["convertibilidad. Luego de sucesivos per\u00edodos de cierres transitorios, finalmente los gobiernos decretaban el cierre definitivo de la convertibilidad. Si el curso forzoso es mantenido, la clausura de las instituciones de conversi\u00f3n inexorablemente conduce a la aparici\u00f3n de la autoridad monetaria. Por lo tanto, una vez clausurada la conversi\u00f3n y manteniendo el curso forzoso, la autoridad monetaria deb\u00eda establecer la cantidad de moneda, y de esta manera influ\u00eda en su poder adquisitivo. Por consiguiente, el origen de los bancos centrales es una estafa contra aquellos que depositaron bienes tangibles a cambio de unos papeles que promet\u00edan un repago que luego fue repudiado. El mecanismo de conversi\u00f3n desapareci\u00f3, pero el comportamiento estafador, bajo el formato de dinero fiduciario, persiste y la manifestaci\u00f3n de ello es la inflaci\u00f3n. 2.2. Emisi\u00f3n monetaria, monopolio estatal y se\u00f1oreaje Contrariamente a lo que ocurre con los individuos, los gobiernos no obtienen sus ingresos del pago voluntario por los bienes y servicios que prestan. Por ende, los gobiernos afrontan un problema econ\u00f3mico distinto al de los dem\u00e1s agentes. Los individuos del sector privado que desean adquirir de otras personas mayor cantidad de bienes y servicios tienen que producir y vender m\u00e1s de aquello que los otros necesitan. Los gobiernos, en cambio, lo \u00fanico que necesitan es hallar alg\u00fan m\u00e9todo para expropiar mayor cantidad de bienes sin consentimiento de su due\u00f1o. En una econom\u00eda de trueque, los funcionarios gubernamentales solo tienen un modo para expropiar recursos: apoderarse de ellos en especie. En una econom\u00eda monetaria disponen de un modo m\u00e1s","simple: apoderarse de activos financieros. As\u00ed, usan la impresi\u00f3n de dinero para la adquisici\u00f3n de bienes y servicios por parte del Estado. Tal apoderamiento es llamado gravaci\u00f3n impositiva. Sin embargo, la gravaci\u00f3n impositiva es impopular, y en \u00e9pocas menos tranquilas supo precipitar revoluciones. La aparici\u00f3n de la moneda, como gran beneficio para la raza humana, abri\u00f3 as\u00ed un camino m\u00e1s sutil y disimulado para la expropiaci\u00f3n gubernamental de recursos. En la medida que el gobierno encontrara el modo de falsificar dinero (emisi\u00f3n sin respaldo) podr\u00eda apropiarse de los recursos ajenos casi sin que se notara y sin despertar la hostilidad que levanta la gravaci\u00f3n impositiva. Naturalmente, no pod\u00eda de la nada invadir un mercado libre en funcionamiento e imprimir sus propios billetes de papel. De haberlo hecho de una manera tan abrupta, pocas personas habr\u00edan estado dispuestas a aceptar dinero del gobierno. En consecuencia, la intromisi\u00f3n gubernamental debi\u00f3 ser ejecutada de modo gradual. El primer paso fue echar mano al monopolio absoluto del negocio de emisi\u00f3n de dinero, un medio indispensable para conseguir el control de la provisi\u00f3n de moneda acu\u00f1ada. La efigie del rey o del se\u00f1or se estampaba sobre las piezas y se propagaba el mito de que la acu\u00f1aci\u00f3n era prerrogativa esencial de la \u00absoberan\u00eda\u00bb del rey. Dicho monopolio en la emisi\u00f3n permiti\u00f3 al gobierno suministrar monedas en la denominaci\u00f3n que \u00e9l \u2014y no el p\u00fablico\u2014 deseaba, lo cual redujo la diversidad de monedas (menor competencia) que hab\u00eda en el mercado. Una vez adquirido el monopolio en la emisi\u00f3n de moneda, los gobiernos fomentaron el uso del nombre de la unidad monetaria, haciendo todo lo posible por separar ese nombre de su verdadera base, consistente en el peso real de las monedas. En lugar de valerse de granos o gramos de oro o plata para las designaciones, cada gobierno foment\u00f3 el uso de su propio nombre, en favor de los supuestos intereses monetarios: d\u00f3lares, marcos, francos, y dem\u00e1s.","Este cambio en las denominaciones hizo posible el principal instrumento que tuvo el gobierno para falsificar las monedas: el envilecimiento. El envilecimiento fue el m\u00e9todo que adoptaron los Estados para, con el declarado prop\u00f3sito de proteger en\u00e9rgicamente el patr\u00f3n monetario, falsificar las mismas monedas cuya acu\u00f1aci\u00f3n privada hab\u00edan prohibido. En ocasiones, el gobierno incurri\u00f3 en un fraude, al rebajar ocultamente el contenido de oro con una aleaci\u00f3n de inferior calidad, fabricando piezas de peso deficiente. M\u00e1s caracter\u00edstico fue que la Casa de Moneda fundiera y acu\u00f1ara de nuevo todas las piezas existentes en el territorio para devolver a los s\u00fabditos el mismo n\u00famero de \u00ablibras\u00bb o \u00abmarcos\u00bb pero con menor peso. Las onzas remanentes, de oro o plata, las embolsaba el rey, quien las utilizaba para solventar sus gastos. As\u00ed, los beneficios del envilecimiento de la moneda se reclamaban como \u00abseigniorage\u00bb para los que gobernaban. El monopolio compulsivo de la emisi\u00f3n de moneda y la legislaci\u00f3n que establece el curso legal fueron piedras angulares de los esfuerzos de los gobiernos por obtener el control de la moneda de sus pa\u00edses. Con la vigencia de esas medidas, cada gobierno se propuso abolir la circulaci\u00f3n de toda moneda emitida por los gobiernos rivales. Dentro de cada pa\u00eds, solo las monedas de su propio soberano pod\u00edan utilizarse; entre los diversos pa\u00edses, \u00fanicamente se usaban lingotes de oro y plata, sin cu\u00f1o, para los intercambios. Con esto se cortaron a\u00fan m\u00e1s los lazos entre las diversas partes del mercado mundial, separando m\u00e1s a un pa\u00eds del otro, y provocando la disrupci\u00f3n de la divisi\u00f3n internacional del trabajo. Con todo, la moneda aut\u00e9nticamente dura no dejaba mucho campo de acci\u00f3n a la inflaci\u00f3n gubernamental. Hab\u00eda l\u00edmites para los posibles envilecimientos ingeniados por los gobiernos, y el hecho de que todos ellos se valieran del oro y la plata pon\u00eda coto al control de cada gobierno sobre su propio territorio. Los gobernantes se","ve\u00edan jaqueados tambi\u00e9n por la disciplina de una moneda met\u00e1lica internacional. El control del gobierno sobre la moneda reci\u00e9n pudo convertirse en absoluto, y la falsificaci\u00f3n no cuestionada, a medida que prevalecieron los sustitutos del dinero, ya en siglos recientes. El advenimiento del papel moneda y los dep\u00f3sitos bancarios, que fue beneficioso cuando exist\u00eda total respaldo de oro y plata, provey\u00f3 al gobierno del \u00e1brete s\u00e9samo en el camino hacia su dominio sobre la moneda y, de ese modo, sobre el sistema econ\u00f3mico. De ah\u00ed que, cuanto m\u00e1s inflacionaria sea la pol\u00edtica de un gobierno, m\u00e1s lo har\u00e1 ascender en el podio de los estafadores: la inflaci\u00f3n es, simple y llanamente, una estafa. 