["pero el herido volvi\u00f3 a arrojarse contra \u00e9l. Eddie blandi\u00f3 la botella rota como si fuera una espada de esgrima; esa vez las puntas de vidrio verde penetraron profundamente en la mano izquierda de Henry. Sangr\u00f3 profusamente y emiti\u00f3 un sonido denso, ronco, Casi como si se despejara la garganta. Luego arremeti\u00f3 contra Eddie, que cay\u00f3 hacia atr\u00e1s y se golpe\u00f3 contra el escritorio. Su brazo izquierdo qued\u00f3 a su espalda y recibi\u00f3 todo el peso de la ca\u00edda. El dolor fue como una llamarada s\u00fabita, mareante. Sinti\u00f3 que el hueso ced\u00eda a la altura de su vieja fractura y tuvo que apretar los dientes para contener un alarido. Una sombra bloque\u00f3 la luz. Henry Bowers estaba de pie ante \u00e9l balance\u00e1ndose atr\u00e1s y delante. Le fallaron las rodillas. Su mano izquierda goteaba sangre sobre la bata de Eddie. \u00c9ste, al ver que las rodillas de Bowers flaqueaban del todo, sujet\u00f3 contra su cuerpo el cuello de botella con las puntas hacia arriba y la tapa contra su estern\u00f3n. Henry cay\u00f3 como un \u00e1rbol, ensart\u00e1ndose en el vidrio. Eddie sinti\u00f3 que se le romp\u00eda en la mano; un nuevo rel\u00e1mpago de dolor le estremeci\u00f3 el brazo izquierdo, todav\u00eda torcido bajo el cuerpo. Sangre caliente cay\u00f3 sobre \u00e9l en una cascada; tanto pod\u00eda ser de Henry como la suya propia. Bowers se retorc\u00eda y sus zapatos marcaron un ritmo casi sincopado en la alfombra. Eddie percibi\u00f3 su aliento hediondo. Lo vio ponerse r\u00edgido y rodar sobre s\u00ed con la botella grotescamente enterrada en su parte media, la tapa hacia el techo, como si hubiera brotado all\u00ed. \u2014\\\"Gug\\\" \u2013dijo Henry. Nada m\u00e1s. Clav\u00f3 la vista en el techo. Eddie pens\u00f3 que hab\u00eda muerto. Luchando contra las oleadas de v\u00e9rtigo que trataban de cubrirlo, y mantenerlo en el suelo, se incorpor\u00f3 sobre las rodillas y logr\u00f3 ponerse de pie. Se renov\u00f3 el dolor de su brazo roto, que se balanceaba delante del cuerpo, y eso le despej\u00f3 un poco la cabeza. Sibilante, luchando por respirar, avanz\u00f3 hacia la mesita de noche. Recogi\u00f3 su inhalador, que estaba en un charco de agua; se lo llev\u00f3 a la boca y apret\u00f3 el gatillo. Despu\u00e9s mir\u00f3 el cad\u00e1ver tendido en la alfombra. \u00bfEra posible que \u00e9se fuera Henry? Lo era, sin duda. Envejecido, con m\u00e1s gris que negro en el pelo cortado a lo militar, ya gordo, p\u00e1lido y fofo, pero era Henry. Y estaba muerto. Por fin, Henry... \u2014\\\"Gug\\\" \u2013dijo Henry repentinamente y se incorpor\u00f3. Sus manos lanzaron zarpazos, como buscando asideros que s\u00f3lo \u00e9l pod\u00eda ver. El ojo vaciado goteaba; el p\u00e1rpado inferior sobresal\u00eda sobre la mejilla. Mir\u00f3 en torno, vio a Eddie acurrucado contra la pared y trat\u00f3 de levantarse. Abri\u00f3 la boca y despidi\u00f3 un v\u00f3mito de sangre. Luego volvi\u00f3 a caer. Con el coraz\u00f3n a toda marcha, Eddie manote\u00f3 el tel\u00e9fono y no logr\u00f3 sino arrojarlo a la cama. Lo recogi\u00f3 precipitadamente en su sitio y marc\u00f3 el 0. El tel\u00e9fono son\u00f3 una y otra vez. \\\"Vamos \u2013pens\u00f3 Eddie\u2013, qu\u00e9 est\u00e1n haciendo, \u00bfrasc\u00e1ndose? \u00a1Vamos, por favor, contestad ese maldito tel\u00e9fono!\\\" Sonaba y sonaba. Eddie no apartaba la vista de Henry temiendo que se levantara en cualquier momento. Cu\u00e1nta sangre, por Dios, cu\u00e1nta sangre. \u2014Recepci\u00f3n \u2013dijo una voz so\u00f1olienta y resentida. \u2014Llame a la habitaci\u00f3n del se\u00f1or Denbrough \u2013pidi\u00f3 Eddie\u2013. Es urgente. Con el otro o\u00eddo estaba atento a las habitaciones contiguas. \u00bfHabr\u00edan hecho mucho ruido? \u00bfY si alguien llamaba a la puerta para preguntar si ten\u00eda problemas? \u2014\u00bfEst\u00e1 seguro de que quiere llamar a esta hora? \u2013pregunt\u00f3 el empleado\u2013. Son las tres y diez de la madrugada. \u2014\u00a1S\u00ed, quiero llamar! \u2013respondi\u00f3 Eddie, casi a gritos. La mano que sosten\u00eda el auricular temblaba convulsivamente. En el otro brazo sent\u00eda un nido de avispas. \u00bfHenry se hab\u00eda movido otra vez? No, seguro que no. \u2014De acuerdo \u2013dijo el empleado\u2013. Tranquilo, amigo. Se oy\u00f3 un chasquido; luego, el \u00e1spero zumbar de un tel\u00e9fono interno. \\\"Vamos, Bill, vamos, a ti...\\\" 551","De repente se le ocurri\u00f3 un pensamiento horriblemente posible: \u00bfY si Henry hab\u00eda visitado antes a Bill? \u00bfO a Richie? \u00bfA Ben, a Bev? \u00bfY si Henry hab\u00eda hecho una visita a la biblioteca? ten\u00eda que haber estado antes en otra parte; si alguien no hubiera ablandado a Henry, habr\u00eda sido Eddie quien yaciera muerto en el suelo con una navaja enterrada en el pecho. \u00bfY si Henry hab\u00eda visitado primero a los otros, sorprendi\u00e9ndolos medio dormidos, como a \u00e9l? \u00bfY si todos estaban muertos? Esa idea era tan horrible que Eddie tuvo ganas de aullar. \u2014Por favor, Bill \u2013susurr\u00f3\u2013, por favor, contesta. Alguien contest\u00f3. La voz de Bill dijo: \u2014\u00bfHo\u2013o\u2013ola? \u2014Bill \u2013dijo Eddie, casi balbuceando\u2013. Bill, gracias a Dios. \u2014\u00bfEddie? \u2013La voz de Bill se torn\u00f3 d\u00e9bil; hablaba con otra persona; le estaba diciendo qui\u00e9n llamaba\u2013. \u00bfQu\u00e9 p\u2013p\u2013pasa, Eddie? \u2014Henry Bowers. \u2013Eddie volvi\u00f3 a mirar el cad\u00e1ver. \u00bfHab\u00eda cambiado de posici\u00f3n? Esa vez no le fue tan f\u00e1cil convencerse de que segu\u00eda igual\u2013. Estuvo aqu\u00ed... y lo he matado, Bill. Ten\u00eda una navaja. Creo... \u2014Baj\u00f3 la voz\u2013. Creo que es la misma navaja de aquel d\u00eda. El d\u00eda en que bajamos a las cloacas. \u00bfRecuerdas? \u2014Lo recuerdo \u2013dijo Bill, l\u00fagubre . Escucha, Eddie. Quiero que... 12. Los Barrens, 13.55. v\u2013v\u2013vayas a de\u2013decirle a B\u2013b\u2013en que v\u2013v\u2013venga. \u2014De acuerdo \u2013respondi\u00f3 Eddie. Y se qued\u00f3 atr\u00e1s. Ya se estaban aproximando al claro. Retumbaban los truenos en el cielo cubierto, los matorrales suspiraban a impulsos de la brisa, cada vez m\u00e1s fuerte. Ben se reuni\u00f3 con \u00e9l cuando llegaba al claro. La trampilla del club estaba abierta; era un cuadrado de negrura dentro del verde. El ruido del r\u00edo sonaba muy claro y Bill tuvo, de pronto, una certeza descabellada: que estaba percibiendo ese sonido, experimentando ese lugar, por \u00faltima vez en toda su infancia. Aspir\u00f3 hondo oliendo la tierra, el aire y el holl\u00edn distante del vertedero que echaba humo como un volc\u00e1n malhumorado, no decidido a entrar en erupci\u00f3n. Vio una bandada de p\u00e1jaros que pasaba junto al puente del ferrocarril, rumbo a Old Cape. Levant\u00f3 la vista hacia las nubes hirvientes. \u2014\u00bfQu\u00e9 pasa? \u2013pregunt\u00f3 Ben. \u2014\u00bfP\u2013p\u2013por qu\u00e9 n\u2013no tratan d\u2013de coggernos? \u2013pregunt\u00f3 Bill\u2013. E\u2013est\u00e1n a\u2013aa\u2013aqu\u00ed. E\u2013e\u2013eddie est\u2013estaba en lo cicierto. L\u2013I\u2013lo siento. \u2014S\u00ed \u2013confirm\u00f3 Ben\u2013. A lo mejor son tan est\u00fapidos que creen que vamos a volver a la casita. Entonces nos tendr\u00edan atrapados. \u2014P\u2013p\u2013puede \u2013dijo Bill. Y se sinti\u00f3 s\u00fabitamente furioso, impotente por su tartamudez. Eso le imped\u00eda hablar deprisa. Tal vez, de cualquier modo, no habr\u00eda podido decir lo que deseaba: que le parec\u00eda poder ver las cosas con los ojos de Henry Bowers; que \u00e9l y Henry, aunque en bandos opuestos, peones dominados por fuerzas adversarias, hab\u00edan llegado a intimar. Henry quer\u00eda que ellos presentaran pelea. \\\"Eso\\\" quer\u00eda que ellos presentaran pelea. 552","Y \\\"perecieran\\\". Un helado estallido de luz blanca pareci\u00f3 llenarle la cabeza. Ser\u00edan v\u00edctimas del asesino que acechaba en Derry desde la muerte de George. Tal vez los cad\u00e1veres aparecieran, tal vez no. Todo depend\u00eda de que \\\"Eso\\\" pudiera o quisiera defender a Henry... y, en menor grado, a Belch y a Victor. \\\"S\u00ed. Para el mundo exterior, para el resto de esta ciudad, seremos v\u00edctimas del asesino. Y es correcto, aunque parezca curioso. \\\"Eso\\\" quiere que muramos. Henry es la herramienta para conseguirlo, para que \\\"Eso\\\" no tenga que dar la cara. Creo que yo ser\u00e9 el primero, Beverly y Richie podr\u00edan mantener unidos a los otros, pero Stan est\u00e1 asustado y Ben tambi\u00e9n, aunque me parece que es m\u00e1s fuerte que Stan. Y Eddie tiene un brazo fracturado. \u00bfPor qu\u00e9 los traje aqu\u00ed abajo? Cielos, \u00bfpor qu\u00e9?\\\" \u2014\u00bfBill? \u2013inquiri\u00f3 Ben, ansioso. Los otros se reunieron con ellos junto a la casita. Volvi\u00f3 a estallar un trueno; los matorrales susurraban con m\u00e1s intensidad. Los ca\u00f1averales repiqueteaban en la mortecina luz de la tormenta. \u2014Bill... \u2013dijo Richie. \u2014\u00a1Chist! Los otros, intranquilos, guardaron silencio bajo su mirada ardorosa, como perseguida por fantasmas. Bill miraba fijamente los matorrales, el sendero que serpenteaba por entre ellos rumbo a Kansas Street. De pronto, su mente subi\u00f3 otro punto como hacia un plano superior. Ya no tartamudeaba en su cerebro; era como si sus pensamientos volaran llevados por una loca intuici\u00f3n... como si todo viniera a \u00e9l. \\\"George en un extremo. Yo y mis amigos en el otro. Y entonces todo cesar\u00e1 (\\\"otra vez\\\") >otra vez, s\u00ed, otra vez, porque esto ha ocurrido antes y siempre debe haber un sacrificio al final, alguna cosa terrible que le ponga fin, no s\u00e9 c\u00f3mo s\u00e9 todo esto pero lo s\u00e9... y ellos... ellos ...\\\" \u2014Permiten q\u2013q\u2013que pase \u2013murmur\u00f3 Bill, mirando con ojos muy abiertos aquel sendero que parec\u00eda una cola de cerdo\u2013. Se\u2013se\u2013seguro. \u2014\u00bfBill? \u2013pregunt\u00f3 Bev, suplicante. Ten\u00eda a Stan a un lado, menudo y pulcro, con su camisa azul y sus pantalones chinos. Al otro, a Mike, que miraba a Bill intensamente, como si le leyera los pensamientos. \\\"Todos permiten que pase, siempre es as\u00ed y la cosa se acalla, todo sigue, \\\"Eso\\\"... \\\"Eso\\\"... (\\\"duerme\\\") Duerme... o hiberna como un oso... y luego todo vuelve a empezar, y ellos lo saben... la gente sabe... sabe que debe ser as\u00ed para que \\\"Eso\\\" pueda existir.\\\" \u2014L\u2013l\u2013l... \\\"\u00a1Oh Dios, por favor, por favor, golpea exhausto el poste, por favor d\u00e9jame decir esto tosco y recto e insiste oh, \\\"Dios oh, por favor necesito hablar\\\"!\\\" \u2014Os tra\u2013traje aq\u2013aqu\u00ed p\u2013p\u2013porque n\u2013no hay ni\u2013ni\u2013ning\u00fan l\u2013lugar s\u2013s\u2013sseguro, \u2013dijo. La saliva se le escapaba de los labios; se la limpi\u00f3 con el dorso de la mano\u2013. D\u2013d\u2013d\u2013\\\"Derry\\\" es \\\"Eso\\\". \u00bfC\u2013 comprend\u00e9is? \u2013Los fulmin\u00f3 con la mirada; ellos se apartaron un poco ante aquellos ojos brillantes, aterrorizados\u2013. D\u2013D... \u00a1\\\"Derry es Eso\\\"! Ppodemos ir a c\u2013c\u2013cualquier pa\u2013parte... c\u2013c\u2013cuando \\\"E\u2013E\u2013 Eso\\\" n\u2013n\u2013nos atrrape, n\u2013nadie v\u2013v\u2013ver\u00e1 nnnada, na\u2013nanadie oir\u00e1 nad\u2013nada, na\u2013nadie se d\u2013ddar\u00e1 cu\u2013cu\u2013cuenta. \u2013Los mir\u00f3, casi suplicante\u2013. \u00bfC\u2013c\u2013comp\u2013comprend\u00e9is c\u00f3mo es? S\u2013s\u2013ss\u00f3lo nos qu\u2013 queda t\u2013t\u2013tratar de te\u2013te\u2013terminar con l\u2013l\u2013lo que empempezamos. Beverly vio al se\u00f1or Ross levantarse y, mir\u00e1ndola, plegar su diario para entrar en la casa. \\\"Nadie ver\u00e1 nada, nadie oir\u00e1 nada, nadie se dar\u00e1 cuenta. Y mi padre...\\\" (\\\"qu\u00edtate los pantalones\\\") hab\u00eda querido matarla. Mike record\u00f3 su almuerzo con Bill. La madre de su amigo, perdida en su propio mundo de sue\u00f1os, como si no viera a ninguno de los dos, se hab\u00eda quedado leyendo una novela de Henry 553","James mientras los chicos hac\u00edan sandwiches para comer de pie ante la mesa. Richie record\u00f3 la casa de Stan, limpia, pero completamente desierta. Stan se habla llevado una peque\u00f1a sorpresa pues su madre casi siempre estaba en casa a la hora del almuerzo y, en las pocas ocasiones en que se ausentaba, no olvidaba dejar una nota diciendo a d\u00f3nde podr\u00eda buscarla. Faltaba el coche; eso era todo. \\\"Probablemente fue de compras con su amiga Debora\\\", coment\u00f3 Stan, con el ce\u00f1o algo fruncido mientras preparaba sandwiches de huevo. Richie lo hab\u00eda olvidado hasta ese momento. Eddie pens\u00f3 en su madre, que lo hab\u00eda visto salir con su tablero de parch\u00eds sin repetir ninguna d\u00e9 las advertencias acostumbradas: \\\"Ten cuidado, Eddie, busca refugio si llueve, no vayas a jugar brusco, Eddie.\\\" No le hab\u00eda preguntado si llevaba el inhalador, no le hab\u00eda indicado a qu\u00e9 hora deb\u00eda regresar a casa ni lo hab\u00eda prevenido contra \\\"esos chicos rudos con los que vas\\\". Simplemente hab\u00eda seguido mirando su telenovela como si \u00e9l no existiera. Como si \u00e9l no existiera. Una versi\u00f3n del mismo pensamiento pas\u00f3 por la mente de los seis: en alg\u00fan momento, entre la ma\u00f1ana y la hora del almuerzo, se hab\u00edan convertido en simples fantasmas. Fantasmas. \u2014Bill \u2013dijo Stan \u00e1speramente\u2013, \u00bfy si cruzamos? \u00bfPor Old Cape? Bill mene\u00f3 la cabeza. \u2014N\u2013n\u2013no creo. Q\u2013q\u2013qued\u2013quedar\u00edamos at\u2013t\u2013t\u2013tra\u2013pados en el ba\u2013bamb\u00fa..., el p\u2013p\u2013pantano... o hab\u2013ha\u2013br\u00eda p\u2013p\u2013pira\u00f1as de v\u2013v\u2013verdad en el K\u2013K\u2013kend\u2013d\u2013d\u2013duskeag... O a\u2013a\u2013algo a\u2013as\u00ed. Cada uno imagin\u00f3 el mismo fin a su modo. Ben vio arbustos que, de pronto, se convert\u00edan en plantas carn\u00edvoras. Beverly vio sanguijuelas voladoras, como las que hab\u00edan salido de aquella vieja nevera. Stan vio que la tierra lodosa del ca\u00f1averal vomitaba los cad\u00e1veres vivientes de ni\u00f1os atrapados en la famosa ci\u00e9naga. Mike Hanlon imagin\u00f3 peque\u00f1os reptiles con horribles colmillos que surg\u00edan amenazadoramente por la grieta de un \u00e1rbol hendido. Richie vio el Ojo Reptante que ca\u00eda sobre ellos desde el puente de ferrocarril. Y Eddie imagin\u00f3 al grupo trepando por el terrapl\u00e9n de Old cape, s\u00f3lo para encontrarse, al llegar a la cima, con el leproso cuya piel floja herv\u00eda de escarabajos y gusanos. \u2014Si pudi\u00e9ramos salir de la ciudad... \u2013murmur\u00f3 Richie. Hizo una mueca mientras un trueno le gritaba su furiosa negativa desde el cielo. Llovi\u00f3 otro poco. De momento apenas eran chubascos, pero pronto arreciar\u00eda un verdadero diluvio. La calinosa paz del d\u00eda ya hab\u00eda desaparecido por completo, como si nunca hubiera existido. \u2014Si pudi\u00e9ramos salir de esta maldita ciudad \u2013concluy\u00f3\u2013, estar\u00edamos a salvo. \u2014Bip\u2013b... \u2013empez\u00f3 Beverly. Pero una roca surgi\u00f3 de entre los matorrales alcanzando a Mike en la cabeza. El chico retrocedi\u00f3, tambale\u00e1ndose, sangrando por su gorra de motas. Habr\u00eda ca\u00eddo si Bill no lo hubiera sujetado. \u2014\u00a1Ya te ense\u00f1ar\u00e9 yo a tirar piedras! \u2013La voz de Henry lleg\u00f3 hasta ellos, burlona. Bill vio que los otros miraban alrededor con ojos desorbitados, listos para huir en distintas direcciones. \u2014\u00a1B\u2013b\u2013ben! Ben lo mir\u00f3. \u2014Tenemos que huir, Bill. Est\u00e1n... Otras dos piedras salieron lanzadas de los matorrales. Una golpe\u00f3 a Stan en el muslo, arranc\u00e1ndole un grito, m\u00e1s de sorpresa que de dolor. Beverly esquiv\u00f3 la segunda, que rebot\u00f3 en el suelo y pas\u00f3 por la trampilla. \u2014\u00bfRe\u2013recuerdas e\u2013e\u2013el pr\u2013primer d\u00eda que e\u2013e\u2013estu\u2013viste aq\u2013qu\u00ed \u2013grit\u00f3 Bill para hacerse o\u00edr sobre el trueno\u2013. Cuc\u2013cu\u00e1ndo t\u2013terminaron las cla\u2013claclases? \u2014\u00a1Bill! \u2013grit\u00f3 Richie. Bill lo hizo callar con un adem\u00e1n de la mano; sus ojos permanec\u00edan fijos en Ben, como 554","clav\u00e1ndolo en su sitio. \u2014Claro \u2013dijo Ben, tratando, angustiado, de mirar a todas partes al mismo tiempo. Los arbustos se inclinaban salvajemente, casi como bajo de un oleaje. \u2014El de\u2013de\u2013desag\u00fce \u2013dijo Bill\u2013. La e\u2013e\u2013est\u2013estaci\u00f3n de b\u2013bombeo. P\u2013por ah\u00ed deb\u2013debemos en\u2013entrar. \u00a1Ll\u00e9vanos! \u2014Pero... \u2014\u00a1Ll\u00e9\u2013ll\u00e9vanos! De entre los arbustos surgi\u00f3 una andanada de piedras. Por un momento, Bill vio la cara de Victor Criss, como asustada, drogada y \u00e1vida, todo a un tiempo. Una piedra le golpe\u00f3 en el p\u00f3mulo y Mike le sostuvo para que no cayera. Por un momento no pudo ver claro. Sent\u00eda la mejilla entumecida. Por fin recuper\u00f3 la sensibilidad en dolorosos latidos y sinti\u00f3 que la sangre le corr\u00eda por la cara. Se limpi\u00f3 la mejilla, haciendo una mueca al tocar la dolorosa inflamaci\u00f3n que se estaba formando all\u00ed. Mir\u00f3 la sangre y se limpi\u00f3 las manos en los vaqueros. El viento fresco le enred\u00f3 el pelo. \u2014\u00a1As\u00ed aprender\u00e1s a tirar piedras, jodido tartamudo! \u2013grit\u00f3 Henry, medio riendo. \u2014\u00a1Ll\u2013ll\u00e9\u2013ll\u00e9vanos! \u2013chill\u00f3 Bill. Ahora comprend\u00eda por qu\u00e9 hab\u00eda enviado a Eddie en busca de Ben. Era a esa estaci\u00f3n de bombeo adonde ten\u00eda que ir, y s\u00f3lo Ben sab\u00eda exactamente cu\u00e1l era; hab\u00eda varias en ambas riberas del Kenduskeag a intervalos irregulares. \u2014\u00a1\u00c9\u2013\u00e9\u2013\u00e9se es el lug\u2013lugar! \u00a1La ent\u2013entrada! \u00a1El m\u2013m\u2013modo de lle\u2013llegar a \\\"Eso\\\"! \u2014\u00a1Bill, no puedes saber semejante cosa! \u2013grit\u00f3 Beverly. \u00c9l vocifer\u00f3, furioso: \u2014\u00a1Lo s\u00e9! Ben tard\u00f3 un instante, humedeci\u00e9ndose los labios con la vista fija en Bill. Por fin parti\u00f3 a toda carrera por el claro encamin\u00e1ndose al r\u00edo. Un rel\u00e1mpago brillante cruz\u00f3 el cielo, blanco y purp\u00fareo, seguido por un trueno desgarrado que hizo vacilar a Bill sobre sus pies. Una piedra del tama\u00f1o de un pu\u00f1o pas\u00f3 junto a su nariz y dio contra las nalgas de Ben. El chico chill\u00f3 de dolor y se llev\u00f3 la mano al trasero. \u2014\u00a1Toma ya, gordo! \u2013grit\u00f3 Henry, con la misma voz entre risue\u00f1a y vociferante. Los arbustos susurraron. Henry apareci\u00f3 en el momento en que la lluvia se convert\u00eda en un diluvio. El agua le corr\u00eda por el pelo muy corto entr\u00e1ndole en los ojos, ba\u00f1\u00e1ndole las mejillas. Su sonrisa mostraba todos los dientes\u2013. As\u00ed aprender\u00e1s a tirar p... Mike hab\u00eda encontrado una de las maderas que hab\u00edan sobrado al hacer la trampilla. Arrojada con fuerza, dio dos vueltas en el aire y golpe\u00f3 a Henry en la frente. El chico solt\u00f3 un grito d\u00e1ndose una palmada en ese sitio como quien ha tenido una idea brillante, y cay\u00f3 sentado. \u2014\u00a1Co\u2013co\u2013corred! \u2013aull\u00f3 Bill\u2013. \u00a1Se\u2013se\u2013seguid a B\u2013b\u2013ben! M\u00e1s manoteos y tropezones entre los matorrales. Mientras el resto de los Perdedores corr\u00eda tras Ben Hanscom, aparecieron Victor y Belch. Henry se levant\u00f3 y los tres iniciaron la persecuci\u00f3n. A\u00fan m\u00e1s adelante, cuando Ben hubo recordado el resto del d\u00eda, de la carrera entre los matorrales s\u00f3lo conservaba una serie de im\u00e1genes confusas. Recordaba ramas sobrecargadas de hojas chorreantes que le golpeaban la cara; recordaba que los truenos y los rel\u00e1mpagos parec\u00edan interminables. Y record\u00f3 tambi\u00e9n que los gritos de Henry, orden\u00e1ndole volver y pelear, parec\u00edan mezclarse con el ruido del Kenduskeag al que se acercaban. Cada vez que aminoraba la marcha, Bill le daba una palmada en la espalda para obligarlo a darse prisa. \\\"\u00bfY si no la encuentro? \u00bfY si no puedo hallar esa estaci\u00f3n de bombeo en especial?\\\" El aliento le desgarraba los pulmones. Una punzada se le estaba hundiendo en el costado. Sus nalgas le escoc\u00edan all\u00ed donde la piedra hab\u00eda golpeado. Beverly hab\u00eda dicho que Henry y sus amigos quer\u00edan matarlos, y ahora Ben le cre\u00eda, s\u00ed, sin duda. Llegaron a la orilla del Kenduskeag tan repentinamente que \u00e9l estuvo a punto de caer por el borde. Logr\u00f3 no perder el equilibrio, pero el terrapl\u00e9n, socavado por la inundaci\u00f3n de primavera, se derrumb\u00f3 y lo hizo rodar hasta el borde de la corriente. La camisa se le enrosc\u00f3 hasta el cuello y el 555","lodo se le peg\u00f3 a la piel. Bill cay\u00f3 sobre \u00e9l y lo levant\u00f3 de un tir\u00f3n. Los otros lo siguieron, asomando entre los arbustos que cubr\u00edan el terrapl\u00e9n. Richie y Eddie fueron los \u00faltimos. Richie sosten\u00eda al enyesado por la cintura; las gafas se sosten\u00edan precariamente en la punta de la nariz. \u2014\u00bfAd\u2013ad\u2013ad\u00f3nde? \u2013grit\u00f3 Bill. Ben mir\u00f3 a izquierda y derecha, consciente de la premura. El r\u00edo ya parec\u00eda m\u00e1s crecido y el cielo, oscurecido por la lluvia, le hab\u00eda dado un peligroso gris pizarra. Sus orillas estaban sofocadas por la maleza y por \u00e1rboles achaparrados, que bailaban al comp\u00e1s del viento. Oy\u00f3 a Eddie sollozar, tratando de respirar. \u2014\u00bfAd\u2013ad\u2013ad\u00f3nde? \u2014No lo s... \u2013comenz\u00f3. Y entonces vio el \u00e1rbol inclinado y el hueco abierto abajo por la erosi\u00f3n. All\u00ed se hab\u00eda escondido aquella primera vez. Despu\u00e9s de dormitar sin darse cuenta, hab\u00eda o\u00eddo las, voces de Bill y Eddie. Y despu\u00e9s hab\u00edan llegado los gamberros. \\\"Vamos, chicos, era un diquecito de mierda.\\\" \u2014\u00a1Por all\u00ed! \u2013grit\u00f3. Se encendi\u00f3 otro rayo y entonces Ben pudo o\u00edrlo: era un zumbido, como el de un transformador sobrecargado. Cay\u00f3 encima del \u00e1rbol. Unos fuegos blanquiazulados chisporrotearon en la base retorcida reduci\u00e9ndola a astillas y palillos de dientes para gigantes. El \u00e1rbol cay\u00f3 hacia el r\u00edo con un estruendo ensordecedor levantando una alta llovizna. Ben aspir\u00f3 bruscamente, horrorizado, oliendo algo caliente y demencial. Una centella subi\u00f3 por el tronco del \u00e1rbol ca\u00eddo, pareci\u00f3 cobrar m\u00e1s brillo y se apag\u00f3. Estall\u00f3 un trueno, no ya sobre ellos sino alrededor, como si se encontraran en el centro mismo de la tormenta. La lluvia diluviaba. Bill lo golpe\u00f3 en la espalda para sacarlo de esa deslumbrada contemplaci\u00f3n de las cosas. \u2014\u00a1Va\u2013va\u2013vamos! Ben obedeci\u00f3 chapoteando a lo largo del r\u00edo con el pelo en los ojos. Lleg\u00f3 al \u00e1rbol (el hueco entre las ra\u00edces hab\u00eda sido aniquilado) y trep\u00f3 por \u00e9l clavando los pies en la corteza h\u00fameda, que le despellej\u00f3 manos y brazos. Bill y Richie auparon a Eddie a viva fuerza. Ben lo sujet\u00f3 cuando ca\u00eda al otro lado. Los dos rodaron por el suelo y Eddie dio un grito. \u2014\u00bfEst\u00e1s bien? \u2013pregunt\u00f3 Ben. \u2014Creo que s\u00ed. Eddie se levant\u00f3 y cogi\u00f3 su inhalador, pero se le escurri\u00f3 de la mano. Ben lo atrap\u00f3 en el aire. Su amigo, con una mirada agradecida, se lo llev\u00f3 a la boca para recuperar el resuello. Richie pas\u00f3 tambi\u00e9n. Le siguieron Stan y Mike. Bill subi\u00f3 a Beverly al tronco para que Ben y Richie la sostuviesen por el otro lado. La ni\u00f1a cay\u00f3 con el pelo aplastado contra la cabeza y los vaqueros azules ya negros. Bill fue el \u00faltimo. Subi\u00f3 al tronco y pas\u00f3 las piernas al otro lado. Entonces vio que Henry y los otros dos ven\u00edan chapoteando hacia ellos. Al deslizarse al suelo, grit\u00f3: \u2014\u00a1Pi\u2013pi\u2013piedras! \u00a1Tirad piedras! Las hab\u00eda en abundancia en la ribera y el tronco ca\u00eddo constitu\u00eda una barricada perfecta. En un par de segundos, los siete estaban arrojando piedras contra Henry y sus amigos, que ya estaban muy cerca del \u00e1rbol. Era como disparar a quemarropa. El enemigo tuvo que retirarse chillando de dolor y de ira, golpeados en la cara, el pecho, los brazos y las piernas. \u2014\u00bfPor qu\u00e9 no nos ense\u00f1\u00e1is a tirar piedras? \u2013los desafi\u00f3 Richie, mientras arrojaba una del tama\u00f1o de un huevo contra Victor. Dio contra su hombro y rebot\u00f3 casi verticalmente. El chico dio un grito\u2013. \u00a1Uau! \u00a1Ven a ense\u00f1arnos, chaval, que aqu\u00ed aprendemos r\u00e1pido! \u2014\u00a1Yiiiiaaaaa\u00e1! \u2013aull\u00f3 Mike\u2013. \u00bfOs gusta esto? Los gamberros retrocedieron y se arracimaron. Un momento despu\u00e9s, trepaban el terrapl\u00e9n, resbalando y tropezando en la tierra h\u00fameda que ya estaba perforada por peque\u00f1os arroyuelos, 556","sosteni\u00e9ndose de las ramas para no caer. Desaparecieron entre los matorrales. \u2014Van a dar un rodeo para alcanzarnos por detr\u00e1s, Gran Bill \u2013se\u00f1al\u00f3 Richie, ajust\u00e1ndose las gafas. \u2014N\u2013n\u2013no imp\u2013importa \u2013dijo Bill\u2013. Si\u2013sigue, B\u2013B\u2013ben. Ben trot\u00f3 a lo largo del terrapl\u00e9n. Se detuvo temiendo que Henry y los otros surgieran ante sus narices en cualquier momento y vio la estaci\u00f3n de bombeo veinte metros m\u00e1s adelante. Los otros lo siguieron hasta all\u00ed. Hab\u00eda otros cilindros en la ribera opuesta; uno estaba bastante cerca; el otro, cuarenta metros corriente arriba. Esos dos estaban arrojando torrentes de agua lodosa al Kenduskeag, pero del ca\u00f1o que sobresal\u00eda en la ribera, debajo del que ten\u00edan delante, s\u00f3lo ca\u00eda un chorrito. Y tampoco zumbaba. Ben se dio cuenta de que la maquinaria de bombeo estaba estropeada. Mir\u00f3 a Bill, pensativo... y algo asustado. Bill miraba a Richie, a Stan, a Mike. \u2014T\u2013t\u2013tenemos que sa\u2013sa\u2013sacar la t\u2013t\u2013tapa \u2013dijo\u2013. Ay\u2013yu\u2013Ayudadme. La tapa de hierro tenla asas, pero la lluvia las hab\u00eda hecho resbaladizas; adem\u00e1s, era incre\u00edblemente pesada. Ben se puso junto a Bill. El chico o\u00eda que el agua goteaba dentro con un ruido desagradable, lleno de ecos, como el del agua que cae en un pozo. \u2014\u00a1Ahora! \u2013grit\u00f3 Bill. Los cinco tiraron al mismo tiempo y la tapa se movi\u00f3 con un desagradable chirrido. Beverly se puso junto a Richie. Eddie us\u00f3 su brazo sano. \u2014Uno, dos, tres, \u00a1empujad! \u2013orden\u00f3 Richie. La tapa chirri\u00f3 un poco m\u00e1s, desliz\u00e1ndose del cilindro, y dej\u00f3 al descubierto una media luna de oscuridad. \u2014Uno, dos, tres, \u00a1empujad! La media luna creci\u00f3. \u2014Uno, dos, tres, \u00a1empujad! Ben empuj\u00f3 hasta que aparecieron puntos rojos en su visi\u00f3n. \u2014\u00a1Apartaos! \u2013grit\u00f3 Mike\u2013. \u00a1All\u00e1 va! Se apartaron mientras la gran tapa circular perd\u00eda el equilibrio y ca\u00eda. Provoc\u00f3 una hendidura en la tierra mojada y aterriz\u00f3 invertida, haciendo caer los escarabajos de su cara inferior. \u2014Ajj \u2013dijo Eddie. Bill ech\u00f3 un vistazo al interior. Hab\u00eda pelda\u00f1os de hierro que descend\u00edan a un estanque circular de agua negra cuya superficie estaba poceada por la lluvia. La silenciosa bomba estaba en medio de todo eso, semisumergida. Bill vio que el agua flu\u00eda hacia la estaci\u00f3n de bombeo desde la boca de la tuber\u00eda de entrada. Con una sensaci\u00f3n de oquedad en las entra\u00f1as, pens\u00f3: \\\"Por aqu\u00ed tenemos que entrar. Por aqu\u00ed.