["riendo de la gente. Si vos no te met\u00e9s, nada puede cambiar\u00bb. Durante la vuelta a casa en el auto, todo era una gran pregunta. Nos tomamos nuestro tiempo y a la semana siguiente Javier decidi\u00f3 meterse en el camino de la pol\u00edtica, sabiendo que no iba a ser f\u00e1cil y que deb\u00edamos estar preparados para resistir ataques de todo tipo, para soportar las peores cosas que pudieran inventar sobre nosotros. Durante la cuarentena de 2020 Javier escribi\u00f3 un libro que se convirti\u00f3 en best seller, llamado Pandenomics. Al no poder viajar, lo presentamos en m\u00e1s de treinta pa\u00edses a trav\u00e9s de Zoom. El encierro y las restricciones del gobierno no pudieron detener el avance de la batalla cultural: muy por el contrario, la fortalecieron. Finalmente, en octubre de 2020, para el cumplea\u00f1os 50 de Javier, lleg\u00f3 Plaza Holanda: ese d\u00eda de festejo sus seguidores recibieron la noticia de que finalmente se involucrar\u00eda en pol\u00edtica, que estaba dispuesto a meterse en el barro para lograr que pudi\u00e9ramos vivir mejor y que abandonar este pa\u00eds no fuera la \u00fanica opci\u00f3n para salir adelante. En aquel entonces nos contact\u00f3 Santiago Or\u00eda, que quer\u00eda hacer un documental sobre Javier, de lo que surgi\u00f3 la idea de hacer la pel\u00edcula Pandenomics, donde tambi\u00e9n actu\u00e9 a pedido de Javier, de su asistente en pantalla. Javier, adem\u00e1s, exigi\u00f3 que yo apareciera con un par de alas, y Lilia se las rebusc\u00f3 para convencer a Santiago de que \u00abiba a quedar bien\u00bb. Admito que fue una experiencia dolorosa soportar el peso de esas alas durante todo el rodaje, pero nadie quer\u00eda desilusionar a mi hermano, menos yo. Lo hice no porque fuera de mi agrado personal, pero quer\u00eda seguir apoyando la batalla cultural desde el lugar que me tocara. Luego del rodaje y estreno de Pandenomics, que presentamos en pantalla gigante ante un p\u00fablico de alrededor de 1000 personas (con cientos de miles de espectadores online, adem\u00e1s), Javier y yo empezamos a acompa\u00f1ar a su amigo \u00abel Profe\u00bb Espert a recorrer","distintos puntos del pa\u00eds haciendo campa\u00f1a, confirmando as\u00ed la gran llegada de Javier a la gente, no solo en capital federal. Confieso que, como t\u00e9cnica publicitaria y comunicacional, yo hab\u00eda propuesto La Libertad Avanza, pero cuando fuimos a votaci\u00f3n por mayor\u00eda qued\u00f3 \u00abAvanza Libertad\u00bb, nombre que finalmente llev\u00f3 el frente de Jos\u00e9 Luis. Unos meses despu\u00e9s lleg\u00f3 el momento de dividir las campa\u00f1as, ya que Jos\u00e9 Luis se presentaba en provincia de Buenos Aires y Javier en CABA. Ahora me tocaba a m\u00ed decidir, as\u00ed que por fin pudimos usar el nombre que tanto quisimos con Javi desde un principio. Conformar una alianza fue muy dif\u00edcil y nos quedaba poco tiempo, \u00edbamos contrarreloj: no tuve m\u00e1s remedio que colgarme la campa\u00f1a al hombro. No s\u00e9 en qu\u00e9 momento Javier empez\u00f3 a decirle a todo el mundo que yo era \u00abEl Jefe\u00bb, porque refiri\u00e9ndose a \u00e9l mismo dec\u00eda: Yo solo leo, escribo y hablo, y ella se ocupa de todo el resto\u00bb. Era muy loco asistir a reuniones con grandes empresarios y escucharlo a Javier presentarme como \u00abEl Jefe\u00bb, en lugar de \u00abmi hermana Karina\u00bb. Con el tiempo se volvi\u00f3 costumbre\u2026 Ya no me parece extra\u00f1o. Ya cuando me ven directamente me dicen \u00ab\u00bfC\u00f3mo anda, Jefe?\u00bb. Siempre me result\u00f3 curioso que alguien pudiera tildarlo de machista, cuando \u00e9l mismo recib\u00eda consejos de una mujer. Ustedes conocen la cronolog\u00eda de los eventos previos al gran \u00e9xito de Javier en las elecciones que lo convirtieron en el primer diputado libertario de la historia hispanoparlante, pero quiero contarles un detalle acaso no tan evidente\u2026 Yo no quer\u00eda figurar sobre el escenario ni mostrarme medi\u00e1ticamente. Incluso la \u00fanica nota que di fue durante el debate, en TN, cuando Mario Massaccesi me fren\u00f3 en medio de la alfombra roja, cort\u00e1ndome el paso, y as\u00ed logr\u00f3 sacarme algunas palabras. Pobre Ramiro: conoci\u00e9ndome, intent\u00f3 hacerme zafar de la situaci\u00f3n sin \u00e9xito. Recuerdo sus palabras: \u00abQu\u00e9 caro le va a salir esto a Javier\u00bb. Es que yo sent\u00eda que ese era el lugar de Javier, y nunca me","gust\u00f3 colgarme del \u00e9xito de mi hermano. Sin embargo, Javier ped\u00eda que yo siempre estuviese ah\u00ed: espec\u00edficamente, que yo fuera siempre quien lo recibiera en el escenario. Si prestan atenci\u00f3n a las fotos y los videos, van a vernos abrazados y saltando, compartiendo esos grandes momentos como lo hac\u00edamos de ni\u00f1os, cuando yo era la mascota de su equipo, me peleaba contra sus rivales y les arrancaba de las manos sus prendas a las fan\u00e1ticas enardecidas. Nuestro camino empez\u00f3 mucho tiempo atr\u00e1s, y todav\u00eda hay mucho m\u00e1s por recorrer. Como dice mi gran hermano: \u00ab\u00a1Viva la libertad, carajo!\u00bb.","II. EL DEBATE DE IDEAS","Capitalismo, socialismo y la trampa neocl\u00e1sica 1. Rastreando el origen del error en la literatura neocl\u00e1sica En el presente texto me voy a referir al debate entre el socialismo y el liberalismo desde el punto de vista neocl\u00e1sico. Mi tesis central es que, aun cuando haya neocl\u00e1sicos que son en buena ley y se autodefinen como liberales, la formaci\u00f3n acad\u00e9mica asociada al paradigma mencionado termina siendo funcional a la causa socialista. Para rastrear y comprender cu\u00e1ndo y d\u00f3nde aparece el desv\u00edo neocl\u00e1sico es necesario remontarse hasta los or\u00edgenes de los propios cl\u00e1sicos: Adam Smith, en especial su trabajo Una investigaci\u00f3n sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones y el modelo de crecimiento impl\u00edcito en su obra, en los libros I, II y III. Luego repasar\u00e9 lo que considero como el enfoque pesimista, posici\u00f3n que, b\u00e1sicamente, deriva de la l\u00ednea de Thomas Malthus intentando refutar el optimismo de Adam Smith emergente de la f\u00e1brica de alfileres (rendimientos crecientes a escala). Una vez planteado el debate en estos t\u00e9rminos, abordaremos la matematizaci\u00f3n de la teor\u00eda econ\u00f3mica, el rol de Pareto y el debate entre Mises y Lange en la controversia sobre el socialismo, como los fundamentos del an\u00e1lisis neocl\u00e1sico que, bajo la forma de \u00abfallos de","mercado\u00bb, abre la Caja de Pandora del intervencionismo, y con ello, el avance socialista. 2. Smith, Malthus y los cl\u00e1sicos 2.1. Adam Smith, la f\u00e1brica de alfileres, la mano invisible y el crecimiento \u00bfQu\u00e9 buscaba explicar Adam Smith? Por qu\u00e9 los pa\u00edses son ricos y por qu\u00e9 crecen. En este sentido, en su obra hay cinco elementos que juegan un rol fundamental para describir dicho modelo de crecimiento: el primero es el rol del ahorro, un mecanismo por el cual se financia la inversi\u00f3n que permite la acumulaci\u00f3n de capital. Esa acumulaci\u00f3n de capital permite aumentar el rendimiento del trabajo y la productividad, lo cual, a su turno, aumenta los salarios reales y as\u00ed las personas logran un mayor nivel de bienestar. A su vez, para que el ahorro sea canalizado hacia la inversi\u00f3n del mejor modo posible, es necesario minimizar el tama\u00f1o del Estado, que, por su naturaleza, siempre distorsiona el funcionamiento de la actividad econ\u00f3mica. De hecho, el Estado lo \u00fanico que hace es contaminar el derecho de propiedad y distorsionar las se\u00f1ales de precios y el c\u00e1lculo econ\u00f3mico. El socialismo en su m\u00e1xima expresi\u00f3n destruye la se\u00f1al a un punto tal que hace imposible el c\u00e1lculo econ\u00f3mico, lo que conduce a la ruina de la econom\u00eda. Otro elemento fundamental y muy importante que analiza Smith, a pesar de que la obra en cuesti\u00f3n fue escrita entre 1766 y 1776, es el rol del progreso tecnol\u00f3gico a saltos y entrelazado con la idea del aprendizaje en la pr\u00e1ctica. B\u00e1sicamente, lo que Smith sosten\u00eda es que, a medida que una persona va haciendo su actividad, aprende,","y en la medida en que va aprendiendo, su productividad aumenta. Al mismo tiempo, de modo subyacente y por una simple cuesti\u00f3n de incentivos, aparecer\u00e1 la idea de la optimizaci\u00f3n, que en este caso se manifiesta como el hecho de tratar de producir la mayor cantidad posible del bien utilizando la menor cantidad de trabajo posible. As\u00ed, en dicho proceso de b\u00fasqueda de ahorro de tiempo y de trabajo mientras transcurre el proceso de aprendizaje en la pr\u00e1ctica, se descubre un cambio tecnol\u00f3gico que se manifiesta en un salto de la funci\u00f3n de producci\u00f3n (o desplazamiento ascendente), esto es, la caracterizaci\u00f3n de lo que se denomina un shock tecnol\u00f3gico, un salto tecnol\u00f3gico, o mejora tecnol\u00f3gica. Esto es: con la misma cantidad de horas trabajadas, es posible producir una mayor cantidad de producto. Esta \u00faltima descripci\u00f3n se encuentra alineada con la teor\u00eda moderna del crecimiento econ\u00f3mico (end\u00f3geno). Es lo que en el fondo, de modo simple, se halla detr\u00e1s de la figura de la f\u00e1brica de alfileres, o, en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, la presencia de rendimientos crecientes a escala, que permita la existencia de un sendero de crecimiento del producto per c\u00e1pita a largo plazo. De hecho, el propio modelo Solow-Swan, que parte de la funci\u00f3n de producci\u00f3n neocl\u00e1sica (rendimientos constantes a escala y rendimientos marginales decrecientes para cada uno de los factores si son tomados de modo aislado), est\u00e1 impedido de mostrar una tasa de crecimiento del producto per c\u00e1pita una vez alcanzado el equilibrio de estado estacionario. Por ello, el modelo en cuesti\u00f3n, para registrar un crecimiento econ\u00f3mico consistente con la evidencia emp\u00edrica, recurre a un truco matem\u00e1tico donde el progreso tecnol\u00f3gico es ex\u00f3geno. Imposibilidad de crecimiento con rendimientos constantes a escala","Para comprender la naturaleza de la incompatibilidad del modelo neocl\u00e1sico con la posibilidad de generar una tasa de crecimiento del producto per c\u00e1pita sostenida en el largo plazo (y donde la posibilidad de acumular trabajo est\u00e1 determinada de modo ex\u00f3geno), a los fines did\u00e1cticos se usar\u00e1 la funci\u00f3n de producci\u00f3n de Cobb-Douglas: Donde A es el nivel de la tecnolog\u00eda. El par\u00e1metro tecnol\u00f3gico A recoge todos los elementos que, aun no siendo tecnol\u00f3gicos en un sentido microecon\u00f3mico, afectan a la tecnolog\u00eda desde el punto de vista macroecon\u00f3mico. Por otra parte, asumiendo que la tasa de ahorro es constante, la forma en que aumenta el stock de capital vendr\u00e1 dada por la siguiente expresi\u00f3n: Asimismo, podemos suponer que toda la poblaci\u00f3n est\u00e1 empleada, lo que permite olvidar el desempleo. Suponiendo tambi\u00e9n