3. La cantidad \u00ab\u00f3ptima\u00bb de dinero Milton Friedman se\u00f1alaba que solo existen cuatro formas de gastar en funci\u00f3n de qui\u00e9n aporta el dinero para pagar la cuenta y qui\u00e9n es el beneficiario de dicho gasto. En este sentido, la mejor opci\u00f3n siempre es gastar el dinero propio en uno mismo ya que nadie mejor que uno mismo para gastar en aquellos bienes que reportan el mayor nivel de satisfacci\u00f3n, al tiempo que est\u00e1 claro el nivel de esfuerzo que demand\u00f3 conseguir los ingresos utilizados en la compra. En definitiva, se maximizan los beneficios. A su vez, uno puede gastar el dinero propio en terceros: dado que no habr\u00e1 satisfacci\u00f3n en el consumo, se busca minimizar el costo. Adem\u00e1s, est\u00e1 el caso en que uno gasta el dinero de terceros en uno mismo. En ese supuesto, se produce una maximizaci\u00f3n del gasto, y se cae en el derroche ya que no hay costo asociado a ello. El mejor ejemplo lo ofrece la grandilocuencia de los actos de los pol\u00edticos en","campa\u00f1a cuando est\u00e1n en el poder comparado con la sencillez que muestran cuando no cuentan con los recursos de los pagadores de impuestos para afrontar las cuentas. Por \u00faltimo, el peor de los casos: gastar el dinero de terceros en terceros. Al gastar el dinero de otros, se lo despilfarra y, al mismo tiempo, dado que no se conocen las preferencias de los individuos, lo que se gasta tampoco reporta la mayor satisfacci\u00f3n. Esa ficci\u00f3n llamada estado de bienestar es una utop\u00eda propia de la fatal arrogancia de individuos soberbios e ignorantes, a punto tal que deber\u00eda rotularse como estado de MALESTAR. En funci\u00f3n de lo anterior, no existe una pol\u00edtica colectivista que eleve el bienestar de la sociedad. En rigor, solo lo har\u00e1 para algunos individuos en detrimento de la mayor parte de la sociedad. Aun en el hipot\u00e9tico caso de que nos asignaran un agente fiscal para que gaste nuestro dinero en lo que queremos, pese a que dicho gasto carecer\u00eda de sentido, siempre estar\u00edamos peor dado que el servicio en cuesti\u00f3n no es gratuito. Y como si esto fuera poco, la recaudaci\u00f3n de impuestos es un robo (legalizado), lo cual constituye un acto violento que genera da\u00f1os directos e indirectos que luego se amplifican con los da\u00f1os que causar\u00e1 el gasto de dichos ingresos. Sin embargo, a los pol\u00edticos esto no les interesa, lo cual erige al Estado como el mayor enemigo de la sociedad y, m\u00e1s all\u00e1 de la estructura impositiva, plantea un juego de suma cero (o negativa, dado el menor nivel de producci\u00f3n). As\u00ed, es de importancia menor \u00abla eficiencia\u00bb de cada impuesto (incluidos los de suma fija), sino que al final de cuentas lo que importa es el monto que recauda (nos roba) el fisco. En funci\u00f3n de lo anterior, la cantidad \u00f3ptima de dinero, acorde a las preferencias de los pol\u00edticos, ser\u00eda aquella que haga m\u00e1xima la recaudaci\u00f3n del impuesto inflacionario. La recaudaci\u00f3n del impuesto vendr\u00eda dada por el producto de la tasa de inflaci\u00f3n (tasa impositiva) por la demanda de dinero (base imponible). En este sentido,","conforme aumenta la inflaci\u00f3n, los ingresos fiscales tienden a subir por la mayor tasa, al tiempo que caen por la menor demanda de dinero (dado que depende negativamente de la inflaci\u00f3n). Por lo tanto, para maximizar el ingreso por impuesto inflacionario es crucial la elasticidad de la demanda de dinero respecto de la inflaci\u00f3n. As\u00ed, cuando la demanda de dinero es inel\u00e1stica, el aumento de la tasa de inflaci\u00f3n se impone sobre la ca\u00edda de la base imponible, por lo que la recaudaci\u00f3n crece, mientras que para el caso opuesto (demanda de dinero el\u00e1stica) la recaudaci\u00f3n cae. En funci\u00f3n de ello, los ingresos fiscales han de ser maximizados en el punto donde la elasticidad de la demanda de dinero respecto a la inflaci\u00f3n es unitaria. Al mismo tiempo, dado que el Estado recauda otros tributos ligados al nivel de actividad, y dado que esta \u00faltima se relaciona de modo negativo con la inflaci\u00f3n (distorsi\u00f3n de precios relativos y mala asignaci\u00f3n de recursos), ahora existir\u00eda un costo que situar\u00eda a la tasa de inflaci\u00f3n \u00ab\u00f3ptima\u00bb en un punto donde la elasticidad es menor a la unidad. Si bien todo lo anterior parece muy \u00abrazonable\u00bb y forma parte de cualquier texto de macroeconom\u00eda b\u00e1sica, en rigor, preguntarnos cosas tales como \u00bfcu\u00e1l es la cantidad \u00ab\u00f3ptima\u00bb de dinero?, \u00bfcu\u00e1l deber\u00eda ser la cantidad total de dinero en el presente?, o \u00bfqu\u00e9 tan r\u00e1pido deber\u00eda \u00abcrecer\u00bb la cantidad total de dinero?, deber\u00eda parecernos una ridiculez. Nadie responde a cosas del tipo: \u00bfcu\u00e1l es la \u00aboferta \u00f3ptima\u00bb de duraznos, de PlayStation o de carteras? La pregunta misma es absurda. Un hecho fundamental en cualquier econom\u00eda es que todos los recursos son escasos en relaci\u00f3n con las necesidades humanas y si un bien no fuese escaso, ser\u00eda sobreabundante, por lo tanto, tendr\u00eda un precio de cero en el mercado. Permaneciendo todo lo dem\u00e1s constante, a m\u00e1s bienes disponibles mayor bienestar. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, algunos se preguntan sobre la oferta \u00f3ptima de dinero? Porque, si bien el dinero es indispensable para el","funcionamiento de cualquier econom\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del nivel m\u00e1s primitivo, y si bien la existencia de dinero confiere enormes beneficios sociales, esto de ninguna manera implica \u2014como en el caso del resto de los bienes\u2014 que, permaneciendo constante todo lo dem\u00e1s, cuanto m\u00e1s, mejor. \u00bfQu\u00e9 beneficio directo tiene un incremento en la oferta de dinero? El dinero no se puede comer ni utilizar en la producci\u00f3n. El dinero-mercanc\u00eda, funcionando como dinero, solo puede utilizarse en intercambios para facilitar la transferencia de bienes y servicios y para hacer posible el c\u00e1lculo econ\u00f3mico. Pero una vez que el dinero se ha establecido en el mercado, ya no son necesarios incrementos en la oferta, no realizan ninguna funci\u00f3n social genuina. El resultado invariable de un aumento en la oferta de un bien es bajar su precio. Para todos los productos, excepto para el dinero, ese aumento es socialmente beneficioso, porque significa que la producci\u00f3n y el nivel de vida han aumentado en respuesta a la demanda de los consumidores. Pero un aumento en la oferta de dinero no puede aliviar la escasez natural de los bienes de consumo o de capital; lo \u00fanico que hace es que la unidad monetaria sea m\u00e1s barata, esto es, se reduce su poder de compra en t\u00e9rminos de todos los dem\u00e1s bienes y servicios. Una vez que un bien se ha establecido como dinero en el mercado, ejerce plena potencia como mecanismo de intercambio o como instrumento de c\u00e1lculo, y todo lo que un aumento en la cantidad de dinero puede hacer es diluir dicha efectividad (su poder adquisitivo). Por lo tanto, una vez que un producto est\u00e1 en oferta suficiente para ser adoptado como dinero, no hay aumento en la oferta de dinero que sea necesario. Cualquier cantidad de dinero ser\u00e1 \u00ab\u00f3ptima\u00bb, y una vez que este se ha establecido, un aumento en su oferta no confiere ning\u00fan beneficio social. Por lo tanto, el dinero es \u00fanico entre los bienes y servicios porque un aumento de la oferta no es ni beneficioso ni necesario. De hecho, tales aumentos solo diluyen el \u00fanico valor del dinero. Si a","esto le sumamos que el dinero no es neutral ni superneutral, y que adem\u00e1s produce un conjunto de efectos que deterioran el bienestar de los individuos, surge el interrogante: \u00bfpor qu\u00e9 hacemos la pregunta? La respuesta es simple: los pol\u00edticos siempre est\u00e1n buscando la forma de maximizar el saqueo sobre la sociedad y la pol\u00edtica monetaria solo es un instrumento m\u00e1s para lograr su objetivo. 4. Una estafa llamada Banco Central de la Rep\u00fablica Argentina El mensaje del 17 de enero de 1935 que acompa\u00f1aba al proyecto de creaci\u00f3n del Banco Central de la Rep\u00fablica Argentina contiene los fundamentos para la constituci\u00f3n de una instituci\u00f3n estafadora puesta al servicio de los saqueadores de la corporaci\u00f3n pol\u00edtica. La creaci\u00f3n del BCRA buscaba \u00abponer en marcha una Instituci\u00f3n especial\u00bb situada \u00abpor arriba del mercado\u00bb, que iba a desempe\u00f1ar \u00abla delicada funci\u00f3n de banco de bancos\u00bb. En funci\u00f3n de ello, al organismo en cuesti\u00f3n se le asignaron las funciones de \u00abregular la cantidad de cr\u00e9dito y los medios de pago\u00bb, adaptarlos al \u00abvolumen real de los negocios\u00bb, \u00abvigilar la conducci\u00f3n de los bancos\u00bb, \u00abfijar tasas de inter\u00e9s\u00bb, \u00abcontrolar cambios\u00bb, \u00abpromover la liquidez y el buen funcionamiento del cr\u00e9dito bancario\u00bb, ser el \u00abAgente financiero del gobierno\u00bb y \u00abmantener el valor de la moneda\u00bb. La comisi\u00f3n de Presupuesto y Hacienda de Diputados elev\u00f3 a la c\u00e1mara los proyectos de ley relativos a la moneda y los bancos, y pasaron a revisi\u00f3n por el Senado el 23 de febrero de 1935. El despacho fue aprobado por la mayor\u00eda de la comisi\u00f3n oficialista de presunto tinte conservador, mientras que la minor\u00eda de los partidos","Socialista y Dem\u00f3crata Progresista lo rechaz\u00f3 en forma un\u00e1nime. A su vez, la creaci\u00f3n del BCRA fue completada con el r\u00e9gimen de control al funcionamiento de la banca comercial y la reforma a los Estatutos del Banco Hipotecario y del Banco de la Naci\u00f3n. El paquete fue sancionado por el Senado en la sesi\u00f3n del 21 de marzo de 1935. En este sentido, el BCRA constituy\u00f3 en su origen una corporaci\u00f3n formada por el gobierno y los bancos particulares, prevista, seg\u00fan su art\u00edculo primero, por un per\u00edodo de 40 a\u00f1os. Esto es, dicha instituci\u00f3n deber\u00eda haber sido liquidada en 1975 (ver Las ra\u00edces totalitarias del fracaso argentino, de Meir Zylberberg, 2006). Lo esencial de la reforma consisti\u00f3 en la supresi\u00f3n definitiva de la conversi\u00f3n autom\u00e1tica a oro del peso moneda nacional, por lo que la Caja de Conversi\u00f3n qued\u00f3 definitivamente disuelta. Junto con la inconvertibilidad del peso, se autoriz\u00f3 a emitir con respaldo de documentos comerciales, t\u00edtulos del Tesoro y adelantos sobre recaudaciones impositivas, todo ello dentro de ciertos l\u00edmites exigidos por la ley. As\u00ed, con la aprobaci\u00f3n de los proyectos de moneda y bancos de 1935 se interrumpi\u00f3 la valorizaci\u00f3n del peso moneda nacional, producto del masivo ingreso de capitales europeos que hu\u00edan de sus pa\u00edses dado que Argentina era considerada, en el campo internacional, un pa\u00eds de refugio frente a la llegada de la Segunda Guerra Mundial. Seg\u00fan la versi\u00f3n de los pol\u00edticos de entonces, con el doctor Federico Pinedo a la cabeza del Ministerio de Hacienda, la intenci\u00f3n era impedir la revalorizaci\u00f3n del peso para favorecer a los exportadores. Es m\u00e1s, ante las cr\u00edticas lanzadas por las minor\u00edas sobre los riesgos inflacionarios, Pinedo desech\u00f3 las objeciones de la minor\u00eda en el sentido de que los proyectos encerraban el peligro de inflaci\u00f3n. \u00abComprendo que se puede agitar mucho la opini\u00f3n alrededor de dos o tres palabras: la inflaci\u00f3n. Un banco de emisi\u00f3n puede hacer billetes, luego es un instrumento de inflaci\u00f3n. El argumento es de una simplicidad como la regla de tres. Pero no todo es as\u00ed: si hoy tenemos elementos","inflacionistas en nuestras manos y no los usamos, \u00bfpor qu\u00e9 se cree que cuando tengamos estos otros los vamos a usar?