\\\" \u2014E\u2013e\u2013eddie, su\u2013suj\u00e9tate a m\u2013m\u2013m\u00ed. Eddie lo mir\u00f3, sin comprender. \u2014A\u00fap\u2013pate. T\u2013t\u2013te sost\u2013t\u2013tienes con el bra\u2013con el brazo sano. E hizo una demostraci\u00f3n. Eddie comprendi\u00f3, pero se mostr\u00f3 reacio. \u2014R\u00e1pido \u2013le espet\u00f3 Bill\u2013. \u00a1Ya v\u2013v\u2013vienen! Eddie rode\u00f3 el cuello de Bill. Stan y Mike lo impulsaron hacia arriba para que pudiera ce\u00f1ir las piernas a la cintura de su amigo. Cuando Bill se introdujo, torpemente, por la boca del cilindro, Ben not\u00f3 que Eddie ten\u00eda los ojos cerrados. Sobre el ruido de la lluvia se o\u00eda otro: ramas pisoteadas y voces. Henry, Victor y Belch. La carga 557","de la caballer\u00eda m\u00e1s detestable del mundo. Bill aferr\u00f3 el tosco borde del cilindro y se dej\u00f3 caer tanteando cada pelda\u00f1o. Estaban resbaladizos. Eddie parec\u00eda querer estrangularlo. Resultaba una demostraci\u00f3n bastante gr\u00e1fica de lo que deb\u00eda de ser el asma. \u2014Tengo miedo \u2013susurr\u00f3 Eddie. \u2014Yo\u2013yo tambi\u00e9n. Solt\u00f3 el borde de cemento y se sujet\u00f3 del primer pelda\u00f1o. Aunque Eddie lo asfixiaba y parec\u00eda haber aumentado veinte kilos, se detuvo un momento para mirar Los Barrens, el Kenduskeag, las veloces nubes. Una voz interior (sin miedo, firme) le indicaba que mirase bien por si jam\u00e1s volv\u00eda a ver el mundo de arriba. Mir\u00f3. Luego inici\u00f3 el descenso con Eddie aferrado a su espalda. \u2014No puedo m\u00e1s \u2013balbuce\u00f3 Eddie. \u2014Ya f\u2013f\u2013falta poco. Uno de los pies de Bill toc\u00f3 agua helada. Busc\u00f3 el pelda\u00f1o siguiente y lo encontr\u00f3. Hab\u00eda otro m\u00e1s. Despu\u00e9s terminaba la escalerilla. Qued\u00f3 hundido hasta la rodilla en el agua, junto a la bomba. Mir\u00f3 hacia la boca del cilindro. Estaba unos tres metros por encima de su cabeza. Los otros, alrededor de ella, miraban hacia abajo. \u2014\u00a1Ba\u2013ba\u2013bajad! \u2013grit\u00f3\u2013. \u00a1De\u2013de uno en uno! \u00a1Daos pr\u2013risa! Beverly fue la primera. Stan la sigui\u00f3. Despu\u00e9s bajaron los otros. Richie, el \u00faltimo, esper\u00f3 para ver el avance de Henry y sus amigos. Por el ruido que hac\u00edan, se le ocurri\u00f3 que pasar\u00edan algo m\u00e1s a la izquierda, no tanto como para que el resultado cambiase. En ese momento, Victor aull\u00f3: \u2014\u00a1Henry! \u00a1All\u00e1! \u00a1Tozier! Henry los vio correr en su direcci\u00f3n. Victor iba adelante, pero Henry le dio un empuj\u00f3n que lo arroj\u00f3 de rodillas. Ven\u00eda armado de una navaja bastante grande. Richie mir\u00f3 hacia el interior del cilindro. Ben y Stan estaban ayudando a Mike a abandonar la escalerilla. \u00c9l tambi\u00e9n franque\u00f3 el borde. Henry, al comprender lo que estaba haciendo, le grit\u00f3. Richie, con una risa salvaje, plant\u00f3 la mano izquierda en la articulaci\u00f3n del brazo derecho y levant\u00f3 el pu\u00f1o hacia arriba en el gesto m\u00e1s antiguo del mundo. Para asegurarse de que Henry comprendiera bien, levant\u00f3 el dedo medio. \u2014\u00a1Morir\u00e1s ah\u00ed abajo! \u2013aull\u00f3 Henry. \u2014\u00a1Gilipollas! \u2013replic\u00f3 Richie, riendo. Estaba aterrorizado ante la perspectiva de bajar por esa garganta de cemento, pero no pod\u00eda dejar de re\u00edr. Y exclam\u00f3 con la voz de polic\u00eda irland\u00e9s\u2013: \u00a1jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9! \u00a1La suerte de los irlandeses no se acaba nunca, mi buen amigo! Henry resbal\u00f3 en la hierba mojada y cay\u00f3 sobre el trasero, espatarrado, a seis metros de donde estaba Richie con el pie en el primer pelda\u00f1o y el torso fuera. \u2014\u00a1Eh, tal\u00f3n de pl\u00e1tano! \u2013grit\u00f3, delirante de triunfo, antes de bajar velozmente por la escalerilla. Estuvo a punto de caer por los pelda\u00f1os resbaladizos, pero Bill y Mike lo sujetaron. Se encontr\u00f3 hundido en el agua hasta las rodillas; los otros formaban un c\u00edrculo alrededor de la bomba. Temblaba de pies a cabeza; estremecimientos fr\u00edos y calientes se persegu\u00edan por su espalda. Y a\u00fan no pod\u00eda dejar de re\u00edr. \u2014Si lo hubieses visto, Gran Bill, m\u00e1s torpe que nunca... No puede abandonar esa maldita costumbre de... La cabeza de Henry apareci\u00f3 en la abertura circular, llena de ara\u00f1azos y magulladuras. Sus ojos echaban chispas. \u2014\u00a1Mamones! \u2013bram\u00f3\u2013. \u00a1Ahora bajo! Ahora ver\u00e9is lo que es bueno. Pas\u00f3 una pierna por el borde y busc\u00f3 con el pie el primer pelda\u00f1o. Al encontrarlo, pas\u00f3 la otra. 558","Bill orden\u00f3: \u2014Cu\u2013cu\u2013cuando est\u00e9 b\u2013b\u2013bastante cecerca, lo ag\u2013ag\u2013agarramos entrrre totodos. L\u2013lo t\u2013t\u2013 tiramos abajo y lo huhundimos. \u00bfEn\u2013n\u2013ntendi\u2013dido? \u2014Entendido, jefe \u2013dijo Richie y le hizo el saludo militar con mano temblorosa. \u2014Entendido \u2013dijo Ben. Stan hizo un gui\u00f1o a Eddie, que no entend\u00eda lo que estaba pasando salvo, tal vez, que Richie se hab\u00eda vuelto loco. Re\u00eda como chiflado mientras Henry Bowers, el temido Henry Bowers, bajaba para matarlos a todos como a ratas. \u2014\u00a1Todos listos para atraparlo, Bill! \u2013grit\u00f3 Stan. Henry qued\u00f3 petrificado en el tercer pelda\u00f1o. Mir\u00f3 a los Perdedores por encima del hombro. Por primera vez parec\u00eda vacilar. Y de pronto Eddie comprendi\u00f3: si bajaban, tendr\u00edan que hacerlo de uno en uno. Hab\u00eda demasiada altura para descolgarse de un salto, sobre todo considerando que aterrizar\u00edan sobre la maquinaria de bombeo. Y all\u00ed estaban los siete, esper\u00e1ndolos en un c\u00edrculo compacto. \u2014Ba\u2013ba\u2013baja, He\u2013Henry \u2013invit\u00f3 Bill, simp\u00e1tico\u2013. \u00bfA q\u2013q\u2013qu\u00e9 espesperas? \u2014Claro \u2013gorje\u00f3 Richie\u2013. \u00bfNo te gusta pegarles a los m\u00e1s peque\u00f1os? Baja, Henry. \u2014Estamos esperando, Henry \u2013agreg\u00f3 Bev dulcemente\u2013. No creo que te guste cuando llegues abajo, pero si quieres, baja. \u2014A menos que seas un gallina \u2013agreg\u00f3 Ben. Y empez\u00f3 a cloquear. Richie lo imit\u00f3. Un momento despu\u00e9s, todos cloqueaban. Aquel cacareo burl\u00f3n reberver\u00f3 entre las paredes h\u00famedas y chorreantes. Henry los miraba con la navaja aferrada en la mano izquierda y la cara empalidecida. Aguant\u00f3 unos treinta segundos y volvi\u00f3 a subir. Los Perdedores lo despidieron con silbidos e insultos. \u2014B\u2013b\u2013bueno \u2013dijo Bill, en voz baja\u2013. Va\u2013vamos P\u2013por e\u2013e\u2013esa tu\u2013tutuber\u00eda. \u2014\u00bfPor qu\u00e9? \u2013pregunt\u00f3 Beverly. Bill se ahorr\u00f3 el esfuerzo de explic\u00e1rselo porque Henry reapareci\u00f3 en el borde del cilindro y dej\u00f3 caer una piedra del tama\u00f1o de un bal\u00f3n de f\u00fatbol. Beverly solt\u00f3 un alarido y Stan empuj\u00f3 a Eddie contra el muro circular con un grito ahogado. La roca golpe\u00f3 contra la herrumbrada maquinaria produciendo un sonido musical. Rebot\u00f3 a la izquierda y choc\u00f3 contra el muro de cemento, pasando a un palmo de Eddie. Un fragmento de cemento se le clav\u00f3 dolorosamente en la mejilla. Por fin, la piedra cay\u00f3 en el agua con un chapoteo. \u2014\u00a1R\u00e1\u2013r\u00e1\u2013r\u00e1pido! \u2013grit\u00f3 Bill, y todos se arracimaron contra la tuber\u00eda. Med\u00eda un metro y medio de di\u00e1metro, aproximadamente. Bill hizo que todos entraran uno a uno (una vaga imagen circense: todos los payasos amontonados en un coche peque\u00f1ito, pas\u00f3 por su conciencia en un destello mete\u00f3rico; a\u00f1os m\u00e1s tarde usar\u00eda esa misma imagen en un libro titulado \\\"Los r\u00e1pidos negros\\\"). Fue el \u00faltimo en subir despu\u00e9s de haber esquivado otra piedra. Ante la vista del grupo cayeron m\u00e1s proyectiles que rebotaron contra la bomba en \u00e1ngulos extra\u00f1os. Cuando las piedras dejaron de caer, Bill mir\u00f3 hacia fuera y vio que Henry bajaba otra vez por la escalerilla a toda prisa. \u2014\u00a1Cogedlo! \u2013grit\u00f3 a los otros. Richie, Ben y Mike asomaron tras \u00e9l. Richie salt\u00f3 a buena altura y sujet\u00f3 a Henry por el tobillo. \u00c9ste, soltando una maldici\u00f3n, sacudi\u00f3 la pierna como si tratase de librarse de un cachorro juguet\u00f3n. Richie se cogi\u00f3 de un pelda\u00f1o para subir un poco m\u00e1s y logr\u00f3 morder el tobillo de Henry. El otro dio un grito y subi\u00f3 deprisa. Uno de sus zapatos cay\u00f3 al agua, hundi\u00e9ndose en el acto. \u2014\u00a1Me ha mordido! \u2013gritaba Henry\u2013. \u00a1Ese malnacido me ha mordido! \u2014S\u00ed, y para tu suerte en primavera me dieron la antitet\u00e1nica \u2013contest\u00f3 Richie. \u2014\u00a1Aplastadlos! \u2013orden\u00f3 Henry, delirante\u2013. \u00a1Hacedlos pur\u00e9, aplastadles los sesos! Volaron m\u00e1s piedras. Los chicos retrocedieron velozmente hacia la tuber\u00eda. Mike recibi\u00f3 un 559","cascote en el brazo y se lo apret\u00f3 con fuerza haciendo una mueca de dolor hasta que el ardor fue cediendo. \u2014Estamos empatados \u2013observ\u00f3 Ben\u2013. Ellos no pueden bajar y nosotros no podemos subir. \u2014E\u2013e\u2013es que no deb\u2013debemos subir \u2013apunt\u00f3 Bill, en voz baja\u2013 y todos lo sab\u00e9is. S\u2013s\u2013s\u2013se su\u2013su\u2013supone que no sald\u2013d\u2013dremos de a\u2013a\u2013aqu\u00ed. Todos lo miraron, temerosos. Nadie dijo nada. La voz de Henry, disfrazando la ira de burla, exclam\u00f3: \u2014\u00a1Podemos esperar todo el d\u00eda, ni\u00f1atos! Beverly hab\u00eda girado en redondo y estaba mirando hacia el interior de la tuber\u00eda. La luz se perd\u00eda muy pronto y no se distingu\u00eda demasiado. Se trataba de un t\u00fanel de hormig\u00f3n lleno hasta la tercera parte de agua precipitada. Not\u00f3 que ahora llegaba m\u00e1s arriba que cuando hab\u00edan entrado. Eso se deb\u00eda a que, por no funcionar la bomba, s\u00f3lo parte del agua ca\u00eda al Kenduskeag. Sinti\u00f3 una punzada de claustrofobia en la garganta. Si el agua segu\u00eda ascendiendo, todos se ahogar\u00edan. \u2014\u00bfEs preciso, Bill? \u00c9l se encogi\u00f3 de hombros. Eso lo dec\u00eda todo. S\u00ed, era preciso. \u00bfQu\u00e9 remedio cab\u00eda? \u00bfDejarse matar en Los Barrens por Henry, Victor y Belch? \u00bfO por alguna otra cosa peor en la ciudad? Ella lo comprendi\u00f3, por fin; los hombros de Bill no hab\u00edan tartamudeado al encogerse. Era mejor ir en busca de \\\"Eso\\\". De frente, como en una pel\u00edcula de vaqueros. Era m\u00e1s limpio, m\u00e1s valiente. Richie dijo: \u2014\u00bfC\u00f3mo se llamaba ese rito del que nos hablaste, Gran Bill? El que le\u00edste en el libro de la biblioteca. \u2014Ch\u2013Ch\u2013Ch\u00fcd \u2013dijo Bill, sonriendo. \u2014Ch\u00fcd \u2013asinti\u00f3 Richie\u2013. Uno muerde la lengua de \\\"Eso\\\" y \\\"Eso\\\" te muerde la tuya. \u00bfNo es as\u00ed? \u2014S\u2013s\u2013s\u00ed. Y despu\u00e9s se cuentan chistes. Bill asinti\u00f3. \u2014Qu\u00e9 curioso \u2013coment\u00f3 Richie, mirando la larga tuber\u00eda\u2013. No se me ocurre ninguno. \u2014A m\u00ed tampoco \u2014dijo Ben. Sent\u00eda un miedo pesado en el pecho, casi sofocante. Lo \u00fanico que le imped\u00eda sentarse en el agua para llorar como un beb\u00e9 o volverse loco era la presencia tranquila y segura de Bill... y Beverly. Preferir\u00eda morir antes que revelar ante Beverly lo asustado que estaba. \u2014\u00bfSabes ad\u00f3nde lleva esta tuber\u00eda? \u2013pregunt\u00f3 Stan a Bill. El chico neg\u00f3 con la cabeza \u2014\u00bfSabes c\u00f3mo encontrar a \\\"Eso\\\"? Bill volvi\u00f3 a negar. \u2014Cuando estemos cerca nos daremos cuenta \u2013dijo Richie s\u00fabitamente. Aspir\u00f3 hondo, estremecido\u2013. Si hay que hacerlo, vamos de una vez. Bill asinti\u00f3. \u2014Yo i\u2013i\u2013ir\u00e9 delante. Despu\u00e9s, Eddie. Ben\u2013Ben. B\u2013b\u2013bev. St\u2013a\u2013an. M\u2013M\u2013Mike. T\u00fa atr\u00e1s, Ri\u2013 Richie. C\u2013ca\u2013cada u\u2013u\u2013uno con la m\u2013mano en el ho\u2013o\u2013ombro del q\u2013que v\u2013v\u2013va d\u2013delante. Est\u00e1 o\u2013 o\u2013oscuro. \u2014\u00bfVais a salir de una puta vez? \u2013chill\u00f3 Henry Bowers, desde arriba. \u2014Por alguna parte saldremos \u2013murmur\u00f3 Richie\u2013, supongo. Formaron como una procesi\u00f3n de ciegos. Bill ech\u00f3 una mirada hacia atr\u00e1s, para confirmar que cada uno tuviese una mano en el hombro del precedente. Luego, agachando un poco la cabeza, inici\u00f3 la marcha en la oscuridad por donde se hab\u00eda ido, casi un a\u00f1o antes, el barquito de papel que 560","hab\u00eda hecho para su hermano. XX. El c\u00edrculo se cierra. 1. Tom. Tom Rogan ten\u00eda un sue\u00f1o descabellado. Estaba so\u00f1ando que mataba a su padre. Una parte de su mente comprend\u00eda que eso era descabellado porque su padre hab\u00eda muerto cuando \u00e9l estaba apenas en tercer curso. Bueno... tal vez no correspond\u00eda decir que hab\u00eda muerto, sino que se hab\u00eda suicidado. Ralph Rogan se hab\u00eda preparado un buen c\u00f3ctel de ginebra. La \u00faltima copa, como quien dice. Tom hab\u00eda sido puesto a cargo de sus hermanos menores; cuando algo andaba mal con ellos, recib\u00eda una paliza. Por lo tanto, no pod\u00eda haber matado a su padre... Sin embargo, en ese sue\u00f1o aterrorizante se ve\u00eda apoyado, contra el cuello de su padre algo que parec\u00eda un mango inofensivo; s\u00f3lo que no era inofensivo, \u00bfverdad? En un extremo ten\u00eda un bot\u00f3n y si \u00e9l lo apretaba saldr\u00eda una hoja que atravesar\u00eda el cuello de su padre. \\\"No lo har\u00e9 pap\u00e1, no te preocupes\\\", pens\u00f3 su mente dormida, un momento antes de que su dedo apretara el bot\u00f3n y surgiera la hoja. Los ojos de su padre se abrieron, clavados en el techo; la boca emiti\u00f3 un ruido a g\u00e1rgara sanguinolenta. \\\"\u00a1Yo no lo hice, pap\u00e1! \u2013gritaba su mente\u2013. \u00a1Fue alguien, no yo!\\\" Trat\u00f3 de despertarse y no pudo. Lo m\u00e1s que logr\u00f3 hacer (y no result\u00f3 muy \u00fatil) fue perderse en un sue\u00f1o nuevo. En \u00e9se se ve\u00eda chapoteando por un t\u00fanel largo y oscuro. Le dol\u00eda la ingle y sent\u00eda la cara cruzada de ara\u00f1azos. Lo acompa\u00f1aban otras personas, pero apenas divisaba siluetas difusas. De cualquier modo, no importaba. Lo que importaba era que los chicos estaban por ah\u00ed, m\u00e1s adelante. Ten\u00edan que pagar. Necesitaban (\\\"una paliza\\\") un castigo. Ese purgatorio, fuese lo que fuese, ol\u00eda mal. El agua chorreaba con ecos resonantes. Ten\u00eda los pantalones y los zapatos empapados. Y esas mierditas secas estaban en alg\u00fan lugar del laberinto de t\u00faneles. Tal vez pensaban que (\\\"Henry\\\") Tom y sus amigos se perder\u00edan. Pero les saldr\u00eda mal. (\u00a1\\\"Me r\u00edo de ustedes\\\"!) porque \u00e9l ten\u00eda otro amigo, oh, s\u00ed, un amigo especial, y ese amigo le hab\u00eda marcado el camino a tomar con... con.. (\\\"globos de luna\\\") unas cosas grandes y redondas, iluminadas desde dentro, que desped\u00edan un resplandor misterioso como el de las l\u00e1mparas antiguas. En cada intersecci\u00f3n flotaba uno de esos globos con una flecha que indicaba el camino por donde \u00e9l y (\\\"Belch y Victor\\\") sus invisibles amigos deb\u00edan seguir. Y era el camino correcto, desde luego. Porque o\u00eda a los otros all\u00e1 delante. O\u00eda el chapoteo de su avance y los murmullos distorsionados de sus voces. Los estaban alcanzando. Y cuando los alcanzaran... Tom baj\u00f3 la vista y vio que a\u00fan ten\u00eda la navaja en la mano. Por un momento tuvo miedo. Eso era como una de las descabelladas experiencias astrales que \u00e9l sol\u00eda leer en los semanarios; esas experiencias en que el esp\u00edritu abandona el cuerpo para entrar en el de otra persona. La forma de su cuerpo le parec\u00eda distinta, como si no fuera Tom sino (\\\"Henry\\\") 561","otra persona, alguien m\u00e1s joven. Empez\u00f3 a luchar por salir del sue\u00f1o y de pronto una voz le habl\u00f3, tranquilizadora, susurr\u00e1ndole al o\u00eddo: \\\"No importa \\\"cu\u00e1ndo\\\" es esto, no importa \\\"qui\u00e9n\\\" eres. lo que importa es que Beverly est\u00e1 all\u00ed, est\u00e1 con ellos. \u00bfY sabes una cosa? Ha hecho algo mucho peor que fumar a escondidas. \u00bfSabes qu\u00e9? \u00a1Ha estado follando con su viejo amigo Bill Denbrough! \u00a1S\u00ed, de veras! \u00a1Ella y ese maldito tartamudo! Y...\\\" \\\"\u00a1Es mentira! \u2013trat\u00f3 de gritar\u2013. \u00a1No puede haberse atrevido a...!\\\" Pero sab\u00eda que no era mentira. Ella le hab\u00eda pegado con un cintur\u00f3n en las (\\\"me pate\u00f3 en las\\\") pelotas. Y huy\u00f3. Y ahora lo hab\u00eda enga\u00f1ado, esa (\\\"putilla\\\") maldita zorra lo hab\u00eda enga\u00f1ado, pero ahora iba a recibir su merecido. Primero ella y despu\u00e9s Denbrough, su amigo, el novelista. Y si alguien trataba de interponerse, tendr\u00eda tambi\u00e9n su parte. Apur\u00f3 el paso, aunque ya se estaba quedando sin aliento. Delante vio otro c\u00edrculo luminoso cabecear en la oscuridad: otro globo de luna. O\u00eda las voces de la gente, all\u00ed delante, y el hecho de que fuesen voces infantiles no le import\u00f3. Tal como esa otra voz dec\u00eda; no importaba d\u00f3nde, cu\u00e1ndo ni qui\u00e9n. Beverly estaba all\u00ed. \u2014Vamos, chicos, moveos \u2013dijo. Ni siquiera importaba que su voz no fuera la suya propia sino la de un ni\u00f1o. Entonces, al aproximarse al globo de luna, mir\u00f3 hacia atr\u00e1s por primera vez y vio a sus compa\u00f1eros. Los dos estaban muertos. A uno le faltaba la cabeza. El otro ten\u00eda la cara desfigurada por, al parecer una garra enorme. \u2014No podemos correr m\u00e1s, Henry \u2013dijo el de la cara desfigurada. Sus labios se movieron en dos pedazos, grotescamente desconectados. Y fue entonces cuando Tom hizo pedazos el sue\u00f1o con un grito y volvi\u00f3 en s\u00ed vacilando al borde de algo que parec\u00eda un gran vac\u00edo. Trat\u00f3 de no perder el equilibrio, pero lo perdi\u00f3 y cay\u00f3 al suelo. A pesar del alfombrado, el golpe dispar\u00f3 un estallido de dolor en su rodilla herida. Tuvo que ahogar otro grito contra el antebrazo. \\\"\u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfD\u00f3nde co\u00f1o estoy?\\\" Cobr\u00f3 conciencia de una luz blanca, d\u00e9bil, pero clara. Por un momento espantoso crey\u00f3 que estaba otra vez en el sue\u00f1o, que era la luz de esos globos rid\u00edculos. Entonces record\u00f3 que hab\u00eda dejado la puerta del ba\u00f1o parcialmente abierta con el tubo fluorescente encendido. Siempre dejaba la luz encendida cuando estaba fuera de su casa; as\u00ed se ahorraba chocar contra los muebles si ten\u00eda que levantarse a orinar. Eso puso la realidad en su sitio. Todo hab\u00eda sido un sue\u00f1o, un sue\u00f1o descabellado. Estaba en un hotel llamado Holiday Inn. Eso era Derry, Maine. Hab\u00eda seguido a su mujer hasta all\u00ed y, en medio de una pesadilla de locos, se hab\u00eda ca\u00eddo de la cama. Eso era todo, en resumen. \\\"Eso no fue una simple pesadilla.\\\" Dio un respingo, como si esas palabras hubieran sido pronunciadas dentro de su o\u00eddo y no de su propia mente. No parec\u00eda, en absoluto su voz interior; era fr\u00eda, extra\u00f1a... pero tambi\u00e9n hipn\u00f3tica y cre\u00edble. Se levant\u00f3 lentamente, busc\u00f3 el vaso de agua en la mesita de noche y se lo bebi\u00f3. El reloj de la mesilla anunciaba las tres y diez. \\\"Vuelve a dormir. Espera a la ma\u00f1ana.\\\" Aquella voz extra\u00f1a respondi\u00f3: \\\"Pero ma\u00f1ana habr\u00e1 gente, demasiada gente. Adem\u00e1s, esta vez puedes ganarles de mano. Esta vez puedes bajar el primero.\\\" \u00bfBajar? Pens\u00f3 en su sue\u00f1o: el agua, la oscuridad chorreante. La luz se hizo m\u00e1s intensa. Gir\u00f3 la cabeza contra su voluntad, pero sin poder impedirlo. Solt\u00f3 un juramento. Hab\u00eda un globo atado al pomo de la puerta del ba\u00f1o. Flotaba en el extremo de un 562","cordel de un metro. El globo relumbraba, lleno de luz blanca, fantasmal; parec\u00eda un fuego fatuo, entrevisto en un pantano, so\u00f1adoramente, suspendido entre \u00e1rboles cargados de musgo. En la suave superficie henchida del globo se ve\u00eda una flecha, roja como la sangre. Se\u00f1alaba la puerta que daba al pasillo. \\\"No importa qui\u00e9n soy yo \u2013dijo la voz, tranquilizadora. Y Tom not\u00f3 que ya no ven\u00eda de su propia cabeza ni de su o\u00eddo, sino del globo, del centro de esa luz blanca, extra\u00f1a y encantadora\u2013. Lo \u00fanico que importa es que conducir\u00e9 todo a tu satisfacci\u00f3n, Tom. Me encargar\u00e9 de que ella reciba una paliza; quiero que todos reciban una paliza. Se han cruzado en mi camino demasiado. Esta vez no lo tolerar\u00e9... y ya es tarde para ellos. Escucha, Tom, escucha con atenci\u00f3n. Ahora, todos juntos... seguimos la pelota que va rebotando...\\\" Tom escuchaba. La voz del globo lo explic\u00f3. Lo explic\u00f3 todo. Cuando acab\u00f3, estall\u00f3 en un definitivo destello de luz. Y Tom empez\u00f3 a vestirse. 