que la poblaci\u00f3n crece a una tasa constante n, tenemos:","Por lo tanto, si la ecuaci\u00f3n de acumulaci\u00f3n la expresamos en t\u00e9rminos per c\u00e1pita, obtenemos: En funci\u00f3n de dicha ecuaci\u00f3n, para calcular la tasa de expansi\u00f3n del stock de capital per c\u00e1pita procedemos a dividir por k, lo cual arroja la siguiente expresi\u00f3n: A su vez, operando sobre la ecuaci\u00f3n precedente, aislando los t\u00e9rminos que son constantes, se tiene:","Donde, dado que todos los par\u00e1metros del lado izquierdo son constantes, al aplicar logaritmos y derivando respecto al tiempo, obtenemos: En funci\u00f3n de ello, si consideramos que el modelo de crecimiento neocl\u00e1sico presenta rendimientos constantes a escala\u2026 \u2026 el segundo t\u00e9rmino del lado derecho de la ecuaci\u00f3n se hace nulo. Al mismo tiempo, si cada uno de los par\u00e1metros de la funci\u00f3n de producci\u00f3n es positivo, tenemos que: Esto es: existen rendimientos decrecientes en el stock de capital. De ello, teniendo en cuenta el resto de la expresi\u00f3n\u2026","\u2026 se deduce que la \u00fanica tasa de crecimiento del stock de capital per c\u00e1pita (y por ende, del producto per c\u00e1pita) sostenible que es consistente con el modelo neocl\u00e1sico de crecimiento es cero: En funci\u00f3n de esto, si se desea explicar la existencia de tasas de crecimiento no nulas, cabe argumentar que la tecnolog\u00eda disponible mejora a lo largo del tiempo. Por este motivo, los te\u00f3ricos neocl\u00e1sicos de las d\u00e9cadas de 1950 y 1960 supusieron que el t\u00e9rmino A pod\u00eda crecer a una tasa ex\u00f3gena: Ahora bien, en un modelo neocl\u00e1sico, el aumento de la productividad ha de ser necesariamente ex\u00f3geno (los mecanismos determinantes del progreso tecnol\u00f3gico no son","explicitados en el modelo), ya que, en un contexto en el que los mercados son \u00abcompetitivos\u00bb (en el sentido neocl\u00e1sico del t\u00e9rmino) y las tecnolog\u00edas tienen rendimientos constantes a escala, la retribuci\u00f3n de todos los factores agota el valor del producto final. En este marco, donde la tecnolog\u00eda es un bien no rival y solo parcialmente excluible, no quedan recursos para financiar actividades tales como la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n y desarrollo. Por este motivo resultaba necesario suponer que el crecimiento de la tecnolog\u00eda fuera ex\u00f3geno, motivo por el cual los mecanismos determinantes del progreso tecnol\u00f3gico no fueran explicados dentro del modelo, con el agravante emp\u00edrico de que cerca del 85% de la evidencia emp\u00edrica del crecimiento quedaba en manos del residuo (esto es, la parte no explicada). Por otra parte, Adam Smith no se limit\u00f3 a presentar una funci\u00f3n de producci\u00f3n que hiciera posible dar una explicaci\u00f3n, sin saberlo, de lo que suceder\u00eda en los casi 250 a\u00f1os posteriores a su obra, sino que adem\u00e1s dot\u00f3 al modelo de un proceso decisorio, capturado en la met\u00e1fora de \u00abla mano invisible\u00bb. As\u00ed, basados en la cooperaci\u00f3n social, los individuos, guiados por su propio inter\u00e9s, contribuyen a la maximizaci\u00f3n del bienestar general. Esto es, el modelo del Padre de la Econom\u00eda se basa en dos ideas fundamentales: la f\u00e1brica de alfileres (rendimientos crecientes) y el concepto de la mano invisible (cooperaci\u00f3n social bajo orden espont\u00e1neo). Adem\u00e1s, la f\u00e1brica de alfileres implica hacer foco tambi\u00e9n en las habilidades y tareas requeridas en esa actividad. Lo que Adam Smith propone es darle relieve a lo que ocurre cuando se divide el trabajo (lo que va de la mano con el proceso de cooperaci\u00f3n social que implica el proceso de mercado) en distintas actividades para lograr un producto final. As\u00ed, lo que hace Smith mediante un ejemplo es explicar que la divisi\u00f3n del trabajo conlleva una suba significativa","del nivel de productividad. En este contexto, invita a pensar el resultado de una persona que, en soledad, se propone hacer alfileres: concentrando las dieciocho especializaciones requeridas para producir un alfiler, lograr\u00eda producir, hipot\u00e9ticamente, unos veinte alfileres por d\u00eda. Sin embargo, si el trabajo, con sus respectivas especializaciones, se dividiera entre diez personas, la productividad pasar\u00eda a m\u00e1s de 4000 alfileres per c\u00e1pita. Es decir, se pasa a una productividad doscientas veces superior. Al mismo tiempo, Adam Smith se preguntaba hasta d\u00f3nde se pod\u00eda llegar con dicho proceso de divisi\u00f3n del trabajo, y la respuesta mostraba que el l\u00edmite viene dado por el tama\u00f1o del mercado, en tanto: \u00bfcu\u00e1nta productividad tendr\u00eda sentido generar si se excede la demanda del mercado? Excedida la productividad respecto de la necesidad del mercado de alfileres, el precio del producto se terminar\u00e1 derrumbando, malgast\u00e1ndose recursos y fuerza productiva en una direcci\u00f3n no prioritaria. En definitiva, lo que presenta Adam Smith es la cuesti\u00f3n de rendimientos crecientes a escala, tema no menor ya que desde el a\u00f1o 1800 la cantidad de poblaci\u00f3n se multiplic\u00f3 casi por siete veces (corte en el a\u00f1o 2000). Recordemos que, con los 1000 millones de habitantes que se alcanz\u00f3 en 1810, Malthus \u2014autor sobre el que me voy a referir m\u00e1s adelante\u2014 sosten\u00eda que la densidad poblacional llevar\u00eda al mundo a un colapso, fruto de una hambruna generalizada. Por ello es importante remarcar el contraste, porque la realidad es que el producto per c\u00e1pita se multiplic\u00f3 por cerca de diez veces en un contexto de una poblaci\u00f3n que se multiplic\u00f3 por siete. Esto es, los rendimientos crecientes quedan expuestos con un maravilloso aumento de la productividad, que computado al d\u00eda de hoy estar\u00eda en torno a unas cien veces. Asimismo, si el tema lo ponemos en t\u00e9rminos matem\u00e1ticos, hay que tener en cuenta que hablamos de una funci\u00f3n que tiene un formato convexo; o sea, una funci\u00f3n convexa, que no es lo mismo","que un conjunto convexo. Una funci\u00f3n convexa no es un conjunto convexo porque, si se unen dos puntos, la l\u00ednea queda por fuera del conjunto de posibilidades productivas. Por el contrario, en una funci\u00f3n c\u00f3ncava, si se unen dos puntos, la l\u00ednea queda dentro del conjunto de posibilidades productivas y, por ende, estamos frente a un conjunto convexo. Si bien no es mi intenci\u00f3n detenerme en la terminolog\u00eda matem\u00e1tica, lamentablemente todo el programa de investigaci\u00f3n neocl\u00e1sico basado en la maximizaci\u00f3n sujeta a restricciones y puesto en un formato matem\u00e1ticamente inapropiado permite explicar el desv\u00edo neocl\u00e1sico. Es m\u00e1s, aun para economistas que son verdaderos liberales en su forma de pensar, el paradigma en cuesti\u00f3n los empuja, bajo \u00abla presencia de los fallos de mercado\u00bb, a buscar \u00abun sustento razonable para la intervenci\u00f3n del Estado\u00bb, lo que a la postre pone en marcha la maquinaria de intervenci\u00f3n creciente que con tanta claridad vislumbr\u00f3 Friedrich Hayek en su libro Camino de servidumbre. Al plantearse la formulaci\u00f3n matem\u00e1tica del herramental neocl\u00e1sico, la idea de la f\u00e1brica de alfileres (pilar metodol\u00f3gico para explicar el crecimiento end\u00f3geno) entra en conflicto con la idea de la mano invisible, uno de los elementos m\u00e1s maravillosos que presenta el libro de Smith. Por ello, Wilfredo Pareto, a la luz de la fuerza conceptual de la brillante met\u00e1fora en la que cada individuo, guiado por sus propios intereses y aun sin quererlo, contribuye a maximizar el bienestar general y su bella contrapartida matem\u00e1tica, llev\u00f3 a declarar \u00abla bancarrota de la f\u00e1brica de alfileres\u00bb y a hundir el an\u00e1lisis econ\u00f3mico en el oscuro camino de los rendimientos marginales decrecientes.","2.2. Thomas Malthus, rendimientos marginales decrecientes y pesimismo Ese optimismo que impulsaba Adam Smith encuentra como contraparte una brutal oleada de pesimismo, iniciada b\u00e1sicamente con Thomas Malthus. El eje central de Malthus en esta discusi\u00f3n se basaba en la idea de los rendimientos marginales decrecientes, en lugar de considerar una funci\u00f3n de producci\u00f3n con rendimientos crecientes a escala; esto es, ahora la funci\u00f3n de producci\u00f3n estar\u00eda caracterizada por una funci\u00f3n c\u00f3ncava (y por ende, el conjunto de producci\u00f3n ser\u00e1 convexo). Esta visi\u00f3n del sistema productivo, sumada a lo que Malthus denomin\u00f3 la \u00abpasi\u00f3n de los sexos\u00bb, lo llev\u00f3 a conclusiones equivocadas. Dicho postulado sosten\u00eda que, si la poblaci\u00f3n se hallaba debajo del \u00abnivel de equilibrio\u00bb, esto implicaba una mayor cantidad de recursos per c\u00e1pita (dada la mayor productividad marginal del trabajo), lo que a su vez induc\u00eda a una mayor actividad sexual, que aumentaba el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n. Esto compromet\u00eda al mercado laboral dado que el mayor ingreso de personas depreciaba el salario real v\u00eda la ca\u00edda de la productividad marginal en la medida que aumentaba la oferta de trabajo. Naturalmente, este proceso continuar\u00eda hasta que el salario real cayera al nivel de subsistencia. De modo rec\u00edproco, si la poblaci\u00f3n se ubicaba por encima del nivel de equilibrio, la menor productividad marginal del trabajo ubicar\u00eda a los salarios debajo del nivel de subsistencia, lo cual generar\u00eda hambrunas hasta que la poblaci\u00f3n se contrajera hasta alcanzar el nivel de equilibrio. En definitiva, el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n estar\u00eda en l\u00ednea con el nivel del valor de la productividad marginal del trabajo (para una funci\u00f3n con rendimientos marginales decrecientes), que se igualar\u00eda con el salario de subsistencia, conjunto que recibi\u00f3 el nombre de","Ley de Hierro de los Salarios. Por \u00faltimo, si por alguna raz\u00f3n hab\u00eda una mejora tecnol\u00f3gica, autom\u00e1ticamente la poblaci\u00f3n la absorber\u00eda con un incremento de la poblaci\u00f3n, de modo tal que el salario real retomara al nivel de subsistencia. Para la \u00e9poca de Malthus y con la informaci\u00f3n hist\u00f3rica disponible, la hip\u00f3tesis no parec\u00eda nada mal porque, entre el a\u00f1o 0 y el 1800 (de la era cristiana), el producto per c\u00e1pita creci\u00f3 a un ritmo del 0,02% anual: pr\u00e1cticamente nada. Es m\u00e1s, en esos 1800 a\u00f1os ese crecimiento del producto per c\u00e1pita significa un aumento total del 40%, el cual se concentr\u00f3 en el siglo posterior al descubrimiento de Am\u00e9rica, fruto del incremento en el \u00abcomercio\u00bb internacional. En este sentido, si usted pusiera a un econometrista a estudiar los datos en ese momento de la historia, hubiera rechazado la hip\u00f3tesis de Adam Smith y, adem\u00e1s, habr\u00eda se\u00f1alado que Malthus ten\u00eda raz\u00f3n. Sin