. Me despabil\u00e9 y o\u00ed que Ja lluvia ca\u00eda dentro de la habitaci\u00f3n. Me levant\u00e9 a cerrar la ventana y pis\u00e9 algo blanquecino que hab\u00eda ca\u00eddo en el suelo. Por la ma\u00f1ana vi que era mi pintura. Estaba en el suelo, mojada, y se hab\u00eda arrugado. La puse a secar 94 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","entre dos secantes dentro de un libro pesado. Cuando fui a verla al d\u00eda siguiente, se hab\u00eda secado y tambi\u00e9n hab\u00eda cambiado. La boca roja hab\u00eda palidecido y parec\u00eda m\u00e1s fina. Era la boca de Demian. Me puse a hacer un nuevo dibujo del ave her\u00e1ldica. No recordaba muy bien su verdadero aspecto; sab\u00eda que muchos detalles ya no se reconoc\u00edan, porque el escudo era viejo y hab\u00eda sido pintado varias veces. El p\u00e1jaro estaba posado sobre algo: una flor, un cesto, un nido o una copa de \u00e1rbol. No me importaba demasiado y comenc\u00e9 a pintar lo que recordaba claramente. Por un impulso indeterminado comenc\u00e9 en seguida con colores fuertes. La cabeza era en mi dibujo amarilla. Fui pintando seg\u00fan el humor que tuviera y acab\u00e9 al cabo de unos d\u00edas. Result\u00f3 un ave de rapi\u00f1a con una afilada y audaz cabeza de gavil\u00e1n, con medio cuerpo dentro de una bola del mundo oscura, de la que surg\u00eda como de un huevo gigantesco, sobre un fondo azul. Mientras m\u00e1s miraba mi obra, m\u00e1s me parec\u00eda que era el escudo coloreado que hab\u00eda visto en mi sue\u00f1o. No me hubiera sido posible escribir una carta a Demian, aunque hubiese sabido su direcci\u00f3n. Pero, guiado por la vaga intuici\u00f3n que determinaba todos mis actos, decid\u00ed mandarle el dibujo del gavil\u00e1n, llegara o no a sus manos. No puse nada encima, ni siquiera mi nombre; recort\u00e9 cuidadosamente los bordes, compr\u00e9 un sobre grande y escrib\u00ed sobre \u00e9l la antigua direcci\u00f3n de mi amigo. Luego, lo ech\u00e9 al correo. 95 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Se aproximaba un examen y yo ten\u00eda que estudiar m\u00e1s que de costumbre, para el colegio. Desde que hab\u00eda abandonado aquella conducta despreciable, los profesores me hab\u00edan acogido otra vez con benevolencia. Tampoco era ahora un buen alumno; pero ni yo ni nadie se acordaba ya de que medio a\u00f1o antes todos hab\u00edan dado como probable mi expulsi\u00f3n del colegio. Mi padre volvi\u00f3 a escribirme en el tono de antes, sin reproches ni amenazas. Pero yo no sent\u00eda la necesidad de explicarle a \u00e9l o a quien fuera c\u00f3mo se hab\u00eda producido aquel cambio. Era pura casualidad que hubiera coincidido con los deseos de mis padres y profesores. El cambio no me acerc\u00f3 m\u00e1s a los compa\u00f1eros; no me acerco a nadie: s\u00f3lo me hizo m\u00e1s solitario. Pero me impulsaba hacia Demian, hacia un destino lejano. Yo mismo no lo sab\u00eda, pues me encontraba en el centro de la corriente. Todo hab\u00eda comenzado con Beatrice; pero desde hac\u00eda tiempo viv\u00eda con mis dibujos y mis pensamientos sobre Demian en un mundo tan irreal que la hab\u00eda perdido totalmente de vista, incluso en mis pensamientos. No hubiera podido contar a nadie una palabra de mis sue\u00f1os, esperanzas y transformaciones interiores, aunque hubiera querido. Pero, \u00bfc\u00f3mo lo iba a querer? 96 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","5. El p\u00e1jaro rompe el cascar\u00f3n El p\u00e1jaro de mi sue\u00f1o se puso en camino, en busca de mi amigo. Del modo m\u00e1s extra\u00f1o me lleg\u00f3 su respuesta. Un d\u00eda, despu\u00e9s del recreo, encontr\u00e9 en clase, sobre mi pupitre, un papel metido en mi libro. Estaba doblado como era costumbre entre nosotros cuando los compa\u00f1eros se enviaban recados secretos durante la clase. A m\u00ed me sorprendi\u00f3 que alguien me mandara uno, pues yo no manten\u00eda esta clase de comunicaci\u00f3n con ning\u00fan compa\u00f1ero. Pens\u00e9 que ser\u00eda una invitaci\u00f3n a participar en alguna broma escolar en la que yo no tomar\u00eda parte, y dej\u00e9 el papel \u2014sin haberlo le\u00eddo\u2014 en el libro. Durante la clase, por casualidad, volvi\u00f3 a caer en mis manos. Jugu\u00e9 un rato con \u00e9l, lo desdobl\u00e9 distra\u00eddamente y encontr\u00e9 unas pocas palabras escritas. Ech\u00e9 un vistazo y tropec\u00e9 con una de ellas; me asust\u00e9 y segu\u00ed leyendo, mientras mi coraz\u00f3n se