2. Audra. Audra tambi\u00e9n ten\u00eda pesadillas. Despert\u00f3 sobresaltada y se incorpor\u00f3 en la cama con la s\u00e1bana enrollada a la cintura; sus pechos menudos se mov\u00edan a impulsos de la respiraci\u00f3n agitada. Su sue\u00f1o, como el de Tom, hab\u00eda sido una experiencia confusa, inquietante. Como Tom, hab\u00eda tenido la sensaci\u00f3n de ser otra persona... o de que su conciencia estaba depositada (y parcialmente sumergida) en otro cuerpo y otra mente. Hab\u00eda estado en un sitio oscuro, con varias personas m\u00e1s, rodeada de una opresiva sensaci\u00f3n de peligro. Iban deliberadamente hacia ese peligro y ella quer\u00eda gritarles que se detuvieran, pedirles que le explicaran lo que estaba pasando, pero la persona con quien ella se hab\u00eda hundido parec\u00eda saberlo y considerar que era necesario. Tambi\u00e9n ten\u00eda conciencia de que los persegu\u00edan. Y de que sus perseguidores los estaban alcanzando poco a poco. En su sue\u00f1o estaba Bill, pero seguramente ella ten\u00eda en la mente su comentario con respecto a la ni\u00f1ez olvidada, porque en su sue\u00f1o Bill era s\u00f3lo un ni\u00f1o de diez o doce a\u00f1os. \u00a1A\u00fan no hab\u00eda perdido el pelo! Ella iba de su mano y sent\u00eda que lo amaba mucho. Su voluntad de seguir se basaba en la f\u00e9rrea seguridad de que Bill los proteger\u00eda, a ella y a todos; de que Bill, el Gran Bill, los sacar\u00eda de todo eso para devolverlos a la luz del d\u00eda. Oh, pero estaba tan aterrorizada... Llegaron a un sitio donde se abr\u00edan varios t\u00faneles y Bill los mir\u00f3 a todos, uno por uno. Un ni\u00f1o que ten\u00eda el brazo enyesado (el yeso relumbraba en la oscuridad con una blancura fantasmag\u00f3rica) alz\u00f3 la voz: \u2014Por all\u00ed, Bill. Por la del fondo. \u2014\u00bfS\u2013s\u2013seguro? \u2014S\u00ed. Y as\u00ed hab\u00edan seguido por ese t\u00fanel y hab\u00edan encontrado una puerta, una diminuta puerta de madera de apenas metro y medio de altura, como de cuento de hadas. En esa puerta hab\u00eda una marca. No pudo recordar c\u00f3mo era la marca. Pero aquello hab\u00eda provocado y concentrado todo su terror, oblig\u00e1ndola a arrancarse de aquel otro cuerpo, de aquella ni\u00f1a, quienquiera (\\\"Beverly\u2013Beverly\\\") que hubiese sido. Despert\u00f3 sentada en una cama extra\u00f1a, sudorosa, con los ojos desorbitados, jadeando como si acabase de correr una carrera. Sus manos volaron a las piernas, casi esperando encontrarlas mojadas y fr\u00edas por el agua en que hab\u00eda estado caminando mentalmente. Pero estaba seca. 563","Luego vino la desorientaci\u00f3n. Aquello no era su casa de Topanga Canyon ni la que hab\u00edan alquilado en Fleet. Era la nada, el limbo amueblado con una cama, un tocador, dos sillas y un televisor. \u2014Oh, Dios, vamos, Audra... Se frot\u00f3 encarnizadamente la cara con las manos y aquella especie de v\u00e9rtigo mental cedi\u00f3 un poco. Estaba en Derry. Derry, Maine, el sitio en que hab\u00eda crecido su marido en una ni\u00f1ez que dec\u00eda no recordar. No le era un sitio familiar ni particularmente agradable por la sensaci\u00f3n que le causaba, pero al menos tampoco le resultaba extra\u00f1o. Estaba all\u00ed porque all\u00ed estaba Bill y al d\u00eda siguiente ir\u00eda a verlo al hotel Town House. Y aquella cosa terrible que estaba mal all\u00ed, aquello a lo que se refer\u00edan esas cicatrices nuevas en las manos de \u00e9l, fuera lo que fuese, lo enfrentar\u00edan juntos. Ella le llamar\u00eda para decirle que estaba all\u00ed; luego se reunir\u00eda con \u00e9l. Despu\u00e9s... bueno... No ten\u00eda idea de lo que pod\u00eda venir despu\u00e9s. El v\u00e9rtigo, la sensaci\u00f3n de estar en un sitio que era, en realidad la nada, la amenazaba otra vez. A los diecinueve a\u00f1os hab\u00eda hecho una gira con una peque\u00f1a compa\u00f1\u00eda teatral: cuarenta representaciones, no tan maravillosas, de \\\"Ars\u00e9nico y encaje antiguo\\\", en otras tantas poblaciones peque\u00f1as y no tan maravillosas, en cuarenta y siete d\u00edas no tan espl\u00e9ndidos. Empezaron por el teatro\u2013comedor Peabody, en Massachusetts, para terminar en Play It Again Sam, en Sausalito. Y en alg\u00fan punto intermedio, en alguna ciudad del Medio Oeste, como Ames (Iowa) o Grand Isle (Nebraska) o quiz\u00e1 Jubilee (Dakota del Norte), hab\u00eda despertado as\u00ed, en medio de la noche, asustada por la desorientaci\u00f3n, sin saber en qu\u00e9 ciudad estaba, qu\u00e9 d\u00eda era ni por qu\u00e9 estaba all\u00ed, dondequiera que fuese. Hasta su nombre le resultaba irreal. Y esa sensaci\u00f3n volv\u00eda ahora. Su mal sue\u00f1o se prolongaba en la vigilia haci\u00e9ndole experimentar un horror alucinante de ca\u00edda libre. La ciudad parec\u00eda haberla envuelto como una pit\u00f3n y la sensaci\u00f3n que le provocaba no ten\u00eda nada de agradable. Se descubri\u00f3 lamentando no haber seguido el consejo de Freddie. Habr\u00eda debido quedarse. Su mente se fij\u00f3 en Bill aferr\u00e1ndose a la idea de \u00e9l tal como una mujer que se estuviera ahogando se aferrar\u00eda a un madero, a un salvavidas, a cualquier cosa que (\\\"aqu\u00ed abajo todos flotamos, Audra\\\") flotara. Sinti\u00f3 un escalofr\u00edo; cruz\u00f3 los brazos sobre los pechos desnudos, estremecida, y vio que ten\u00eda carne de gallina. Por un momento le pareci\u00f3 que una voz hab\u00eda hablado dentro de su cabeza, como si all\u00ed hubiera una presencia extra\u00f1a. \\\"\u00bfMe estar\u00e9 volviendo loca? Dios m\u00edo, \u00bfes eso?\\\" \\\"No \u2013respondi\u00f3 una parte de su mente . Es s\u00f3lo desorientaci\u00f3n... causada por el viaje... y la preocupaci\u00f3n por tu marido. Nadie habla dentro de tu cabeza. Nadie...\\\" \u2014Aqu\u00ed abajo todos flotamos, Audra \u2013dijo una voz desde el ba\u00f1o. Era una voz real, real como las casas. Y astuta. Astuta y maligna\u2013. T\u00fa tambi\u00e9n flotar\u00e1s. La voz emiti\u00f3 una risita, que baj\u00f3 de tono hasta parecer un burbujeo en un desag\u00fce tapado. Audra grit\u00f3... y se cubri\u00f3 la boca con las manos. \u2014No he o\u00eddo eso. Lo dijo en voz alta. Desafiando a la voz. No pas\u00f3 nada. La habitaci\u00f3n estaba silenciosa. En alg\u00fan lugar, lejos, un tren silb\u00f3 en la noche. De pronto sinti\u00f3 tal necesidad de Bill que le pareci\u00f3 imposible esperar a que amaneciera. Estaba en un cuarto de motel, exactamente igual a otros treinta y nueve, pero aquello era demasiado. Todo. Cuando una empieza a o\u00edr voces, todo es demasiado. Demasiado escalofriante. Le parec\u00eda estar desliz\u00e1ndose otra vez hacia la pesadilla de la que acababa de escapar. Se sent\u00eda asustada y terriblemente sola. \\\"Peor a\u00fan \u2013pens\u00f3\u2013. Me siento muerta.\\\" De pronto, su coraz\u00f3n se detuvo por dos segundos provoc\u00e1ndole una tos sobresaltada. Tuvo una sensaci\u00f3n de claustrofobia dentro de su propio cuerpo y se pregunt\u00f3 si ese terror no ten\u00eda, despu\u00e9s de todo, una ra\u00edz est\u00fapida y vulgarmente f\u00edsica; si estar\u00eda a punto de sufrir un ataque al coraz\u00f3n, o si lo hab\u00eda tenido ya. Su coraz\u00f3n se soseg\u00f3, pero intranquilo. Audra encendi\u00f3 el velador y mir\u00f3 su reloj. Las tres y doce. \u00c9l estar\u00eda durmiendo, pero eso no le 564","importaba; ya no importaba sino o\u00edr su voz. Quer\u00eda terminar la noche con \u00e9l. Si Bill estaba a su lado, su reloj f\u00edsico se ajustar\u00eda al de \u00e9l, y no habr\u00eda pesadillas. \u00c9l vend\u00eda pesadillas a los otros (\u00e9sa era su profesi\u00f3n), pero a ella no le hab\u00eda dado otra cosa que paz. Por fuera de esa nuez extra\u00f1a, fr\u00eda, incrustada en la imaginaci\u00f3n de Bill, \u00e9l parec\u00eda creado y planeado para la paz. Tom\u00f3 la gu\u00eda amarilla y busc\u00f3 el n\u00famero del Town House. \u2014Hotel Town House. \u2014Por favor, con la habitaci\u00f3n del se\u00f1or Denbrough. El se\u00f1or William Denbrough. \u2014Vaya. \u00bfEse hombre nunca recibe llamadas de d\u00eda? \u2013dijo el empleado. Antes de que ella pudiera preguntar qu\u00e9 quer\u00eda decir con eso, hab\u00eda hecho la conexi\u00f3n. El tel\u00e9fono son\u00f3 una, dos, tres veces. Ella lo imagin\u00f3 dormido, completamente arrebujado bajo las mantas; imagin\u00f3 una mano que sal\u00eda, buscando a tientas el tel\u00e9fono. Se lo hab\u00eda visto hacer en otras ocasiones y una sonrisita cari\u00f1osa aflor\u00f3 a sus labios. Desapareci\u00f3 cuando el tel\u00e9fono son\u00f3 por cuarta vez... por quinta y sexta. Antes de que terminara el s\u00e9ptimo timbrazo, la conexi\u00f3n se cort\u00f3. \u2014Esa habitaci\u00f3n no contesta. \u2014D\u00e9jese de bromas \u2013dijo Audra, m\u00e1s asustada que nunca\u2013. \u00bfEst\u00e1 seguro de que llam\u00f3 a la habitaci\u00f3n correspondiente? \u2014Por supuesto \u2013asegur\u00f3 el empleado\u2013. El se\u00f1or Denbrough recibi\u00f3 una llamada desde otra habitaci\u00f3n, hace apenas cinco minutos. S\u00e9 que la atendi\u00f3, porque la luz permaneci\u00f3 encendida en el tablero por un minuto o dos. Seguramente fue a la habitaci\u00f3n de la persona que llam\u00f3. \u2014Bueno, \u00bfqu\u00e9 habitaci\u00f3n era \u00e9sa? \u2014No recuerdo. Creo que era del sexto piso, pero... Colg\u00f3 sintiendo una certeza desazonadora. Era una mujer. Una mujer lo hab\u00eda llamado... y \u00e9l estaba con ella. Bueno, Audra, \u00bfy ahora qu\u00e9? Sinti\u00f3 las l\u00e1grimas escocerle los ojos y nariz; en la garganta sent\u00eda el nudo de un sollozo. No hab\u00eda enfado, al menos por el momento, pero s\u00ed una enfermiza sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida y abandono. \\\"Audra, dom\u00ednate. Est\u00e1s sacando conclusiones apresuradas. Estamos en medio de la noche, has tenido una pesadilla y ahora supones que Bill est\u00e1 con otra mujer. Pero no es necesariamente cierto. Lo que vas a hacer es sentarte. De cualquier modo, ya no podr\u00e1s dormir. Encender\u00e1s la luz y acabar\u00e1s la novela que compraste para leer en el viaje. \u00bfRecuerdas lo que dec\u00eda Bill? No hay droga mejor. Un Valium bibliogr\u00e1fico. Basta de miedos, basta de locuras y de o\u00edr voces. Dorothy Sayers y lord Peter: eso es lo que te hace falta. Los nueve sastres. Eso te ayudar\u00e1 a, esperar hasta el amanecer. Eso te...\\\" La luz del ba\u00f1o se encendi\u00f3 de pronto; Audra lo vio por debajo de la puerta. El picaporte chasc\u00f3 y la puerta se abri\u00f3 en un movimiento entrecortado. Audra miraba fijamente, con los ojos dilatados y los brazos instintivamente cruzados sobre el pecho. El coraz\u00f3n empez\u00f3 a golpearle contra las costillas; un fr\u00edo sabor a adrenalina le subi\u00f3 a la boca. La voz, lenta y arrastrada, dijo: \u2014Aqu\u00ed abajo todos flotamos, Audra. Esa \u00faltima palabra se convirti\u00f3 en un grito largo, grave, que iba desvaneci\u00e9ndose: Audraaaaa... y termin\u00f3, una vez m\u00e1s, en ese burbujeo ahogado que tanto se parec\u00eda a una carcajada. \u2014\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 ah\u00ed? \u2013exclam\u00f3. \\\"Eso no era mi imaginaci\u00f3n, nada de eso...\\\" El televisor se encendi\u00f3. Audra gir\u00f3 en redondo y vio a un payaso que vest\u00eda un traje plateado con grandes botones de color naranja; estaba haciendo cabriolas en la pantalla. En vez de ojos ten\u00eda s\u00f3lo cuencas negras. Cuando estir\u00f3 sus labios maquillados en una sonrisa, ella le vio dientes que parec\u00edan navajas de afeitar. El payaso sosten\u00eda una cabeza arrancada, chorreante, con los ojos en blanco y la boca abierta. Ella reconoci\u00f3 la cabeza de Freddie Firestone. El monigote re\u00eda y bailaba, haciendo girar la cabeza de Freddie. Unas gotas de sangre salpicaron el interior de la pantalla. Audra las oy\u00f3 sisear all\u00ed dentro. Trat\u00f3 de gritar, pero de su boca no surgi\u00f3 sino un d\u00e9bil gemido. Busc\u00f3 a tientas el vestido que hab\u00eda dejado en el respaldo de la silla. Cogi\u00f3 la cartera. Huy\u00f3 al pasillo y cerr\u00f3 de un portazo, 565","jadeando. Dej\u00f3 caer el bolso entre los pies y se pas\u00f3 el vestido por la cabeza. \u2014Flotamos \u2013dijo una voz baja y burlona, detr\u00e1s de ella. Un dedo fr\u00edo le acarici\u00f3 el tal\u00f3n desnudo. Audra solt\u00f3 otro grito af\u00f3nico y se apart\u00f3 de la puerta, como bailando. Unos blancos dedos de cad\u00e1ver surg\u00edan por abajo, buscando, con las u\u00f1as arrancadas y las ra\u00edces (blancas, sin sangre) al descubierto. Hac\u00edan ruidos susurrantes contra la \u00e1spera alfombra del pasillo. Audra recogi\u00f3 su bolso y corri\u00f3, descalza, hacia la puerta que cerraba el pasillo. El p\u00e1nico la cegaba. Su \u00fanica idea era encontrar el Town House, encontrar a Bill. No importaba que estuviese en la cama con diez mujeres; si quer\u00eda, pod\u00eda formar un har\u00e9n. Pero ella lo encontrar\u00eda para que la sacara del horror que hab\u00eda en esa ciudad. Huy\u00f3 por el sendero hacia el aparcamiento buscando su coche con la mirada. Por un momento su mente se inmoviliz\u00f3; ni siquiera recordaba en qu\u00e9 hab\u00eda llegado. Luego se acord\u00f3: un Datsun de color tabaco. Lo vio hundido hasta los ejes en la niebla inm\u00f3vil y corri\u00f3 hacia \u00e9l. No pod\u00eda encontrar las llaves en el bolso. Revolvi\u00f3 con p\u00e1nico creciente, entre pa\u00f1uelos de papel, cosm\u00e9ticos, monedas, gafas de sol y chicles formando un enredo incomprensible. No repar\u00f3 en el maltratado LTD estacionado junto a su coche, ni en \u00e9l hombre sentado al volante. Tampoco se dio cuenta cuando se abri\u00f3 la puerta del LTD y aquel hombre baj\u00f3. S\u00fabitamente temi\u00f3 haber dejado las llaves en la habitaci\u00f3n. Por fin, sus dedos tocaron un metal serrado bajo una caja de caramelos de menta. Lo cogi\u00f3 con un gritito de triunfo. Por un momento terrible pens\u00f3 que pod\u00eda ser la llave del Rover, que en ese momento descansaba en el aparcamiento del ferrocarril ingl\u00e9s a cuatro mil quinientos kil\u00f3metros de distancia. Pero entonces palp\u00f3 la etiqueta pl\u00e1stica de la agencia. Meti\u00f3 la llave en la cerradura respirando en breves jadeos y la hizo girar. Fue entonces cuando una mano cay\u00f3 sobre su hombro. Grit\u00f3. Esa vez grit\u00f3 con todas sus fuerzas. En alg\u00fan lugar, un perro ladr\u00f3 como respuesta, pero eso fue todo. La mano, firme como el acero, la oblig\u00f3 a volverse. La cara que ten\u00eda ante s\u00ed estaba hinchada, llena de chichones. Los ojos centelleaban. Cuando los labios magullados dibujaron una sonrisa grotesca, ella vio que ese hombre ten\u00eda varios dientes rotos. Los mu\u00f1ones parec\u00edan mellados y atroces. Trat\u00f3 de hablar y no pudo. La mano apret\u00f3 con m\u00e1s fuerza, clav\u00e1ndose. \u2014\u00bfNo la he visto en el cine? \u2013susurr\u00f3 Tom Rogan. 3. La habitaci\u00f3n de Eddie. Beverly y Bill se vistieron apresuradamente sin hablar y subieron a la habitaci\u00f3n de Eddie. Camino del ascensor oyeron que en alguna parte, a sus espaldas, sonaba un tel\u00e9fono. Era un sonido apagado, como de otro lugar. \u2014Bill, \u00bfno era el tuyo? \u2014P\u2013p\u2013puede ser \u2013dijo \u00e9l\u2013. Alg\u2013gguno de los otros q\u2013q\u2013que llam\u2013llamaba, tal vez. Y puls\u00f3 el bot\u00f3n de \\\"subir\\\". Eddie abri\u00f3 la puerta, p\u00e1lido y tenso. Ten\u00eda el brazo izquierdo doblado en un \u00e1ngulo a un tiempo peculiar y extra\u00f1amente evocativo de otros tiempos. \u2014Estoy bien \u2013les dijo\u2013. Tom\u00e9 dos Darvon. Ahora ya no duele tanto. Pero era obvio que dol\u00eda igual. Sus labios, tan apretados que casi desaparec\u00edan, se hab\u00edan puesto purp\u00fareos de la conmoci\u00f3n. Bill mir\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 y vio el cad\u00e1ver en el suelo. Le bast\u00f3 una mirada para comprobar dos cosas: que era Henry Bowers y que estaba muerto. Pas\u00f3 junto a Eddie y se arrodill\u00f3 junto al cad\u00e1ver. ten\u00eda 566","el cuello de una botella clavada en el abdomen junto con los jirones de la camisa. Sus ojos vidriosos estaban entreabiertos. La boca, llena de sangre medio coagulada, era una mueca; sus manos, garras. Una sombra cay\u00f3 sobre \u00e9l. Bill levant\u00f3 la mirada. Era Beverly, que miraba a Henry sin expresi\u00f3n alguna. \u2014Nos persigui\u00f3 tantas veces... \u2013murmur\u00f3 Bill. Ella hizo un gesto de asentimiento. \u2014No parece haber envejecido, \u00bfverdad, Bill? No parece nada envejecido. Se volvi\u00f3 hacia Eddie, que estaba sentado en la cama. A \u00e9l s\u00ed se le ve\u00eda envejecido: viejo y ojeroso, el brazo in\u00fatil apoyado en el regazo. \u2014Tenemos que llamar a un m\u00e9dico para Eddie. \u2014No \u2013dijeron Bill y Eddie al un\u00edsono. \u2014\u00a1Pero est\u00e1 herido! Su brazo... \u2014Es igual que l\u2013l\u2013la vez p\u2013pasada \u2013dijo Bill. Se puso de pie y la sujet\u00f3 por los brazos para mirarla a la cara\u2013. En c\u2013c\u2013cuanto s\u2013s\u2013salgamos del grugrupo, en cuant\u2013t\u2013to demos p\u2013p\u2013 participaci\u00f3n a la ci\u2013a la ciudad... \u2014Me detendr\u00e1n por asesinato \u2013complet\u00f3 Eddie, inexpresivo\u2013. O nos detendr\u00e1n a todos. Despu\u00e9s habr\u00e1 un accidente, uno de esos accidentes especiales que s\u00f3lo se producen en Derry, Tal vez nos encierren en la c\u00e1rcel y un ayudante del comisario enloquezca y nos mate a todos. Tal vez muramos de botulismo o decidamos ahorcarnos en la celda. \u2014\u00a1Eddie, eso es una locura! Es... \u2014\u00bfTe parece? \u2013pregunt\u00f3 \u00e9l\u2013. Recuerda que estamos en Derry. \u2014\u00a1Pero ahora somos adultos! No pensar\u00e1s que... Es decir... \u00e9l vino en medio de la noche... te atac\u00f3... \u2014\u00bfCon qu\u00e9? \u2013pregunt\u00f3 Bill\u2013. \u00bfD\u2013dd\u00f3nde est\u00e1 la n\u2013navaja? Beverly mir\u00f3 alrededor y se puso de rodillas para buscar debajo de la cama. \u2014No te molestes \u2013dijo Eddie con la misma voz d\u00e9bil y sibilante\u2013. Le golpe\u00e9 el brazo con la puerta cuando trat\u00f3 de apu\u00f1alarme. El arma se le cay\u00f3 y yo la pate\u00e9. Cay\u00f3 bajo el televisor. Ahora ha desaparecido. Ya busqu\u00e9. \u2014Llama a los o\u2013o\u2013otros, B\u2013Beverly \u2013indic\u00f3 Bill\u2013. C\u2013creo que po\u2013podr\u00e9 entablillar el b\u2013b\u2013brazo de Eddie. Ella lo mir\u00f3 por un largo instante, luego volvi\u00f3 a clavar la vista en el cad\u00e1ver. A su modo de ver, esa habitaci\u00f3n contar\u00eda una historia perfectamente clara a cualquier polic\u00eda que tuviera dos dedos de frente. Aquello era un revoltijo. Eddie ten\u00eda un brazo fracturado. Bowers estaba muerto. Era, obviamente, un caso de defensa propia contra un atracador nocturno. Y entonces se acord\u00f3 del se\u00f1or Ross. Del se\u00f1or Ross, que hab\u00eda echado un vistazo y despu\u00e9s, simplemente, hab\u00eda plegado su peri\u00f3dico para entrar en su casa. \\\"En cuanto salgamos del grupo, en cuanto demos participaci\u00f3n a la ciudad...\\\" Record\u00f3 a Bill de ni\u00f1o, p\u00e1lido, cansado, medio enloquecido. Bill, diciendo: \\\"Derry es \\\"Eso\\\". \u00bfComprend\u00e9is? A cualquier lugar que acudamos... cuando nos coja, nadie ver\u00e1, nadie oir\u00e1, nadie se dar\u00e1 cuenta. \u00bfComprend\u00e9is c\u00f3mo es? No podemos sino tratar de terminar lo que empezamos.\\\" Y Beverly, mientras miraba el cad\u00e1ver de Henry, pens\u00f3: \\\"Los dos est\u00e1n diciendo que otra vez nos hemos vuelto fantasmas. Que todo empieza de nuevo. Todo. De ni\u00f1a pude aceptarlo, porque los ni\u00f1os son casi fantasmas. Pero...\\\" \u2014\u00bfEst\u00e1s seguro? \u2013pregunt\u00f3, desesperada\u2013. \u00bfEst\u00e1s seguro, Bill? \u00c9l se hab\u00eda sentado en la cama, junto a Eddie, y le tocaba el brazo con suavidad. \u2014\u00bfT\u2013t\u2013t\u00fa no? \u2013pregunt\u00f3\u2013. \u00bfD\u2013d\u2013despu\u00e9s de t\u2013todo lo que pa\u2013pas\u00f3 hoy? 567","S\u00ed. Todo lo que hab\u00eda ocurrido. La horrible confusi\u00f3n al final del almuerzo. La bella anciana que se hab\u00eda convertido en una bruja ante sus ojos, (\\\"mi padre tambi\u00e9n era mi madre\\\") la serie de relatos en la biblioteca, esa noche, con los fen\u00f3menos agregados. Todo eso. Aun as\u00ed su mente le gritaba que detuviera eso, que lo parara con cordura, porque de lo contrario terminar\u00edan la noche bajando a Los Barrens, en busca de cierta estaci\u00f3n de bombeo, y... \u2014No s\u00e9 \u2013dijo\u2013, de verdad... no s\u00e9. Aun despu\u00e9s de todo lo que ha pasado, Bill, me parece que podr\u00edamos llamar a la polic\u00eda. Tal vez. \u2014Lla\u2013llama a los o\u2013o\u2013otros \u2013repiti\u00f3 \u00e9l\u2013. V\u2013v\u2013ve\u2013remos qu\u00e9 pi\u2013piensan. \u2014Est\u00e1 bien. Llam\u00f3 primero a Richie y despu\u00e9s a Ben. Ambos prometieron ir inmediatamente, sin preguntar qu\u00e9 hab\u00eda pasado. Busc\u00f3 en la gu\u00eda el n\u00famero de Mike y lo marc\u00f3. No hubo respuesta; despu\u00e9s de diez o doce timbrazos colg\u00f3. \u2014Llama a la b\u2013b\u2013biblioteca \u2013dijo Bill. Hab\u00eda sacado los rieles de la cortina y estaba lig\u00e1ndolos firmemente al brazo de Eddie, con el cintur\u00f3n de su bata y el cord\u00f3n de su pijama. Antes de que ella pudiera hallar el n\u00famero llamaron a la puerta. Ben y Richie hab\u00edan llegado juntos. Ben llevaba vaqueros y camisa suelta; Richie, un par de elegantes pantalones de algod\u00f3n y la chaqueta del pijama. Sus ojos recorrieron cautelosamente la habitaci\u00f3n detr\u00e1s de las gafas. \u2014Por Dios, Eddie, \u00bfqu\u00e9 ha ocurrido? \u2014\u00a1Oh, Dios m\u00edo! \u2013exclam\u00f3 Ben al ver a Henry en el suelo. \u2014\u00a1S\u2013s\u2013silencio! \u2013orden\u00f3 Bill\u2013. Y cerrad la puerta. Richie obedeci\u00f3 con los ojos fijos en el cad\u00e1ver. \u2014\u00bfEs Henry? Ben dio tres pasos hacia el cuerpo y se detuvo como si temiera que fuese a morderlo. Mir\u00f3 a Bill, desolado. , \u2014C\u2013c\u2013cuenta t\u00fa \u2013dijo Bill a Eddie . Este m\u2013m\u2013maldito t\u2013t\u2013tartamudeo v\u2013vva de mal e\u2013e\u2013en p\u2013 peor. Eddie relat\u00f3 lo que hab\u00eda pasado; mientras, Beverly busc\u00f3 el n\u00famero de la Biblioteca P\u00fablica de Derry y llam\u00f3. Tal vez Mike se hubiese quedado dormido all\u00ed; hasta era posible que tuviese un catre en su oficina. Lo que no esperaba era lo que ocurri\u00f3: al segundo timbrazo alguien contest\u00f3. Una voz que ella no conoc\u00eda dijo \\\"\u00bfS\u00ed?\\\". \u2014Hola \u2013respondi\u00f3 ella, mirando a los otros, mientras hac\u00eda un gesto con la mano para que guardaran silencio\u2013. \u00bfEl se\u00f1or Hanlon est\u00e1 ah\u00ed? \u2014\u00bfQui\u00e9n es? \u2013pregunt\u00f3 la voz. Ella se humedeci\u00f3 los labios con la lengua. Bill la miraba fijamente. Ben y Richie se hab\u00edan vuelto hacia ella. Empez\u00f3 a sentir verdadera inquietud. \u2014Antes d\u00edgame qui\u00e9n es \\\"usted\\\" \u2013replic\u00f3\u2013. No es el se\u00f1or Hanlon. \u2014Soy Andrew Rademacher, jefe de polic\u00eda de Derry \u2013dijo la voz\u2013. En este momento el se\u00f1or Hanlon est\u00e1 en el hospital municipal. Fue atacado y gravemente herido hace un rato. Bien, \u00bfquiere decirme qui\u00e9n es usted? Necesito su nombre. Pero ella apenas le oy\u00f3. El espanto la recorr\u00eda en oleadas elev\u00e1ndola cada vez m\u00e1s, vertiginosamente, como si la sacara de ella misma. Se le aflojaron el vientre, la ingle y las piernas. \\\"As\u00ed debe de ser \u2013pens\u00f3\u2013, cuando la gente se orina por causa de un susto. Claro. Uno pierde control de sus m\u00fasculos...\\\" \u2014\u00bfC\u00f3mo se encuentra? \u2013se oy\u00f3 preguntar con voz quebradiza. Un segundo despu\u00e9s, Bill estaba a su lado poni\u00e9ndole una mano en el hombro. Y Ben y Richie. 568","Sinti\u00f3 un arrebato de gratitud hacia ellos. Estir\u00f3 la mano libre y Bill se la tom\u00f3. Richie puso su mano sobre la de Bill. Ben agreg\u00f3 la suya. Eddie, que se hab\u00eda acercado, las coron\u00f3 con su mano sana. \u2014Quiero saber qui\u00e9n es usted, por favor \u2013insisti\u00f3 Rademacher. Por un momento, la ovejita miedosa que llevaba dentro, criada por su padre y atendida por su esposo, estuvo a punto de responder: \\\"Soy Beverly Marsh y estoy en el hotel Town House. Por favor, env\u00ede al se\u00f1or Nell. Aqu\u00ed hay un cad\u00e1ver y tenemos mucho miedo.\\\" Pero dijo: \u2014Temo... temo no poder dec\u00edrselo. \u2014\u00bfQu\u00e9 sabe usted de esto? \u2014Nada \u2013dijo, asustada\u2013. \u00bfPor qu\u00e9 se le ocurre que s\u00e9 algo? \u00a1Por Dios! \u2014\u00bfUsted tiene por costumbre llamar a la biblioteca a las tres de la ma\u00f1ana? \u2013observ\u00f3 Rademacher\u2013. D\u00e9jese de tonter\u00edas, se\u00f1orita. Se trata de un delito, y por lo que hemos visto, bien podr\u00eda ser asesinato antes del amanecer. Se lo preguntar\u00e9 otra vez: \u00bfQui\u00e9n es usted y qu\u00e9 sabe de esto? Ella cerr\u00f3 los ojos apretando la mano de Bill, y volvi\u00f3 a preguntar: \u2014\u00bfTan grave est\u00e1? \u00bfDice eso s\u00f3lo para asustarme? Por favor, d\u00edgame si va a morir. \u2014Est\u00e1 malherido. Ahora d\u00edgame su nombre y por qu\u00e9... Como en un sue\u00f1o, ella vio que su mano flotaba y colgaba el auricular. Mir\u00f3 a Henry y sinti\u00f3 el impacto de una bofetada fr\u00eda. Uno de los ojos del cad\u00e1ver se hab\u00eda cerrado. El otro, el destrozado, supuraba como antes. Henry parec\u00eda estar haci\u00e9ndole un gui\u00f1o. 4. Richie llam\u00f3 al hospital mientras Bill llevaba a Beverly a la cama, donde se sent\u00f3 con Eddie. Ten\u00eda la mirada perdida en el vac\u00edo. Quiso llorar, pero no hab\u00eda l\u00e1grimas. La \u00fanica sensaci\u00f3n de la que cobr\u00f3 inmediata conciencia fue el deseo de que alguien cubriera a Henry Bowers. Ese gui\u00f1o no le gustaba nada. En un instante aturdidor, Richie se convirti\u00f3 en periodista del \\\"Derry News\\\". Ten\u00eda entendido que el se\u00f1or Michael Hanlon, jefe de bibliotecarios de la ciudad, hab\u00eda sido atacado mientras trabajaba, a altas horas de la noche. \u00bfQu\u00e9 declaraciones pod\u00eda hacer el hospital sobre el estado del se\u00f1or Hanlon? Escuch\u00f3, asintiendo. \u2014Comprendo se\u00f1or Kerpaskian... \u00bfSu apellido se escribe las dos veces con K? S\u00ed. Muy bien. Y usted es... Escuch\u00f3, ya tan convencido de su propio papel que hizo garabatos con un dedo, como si escribiera en una libreta. \u2014Aj\u00e1... s\u00ed. S\u00ed, comprendo. Bueno, lo que hacemos habitualmente, en casos como \u00e9ste, es citarlo como \\\"una fuente\\\". Despu\u00e9s, m\u00e1s adelante, podemos... s\u00ed... \u00a1Perfecto! \u2013Richie ri\u00f3 y se enjug\u00f3 el sudor de la frente con la manga. Escuch\u00f3 otra vez\u2013. Muy bien, se\u00f1or Kerpaskian. S\u00ed, voy a... S\u00ed, lo tengo: Ke\u2013r\u2013p\u2013a\u2013s\u2013k\u2013i\u2013a\u2013n. Jud\u00edo checo, \u00bfverdad? \u00a1No me diga! Qu\u00e9... qu\u00e9 original. S\u00ed, lo har\u00e9. Buenas noches. Gracias. Colg\u00f3 y cerr\u00f3 los ojos. \u2014\u00a1Dios! \u2013exclam\u00f3 en voz baja y gruesa. Hizo adem\u00e1n de arrojar el tel\u00e9fono al suelo, pero dej\u00f3 caer la mano. Se quit\u00f3 las gafas y las limpi\u00f3 con la chaqueta del pijama. 