embargo, cuando uno observa lo que pas\u00f3 despu\u00e9s, nada estar\u00eda m\u00e1s alejado de la realidad. Malthus se equivoc\u00f3 groseramente y Smith acert\u00f3. De hecho, el resurgimiento de la teor\u00eda del crecimiento econ\u00f3mico tras el art\u00edculo publicado por Paul Romer (por lo cual recibi\u00f3 el Premio Nobel de Econom\u00eda en 2018), fruto de su tesis en Chicago tutoreada por Robert Lucas Jr. \u2014disc\u00edpulo de Hirofumi Uzawa, creador del modelo de crecimiento bisectorial con capital humano en la d\u00e9cada de 1960\u2014, lo que hace es no solo retomar la obra de Adam Smith sino tambi\u00e9n los debates de Allyn Young y Alfred Marshall de inicios del siglo XX, que buscaban explicar el crecimiento econ\u00f3mico en el naciente mundo neocl\u00e1sico. Esto es, parados a inicios del siglo XX y a la luz de los datos, era evidente la cuesti\u00f3n de los rendimientos crecientes, y quienes sosten\u00edan la existencia de una funci\u00f3n de producci\u00f3n con rendimientos marginales decrecientes quedaban fuera del debate.","3. Debate sobre el socialismo y la Escuela Austr\u00edaca Una de las cosas que capt\u00f3 mi atenci\u00f3n mientras le\u00eda materiales para hacer un comentario sobre el libro El retorno de la barbarie, que el profesor Alberto Benegas Lynch (h.) escribi\u00f3 junto con Gustavo Perednik, fue que en el comienzo los autores, repasando su anterior libro, Autopsia del socialismo, llegaban a la conclusi\u00f3n de que el problema central con la \u00abteor\u00eda del socialismo\u00bb est\u00e1 en la teor\u00eda del valor trabajo. Esto nos lleva ahora a la Escuela Austr\u00edaca, que, desde mi punto de vista, es donde verdaderamente se entendi\u00f3 el debate, con un golpe de knock-out al socialismo. El primer golpe clave y fundamental ac\u00e1 es la obra de Carl Menger, Principios de econom\u00eda pol\u00edtica (1871), en la que desarrolla \u2014en paralelo a las obras de Jevons y Walras\u2014 la teor\u00eda del valor subjetivo o Teor\u00eda Subjetiva del Valor. Lo interesante aqu\u00ed es que, cuando aparece la Escuela Neocl\u00e1sica, hay una l\u00ednea acad\u00e9mica que va por el carril de Menger y otra que va por el carril de la matematizaci\u00f3n de la econom\u00eda, tema que voy a tratar en la \u00faltima parte de este trabajo. En este sentido, la obra de Menger termina de derribar todos los postulados de Marx. De hecho, en una de nuestras reuniones con el profesor Benegas Lynch, \u00e9l se\u00f1alaba que Marx ten\u00eda escrito el segundo tomo de El capital y decidi\u00f3 no publicarlo debido a que entendi\u00f3 que hab\u00eda sido derrotado por la obra de Menger y no ten\u00eda sentido continuar con ese trabajo. Ahora bien, otro autor \u2014tambi\u00e9n de la vertiente austr\u00edaca\u2014 que termina de poner broche a esta refutaci\u00f3n es Eugen von B\u00f6hm-Bawerk en su obra La conclusi\u00f3n del sistema marxiano. Lo que hace B\u00f6hm-Bawerk es demostrar, justamente, que el sistema carece de sentido y no puede llevar a buen puerto, con tres argumentos: (i) si solo se realizaran","intercambios que tengan la misma cantidad de trabajo (valor trabajo), la cantidad de estos ser\u00eda muy reducida (aun para una precaria econom\u00eda de trueque); (ii) a su vez, dado que la cantidad de trabajo y de capital que se utilizan como insumos var\u00eda a lo largo de los distintos bienes de la econom\u00eda, es imposible arribar a un equilibrio que conlleve a que las tasas de beneficios se igualen; y (iii) dado que el progreso tecnol\u00f3gico es siempre ahorrador de trabajo, resulta una contradicci\u00f3n que los empresarios \u00abexplotadores\u00bb lo impulsen, en tanto obtendr\u00edan menos rentas por explotaci\u00f3n. Esta tradici\u00f3n contin\u00faa con la obra de Mises en el paper de 1920, \u00abEl c\u00e1lculo econ\u00f3mico en una comunidad socialista\u00bb, y en el libro El socialismo, de 1922, donde el eje central es el tema de la imposibilidad de hacer c\u00e1lculos econ\u00f3micos en un sistema socialista. El mercado trata de intercambios de derechos de propiedad a trav\u00e9s del sistema de precios. En esas transacciones, donde una parte entrega una propiedad, por ejemplo, un par de zapatos, y la otra entrega dinero, est\u00e1n intercambiando propiedades. La relaci\u00f3n de ese intercambio es el precio. Ese registro hist\u00f3rico se convierte en una se\u00f1al que se transmite al resto del sistema, con lo cual el sistema de precios es un mecanismo de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n, de se\u00f1al, donde los agentes se coordinan. Algunos ser\u00e1n compradores, otros ser\u00e1n vendedores, y en la medida en que las cantidades difieren, se generar\u00e1 un ajuste en los precios. Por lo tanto, cuando se contamina el sistema de precios mediante restricciones a la propiedad privada, se est\u00e1 ensuciando su funcionamiento. Por esto, cuanto m\u00e1s grande es la intervenci\u00f3n del Estado, peor funciona la econom\u00eda. En el l\u00edmite socialista, cuando la propiedad privada desaparece, resulta imposible realizar c\u00e1lculos econ\u00f3micos ya que los precios habr\u00e1n desaparecido, y por ende, el sistema se derrumba.","En este sentido, no es casual que aquellas econom\u00edas que tienen los Estados m\u00e1s grandes, crezcan menos. \u00bfPor qu\u00e9 cuando uno hace reformas estructurales y saca de encima el peso del Estado la econom\u00eda florece? Porque, justamente, la se\u00f1al de precios empieza a fluir de mejor manera cuando hay menos coerci\u00f3n sobre la propiedad y los recursos pueden ser mejor asignados. Obviamente que estas contribuciones fueron enriquecidas en trabajos como Camino de servidumbre y La fatal arrogancia de Hayek. La l\u00f3gica maravillosa de Camino de servidumbre nos invita a considerar que cada intervenci\u00f3n ex\u00f3gena genera da\u00f1os en el funcionamiento del sistema de precios; el sistema funciona peor y, a su vez, dentro de la misma concepci\u00f3n, genera m\u00e1s necesidad de intervenci\u00f3n, lo que hunde m\u00e1s la econom\u00eda, generando un c\u00edrculo vicioso de pobreza y violencia. Es m\u00e1s, uno hasta podr\u00eda llegar a decir que Hayek, ya en ese momento, lleg\u00f3 a advertir los descalabros de la econom\u00eda argentina actual. El problema que plantea La fatal arrogancia lamentablemente est\u00e1 siempre vigente. Para dar un ejemplo coyuntural, estaba presente en el macrismo. Esa administraci\u00f3n sosten\u00eda que el problema de sus antecesores no era el tama\u00f1o del Estado, sino la forma en que se gastaba, el despilfarro y la corrupci\u00f3n. Supon\u00edan que, porque eran supuestamente m\u00e1s inteligentes, m\u00e1s educados, hablaban mejor ingl\u00e9s y usaban mejores trajes, con ellos s\u00ed iban a resultar las mismas pol\u00edticas intervencionistas. Sin embargo, el gobierno fracas\u00f3 estrepitosamente por lo mismo que fracasan todos los gobiernos intervencionistas: no tener en cuenta que el problema no son las personas sino las ideas intervencionistas. Podr\u00edamos convocar a Gandhi y a la Madre Teresa de Calcuta por el lado de la bondad, y por el lado de la inteligencia podr\u00edamos llamar a las mentes m\u00e1s brillantes del siglo XX, tales como Albert Einstein, Alan Turing y John von Neumann, y aun as\u00ed el socialismo va a terminar mal. El","problema con el socialismo no son las personas que comandan la planificaci\u00f3n central; el problema es la propia planificaci\u00f3n central. De forma recurrente en Argentina, los economistas de las \u00faltimas d\u00e9cadas insisten en intervenir todos los precios de la econom\u00eda, cayendo en la verdadera arrogancia de creer que pueden determinarlos. No por nada la econom\u00eda est\u00e1 colapsando como lo est\u00e1 haciendo. Creo que, si Hayek se levantara de la tumba, Argentina le dar\u00eda motivos para ampliar en treinta tomos La fatal arrogancia. En paralelo, Hayek, en su trabajo, donde presenta la idea del mercado como un proceso de descubrimiento, destaca el problema que representa intervenir coactivamente la distribuci\u00f3n, ya que al afectar sus incentivos termina por afectar la producci\u00f3n. El \u00e1nimo de redistribuir algo ya asignado por los individuos en el proceso de mercado acaba por contraer la actividad productiva; o, como se dice vulgarmente, se achica la torta a repartir. En el desarrollo de estas ideas juega un rol muy importante Israel Kirzner, quien participa del pensamiento de Jes\u00fas Huerta de Soto, expuesto en su tesis doctoral y base de su libro Socialismo, c\u00e1lculo econ\u00f3mico y funci\u00f3n empresarial. En este sentido, Huerta de Soto plantea los problemas del socialismo en dos familias: (i) las versiones est\u00e1ticas y (ii) las versiones din\u00e1micas. Las est\u00e1ticas tienen que ver con la cantidad de informaci\u00f3n necesaria para poder operar una realidad de semejante complejidad. As\u00ed, cuando se pretende que el Estado sea el que opere, un grupo de hombres, desde la esfera p\u00fablica, se proponen como omniscientes, omnipresentes y omnipotentes; es decir, se asumen como Dios. Esa pretensi\u00f3n es la que recibe la cr\u00edtica de Hayek en La fatal arrogancia. Por otra parte, aun cuando fuera posible relevar dicha informaci\u00f3n, el problema es que la mayor parte de la informaci\u00f3n para llevar a cabo dicho proceso requiere un know-how que resulta imposible de transmitir. As\u00ed, por ejemplo, si Michael Jordan me describiera a la perfecci\u00f3n c\u00f3mo hace para volcar la pelota en el aro","de basquetbol (suponiendo que fuese posible), yo no podr\u00eda hacerlo, ya que carezco de las condiciones para llevarlo a cabo. Es como si ustedes quisieran aprender a andar bicicleta leyendo un manual: lo m\u00e1s probable es que se terminen dando un tremendo porrazo, y solo van a aprender en base a la pr\u00e1ctica. Entrando en la \u00faltima parte de estas l\u00edneas, voy a referirme a la importancia de la obra de Israel Kirzner, ya que permite ver con mayor claridad los da\u00f1os dentro de la l\u00f3gica de la escuela neocl\u00e1sica. Kirzner, en su maravillosa obra Creatividad, capitalismo y justicia distributiva, desarrolla consideraciones en torno a si el sistema capitalista es justo o no. Porque, dice, en lo estrictamente t\u00e9cnico podemos ser muy productivos, pero, si el sistema no resulta justo, no es aceptable. Nada bueno se puede construir en base al atropello. De hecho, luego de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, los socialistas no atacan al capitalismo con el argumento de la productividad, ya que ser\u00eda una cr\u00edtica torpe, d\u00e9bil y f\u00e1cilmente rebatible. Mayormente, los colectivistas reconocen las bondades de los sistemas abiertos en torno a la productividad; lo que no aceptan es que el mercado libre sea moralmente superior al socialismo. Por ende, al no reconocer que los valores sobre los cuales se asienta la sociedad libre son moralmente superiores, los socialistas abren un cauce argumental para justificar la intervenci\u00f3n estatal. Aqu\u00ed quiero resaltar el aporte central de la obra de Israel Kirzner. No por el sofisma de la justicia distributiva ni por la superioridad moral del capitalismo, sino para detenernos en el planteo sobre el postulado de informaci\u00f3n perfecta. Esto es, aun saliendo de la l\u00f3gica de Malthus que termina en John Stuart Mill, aun con un formato neocl\u00e1sico y con teor\u00eda subjetiva de valor, llega al mismo resultado. \u00bfCu\u00e1l es el punto? El punto es que, pensando desde una \u00f3ptica a la Robert Lucas Jr., con los par\u00e1metros profundos, que son (i) las preferencias, (ii) la tecnolog\u00eda y (iii) las dotaciones, el resultado en","t\u00e9rminos de producci\u00f3n se vuelve un dato, es decir, la producci\u00f3n m\u00e1xima se vuelve un dato. Dadas las preferencias, dada la tecnolog\u00eda y dadas las dotaciones, entonces ustedes no tienen nada m\u00e1s que hacer que ingresar los datos dentro de la computadora, ordenarle a un programa que resuelva el ejercicio de optimizaci\u00f3n y de ah\u00ed surgir\u00eda qu\u00e9 y cu\u00e1nto producir. F\u00edjense que, si esto fuera as\u00ed, el resultado est\u00e1 predeterminado, por lo que el paradigma neocl\u00e1sico termina en el mismo problema que termin\u00f3 John Stuart Mill, y entonces el nivel de producci\u00f3n es independiente de la distribuci\u00f3n; por ende, entonces primero produzco acorde a la maximizaci\u00f3n y despu\u00e9s lo redistribuyo como se me da la gana. As\u00ed, el resultado que obtiene Kirzner es muy importante porque, en el fondo, deja de manifiesto que algunos de los errores conceptuales del an\u00e1lisis cl\u00e1sico persisten en el enfoque neocl\u00e1sico, a pesar de corregir la teor\u00eda del valor. 