\u00bb. Frente al optimismo de Pinedo, el doctor Enrique Dickmann afirmaba: \u00abEn este momento, los socialistas desempe\u00f1amos aqu\u00ed un papel conservador. Queremos conservar instituciones econ\u00f3micas y monetarias argentinas que tienen casi medio siglo de vida y han dado resultados excelentes; los revolucionarios, los malos revolucionarios son ustedes, que quieren echar abajo todo esto, que quieren reemplazar por cosas que no se sabe qu\u00e9 resultados dar\u00e1n. Es peligroso un salto en el vac\u00edo\u00bb. De hecho, frente al panorama que se abr\u00eda, Dickmann sentenci\u00f3: \u00abDejar que las cosas se desenvuelvan naturalmente, sin la intervenci\u00f3n perturbadora y anarquizante del gobierno, y podr\u00e1 pensarse en el porvenir, cuando el momento llegue, en volver a la convertibilidad y por consiguiente, a la estabilizaci\u00f3n\u00bb. Naturalmente, y como no pod\u00eda ser de otro modo, el nacimiento de un \u00f3rgano tan nefasto deb\u00eda comenzar con una estafa. Las 358 toneladas de oro depositadas en la Caja de Conversi\u00f3n, sobre cuya base circulaban, de acuerdo con la Ley 3871, unos 561 006 035,34 pesos moneda nacional, pasaron a valer mediante el \u00abjustiprecio\u00bb un monto de 1 224 417 645,96 pesos moneda nacional. As\u00ed, frente a la \u00abganancia\u00bb contable, el balance de apertura del Banco Central asign\u00f3 163 595 234,98 pesos moneda nacional para el Fondo de Reserva del Instituto Movilizador de Inversiones Bancarias, que fue fundado con el prop\u00f3sito de hacerse cargo de inmuebles, inversiones y cr\u00e9ditos de los bancos en condiciones irregulares, para venderlos luego en mejores circunstancias. De este modo, integrar el capital del BCRA, cancelar deudas del gobierno con el Banco de la Naci\u00f3n y permitir que el Instituto Movilizador comprara a los bancos la cartera irregular, todo ello con fondos tomados de las ganancias nominales del reval\u00fao del oro, era, en opini\u00f3n de Dickmann, un despojo a la ciudadan\u00eda. Se trata de una","expropiaci\u00f3n, porque todo envilecimiento de la moneda desplaza riqueza de una parte de la poblaci\u00f3n hacia otra. Frente a ello, el ministro Federico Pinedo rechaz\u00f3 las impugnaciones respecto a la financiaci\u00f3n del Instituto Movilizador: \u00abLa experiencia ense\u00f1a que en ning\u00fan lugar los grandes bancos caen. Si corren peligro, se los ayuda con todos los arbitrios necesarios\u00bb. Sin embargo, los mecanismos estafadores a manos de la corporaci\u00f3n pol\u00edtica por la v\u00eda del Banco Central no terminaron ah\u00ed. En sus primeros diez a\u00f1os de operaci\u00f3n, la tasa de inflaci\u00f3n se duplic\u00f3, pasando del 3% anual al 6%. Luego, con la nacionalizaci\u00f3n del BCRA impulsada por Juan Per\u00f3n en 1946, y hasta 1991 (Ley de Convertibilidad), la tasa de inflaci\u00f3n anual promedio trep\u00f3 al 225%: a la moneda se le quitaron 13 ceros, se destrozaron cinco signos monetarios y hubo dos hiperinflaciones. A su vez, la inflaci\u00f3n durante la Convertibilidad fue del 9% anual, aunque concentrada durante el primer a\u00f1o y medio. Luego, en los tres per\u00edodos K, la inflaci\u00f3n anual promedio fue del 10%, 20% y 30% respectivamente, mientras que hoy estamos peor y frente a un final abierto. Por lo tanto, vale recordar la profec\u00eda de Lisandro de la Torre en la sesi\u00f3n del Senado del 21 de marzo de 1935: \u00abYo dir\u00eda que este proyecto, tan caro al se\u00f1or ministro de Hacienda, coloca al pa\u00eds encima de un barril de p\u00f3lvora. Todo andar\u00e1 regularmente mientras no se encienda la mecha. Pero la mecha est\u00e1 ah\u00ed, a la vista y al alcance de cualquier gobierno inconsciente que quiera encenderla. Y no podemos tranquilizarnos cuando vemos aparecer la inconsciencia en ese mismo proyecto en que, sin necesidad, se coloca al pa\u00eds encima del barril de p\u00f3lvora. Los se\u00f1ores senadores van a votar con toda tranquilidad lo que conduce al pa\u00eds al borde del abismo\u00bb. Despu\u00e9s de casi m\u00e1s de ocho d\u00e9cadas con BCRA hemos pasado de ser el quinto pa\u00eds m\u00e1s rico del mundo a acercarnos al puesto 70.","5. Una propuesta monetaria: eliminar el BCRA Acorde al art\u00edculo 1\u00b0 de la ley que dio origen al Banco Central de la Rep\u00fablica Argentina, se establec\u00eda que la instituci\u00f3n operar\u00eda por un lapso de 40 a\u00f1os: en 1975 deber\u00eda haber sido cerrada. Sin embargo, la crisis del Rodrigazo (1975) durante el gobierno de Isabel Per\u00f3n, la explosi\u00f3n de la tablita cambiaria de Mart\u00ednez de Hoz (1982), las hiperinflaciones de Ra\u00fal Alfons\u00edn (1989) y Carlos Menem (1990) y la salida de la Convertibilidad (2002) constituyeron excusas perfectas para que la corporaci\u00f3n pol\u00edtica (salvo Carlos Menem en 1991) no se desprendiera de un instrumento de opresi\u00f3n fiscal como es la pol\u00edtica monetaria de alta inflaci\u00f3n instrumentada desde Reconquista 266. As\u00ed, resulta relevante preguntarse si el BCRA deber\u00eda dejar de existir o no. De hecho, la controversia sobre el punto es parte central del debate en el siglo XIX entre la Escuela Bancaria y la Escuela Monetaria, aunque sus or\u00edgenes se remontan a mediados del siglo XVI, con los aportes de la Escuela de Salamanca, y del XVII en Italia. El debate entre los partidarios del banco central y los defensores de la banca libre tuvo lugar durante el siglo XIX: en el inicio