569","\u2014Est\u00e1 con vida, pero en grave estado \u2013dijo a los otros\u2013. Henry lo trinch\u00f3 como a un pavo de Navidad. Una de las pu\u00f1aladas le cort\u00f3 la arteria femoral; ha perdido toda la sangre que se puede perder sin morir. Parece que pudo aplicarse una especie de torniquete; de lo contrario lo habr\u00edan encontrado muerto. Beverly se ech\u00f3 a llorar. Por un momento, sus sollozos y la respiraci\u00f3n sibilante de Eddie fueron los \u00fanicos sonidos en la habitaci\u00f3n. \u2014Mike no fue el \u00fanico trinchado \u2013dijo Eddie, por fin\u2013. Henry parec\u00eda venir de la guerra. \u2014\u00bfTodav\u00eda quieres ir a la polic\u00eda, Bev? Hab\u00eda pa\u00f1uelos de papel en la mesita de noche, pero convertidos en una masa empapada, en medio de un charco de agua Perrier. Beverly fue al ba\u00f1o, dando un rodeo al pasar junto a Henry. Tom\u00f3 una esponja y la empap\u00f3 de agua fr\u00eda. Surti\u00f3 un efecto refrescante contra su cara hinchada y caliente. Se sinti\u00f3 capaz de pensar otra vez con claridad; con racionalidad no: con claridad. De pronto estaba segura de que la racionalidad los matar\u00eda si trataban de usarla en esas circunstancias. Ese polic\u00eda: Rademacher. Ten\u00eda sospechas. \u00bfY por qu\u00e9 no? Nadie llama a una biblioteca a las tres y media de la madrugada. Hab\u00eda supuesto cierta culpabilidad. \u00bfQu\u00e9 supondr\u00eda si se enteraba de que ella hab\u00eda llamado desde una habitaci\u00f3n donde hab\u00eda un cad\u00e1ver en el suelo, con una botella rota clavada en las entra\u00f1as? \u00bfQue ella y otros cuatro desconocidos hab\u00edan vuelto el d\u00eda anterior a la ciudad para una peque\u00f1a reuni\u00f3n y que ese t\u00edo hab\u00eda pasado por casualidad? \u00bfHabr\u00eda cre\u00eddo ella misma en semejante historia? \u00bfQui\u00e9n pod\u00eda creerla? Naturalmente, pod\u00edan apuntalar el relato agregando que hab\u00edan vuelto para acabar con el monstruo que viv\u00eda en las cloacas de la ciudad. Eso agregar\u00eda una nota de convincente realismo. Sali\u00f3 del ba\u00f1o y mir\u00f3 a Bill. \u2014No \u2013dijo\u2013, no quiero ir a la Polic\u00eda. Creo que Eddie tiene raz\u00f3n: podr\u00eda pasarnos algo, algo concluyente. Pero no es \u00e9sa la verdadera raz\u00f3n. \u2013Mir\u00f3 a los otros cuatro\u2013. Lo juramos \u2013dijo\u2013. Todos juramos. El hermano de Bill... Stan... todos los otros... y ahora Mike. Estoy dispuesta, Bill. \u00c9l mir\u00f3 a los otros. Richie asinti\u00f3: \u2014Est\u00e1 bien, Gran Bill. Intent\u00e9moslo. \u2014Las posibilidades parecen m\u00e1s escasas que nunca \u2013dijo Ben\u2013. Ya faltan dos. Bill no dijo nada. \u2014Bueno \u2013agreg\u00f3 Ben\u2013, ella tiene raz\u00f3n. Lo juramos. \u2013\u00bfE\u2013e\u2013eddie? Eddie sonri\u00f3 d\u00e9bilmente. \u2014Parece que tendr\u00e9is que bajarme otra vez por esa escalerilla. Si es que todav\u00eda sigue all\u00ed. \u2014Esta vez no habr\u00e1 nadie que tire piedras \u2013apunt\u00f3 Beverly\u2013. Los tres han muerto. \u2014\u00bfLo hacemos ahora, Bill? \u2013pregunt\u00f3 Richie. \u2014S\u2013s\u2013s\u00ed \u2013respondi\u00f3 Bill\u2013. C\u2013creo que es ho\u2013o\u2013ra. \u2014\u00bfPuedo decir algo? \u2013pregunt\u00f3 Ben. Bill lo mir\u00f3 con una sonrisa. \u2014L\u2013l\u2013lo que quieras. \u2014Vosotros sois los mejores amigos que he tenido. No importa qu\u00e9 resulte de esto. S\u00f3lo quer\u00eda... deciros eso. Los mir\u00f3 a todos y ellos le devolvieron la mirada con solemnidad. \u2014Me alegro de haberos recordado \u2013agreg\u00f3. Richie resopl\u00f3. Beverly solt\u00f3 una risita. Un, momento despu\u00e9s, todos re\u00edan, mir\u00e1ndose como antes, a pesar de que Mike estaba en el hospital, agonizando, tal vez ya muerto, a pesar de que Eddie ten\u00eda (otra vez) el brazo roto, a pesar de que era la hora m\u00e1s oscura de la madrugada. \u2014Qu\u00e9 habilidad para expresarte tienes, Ben \u2013dijo Richie, riendo y limpi\u00e1ndose los ojos\u2013. El escritor deber\u00eda haber sido \u00e9l, Gran Bill. 570","Bill, todav\u00eda sonriendo un poco, concluy\u00f3: \u2014Y con ese comentario... 5. Fueron en la limusina que Eddie hab\u00eda conseguido. Richie iba al volante. La niebla se hab\u00eda vuelto m\u00e1s espesa; pend\u00eda en la calle como humo sin llegar a las l\u00e1mparas de alumbrado. Arriba, las estrellas eran fragmentos de hielo, estrellas de primavera... pero Bill, que torc\u00eda la cabeza hacia la ventanilla medi\u00f3 abierta, crey\u00f3 o\u00edr un tronar de verano a la distancia. En alg\u00fan punto del horizonte, alguien estaba ordenando lluvia. Richie conect\u00f3 la radio. Se oy\u00f3 a Gene Vincent cantar \\\"Be\u2013Bop\u2013A\u2013Lula\\\". Movi\u00f3 el dial y sintoniz\u00f3 a Buddy Holly. Un tercer intento sac\u00f3 a Eddie Cochran en \\\"Summertime Blues\\\". \u2014Me gustar\u00eda ayudarte, hijo, pero eres demasiado joven para votar \u2013dijo una voz grave. \u2014Apaga, Richie \u2013pidi\u00f3 Beverly con suavidad. \u00c9l estir\u00f3 la mano hacia el bot\u00f3n, pero sus dedos quedaron petrificados. \u2014\u00a1No cambi\u00e9is la sinton\u00eda, que sigue el \\\"Show de los Muertos\\\" de Richie Tozier! \u2013grit\u00f3 la voz riente del payaso, sobre el chascar de dedos y acordes de la guitarra de Eddie Cochran\u2013. No toqu\u00e9is el dial, mantened sintonizado este magn\u00edfico rock. Han desaparecido de las estanter\u00edas, pero no de nuestros corazones. Y vosotros segu\u00eds viniendo. \u00a1Venid, venid todos! \u00a1Aqu\u00ed emitimos todos los \u00e9xitos! \u00a1Tooodos los \u00e9xitos! Y si no me cre\u00e9is, escuchad al discjockey invitado de esta ma\u00f1ana. \u00a1Georgie Denbrough! \u00a1Cu\u00e9ntales, Georgie! De pronto, el hermano de Bill gimi\u00f3 por radio: \u2014T\u00fa me enviaste a la calle y \\\"Eso\\\" me mat\u00f3. Yo cre\u00eda que estaba en el s\u00f3tano, Gran Bill, cre\u00eda que estaba en el s\u00f3tano, pero estaba en la cloaca. Estaba en la cloaca y me mat\u00f3. T\u00fa dejaste que me matara, Gran Bill, dejaste que... Richie apag\u00f3 la radio tan violentamente que el bot\u00f3n sali\u00f3 disparado. \u2014La verdad es que, en provincias, el rock da asco \u2013dijo con voz poco firme\u2013. Beverly tiene raz\u00f3n. Mejor apagamos, \u00bfno? Nadie respondi\u00f3. Bill estaba muy p\u00e1lido, silencioso y pensativo. Cuando el trueno volvi\u00f3 a resonar hacia el oeste, todos lo oyeron. 6. En Los Barrens. El viejo puente, el de siempre. Richie estacion\u00f3 junto a \u00e9l. Todos bajaron y se acercaron a la barandilla (la vieja barandilla, la de siempre) para mirar abajo. Los mismos Barrens, los de siempre. No parec\u00edan tocados por los \u00faltimos veintisiete a\u00f1os; para Bill, la autopista elevada, \u00fanico detalle nuevo, parec\u00eda irreal, algo tan ef\u00edmero como un paisaje falso proyectado en una pantalla trasera para ambientar la escena de una pel\u00edcula. Los arbustos y los matorrales centelleaban entre la niebla. Bill pens\u00f3: \\\"Creo que a esto nos referimos cuando hablamos de la persistencia del recuerdo, a esto o a algo parecido, algo que se ve en el momento debido y desde el \u00e1ngulo debido, im\u00e1genes que activan la emoci\u00f3n como el motor de un avi\u00f3n de propulsi\u00f3n. Uno lo ve con tanta claridad que todo lo que ha pasado mientras tanto desaparece. Si es el deseo lo que cierra el c\u00edrculo entre el mundo y la necesidad, el c\u00edrculo est\u00e1 cerrado.\\\" 571","\u2014Va\u2013va\u2013vamos \u2013dijo. Y pas\u00f3 sobre la barandilla. Todos lo siguieron por el terrapl\u00e9n, esparciendo arena y grava. Cuando llegaron al fondo, Bill verific\u00f3 la posici\u00f3n de \\\"Silver\\\" y se ri\u00f3 de s\u00ed mismo. \\\"Silver\\\" estaba apoyada contra la pared, en el garaje de Mike. Al parecer, no desempe\u00f1aba papel alguno en todo eso. Aunque resultaba extra\u00f1o, considerando el modo en que hab\u00eda reaparecido. \u2014Ll\u00e9\u2013ll\u00e9vanos \u2013orden\u00f3 a Ben. Cuando Ben lo mir\u00f3, \u00e9l le ley\u00f3 el pensamiento en los ojos: \\\"Han pasado veintisiete a\u00f1os, Bill; no sue\u00f1es.\\\" Pero el arquitecto hizo una se\u00f1al de asentimiento y abri\u00f3 la marcha por la maleza. El camino que ellos abrieron se hab\u00eda cerrado desde hac\u00eda mucho tiempo. Tuvieron que abrirse paso entre mara\u00f1as de espinos y hortensias silvestres, tan fragantes que sofocaban. Los grillos cantaban, so\u00f1olientos, alrededor. Unas cuantas luci\u00e9rnagas, que hab\u00edan llegado temprano a la f\u00e9rtil fiesta del verano, perforaban la oscuridad. Bill se dijo que a\u00fan habr\u00eda ni\u00f1os que jugasen all\u00ed, pero ellos hab\u00edan abierto sus propios caminos secretos. Llegaron al claro donde hab\u00edan hecho la casita del club, pero ya no hab\u00eda claro alguno. Los matorrales y ciertos pinos deslucidos lo hab\u00edan reclamado para si. \u2014Mirad \u2013susurr\u00f3 Ben. Y cruz\u00f3 el claro (en la memoria a\u00fan estaba all\u00ed, simplemente cubierto por otra de esas transparencias). Tir\u00f3 de algo: era la puerta de caoba que hab\u00edan encontrado en los bordes del vertedero y que hab\u00eda servido de trampilla para la casita. Hab\u00eda sido arrojada a un lado, pero parec\u00eda no haber sido tocada en diez o doce a\u00f1os. Las enredaderas se hab\u00edan atrincherado s\u00f3lidamente en su superficie sucia. \u2014D\u00e9jala, Ben \u2013murmur\u00f3 Richie\u2013. Es vieja. \u2014Ll\u00e9va\u2013ll\u00e9vanos, B\u2013Ben \u2013repiti\u00f3 Bill, desde atr\u00e1s. Todos bajaron al Kenduskeag sigui\u00e9ndole hacia la izquierda del claro que ya no exist\u00eda. El ruido de agua se hac\u00eda cada vez m\u00e1s audible, pero estuvieron a punto de caer al r\u00edo antes de verlo: el follaje hab\u00eda formado una muralla enmara\u00f1ada en el borde del terrapl\u00e9n. El filo de tierra se rompi\u00f3 bajo los talones de Ben. Bill tuvo que sujetarlo por el cuello de la ropa. \u2014Gracias \u2013dijo \u00e9l. \u2014De nada. En los v\u2013viejos ti\u2013tiempos me hab\u2013b\u2013br\u00edas arrast\u2013t\u2013trado concontigo. \u00bfP\u2013p\u2013por all\u00ed? Ben asinti\u00f3 y los condujo a lo largo de la ribera luchando con los matorrales y los espinos. Cu\u00e1nto m\u00e1s f\u00e1cil era aquello cuando s\u00f3lo se med\u00eda un metro cuarenta y se pod\u00eda pasar por debajo de casi todas las mara\u00f1as (tanto las mentales como las del camino), con s\u00f3lo agachar la cabeza. Bueno, todo cambiaba. \\\"Nuestra lecci\u00f3n de hoy, ni\u00f1os \u2013pens\u00f3 Ben\u2013, es la siguiente: cuanto m\u00e1s cambian las cosas, m\u00e1s cambian. Quienquiera que haya dicho que cuanto m\u00e1s cambian las cosas, m\u00e1s siguen siendo lo mismo, padec\u00eda un retraso mental grave. Porque...\\\" Su pie se enganch\u00f3 en algo y cay\u00f3 con un golpe seco. Estuvo a punto de darse con la cabeza contra el cilindro de la estaci\u00f3n de bombeo. Estaba casi completamente cubierto por un arbusto de moras. Al levantarse, se dio cuenta de que se hab\u00eda rasgu\u00f1ado la cara y las manos con las espinas en varios lugares. \u2014Que sean tres docenas \u2013dijo, sintiendo que la sangre le corr\u00eda en hilillos por las mejillas. \u2014\u00bfQu\u00e9? \u2013pregunt\u00f3 Eddie. \u2014Nada. \u2013Se agach\u00f3 para ver qu\u00e9 lo hab\u00eda hecho tropezar. Una ra\u00edz, probablemente. Pero no era una ra\u00edz: era la tapa de hierro. Alguien la hab\u00eda sacado. \\\"Por supuesto \u2013pens\u00f3 Ben\u2013. La sacamos nosotros hace veintisiete a\u00f1os.\\\" De inmediato se dio cuenta de que era una idea loca, aun antes de haber visto las marcas de metal brillante a trav\u00e9s del herrumbre, en surcos paralelos. Aquel d\u00eda, la bomba no hab\u00eda estado funcionando, Tarde o temprano, alguien ten\u00eda que haber ido a repararla y no habr\u00eda dejado de poner la tapa en su sitio. 572","Se incorpor\u00f3. Los cinco se reunieron alrededor del cilindro y miraron hacia el interior. Se o\u00eda el leve ruido del agua que goteaba. Eso era todo. Richie hab\u00eda llevado todas las cerillas que hab\u00eda encontrado en la habitaci\u00f3n de Eddie. Encendi\u00f3 toda una caja y la arroj\u00f3 adentro. Por un momento vieron la cobertura interior del cilindro y el bulto silencioso de la bomba. Eso era todo. \u2014Tal vez no funciona desde hace tiempo \u2013dijo Richie\u2013. No tiene por qu\u00e9 haber pasado justamente hoy. \u2014Ha sido hace muy poco \u2013apunt\u00f3 Ben\u2013. Desde la \u00faltima lluvia, por lo menos. Tom\u00f3 otra caja de cerillas, encendi\u00f3 una y se\u00f1al\u00f3 las raspaduras nuevas. \u2014Ab\u2013b\u2013b\u2013ajo hay algo \u2013dijo Bill, mientras Ben apagaba la cerilla. \u2014\u00bfQu\u00e9? \u2013pregunt\u00f3 Ben. \u2014N\u2013n\u2013no s\u00e9. Pa\u2013pa\u2013parec\u00eda una cocorrea. T\u2013t\u2013t\u00fa y Ri\u2013Richie, ayudadme a d\u2013darle la vu\u2013 vuelta. Aferraron la tapa y la volvieron como a una moneda gigantesca. Esa vez fue Beverly quien encendi\u00f3 la cerilla mientras Ben levantaba cautelosamente el bolso oculto bajo la tapa. Lo mostr\u00f3 sosteni\u00e9ndolo por la correa. Beverly iba a sacudir la cerilla cuando vio la cara de Bill y qued\u00f3 petrificada hasta que la llama le toc\u00f3 la punta de los dedos. Entonces la dej\u00f3 caer con una leve exclamaci\u00f3n. \u2014\u00bfQu\u00e9 pasa, Bill? Los ojos de Bill parec\u00edan haber adquirido peso. No pod\u00edan apartarse de ese ra\u00eddo bolso de cuero y de su larga correa. De pronto record\u00f3 hasta el nombre de la canci\u00f3n que estaban emitiendo por radio en la tienda donde se lo hab\u00eda comprado a Audra. Era \\\"Sausalito Summer Nights\\\". La rareza suprema. Su boca se hab\u00eda resecado; la lengua y la cara interior de las mejillas parec\u00edan de cromo. Oy\u00f3 los grillos, vio las luci\u00e9rnagas, oli\u00f3 el verdor que crec\u00eda alrededor, y pens\u00f3: \\\"Es otra triqui\u00f1uela, otra ilusi\u00f3n; ella est\u00e1 en Inglaterra y esto es s\u00f3lo un golpe bajo porque \\\"Eso\\\" est\u00e1 asustado. Tal vez \\\"Eso\\\" no se siente tan seguro como cuando nos convoc\u00f3 para que volvi\u00e9ramos y en realidad, piensa bien: \u00bfcu\u00e1ntos bolsos de cuero con correas largas habr\u00e1 en el mundo? \u00bfUn mill\u00f3n? \u00bfDiez millones?\\\" M\u00e1s, probablemente. Pero s\u00f3lo uno como \u00e9se. Lo hab\u00eda comprado para Audra en una marroquiner\u00eda de Burbank mientras una radio, en la trastienda, emit\u00eda \\\"Sausalito Summer Nights\\\". \u2014\u00bfBill? La mano de Beverly en su hombro, sacudi\u00e9ndolo. Muy lejos. Veintisiete leguas bajo el mar. \u00bfC\u00f3mo se llamaba el grupo que cantaba \\\"Sausalito Summer Nights\\\"? Richie lo sabr\u00eda. \u2014Yo tambi\u00e9n lo s\u00e9 \u2013dijo Bill, tranquilamente, ante la cara asustada de Richie. Y sonri\u00f3\u2013. Era Diesel. \u00bfQu\u00e9 te parece esa memoria absoluta? \u2014Bill, \u00bfqu\u00e9 pasa? \u2013susurr\u00f3 Richie. Bill solt\u00f3 un alarido. Arranc\u00f3 las cerillas de la mano de Beverly, encendi\u00f3 una y tom\u00f3 bruscamente el bolso que Ben sosten\u00eda. \u2014Co\u00f1o, Bill, \u00bfqu\u00e9...? Abri\u00f3 la cremallera del bolso y lo vaci\u00f3. El contenido era inequ\u00edvocamente de Audra y \u00e9l, ni siquiera pudo volver a gritar. Entre los pa\u00f1uelos de papel, las barras de chicle y los art\u00edculos de maquillaje, vio un paquete de caramelos de menta... y la polvera con piedras preciosas que Freddie Firestone le hab\u00eda regalado al firmarse el contrato de \\\"El desv\u00e1n\\\". \u2014Ah\u00ed ab\u2013b\u2013bajo est\u00e1 m\u2013m\u2013mi mujer \u2013dijo. \u2014Y cay\u00f3 de rodillas para guardar las cosas en el bolso. Sin siquiera darse cuenta, se apart\u00f3 con la mano un mech\u00f3n de pelo que ya no exist\u00eda. \u2014\u00bfTu esposa? \u00bf\\\"Audra\\\"? \u2013Beverly parec\u00eda horrorizada. Ten\u00eda los ojos desorbitados. \u2014S\u2013s\u2013su bolso. Sus c\u2013c\u2013cosas... \u2014Por Dios, Bill \u2013murmur\u00f3 Richie\u2013. Eso no puede ser, lo sab... 573","Bill hab\u00eda encontrado la billetera de lagarto y la ense\u00f1\u00f3, abierta. Richie encendi\u00f3 otra cerilla y vio una cara que hab\u00eda visto en cinco o seis pel\u00edculas, la fotograf\u00eda del carnet de conducir no era atractiva, pero ofrec\u00eda una prueba concluyente. \u2014P\u2013p\u2013pero He\u2013e\u2013enry ha muerto y Victor y B\u2013b\u2013belch... \u00bfQui\u00e9n la atrap\u00f3? \u2013Se levant\u00f3, mirando en redondo con febril intensidad\u2013. \u00bfQui\u00e9n la atrap\u00f3? Ben le puso una mano en el hombro., \u2014Ser\u00e1 mejor que bajemos a averiguarlo, \u00bfno? Bill lo mir\u00f3, como si no estuviera seguro de qui\u00e9n era ese hombre. Por fin sus ojos se aclararon. \u2014S\u2013s\u00ed \u2013dijo\u2013. \u00bfE\u2013Eddie? \u2014Lo siento, Bill. \u2014\u00bfPu\u2013puedes s\u2013s\u2013subir? \u2014No ser\u00eda la primera vez. Bill se agach\u00f3 y Eddie le ci\u00f1\u00f3 el cuello con el brazo derecho. Ben y Richie lo alzaron hasta que pudo rodearle la cintura con las piernas. Mientras, Bill pasaba torpemente una pierna sobre el borde del cilindro. Ben vio que Eddie ten\u00eda los ojos cerrados... y por un instante crey\u00f3 o\u00edr el ruido de la carga de caballer\u00eda m\u00e1s desagradable del mundo al abrirse paso por entre los matorrales. Se volvi\u00f3, casi esperando que los tres aparecieran entre la niebla y los espinos, pero s\u00f3lo se o\u00eda la brisa, cada vez m\u00e1s fuerte, haciendo repiquetear los ca\u00f1averales a unos cuatrocientos metros de all\u00ed. Sus antiguos enemigos hab\u00edan desaparecido en su totalidad. Bill se aferr\u00f3 del tosco borde de cemento y fue bajando a tientas, pelda\u00f1o a pelda\u00f1o. Eddie lo estaba ahogando. \\\"Su bolso, \u00bfc\u00f3mo vino a parar su bolso aqu\u00ed? No importa. Pero si est\u00e1s ah\u00ed, Dios, y si recibes s\u00faplicas, haz que est\u00e9 bien, que no sufra por lo que Bev y yo hicimos esta noche ni por lo que yo hice un verano, cuando era ni\u00f1o... \u00bfFue el payaso? \u00bfFue Bob Gray el que la atrap\u00f3? Porque en ese caso no s\u00e9 si Dios podr\u00e1 ayudarla.\\\" \u2014Tengo miedo, Bill \u2013dijo Eddie, con voz d\u00e9bil. El pie de Bill toc\u00f3 agua fr\u00eda, estancada. Descendi\u00f3 a ella, recordando la sensaci\u00f3n y el olor a humedad, recordando la claustrofobia que ese lugar le hab\u00eda hecho experimentar... Y a prop\u00f3sito, \u00bfqu\u00e9 les hab\u00eda ocurrido? \u00bfC\u00f3mo se las hab\u00edan arreglado en aquellos desag\u00fces y t\u00faneles? \u00bfD\u00f3nde hab\u00edan ido, exactamente, y c\u00f3mo hab\u00edan logrado salir? A\u00fan no recordaba nada de todo eso; no pod\u00eda pensar sino en Audra. \u2014Yo t\u2013t\u2013tambi\u00e9n. Se agach\u00f3 un poco, haciendo una mueca al sentir el agua fr\u00eda en los pantalones y en los test\u00edculos, para que Eddie pudiera bajar. Ambos se irguieron en el agua, hundidos hasta la pantorrilla, para observar a los otros, que ya bajaban por los pelda\u00f1os. XXI. Debajo de la cuidad. 1. \\\"Eso\\\", agosto de 1958. Hab\u00eda ocurrido algo nuevo. Por primera vez en la eternidad, algo nuevo. Antes del universo hab\u00eda s\u00f3lo dos cosas. Una era \\\"Eso\\\"; la otra, la Tortuga. La Tortuga era una cosa vieja y est\u00fapida que nunca sal\u00eda de su caparaz\u00f3n. \\\"Eso\\\" pensaba que quiz\u00e1 hab\u00eda muerto, que estaba muerta desde hac\u00eda un bill\u00f3n de a\u00f1os, m\u00e1s o menos. Aunque as\u00ed no fuera, segu\u00eda siendo una cosa vieja y est\u00fapida; aunque la Tortuga hubiera vomitado el universo entero, eso no quitaba que fuera est\u00fapida. \\\"Eso\\\" hab\u00eda llegado hasta all\u00ed mucho despu\u00e9s de que la Tortuga se retirara a su caparaz\u00f3n; all\u00ed, 574","a la Tierra, donde hab\u00eda descubierto una profundidad de imaginaci\u00f3n que era casi nueva, casi para tener en cuenta. Esa cualidad de imaginaci\u00f3n hac\u00eda de la comida algo muy excitante. Sus dientes desgarraban carnes tensadas por terrores ex\u00f3ticos y voluptuosos miedos; so\u00f1aban con bestias nocturnas y cieno m\u00f3vil; contra su voluntad, consideraban abismos infinitos. Con esa sabrosa comida, Eso exist\u00eda en un simple c\u00edrculo de despertar para comer y dormir para so\u00f1ar. Hab\u00eda creado un sitio a su imagen y semejanza y lo contemplaba con favor desde los fuegos fatuos que eran sus ojos. Derry era su matadero particular; el pueblo de Derry, su ganado. Pero entonces... esos ni\u00f1os. Algo nuevo. Por primera vez en la eternidad. Al irrumpir \\\"Eso\\\" en la casa de Neibolt Street con intenci\u00f3n de matarlos a todos vagamente intranquilo por no haber podido hacerlo hasta entonces (y aquella intranquilidad, por cierto, hab\u00eda sido la primera novedad) hab\u00eda ocurrido algo totalmente inesperado, completamente inconcebible. Y \\\"Eso\\\" hab\u00eda sentido dolor, dolor, un gran dolor aullante en todas las formas que tomaba. Y por un momento, tambi\u00e9n hab\u00eda sentido miedo porque lo \u00fanico que ten\u00eda en com\u00fan con la vieja Tortuga est\u00fapida y la cosmolog\u00eda del macrouniverso, fuera del diminuto huevo de ese universo, era justamente eso: todas las cosas vivientes deben regirse por las leyes de la forma que habitan. Por primera vez, \\\"Eso\\\" comprendi\u00f3 que quiz\u00e1 su capacidad de variar su forma pod\u00eda ser una desventaja, a la vez que una ventaja. Hasta entonces nunca hab\u00eda sentido dolor ni miedo y por un momento temi\u00f3 morir.. Su cabeza se hab\u00eda llenado de un gran dolor blanco como la plata y \\\"Eso\\\" hab\u00eda rugido y gemido y aullado, y los ni\u00f1os hab\u00edan escapado. Pero ahora regresaban. Hab\u00edan entrado a sus dominios bajo la ciudad: siete ni\u00f1os tontos que avanzaban a tientas, sin luces ni armas. Ahora los matar\u00eda, sin duda. Eso hab\u00eda hecho un gran descubrimiento: no quer\u00eda cambios ni sorpresas. No quer\u00eda ninguna cosa nueva, nunca m\u00e1s. S\u00f3lo quer\u00eda comer, dormir, so\u00f1ar y volver a comer. Despu\u00e9s del dolor y de ese miedo breve, brillante, hab\u00eda surgido una emoci\u00f3n nueva (todas las emociones genuinas eran nuevas para \u00e9l, aunque \\\"Eso\\\" era un gran mimo de las emociones): la c\u00f3lera. Matar\u00eda a los ni\u00f1os porque, por una casualidad asombrosa, le hab\u00edan hecho da\u00f1o. Pero antes los har\u00eda sufrir porque por un breve instante le hab\u00edan hecho sentir miedo. \\\"Venid a m\u00ed, entonces \u2013pensaba \\\"Eso\\\", escuchando sus pasos\u2013. Venid a m\u00ed, ni\u00f1os, y ver\u00e9is c\u00f3mo flotamos aqu\u00ed abajo... c\u00f3mo flotamos todos.\\\" Sin embargo, hab\u00eda un pensamiento que se insinuaba, por mucho que \\\"Eso\\\" intentara alejarlo de s\u00ed: si todas las cosas flu\u00edan de \\\"Eso\\\" (tal como hab\u00eda sido desde que la Tortuga hab\u00eda vomitado el universo y quedado desmayada dentro de su caparaz\u00f3n), \u00bfc\u00f3mo era posible que alguna criatura de este mundo o cualquier otro lo burlara o lo hiriera, aunque s\u00f3lo fuera nimia y brevemente? \u00bfC\u00f3mo era posible semejante cosa? As\u00ed, una \u00faltima novedad hab\u00eda venido a \\\"Eso\\\", no ya emoci\u00f3n, sino fr\u00eda especulaci\u00f3n: \u00bfy si \\\"Eso\\\" no era lo \u00fanico, como siempre hab\u00eda cre\u00eddo? \u00bfY si hab\u00eda \\\"Otro\\\"? \u00bfY si, m\u00e1s a\u00fan, esos ni\u00f1os eran agentes de ese \\\"Otro\\\"? \u00bfY si... y si...? \\\"Eso\\\" empez\u00f3 a temblar. El odio era nuevo. El dolor era nuevo. El ver burlados sus prop\u00f3sitos era nuevo. Pero lo m\u00e1s horriblemente nuevo era ese miedo. No el miedo a los ni\u00f1os, porque eso hab\u00eda pasado, sino el miedo de no ser lo \u00fanico. No, no hab\u00eda ning\u00fan \\\"Otro\\\". No pod\u00eda ser. Tal vez por el hecho de ser ni\u00f1os, su imaginaci\u00f3n ten\u00eda cierto poder primitivo que \\\"Eso\\\" hab\u00eda subestimado por un momento. Pero ahora que regresaban, \\\"Eso\\\" los dejar\u00eda acercarse. Y luego los arrojar\u00eda, uno a uno, en el macrouniverso... en los fuegos fatuos de sus ojos. S\u00ed. 575","Cuando llegaran all\u00ed, \\\"Eso\\\" los arrojar\u00eda implacablemente a los fuegos fatuos. 2. En los t\u00faneles, 14.15. Bev y Richie ten\u00edan unas diez cerillas, pero Bill no permiti\u00f3 que las utilizaran. De momento, hab\u00eda una vaga penumbra en los desag\u00fces. No era gran cosa, pero le permit\u00eda ver un metro hacia adelante; mientras pudiera seguir as\u00ed, ahorrar\u00edan las cerillas. Supuso que esa poca luz proven\u00eda de ventilaciones en las aceras, all\u00e1 arriba, y quiz\u00e1 de los agujeros redondos para ventilaci\u00f3n que ten\u00edan las tapas de registro. Resultaba extra\u00f1o pensar que estaban debajo de la ciudad, pero a esas alturas lo estaban, sin duda. El agua se volv\u00eda m\u00e1s profunda. En tres ocasiones dejaron atr\u00e1s animales muertos: una rata, un gatito, algo brillante e hinchado que parec\u00eda una marmota. Bill oy\u00f3 que uno de los otros soltaba una exclamaci\u00f3n de asco. El agua por la que avanzaban estaba relativamente serena, pero no mucho m\u00e1s adelante se o\u00eda un bramido hueco, incesante, que iba cobrando volumen hasta convertirse en un rugido monocorde. La tuber\u00eda se desviaba hacia la derecha. Cuando giraron en el recodo, se encontraron con tres desag\u00fces que vert\u00edan agua en aqu\u00e9lla por donde caminaban. Estaban alineadas verticalmente, como las lentes de un sem\u00e1foro y all\u00ed terminaba el tubo que les hab\u00eda servido de entrada. La luz dejaba ver que estaban, en un tubo de piedra, cuadrado, de unos cuatro o cinco metros de altura. All\u00e1 arriba se ve\u00eda una boca de tormenta. El agua ca\u00eda en torrente sobre ellos, como en una ducha primitiva. Bill investig\u00f3 las tres tuber\u00edas. La m\u00e1s alta estaba arrojando agua casi limpia, aunque tra\u00eda hojas, colillas, envolturas de golosinas, y otros desperdicios. La del medio tra\u00eda aguas residuales. Y de la m\u00e1s baja brotaba un espeso torrente pardo gris\u00e1ceo. \u2014\u00a1E\u2013e\u2013eddie! Eddie se puso a su lado, con el pelo planchado contra la cabeza. Su yeso era una masa empapada y chorreante. \u2014\u00bfPor d\u2013d\u00f3nde? Si uno quer\u00eda saber c\u00f3mo construir algo, se lo preguntaba a Ben. Si uno quer\u00eda saber por d\u00f3nde ir, se lo preguntaba a Eddie. Era algo sobre lo que hab\u00eda acuerdo t\u00e1cito. Cuando uno estaba en un vecindario desconocido y quer\u00eda volver a un sitio familiar, Eddie pod\u00eda llevarlo a uno de regreso, girando a derecha e izquierda con invariable confianza, hasta que uno se ve\u00eda llevado a seguirlo con la esperanza de que todo resultara bien... y, al parecer, siempre era as\u00ed. Cierta vez, Bill hab\u00eda contado a Richie que, cuando hab\u00eda comenzado a jugar con Eddie en Los Barrens, ten\u00eda siempre miedo de perderse; Eddie, nunca. Con sus indicaciones los dos sal\u00edan siempre donde \u00e9l hab\u00eda previsto. \\\"Si me perdiera en el Amazonas y Eddie estuviera conmigo, no me preocupar\u00eda en absoluto \u2013hab\u00eda dicho Bill a Richie\u2013. \u00c9l sabe. Mi padre dice que algunas personas tienen una br\u00fajula en la cabeza.