4. La tradici\u00f3n neocl\u00e1sica y el origen del error 4.1. Equilibrio general, \u00d3ptimo de Pareto y la mano invisible Luego de repasar de manera simplificada la controversia Smith- Malthus (y todos sus herederos hasta Solow-Swan), estamos en condiciones de abordar por qu\u00e9 la tradici\u00f3n neocl\u00e1sica termina siendo funcional al socialismo y, sin buscarlo, se asocia y se vuelve c\u00f3mplice de los distintos tipos de keynesianos en la destrucci\u00f3n del orden del mercado. Desde mi punto de vista, el tema se desv\u00eda cuando, con la introducci\u00f3n de la matem\u00e1tica en la econom\u00eda junto con el concepto","del \u00d3ptimo de Pareto, se intenta alinear la idea de la mano invisible. En principio, \u00abno pareciera una mala idea\u00bb y, de hecho, no lo es para una econom\u00eda de intercambio puro sin producci\u00f3n. As\u00ed, partiendo de un punto dado, se busca mejorar instancias mejorables para los individuos sin que eso implique empeorar a nadie. Y cuando esas posibilidades de mejora se agotan, se se\u00f1ala que se encontr\u00f3 el \u00d3ptimo de Pareto. En otras palabras, se apunta a lograr el punto de m\u00e1ximo bienestar social (m\u00e1s all\u00e1 de la cuesti\u00f3n no menor de la instrumentaci\u00f3n), donde nadie podr\u00eda mejorar su situaci\u00f3n sin afectar negativamente a otro. Sin embargo, el problema emerge con su mayor fuerza cuando se asocia la idea del \u00d3ptimo de Pareto en una econom\u00eda con producci\u00f3n con la idea de la mano invisible en un contexto de optimizaci\u00f3n matem\u00e1tica, mal dise\u00f1ado conceptualmente desde el v\u00ednculo del lado productivo con los individuos que posean dichas firmas. Formalmente, por el lado de los consumidores, se observa la funci\u00f3n de utilidad, la cual tiene el formato de una campana, y si ustedes despu\u00e9s le cortan una parte podr\u00e1n ver dentro el mapa de indiferencia (las curvas de nivel o de iso-utilidad), las cuales podr\u00edan tomar una forma similar a una banana o a una herradura, seg\u00fan los supuestos que quieran hacer respecto a los niveles de saciedad, siempre que se tenga presente la maximizaci\u00f3n de la funci\u00f3n (de modo tal que permita hallar un m\u00e1ximo). A su vez, de all\u00ed van a salir la demanda de bienes y la oferta de factores. Por otra parte, cuando observan a la firma aparecer\u00e1 una funci\u00f3n de producci\u00f3n que puede ser con rendimientos constantes a escalas (es decir, lineal) o con rendimientos marginales decrecientes. Cuando esto ocurre, se podr\u00e1 maximizar el beneficio y de ah\u00ed se obtiene la demanda de insumos y de factores que permiten derivar la oferta de bienes que maximiza el beneficio. As\u00ed, teniendo ahora funciones (correspondencias) derivadas de estructuras maximizadoras, tanto por el lado de los consumidores","como por el de los productores, las funciones (correspondencias) de oferta y de demanda emergentes son \u00f3ptimas. A su vez, cuando las funciones (correspondencias) de exceso de demanda, dadas por la demanda menos la oferta en cada uno de los mercados, tienen como caracter\u00edstica ser funciones (correspondencias) continuas (semicontinua superiormente), la suma\/resta de funciones continuas (semicontinua superiormente) es una funci\u00f3n continua (semicontinua superiormente), por lo que es posible aplicar el Teorema de Punto Fijo de Brouwer (Kakutani para correspondencias), por medio del cual se prueba la existencia del equilibrio. Finalmente, si las funciones presentan determinadas condiciones, funciones estrictamente c\u00f3ncavas en consumidores y en productores, ese equilibrio es \u00fanico. Por lo tanto, ahora el equilibrio no solo que existe sino que tambi\u00e9n es \u00fanico. Y si, adem\u00e1s, los efectos directos son mayores que los cruzados, ese equilibrio es estable. Naturalmente, dado que las funciones (correspondencias) que explican la existencia del equilibrio est\u00e1n asociadas con la maximizaci\u00f3n de cada uno de los agentes de la econom\u00eda, consumidores y firmas, el equilibrio general resultante adem\u00e1s constituye un \u00d3ptimo de Pareto. Ning\u00fan individuo podr\u00eda mejorar su bienestar sin causar da\u00f1o a otro. Un mundo \u00abmaravilloso\u00bb, a no ser por su carencia de validez emp\u00edrica, ya que los \u00faltimos 250 a\u00f1os han dado prueba de la existencia de rendimientos crecientes. Y entonces es ah\u00ed cuando aparece \u00abel problema\u00bb de las no convexidades que, frente al da\u00f1o que causan al \u00d3ptimo de Pareto, reclama la correcci\u00f3n por parte del Estado de los \u00abfallos de mercado\u00bb.","4.2. Programa de investigaci\u00f3n neocl\u00e1sico, socialismo y Rothbard Aqu\u00ed aparecen dos debates. Por un lado, cuando se profundiza en el an\u00e1lisis del tipo neocl\u00e1sico, el resultado emergente no est\u00e1 en l\u00ednea con las restricciones que impone la matem\u00e1tica de la optimizaci\u00f3n y ello implica ingresar en el terreno de lo que se denominan \u00abfallos del mercado\u00bb y que b\u00e1sicamente vienen dados por: (i) las no convexidades (estructuras de mercado concentradas), cuya contraparte matem\u00e1tica son funciones que tienen rendimientos crecientes (no maximizables a no ser que est\u00e9 presente una restricci\u00f3n efectiva sobre el conjunto de dotaciones iniciales); (ii) los bienes p\u00fablicos; (iii) las externalidades, tanto en consumo como en producci\u00f3n, y (iv) la presencia de informaci\u00f3n asim\u00e9trica. Por otro lado, si nos focalizamos en el modelo de crecimiento econ\u00f3mico neocl\u00e1sico de Solow-Swan, \u00bfc\u00f3mo puede ser que, siendo tan importante el proceso de acumulaci\u00f3n de capital, este no explicara m\u00e1s que un 15%? La respuesta: la productividad y su evoluci\u00f3n a lo largo del tiempo est\u00e1n relacionadas con los rendimientos a escala. Puesto en otros t\u00e9rminos: \u00bfc\u00f3mo puede ser que la teor\u00eda neocl\u00e1sica afirme que los monopolios son malos, si en dicho proceso el nivel de pobreza extrema en el planeta pas\u00f3 del 95% al 5%, en medio de un aumento de la prosperidad nunca visto en la historia de la humanidad? Parece algo sin sentido, y quien logra destrabar este asunto es Murray Rothbard, en su art\u00edculo \u00abMonopolio y competencia\u00bb, que forma parte del tomo 2 del libro El hombre, la econom\u00eda y el Estado.","4.3. Murray Rothbard: \u00abperjuicios de los monopolios\u00bb y \u00aboptimalidad\u00bb Determinar si los monopolios son malos, o no, exige conocer su definici\u00f3n. Seg\u00fan Lord Coke, monopolio es un privilegio especial que otorga el Estado, por el cual se reserva en favor de un individuo o grupo particular cierto campo de la producci\u00f3n; adem\u00e1s, queda prohibido al resto de la sociedad el ingreso a dicho campo, y el aparato represivo del Estado har\u00e1 respetar la prohibici\u00f3n. En funci\u00f3n de ello, no hay m\u00e1s que dos maneras de establecer cu\u00e1les han de ser los precios de los bienes. Una es el camino del mercado libre: los precios son establecidos en forma voluntaria por cada uno de los individuos que participan en el mercado; por lo cual, resultan beneficiados todos los que intercambian. El otro camino es la intervenci\u00f3n violenta en el mercado por la v\u00eda hegem\u00f3nica: los precios as\u00ed determinados significan la exclusi\u00f3n de los intercambios libres y la instituci\u00f3n de la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, ya que hay explotaci\u00f3n siempre que se efect\u00faa un intercambio sujeto a coerci\u00f3n. De este modo, no importa si hay uno o millones de oferentes, sino que lo relevante es si hay libertad o coerci\u00f3n. As\u00ed, para el caso del mercado libre, consumidores y productores regulan sus actos en cooperaci\u00f3n voluntaria. Por lo tanto, no tiene sentido hablar de precios de monopolio (como sin\u00f3nimo de \u00abaltos\u00bb precios y restricci\u00f3n de la producci\u00f3n) cuando no existe coerci\u00f3n y el acceso al mercado es libre. Como se\u00f1alaba Mises: \u00abSi alguien merece un reproche debido a que no sea mayor el n\u00famero de quienes han ingresado al mercado, no son, pues, aquellos que ya operan en el mismo, sino quienes no lo han hecho\u00bb. En funci\u00f3n de ello, el monopolio, salvo que sea resultado de la acci\u00f3n violenta del Estado, nada tiene de malo. De hecho, en un marco de intercambios libres, la situaci\u00f3n en la cual un productor se","queda con todo el mercado es resultado de haber sido exitoso en satisfacer las necesidades de su pr\u00f3jimo brind\u00e1ndole un producto de mejor calidad a menor precio. De nada servir\u00eda ser el \u00fanico vendedor de cubitos en la Ant\u00e1rtida o producir con exclusividad todo el vino en una sociedad de abstemios. Adem\u00e1s, aun cuando no se diera una situaci\u00f3n extrema, siempre existe la posibilidad de que haya un bien sustituto que acote la capacidad de negociar el precio. Por lo tanto, aquel que mediante el uso de instrumentos leg\u00edtimos ha quedado como \u00fanico productor, lejos de ser un tirano es un benefactor social, y en cuanto deje de satisfacer las necesidades de su pr\u00f3jimo, quebrar\u00e1. Frente a la existencia de monopolios aparece la cuesti\u00f3n de los rendimientos crecientes, que lleva al problema del \u00d3ptimo de Pareto, y junto con ello, la posibilidad de que una empresa se apodere de la econom\u00eda. En cuanto al primer caso, no es cierto que no pueda maximizarse una funci\u00f3n