existi\u00f3 una \u00edntima conexi\u00f3n entre la escuela de la banca libre y la Escuela Bancaria, por un lado, y la Escuela Monetaria y la defensora del banco central, por otro. En efecto, los defensores del ejercicio de la banca con encaje fraccionario en un primer momento abrazaron, con car\u00e1cter general, la causa de una banca libre de todo tipo de interferencias (aunque a la postre \u2014dadas las recurrentes crisis de origen crediticio\u2014 eso llevara a una alianza con el Banco Central), para poder continuar con el ejercicio de su negocio basado en un encaje fraccionario. Por otra parte, los miembros de la Escuela Monetaria (preocupados por la relaci\u00f3n emisi\u00f3n de dinero e","inflaci\u00f3n), recelosos por la actividad de los banqueros, se inclinaron ingenuamente a favor de la regulaci\u00f3n estatal, bajo el establecimiento de un Banco Central, el cual se supon\u00eda habr\u00eda de evitar los abusos que la Escuela Bancaria pretend\u00eda justificar. De este modo, el debate qued\u00f3 concentrado en dos modelos de sistema financiero: (i) uno de banca libre sin interferencia estatal, (ii) otro con un Banco Central que estar\u00eda a cargo de la regulaci\u00f3n del sistema. Pese a estas diferencias, ambos grupos no pusieron en el centro del debate el sistema financiero de encaje fraccionario y ello qued\u00f3 plasmado en la famosa Ley de Peel promulgada el 19 de julio de 1844. Si bien se establec\u00eda que la emisi\u00f3n de papel moneda estaba monopolizada por el Banco Central y efectuada con un criterio de pleno respaldo de dinero met\u00e1lico, se mantuvo el modelo de encaje fraccionario, por lo que se dej\u00f3 v\u00eda libre para que los bancos privados expandieran el dinero mediante la concesi\u00f3n de nuevos cr\u00e9ditos y la creaci\u00f3n desde la nada de los correspondientes dep\u00f3sitos, manteni\u00e9ndose de esta manera los booms expansivos y las subsiguientes etapas de crisis y depresi\u00f3n, durante las cuales el Banco de Inglaterra se vio obligado una y otra vez a suspender las previsiones de la Ley de Peel y a emitir el papel moneda necesario para atender la demanda de liquidez de los bancos privados, evitando as\u00ed, en la medida de lo posible, quiebras. Es una iron\u00eda del destino que la Escuela Monetaria apoyara la creaci\u00f3n de un Banco Central que, paulatinamente y sobre todo por culpa de la influencia negativa de la Escuela Bancaria, termin\u00f3 siendo utilizado para justificar e impulsar pol\u00edticas de descontrol monetario y desmanes financieros mucho peores que aquellos a los que originariamente se pretend\u00eda poner remedio.","Ahora bien, dado que todos los desastres monetarios tienen su origen ya sea en el uso pol\u00edtico de la pol\u00edtica monetaria del Banco Central y en un modelo de banca con encaje fraccionario que amplifica los desmanes de la autoridad monetaria, con el correr del tiempo (y en especial a la luz de la Gran Depresi\u00f3n) el debate entre banca libre y Banco Central mut\u00f3 hacia el contexto en el cual el sistema bancario opera con un encaje del 100% para los dep\u00f3sitos a la vista (lo cual es demanda de dinero) y una banca de inversi\u00f3n para canalizar el ahorro. De este modo aparece de un lado la posici\u00f3n de la Escuela Austr\u00edaca, con las ponencias de Mises, Hayek y Rothbard abogando por una banca libre con un encaje del 100% en los dep\u00f3sitos a la vista y una banca de inversi\u00f3n que logre canalizar el ahorro de la econom\u00eda, y por otro lado la Escuela de Chicago, que abogaba por un modelo financiero similar pero con la tutela de un Banco Central. As\u00ed, su principal foco radicaba en la finalidad de restaurar el completo control por parte del gobierno sobre la cantidad de dinero en circulaci\u00f3n y su valor. Sin embargo, el modelo monetario propuesto por la Escuela de Chicago sigue dando el poder al Estado de falsificar dinero desde el Banco Central y, con ello, estafan a la poblaci\u00f3n mediante una pol\u00edtica monetaria basada en la inflaci\u00f3n. A la luz del debate entre banca libre y Banco Central con y sin un sistema de encaje fraccionario, se propone una reforma financiera que avance hacia la eliminaci\u00f3n del BCRA (modelo de banca libre) y un sistema financiero que opere respetando las formas del derecho (Simons, Allais, Rothbard, Hoppe y Huerta de Soto), basado en un encaje del 100% para los dep\u00f3sitos a la vista (almac\u00e9n de valor) y una banca de inversi\u00f3n para canalizar el ahorro de los individuos acorde a sus preferencias en t\u00e9rminos de retorno y riesgo. En cuanto a la instrumentaci\u00f3n de la reforma, esta tendr\u00eda lugar en cuatro etapas:","(i) En la primera etapa se proceder\u00eda a separar al sistema financiero entre el almac\u00e9n de valor y la banca de inversi\u00f3n; los individuos dispondr\u00edan de un per\u00edodo de tiempo (asociado con la duraci\u00f3n de la cartera crediticia de los bancos para minimizar el descalce temporal) para optar entre los distintos tipos de bancas. As\u00ed, quienes quieran disponer de su dinero frente a todo evento ir\u00e1n al almac\u00e9n de valor, donde pagar\u00e1n una comisi\u00f3n para que guarden su dinero, mientras que los que quieran percibir un inter\u00e9s acudir\u00e1n a la banca de inversi\u00f3n, donde tendr\u00e1n un abanico de alternativas ordenables en t\u00e9rminos de renta y riesgo. (ii) Una vez separada la banca y cubiertos todos los desajustes monetarios que podr\u00edan surgir, fruto de que el per\u00edodo de tiempo est\u00e1 basado en una medida promedio del sistema, se eliminar\u00eda la regulaci\u00f3n del sistema financiero. (iii) En simult\u00e1neo, se lanzar\u00eda un sistema de competencia de monedas, de modo tal que cada individuo de la econom\u00eda lleve a cabo las transacciones en la moneda que le resulte m\u00e1s conveniente. (iv) Finalmente, a la luz del teorema de regresi\u00f3n monetaria y teniendo en cuenta la historia monetaria argentina, alg\u00fan instrumento monetario se impondr\u00e1 sobre el resto (el d\u00f3lar y\/o el oro). Una vez que eso ocurra, se proceder\u00e1 