\\\" \u2014\u00a1No te oigo! \u2013grit\u00f3 Eddie. \u2014Pppregunt\u00e9 por d\u2013d\u2013d\u00f3nde. \u2014\u00bfPor d\u00f3nde qu\u00e9? \u2013Eddie sujetaba el inhalador con la mano sana. Bill se dijo que no parec\u00eda un chico, sino una rata ahogada. \u2014\u00bfPor d\u2013d\u00f3nde seguimos? \u2014Bueno, eso depende de a d\u00f3nde queramos ir \u2013dijo Eddie. Bill lo habr\u00eda cogido por el cuello de buen grado, aunque la pregunta era muy l\u00f3gica. Eddie estudi\u00f3 las tres tuber\u00edas, vacilante. Por todas ellas podr\u00edan pasar, pero la \u00faltima parec\u00eda bastante estrecha. Bill indic\u00f3 a los otros que formaran c\u00edrculo. \u2014\u00bfD\u2013d\u00f3nde d\u2013d\u2013,diablos est\u00e1 \\\"E\u2013eeso\\\"? \u2013pregunt\u00f3. \u2014En medio de la ciudad \u2013respondi\u00f3 Richie\u2013. Exactamente en medio de la ciudad. Cerca del canal. 576","Beverly asinti\u00f3 con la cabeza. Ben y Stan hicieron lo mismo. \u2014\u00bfM\u2013m\u2013Mike? \u2014S\u00ed. Est\u00e1 cerca del canal. O debajo de \u00e9l. Bill volvi\u00f3 a mirar a Eddie. \u2014\u00bfP\u2013p\u2013por d\u2013d\u00f3nde? Eddie se\u00f1al\u00f3 la tuber\u00eda inferior. El coraz\u00f3n le dio un vuelco a Bill, pero eso no le sorprendi\u00f3. \u2014Por ah\u00ed. \u2014Joder \u2013protest\u00f3 Stan\u2013. Por ah\u00ed baja la mierda. \u2014No sab... \u2013Mike se interrumpi\u00f3. Inclin\u00f3 la cabeza como si escuchara. Sus ojos parec\u00edan alarmados. \u2014\u00bfQu\u00e9...? \u2013interrog\u00f3 Bill. Pero Mike le se\u00f1al\u00f3 que guardase silencio. Ahora Bill tambi\u00e9n lo o\u00eda: chapoteos. Se acercaban. Gru\u00f1idos y palabras sofocadas. Henry no hab\u00eda renunciado. \u2014R\u00e1pido \u2013indic\u00f3 Ben\u2013. Vamos. Stan volvi\u00f3 la vista hacia atr\u00e1s. Despu\u00e9s mir\u00f3 la m\u00e1s baja de las tres tuber\u00edas. Apret\u00f3 los labios y asinti\u00f3. \u2014Vamos \u2013dijo\u2013. La mierda se lava. \u2014\u00a1Stan el gal\u00e1n acaba de soltarse uno bueno! \u2013exclam\u00f3 Richie, y ri\u00f3. \u2014Richie, \u00bfquieres callarte? \u2013sise\u00f3 Beverly. Bill abri\u00f3 la marcha por la tuber\u00eda haciendo muecas de asco. Hab\u00eda hedor a mierda, pero hab\u00eda tambi\u00e9n otro olor. M\u00e1s leve pero m\u00e1s vital. Si el gru\u00f1ido de un animal pudiera tener olor (y Bill se dijo que era posible, si el animal en cuesti\u00f3n hab\u00eda estado comiendo ciertas cosas), habr\u00edan percibido ese olor. \\\"Vamos en la direcci\u00f3n correcta, s\u00ed. \\\"Eso\\\" ha estado aqu\u00ed... y durante mucho tiempo.\\\" Tras cinco o seis metros notaron que el aire se pon\u00eda rancio y malsano. Bill avanzaba lentamente, pisando cosas que no eran barro. Mir\u00f3 sobre el hombro y dijo: \u2014T\u2013t\u2013t\u00fa ven d\u2013d\u2013detr\u00e1s de m\u2013m\u00ed, E\u2013E\u2013Eddie. T\u2013t\u2013te voy a ne\u2013necesitar. La luz se dibuj\u00f3 en un gris muy p\u00e1lido; se mantuvo as\u00ed por poco tiempo y luego desapareci\u00f3, dej\u00e1ndolos en (\\\"del cielo azul a\\\") la negrura. Bill avanzaba arrastrando los pies con la sensaci\u00f3n de estar atravesando f\u00edsicamente el hedor. Iba con una mano tendida hacia adelante; parte de \u00e9l esperaba encontrar, en cualquier momento, pelaje \u00e1spero y ojos verdes abiertos en la oscuridad. El fin llegar\u00eda en una llamarada de dolor, cuando \\\"Eso\\\" le descuartizara. La oscuridad estaba llena de sonidos, todos amplificados y resonantes. Bill o\u00eda los pies de sus amigos que se arrastraban tras los suyos; a veces, alg\u00fan murmullo. Hab\u00eda gorgoteos y extra\u00f1os gru\u00f1idos met\u00e1licos. Un agua asquerosamente tibia le pas\u00f3 entre las piernas haci\u00e9ndolo vacilar sobre los talones, mojado hasta los muslos. Eddie se puso fren\u00e9tico, hasta que el peque\u00f1o torrente cedi\u00f3. Richie, desde el extremo de la fila, aull\u00f3 con buen humor: \u2014Creo que acaba de mearnos el alegre gigante verde, Bill. Bill o\u00eda correr el agua y los desechos en borbotones canalizados por la red de tuber\u00edas menores que, seguramente, corr\u00eda sobre su cabeza. Record\u00f3 la conversaci\u00f3n sostenida con su padre sobre las cloacas de Derry y crey\u00f3 saber qu\u00e9 era ese tubo: serv\u00eda para recibir el exceso que se presentaba durante las lluvias torrenciales y la temporada de inundaciones. Todo lo que arriba saldr\u00eda de Derry, arrojado al arroyo Torrault y al r\u00edo Penobscot. A la ciudad no le gustaba bombear su mierda al Kenduskeag porque de ese modo el canal apestar\u00eda. Pero las aguas residuales iban al Kenduskeag y cuando eran demasiado abundantes para las tuber\u00edas comunes, se produc\u00eda un desborde... como el que acababan de recibir. Y si se hab\u00eda producido uno, pod\u00eda haber otro. Levant\u00f3 la vista, intranquilo. 577","No ve\u00eda nada, pero estaba seguro de que hab\u00eda rejillas en el arco superior de la tuber\u00eda y, quiz\u00e1, tambi\u00e9n a los lados. En cualquier momento pod\u00eda haber... No se dio cuenta de que llegaba al final del tubo hasta que cay\u00f3 fuera de \u00e9l, moviendo los brazos con desesperaci\u00f3n. Cay\u00f3 de bruces en una masa semis\u00f3lida, unos treinta cent\u00edmetros por debajo de la galer\u00eda de la que acababa de salir. Algo repulsivo corr\u00edo sobre su mano. Bill dio un grito y se incorpor\u00f3 llev\u00e1ndose la mano cosquilleante al pecho, consciente de que una rata acababa de pasar sobre ella. Sent\u00eda a\u00fan el tacto repugnante de su cola. Trat\u00f3 de levantarse y se golpe\u00f3 la cabeza en lo alto de la nueva tuber\u00eda. Fue un golpe duro y Bill cay\u00f3 otra vez de rodillas; grandes flores rojas estallaron en la oscuridad, ante sus ojos. \u2014\u00a1C\u2013c\u2013cuidado! \u2013se oy\u00f3 gritar. Sus palabras retumbaron huecamente\u2013. \u00a1Aqu\u00ed hay un escal\u00f3n! \u00a1Edd\u2013eddie! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s? \u2014\u00a1Aqu\u00ed! \u2013Una mano de Eddie le roz\u00f3 la nariz\u2013. Ay\u00fadame a salir, Bill, que no veo nada. Est\u00e1... Se oy\u00f3 un grave sonido acuoso. Beverly, Mike y Richie gritaron al un\u00edsono. A la luz del d\u00eda, la armon\u00eda casi perfecta de los tres habr\u00eda sido divertida; all\u00ed abajo, en la oscuridad de las cloacas, resultaba aterrorizante. De pronto, los tres cayeron a los tumbos. Bill sujet\u00f3 a Eddie tratando de protegerle el brazo. \u2014Oh, Dios, cre\u00ed que me ahogaba \u2013gimi\u00f3 Richie\u2013. Nos ha empapado... Maldita sea, una lluvia de mierda. \u00c9sta s\u00ed que es buena. La escuela tendr\u00eda que organizar excursiones por aqu\u00ed, Bill. Podr\u00edamos convencer al se\u00f1or Carson de que las dirigiera... \u2014Y despu\u00e9s la se\u00f1orita Jimmison podr\u00eda soltar una parrafada sobre higiene y salud \u2013agreg\u00f3 Ben con voz estremecida. Todos rieron con voces chillonas. Al apagarse la carcajada, Stan rompi\u00f3 bruscamente en l\u00e1grimas angustiadas. \u2014Tranquilo \u2013dijo Richie, apoyando un brazo torpe en sus hombros pegajosos\u2013. Nos vas a hacer llorar a todos. \u2014\u00a1Estoy bien! \u2013asegur\u00f3 Stan, sin dejar de llorar\u2013. No me importa el miedo, pero detesto estar as\u00ed de sucio. Detesto no saber d\u00f3nde estoy... \u2014\u00bfS\u2013s\u2013servir\u00e1n de a\u2013a\u2013algo las cerillas? \u2013pregunt\u00f3 Bill a Richie. \u2014Las m\u00edas las tiene Bev. Bill sinti\u00f3 que una mano tocaba la suya en la oscuridad y le pon\u00eda una cajita de cerillas que parec\u00eda seca. \u2014Las he llevado bajo el brazo \u2013dijo ella\u2013. Tal vez se enciendan. Prueba. Bill arranc\u00f3 una cerilla y la encendi\u00f3 con un chasquido. Bill vio que sus amigos estaban amontonados; la breve luz les hizo arrugar la cara. Estaban mojados y sucios de excrementos; se les ve\u00eda muy j\u00f3venes y muy asustados. Hacia atr\u00e1s se extend\u00eda la galer\u00eda por la que hab\u00edan venido. Ahora estaban en una a\u00fan m\u00e1s estrecha que corr\u00eda en l\u00ednea recta hacia ambos lados con el fondo cubierto de un sedimento asqueroso. Y... Ahog\u00f3 una exclamaci\u00f3n y sacudi\u00f3 la cerilla, que ya le quemaba los dedos. Le llegaban ruidos de agua en r\u00e1pida corriente, goteos y, de vez en cuando, un torrente, cuando las v\u00e1lvulas de desag\u00fce se pon\u00edan en funcionamiento enviando m\u00e1s aguas residuales al Kenduskeag que ahora estaba muy atr\u00e1s, s\u00f3lo Dios sab\u00eda cu\u00e1nto. A\u00fan no se o\u00eda a Henry y los otros. \u2014A mi d\u2013d\u2013derecha ha\u2013a\u2013ay un mu\u2013mumuerto \u2013musit\u00f3\u2013. A un\u2013n\u2013nos t\u2013t\u2013tres me\u2013metros d\u2013 d\u2013de nos\u2013s\u2013sotros. Puede s\u2013s\u2013ser P\u2013P\u2013P\u2013P... \u2014\u00bfPatrick? \u2013pregunt\u00f3 Beverly, con voz al borde de la histeria\u2013. \u00bfPatrick Hockstetter? \u2014S\u2013s\u2013s\u00ed. \u00bfQ\u2013qui\u2013quieres que en\u2013enencienda otra ce\u2013ce\u2013cerilla? \u2014Hazlo, Bill \u2013dijo Eddie\u2013. Si no veo c\u00f3mo corre la tuber\u00eda, no sabr\u00e9 por d\u00f3nde ir. Bill encendi\u00f3 la cerilla. A su luz, todos vieron aquella cosa verde e hinchada que hab\u00eda sido Patrick Hockstetter. El cad\u00e1ver les sonre\u00eda en la oscuridad con h\u00f3rrida camarader\u00eda, pero s\u00f3lo ten\u00eda media cara; las ratas se hab\u00edan llevado el resto. Lo rodeaban los libros del curso de verano, hinchados por la humedad hasta parecer diccionarios. 578","\u2014Caray \u2013dijo Mike, ronco, desorbitado. \u2014Los oigo otra vez \u2013dijo Beverly\u2013. A Henry y los otros. El eco debi\u00f3 llevar su voz hasta ellos, porque Henry vocifer\u00f3 en las cloacas y por un momento fue como si los tuvieran all\u00ed mismo. \u2014Os vamos a coger... \u2014\u00a1Ya pod\u00e9is venir! \u2013grit\u00f3 Richie con un destello febril en los ojos\u2013. \u00a1Sigue adelante, tal\u00f3n de pl\u00e1tano! \u00a1Esta piscina parece la de la Asociaci\u00f3n Cristiana de J\u00f3venes! Sigue... Un alarido lleg\u00f3 por la tuber\u00eda, tan lleno de loco terror y de tormento que a Bill se le cay\u00f3 la cerilla. El brazo de Eddie cogi\u00f3 el suyo y \u00e9l lo abraz\u00f3 a su vez, sinti\u00e9ndolo temblar. Stan Uris se apret\u00f3 a \u00e9l por el lado opuesto. Ese alarido segu\u00eda y segu\u00eda, hasta que se oy\u00f3 un ruido obsceno, denso, y el grito se cort\u00f3. \u2014Algo se ha apoderado de uno de ellos \u2013jade\u00f3 Mike, horrorizado\u2013. Algo... alg\u00fan monstruo. Bill, tenemos que salir de aqu\u00ed... por favor... Bill oy\u00f3 que los restantes (uno o dos; a trav\u00e9s del eco era imposible determinarlo) avanzaban a tropezones por la tuber\u00eda, hacia ellos. \u2014\u00bfP\u2013p\u2013por d\u2013d\u00f3nde, E\u2013Eddie? \u2013pregunt\u00f3. \u2014\u00bfHacia el canal? \u2013pregunt\u00f3 Eddie, temblando en brazos de Bill. \u2014\u00a1S\u00ed! \u2014A la derecha. Por donde est\u00e1 Patrick. \u2013La voz de Eddie se endureci\u00f3 de pronto\u2013. No me molesta mucho. Fue uno de los que me fractur\u00f3 el brazo. Adem\u00e1s, me escupi\u00f3 en la cara. \u2014Va\u2013vamos \u2013dijo Bill, echando un vistazo hacia la cloaca que acababan de abandonar\u2013. \u00a1Fi\u2013 fila india! \u00a1Ma\u2013mamantened cont\u2013t\u2013tacto, com\u2013m\u2013mo antes! Avanz\u00f3 a tientas arrastrando el hombro derecho por la untuosa superficie de porcelana, rechinando los dientes. No quer\u00eda pisar a Patrick... ni meter el pie en \u00e9l. Se arrastraron junto a \u00e9l, en la oscuridad, mientras las aguas flu\u00edan en derredor y la tormenta, fuera, tra\u00eda a Derry una temprana oscuridad, una oscuridad que aullaba con el viento, escup\u00eda descargas el\u00e9ctricas y cruj\u00eda con \u00e1rboles ca\u00eddos que eran como gritos ag\u00f3nicos de enormes bestias prehist\u00f3ricas. 3. Eso, mayo de 1985. Ahora volv\u00edan otra vez y aunque todo iba tal como \\\"Eso\\\" lo hab\u00eda previsto, tambi\u00e9n volv\u00eda algo que \\\"Eso\\\" no hab\u00eda previsto; ese miedo enloquecedor.. esa sensaci\u00f3n de \\\"Otro\\\". \\\"Eso\\\" odiaba el miedo; se habr\u00eda vuelto contra \u00e9l para devorarlo, de haber podido... pero el miedo bailaba fuera de su alcance, burl\u00f3n y s\u00f3lo era posible matarlo mediante la muerte de todos ellos. Sin duda tanto temor carec\u00eda de motivos; ya eran m\u00e1s viejos y hab\u00edan sido reducidos de siete a cinco. Cinco era un n\u00famero de poder, pero no ten\u00eda la cualidad talism\u00e1nica y m\u00edstica del siete. El esbirro de \\\"Eso\\\" no hab\u00eda podido matar al bibliotecario, cierto, pero morir\u00eda despu\u00e9s en el hospital, minutos antes de que la aurora tocara el cielo, \\\"Eso\\\" enviar\u00eda a un enfermero drogadicto para que terminase con \u00e9l para siempre. Ahora, la mujer del escritor estaba con \\\"Eso\\\", viva y sin vida al mismo tiempo. Su mente hab\u00eda quedado totalmente destruida por la primera visi\u00f3n de \\\"Eso\\\" tal como era, ya descartadas sus peque\u00f1as m\u00e1scaras y encantos. Y todos esos encantos eran s\u00f3lo espejos, por supuesto, que devolv\u00edan al aterrorizado espectador lo peor que ten\u00eda en su propia mente, como un espejo devuelve un rayo de sol hacia un ojo desprevenido aturdi\u00e9ndolo hasta la ceguera. Ahora, la mente de la esposa del escritor estaba con \\\"Eso\\\", en \\\"Eso\\\", tras el final del macrouniverso, en la oscuridad, m\u00e1s all\u00e1 de la Tortuga; en las tierras lejanas, m\u00e1s all\u00e1 de todas las tierras. 579","Estaba en su ojo, en su mente. Estaba en los fuegos fatuos. Pero los encantos eran divertidos. Hanlon, por ejemplo. Aunque \u00e9l no ten\u00eda un recuerdo consciente, su madre habr\u00eda podido decirle de d\u00f3nde ven\u00eda el p\u00e1jaro que vio en la fundaci\u00f3n. A los seis meses, su madre lo hab\u00eda dejado durmiendo en la cuna, en el patio lateral, mientras iba al fondo para tender al sol s\u00e1banas y pa\u00f1ales. Sus gritos la hicieron volver a toda carrera. Un gran cuervo se hab\u00eda posado en el borde del cochecito y le estaba picoteando, como las bestias malignas de los cuentos de hadas. El beb\u00e9 gritaba de dolor y espanto sin poder alejar al cuervo que hab\u00eda percibido la debilidad de su presa. La madre ahuyent\u00f3 al ave y al ver que Mikey sangraba por dos o tres heridas de los brazos, lo llev\u00f3 al consultorio del doctor Stillwagon para aplicarle una antitet\u00e1nica. una parte de Mike no hab\u00eda olvidado jam\u00e1s aquello: beb\u00e9 peque\u00f1o, p\u00e1jaro gigantesco. Cuando \\\"Eso\\\" se acerc\u00f3 a Mike, Mike volvi\u00f3 a ver el p\u00e1jaro gigantesco. Pero cuando su otro esbirro, el marido de la chica de antes, hab\u00eda tra\u00eddo a la mujer del escritor, \\\"Eso\\\" no se hab\u00eda puesto cara alguna; no ten\u00eda por qu\u00e9 vestirse cuando estaba en su casa. El esbirro lo vio y cay\u00f3 muerto de espanto, con la cara gris y los ojos cargados de la sangre que le hab\u00eda brotado del cerebro. La mujer del escritor hab\u00eda emitido un solo pensamiento y horrorizado: \\\"Por Dios, es hembra\\\"; despu\u00e9s, todo pensamiento ces\u00f3. Nadaba en los fuegos fatuos. \\\"Eso\\\" baj\u00f3 de su sitio y se hizo cargo de sus restos f\u00edsicos prepar\u00e1ndolos para una comida posterior. Ahora, Audra Denbrough pend\u00eda a buena altura, en el medio de todo, entrecruzada de seda, con la cabeza inclinada sobre \u00e9l hombro, los ojos grandes y vidriosos, los pies apuntando hacia abajo. Pero a\u00fan hab\u00eda poder en ellos. Aunque disminuido, estaba all\u00ed. Cuando eran ni\u00f1os, contra todas las posibilidades, contra todo lo que cab\u00eda esperar, contra todo lo que pod\u00eda ser, hab\u00edan logrado herirla gravemente, casi la hab\u00edan matado, oblig\u00e1ndola a huir hacia lo hondo de la tierra donde se hab\u00eda acurrucado, odiando y temblando, en un charco de su propia sangre extra\u00f1a. Y all\u00ed ten\u00eda otra cosa nueva: por primera vez en su infinita historia, \\\"Eso\\\" necesitaba hacer planes; por primera vez se descubr\u00eda con miedo de coger de \\\"Derry\\\" lo que deseaba. \u00a1De \\\"Derry\\\", su coto de caza privado! \\\"Eso\\\" siempre se hab\u00eda alimentado de ni\u00f1os. A muchos adultos pod\u00eda utilizarlos sin que se supieran utilizados, y \\\"Eso\\\" tambi\u00e9n hab\u00eda utilizado como alimento a algunos de los m\u00e1s ancianos con el correr de los a\u00f1os. Los adultos ten\u00edan sus propios terrores y se les pod\u00edan activar las gl\u00e1ndulas para que todos los elementos qu\u00edmicos del miedo inundaran el cuerpo y salaran la carne. Pero sus miedos eran, casi siempre, demasiado complejos. Los miedos de los ni\u00f1os sol\u00edan ser m\u00e1s simples y m\u00e1s poderosos. Los miedos infantiles, con frecuencia, se convocaban con una sola cara... y si hac\u00eda falta un cebo, \u00bfa qu\u00e9 ni\u00f1o no le gustaba un payaso? \\\"Eso\\\" comprend\u00eda, vagamente, que esos ni\u00f1os se las hab\u00edan arreglado para volver contra \u00e9l sus propias armas. Que, por coincidencia, por la uni\u00f3n de siete mentes extraordinariamente imaginativas, \\\"Eso\\\" hab\u00eda sido puesta en gran peligro. Cualquiera de los siete, a solas, le habr\u00eda servido de alimento. Si no se hubieran reunido, por casualidad, \\\"Eso\\\" los habr\u00eda elegido uno a uno, atra\u00eddo por la calidad de sus mentes, tal como un le\u00f3n se siente atra\u00eddo por el olor de las cebras. Pero juntos hab\u00edan descubierto un alarmante secreto que ni siquiera \\\"Eso\\\" conoc\u00eda: que la fe ten\u00eda dos filos. Si hay diez mil campesinos medievales que inventan los vampiros al creer en su realidad, puede haber uno (probablemente un ni\u00f1o) que imagine la estaca necesaria para matarlo. Pero una estaca es s\u00f3lo madera; la mente es la maza que la clava en su sitio. Pero \\\"Eso\\\" hab\u00eda acabado por escapar hundi\u00e9ndose profundamente en la tierra, y los ni\u00f1os, exhaustos, aterrorizados, hab\u00edan preferido no seguirla cuando estaba en su estado m\u00e1s vulnerable. Hab\u00edan preferido considerarla muerta o agonizando, para poder retirarse. \\\"Eso\\\" sab\u00eda de su juramento y ten\u00eda la certeza de que volver\u00edan, tal como el le\u00f3n sabe que la cebra volver\u00e1 a la ca\u00f1ada. Por eso hab\u00eda empezado a hacer planes a\u00fan mientras ca\u00eda en la somnolencia. Despertar\u00eda en salud, renovada... pero por entonces la infancia de aquellos siete estar\u00eda consumida como una vela. El antiguo poder de su imaginaci\u00f3n reunida ser\u00eda d\u00e9bil y apagado. Ya no imaginar\u00edan pira\u00f1as en el Kenduskeag ni creer\u00edan que si se mata una luci\u00e9rnaga con la luz encendida sobre la camisa, esa noche se nos incendia la casa. En, cambio, creer\u00edan en las p\u00f3lizas de seguro, en una cena con vino escogido, pero no demasiado pretencioso, como un Pouilly\u2013 Fuiss\u00e9.83. Creer\u00edan en la televisi\u00f3n p\u00fablica, en la utilidad del ejercicio para prevenir los ataques card\u00edacos y en la ventaja de no comer carnes rojas para evitar el c\u00e1ncer de colon. Creer\u00edan en los 580","sex\u00f3logos, cuando se tratara de follar agradablemente y en los predicadores intransigentes cuando quisieran sentirse redimidos. De a\u00f1o en a\u00f1o, sus sue\u00f1os ser\u00edan m\u00e1s peque\u00f1os. Y cuando \\\"Eso\\\" despertara, los llamar\u00eda, para que volvieran porque el miedo era f\u00e9rtil, su v\u00e1stago era la ira y la ira ped\u00eda venganza. \\\"Eso\\\" los llamar\u00eda para matarlo Pero ahora, al saber que se acercaban, el miedo hab\u00eda vuelto. Eran adultos y estaban debilitados en su imaginaci\u00f3n, pero no tanto como \\\"Eso\\\" hab\u00eda pensado. \\\"Eso\\\" hab\u00eda percibido un aumento ominoso en el poder del grupo, una vez reunidos, y se hab\u00eda preguntado, por primera vez, si acaso no habr\u00eda cometido un error. Pero \u00bfpor qu\u00e9 ese pesimismo? El dado estaba echado y no todos los presagios eran malos. El escritor estaba medio loco por su mujer y eso era bueno. Porque el escritor era el m\u00e1s fuerte, el que, de alg\u00fan modo, hab\u00eda estado adiestrando su mente para esa confrontaci\u00f3n durante todos esos a\u00f1os. Y cuando el escritor estuviera muerto, con las tripas fuera del cuerpo, cuando el maldito Gran Bill hubiera muerto, los otros ser\u00edan prontamente suyos. \\\"Eso\\\" saciar\u00eda su hambre... y despu\u00e9s quiz\u00e1 volver\u00eda a hundirse en la tierra. Para dormitar por un rato. 4. En los t\u00faneles, 4.30. \u2014\u00a1Bill! \u2013grit\u00f3 Richie en la tuber\u00eda resonante. Avanzaba a toda prisa, pero eso no bastaba. Record\u00f3 que, de ni\u00f1os, hab\u00edan caminado por all\u00ed medio agachados, alej\u00e1ndose de la estaci\u00f3n de bombeo. Ahora se arrastraba; el tubo le parec\u00eda imposiblemente estrecho. Las gafas se le deslizaban hacia la punta de la nariz. \u00c9l no hac\u00eda sino ajustarlas otra vez. Bev y Ben ven\u00edan tras \u00e9l. \u2014\u00a1Bill! \u2013aull\u00f3 otra vez\u2013. \u00a1Eddie! \u2014\u00a1Aqu\u00ed estoy! \u2013le lleg\u00f3 la voz de Eddie, desde delante. \u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Bill? \u2014M\u00e1s adelante. \u2013Ya lo ten\u00eda cerca. Richie, m\u00e1s que verlo, sinti\u00f3 su presencia\u2013. \u00a1No quiso esperar! La cabeza de Richie golpe\u00f3 a Eddie en la pierna. Un momento despu\u00e9s, Bev choc\u00f3 de cabeza contra el trasero de Richie. \u2014\u00a1Bill! \u2013grit\u00f3 el disc\u2013jockey. La tuber\u00eda canaliz\u00f3 su grito y se lo devolvi\u00f3, haci\u00e9ndole doler los o\u00eddos\u2013. \u00a1Esp\u00e9ranos, Bill! Tenemos que estar juntos, \u00bfno lo sabes? D\u00e9bilmente, entre ecos, Bill grit\u00f3. \u2014\u00a1Audra, Audra! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s? \u2014\u00a1Maldici\u00f3n, Gran Bill! \u2013exclam\u00f3 Richie quedamente. Se le cayeron las gafas. Las busc\u00f3 a tientas con un juramento y volvi\u00f3 a pon\u00e9rselas, chorreantes\u2013. \u00a1Sin Eddie te vas a perder, so idiota! \u00a1Espera! \u00a1Esp\u00e9ranos! \u00bfMe oyes, Bill? \u00a1\\\"Esp\u00e9ranos, maldita sea\\\"! Hubo un torturante momento de silencio. Al parecer, nadie respiraba. Richie no o\u00eda mas que el goteo distante. En ese momento la tuber\u00eda estaba seca, a excepci\u00f3n de alg\u00fan charco estancado. \u2014\u00a1Bill! \u2013Se pas\u00f3 una mano temblorosa por el pelo intentando contener las l\u00e1grimas\u2013. \u00a1Por favor, esp\u00e9ranos! \u00a1Por favor! La voz de Bill lleg\u00f3 a\u00fan m\u00e1s d\u00e9bil. \u2014Estoy esperando. \u2014Joder \u2013murmur\u00f3 Richie. Dio una palmada al trasero de Eddie\u2013. Sigue. \u2014No s\u00e9 si podr\u00e9 ir mucho m\u00e1s all\u00e1 con un solo brazo \u2013dijo Eddie, como pidiendo disculpas. 581","\u2014Sigue igual. Y Eddie volvi\u00f3 a gatear. Bill, ojeroso y casi exhausto, los esperaba en el tubo de cloaca donde se alineaban tres tuber\u00edas como lentes de sem\u00e1foros. All\u00ed hab\u00eda espacio suficiente y todos se pusieron de pie. \u2014All\u00e1 \u2013dijo Bill\u2013. C\u2013Criss. Y B\u2013B\u2013Belch. Miraron. Beverly solt\u00f3 un gemido y Ben la rode\u00f3 con un brazo. El esqueleto de Belch Huggins, vestido con harapos enmohecidos, parec\u00eda m\u00e1s o menos intacto. Lo que. restaba de Victor no ten\u00eda cabeza. Bill mir\u00f3 al otro lado del tubo y vio una calavera sonriente. All\u00ed estaba el resto de \u00e9l. \\\"Deber\u00edamos haberlo dejado en paz\\\", pens\u00f3 Bill, estremecido. Esa parte del sistema cloacal hab\u00eda quedado en desuso. A Richie el motivo le result\u00f3 obvio: la planta de tratamiento de desperdicios se hab\u00eda hecho cargo de todo eso. En alg\u00fan momento, mientras ellos estaban ocupados aprendiendo a afeitarse, a fumar, a conducir, a follar, todas esas cosas buenas, hab\u00eda surgido a la existencia el Departamento de Protecci\u00f3n Ambiental. Y el DPA hab\u00eda decidido que no deb\u00edan vaciarse las cloacas, ni siquiera el agua residual, en los r\u00edos y los arroyos. Esa parte del sistema cloacal hab\u00eda quedado, por lo tanto, en seco, criando moho, y los cad\u00e1veres de Victor Criss y Belch Huggins se enmohec\u00edan al mismo tiempo. Como los ni\u00f1os salvajes de Peter Pan, Victor y Belch no hab\u00edan crecido. Aqu\u00e9llos eran esqueletos de ni\u00f1os, con restos de camisetas y vaqueros. El musgo hab\u00eda cubierto los costillares y la hebilla del cintur\u00f3n de Victor. \u2014Los atrap\u00f3 el monstruo \u2013dijo Ben\u2013. \u00bfRecord\u00e1is? O\u00edmos lo que ocurri\u00f3. \u2014Audra ha m\u2013m\u2013muerto. \u2013La voz de Bill son\u00f3 mec\u00e1nica\u2013. Lo s\u00e9. \u2014\u00a1No sabes nada! \u2013le espet\u00f3 Beverly con tanto \u00e9nfasis que \u00e9l se volvi\u00f3 a mirarla\u2013. S\u00f3lo sabes que ha muerto mucha gente, en su mayor\u00eda, ni\u00f1os. \u2013Se irgui\u00f3 frente a \u00e9l con las manos en las caderas. Estaba perdida de suciedad y ten\u00eda la cabellera apelmazada por el polvo. A Richie le pareci\u00f3 magn\u00edfica\u2013. Y t\u00fa sabes qui\u00e9n lo hizo. \u2014Hi\u2013i\u2013ice mal en d\u2013d\u2013decirle adad\u00f3nde ven\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 no me...? Las manos de Beverly se adelantaron bruscamente y lo sujetaron por la camisa. Richie, sorprendido, vio que lo sacud\u00eda. \u2014\u00a1Basta! \u00a1Ya sabes a qu\u00e9 vinimos! Lo juramos y lo vamos a hacer. \u00bfEntiendes, Bill? Si ella ha muerto, est\u00e1 muerta y se acab\u00f3. \u00a1Pero \\\"Eso\\\" no ha muerto! Te necesitamos, \u00bfentiendes? \u00a1Te necesitamos! \u2013Estaba llorando\u2013. \u00a1No puedes fallarnos! O nadie saldr\u00e1 de aqu\u00ed. \u00c9l la mir\u00f3 durante un rato sin decir nada. Richie pens\u00f3: \\\"Vamos, Gran Bill, vamos, an\u00edmate...