creciente cuando hay un l\u00edmite sobre la cantidad de insumos; de hecho, el m\u00e1ximo beneficio se dar\u00eda en el punto en que se agota la dotaci\u00f3n de factores de la econom\u00eda. En funci\u00f3n de este resultado aparece el tema del tama\u00f1o del monopolio. Sin embargo, esa reflexi\u00f3n surge de ignorar la cuesti\u00f3n sobre la imposibilidad de aplicar el c\u00e1lculo econ\u00f3mico. Si esa planificaci\u00f3n central fuera realmente eficiente, \u00bfpor qu\u00e9 no fue establecida por los individuos que persiguen ganancias en el mercado libre? Es m\u00e1s, el hecho de que jam\u00e1s se haya constituido voluntariamente tal caso y que se requiera del poder coercitivo del Estado para formarlo muestra que no habr\u00eda posibilidad alguna de que ese m\u00e9todo sea el m\u00e1s eficiente para satisfacer las exigencias de los individuos. Por \u00faltimo, est\u00e1 la objeci\u00f3n sobre la magnitud de los beneficios y la destrucci\u00f3n de empleos por la retracci\u00f3n de cantidades, cayendo en lo que Bastiat y Hazlitt definir\u00edan como la falacia de lo que no se ve. En este sentido, si el \u00abmonopolista\u00bb decidiera ahorrar sus","ganancias, ello se volver\u00eda inversi\u00f3n en otros sectores, con lo cual crear\u00eda empleos en otra parte. Si lo reinvirtiese, los empleos ser\u00edan creados por \u00e9l. Si lo consumiera, surgir\u00edan empleos donde posicion\u00f3 su demanda. Si atesorara el dinero o lo destruyera, caer\u00eda la cantidad nominal de dinero hasta que se restablezcan los saldos reales, beneficiando a todos en la econom\u00eda. As\u00ed, ning\u00fan da\u00f1o causar\u00eda sobre la econom\u00eda, al tiempo que la presencia de rendimientos crecientes constituye una fuente de crecimiento que amplifica el bienestar. Por lo tanto, la presencia de los monopolios en un contexto de libre entrada y salida es una fuente de progreso, y la obsesi\u00f3n de los pol\u00edticos por controlarlos, como siempre ocurre, solo termina da\u00f1ando a los individuos que se busc\u00f3 ayudar. 5. Socialismo vs. capitalismo en un formato inv\u00e1lido Recuerdo que, cuando estudiaba en la universidad, una materia se llamaba \u00abSistemas econ\u00f3micos comparados\u00bb. Naturalmente, antes de pasar a cuestiones de \u00edndole emp\u00edrica, el andamiaje te\u00f3rico contemplaba la comparaci\u00f3n del equilibrio bajo competencia perfecta contra el \u00abequilibrio\u00bb bajo la soluci\u00f3n del planificador central socialista. De partida, se tomaban todos aquellos supuestos necesarios para derivar un equilibrio que fuera un \u00d3ptimo de Pareto. As\u00ed, las funciones de demanda y oferta (y con ello, funciones de exceso de demanda) eran determinadas a partir de formatos espec\u00edficos para la funci\u00f3n de utilidad, para la funci\u00f3n de producci\u00f3n y las dotaciones dadas, de modo tal que el conjunto de funciones de exceso de demanda resultante permit\u00eda no solo encontrar un equilibrio \u2014\u00fanico","y estable\u2014, sino que adem\u00e1s era \u00d3ptimo de Pareto. Es decir que un proceso descentralizado generaba un \u00d3ptimo de Pareto sin necesidad de la acci\u00f3n del Estado. Por otro lado, el caso del planificador central daba un \u00d3ptimo de Pareto. En esta instancia es donde empieza a verse el problema: se parte de la idea de que se conoce la funci\u00f3n de bienestar social. A su vez, dado que el ejercicio est\u00e1 sujeto a la misma restricci\u00f3n f\u00edsica, el asumir una funci\u00f3n de utilidad\/bienestar que implica conocer las preferencias de todos los individuos de la econom\u00eda sobre todos los bienes de esa econom\u00eda implica derivar un resultado que resulta similar, no solo en t\u00e9rminos de cantidades, al equilibrio competitivo, sino que adem\u00e1s se repart\u00eda del mismo modo, y con ello el equilibrio bajo planificaci\u00f3n centralizada permit\u00eda alcanzar el equilibrio \u00d3ptimo de Pareto. Asumamos que, hasta aqu\u00ed, los dos sistemas son iguales. Ahora bien, el problema radica en que son contextos bajo el conjunto de supuestos neocl\u00e1sicos. Cuando aparecen algunos de los problemas mencionados en secciones precedentes \u2014ll\u00e1mese la no convexidad (rendimientos crecientes)\u2014, ello arroja como conclusi\u00f3n que la producci\u00f3n bajo monopolio es menor que bajo competencia perfecta y, como consecuencia, la econom\u00eda se aleja del \u00d3ptimo de Pareto, y es ah\u00ed donde se abre camino al fundamento para el intervencionismo. Sin embargo, al ver el an\u00e1lisis de los monopolios fuera del prisma neocl\u00e1sico y entendiendo la cooperaci\u00f3n social subyacente en el proceso de mercado, intentar intervenir dichos monopolios surgidos de la libre entrada y salida competitiva solo generar\u00e1 da\u00f1os. Hay un error adicional vinculado a extrapolar un caso de equilibrio parcial hacia uno de equilibrio general omitiendo la existencia de sustituci\u00f3n de bienes por parte de consumidores. Por \u00faltimo, como si lo anterior fuera poco, arrogarse el conocimiento de la funci\u00f3n de bienestar general, la cual implica conocer las preferencias de todos los individuos de la econom\u00eda","sobre todos los bienes de la econom\u00eda, conociendo la medida \u00abjusta\u00bb bajo la cual se combinan para determinar una funci\u00f3n objetivo que permite derivar un equilibrio \u00ab\u00f3ptimo\u00bb, es caer en lo que Hayek denomin\u00f3 \u00abla fatal arrogancia\u00bb. En definitiva, el origen de la cat\u00e1strofe es haber validado un modelo de laboratorio con una serie de postulados irreales que terminan por darle supuesta viabilidad a la intervenci\u00f3n violenta de los mercados, en b\u00fasqueda de un supuesto m\u00e1ximo bienestar que solo conduce a la ruina de la econom\u00eda y de la sociedad. Es as\u00ed como aparecen los colectivistas y los falsos justicieros sociales que buscan castigar a un grupo de personas rob\u00e1ndoles el fruto de su trabajo para d\u00e1rselo a otros. En medio de dicho programa, vale la pena se\u00f1alar que bajo el formato de los neocl\u00e1sicos el progreso tecnol\u00f3gico no es \u00d3ptimo de Pareto y, por ende, si no hay progreso tecnol\u00f3gico no es posible el crecimiento. Adem\u00e1s, si trabajamos con funciones de producci\u00f3n que son estrictamente c\u00f3ncavas, tampoco se puede explicar el crecimiento (salvo por el truco de la externalidad de capital agregado de Marshall-Young). Entonces, si se tiene una teor\u00eda econ\u00f3mica para el laboratorio que no se aplica en la pr\u00e1ctica, no solo no sirve para nada sino que adem\u00e1s su aplicaci\u00f3n derivar\u00e1 en desastres, como fue el comunismo. 6. Una reflexi\u00f3n final El paradigma neocl\u00e1sico basado en la competencia perfecta, tratando de construir un equilibrio que exista, sea \u00fanico y estable, generando a su vez una optimalidad en el sentido de Pareto, concluy\u00f3 en un abuso de la matem\u00e1tica que termin\u00f3 resultando","funcional al socialismo. Al presentarse situaciones que no mapean con la estructura matem\u00e1tica se las define como \u00abfallos de mercado\u00bb, y es ah\u00ed donde aparece el Estado como \u00abcorrector\u00bb. Sin embargo, para resolver de modo exitoso el problema se asume que el Estado conoce la funci\u00f3n de utilidad de todos los individuos (preferencias) para el pasado, el presente, el futuro; la tasa de preferencia intertemporal, el estado de la tecnolog\u00eda presente y todos los avances futuros, junto con sus respectivas tasas de amortizaci\u00f3n. En definitiva, para resolver el problema en cuesti\u00f3n el Estado deber\u00eda poder internalizar todo un conjunto de informaci\u00f3n que, por definici\u00f3n, los propios individuos no conocen o no podr\u00edan manejar, lo que implica que la idea del Estado benefactor que corrige los fallos de mercado es una contradicci\u00f3n en sus t\u00e9rminos. La contrapartida conceptual del problema es el caso de Robinson Crusoe. Si uno se detiene un rato a pensar, notar\u00e1 que Crusoe en un momento opera como consumidor, en otro opera como productor, luego comienza un proceso de tanteos que le permita encontrar el vector de precio-equilibrio y as\u00ed, al final del d\u00eda, puede decidir cu\u00e1nto consume y cu\u00e1nto trabaja, algo que obviamente resulta muy forzado. Por lo tanto, cuando se deja en claro que la correcci\u00f3n de fallos de mercado por parte del Estado que se plantea en el marco neocl\u00e1sico es inv\u00e1lida conceptualmente, teniendo en cuenta que los \u00fanicos que pueden internalizar dichos efectos son los individuos, al tiempo que se quiebra la separaci\u00f3n artificial de los procesos en la toma de decisiones, ya no existir\u00e1n motivos para la intervenci\u00f3n estatal, lo cual no solo frenar\u00e1 el avance socialista, sino que tambi\u00e9n nos permitir\u00e1 el contraataque.","Instituciones del capitalismo 1. Introducci\u00f3n A pesar de los ataques que se han lanzado sobre el sistema capitalista, todo el mejoramiento econ\u00f3mico, el progreso y el crecimiento dependen de la acumulaci\u00f3n de capital, del constante aumento de la cantidad y mejoramiento de los instrumentos de producci\u00f3n, y el sistema capitalista ha hecho y hace mucho m\u00e1s que cualquier otro ofrecido como alternativa para promover crecimiento y bienestar social. Las instituciones fundamentales del capitalismo son cinco. Y en primer lugar tenemos la propiedad privada. En este sentido, cuando los derechos de propiedad est\u00e1n protegidos significa que se pueden conservar y gozar en paz los frutos del trabajo propio. De hecho, esta seguridad es el principal incentivo para el trabajo mismo. Si cualquiera pudiera apropiarse del trabajo ajeno, no habr\u00eda incentivos para producir. Toda producci\u00f3n, toda civilizaci\u00f3n, descansa en el reconocimiento de los derechos de propiedad. Un sistema de libre empresa es imposible si no existe seguridad para la propiedad y la vida. La segunda instituci\u00f3n fundamental de una econom\u00eda capitalista es el mercado libre. Mercado libre significa libertad para que todos dispongan de su propiedad, la intercambien por otras propiedades o por dinero, o la empleen para seguir produciendo en aquellos","t\u00e9rminos que consideren aceptables. Por lo tanto, propiedad privada y mercados libres son instituciones inseparables. La tercera instituci\u00f3n capitalista es la competencia. Todo competidor que act\u00fae dentro del sistema de libre empresa debe estar dentro de los precios vigentes en el mercado. Para poder sobrevivir, sus costos de producci\u00f3n deben ser inferiores a dichos precios. Cuanto m\u00e1s bajos sean sus costos con respecto a los precios de mercado, mayor ser\u00e1 su margen de ganancia, lo cual permitir\u00e1 mayores posibilidades para la expansi\u00f3n de la empresa y de su producci\u00f3n. Si debe hacer frente a p\u00e9rdidas durante un per\u00edodo considerable de tiempo, no podr\u00e1 sobrevivir. El efecto de la competencia consiste, pues, en sacar constantemente la producci\u00f3n de las manos de los directivos menos competentes y ponerla m\u00e1s y m\u00e1s en manos de