a liquidar los activos y pasivos del BCRA, donde los pasivos monetarios remunerados ser\u00e1n calzados contra los cr\u00e9ditos del Banco Central contra el Estado nacional, mientras que la base monetaria ir\u00e1 contra las reservas internacionales expresadas en el instrumento monetario emergente. Por lo tanto, la eliminaci\u00f3n del modelo bancario con encaje fraccionario habr\u00e1 dado fin a la posibilidad de corridas bancarias, mientras que la eliminaci\u00f3n del BCRA quitar\u00eda a los pol\u00edticos la","posibilidad de falsificar dinero (inflaci\u00f3n), que distorsiona el funcionamiento del sistema de precios, castiga el crecimiento y multiplica la cantidad de pobres e indigentes.","La naturaleza monetaria de la inflaci\u00f3n Los argentinos tenemos una extra\u00f1a pasi\u00f3n por abrazarnos a ideas delirantes, y pese a que estas nos hunden cada d\u00eda en un mayor nivel de miseria, pedimos profundizar el camino se\u00f1alando que no se han implementado de modo correcto o que el proceso no ha sido aplicado en forma completa. Una de esas ideas que nos acosan es la teor\u00eda no monetaria de la inflaci\u00f3n. En este sentido, si existiera dicha posibilidad, lo primero que se deber\u00eda probar es la existencia de inflaci\u00f3n (aumento generalizado de los precios) en una econom\u00eda de trueque (sin dinero). Naturalmente, si ello no se prueba y para la existencia de inflaci\u00f3n resultara necesaria la incorporaci\u00f3n del dinero, entonces la inflaci\u00f3n ser\u00e1 un fen\u00f3meno monetario. Supongamos una econom\u00eda que tiene dos bienes: peras y bananas. A su vez, en funci\u00f3n de las preferencias de los individuos y el nivel de sus recursos, una pera se intercambia por tres bananas. Por lo tanto, el precio de trueque de una pera es de tres bananas. Por otra parte, el precio de las bananas ser\u00eda de un tercio de una pera. Ahora bien, supongamos que se produce un cambio en las preferencias de los individuos que conlleva a una mayor demanda de peras, de modo tal que el precio de estas pasa de tres bananas a seis. Esto implica que el precio de las bananas en t\u00e9rminos de pera habr\u00e1 ca\u00eddo a la mitad (de 1\/3 a 1\/6). As\u00ed, en una econom\u00eda de trueque es imposible que haya un aumento general de precios, ya","que por cada incremento en uno de los precios de trueque hay una disminuci\u00f3n en otro. Frente a esta imposibilidad de originar aumentos generalizados de precios, ahora podemos proceder a incluir el dinero. Una forma es pensarlo en t\u00e9rminos de la utilidad del individuo, donde, como en el caso de cualquier bien, en la medida que su cantidad aumenta, la utilidad crece, pero de modo decreciente. De esta manera, frente a un conjunto de precios relativos dados, la inyecci\u00f3n de dinero hace que la utilidad marginal del dinero caiga, motivo por el cual los agentes se desprender\u00e1n de \u00e9l para comprar el resto de los bienes de la econom\u00eda; as\u00ed, todos los precios de la econom\u00eda medidos en dinero subir\u00e1n. La suba generalizada de todos los precios (dado lo dem\u00e1s constante) es factible solamente si hay un incremento en la cantidad de dinero. Una visi\u00f3n complementaria a esta \u00faltima radica en el valor de cambio objetivo del dinero, lo cual se denomina \u201cpoder adquisitivo\u00bb. Si el valor de cambio objetivo de un bien es su poder para adquirir cierta cantidad de otros bienes, su precio es esa cantidad de otros bienes. En este sentido, la moneda es una mercanc\u00eda que sirve como medio general de intercambio y, por ende, su utilizaci\u00f3n penetra en todo el sistema econ\u00f3mico. A su vez, el dinero tiene su propio mercado, y su poder adquisitivo en particular viene determinado por cuatro factores: (i) la demanda y (ii) la oferta de bienes y servicios no monetarios que se cambian por dinero, y (iii) la demanda y (iv) la oferta del propio dinero. Estos cuatro factores se combinan para determinar el poder adquisitivo del dinero. Bajo el presente marco, cuando se incrementa la cantidad de dinero ofrecida, el poder de compra de la unidad monetaria se reduce, y la cantidad de bienes que pueden obtenerse por unidad de esa moneda tambi\u00e9n se reduce. Esto es, el dinero, igual que cualquier otro bien de la econom\u00eda, cuando la oferta sube m\u00e1s que la demanda, bajar\u00e1 de precio (poder adquisitivo). Cuando aumenta la","demanda de dinero, ello implica una menor demanda del resto de bienes y servicios, por lo que, al caer sus precios, el poder adquisitivo del dinero sube. Por \u00faltimo, cuando aumenta la oferta del resto de bienes y servicios, sus precios deben caer, por lo que el poder adquisitivo del dinero aumenta. Finalmente, cabe recordar que ese engendro llamado \u00abteor\u00eda no monetaria de la inflaci\u00f3n\u00bb se basa en tres pilares: el teorema de los precios relativos, la inflexibilidad de los precios a la baja y un modelo de dinero pasivo. De este modo, si se produce un cambio de preferencias que induce a un cambio de precios relativos, si el precio que debe bajar no lo hace, frente a la posibilidad de que haya desempleo, el Banco Central emite para convalidar un mayor precio monetario del precio del bien que debe subir sin que caiga el que debe caer, generando as\u00ed inflaci\u00f3n. Sin embargo, sin convalidaci\u00f3n monetaria, este fen\u00f3meno no tendr\u00eda lugar, por lo tanto, como se\u00f1alaba Milton Friedman: \u00abLa inflaci\u00f3n es siempre y en todo lugar un fen\u00f3meno monetario\u00bb.","Inflaci\u00f3n en Argentina: el arte de discutir lo indiscutible Pocas cosas pueden resultar m\u00e1s frustrantes, no ya para un especialista en temas monetarios sino para un simple economista de formaci\u00f3n b\u00e1sica, que tener que estar discutiendo sobre las causas de la inflaci\u00f3n. De hecho, la simple observaci\u00f3n de que los precios que ingresan en el \u00edndice de precios al consumidor est\u00e1n denominados en unidades monetarias deber\u00eda ser m\u00e1s que suficiente para que los economistas keynesianos-estructuralistas- marxistas locales comprendan