\\\" Por fin, Bill los mir\u00f3 a todos y asinti\u00f3. \u2014E\u2013Eddie. \u2014Aqu\u00ed estoy, Bill. \u2014\u00bfT\u2013t\u2013todav\u00eda rec\u2013recuerdas qu\u00e9 tuber\u00eda es? Eddie se\u00f1al\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de Victor diciendo: \u2014\u00c9sa. Parece bastante peque\u00f1a, \u00bfno? Bill volvi\u00f3 a asentir. \u2014\u00bfPodr\u00e1s? \u00bfC\u2013c\u2013con el bra\u2013brazo roto? \u2014Si es por ti, puedo, Bill. El escritor sonri\u00f3 con la sonrisa m\u00e1s cansada y m\u00e1s horrible que Richie hab\u00eda visto nunca. \u2014Ll\u00e9\u2013ll\u00e9vanos, E\u2013Eddie. Acabemos con e\u2013e\u2013esto. 5. En los t\u00faneles, 4.55. 582","Mientras reptaba, Bill record\u00f3 el desnivel en que terminaba esa tuber\u00eda. Aun as\u00ed, el pelda\u00f1o lo tom\u00f3 por sorpresa. Sus manos, que se arrastraban por la superficie costrosa de la vieja tuber\u00eda, volaron por el aire. Cay\u00f3 hacia adelante y rod\u00f3 instintivamente aterrizando sobre el hombro, que emiti\u00f3 un doloroso crujido. \u2014\u00a1C\u2013c\u2013cuidado! \u2013se oy\u00f3 gritar\u2013. \u00a1A\u2013a\u2013aqu\u00ed est\u00e1 el esc\u2013escal\u00f3n! \u00bfEddie? \u2014\u00a1Aqu\u00ed! \u2013Eddie le roz\u00f3 la frente\u2013. \u00bfMe ayudas? Rode\u00f3 a Eddie con los brazos y lo, sac\u00f3 de all\u00ed tratando con cuidado el brazo roto. El siguiente fue Ben; despu\u00e9s, Bev; por fin, Richie. \u2014\u00bfT\u2013t\u2013tienes c\u2013c\u2013cerillas, RiRichie? \u2014Yo s\u00ed tengo \u2013dijo Beverly. Bill sinti\u00f3 que una mano tocaba la suya en la oscuridad y le pon\u00eda en ella un librillo de cerillas\u2013. Son s\u00f3lo ocho o diez, pero Ben tiene m\u00e1s. De la habitaci\u00f3n. \u2014\u00bfLas llevabas bajo el b\u2013b\u2013brazo, B\u2013Bev? \u2014Esta vez, no. Lo siento. Y lo rode\u00f3 con los brazos en la oscuridad. \u00c9l la estrech\u00f3 con fuerza, cerrando los ojos, tratando de sentir el consuelo que ella tanto deseaba transmitirle. La solt\u00f3 con suavidad y encendi\u00f3 una cerilla. El poder de la memoria era grande: todos miraron a la derecha. All\u00ed estaban los restos de Patrick Hockstetter entre lo que en otro tiempo hab\u00edan sido libros. Lo \u00fanico reconocible era un semic\u00edrculo de dientes, dos o tres de ellos empastados. Y algo m\u00e1s, a poca distancia. Un c\u00edrculo reluciente, apenas visible a la luz vacilante de la cerilla. Bill apag\u00f3 la cerilla y encendi\u00f3 otra para recoger aquel objeto. \u2014La alianza de Audra \u2013dijo. Su voz sonaba hueca, inexpresiva. La cerilla se consumi\u00f3 entre sus dedos. A oscuras, se puso el anillo. \u2014\u00bfBill? \u2013inquiri\u00f3 Richie, vacilando\u2013. \u00bfTienes alguna idea de 6. En los t\u00faneles, 14.20. cu\u00e1nto tiempo llevaban caminando por los t\u00faneles, debajo de Derry, desde que dejaran atr\u00e1s el cad\u00e1ver de Patrick Hockstetter? Pero Bill estaba seguro de que jam\u00e1s podr\u00eda hallar el camino de regreso. Lo dejaba de pensar en lo que su padre le hab\u00eda dicho: \\\"Podr\u00edas caminar por all\u00ed semanas enteras.\\\" Si a Eddie le fallaba el sentido de la orientaci\u00f3n, no har\u00eda falta que \\\"Eso\\\" los matara; vagar\u00edan hasta morir... O, si entraban en ciertas tuber\u00edas, hasta ahogarse como ratas. Pero Eddie no parec\u00eda preocupado. De vez en cuando ped\u00eda a Bill que encendiera una cerilla; miraba en derredor, pensativo, y volv\u00eda a ponerse en marcha. Giraba a derecha e izquierda como al azar. A veces, las galer\u00edas eran tan altas que Bill no pod\u00eda tocar el techo ni siquiera estirando el brazo. A veces ten\u00edan que arrastrarse durante horribles minutos que les parec\u00edan horas, o avanzar como gusanos, arrastr\u00e1ndose sobre el vientre. Eddie iba delante; los otros le segu\u00edan, cada uno con la cara en los talones del precedente. Si hab\u00eda algo de lo que Bill estaba seguro era de que hab\u00edan llegado a una secci\u00f3n fuera de uso dentro de la red cloacal. Todas las tuber\u00edas activas hab\u00edan quedado m\u00e1s atr\u00e1s o m\u00e1s arriba. El rugido del agua se hab\u00eda reducido a un rumor lejano. Esas galer\u00edas eran m\u00e1s viejas; no estaban hechas de cer\u00e1mica horneada, sino de algo parecido a arcilla que a veces supuraba un fluido de olor desagradable. El hedor del excremento humano (esos gases densos que hab\u00edan amenazado con 583","sofocarlos) hab\u00eda desaparecido, pero lo reemplazaba otra fetidez, amarilla y antigua, que resultaba peor. A Ben le pareci\u00f3 el olor de la momia. Para Eddie, aquello ol\u00eda a leproso. Richie lo compar\u00f3 con una viej\u00edsima chaqueta de franela, ya enmohecida y en putrefacci\u00f3n; una chaqueta de le\u00f1ador, muy grande, como para un personaje como Paul Bunyan. Para Beverly, eso ol\u00eda como el caj\u00f3n de los calcetines de su padre. En Stan Uris despert\u00f3 un horrible recuerdo de su m\u00e1s temprana infancia, recuerdo extra\u00f1amente jud\u00edo, considerando que \u00e9l s\u00f3lo ten\u00eda una difusa comprensi\u00f3n de su propio juda\u00edsmo: ol\u00eda a arcilla mezclada con aceite y le hizo pensar en un demonio sin ojos ni boca llamado el \\\"Golem\\\", un hombre de arcilla que los jud\u00edos renegados hab\u00edan convocado en la Edad Media para que los salvara de los \\\"goyim\\\" que les robaban, violaban a sus mujeres y los expulsaban. Mike pens\u00f3 en el olor seco de las plumas en un nido muerto. Cuando llegaron al final de la estrecha tuber\u00eda, se deslizaron como anguilas por la curva superficie de otra que formaba un \u00e1ngulo oblicuo con la anterior. Por fin descubrieron que pod\u00edan ponerse de pie. Bill palp\u00f3 las cerillas que restaban: cuatro. Apret\u00f3 los labios y decidi\u00f3 no decir a los otros que estaban a punto de quedarse sin luz. No lo har\u00eda mientras no fuera necesario. \u2014\u00bfC\u00f3\u2013c\u00f3\u2013c\u00f3mo vais? Respondieron con murmullos y \u00e9l asinti\u00f3 en la oscuridad. No hab\u00eda p\u00e1nico, nadie hab\u00eda llorado desde el arrebato de Stan. Eso estaba bien. Busc\u00f3 las manos de sus compa\u00f1eros y permanecieron un rato as\u00ed, d\u00e1ndose \u00e1nimos por medio del contacto. Bill sinti\u00f3 en eso una clara exaltaci\u00f3n, la seguridad de que eran, en conjunto, algo m\u00e1s que la suma de sus siete individualidades. Se hab\u00edan convertido en un todo m\u00e1s potente. Encendi\u00f3 una cerilla y vieron un t\u00fanel estrecho en direcci\u00f3n descendente. La parte alta estaba festoneada de telara\u00f1as. Algunas, rotas por el agua, pend\u00edan como sudarios. Bill sinti\u00f3 un escalofr\u00edo at\u00e1vico. El suelo estaba seco, pero cubierto de un musgo antiqu\u00edsimo y por algo que parec\u00edan hojas, hongos... o alg\u00fan inimaginable tipo de excrementos. M\u00e1s arriba vio un mont\u00f3n de huesos y algunos harapos verdes. Pod\u00eda tratarse de un uniforme de trabajo. Bill imagin\u00f3 a alg\u00fan empleado del departamento de servicios p\u00fablicos que se hab\u00eda perdido y, mientras vagaba por ah\u00ed, hab\u00eda sido descubierto... La llama tembl\u00f3. Bill inclin\u00f3 la cabeza hacia abajo para que durara un poco m\u00e1s. \u2014\u00bfS\u2013s\u2013sabes do\u2013d\u00f3nde estamos? \u2013pregunt\u00f3 a Eddie. Eddie se\u00f1al\u00f3 la direcci\u00f3n del t\u00fanel. \u2014El canal est\u00e1 hacia all\u00ed, a menos de ochocientos metros, salvo que esto vaya en otra direcci\u00f3n. Ahora debemos de estar bajo Up\u2013Mile Hill. Pero, Bill... Bill dej\u00f3 caer la cerilla, que le quemaba los dedos. Quedaron otra vez en la oscuridad. Alguien suspir\u00f3 y Bill pens\u00f3 que era Beverly. Pero antes de que la cerilla se apagara hab\u00eda visto preocupaci\u00f3n en la cara de Eddie. \u2014\u00bfQ\u2013q\u2013qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 pasa? \u2014Cuando digo que estamos debajo de Up\u2013Mile Hill, lo digo en serio. Hace rato que vamos bajando. Nadie hizo nunca una cloaca a esta profundidad. Cuando se hace un t\u00fanel tan profundo es para una mina. \u2014\u00bfA qu\u00e9 profundidad crees que estamos, Eddie? \u2013pregunt\u00f3 Richie. \u2014A cuatrocientos metros. Tal vez m\u00e1s. \u2014Dios nos ampare \u2013dijo Beverly. \u2014De cualquier modo, \u00e9stas no son cloacas \u2013observ\u00f3 Stan\u2013. Uno se da cuenta por el olor. Es asqueroso pero no es olor a cloaca. \u2014Yo prefiero la cloaca \u2013confes\u00f3 Ben\u2013. Esto huele a... Un grito les lleg\u00f3 flotando desde la boca de la tuber\u00eda que acababan de dejar y eriz\u00f3 la nuca de Bill. Los siete se amontonaron, abraz\u00e1ndose. \u2013...ver\u00e9is hijos de puta, ya ver\u00e9is... \u2014Henry \u2013susurr\u00f3 Eddie\u2013. Oh, Dios m\u00edo, todav\u00eda nos sigue... 584","\u2014No me sorprende \u2013coment\u00f3 Richie\u2013. Hay gente demasiado est\u00fapida como para echarse atr\u00e1s. Oyeron un d\u00e9bil jadeo, rozar de zapatos, susurro de ropas. \u2014Ya ver\u00e9is... \u2014Va\u2013Va\u2013Vamos \u2013dijo Bill. Iniciaron el descenso por la tuber\u00eda caminando en parejas a excepci\u00f3n de Mike, que cerraba la fila: Bill y Eddie, Richie y Bev, Ben y Stan. \u2014\u00bfA q\u2013q\u2013qu\u00e9 dist\u2013distancia estar\u00e1 He\u2013e\u2013enry? \u2014No lo s\u00e9, Gran Bill \u2013dijo Eddie\u2013. Con tantos ecos... \u2013Baj\u00f3 la voz\u2013. \u00bfHas visto ese mont\u00f3n de huesos? \u2014S\u2013s\u2013s\u00ed \u2013dijo Bill, bajando tambi\u00e9n la voz. \u2014Ten\u00eda un cintur\u00f3n para herramientas. Creo que era empleado del departamento de aguas. \u2014Tienes r\u2013raz\u00f3n. \u2014\u00bfCu\u00e1nto tiempo har\u00e1 que...? \u2014N\u2013n\u2013no lo s\u00e9. Eddie, en la oscuridad, cogi\u00f3 con su mano sana el brazo de Bill. Hab\u00edan pasado quince minutos cuando oyeron que algo ven\u00eda hacia ellos, en la oscuridad. Richie se detuvo, l\u00edvido de miedo. De pronto volv\u00eda a tener tres a\u00f1os. Al o\u00edr ese movimiento difuso, chapoteante, que se acercaba a ellos con un murmullo como de ramas susurrantes, supo qu\u00e9 era aun antes de que Bill encendiese la cerilla. \u2014\u00a1El ojo! \u2013grit\u00f3\u2013. \u00a1Oh, Dios m\u00edo, es el ojo ambulante! Por un momento, los otros no supieron con certeza qu\u00e9 ve\u00edan. Beverly tuvo la impresi\u00f3n de que su padre la hab\u00eda encontrado, aun all\u00ed abajo, y Eddie vio la imagen fugaz de Patrick Hockstetter vuelto a la vida. Pero el grito de Richie, su certeza, congel\u00f3 la forma para todos ellos. Vieron lo que Richie ve\u00eda. Un ojo gigantesco llenaba el t\u00fanel. La vidriosa pupila negra med\u00eda m\u00e1s de medio metro de di\u00e1metro. El iris ten\u00eda un tono rojizo, como cieno. La c\u00f3rnea era abultada, membranosa, entrecruzada de venas rojas que palpitaban sin cesar. Era un espanto gelatinoso, sin p\u00e1rpado ni pesta\u00f1as, que se mov\u00eda sobre un lecho de tent\u00e1culos. Esos seud\u00f3podos tanteaban la superficie rugosa del t\u00fanel y se hund\u00edan en ella como dedos. A la luz moribunda de la cerilla, Bill crey\u00f3 ver un ojo que se arrastraba sobre dedos de pesadilla. Los miraba con febril avaricia. La cerilla se apag\u00f3. En la oscuridad, Bill sinti\u00f3 que esos tent\u00e1culos acariciaban sus tobillos, sus piernas... pero no pudo moverse. Ten\u00eda el cuerpo petrificado. Sinti\u00f3 que \\\"Eso\\\" se aproximaba, sinti\u00f3 el calor que irradiaba el monstruo y hasta oy\u00f3 el pulso de sangre en sus membranas. Imagin\u00f3 la viscosidad que sentir\u00eda cuando \\\"Eso\\\" lo tocara, pero aun as\u00ed no pudo gritar. Aun cuando los tent\u00e1culos se le deslizaron por la cintura y se engancharon en las presillas de sus vaqueros para arrastrarlo no pudo gritar ni debatirse. Una mort\u00edfera somnolencia parec\u00eda haberse apropiado de su cuerpo. Beverly sinti\u00f3 que un tent\u00e1culo se le deslizaba alrededor de la oreja y se tensaba como un nudo corredizo. Hubo una llamarada de dolor y se vio arrastrada, retorci\u00e9ndose y gimiendo como si una vieja maestra, perdida ya la paciencia, se la llevara a la parte trasera del aula, donde la obligar\u00eda a sentarse en un banquillo con orejas de burro. Stan y Richie trataron de retroceder, pero toda una selva d\u00e9 tent\u00e1culos invisibles ondulaba y susurraba junto a ellos. Ben rode\u00f3 a Beverly con un brazo y trat\u00f3 de retenerla. Ella se aferr\u00f3 a sus manos con la fuerza del p\u00e1nico. \u2014Ben... Ben... \\\"Eso\\\" me ha atrapado... \u2014No ... Espera... tirar\u00e9... Tir\u00f3 con toda su fuerza. Beverly dio un grito con la oreja atravesada por el dolor: estaba 585","sangrando. Un tent\u00e1culo seco y duro roz\u00f3 la camisa de Ben, se detuvo y se retorci\u00f3 en un doloroso nudo contra su hombro. Bill estir\u00f3 una mano que golpe\u00f3 contra una pasta blanda, mojada. \\\"\u00a1El ojo! \u2013grit\u00f3 su mente\u2013. \u00a1oh, tengo la mano en el ojo!\\\" Trat\u00f3 de resistirse pero los tent\u00e1culos lo arrastraban inexorablemente. Su mano desapareci\u00f3 en aquel calor h\u00famedo y \u00e1vido, luego la mu\u00f1eca y despu\u00e9s el brazo, que se hundi\u00f3 en el ojo hasta el codo. En cualquier momento el resto de su cuerpo quedar\u00eda adherido a esa superficie pegajosa; sinti\u00f3 que, en ese instante, se volver\u00eda loco. Luch\u00f3 fren\u00e9ticamente, golpeando los tent\u00e1culos con la otra mano. Eddie, como en sue\u00f1os, o\u00eda los forcejeos y los gritos ahogados de sus compa\u00f1eros que se ve\u00edan atra\u00eddos. Percib\u00eda los tent\u00e1culos alrededor, pero ninguno lo hab\u00eda tocado. \\\"\u00a1Corre a tu casa! \u2013le orden\u00f3 la mente, a toda voz\u2013. Corre a casa con tu mam\u00e1, Eddie. \u00a1T\u00fa puedes encontrar el camino!\\\" Bill solt\u00f3 un aullido en la oscuridad, un grito agudo, desesperado, al que siguieron asquerosas sorbidas. De pronto, la par\u00e1lisis de Eddie se diluy\u00f3. \u00a1\\\"Eso\\\" estaba tratando de llevarse a Gran Bill! \u2014\u00a1No! \u2013bram\u00f3 Eddie. Nadie habr\u00eda supuesto que ese grito de guerrero n\u00f3rdico pod\u00eda brotar de un pecho tan flaco, de los pulmones, afectados por el asma m\u00e1s terrible de Derry. Se arroj\u00f3 hacia adelante saltando sobre los tent\u00e1culos sin siquiera verlos; el brazo roto le golpeaba contra el pecho con el yeso empapado. Busc\u00f3 en el bolsillo y sac\u00f3 su inhalador. (\\\"tiene gusto a \u00e1cido de bater\u00eda\\\") Dio de lleno contra la espalda de Bill Denbrough y lo arroj\u00f3 a un lado. Se oy\u00f3 un ruido acuoso, desgarrante, seguido por un maullido ansioso que Eddie no oy\u00f3 tanto con el o\u00eddo como con la mente. Levant\u00f3 el inhalador. (\\\"es \u00e1cido si yo quiero que lo sea as\u00ed que tr\u00e1gatelo tr\u00e1gatelo\\\") \u2014\u00a1Acido de bater\u00eda, maldito bastardo! \u2013vocifer\u00f3, disparando una r\u00e1faga. Al mismo tiempo le solt\u00f3 una patada. Su pie se hundi\u00f3 profundamente en la gelatina de su c\u00f3rnea. Un borbot\u00f3n de fluido caliente le cubri\u00f3 la pierna. Retir\u00f3 el pie, apenas consciente de que hab\u00eda perdido el zapato. \u2014\u00a1Vete de aqu\u00ed! \u00a1Desaparece! \u00a1P\u00edrate! Sinti\u00f3 que los tent\u00e1culos lo tocaban. Dispar\u00f3 el inhalador otra vez, rociando el ojo, y sinti\u00f3 u oy\u00f3 otra vez aquella especie de quejido, casi asombrado y dolorido. \u2014\u00a1Luchad contra \\\"Eso\\\"! \u2013rugi\u00f3 Eddie\u2013. \u00a1Vamos, que es s\u00f3lo un maldito ojo! \u00a1Luchad! \u00bfNo me o\u00eds?, \u00a1Lucha, Bill! \u00a1Venga, grand\u00edsimos maricas, lo estoy haciendo papilla y tengo un brazo roto! Bill sinti\u00f3 que recobraba las fuerzas. Arranc\u00f3 el brazo chorreante del ojo y lo golpe\u00f3 con el pu\u00f1o cerrado. Un momento despu\u00e9s, Ben estaba a su lado. Corri\u00f3 contra aquello, gru\u00f1\u00f3 de sorpresa y asco y descarg\u00f3 una andanada de golpes contra la superficie gelatinosa. \u2014\u00a1Su\u00e9ltala! \u2013gritaba\u2013. \u00a1Su\u00e9ltala! \u00a1Vete de aqu\u00ed! \u00a1Largo! \u2014\u00a1No es m\u00e1s que un ojo! \u00a1Un simple ojo! \u2013aullaba Eddie. Apret\u00f3 nuevamente su inhalador y sinti\u00f3 que \\\"Eso\\\" se retiraba. Los tent\u00e1culos que hab\u00eda hundido en \u00e9l cayeron\u2013. \u00a1Richie, Richie! \u00bfno lo entiendes? \u00a1Es s\u00f3lo un ojo! Richie se adelant\u00f3 a tropezones, sin poder creerlo: estaban derrotando al monstruo m\u00e1s espantoso del mundo. S\u00f3lo le dio un pu\u00f1etazo d\u00e9bil. La sensaci\u00f3n de hundir el pu\u00f1o en el ojo le revolvi\u00f3 el est\u00f3mago. Emiti\u00f3 un ruido extra\u00f1o (\\\"glurt\\\") y la idea de que acababa de vomitar sobre el ojo lo hizo repetirlo. S\u00f3lo le hab\u00eda dado un golpe, pero tal vez, puesto que ese monstruo era creaci\u00f3n suya, bastar\u00eda con eso. De pronto, los tent\u00e1culos desaparecieron. Todos oyeron su retirada. S\u00f3lo quedaron los jadeos de Eddie y el quedo llanto de Beverly que se cubr\u00eda la oreja sangrante. Bill encendi\u00f3 una de las tres cerillas restantes. Todos se miraron, aturdidos y espantados. Por el 586","brazo izquierdo de Bill corr\u00eda una pasta espesa y turbia que parec\u00eda una mezcla de clara de huevo, parcialmente coagulada, con moco. A Beverly le goteaba la sangre por el cuello. En la mejilla de Ben hab\u00eda un corte. Richie se ajust\u00f3 lentamente las gafas en la nariz. \u2014\u00bfT\u2013t\u2013todos bien? \u2013pregunt\u00f3 Bill con voz ronca. \u2014\u00bfY t\u00fa, Bill? \u2013pregunt\u00f3 Richie. \u2014S\u2013s\u2013s\u00ed. \u2013Gir\u00f3 hacia Eddie y lo abraz\u00f3 con fiera intensidad\u2013. Me has s\u2013salvado la v\u2013v\u2013vida. \u2014Se comi\u00f3 tu zapato \u2013observ\u00f3 Beverly con una risa alocada\u2013. \u00a1Caray! \u2014Cuando salgamos de aqu\u00ed te comprar\u00e9 un par nuevo \u2013prometi\u00f3 Richie, palmoteando a Eddie en la espalda\u2013. \u00bfC\u00f3mo lo hiciste, Eddie? \u2014Le dispar\u00e9 con mi inhalador. Fing\u00ed que era \u00e1cido. Tiene gusto a \u00e1cido cuando lo uso mucho. Funcion\u00f3 de maravilla. \u2014\u00a1Lo estoy haciendo papilla y tengo un brazo roto! \u2013imit\u00f3 Richie, con una risita demencial\u2013. No ha estado mal, Eds. \u2014Detesto que me llames Eds. \u2014Lo s\u00e9 \u2013dijo Richie, abraz\u00e1ndolo con fuerza\u2013, vaya, pero alguien tiene que fortalecerte, Eds. Cuando crezcas y dejes de llevar la existencia protegida de todo ni\u00f1o, descubrir\u00e1s que la vida no siempre es tan f\u00e1cil, chaval. Eddie comenz\u00f3 a chillar de risa. \u2014\u00c9sa es la voz m\u00e1s horrible que he o\u00eddo, Richie. \u2014Bueno, ten ese inhalador a mano \u2013dijo Beverly\u2013. Tal vez vuelva a hacer falta. \u2014Eso ha d\u2013d\u2013desap\u2013parecido \u2013dijo Bill. Y agreg\u00f3, ce\u00f1udo\u2013: Pero nos estamos a\u2013a\u2013acercando al s\u2013s\u2013sitio donde v\u2013v\u2013vive. Y c\u2013c\u2013creo que esta v\u2013v\u2013vez lo hemos he\u2013e\u2013rido. \u2014Henry todav\u00eda nos sigue \u2013se\u00f1al\u00f3 Stan con voz ronca\u2013. Lo oigo por all\u00e1 atr\u00e1s. \u2014Entonces sigamos \u2013propuso Ben. Lo hicieron. El t\u00fanel descend\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s. Aquel hedor denso y salvaje se iba tornando m\u00e1s potente. A veces o\u00edan a Henry que los segu\u00eda, pero ya sus gritos parec\u00edan lejanos e inofensivos. Todos ellos ten\u00edan una sensaci\u00f3n similar a la impresi\u00f3n de haberse desconectado que hab\u00edan experimentado en la casa de Neibolt Street. Era como si hubieran avanzado hasta franquear el borde del mundo para caer en una extra\u00f1a nada. Bill sent\u00eda (aunque no ten\u00eda el vocabulario suficiente para expresarlo) que se estaban acercando al oscuro y ruinoso coraz\u00f3n de Derry. Miken Hanlon tuvo la sensaci\u00f3n de que casi pod\u00eda escuchar el latido enfermo y arr\u00edtmico de ese coraz\u00f3n. Beverly experiment\u00f3 un poder maligno que crec\u00eda alrededor de ella tratando de envolverla y de separarla de sus compa\u00f1eros para dejarla sola. Nerviosa, alarg\u00f3 las manos a ambos lados y tom\u00f3 las de Bill y Ben. Le pareci\u00f3 que hab\u00eda tenido que estirarse demasiado. \u2014\u00a1Tomaos de las manos! \u2013indic\u00f3, nerviosa\u2013. \u00a1Creo que nos estamos separando! Stan fue el primero en darse cuenta de que se pod\u00eda ver otra vez. En el aire hab\u00eda un resplandor difuso, extra\u00f1o. Al principio s\u00f3lo vio manos: las suyas, aferradas a la de Ben y la de Mike. luego not\u00f3 que distingu\u00eda los botones de la embarrada camisa de Richie y el anillo de Capit\u00e1n Medianoche, obtenido en una caja de cereales, que Eddie llevaba en el me\u00f1ique. \u2014\u00bfVeis algo? \u2013pregunt\u00f3, deteni\u00e9ndose. Los otros tambi\u00e9n se detuvieron. Bill ech\u00f3 una mirada alrededor y not\u00f3 que ve\u00eda, y que el t\u00fanel se hab\u00eda ensanchado asombrosamente. Ahora estaban en una c\u00e1mara curva, tan grande como el t\u00fanel sumer de Boston. M\u00e1s grande, se corrigi\u00f3 al seguir observando, cada vez m\u00e1s sobrecogido. Todos estiraron el cuello para mirar el techo; estaba a quince metros o m\u00e1s, sostenido por contrafuertes curvados que parec\u00edan costillas. Entre ellos pend\u00edan telara\u00f1as polvorientas. El suelo era de lajas, pero estaba cubierto de tal acumulaci\u00f3n de polvo que el ruido de sus pasos no hab\u00eda cambiado. Los muros curvados estaban separados por unos quince metros a cada lado. \u2014Creo que los de obras sanitarias enloquecieron al llegar aqu\u00ed \u2013dijo Richie, riendo con 587","nerviosismo. \u2014Parece una catedral \u2013coment\u00f3 Beverly. \u2014\u00bfDe d\u00f3nde viene esa luz? \u2013inquiri\u00f3 Ben. \u2014Pa\u2013parece sa\u2013salir de las p\u2013p\u2013paredes \u2013dijo Bill. \u2014Esto no me gusta nada \u2013dijo Stan. \u2014Va\u2013va\u2013vamos. He\u2013e\u2013enry nos v\u2013vviene pi\u2013pisan\u2013do los t\u2013t\u2013talones. Un grito agudo hendi\u00f3 la penumbra; luego, un pesado tronar de alas. Una silueta ven\u00eda navegando en la oscuridad con un ojo echando llamas. \u2014\u00a1El p\u00e1jaro! \u2013grit\u00f3 Stan\u2013. \u00a1Cuidado! \u00a1Es el p\u00e1jaro! Se lanz\u00f3 en picado hacia ellos como un avi\u00f3n de combate; su pico color naranja se abr\u00eda y se cerraba descubriendo el rosado interior de su boca, acolchada como la almohada de sat\u00e9n de un ata\u00fad. Fue directamente hacia Eddie. Su pico le roz\u00f3 el hombro y \u00e9l sinti\u00f3 que el dolor le hend\u00eda la carne como \u00e1cido. La sangre le corri\u00f3 por el pecho. Eddie grit\u00f3 mientras el aire, agitado por las alas, arrojaba una venenosa bocanada a su cara. El p\u00e1jaro gir\u00f3 en el aire y regres\u00f3 con su \u00fanico ojo brillando malevolente. S\u00f3lo se apag\u00f3 por un instante, cuando el p\u00e1rpado lo cubri\u00f3 con un tejido fino como gasa. Sus garras buscaron a Eddie, que lo esquiv\u00f3 aullando. Las u\u00f1as le desgarraron la parte trasera de la camisa dibujando l\u00edneas escarlatas a lo largo de los om\u00f3platos. Eddie, chillando, trat\u00f3 de escapar a rastras, pero el p\u00e1jaro volvi\u00f3 a la carga. Mike se adelant\u00f3 buscando algo en su bolsillo. Lo que sac\u00f3 fue un cortaplumas de una sola hoja. Cuando el p\u00e1jaro se lanz\u00f3 otra vez contra Eddie, levant\u00f3 la peque\u00f1a arma contra una de las garras del p\u00e1jaro. La hoja penetr\u00f3 profundamente arrancando un chorro de sangre. El ave retrocedi\u00f3 en vuelo rasante y volvi\u00f3, con las alas hacia atr\u00e1s, disparado como una bala. Mike se hizo a un lado en el \u00faltimo momento levantando otra vez su cortaplumas. Fall\u00f3 y la garra del p\u00e1jaro le golpe\u00f3 la mu\u00f1eca con tanta fuerza que le dej\u00f3 la mano entumecida. M\u00e1s adelante le aparecer\u00eda un morat\u00f3n que le llegar\u00eda casi hasta el codo. El cortaplumas desapareci\u00f3 en la oscuridad. El ave volvi\u00f3 con un chirrido triunfal y Mike protegi\u00f3 a Eddie con su cuerpo esperando lo peor. Entonces Stan se adelant\u00f3 hacia los dos ni\u00f1os acurrucados en el suelo. Se irgui\u00f3, menudo, con un aspecto que segu\u00eda siendo pulcro a pesar de la mugre adherida a sus manos, sus brazos y su ropa. De pronto estir\u00f3 los brazos con un gesto curioso, con las palmas hacia arriba y los dedos hacia abajo. El p\u00e1jaro emiti\u00f3 otro chillido y pas\u00f3 como una bala junto a Stan, casi roz\u00e1ndolo. El aire de su paso le levant\u00f3 el pelo. El chico gir\u00f3 en redondo para enfrentar su regreso. \u2014Creo en las tanagras escarlatas, aunque nunca he visto una \u2013dijo con voz alta y clara. El ave grit\u00f3 y se desvi\u00f3 en vuelo rasante, como si la hubiera alcanzado con un disparo\u2013. Tambi\u00e9n creo en los buitres, en la alondra de Nueva Guinea y en los flamencos de Brasil. \u2014El ave chill\u00f3, volando en c\u00edrculos, pero de pronto busc\u00f3 lo alto del t\u00fanel\u2013. \u00a1Creo en el \u00e1guila dorada! \u2013grit\u00f3 Stan, sigui\u00e9ndola con su voz\u2013. \u00a1Y hasta creo que puede haber un ave f\u00e9nix en alguna parte! \u00a1Pero no creo en ti, as\u00ed que vete de una vez! \u00a1Desaparece, maldito pajarraco! El p\u00e1jaro desapareci\u00f3. Bill, Ben y Beverly se acercaron a Mike y Eddie. Ayudaron al enyesado a levantarse y Bill le examin\u00f3 las heridas. \u2014N\u2013n\u2013nada pro\u2013profundo.. P\u2013p\u2013pero ap\u2013apuesto a que d\u2013d\u2013d\u2013duele horrores. \u2014Me hizo jirones la camisa, Gran Bill. \u2013Las mejillas de Eddie brillaban de l\u00e1grimas. Otra vez respiraba con dificultad. La voz de guerrero b\u00e1rbaro hab\u00eda desaparecido; hasta costaba creer que hubiera podido hablar as\u00ed alguna vez\u2013. \u00bfQu\u00e9 le voy a decir a mi madre? Bill sonri\u00f3. \u2014\u00bfP\u2013p\u2013por qu\u00e9 no te pr\u2013preocupas de eso c\u2013c\u2013cuan\u2013do sa\u2013sa\u2013salgamos de a\u2013aaqu\u00ed? Asp\u2013 pira una b\u2013bo\u2013canada. 