jugadores eficientes. Dicho con otras palabras, la libre competencia promueve m\u00e9todos cada vez m\u00e1s eficientes de producci\u00f3n y tiende a reducir constantemente los costos. Al mismo tiempo, la contracara de este aumento de la productividad implica una mejora de los salarios reales y del bienestar. La cuarta instituci\u00f3n del capitalismo es la divisi\u00f3n y combinaci\u00f3n del trabajo. As\u00ed, tal como afirmaba Adam Smith, \u00abel mayor progreso de la fuerza productiva del trabajo y la mayor medida de la habilidad, destreza y buen juicio con que se aplica o dirige en cualquier parte, parece haber provenido de los efectos de la divisi\u00f3n del trabajo\u00bb. M\u00e1s de dos siglos de estudios sobre econom\u00eda solo han logrado intensificar la verdad de esta afirmaci\u00f3n: \u00abLa divisi\u00f3n del trabajo se extiende porque se comprende que, cuanto m\u00e1s se lo divide, m\u00e1s productivo resulta\u00bb. \u00abLos hechos fundamentales que produjeron la cooperaci\u00f3n, la sociedad y la civilizaci\u00f3n y transformaron al hombre animal en un ser humano son aquellos que establecen que el trabajo efectuado bajo el sistema de la divisi\u00f3n del trabajo es m\u00e1s productivo que el realizado de manera aislada y que la raz\u00f3n del hombre es capaz de reconocer esta verdad\u00bb (Mises).","Por \u00faltimo, y en estrecho v\u00ednculo con la instituci\u00f3n precedente, nos encontramos con la cooperaci\u00f3n social. Nadie puede especializarse si vive solo. La divisi\u00f3n y combinaci\u00f3n del trabajo ya significa cooperaci\u00f3n social, conllevan el concepto de que cada una cambia parte del producto especial de su trabajo por el producto especial del trabajo de los dem\u00e1s. Pero, a su vez, la divisi\u00f3n del trabajo aumenta e intensifica la cooperaci\u00f3n social. Finalmente, como sosten\u00eda Ludwig von Mises: \u00abLa sociedad es acci\u00f3n concertada, cooperaci\u00f3n. Ella sustituye la vida aislada de los individuos por la colaboraci\u00f3n. Sociedad es divisi\u00f3n y combinaci\u00f3n del trabajo. La sociedad no es sino la combinaci\u00f3n de los individuos para el esfuerzo cooperativo\u00bb. En definitiva, de esto se trata el capitalismo, un conjunto de cinco instituciones (reglas) que fomentan la cooperaci\u00f3n social en busca del mayor bienestar para cada uno de los individuos que forman parte de la sociedad. 2. Propiedad privada y mercados libres Como hemos se\u00f1alado en el apartado anterior, las instituciones fundamentales del capitalismo son cinco, y si bien cada una de ellas es relevante por s\u00ed misma, algunas pueden y deben ser tratadas en grupo; es el caso de la propiedad privada y los mercados libres. La propiedad privada no es una instituci\u00f3n reciente ni arbitraria y sus ra\u00edces son tan antiguas como la historia misma. Cuando los derechos de propiedad de un hombre est\u00e1n protegidos significa que puede conservar y gozar en paz de los frutos de su trabajo. Esta seguridad es el principal incentivo para el trabajo mismo. As\u00ed, toda producci\u00f3n descansa en el reconocimiento y respeto de los derechos de propiedad. Por ende, un sistema de libre empresa es","imposible si no existe seguridad para la propiedad y la vida. La empresa libre es solamente posible dentro de un marco de derecho, orden y moralidad cuyo centro de la escena es ocupado por los derechos a la vida, la libertad y la propiedad. Asociado a ello toma lugar la segunda instituci\u00f3n: el mercado libre, lo que implica libertad para que todos dispongan de su propiedad, la intercambien por otras propiedades o por dinero, o la utilicen para seguir produciendo. Esta libertad es naturalmente un corolario de la propiedad privada. La imposibilidad de separar estas instituciones da por tierra a la visi\u00f3n socialista, seg\u00fan la cual se puede reproducir la eficiencia del mercado libre poniendo en manos del Estado los medios de producci\u00f3n. De hecho, el enfoque socialista\/comunista es fruto de un error te\u00f3rico (la teor\u00eda del valor trabajo). Si hay un agente del gobierno que vende algo que no le es propio, al tiempo que existe otro agente del mismo gobierno que compra con dinero que realmente no es suyo, a ninguno le importa cu\u00e1l es el precio. As\u00ed, cuando en un pa\u00eds quienes dirigen las minas y las f\u00e1bricas, las tiendas y las granjas son simples bur\u00f3cratas que reciben un sueldo del gobierno y compran comestibles o materias primas de otros bur\u00f3cratas, los llamados precios de compra y venta no son sino ficciones para los libros de contabilidad que nada tienen para aportar en la fundamental tarea del c\u00e1lculo econ\u00f3mico. Incluso dejando de lado la violencia del sistema socialista, este no puede ni nunca podr\u00e1 funcionar como un sistema de libre empresa, ya que, al ignorar los derechos de propiedad, resulta imposible realizar el c\u00e1lculo econ\u00f3mico que motiva los intercambios que conducen a la maximizaci\u00f3n del bienestar. A su vez, en el sistema capitalista, si bien la propiedad es una ventaja, se impone una pesada carga social sobre quienes la detentan. Los propietarios privados de los bienes de producci\u00f3n no pueden emplear su propiedad de cualquier modo, ya que se ven obligados a utilizarla de tal manera que promueva la mejor","satisfacci\u00f3n posible de los individuos. Si lo hacen bien, el premio es la ganancia y un aumento de su propiedad, mientras que, si son ineptos o carecen de eficiencia, la pena son las p\u00e9rdidas, por lo que sus inversiones jam\u00e1s est\u00e1n libres de riesgo. En una econom\u00eda de libre mercado, los individuos, con sus compras o abstenciones de comprar, deciden todos los d\u00edas qui\u00e9n ser\u00e1 el due\u00f1o de la propiedad productiva y cu\u00e1nto de ella ha de poseer. En definitiva, los due\u00f1os del capital se ven obligados a utilizarlo para satisfacer las necesidades del pr\u00f3jimo, y si no lo hacen, quebrar\u00e1n. Por lo tanto, el capitalismo basado en la propiedad privada y los mercados libres es un sistema de libertad, justicia y producci\u00f3n. Es infinitamente superior al resto de los sistemas, que son siempre coercitivos. Pero estas tres virtudes no deben separarse. Cada una de ellas surge de la otra. El hombre solo puede ser moral cuando es libre. Solo cuando tiene libertad para elegir puede afirmarse que elige el bien y no el mal. Solo siente que se lo trata con justicia cuando tiene libertad para elegir y cuando tiene libertad para obtener y conservar los frutos de su trabajo. A medida que reconoce que su recompensa depende de su propio esfuerzo y producci\u00f3n al servicio de las preferencias de su pr\u00f3jimo, cada hombre cuenta con el m\u00e1ximo incentivo para cooperar ayudando a los dem\u00e1s a hacer lo mismo, lo cual, y en l\u00ednea con Adam Smith, conduce a la maximizaci\u00f3n del bienestar general. 3. La competencia En La riqueza de las naciones, Adam Smith, adelant\u00e1ndose m\u00e1s de 200 a\u00f1os a su tiempo, sent\u00f3 las bases del crecimiento moderno, en las que jugaban un rol fundamental los rendimientos crecientes (la","f\u00e1brica de alfileres), los intercambios voluntarios y el orden espont\u00e1neo (mano invisible) en un contexto de mercados libres, el ahorro como fuente de financiamiento de la inversi\u00f3n, el trabajo duro, el aprendizaje con la pr\u00e1ctica y el progreso t\u00e9cnico, con un Estado reducido y dinero met\u00e1lico. Si bien estos elementos trabajan de un modo consistente en la visi\u00f3n de Smith, en el mundo neocl\u00e1sico la idea de la f\u00e1brica de alfileres se lleva a las patadas con la mano invisible (acorde con la visi\u00f3n de Pareto, donde cada agente maximiza su funci\u00f3n objetivo), ya que, en principio, salvo existencia de una restricci\u00f3n f\u00edsica en la dotaci\u00f3n de factores, una funci\u00f3n de producci\u00f3n creciente no permitir\u00eda obtener una funci\u00f3n de oferta en la cual los beneficios son maximizados. Sin embargo, en Smith, los cl\u00e1sicos y los austr\u00edacos, la idea de competencia se sit\u00faa en otro nivel de abstracci\u00f3n. Para todos ellos, el criterio fundamental es el poder de negociaci\u00f3n de cada individuo (actuando como un comprador o un vendedor) sobre el precio de un bien y en qu\u00e9 medida ese poder deriva en una capacidad para obtener ganancias superiores al promedio. Evidentemente, con excepci\u00f3n de per\u00edodos transitorios, un poder de esta clase solo es concebible cuando falta la libre movilidad de factores, lo cual la mayor\u00eda de las veces es fruto de la intervenci\u00f3n del Estado. Regresemos al concepto de competencia que viene de Adam Smith: todo competidor que act\u00fae dentro del sistema de la empresa libre deber\u00e1 estar dentro de los precios vigentes en el mercado. Como dec\u00edamos apenas unas p\u00e1ginas atr\u00e1s, concepto que es necesario repetir una y mil veces: cuanto m\u00e1s bajos sean los costos de producci\u00f3n del competidor con respecto a los precios de mercado, mayor ser\u00e1 su margen de ganancia y mayores sus posibilidades de expandir su producci\u00f3n. Adem\u00e1s, la competencia capitalista o de libre mercado rara vez se limita a una lucha por reducir el costo de un producto","homog\u00e9neo. Casi siempre se trata de competencia para mejorar un producto espec\u00edfico. As\u00ed, durante el \u00faltimo siglo y medio se ha tratado de una competencia por presentar y producir productos o medios de producci\u00f3n completamente nuevos, cuyo efecto ha sido un aumento enorme en las comodidades vitales y el bienestar material de las habitantes del planeta. Por lo tanto, la competencia capitalista es un est\u00edmulo para el mejoramiento y la innovaci\u00f3n, el principal aliciente para la investigaci\u00f3n, el mayor incentivo para la reducci\u00f3n de costos y para el desarrollo de nuevos y mejores productos, as\u00ed como de una mayor eficiencia en todos los \u00f3rdenes. Sin embargo, durante el \u00faltimo siglo la competencia capitalista ha estado bajo el constante ataque de los socialistas. Se la ha tachado de salvaje, ego\u00edsta, asesina y cruel. Nada puede ser m\u00e1s falso y absurdo. Quienes critican a la competencia no solo derraman l\u00e1grimas por las desgracias que causa a los productores ineficientes, sino que adem\u00e1s se indignan ante las ganancias \u00abexcesivas\u00bb que obtienen los exitosos. Este llanto y resentimiento existen porque los cr\u00edticos no comprenden la funci\u00f3n que cumple la competencia a favor del consumidor y el bienestar social. En definitiva, los cr\u00edticos de la competencia olvidan que esta implica una forma de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica y que deriva en la maximizaci\u00f3n del bienestar fruto de la divisi\u00f3n del trabajo. 