contra\u00eda ante el destino como invadido por un repentino fr\u00edo. \u201cEl p\u00e1jaro rompe el cascar\u00f3n. El cascar\u00f3n es el mundo. Quien quiera nacer, tiene que destruir un mundo. El p\u00e1jaro vuela hacia Dios. El dios se llama Abraxas\u201d. Despu\u00e9s de haber le\u00eddo varias veces estas l\u00edneas, qued\u00e9 sumido en hondos pensamientos. No cab\u00eda duda, era la respuesta de Demian. Nadie pod\u00eda saber nada del p\u00e1jaro, excepto \u00e9l y yo. \u00a1Hab\u00eda recibido mi dibujo! Hab\u00eda comprendido y me ayudaba a interpretar. \u00a1\u00bfPero qu\u00e9 relaci\u00f3n ten\u00eda todo aquello?! Y sobre 97 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","todo, \u00bfqu\u00e9 significaba Abraxas? Yo no hab\u00eda o\u00eddo ni le\u00eddo nunca ese nombre. \u201cEl dios es Abraxas\u201d. La clase pas\u00f3 sin que me enterara de nada. Dio comienzo la siguiente, la \u00faltima de la ma\u00f1ana. La daba un joven ayudante que acababa de salir de la universidad y que nos gustaba porque era muy joven y no se daba importancia ante nosotros. Bajo su direcci\u00f3n le\u00edmos a Her\u00f3doto. Esta lectura pertenec\u00eda a las pocas asignaturas que me interesaban, pero esta vez estaba ausente. Hab\u00eda abierto el libro mec\u00e1nicamente, pero, sumergido en mis reflexiones, no segu\u00eda la traducci\u00f3n. Por cierto, hab\u00eda hecho ya varias veces la experiencia y era verdad lo que Demian dijo una vez durante la clase de religi\u00f3n: lo que se desea con bastante fuerza, se consigue. Si durante la clase estaba yo intensamente dedicado a mis propios pensamientos, pod\u00eda estar tranquilo; el profesor me dejaba en paz. Pero si estaba distra\u00eddo o adormilado, le ten\u00eda de pronto ante m\u00ed, como me hab\u00eda pasado ya otras veces. Sin embargo, cuando uno pensaba de verdad y estaba absorto, estaba protegido. Tambi\u00e9n hab\u00eda probado a mirar fijamente a los ojos, y me hab\u00eda dado resultado. En la \u00e9poca de mi amistad con Demian no lo consegu\u00ed; mas ahora present\u00eda que con la mirada y los pensamientos se pod\u00eda hacer mucho. Estaba yo muy lejos de Her\u00f3doto y del colegio cuando de pronto la voz del doctor Follen me traspas\u00f3 la conciencia como un rayo y me despert\u00f3 sobresaltado. O\u00ed su voz: se encontraba muy cerca de m\u00ed, y casi cre\u00eda que hab\u00eda pronunciado mi nombre. Pero no se fijaba en m\u00ed. Respir\u00e9 aliviado. 98 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx","Entonces volv\u00ed a o\u00edr su voz, que pronunciaba claramente una palabra: \u201cAbraxas\u201d. El profesor prosigui\u00f3 su explicaci\u00f3n, cuyo comienzo se me hab\u00eda escapado: \u201cNo debemos imaginarnos que las doctrinas de aquellas sectas y comunidades m\u00edsticas de la Antig\u00fcedad eran tan ingenuas como parecen desde el punto de vista de una interpretaci\u00f3n racionalista. La Antig\u00fcedad no conoc\u00eda el concepto de la ciencia, en el sentido actual. En cambio, hab\u00eda una actividad muy desarrollada en el campo de las verdades filos\u00f3fico-m\u00edsticas. En parte esto degeneraba en magia y superficialidad, que seguramente condujeron m\u00e1s de una vez a enga\u00f1os y cr\u00edmenes. Pero tambi\u00e9n la magia ten\u00eda un origen noble y pensamientos profundos, como la doctrina de Abraxas, que puse antes como ejemplo. Se cita este nombre en relaci\u00f3n con f\u00f3rmulas m\u00e1gicas griegas y se le considera a menudo el nombre de un hechicero, al estilo de los que hoy tienen los pueblos salvajes. Pero parece que Abraxas significa mucho m\u00e1s. Podemos pensar que es el nombre de un dios que tiene la funci\u00f3n simb\u00f3lica de unir lo divino y lo demon\u00edaco\u201d. El peque\u00f1o y sabio profesor sigui\u00f3 hablando, suave e insistentemente, mientras nadie le hac\u00eda mucho caso. Como el nombre no volvi\u00f3 a aparecer, mi atenci\u00f3n volvi\u00f3 a concentrarse en mis propios pensamientos. \u201cUnir lo divino y lo demon\u00edaco\u201d, resonaba a\u00fan en mi mente. Aqu\u00ed pod\u00eda yo empalmar mis reflexiones; el tema me resultaba familiar por las conversaciones que hab\u00eda tenido con Demian en el \u00faltimo tiempo de nuestra amistad. Demian hab\u00eda dicho que vener\u00e1bamos a un Dios que representaba s\u00f3lo a una mitad del 99 http:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx"]


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