588","Eddie lo hizo, inhalando profundamente. Despu\u00e9s estornud\u00f3. \u2013Has estado grandioso, t\u00edo \u2013dijo Richie a Stan\u2013. \u2013\u00a1Grandioso! Stan temblaba de pies a cabeza. \u2014Es que no hay ning\u00fan p\u00e1jaro como \u00e9se. No lo hubo nunca. Ni lo habr\u00e1. \u2014\u00a1Aqu\u00ed estamos! \u2013vocifer\u00f3 Henry, desde atr\u00e1s. Su voz era completamente demencial: re\u00eda y aullaba; parec\u00eda algo salido del infierno\u2013. \u00a1Belch y yo! \u00a1Ya ver\u00e9is, mierditas secas! \u00a1No pod\u00e9is escapar! \u2014\u00a1V\u2013v\u2013vete, Henry! \u2013grit\u00f3 Bill\u2013. \u00a1A\u2013a\u2013antes de q\u2013q\u2013que sea dem\u2013demasiado ta\u2013ta\u2013tarde! La respuesta de Henry fue un aullido hueco e inarticulado. Oyeron un rumor de pasos y, en un momento de lucidez, Bill comprendi\u00f3 cu\u00e1l era la misi\u00f3n de Henry: se trataba de un ser humano real, mortal al que no podr\u00edan detener con un inhalador o un libro sobre p\u00e1jaros. Con Henry la magia no dar\u00eda resultado. Era demasiado est\u00fapido. \u2014Va\u2013Vamos. Te\u2013te\u2013tenemos que alalejarnos de \u00e9l. Volvieron a avanzar, tomados de la mano. La camisa de Eddie, hecha jirones, flameaba detr\u00e1s de \u00e9l. La luz fue cobrando potencia; el t\u00fanel era cada vez m\u00e1s enorme. A medida que descend\u00eda, el techo se alejaba hacia arriba. Ahora ten\u00edan la sensaci\u00f3n, no de estar caminando por un t\u00fanel, sino de avanzar por un tit\u00e1nico patio subterr\u00e1neo que daba acceso a alg\u00fan castillo cicl\u00f3peo. La luz de las paredes se hab\u00eda convertido en un fuego amarillo verdoso. El olor era m\u00e1s fuerte y todos comenzaron a captar una vibraci\u00f3n que pod\u00eda ser real o existir s\u00f3lo en la mente. Era incesante y r\u00edtmica. Era el latido de un coraz\u00f3n. \u2014\u00a1Termina all\u00ed delante! \u2013exclam\u00f3 Beverly. \u00a1Mirad! \u00a1Hay una pared lisa! Pero al acercarse, ya como hormigas en esa gran extensi\u00f3n de sucios y enormes bloques de piedra, notaron que la pared no era completamente lisa. En ella hab\u00eda una puerta. Y aunque la pared se elevaba metros y metros hacia arriba, la puerta era muy peque\u00f1a. No llegaba a medir un metro, como las que se ven en los cuentos de hadas. Estaba hecha de fuertes tablas de roble ligadas con bandas de hierro en forma de X. Todos comprendieron que era una puerta hecha s\u00f3lo para ni\u00f1os. Dentro de su cerebro, Ben oy\u00f3 a la bibliotecaria que le\u00eda a los m\u00e1s peque\u00f1os: \\\"\u00bfQui\u00e9n camina, trip\u2013trap, sobre mi puente?\\\" Los chicos inclinados, con la eterna fascinaci\u00f3n centelle\u00e1ndoles en los ojos: \u00bfser\u00eda derrotado el monstruo... o se los comer\u00eda? En la puerta hab\u00eda una marca; acumulados al pie, un mont\u00f3n de huesos. Huesos peque\u00f1os. Huesos de a saber cu\u00e1ntos ni\u00f1os. Hab\u00edan llegado a la morada de \\\"Eso\\\". Pero \u00bfqu\u00e9 significaba la marca que hab\u00eda en la puerta? )Nota de transcripci\u00f3n: a continuaci\u00f3n aparece el dibujo de una marca que podr\u00eda ser un s\u00edmbolo de escritura china, escrita con tinta y a mano.( Bill vio un bote de papel. Stan, un p\u00e1jaro que alzaba vuelo hacia lo alto: un f\u00e9nix, quiz\u00e1. Michael, una cara encapuchada, tal vez la del loco Butch Bowers. Richie, dos ojos tras un par de gafas. Beverly, un pu\u00f1o cerrado. Eddie, la cara del leproso, todo ojos hundidos y boca arrugada. Todas las enfermedades estaban estampadas en sus rasgos. Ben Hanscom, un mont\u00f3n de vendajes desgarrados; hasta crey\u00f3 oler especies viejas. M\u00e1s tarde, al llegar a la misma puerta, con los gritos de Belch a\u00fan reson\u00e1ndole en los o\u00eddos, Henry Bowers ver\u00eda en esa se\u00f1al la luna llena... y negra. \u2014Tengo miedo, Bill \u2013balbuce\u00f3 Ben\u2013. \u00bfEs necesario entrar? 589","Bill toc\u00f3 los huesos con la punta del pie. De pronto los esparci\u00f3 \u2013en un torrente polvoriento de una sola patada. \u00c9l tambi\u00e9n ten\u00eda miedo... pero hab\u00eda que pensar en George. \\\"Eso\\\" hab\u00eda arrancado el brazo a George. Entre esos huesos, \u00bfestar\u00edan los suyos, peque\u00f1os y fr\u00e1giles? S\u00ed, por supuesto. Ellos estaban all\u00ed por los due\u00f1os de esos huesos, por George y todos los otros. Aquellos que hab\u00edan sido llevados hasta all\u00ed y los que ser\u00edan llevados, y los que hab\u00edan sido abandonados en otro sitio para que se pudrieran. \u2014Es necesario \u2013dijo. \u2014\u00bfY si est\u00e1 cerrada? \u2013pregunt\u00f3 Beverly con un hilo de voz. \u2014N\u2013n\u2013no lo est\u00e1 \u2013asegur\u00f3 Bill, confiando en su intenci\u00f3n\u2013. Los lug\u2013lugares como \u00e9ste n\u2013n\u2013 nunca est\u2013est\u00e1n cecerrados. Apoy\u00f3 contra la puerta los dedos extendidos de la mano derecha y empuj\u00f3. Se abri\u00f3 a un torrente de luz verdeamarillenta, enfermiza. Aquel olor a zool\u00f3gico les sali\u00f3 al encuentro, incre\u00edblemente fuerte, incre\u00edblemente poderoso. Uno a uno fueron entrando por la puerta de cuento de hadas, el acceso a la guarida de \\\"Eso\\\". Bill 7. En los t\u00faneles, 4.59. se detuvo tan bruscamente que los otros se entrechocaron, como vagones de carga cuando la locomotora se detiene de pronto. \u2014\u00bfQu\u00e9 pasa? \u2013pregunt\u00f3 Ben. \u2014E\u2013e\u2013estaba aqu\u00ed. El o\u2013o\u2013ojo. \u00bfOs ac\u2013acord\u00e1is? \u2014Me acuerdo \u2013dijo Richie\u2013. Eddie lo detuvo con su inhalador, fingiendo que era \u00e1cido. Dijo algo relacionado con comida. \u2014N\u2013n\u2013no importa. Esta vez no v\u2013vveremos na\u2013nada que haya\u2013hayamos vivisto antes \u2013dijo Bill. Encendi\u00f3 una cerilla y mir\u00f3 a los otros. Sus caras parec\u00edan luminosas a la luz de la cerilla: luminosas y m\u00edsticas. Y muy j\u00f3venes\u2013. \u00bfC\u2013c\u2013c\u00f3mo est\u00e1is? \u2014Bien, Gran Bill \u2013contest\u00f3 Eddie. Pero estaba demacrado por el dolor\u2013. \u00bfY t\u00fa? \u2014Bi\u2013bien. \u2013Bill apag\u00f3 la cerilla antes de que su cara lo desmentiera. \u2014\u00bfC\u00f3mo fue? \u2013le pregunt\u00f3 Beverly, toc\u00e1ndole el brazo en la oscuridad\u2013. Bill, \u00bfc\u00f3mo fue que tu mujer...? \u2014P\u2013p\u2013porque me\u2013mencion\u00e9 el no\u2013nombre de la ciudad. Ella m\u2013me sigui\u00f3. Aun cu\u2013cuando lo de\u2013dec\u00eda, algo me o\u2013oordenaba que me c\u2013c\u2013callara. P\u2013pero no lo hi\u2013hice. \u2013Movi\u00f3 la cabeza en la oscuridad, desolado\u2013. Sin embargo, a\u2013aaunque haya lle\u2013llegado hasta DeDerry, n\u2013n\u2013no me e\u2013e\u2013 explico c\u2013c\u2013c\u00f3mo lleg\u00f3 aqu\u00ed. Si He\u2013e\u2013enry no lo tratrajo, \u00bfqui\u2013qui\u00e9n lo hiz\u2013zo? \u2014\\\"Eso\\\" \u2013respondi\u00f3 Ben\u2013. No siempre parece maligno, ya lo sabemos. Pudo haberse presentado diciendo que estabas en dificultades y traerla para... para cabrearte, supongo. Para hacernos flaquear. \u2014\u00bfTom? \u2013musit\u00f3 Beverly en voz baja, casi cavilosa. \u2014\u00bfQ\u2013q\u2013qui\u00e9n? \u2013Bill encendi\u00f3 otra cerilla. Ella lo miraba con desesperada franqueza. \u2014Tom, mi marido. \u00c9l tambi\u00e9n lo sab\u00eda. Creo que le mencion\u00e9 el nombre de la ciudad, as\u00ed como t\u00fa se lo mencionaste a Audra. No s\u00e9... no s\u00e9 si lo memoriz\u00f3 o no. En ese momento estaba muy enfadado conmigo. \u2014Por Dios, \u00bfqu\u00e9 es esto? \u2013se extra\u00f1\u00f3 Richie\u2013. \u00bfUna de esas telenovelas donde todo el mundo aparece, tarde o temprano? 590","\u2014Telenovela, no \u2013dijo Bill. Parec\u00eda asqueado\u2013: espect\u00e1culo. Como el del circo. Bev fue y se cas\u00f3 con un doble de Henry Bowers. Si ella lo dej\u00f3, \u00bfpor qu\u00e9 no pudo \u00e9l venir aqu\u00ed? Despu\u00e9s de todo, el verdadero Henry vino. \u2014No \u2013dijo Beverly\u2013, no me cas\u00e9 con Henry sino con mi padre. \u2014\u00bfQu\u00e9 diferencia hay, si tambi\u00e9n te pegaba? \u2013apunt\u00f3 Eddie. \u2014Va\u2013vamos \u2013dijo Bill. Siguieron caminando. Bill estir\u00f3 las manos, en busca de la de Richie y la sana de Eddie. Pronto formaron un c\u00edrculo, como antes, cuando el grupo era m\u00e1s numeroso. Eddie sinti\u00f3 un brazo sobre los hombros. Fue una sensaci\u00f3n c\u00e1lida, consoladora, profundamente familiar. Bill experiment\u00f3 el poder que recordaba de los viejos tiempos, pero comprendi\u00f3 que las cosas hab\u00edan cambiado. El poder ya no era tan fuerte como, antes; forcejeaba y chisporroteaba como la llama de una vela. La oscuridad parec\u00eda m\u00e1s densa, m\u00e1s pr\u00f3xima, triunfal. Y se percib\u00eda el olor de \\\"Eso\\\". \\\"Por este pasillo \u2013se dijo\u2013, no muy lejos, hay una puerta con una marca. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda detr\u00e1s de esa puerta? Es lo \u00fanico que a\u00fan no puedo recordar. Recuerdo haber puesto los dedos tiesos para que no temblaran y recuerdo haber empujado la puerta. Hasta recuerdo el torrente de luz que surgi\u00f3 y su aspecto de cosa viva, como si no fuera s\u00f3lo luz, sino v\u00edboras fluorescentes. Recuerdo el olor, peor que el de la jaula de los monos en un zool\u00f3gico. Y despu\u00e9s...\\\" \u2014\u00bfA\u2013a\u2013alguien rec\u2013recuerda c\u00f3mo era \\\"Eso\\\", en rea\u2013realidad? \u2014No \u2013dijo Eddie. \u2014Creo que... \u2013comenz\u00f3 Richie. Bill casi pudo sentir su gesto de negaci\u00f3n\u2013. No. \u2014No \u2013dijo Beverly. \u2014Yo tampoco \u2013repuso Ben\u2013. Es lo \u00fanico que no recuerdo. Qu\u00e9 era... y c\u00f3mo lo combatimos. \u2014Ch\u00fcd \u2013dijo Beverly\u2013. As\u00ed lo combatimos. Pero no recuerdo qu\u00e9 significa eso. \u2014Respald\u2013d\u2013dadme \u2013dijo Bill\u2013, que y\u2013y\u2013yo os re\u2013re\u2013respaldar\u00e9. \u2014Bill \u2013advirti\u00f3 Ben con voz calma\u2013, alguien se acerca. Bill escuch\u00f3. Se o\u00edan pasos arrastrados, vacilantes, que se acercaban a ellos en la oscuridad. Tuvo miedo. \u2014A\u2013A\u2013Audra... \u2013llam\u00f3. Y de inmediato supo que no era ella. Lo que se acercaba se aproxim\u00f3 un poco m\u00e1s. Bill encendi\u00f3 una cerilla. 8. Derry, 5.00. La primera, en aquel d\u00eda de primavera avanzada, en 1985, ocurri\u00f3 dos minutos antes de que saliera el sol: Para comprender lo inusual de ese hecho habr\u00eda sido preciso conocer dos detalles que eran del dominio de Mike Hanlon (quien yac\u00eda, inconsciente, en el hospital municipal de Derry, cerca del amanecer). Ambos se refer\u00edan a la iglesia bautista de la Gracia que se ergu\u00eda en la esquina de Witcham y Jackson desde 1897. En su parte superior, la iglesia terminaba en una fina c\u00fapula blanca, apoteosis de todas las c\u00fapulas protestantes de Nueva Inglaterra. Esa c\u00fapula ten\u00eda, en todas sus caras, una esfera de reloj cuyo mecanismo hab\u00eda sido construido y enviado desde Suiza en 1898. El \u00fanico reloj parecido estaba en la plaza municipal de Haven, a sesenta kil\u00f3metros de distancia. Stephen Bowie, un potentado de la madera que viv\u00eda en Broadway Oeste, hab\u00eda donado ese reloj a la ciudad, que hab\u00eda costado unos diecisiete mil d\u00f3lares. Bowie pod\u00eda permitirse ese gasto. Desde hac\u00eda cuarenta a\u00f1os era feligr\u00e9s devoto, adem\u00e1s de di\u00e1cono, y, durante varios a\u00f1os, tambi\u00e9n presidente de la Liga de la Decencia Blanca. Por a\u00f1adidura, era c\u00e9lebre por sus devotos sermones con ocasi\u00f3n del d\u00eda de la Madre. 591","Desde su instalaci\u00f3n hasta el 31 de mayo de 1985, ese reloj hab\u00eda sonado fielmente para marcar cada hora y cada media hora con una notable excepci\u00f3n. El d\u00eda del estallido en la fundici\u00f3n Kitchener el reloj no hab\u00eda dado las doce del mediod\u00eda. La gente cre\u00eda que el reverendo Jollyn hab\u00eda acallado el reloj para demostrar que la iglesia estaba de duelo por la muerte de los ni\u00f1os y Jollyn nunca desminti\u00f3 esa idea, aunque no era cierta. Simplemente, el reloj no hab\u00eda sonado. Tampoco son\u00f3 a las cinco de la ma\u00f1ana del 31 de mayo de 1985. En ese momento, en Derry los ancianos que hab\u00edan pasado all\u00ed toda la vida abrieron los ojos y se incorporaron, perturbados por alguna raz\u00f3n que no pod\u00edan determinar. Tragaron medicamentos, se pusieron las dentaduras postizas, encendieron pipas y cigarrillos. Los ancianos ya no pudieron conciliar el sue\u00f1o. Uno de ellos era Norbert Keene que ya hab\u00eda pasado los noventa a\u00f1os. Se acerc\u00f3 trabajosamente a la ventana y contempl\u00f3 el cielo, que estaba oscureciendo. La noche anterior, el pron\u00f3stico meteorol\u00f3gico hab\u00eda anunciado cielo despejado, pero los huesos le dec\u00edan que iba a llover y mucho. Sent\u00eda un miedo muy profundo. De alg\u00fan modo se sent\u00eda amenazado, como si un veneno avanzara inexorablemente hacia su coraz\u00f3n. Pens\u00f3, sin saber por qu\u00e9, en el d\u00eda en que la banda de Bradley hab\u00eda entrado desprevenidamente en Derry. Ese tipo de obra hace que uno se sienta abrigado y perezoso por dentro, como si todo estuviera... confirmado. No pod\u00eda expresarlo mejor ni siquiera para s\u00ed mismo. Despu\u00e9s de una obra as\u00ed, uno sent\u00eda que tal vez vivir\u00eda para siempre y Norbert Keene estaba muy cerca de eso. Iba a cumplir noventa y seis a\u00f1os el 24 de junio y todav\u00eda caminaba cinco kil\u00f3metros todos los d\u00edas. Pero ahora se sent\u00eda asustado. \u2014Esos chicos \u2013dijo, mirando por la ventana, sin darse cuenta de que hablaba en voz alta\u2013. \u00bfQu\u00e9 pasa con esos malditos. chicos? \u00bfCon qu\u00e9 se han puesto a jugar ahora? Egbert Thoroughgood, de noventa y nueve, el que hab\u00eda estado en el D\u00f3lar So\u00f1oliento mientras Claude Heroux afinaba su hacha para tocar la marcha f\u00fanebre para cuatro hombres, despert\u00f3 en el mismo instante, se levant\u00f3 y dej\u00f3 escapar un grito oxidado que nadie oy\u00f3. Hab\u00eda so\u00f1ado con Claude, pero Claude iba en busca de \u00e9l. Un momento despu\u00e9s de bajar el hacha, Thoroughgood hab\u00eda visto su propia mano cortada enrosc\u00e1ndose sobre el mostrador. \\\"Algo va mal \u2013pens\u00f3, a su manera confusa, asustada y temblando en su pijama manchado de orina\u2013. Algo va horriblemente mal.\\\" Dave Gardener, el que descubri\u00f3 el cuerpo mutilado de George Denbrough en octubre de 1957, y cuyo hijo descubri\u00f3 a comienzos de la primavera la primera v\u00edctima de este nuevo ciclo, abri\u00f3 los ojos a las cinco en punto y pens\u00f3, aun antes de mirar el reloj del armario: \\\"El reloj de la Gracia no ha marcado la hora. \u00bfQu\u00e9 pasa?\\\" Sent\u00eda un miedo indefinido. Con los a\u00f1os, Dave hab\u00eda prosperado. En 1965 hab\u00eda comprado el Shoeboat, que ya ten\u00eda sucursales en la gran galer\u00eda de Derry y en Bangor. De pronto, todas esas cosas, las cosas a las que hab\u00eda dedicado la vida, parec\u00edan estar en peligro. \\\"\u00bfDe qu\u00e9? \u2013grit\u00f3 para s\u00ed mismo, mirando a su mujer dormida\u2013. \u00bfDe qu\u00e9? \u00bfC\u00f3mo puedes estar tan inquieto s\u00f3lo porque ese reloj no ha dado la hora?\\\" Pero no hubo respuesta. Se levant\u00f3 y fue a la ventana sosteni\u00e9ndose el pantal\u00f3n del pijama. El cielo estaba intranquilo, lleno de nubes que llegaban por el oeste y la inquietud de Dave fue en aumento. Por primera vez en much\u00edsimo tiempo, se descubri\u00f3 pensando en los alaridos que lo hab\u00edan hecho salir al porche, veintisiete a\u00f1os antes, para ver aquella figura que se retorc\u00eda bajo el impermeable amarillo. Mir\u00f3 las nubes que se acercaban y pens\u00f3: \\\"Todos estamos en peligro. Todos nosotros. Derry.\\\" El comisario Andrew Rademacher, que estaba convencido de haber hecho todo lo posible por resolver la nueva serie de asesinatos de ni\u00f1os que asolaba a Derry, estaba de pie en el porche de su casa con los pulgares metidos en el cintur\u00f3n, contemplando las nubes con la misma intranquilidad. \\\"Algo se est\u00e1 preparando. Parece que va a llover a c\u00e1ntaros, para empezar. Pero eso no es todo.\\\" Se estremeci\u00f3... y mientras estaba en el porche, oliendo el beicon que su mujer preparaba en la cocina, las primeras gotas, del tama\u00f1o de monedas, oscurecieron la acera frente a su agradable casita de Reynolds Street. En alg\u00fan lugar del horizonte, desde el parque Bassey, reson\u00f3 un trueno. Rademacher volvi\u00f3 a estremecerse. 9. George, 5.01. 592","Bill levant\u00f3 la cerilla... y solt\u00f3 un largo alarido. Era George quien zigzagueaba por el t\u00fanel, hacia \u00e9l. George, a\u00fan vestido con su impermeable amarillo salpicado de sangre, con una manga vac\u00eda e in\u00fatil. Su cara estaba blanca; sus ojos eran plateados. Se fijaron en los de Bill. \u2014\u00a1Mi barco! \u2013La voz perdida de Georgie se elev\u00f3, temblorosa, en el t\u00fanel\u2013. \u00a1No lo encuentro, Bill! Lo he buscado por todas partes y no lo encuentro y ahora estoy muerto y todo es culpa tuya, culpa tuya, culpa tuya.... \u2014\u00a1Ge\u2013Ge\u2013Georgie! \u2013chill\u00f3 Bill. Su mente vacilaba, desprendi\u00e9ndose de sus ataduras. George avanz\u00f3 tambaleante hacia \u00e9l; su \u00fanico brazo se elev\u00f3 hacia Bill, con la mano blanca encogida en una garra. \u2014Culpa tuya \u2013susurr\u00f3 muy sonriente. Sus dientes eran colmillos de carn\u00edvoro, se abr\u00edan y se cerraban lentamente, como los de una trampa para osos\u2013. T\u00fa me hiciste salir y todo... esto... es... culpa... tuya. \u2014\u00a1N\u2013n\u2013no, Ge\u2013Ge\u2013Georgie! \u2013grit\u00f3 Bill\u2013. Yo n\u2013n\u2013no sa\u2013sa\u2013sab\u00eda... \u2014\u00a1Te voy a matar! \u2013grit\u00f3 Georgie. Una mezcla de sonidos animales surgieron de aquella boca dentada: gemidos, aullidos, ladridos. Una especie de risa. Bill ya sent\u00eda el olor de George en putrefacci\u00f3n. Era olor a s\u00f3tano, pululante, como de alg\u00fan monstruo que acechara en el rinc\u00f3n, todo ojos amarillos, a la espera de destripar alg\u00fan vientre de ni\u00f1o. Los colmillos rechinaron. De los ojos comenz\u00f3 a brotar pus amarillo que chorre\u00f3 por la cara... y la cerilla se apag\u00f3. Bill sinti\u00f3 que sus amigos desaparec\u00edan. Estaban huyendo, por supuesto, lo dejaban solo. Lo aislaban, tal como sus padres lo hab\u00edan aislado, porque George ten\u00eda raz\u00f3n: todo era culpa suya. Pronto sentir\u00eda que esa \u00fanica mano le aferraba la garganta; pronto sentir\u00eda que esos colmillos lo desgarraban, y estar\u00eda bien. Ser\u00eda justo. \u00c9l hab\u00eda enviado a George a la muerte. Hab\u00eda pasado toda su vida adulta escribiendo sobre el horror de esa traici\u00f3n. Oh, le pon\u00eda muchas m\u00e1scaras, casi tantas como \\\"Eso\\\" se pon\u00eda para ellos, pero la v\u00edctima, en el fondo, era s\u00f3lo George, que corr\u00eda con su barquito de papel parafinado. Y hab\u00eda llegado el momento de ajustar cuentas. \u2014Mereces morir por haberme matado \u2013susurr\u00f3 George. Ya estaba muy cerca. Bill cerr\u00f3 los ojos. Una luz amarilla invadi\u00f3 el t\u00fanel. Bill abri\u00f3 los ojos. Richie hab\u00eda encendido una cerilla. \u2014\u00a1Defi\u00e9ndete, Bill! \u2013grit\u00f3 Richie\u2013. \u00a1Por el amor de Dios, hazlo! \\\"\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?\\\" Los mir\u00f3 a todos, desconcertado. No hab\u00edan huido, despu\u00e9s de todo. \u00bfC\u00f3mo era posible? \u00bfC\u00f3mo era posible, despu\u00e9s de haber visto lo traidor que \u00e9l hab\u00eda sido con su propio hermano? \u2014\u00a1Defi\u00e9ndete! \u2013vociferaba Beverly\u2013. \u00a1Venga! \u00a1S\u00f3lo t\u00fa puedes hacerlo! Por favor... George estaba a menos de metro y medio. De pronto sac\u00f3 una lengua llena de hongos blancos. Bill volvi\u00f3 a aullar. \u2014\u00a1M\u00e1talo, Bill.! \u2013grit\u00f3 Eddie\u2013. \u00a1\u00c9se no es tu hermano! \u00a1Es \\\"Eso\\\"! \u00a1M\u00e1talo ahora que es peque\u00f1o! \u00a1M\u00e1talo! George ech\u00f3 un vistazo a Eddie, apartando por un instante los ojos de plata, y Eddie retrocedi\u00f3, hasta golpearse contra la pared, como si lo hubieran empujado. Bill segu\u00eda hipnotizado, mientras su hermano avanzaba hacia \u00e9l: otra vez George, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, George al final tal como hab\u00eda sido al principio y o\u00eda el crujir del impermeable amarillo mientras George acortaba la distancia, o\u00eda el tintineo de las hebillas de sus botas de lluvia y ol\u00eda algo as\u00ed como hojas mojadas, como si George, por debajo del impermeable, estuviera hecho de ellas, como si los pies, dentro de las botas, fueran pies de hojas, s\u00ed, un hombre\u2013hoja, eso era George, una cara de globo putrefacta y un cuerpo hecho de hojas muertas, como las que a veces atascan las cloacas despu\u00e9s de una inundaci\u00f3n. 593","Vagamente oy\u00f3 que Beverly chillaba. (\\\"golpea exhausto el poste\\\") \u2014Bill, por favor, Bill... (\\\"tosco y recto e insiste infausto\\\") \u2014Buscaremos mi barquito juntos \u2013dijo George. Por las mejillas le ca\u00edan gruesos hilos de pus amarillo, remedo de l\u00e1grimas. Estir\u00f3 la mano hacia Bill e inclin\u00f3 la cabeza a un lado apartando los labios de esos colmillos. (que ha visto los espectros que ha visto los espectros \\\"que ha visto\\\") \u2014Lo encontraremos \u2013dijo George, y Bill sinti\u00f3 el aliento de \\\"Eso\\\", un olor a animales reventados en la autopista a medianoche. Bill vio que en la boca de George, se retorc\u00edan cosas\u2013. Todav\u00eda est\u00e1 aqu\u00ed abajo, aqu\u00ed abajo todo flota, Bill, todos flotaremos. Su mano se cerr\u00f3 sobre el cuello de Bill. (\\\"Que ha visto los espectros que hemos visto a los espectros ellos nosotros t\u00fa has visto los espectros\\\") La cara contra\u00edda de George se encamin\u00f3 hacia el cuello de Bill. \u2014...flotamos. \u2014\u00a1Castiga, exhausto, el poste tosco y recto! \u2013grit\u00f3 Bill. Su voz era m\u00e1s grave, en nada parecida a su voz habitual y Richie, fugazmente, record\u00f3 que Bill s\u00f3lo tartamudeaba cuando hablaba con su voz normal. Cuando fing\u00eda ser otro, jam\u00e1s lo hac\u00eda. El falso George retrocedi\u00f3, siseando, y se llev\u00f3 la mano al rostro, como para protegerse. \u2014\u00a1Eso es! \u2013grit\u00f3 Richie, delirante\u2013. \u00a1Lo tienes, Bill! \u00a1Dale! \u00a1Dale! \u2014\u00a1Castiga, exhausto, el poste tosco y recto e insiste, infausto, que ha visto los espectros! \u2013 tron\u00f3 Bill, avanzando contra el falso George\u2013. \u00a1T\u00fa no eres ning\u00fan fantasma! \u00a1George sabe que yo no deseaba su muerte! \u00a1Mis padres se equivocaron! \u00a1Me culparon a m\u00ed y eso fue un error! El falso George gir\u00f3 abruptamente, chillando como una rata. \\\"Eso\\\" comenz\u00f3 a derretirse bajo el impermeable amarillo. El mismo material del impermeable parec\u00eda derretirse en grandes grumos amarillos. \\\"Eso\\\" estaba perdiendo su forma, torn\u00e1ndose amorfo. \u2014\u00a1Castiga, exhausto, el poste tosco y recto, hijo de puta! \u2013aull\u00f3 Bill Denbrough\u2013. \u00a1E insiste, infausto, que ha visto los espectros! Salt\u00f3 contra \\\"Eso\\\" y sus dedos se clavaron en el impermeable amarillo que ya no era tal. Lo que aferr\u00f3 se parec\u00eda a un extra\u00f1o caramelo blando, caliente, que se fundi\u00f3 entre sus dedos en cuanto hubo cerrado el pu\u00f1o. Cay\u00f3 de rodillas. En ese momento, Richie chill\u00f3 porque la cerilla acababa de quemarle los dedos y volvieron a quedar en la oscuridad. Bill sinti\u00f3 que algo le crec\u00eda en el pecho, algo caliente, sofocante y doloroso. Se cogi\u00f3 las rodillas y las acerc\u00f3 al ment\u00f3n con la esperanza de que eso calmara el dolor; agradec\u00eda vagamente que la oscuridad impidiera a los otros presenciar su tormento. Oy\u00f3 que se le escapaba un gemido vacilante. \u2014\u00a1George! \u2013grit\u00f3\u2013. \u00a1George, lo siento! \u00a1Yo no q\u2013q\u2013quer\u00eda que te oc\u2013ccurriera nada m\u2013m\u2013malo! Tal vez hab\u00eda algo m\u00e1s que decir, pero no pudo. Por entonces estaba sollozando, tendido de espaldas, con un brazo contra los ojos, recordando el barco de papel, recordando el palpitar de la lluvia contra las ventanas de su dormitorio, recordando el olor a medicamentos y los pa\u00f1uelos de papel sobre la mesita de noche, el leve dolor de la fiebre en la cabeza y en el cuerpo, recordando a George, sobre todo a George, con su impermeable y su capucha. \u2014\u00a1Lo siento, George! \u2013grit\u00f3 entre l\u00e1grimas\u2013. \u00a1Lo siento, lo siento, por favor... perd\u00f3name! Un momento despu\u00e9s, todos lo rodeaban, sus amigos, y nadie encendi\u00f3 cerillas. Alguien lo abraz\u00f3 sin que \u00e9l supiera qui\u00e9n, tal vez Beverly, tal vez Ben, o Richie. Estaban con \u00e9l y en esa ocasi\u00f3n la oscuridad fue generosa. 