la naturaleza monetaria del proceso. As\u00ed como cuando aumenta la oferta de cualquier bien por encima de su demanda (dado todo lo dem\u00e1s como constante), su precio respecto al resto de los bienes cae, y con el dinero pasa lo mismo. Cuando sube la cantidad de dinero por encima de su demanda, el poder de compra de la unidad monetaria se reduce, y con ello, la cantidad de dinero que se necesita para comprar la misma cantidad de bienes sube. Cuando esta suba en los precios monetarios (p\u00e9rdida del valor del dinero) es persistente en el tiempo, se define como inflaci\u00f3n. Sin embargo, pese a m\u00e1s de 4000 a\u00f1os de evidencia emp\u00edrica, las lecciones monetarias de gigantes como Ludwig von Mises, Friedrich von Hayek, Milton Friedman y Robert Lucas Jr., entre otros, junto con la experiencia local de los \u00faltimos 70 a\u00f1os (Juan Per\u00f3n nacionaliza el BCRA), en los que se le quitaron trece ceros a","la moneda, pasando por dos hiperinflaciones, resulta imposible de creer que no se haya aprendido nada sobre el tema. Pareciera que, para la gran mayor\u00eda de los economistas argentinos, es imposible de asimilar la famosa consigna del padre del monetarismo, que se\u00f1alaba: \u00abLa inflaci\u00f3n es siempre y en todo lugar un fen\u00f3meno monetario y esta se contuvo solamente cuando se impidi\u00f3 que la cantidad de dinero continuara creciendo demasiado r\u00e1pidamente. Este remedio result\u00f3 eficaz, se hubieran adoptado o no otro tipo de medidas\u00bb. Dentro de dicho debate ingresan las definiciones del primer ministro de Hacienda y Finanzas de Mauricio Macri, Alfonso Prat- Gay: \u00abSi quisi\u00e9ramos terminar con la inflaci\u00f3n en dos meses, la \u00fanica receta ser\u00eda la del ajuste, con la p\u00e9rdida de fuentes de empleo y una menor actividad econ\u00f3mica, pero nosotros no vamos a adoptar medidas que afecten a los m\u00e1s humildes\u00bb. La frase no es m\u00e1s que una referencia a lo que t\u00e9cnicamente se conoce como la Curva de Phillips, que intenta capturar la relaci\u00f3n (supuestamente negativa) entre tasa de inflaci\u00f3n y nivel de desempleo. Dicha curva tiene su origen en un trabajo de William Phillips de 1958, quien estudiando datos sobre la tasa de variaci\u00f3n de los salarios nominales y la tasa de desempleo para Gran Breta\u00f1a durante el per\u00edodo que va de 1861 a 1957, encontr\u00f3 una relaci\u00f3n negativa. As\u00ed, a medida que la tasa de desempleo se achicaba, la tasa de variaci\u00f3n de los salarios aumentaba. En funci\u00f3n de esto, Richard Lipsey (1960), en perfecta sinton\u00eda con el cap\u00edtulo 21 de la \u00abteor\u00eda general\u00bb de John M. Keynes, asumi\u00f3 que los precios se determinaban como una proporci\u00f3n fija por encima de los costos laborales, por lo que la relaci\u00f3n pas\u00f3 a vincular la tasa de inflaci\u00f3n con la tasa de desempleo (creyendo que con ello daban respuesta al desaf\u00edo lanzado por Milton Friedman, que les se\u00f1alaba la incapacidad del modelo keynesiano para dar respuesta a la tasa de inflaci\u00f3n). Ese mismo a\u00f1o, los keynesianos Paul Samuelson y","Robert Solow dieron formato emp\u00edrico a dicha recomendaci\u00f3n tanto en Estados Unidos como en Gran Breta\u00f1a. Con esta nueva herramienta los pol\u00edticos se lanzaron al dise\u00f1o de pol\u00edticas que dictaban cu\u00e1nta inflaci\u00f3n se deb\u00eda soportar si se quer\u00eda bajar el desempleo, y viceversa. Sin embargo, al igual que en otras tantas oportunidades, Milton Friedman se present\u00f3 para estropearles la fiesta a los keynesianos y, junto con ellos, a todos los pol\u00edticos derrochones. Curva de Phillips aumentada por expectativas El Coloso de Chicago afirmaba que los individuos no eran est\u00fapidos, como sosten\u00edan de modo impl\u00edcito los keynesianos, sino que en el camino eran capaces de aprender c\u00f3mo trabaja la econom\u00eda. As\u00ed, cuando el Banco Central aumentaba la tasa de creaci\u00f3n de dinero, en el corto plazo las empresas cre\u00edan que su precio relativo mejoraba, por lo que se lanzaban a producir m\u00e1s y, con ello, a contratar m\u00e1s trabajadores por un mayor salario. Los asalariados, creyendo que el salario real estaba subiendo, aumentaban la cantidad de horas trabajadas. Todo esto derivaba en un aumento","transitorio de la producci\u00f3n (pasaje del punto 1 al punto A en la curva CPcp0 del gr\u00e1fico, con una tasa de desempleo mA y una inflaci\u00f3n pb). Ahora bien, cuando los agentes descubr\u00edan que la tasa de inflaci\u00f3n hab\u00eda aumentado, incorporaban dicha informaci\u00f3n (las expectativas se adaptaban con el nuevo dato de inflaci\u00f3n), lo cual generaba una nueva curva de Phillips de corto plazo (CPcp1), que implicaba volver a la original tasa natural de desempleo m*, pero con mayor tasa de inflaci\u00f3n (punto 2). En el fondo, Friedman sosten\u00eda que, si bien existe una relaci\u00f3n de intercambio entre inflaci\u00f3n y desempleo, esta es de corto plazo, y cuando los individuos se adaptan a la nueva tasa, el efecto desaparece (l\u00ednea vertical para el largo plazo CPlp). En esa l\u00ednea, Edmund Phelps sosten\u00eda que la \u00fanica posibilidad de conseguir de modo sistem\u00e1tico que la tasa de desempleo se ubicara por debajo de la tasa natural era acelerando continuamente la tasa de inflaci\u00f3n. Finalmente, en 1972 (validado emp\u00edricamente en 1973) apareci\u00f3 Robert Lucas para sepultar a la tristemente c\u00e9lebre Curva de Phillips usando el argumento de las expectativas racionales. As\u00ed, cuando los agentes forman sus expectativas de modo racional y conocen c\u00f3mo dise\u00f1a la regla de pol\u00edtica monetaria el Banco Central (la fuente de generaci\u00f3n de inflaci\u00f3n), frente a un cambio de regla que conlleva una mayor emisi\u00f3n monetaria, la econom\u00eda pasa del punto 1 al 2 sin ninguna ganancia en t\u00e9rminos de actividad y nivel de empleo. En este sentido, la \u00fanica forma de lograr una mejora de actividad y empleo es mediante el enga\u00f1o deliberado por parte de la autoridad