4. La divisi\u00f3n del trabajo La divisi\u00f3n del trabajo, con su corolario, la cooperaci\u00f3n humana, constituye el fen\u00f3meno social por excelencia. La experiencia ense\u00f1a al hombre que la acci\u00f3n mancomunada tiene una eficacia y es de una productividad mayor que la actuaci\u00f3n individual aislada. As\u00ed, las","realidades naturales que estructuran la vida y el esfuerzo dan lugar a que la divisi\u00f3n del trabajo incremente la productividad por unidad de esfuerzo invertido. De hecho, Adam Smith, en el mism\u00edsimo comienzo de La riqueza de las naciones, se\u00f1alaba: \u00abEl mayor progreso en la fuerza productiva del trabajo y la mayor medida de la habilidad, destreza y buen juicio con que se la aplica o dirige en cualquier parte parecen haber provenido de los efectos de la divisi\u00f3n del trabajo\u00bb. Las circunstancias naturales que provocan la aparici\u00f3n del aludido fen\u00f3meno vienen explicadas por dos situaciones. Por un lado, la innata desigualdad de la capacidad de los hombres para realizar trabajos espec\u00edficos. Por otro lado, la desigual distribuci\u00f3n sobre la superficie de la tierra de los recursos naturales. Es m\u00e1s, cabr\u00eda considerar a ambas como una sola: la diversidad de la naturaleza, que hace que el universo sea un complejo de variedad infinita. Si las circunstancias fueran tales que las condiciones f\u00edsicas de producci\u00f3n resultaran id\u00e9nticas en todas partes, y si los hombres fueran entre s\u00ed id\u00e9nticamente h\u00e1biles, la divisi\u00f3n del trabajo no ofrecer\u00eda ventaja alguna. Adicionalmente, en favor de la divisi\u00f3n del trabajo existe una tercera realidad: hay emprendimientos cuya ejecuci\u00f3n excede a las fuerzas de un solo individuo, exigiendo la conjunci\u00f3n de esfuerzos. La realizaci\u00f3n de este tipo de obras impone la acumulaci\u00f3n de una cantidad tal de trabajo que ning\u00fan hombre, individualmente, puede aportarlo. A su vez, hay otras que podr\u00edan ser realizadas por el individuo aislado, pero su duraci\u00f3n ser\u00eda tan dilatada que retrasar\u00eda de modo excesivo su disfrute y no se lograr\u00eda compensar la labor realizada. De este modo, en ambos casos, solo el esfuerzo humano mancomunado permite alcanzar el objetivo deseado. Este incremento de la productividad bajo la divisi\u00f3n del trabajo se registra siempre que la desigualdad sea tal que cada individuo o cada parcela de tierra resulte superior, por lo menos en alg\u00fan","aspecto, a los dem\u00e1s individuos o parcelas. En este sentido, tomando un camino m\u00e1s extremo, David Ricardo formul\u00f3 la ley de asociaci\u00f3n para evidenciar los efectos provocados por la divisi\u00f3n del trabajo cuando un individuo o un grupo colabora con otro individuo o grupo, aun siendo los primeros de mayor eficiencia que los segundos. As\u00ed, la divisi\u00f3n del trabajo entre ambos grupos, seg\u00fan evidencia la ley de Ricardo, ha de incrementar la productividad del esfuerzo laboral y, por lo tanto, resulta ventajosa para todos los intervinientes, pese a que las condiciones materiales de producci\u00f3n puedan ser m\u00e1s favorables a uno de los grupos. Es m\u00e1s, la ley de asociaci\u00f3n evidencia por qu\u00e9, desde un principio, hubo una tendencia a ir intensificando la cooperaci\u00f3n humana. As\u00ed, podemos ver el m\u00f3vil que empuja a los hombres a unirse en busca de mutua cooperaci\u00f3n. Todo progreso hacia una m\u00e1s avanzada divisi\u00f3n del trabajo favorece los intereses de cuantos participan en ella. Para comprender por qu\u00e9 el hombre no qued\u00f3 aislado, buscando, como los animales, alimento y abrigo solo para s\u00ed mismo o su prole, no es preciso recurrir a ninguna vana personalizaci\u00f3n de un supuestamente innato impulso de asociaci\u00f3n. Fue la acci\u00f3n humana, estimulada por la percepci\u00f3n de la mayor productividad del trabajo producto de su divisi\u00f3n, lo que engendr\u00f3 la primitiva sociedad y la hizo desarrollarse. Por \u00faltimo, con referencia a los or\u00edgenes de la sociedad, la tarea de la ciencia solo puede consistir en evidenciar cu\u00e1les son los factores que han de provocar la asociaci\u00f3n y su progresivo desarrollo. La praxeolog\u00eda resuelve esta inc\u00f3gnita de modo contundente. Mientras el trabajo resulte m\u00e1s fecundo bajo el signo de su divisi\u00f3n y en tanto el hombre sea capaz de advertir tal realidad, la acci\u00f3n humana tender\u00e1 espont\u00e1neamente a la cooperaci\u00f3n y a la asociaci\u00f3n.","5. La cooperaci\u00f3n social La cooperaci\u00f3n social est\u00e1 presente en todos los aspectos del sistema de libre mercado. Existe entre el productor y el consumidor, y tambi\u00e9n entre el comprador y el vendedor. Ambas partes ganan en la transacci\u00f3n y esta es la raz\u00f3n por la cual la completan. El consumidor recibe el pan que necesita; el panadero obtiene la ganancia que constituye tanto su est\u00edmulo para seguir fabricando el pan cuanto el medio necesario para producir una mayor cantidad (inversi\u00f3n). A pesar de la enorme propaganda en contrario, la relaci\u00f3n entre empleador y empleado es fundamentalmente cooperativa. Cuanto m\u00e1s eficiente sea el empleador, mayores ser\u00e1n los puestos de trabajo y los salarios que podr\u00e1 ofrecer. Cuanto m\u00e1s eficientes sean los trabajadores, m\u00e1s ser\u00e1 lo que cada uno de ellos ganar\u00e1 y mejor le ir\u00e1 al empleador. A su vez, la cooperaci\u00f3n social est\u00e1 fuertemente relacionada con la divisi\u00f3n del trabajo. Nadie puede especializarse si vive solo. La divisi\u00f3n del trabajo en s\u00ed misma ya significa cooperaci\u00f3n social. En este sentido, la verdadera base de la actividad econ\u00f3mica es la cooperaci\u00f3n. El rasgo que caracteriza a la sociedad es la cooperaci\u00f3n con un prop\u00f3sito. Cada paso por medio del cual un individuo sustituye el acto aislado por la acci\u00f3n concertada da como resultado una mejora inmediata y evidente en su bienestar. Las ventajas que se derivan de la cooperaci\u00f3n pac\u00edfica y la divisi\u00f3n del trabajo son universales. Y es que aquello que la persona debe sacrificar en beneficio de la sociedad lo recibe ampliamente compensado en la forma de mayores ventajas. Cuando se intensifica la cooperaci\u00f3n social ampliando el campo dentro del cual existe la divisi\u00f3n del trabajo, o cuando la protecci\u00f3n legal y la salvaguarda de la paz se ven fortificadas, el incentivo es el deseo de mejorar la propia condici\u00f3n","de todos los individuos involucrados. As\u00ed, luchando por sus propios intereses, el individuo trabaja en favor de una mayor intensificaci\u00f3n de la cooperaci\u00f3n social y las interrelaciones pac\u00edficas. La sociedad liberal prueba que, ante todo, el hombre ve en los dem\u00e1s solo medios para la realizaci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos, mientras que \u00e9l a su vez es para los dem\u00e1s el medio para la realizaci\u00f3n de los prop\u00f3sitos de los otros. Finalmente, por esta acci\u00f3n rec\u00edproca se llega a la meta m\u00e1s elevada de la vida: una mejor existencia para todos. Dado que la sociedad solo es posible si, mientras viven sus propias vidas, todos ayudan a vivir a los dem\u00e1s, si todo individuo es al mismo tiempo medio y fin, es evidente que el contrato entre cada uno de los individuos involucrados en la transacci\u00f3n queda autom\u00e1ticamente resuelto. Una vez aceptado este principio fundamental de la cooperaci\u00f3n social, podemos efectuar una verdadera reconciliaci\u00f3n entre el ego\u00edsmo y el altruismo. Aun si pensamos que todo el mundo vive y desea vivir primordialmente para s\u00ed mismo, podemos entender que ello no perturba la vida social, sino que la fomenta, ya que la vida del individuo alcanza su mayor plenitud solo por medio de la sociedad y a trav\u00e9s de ella. En este sentido, podemos aceptar que el ego\u00edsmo es la ley fundamental de la sociedad. El intento por oponer el acto ego\u00edsta al altruista proviene de un concepto err\u00f3neo acerca de la interdependencia social de los individuos. En una sociedad basada en la divisi\u00f3n del trabajo y la cooperaci\u00f3n, los intereses de todos los miembros se armonizan y de este hecho fundamental de la vida social se desprende el hecho de que, en \u00faltima instancia, los actos realizados en el propio inter\u00e9s y los realizados en inter\u00e9s de los dem\u00e1s no est\u00e1n en conflicto, ya que los intereses individuales se juntan. No existe oposici\u00f3n entre el deber moral y los intereses ego\u00edstas. Lo que el individuo da a la sociedad para preservarla como tal lo da no en beneficio de fines que le son ajenos, sino por su propio inter\u00e9s.","En definitiva, como sosten\u00eda Adam Smith respecto al individuo\/empresario: \u00abEn esa b\u00fasqueda de la realizaci\u00f3n de sus propios intereses promueve a menudo los de la sociedad con mayor eficiencia que cuando realmente se propone promoverlos\u00bb. Esto es: la b\u00fasqueda del propio bienestar bajo una econom\u00eda de mercado en la que opera la divisi\u00f3n del trabajo conlleva a la cooperaci\u00f3n social que maximiza el bienestar general.","La justicia social es injusta 1. La superioridad \u00e9tica y moral del capitalismo El mayor desaf\u00edo a los valores \u00e9ticos del capitalismo de libre mercado proviene de marxistas, socialistas y comunistas. Se ataca al sistema principalmente desde un punto de vista \u00e9tico, afirmando que es materialista, ego\u00edsta, injusto, inmoral, salvajemente competitivo, insensible, destructivo y cruel. Sin embargo, a pesar de los ataques, llama la atenci\u00f3n que toda mejora en lo econ\u00f3mico dependa de la acumulaci\u00f3n de capital, del constante aumento de la producci\u00f3n y del mejoramiento de sus instrumentos, y que el capitalismo haya hecho m\u00e1s que cualquier otro sistema para promover este bienestar. Por lo tanto, si vale la pena defender al sistema capitalista, es in\u00fatil limitarse a defenderlo desde un punto de vista t\u00e9cnico, afirmando que es much\u00edsimo m\u00e1s productivo y eficiente, a menos que podamos demostrar que los ataques socialistas basados en la \u00e9tica son falsos y carentes de todo fundamento, y que el argumento en torno a la desigualdad de la renta ha sido el emblema de errores que demasiado da\u00f1o han causado a la humanidad. Las principales categor\u00edas que establecemos para una teor\u00eda de la distribuci\u00f3n de la renta son el salario de los trabajadores, la renta de la tierra y el inter\u00e9s del capital, que corresponden a los factores de producci\u00f3n: trabajo, tierra y capital. Si procedemos as\u00ed,","llegaremos a una teor\u00eda de la formaci\u00f3n de los precios de los factores de producci\u00f3n en la que estos vienen dados por el valor de su producto marginal, esto es, el producto entre el precio de mercado del bien que generan (interacci\u00f3n entre preferencias y escasez) y la productividad marginal del factor en cuesti\u00f3n. Consecuentemente, nadie podr\u00e1 enga\u00f1arse respecto al hecho de que la distribuci\u00f3n de la renta constituye una pieza inseparable del proceso productivo y que est\u00e1 sujeta a leyes similares que las dem\u00e1s partes integrantes. Tampoco es posible dudar de que la formaci\u00f3n del precio de los factores de producci\u00f3n en que finaliza la distribuci\u00f3n de la renta