594","10. Derry, 5.30. A las cinco y media llov\u00eda torrencialmente. Los meteor\u00f3logos de las radios de Bangor expresaron una leve sorpresa y ofrecieron disculpas a las personas que hab\u00edan planeado \\\"picnics\\\" o salidas bas\u00e1ndose en el pron\u00f3stico del d\u00eda anterior. \\\"Mala suerte, amigos; es s\u00f3lo uno de esos extra\u00f1os cambios de clima que se producen a veces en el valle del Penobscot con brusquedad sorprendente.\\\" En la emisora WZON, el meteor\u00f3logo Jim Witt describi\u00f3 lo que denominaba \\\"un sistema de baja presi\u00f3n extraordinariamente disciplinado\\\". Eso era decir muy poco. Las condiciones variaban, de nublado en Bangor a chaparrones aislados en Hampden, lloviznas en Haven y lluvias moderadas en Newport. Pero en Derry, a s\u00f3lo cuarenta y cinco kil\u00f3metros del centro de Bangor, diluviaba. Los que viajaban por la carretera se encontraron avanzando por veinte cent\u00edmetros de agua en algunos lugares. M\u00e1s all\u00e1 de las granjas Rhulin, una alcantarilla atascada en una hondonada hab\u00eda cubierto la autopista con tanta agua que era imposible pasar. Hacia las seis de esa ma\u00f1ana, la patrulla de caminos de Derry hab\u00eda, puesto ya carteles naranja con la palabra \\\"desv\u00edo\\\" a ambos lados de la hondonada. Los que esperaban bajo el refugio de Main Street a que el primer autob\u00fas de la ma\u00f1ana los llevara al trabajo, miraban sobre la barandilla hacia el canal donde el agua estaba amenazadoramente alta dentro de sus l\u00edmites de cemento. No habr\u00eda inundaci\u00f3n, por supuesto; en eso, todos estaban de acuerdo. El agua a\u00fan estaba un metro veinte por debajo de la marca m\u00e1s alta, en 1977, y ese a\u00f1o no hab\u00eda habido inundaci\u00f3n. Pero la lluvia ca\u00eda con dura persistencia y el trueno rug\u00eda en las nubes bajas. El agua descend\u00eda por Up\u2013Mile Hill en arroyos rugiendo en las cloacas y en las alcantarillas. No habr\u00eda inundaci\u00f3n, concordaban todos, pero en sus rostros hab\u00eda un matiz de inquietud. A las seis menos cuarto un transformador de potencia instalado en un poste junto a la terminal de Tracker Hermanos estall\u00f3 en un rel\u00e1mpago de luz purp\u00farea, esparciendo trozos de metal retorcido contra el tejado de madera. Uno de los fragmentos cort\u00f3 un cable de alta tensi\u00f3n que tambi\u00e9n cay\u00f3 en el tejado, chisporroteando, debati\u00e9ndose como una serpiente mientras desped\u00eda un chorro casi l\u00edquido de chispas. El tejado se incendi\u00f3 a pesar del aguacero y muy pronto el local estaba en llamas. El cable de alta tensi\u00f3n cay\u00f3 del tejado al camino cubierto de hierbas que conduc\u00eda a la parte trasera donde los peque\u00f1os, a\u00f1os atr\u00e1s, jugaban al b\u00e9isbol. Los bomberos de Derry hicieron la primera salida del d\u00eda a las 6.02 de la ma\u00f1ana y llegaron a Tracker Hermanos a las 6.10. Uno de los primeros en bajar fue Calvin Clark, uno de los mellizos Clark que iban a la escuela con Ben, Beverly, Richie y Bill. Al dar el tercer paso, la suela de su bota toc\u00f3 el cable pelado. Calvin qued\u00f3 electrocutado casi instant\u00e1neamente, con la lengua mordida y la chaqueta de goma despidiendo humo. Por el olor, parec\u00eda que alguien estaba quemando mantas, viejas, como en el vertedero. A las 6.05, los habitantes de Merit Street, en Old Cape, sintieron algo que parec\u00eda una explosi\u00f3n subterr\u00e1nea. Los platos se cayeron de los estantes; los cuadros, de la pared. A las 6.0f, todos los inodoros de Merit Street estallaron s\u00fabitamente en un g\u00e9iser de excrementos al producirse una inconcebible reversi\u00f3n en la nueva planta de tratamiento de Los Barrens. En algunos casos, esos estallidos fueron tan potentes que abrieron agujeros en los techos de los ba\u00f1os. Una mujer llamada Anne Stuart muri\u00f3 a causa de una antigua rueda dentada que sali\u00f3 disparada de su inodoro como de una catapulta, junto con una bocanada de aguas residuales. La rueda de maquinaria atraves\u00f3 el vidrio opaco de la ducha y se le hundi\u00f3 en la garganta como una bala mientras se lavaba la cabeza. Fue casi decapitada. La rueda era una reliquia de la fundici\u00f3n Kitchener que hab\u00eda llegado a las cloacas casi tres cuartos de siglo atr\u00e1s. Otra mujer muri\u00f3 al estallar su inodoro como una bomba en la violenta reversi\u00f3n causada por los gases de metano. La desafortunada mujer, que en ese momento estaba sentada en el retrete, leyendo un catalogo, salt\u00f3 en pedazos. A las 6.19 un rayo cay\u00f3 en el llamado Puente de los Besos que cruzaba el canal entre el parque Bassey y el instituto de Derry. Las astillas volaron a gran altura y llovieron sobre el precipitado canal cuya corriente se las llev\u00f3. Se estaba levantando viento. A las 6.30, el medidor instalado en el vest\u00edbulo del Palacio de 595","Justicia lo registr\u00f3 en m\u00e1s de veintitr\u00e9s kil\u00f3metros por hora. Hacia las 6.45 hab\u00eda ascendido a treinta y seis kil\u00f3metros por hora. A las 6.50, Mike Hanlon despert\u00f3 en su habitaci\u00f3n del Hospital Municipal de Derry. Su retorno a la conciencia fue una especie de lenta disoluci\u00f3n; por largo rato pens\u00f3 que estaba so\u00f1ando. En ese caso, se trataba de un sue\u00f1o muy raro, una especie de sue\u00f1o de ansiedad, como habr\u00eda dicho su antiguo profesor de psicolog\u00eda, el doctor Abelson. Al parecer no hab\u00eda motivos para esa ansiedad, pero all\u00ed estaba. Esa habitaci\u00f3n blanca, sencilla, parec\u00eda amenazarlo. Gradualmente se fue dando cuenta de que estaba despierto. La habitaci\u00f3n blanca y sencilla era una habitaci\u00f3n de hospital. Sobre su cabeza pend\u00edan frascos, uno lleno de l\u00edquido transparente; el otro, rojo oscuro: sangre. Vio un televisor apagado empotrado en la pared y cobr\u00f3 conciencia del batir de la lluvia contra la ventana. Mike trat\u00f3 de mover las piernas. Una se mov\u00eda libremente, pero la otra, la derecha, estaba aprisionada. En ella, las sensaciones eran muy d\u00e9biles. Por fin not\u00f3 que estaba fuertemente vendado. Todo volvi\u00f3 poco a poco. Se hab\u00eda sentado a escribir en su cuaderno y hab\u00eda aparecido Henry Bowers. Un verdadero estallido del pasado, un hecho prodigioso. Despu\u00e9s de una pelea... \u00a1Henry! \u00bfAd\u00f3nde hab\u00eda ido Henry? \u00bfEn busca de los otros? Mike busc\u00f3 a tientas el timbre. Estaba sujeto a la cabecera de su cama. Lo ten\u00eda ya en las manos cuando se abri\u00f3 la puerta dando paso a un enfermero. Llevaba desabrochados dos botones de la chaquetilla; el pelo revuelto le daba un desali\u00f1ado aspecto parecido a Ben Casey. Llevaba al cuello una medalla de San Crist\u00f3bal. Aun en ese estado confuso, no del todo consciente, Mike lo reconoci\u00f3 inmediatamente. En 1958, en Derry, una ni\u00f1a de diecis\u00e9is a\u00f1os llamada Chery Lamonica hab\u00eda sido asesinada por \\\"Eso\\\". La chica ten\u00eda un hermano de catorce llamado Mark. Era \u00e9l. \u2014\u00bfMark? \u2013dijo Mike d\u00e9bilmente\u2013. Necesito hablar contigo. \u2014Chist \u2013repuso Mark, con la mano en el bolsillo\u2013. No hables. Entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n y se detuvo a los pies de la cama. Mike vio, con un escalofr\u00edo, sus ojos inexpresivos. Mark Lamonica ten\u00eda la cabeza levemente inclinada, como escuchando una m\u00fasica lejana. Sac\u00f3 del bolsillo una jeringuilla. \u2014Esto te har\u00e1 dormir \u2013dijo. Y empez\u00f3 a acercarse a Mike. 11. Bajo la ciudad, 6.49. \u2014\u00a1Chist! \u2013exclam\u00f3 Bill, de pronto, aunque no se o\u00eda otro ruido que el de los leves pasos del grupo. Richie encendi\u00f3 una cerilla. Las paredes del t\u00fanel se hab\u00edan separado. Los cinco parec\u00edan muy peque\u00f1os en ese lugar bajo la ciudad. Formaron un grupo apretado. Beverly tuvo una fantasmag\u00f3rica sensaci\u00f3n de cosa ya vivida, mientras observaba las gigantescas lajas del suelo y las redes de telara\u00f1as que pend\u00edan en lo alto. Ahora estaban cerca. Muy cerca. \u2014\u00bfQu\u00e9 oyes? \u2013pregunt\u00f3 a Bill, tratando de mirar a todas partes mientras el f\u00f3sforo se consum\u00eda en la mano de Richie. Esperaba ver alguna nueva sorpresa acechando en la oscuridad. \u00bfTal vez el alien\u00edgena de esa horrible pel\u00edcula con Sigourney Weaver? \u00bfUna gran rata de ojos naranja y dientes de plata? Pero no hab\u00eda nada: s\u00f3lo el polvoriento olor de la oscuridad y, muy lejos, el rumor del agua precipitada como si las cloacas se estuvieran llenando. \u2014A\u2013a\u2013algo va m\u2013mal \u2013dijo Bill\u2013. Mike... \u2014\u00bfMike? \u2013se alarm\u00f3 Eddie\u2013. \u00bfQu\u00e9 le pasa? \u2014Yo tambi\u00e9n lo sent\u00ed \u2013confirm\u00f3 Ben\u2013. \u00bfEs...? \u00bfHa muerto? \u2014No \u2013dijo Bill. Sus ojos parec\u00edan distantes, carentes de emoci\u00f3n; toda la alarma se 596","concentraba en su tono y en la posici\u00f3n defensiva del cuerpo\u2013. Est\u00e1... e\u2013est\u00e1... \u2013Trag\u00f3 saliva. Su garganta emiti\u00f3 un chasquido y sus ojos se dilataron\u2013. \u00a1Oh...! \u00a1Oh, no...! \u2014\u00a1Bill! \u2013grit\u00f3 Beverly\u2013. Bill, \u00bfqu\u00e9 pasa? \u00bfQu\u00e9...? \u2014\u00a1Dad\u2013dadme las ma\u2013manos! \u2013grit\u00f3 Bill\u2013. \u00a1R\u00e1\u2013r\u00e1pido! Richie dej\u00f3 caer la cerilla y tom\u00f3 una mano de Bill. Beverly tom\u00f3 la otra. Busc\u00f3 a tientas con la mano libre y Eddie se la sujet\u00f3 d\u00e9bilmente con los dedos del brazo entablillado. Ben complet\u00f3 el c\u00edrculo. \u2014\u00a1Env\u00edale nuestro poder! \u2013exclam\u00f3 Bill con aquella voz extra\u00f1a y grave\u2013. \u00a1Env\u00edale nuestro poder, quienquiera que seas, env\u00edale nuestro poder! \u00a1Ahora! \u00a1Ahora mismo! Beverly sinti\u00f3 que algo brotaba de ellos en direcci\u00f3n a Mike. Su cabeza se balance\u00f3 sobre los hombros en una especie de \u00e9xtasis y el \u00e1spero silbido de Eddie, al respirar, se confundi\u00f3 con el rumor del agua en las cloacas. 12. \u2014Ahora \u2013musit\u00f3 Mark Lamonica. Suspir\u00f3. Fue el suspiro de quien siente aproximarse el orgasmo. Mike apret\u00f3 el timbre una y otra vez. Lo o\u00eda sonar en la sala de enfermeras, al otro lado del pasillo, pero no vino nadie. Con una infernal visi\u00f3n interior, comprendi\u00f3 que las enfermeras estaban sentadas all\u00ed, leyendo el peri\u00f3dico, tomando caf\u00e9, oyendo sus timbrazos sin o\u00edrlos. S\u00f3lo responder\u00edan m\u00e1s tarde, cuando todo hubiera terminado, porque as\u00ed funcionaban las cosas en Derry. En aquella ciudad era mejor no ver ni o\u00edr ciertas cosas... hasta que terminaran. Mike solt\u00f3 el timbre. Mark se inclin\u00f3 hacia \u00e9l, con la punta de la hipod\u00e9rmica centelleante. La medalla de San Crist\u00f3bal se balanceaba hipn\u00f3ticamente, mientras apartaba la s\u00e1bana. \u2014Aqu\u00ed, justo aqu\u00ed \u2013susurr\u00f3\u2013. En el estern\u00f3n. Y suspir\u00f3 otra vez. Mike sinti\u00f3 s\u00fabitamente que una energ\u00eda primitiva le recorr\u00eda el cuerpo como electricidad. Se puso r\u00edgido y estir\u00f3 los dedos convulsivamente. Sus ojos se ensancharon. Dej\u00f3 escapar un gru\u00f1ido y esa sensaci\u00f3n de horrible par\u00e1lisis desapareci\u00f3 como por ensalmo. Su mano derecha sali\u00f3 disparada hacia la mesita de noche, donde hab\u00eda una jarra de pl\u00e1stico y un grueso vaso de vidrio. Su mano se ci\u00f1\u00f3 al vaso. Lamonica percibi\u00f3 el cambio; esa luz so\u00f1adora, complacida, desapareci\u00f3 de sus ojos reemplazada por una recelosa confusi\u00f3n. Intent\u00f3 retroceder pero en ese instante Mike levant\u00f3 el vaso y se lo hundi\u00f3 en la cara. Lamonica, con un grito, retrocedi\u00f3 a tropezones dejando caer la jeringuilla. Sus manos se cogieron a la cara lastimada. La sangre le corri\u00f3 por las mu\u00f1ecas manchando la chaquetilla blanca. La energ\u00eda desapareci\u00f3 tan s\u00fabitamente como hab\u00eda llegado. Mike mir\u00f3 inexpresivamente los fragmentos de vidrio roto que hab\u00eda sobre la cama, la bata de hospital, su propia mano sangrante. Oy\u00f3 el ruido r\u00e1pido y liviano de suelas de goma en el pasillo. Irrumpieron en su habitaci\u00f3n las mismas enfermeras que tan tranquilamente hablan permanecido en su sala mientras el timbre sonaba fren\u00e9ticamente. Mike cerr\u00f3 los ojos y rez\u00f3 para que todo terminara. Rez\u00f3 para que sus amigos estuvieran en alg\u00fan lugar, debajo de la ciudad, para que estuvieran bien, y pusieran fin a todo. No sab\u00eda con exactitud a qui\u00e9n le rezaba... pero lo hizo, de todas maneras. 597","13. Bajo la ciudad, 6.54. \u2014E\u2013e\u2013est\u00e1 bi\u2013bien \u2013dijo Bill por fin. Ben no habr\u00eda podido decir cu\u00e1nto tiempo hab\u00edan permanecido en la oscuridad, tomados de las manos. Le parec\u00eda haber sentido algo, algo que hab\u00eda brotado de ellos, del c\u00edrculo, y acababa de volver. Pero no sab\u00eda a d\u00f3nde hab\u00eda ido esa cosa, si es que exist\u00eda. \u2014\u00bfEst\u00e1s seguro, Gran Bill? \u2013pregunt\u00f3 Richie. \u2014S\u2013s\u2013s\u00ed. \u2013Bill solt\u00f3 las manos de Richie y de Beverly\u2013. P\u2013p\u2013pero tendre\u2013tendremos que terminar esto lo a\u2013aantes p\u2013posible. V\u2013v\u2013vamos. Continuaron la marcha. Richie o Bill encend\u00edan de vez en cuando una cerilla. \\\"No tenemos siquiera una escopeta de aire comprimido \u2013pens\u00f3 Ben\u2013. Pero eso es parte del asunto, \u00bfverdad, Ch\u00fcd? \u00bfQu\u00e9 significa? \u00bfQu\u00e9 era \\\"Eso\\\", exactamente? \u00bfCu\u00e1l era su cara definitiva? Aun si no lo matamos, lo herimos. \u00bfC\u00f3mo lo conseguimos?\\\" La c\u00e1mara por la que caminaban (ya no pod\u00eda llam\u00e1rsele t\u00fanel) se hac\u00eda cada vez m\u00e1s grande. Sus pasos despertaban ecos. Ben record\u00f3 aquel intenso olor a zool\u00f3gico. Se dio cuenta de que ya no hac\u00edan falta las cerillas: hab\u00eda una especie de luz, un resplandor horrible y cada vez m\u00e1s potente. En esa luz cenagosa sus amigos parec\u00edan cad\u00e1veres ambulantes. \u2014All\u00ed delante hay una pared, Bill \u2013dijo Eddie. \u2014Ya lo s\u2013s\u2013s\u00e9. Ben sinti\u00f3 que su coraz\u00f3n recuperaba la normalidad. Ten\u00eda un gusto agrio en la boca y empezaba a dolerle la cabeza. Se sent\u00eda deprimido y asustado. \u2014La puerta \u2013susurr\u00f3 Beverly. S\u00ed, all\u00ed estaba. Veintisiete a\u00f1os antes hab\u00edan cruzado esa puerta con s\u00f3lo agachar la cabeza. Ahora tendr\u00edan que pasar a cuatro patas. Hab\u00edan crecido; all\u00ed estaba la prueba final, por si hac\u00eda falta. Ben sent\u00eda el pulso en la sien y en las mu\u00f1ecas. Su coraz\u00f3n segu\u00eda un palpitar ligero y r\u00e1pido que se parec\u00eda a la arritmia. \\\"Pulso de paloma\\\", pens\u00f3 sin saber por qu\u00e9, y se humedeci\u00f3 los labios con la lengua. Por debajo de esa puerta surg\u00eda una luz brillante, entre amarilla y verde; atravesaba el adornado agujero de la cerradura en un rayo tan grueso que parec\u00eda posible cortarlo. La marca segu\u00eda sobre la puerta y una vez m\u00e1s todos vieron algo diferente en ese extra\u00f1o dise\u00f1o, Beverly vio la cara de Tom. Bill, la cabeza cortada de Audra, con ojos inexpresivos que se fijaban en \u00e9l incriminatoriamente. Eddie, una calavera sonriente y puesta sobre dos tibias cruzadas: el s\u00edmbolo del veneno. Richie, la cara barbuda de un Paul Bunyan enajenado cuyos ojos eran rendijas de asesino. Y Ben vio a Henry Bowers. \u2014\u00bfSomos lo bastante fuertes, Bill? \u2013pregunt\u00f3\u2013. \u00bfPodemos hacer esto? \u2014N\u2013n\u2013n\u2013no lo s\u00e9 \u2013dijo Bill. \u2014\u00bfY si est\u00e1 cerrada? \u2013sugiri\u00f3 Beverly con un hilo de voz. La cara de Tom le hac\u00eda burla. \u2014N\u2013no \u2013afirm\u00f3 Bill\u2013. Los lug\u2013lugares como \u00e9ste n\u2013n\u2013nunca est\u2013est\u00e1n cece\u2013cerrados. Apoy\u00f3 los dedos de la mano derecha, extendidos contra la puerta (tuvo que agacharse para eso) y empuj\u00f3. La puerta gir\u00f3 hacia un torrente de luz amarilloverdosa, enfermiza. Los recibi\u00f3 aquel olor a zool\u00f3gico, el olor del pasado hecho presente, horriblemente vivo, obscenamente vital. \\\"Gira, rueda\\\", pens\u00f3 Bill porque s\u00ed. Y mir\u00f3 en derredor. Luego se dej\u00f3 caer sobre manos y rodillas. Beverly lo sigui\u00f3. Despu\u00e9s, Richie. Detr\u00e1s, Eddie. Ben fue el \u00faltimo; le ard\u00eda la piel con el contacto de la vieja suciedad que cubr\u00eda el suelo. Pas\u00f3 por el portal y, al incorporarse, el \u00faltimo recuerdo cay\u00f3 en su sitio con la fuerza de un ariete ps\u00edquico. Lanz\u00f3 un grito y retrocedi\u00f3, tambale\u00e1ndose, llev\u00e1ndose una mano a la frente. Su primer pensamiento fue: \\\"No me sorprende que Stan se suicidara. \u00a1Oh, Dios, por qu\u00e9 no me suicid\u00e9 yo 598","tambi\u00e9n!\\\" Vio la misma expresi\u00f3n de aturdido espanto y la nueva aprensi\u00f3n en los rostros de los otros, en tanto las \u00faltimas llaves iban girando en sus correspondientes cerraduras. Un momento despu\u00e9s, Beverly, chillando, se aferraba a Bill: bajando a toda velocidad por su telara\u00f1a ven\u00eda \\\"Eso\\\":una ara\u00f1a de pesadilla surgida de m\u00e1s all\u00e1 del tiempo y el espacio, una ara\u00f1a que no hubiera podido imaginar el habitante m\u00e1s febril del infierno. \\\"No \u2013pens\u00f3 Bill fr\u00edamente\u2013, tampoco es una ara\u00f1a pero esta forma no es algo que \\\"Eso\\\" haya tomado de nuestra mente; es lo m\u00e1s que nuestra imaginaci\u00f3n puede aproximarse a (\\\"los fuegos fatuos\\\") lo que \\\"Eso\\\" es.\\\" Med\u00eda unos cuatro metros y medio de alto y era negra como una noche sin luna. Cada una de sus patas era gruesa como el muslo de un levantador de pesas. Sus ojos eran rub\u00edes mal\u00e9volos y brillantes que abultaban las cuencas, llenas de un fluido chorreante color cromo. Sus mand\u00edbulas serradas se abr\u00edan y se cerraban, una y otra vez, dejando caer cintas de espuma. Ben, petrificado en un \u00e9xtasis de horror, vacilando en el l\u00edmite de la locura total, observ\u00f3, con la calma que existe en el ojo de la tormenta, que esa espuma estaba viva al caer en el suelo maloliente y que se filtraba por las rendijas retorci\u00e9ndose como un protozoario. \\\"Pero \\\"Eso\\\" es otra cosa, una forma final que casi puedo ver, como se puede ver la forma de un hombre movi\u00e9ndose tras la pantalla cinematogr\u00e1fica. Pero no quiero verla, por favor, no quiero ver a \\\"Eso\\\"...\\\" Ben intuy\u00f3 que \\\"Eso\\\" estaba aprisionado en esa forma definitiva, la forma de la ara\u00f1a, por esa visi\u00f3n colectiva, no buscada, sin paternidad. Era contra este \\\"Eso\\\" que deber\u00edan vivir o morir. La criatura gem\u00eda y chillaba. Ben tuvo la seguridad de que estaba oyendo dos veces esos ruidos: en la cabeza y, una fracci\u00f3n de segundo despu\u00e9s, en los o\u00eddos. \\\"Telepat\u00eda \u2013pens\u00f3\u2013. Le estoy leyendo la mente.\\\" Su sombra era un huevo achaparrado que se deslizaba sobre la antigua pared de esa madriguera. El cuerpo estaba cubierto de pelo \u00e1spero y Ben vio que pose\u00eda un aguij\u00f3n capaz de ensartar a un hombre. De la punta surg\u00eda un fluido transparente que tambi\u00e9n estaba vivo; como la saliva, el veneno se retorc\u00eda hasta escurrirse por las, rendijas del suelo. El aguij\u00f3n, s\u00ed... pero debajo de \u00e9l, la barriga de \\\"Eso\\\" se abultaba grotescamente, casi arrastr\u00e1ndose por el suelo. \\\"Eso\\\" cambiaba ahora de direcci\u00f3n, encamin\u00e1ndose, sin fallar, hacia el jefe del grupo: Bill. \\\"Es la bolsa de los huevos \u2013pens\u00f3 Ben y su mente pareci\u00f3 gritar ante las implicaciones de aquella idea\u2013. No importa que sea \\\"Eso\\\" m\u00e1s all\u00e1 de lo que vemos: esta representaci\u00f3n es correcta, al menos simb\u00f3licamente: \\\"Eso\\\" es hembra y est\u00e1 pre\u00f1ada. Estaba pre\u00f1ada ya en aquel entonces y ninguno de nosotros se dio cuenta. Excepto Stan, quiz\u00e1. Oh, s\u00ed, fue Stan quien lo comprendi\u00f3, Stan, no Mike. Stan, quien nos dijo... Por eso tuvimos que volver, pasara lo que pasara, porque \\\"Eso\\\" es hembra y est\u00e1 pre\u00f1ada de alg\u00fan engendro inconcebible... y est\u00e1 al final de su gestaci\u00f3n.\\\" Inconcebiblemente, Bill Denbrough se estaba adelantando para salir al encuentro de \\\"Eso\\\". \u2014\u00a1No, Bill! \u2013grit\u00f3 Beverly. \u2014\u00a1Que\u2013que\u2013quedaos atr\u00e1s! \u2013grit\u00f3 Bill sin volverse. Un momento despu\u00e9s, Richie corr\u00eda hacia \u00e9l gritando su nombre y Ben descubr\u00eda que sus propias piernas se hab\u00edan puesto en movimiento. Le parec\u00eda tener una barriga bambole\u00e1ndose delante de \u00e9l; la sensaci\u00f3n le result\u00f3 agradable: \\\"Tener que volver a ser ni\u00f1os \u2013pens\u00f3\u2013. Es el \u00fanico modo en que puedo impedir que \\\"Eso\\\" me vuelva loco. Tengo que convertirme otra vez en ni\u00f1o... tengo que aceptarlo.\\\" Corr\u00eda y gritaba el nombre de Bill, apenas consciente de que Eddie corr\u00eda a su lado, balanceando el brazo roto con el cintur\u00f3n de bata que Bill hab\u00eda usado para atarlo arrastr\u00e1ndose por el suelo. Eddie hab\u00eda sacado su inhalador. Parec\u00eda un pistolero demente armado con una extra\u00f1a pistola. Ben oy\u00f3 que Bill aullaba: \u2014\u00a1T\u00fa ma\u2013ma\u2013mataste a mi hermano, hi\u2013i\u2013ija de p\u2013puta! Entonces \\\"Eso\\\" alz\u00f3 las patas frente a Bill sepult\u00e1ndolo en su sombra, pataleando en el aire. Ben oy\u00f3 un maullido ansioso y mir\u00f3 aquellos ojos malignos, rojos, ajenos al tiempo. Por un instante 599","vio la forma oculta detr\u00e1s de la apariencia: vio luces, vio una cosa peluda, reptante, infinita, que estaba hecha de luz y nada m\u00e1s, de luz naranja, una luz muerta que se fing\u00eda viva. El rito se inici\u00f3 por segunda vez. XXII. El rito de Ch\u00fcd. 1. En la madriguera de Eso, 1958. Fue Bill quien los retuvo unidos mientras la gran ara\u00f1a negra bajaba a toda velocidad por su tela provocando una brisa venenosa que les revolv\u00eda el pelo. Stan chill\u00f3 como un beb\u00e9, los ojos pardos se le desorbitaban, se tiraba de las mejillas. Ben retrocedi\u00f3 lentamente hasta que su amplio trasero toc\u00f3 la pared, a la izquierda de la puerta. Sinti\u00f3 un fuego fr\u00edo quemarle los pantalones y volvi\u00f3 a apartarse, pero como en un sue\u00f1o. Sin duda nada de todo eso pod\u00eda estar ocurriendo; era, simplemente, la peor pesadilla del mundo. Descubri\u00f3 qu e no pod\u00eda levantar las manos. Parec\u00edan atadas a grandes pesos. Richie sinti\u00f3 que los ojos se le iban hacia la tela. Aqu\u00ed y all\u00e1, envueltos, parcialmente en hebras de seda que se mov\u00edan como si tuvieran vida, hab\u00eda unos cuantos cad\u00e1veres putrefactos a medio comer. Crey\u00f3 reconocer a Eddie Corcoran cerca del techo, aunque le faltaban las piernas y un brazo. Beverly y Mike se abrazaron como Hansel y Gretel en los bosques, paralizados, mientras la ara\u00f1a llegaba al suelo y avanzaba, hacia ellos. Su sombra distorsionada corr\u00eda a su lado, por la pared. Bill los mir\u00f3 a todos: alto y delgado, con una camiseta sucia de barro y agua residual, que en alguna \u00e9poca hab\u00eda sido blanca; vaqueros y zapatillas cubiertos de mugre. Ten\u00eda el pelo sobre la frente y los ojos encendidos. Los mir\u00f3 a todos, como despidi\u00e9ndose y se volvi\u00f3 hacia la ara\u00f1a. Inconcebiblemente, ech\u00f3 a andar hacia \\\"Eso\\\"; en vez de huir, apretaba el paso, con los pu\u00f1os apretados y las mu\u00f1ecas tensas. \u2014\u00a1T\u2013t\u2013t\u00fa ma\u2013mataste a mi he\u2013e\u2013ermano! \u2014\u00a1No, Bill! \u2013chill\u00f3 Beverly, liber\u00e1ndose de los brazos de Mike para correr hacia \u00e9l, con el pelo rojo ondeando tras ella. Y grit\u00f3 a la ara\u00f1a\u2013: \u00a1D\u00e9jalo en paz! \u00a1No lo toques! \\\"\u00a1Oh, mierda, Beverly!\\\", pens\u00f3 Ben. Y corri\u00f3 tambi\u00e9n, con la barriga bambole\u00e1ndose frente a \u00e9l, moviendo las piernas con fuerza, apenas consciente de que Eddie corr\u00eda a su izquierda sosteniendo el inhalador con la mano sana como si fuera una pistola. Entonces \\\"Eso\\\" alz\u00f3 las patas frente a Bill, que estaba desarmado. Lo sepult\u00f3 en su sombra. Ben aferr\u00f3 a Beverly por el hombro, pero la mano se le desliz\u00f3. Ella gir\u00f3 hacia \u00e9l, con los ojos salvajes. \u2014\u00a1Ay\u00fadalo! \u2013grit\u00f3. \u2014\u00bfC\u00f3mo? \u2013grit\u00f3 Ben, a su vez. Gir\u00f3 hacia la ara\u00f1a, oy\u00f3 su maullido ansioso, mir\u00f3 aquellos ojos malignos, rojos, ajenos al tiempo y vio algo detr\u00e1s de la apariencia, algo mucho peor que una ara\u00f1a. Algo que era todo luz demencial. Le falt\u00f3 valor... pero era Bev quien se lo ped\u00eda. Bev, y \u00e9l la amaba. \u2014\u00a1Maldita, deja en paz a Bill! \u2013chill\u00f3. Un momento despu\u00e9s, una mano le golpeaba la espalda con tanta fuerza que estuvo a punto de caer. Era Richie. Aunque le corr\u00edan las l\u00e1grimas por las mejillas, Richie sonre\u00eda como un loco. Las comisuras de la boca parec\u00edan llegarle casi a las orejas. Entre los dientes se filtraba un poco de saliva. \u2014\u00a1D\u00e9jala, Ben! \u2013orden\u00f3\u2013. \u00a1Ch\u00fcd! \u00a1Ch\u00fcd! \\\"\u00bfD\u00e9jala? \u2013pens\u00f3 Ben\u2013. \u00bfHabla como si fuera hembra?\\\" 600"]
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