desempe\u00f1e funciones esenciales dentro de la l\u00f3gica del proceso productivo. Por lo tanto, cuando estos resultados naturales del sistema intentan modificarse de un modo coactivo (redistribuci\u00f3n v\u00eda expropiaci\u00f3n y\/o impuestos), se provoca una ca\u00edda en la producci\u00f3n. En funci\u00f3n de ello, el sistema tiende a dar al trabajo aquello que el trabajador crea, a los capitalistas aquello que crea el capital y a los due\u00f1os de la tierra la renta que esta genera. A su vez, tiende a dar a cada productor la cantidad de riqueza que produjo. Bajo este sistema no solo se descarta la teor\u00eda de la explotaci\u00f3n, seg\u00fan la cual \u00aba los trabajadores se les roba aquello que producen\u00bb, sino que adem\u00e1s el sistema capitalista resulta esencialmente justo. Los titulares privados de los bienes de producci\u00f3n no pueden emplear su propiedad de cualquier manera, ya que se ven obligados a que promueva la satisfacci\u00f3n del pr\u00f3jimo. Ya lo hemos dicho: si lo hacen bien, el premio es la ganancia, mientras que, si son ineptos o carecen de eficiencia, la pena son las p\u00e9rdidas. En una econom\u00eda de libre mercado, los consumidores, con sus compras o abstenciones, deciden todos los d\u00edas qui\u00e9n ser\u00e1 el due\u00f1o de la propiedad productiva y cu\u00e1nto de ella ha de poseer. Como afirmaba Henry Hazlitt: \u00abEl sistema capitalista es un sistema de libertad, justicia y producci\u00f3n. En todos estos aspectos","es infinitamente superior a todos los otros sistemas, que son siempre coercitivos. Pero estas tres virtudes no deben separarse. Cada una de ellas surge de la otra. El hombre solo puede ser moral cuando es libre. Solo cuando tiene libertad para elegir puede afirmarse que elige el bien y no el mal. Solo siente que se lo trata con justicia cuando tiene libertad para elegir, cuando tiene libertad para obtener y conservar los frutos de su trabajo. A medida que reconoce que su recompensa depende de su propio esfuerzo y producci\u00f3n al servicio de sus semejantes, cada hombre cuenta con el m\u00e1ximo incentivo para cooperar ayudando a los dem\u00e1s a hacer lo mismo. La justicia del sistema proviene de la justicia de las recompensas que ofrece\u00bb. 2. La justicia social es injusta El contraste entre pobres y ricos, entre choza y palacio, entre trabajadores y capitalistas es la gran cuesti\u00f3n que desde hace siglos mueve m\u00e1s o menos violentamente a los hombres, y siempre, cuando el contraste se agudiza, surgen los campeones de la igualdad y de la justicia que cuestionan los resultados de la econom\u00eda de libre mercado. Sin embargo, vale la pena notar que la distribuci\u00f3n de la renta es en todas partes desigual, en el sentido de que existe un gran n\u00famero de peque\u00f1as rentas frente a un peque\u00f1o n\u00famero de grandes rentas. Es en este contexto en el que aparece el concepto de justicia social, que es usado como sin\u00f3nimo de justicia distributiva y da lugar a la instauraci\u00f3n de un sistema impositivo progresivo, el cual fue propuesto por Marx y Engels en 1848 como una forma de despojar a la burgues\u00eda de su capital, para luego ser transferido al Estado.","Sin embargo, el proceso de mercado, como se\u00f1ala Hayek, se corresponde a la definici\u00f3n de juego y, como tal, representa una contienda jugada de acuerdo a reglas y decidida por destreza superior y\/o buena fortuna. En dicho juego, los precios de libre mercado presentan un rol clave: se\u00f1alan qu\u00e9 bienes producir y qu\u00e9 medios utilizar para producirlos. Es m\u00e1s, los individuos, intentando maximizar sus ganancias bajo dichos precios, har\u00e1n todo lo posible para mejorar el bienestar de cualquier miembro de la sociedad, al tiempo que se asegurar\u00e1n de que todo el conocimiento disperso de una sociedad sea tomado en cuenta y utilizado. Por ende, considerando como justa aquella regla de remuneraci\u00f3n que contribuye a aumentar al m\u00e1ximo las oportunidades de cualquier miembro de la comunidad elegido al azar, deber\u00edamos estimar que las remuneraciones que determina el mercado libre de intervenci\u00f3n son las justas. Naturalmente, el resultado del juego del mercado implicar\u00e1 que muchos tendr\u00e1n m\u00e1s de lo que sus cong\u00e9neres creen que merecen, e incluso muchos m\u00e1s tendr\u00e1n considerablemente menos de lo que estos piensan que deber\u00edan tener. Sin embargo, las altas ganancias reales de los exitosos, sea este \u00e9xito merecido o accidental, son un elemento esencial para orientar los recursos hacia donde puedan realizar una mayor contribuci\u00f3n al producto del cual todos extraen su parte. En este contexto, no es sorprendente que tantas personas deseen corregir esto a trav\u00e9s de un acto autoritario de redistribuci\u00f3n. Sin embargo, si los individuos o grupos aceptan como justas sus ganancias en el juego, es enga\u00f1oso que invoquen a los poderes coactivos del gobierno para revertir el flujo de cosas en su favor. De hecho, cuando los gobiernos discriminan coactivamente entre los gobernados y comienzan a manipular las se\u00f1ales de precios de mercado con la esperanza de beneficiar a ciertos grupos, se deriva hacia el derrumbe de los resultados de crecimiento y prosperidad.","A la luz de ello, al investigar sobre la base de los reclamos por justicia social, encontramos que estos se apoyan en el descontento que el \u00e9xito de algunos hombres produce en los menos afortunados, o, para expresarlo directamente, en la envidia. De hecho, la moderna tendencia a complacer esa pasi\u00f3n disfraz\u00e1ndola bajo el respetable ropaje de la justicia social representa una seria amenaza para la libertad. En este sentido, vale la pena recordar que el gran objetivo de la lucha por la libertad ha sido conseguir la igualdad de todos los seres humanos frente a la ley. Cada intento de controlar algunas de las remuneraciones mediante un sistema de impuestos progresivos no solo redistribuye de modo violento lo que el mercado ha repartido, sino que implica un trato desigual frente a la ley. As\u00ed, cuanto mayor el \u00e9xito, m\u00e1s que proporcional ser\u00e1 el castigo fiscal. Consecuentemente, esto originar\u00eda una clase de sociedad que en todos sus rasgos b\u00e1sicos ser\u00eda opuesta a la sociedad libre. No solo la justicia social es injusta, sino que adem\u00e1s conduce a un modelo totalitario. 3. El mercado como proceso de descubrimiento Existen dos modos distintos de enfrentarse al mercado capitalista, aun entre los propios economistas que admiten que el sistema de precios libres es capaz de cumplir las funciones asignativas de una econom\u00eda. Por un lado, est\u00e1 el t\u00edpico caso de la microeconom\u00eda, en el cual, bajo mercados competitivos, la econom\u00eda opera con conocimiento perfecto. As\u00ed, la elecci\u00f3n que haga un individuo es la mejor que cabe hacer entre una serie de alternativas conocidas. Dados los precios de todos los bienes, cada decisor puede transformar el presupuesto","del que dispone en una serie de cestas de bienes alternativas y, entre todas estas, selecciona la que considera preferible, de modo que tal selecci\u00f3n constituye el conjunto de compras y ventas que realiza en el mercado. En esta visi\u00f3n, la haza\u00f1a de un mercado competitivo es que los bienes comprados y vendidos cuadran perfectamente como consecuencia de unos precios de equilibrio conocidos por todos. Todo intento de compra y de venta tiene \u00e9xito. Los bienes con un precio que beneficia tanto al vendedor como al comprador resultan vendidos. Por lo tanto, en esta pintura del mercado no existen sorpresas, ni beneficios o p\u00e9rdidas extraordinarias. Por otro lado, dicha visi\u00f3n contrasta fuertemente con la posici\u00f3n de la Escuela Austr\u00edaca, que caracteriza al mercado como un proceso de descubrimiento en el que cada precio pagado o cada ingreso percibido son parte de un sistema, en el cual cada transacci\u00f3n es fruto de los descubrimientos simult\u00e1neos realizados por todas las partes implicadas. Ahora, el mercado consiste en una sucesi\u00f3n de conjuntos de transacciones siempre cambiantes. En cada momento, las mercanc\u00edas adquiridas por los compradores y los ingresos percibidos por los vendedores representan los descubrimientos realizados hasta entonces por unos y otros. Tambi\u00e9n expresan los errores que ambos siguen cometiendo y que otros habr\u00edan cometido de haberse incorporado al mercado. En este marco, los descubrimientos empresariales podr\u00e1n seguir realiz\u00e1ndose en la medida en que existan sin aprovechar oportunidades de realizar un intercambio mutuamente ventajoso entre un par cualquiera de participantes en el mercado y con respecto a un par cualquiera de mercanc\u00edas de las que sean propietarios. Adem\u00e1s, en un mercado con m\u00faltiples bienes, el descubrimiento de una oportunidad producir\u00e1 una cascada de nuevos cambios en las decisiones de compra y venta de los individuos, as\u00ed como nuevas oportunidades","de intercambios mutuamente ventajosos. De este modo, el proceso de mercado consiste precisamente en la sucesi\u00f3n de descubrimientos inducidos, que solo se detendr\u00eda en ausencia de cambios ex\u00f3genos. Esto es, cuando todas las oportunidades de realizar intercambios mutuamente ventajosos hubieran sido ya aprovechadas y no quedara, en consecuencia, lugar para ulteriores descubrimientos empresariales. Por ende, en la visi\u00f3n austr\u00edaca, el \u00e9nfasis recae sobre las densas brumas de ignorancia que recubren cada decisi\u00f3n adoptada. Es m\u00e1s, el \u00e9xito del mercado no consiste ahora en su habilidad para producir precisamente el conjunto de precios de equilibrio que conduce a una infinidad de decisiones perfectamente ajustadas, sino que el \u00e9xito del mercado se juzga por su capacidad de generar descubrimientos. Partiendo en cada instante de un trasfondo dado de mutua ignorancia entre sus participantes, el funcionamiento del mercado ir\u00e1 espont\u00e1neamente ofreciendo los incentivos y oportunidades que acabar\u00e1n conduciendo a disipar cada vez m\u00e1s esas brumas de ignorancia. De hecho, son estas brumas las culpables de que el mercado no acabe de conseguir un perfecto ajuste entre las decisiones, y es precisamente el hecho de que el mercado continuamente genere las intuiciones que las disipan lo que posibilita que se alcance el grado de ajuste existente. Por \u00faltimo, la justificaci\u00f3n racional para el uso de la competencia surge de la base de no conocer anticipadamente los hechos que determinan las acciones de los competidores. Tanto si hablamos de deportes, como de ex\u00e1menes o de premios de poes\u00eda, ser\u00eda in\u00fatil organizar competencias si conoci\u00e9ramos de antemano al ganador. As\u00ed, la competencia debe ser considerada como un procedimiento para descubrir hechos que de otro modo ser\u00edan desconocidos, o por lo menos no ser\u00edan utilizados. Por lo tanto, de la formulaci\u00f3n anterior surgen de inmediato dos corolarios:"]
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