monetaria, efecto que no solo durar\u00e1 muy poco tiempo, sino que adem\u00e1s su repetici\u00f3n sistem\u00e1tica en el tiempo dejar\u00e1 cada vez menores dividendos. En funci\u00f3n de todo esto, lo que hemos aprendido la mayor parte de los economistas del mundo es que, cuando un Banco Central es cre\u00edble, puede bajar la tasa de inflaci\u00f3n sin ca\u00eddas en el nivel de empleo con el simple hecho de anunciar una nueva regla monetaria","consistente. Por lo tanto, ante las declaraciones de Prat-Gay surgen al menos dos alternativas: o se encuentra aferrado a las err\u00f3neas premisas keynesianas previas a los resultados derivados por Milton Friedman y Robert Lucas Jr., o considera que, si lanzara un plan de ataque frontal contra la inflaci\u00f3n, este no ser\u00eda cre\u00edble. En cualquiera de las dos situaciones la se\u00f1al es mala porque implicar\u00eda haberse quedado en la teor\u00eda econ\u00f3mica de los 60 porque consideraba insuficiente la credibilidad conseguida para lanzar un plan con las caracter\u00edsticas que requer\u00eda la situaci\u00f3n econ\u00f3mico-social argentina.","2020: el misterio de la inflaci\u00f3n\u2026 \u00bfMisterio? Resulta inquietante que los heterodoxos digan las barbaridades que dicen cuando a\u00fan no han podido resolver dos desaf\u00edos mayores. Por un lado, todav\u00eda no pudieron demostrar la existencia de inflaci\u00f3n en una econom\u00eda de trueque ya que parece que solo se han quedado con el t\u00edtulo del paper de Julio Hip\u00f3lito Guillermo Olivera, \u00abLa teor\u00eda no monetaria de la inflaci\u00f3n\u00bb, trabajo del que no comprenden el rol del dinero pasivo (en dicho art\u00edculo trabaja con el caso patr\u00f3n mercanc\u00eda), el cual aumenta para convalidar ascendentemente un cambio de precios relativos frente a las rigideces de los precios a la baja que debieran bajar y de ese modo evitar una ca\u00edda en el nivel del PIB. Y por otro, a\u00fan no se pueden levantar del golpe de KO que les propin\u00f3 Virginia Gallardo a Axel Kicillof y toda la heterodoxia dom\u00e9stica (\u00bflo recuerdan?) cuando, ante la negaci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la tasa de emisi\u00f3n y la inflaci\u00f3n por parte del gobernador de la provincia de Buenos Aires, \u00abla due\u00f1a del bar\u00bb propuso que se eliminen todos los impuestos y que el gasto p\u00fablico sea financiado totalmente con emisi\u00f3n de dinero, lo cual no solo har\u00eda callar a todos aquellos que bregan por la reducci\u00f3n de impuestos, sino que adem\u00e1s, en la l\u00f3gica heterodoxa, exterminar\u00eda el flagelo inflacionario, al tiempo que har\u00eda crecer el PIB. Pareciera que, frente a la falta de asimilaci\u00f3n de las premisas monetaristas por parte de la heterodoxia local, lo cual uno ya no sabe si obedece a incapacidad intelectual y\/o a ausencia de honestidad intelectual, se torna recurrente rese\u00f1ar las premisas del","monetarismo presentadas por Milton Friedman en el Ciclo Wincot, en la Senate House de la Universidad de Londres, en junio de 1970, y que obviamente los heterodoxos desconocen o intentan negar: (i) Hay una relaci\u00f3n coherente, aunque no precisa, entre el crecimiento de la cantidad de dinero y la tasa de crecimiento del ingreso nominal. (ii) Esta relaci\u00f3n no se hace evidente a simple vista porque los cambios en el crecimiento monetario tardan en afectar el ingreso. (iii) En promedio, un cambio en la tasa de crecimiento monetario produce un cambio en el ingreso nominal entre seis y nueve meses m\u00e1s tarde. (iv) Los cambios en la tasa de crecimiento del ingreso nominal normalmente se reflejan antes en la producci\u00f3n que en los precios. (v) En promedio, el efecto sobre los precios viene entre seis y nueve meses despu\u00e9s del efecto sobre los ingresos y la producci\u00f3n, as\u00ed que la demora total entre un cambio en el crecimiento monetario y un cambio en la tasa de inflaci\u00f3n es, en promedio, entre 12 y 18 meses. De ah\u00ed es que Friedman sostiene que una escalada inflacionaria no puede ser detenida de la noche a la ma\u00f1ana. (vi) Incluso teniendo en cuenta la demora en el efecto del crecimiento monetario, la relaci\u00f3n est\u00e1 lejos de ser perfecta. Los cambios en el corto plazo no son proporcionales. (vii) En el corto plazo, que puede ser de 5 a 10 a\u00f1os, los cambios en la tasa de crecimiento monetario afectan principalmente a la producci\u00f3n. A su vez, medido en d\u00e9cadas, la tasa de crecimiento monetario afecta en su inmensa mayor\u00eda a los precios.","(viii) De las proposiciones precedentes se deduce que la inflaci\u00f3n es siempre y en todo lugar un fen\u00f3meno monetario en el sentido de que es y solo puede ser producida por un aumento m\u00e1s r\u00e1pido de la cantidad de dinero ofrecida que la demanda de este (el dinero, ante una demanda estable respecto al PIB, se mueve con la producci\u00f3n). Al mismo tiempo, si bien la tasa de inflaci\u00f3n est\u00e1 dominada por el comportamiento de la oferta monetaria, las perturbaciones en la demanda de dinero y lo que suceda en el mercado de bienes tienen efectos sobre la evoluci\u00f3n en el nivel de precios, que dentro de un per\u00edodo se manifiesta como inflaci\u00f3n. De este modo, lo que ocurri\u00f3 en 2019 obedece a una ca\u00edda en la demanda de dinero. Esto es, frente al recordado y grosero avance sobre la independencia del BCRA del 28 de diciembre de 2017, la demanda de dinero comenz\u00f3 a caer estrepitosamente, lo cual no solo tuvo como contrapartida una tremenda fuga de capitales por sustituci\u00f3n de monedas dentro del portafolio, sino que adem\u00e1s se le cort\u00f3 el financiamiento externo al pa\u00eds, motivo por el cual se debi\u00f3 recurrir al FMI para no caer en default. Naturalmente, la ca\u00edda en la demanda de dinero implica una p\u00e9rdida del poder adquisitivo, lo cual se manifiesta en un salto en el nivel de precios, que dentro del per\u00edodo se manifiesta como un salto en la tasa de inflaci\u00f3n. Es por ello que incluso cuando, bajo la gesti\u00f3n de Guido Sandleris como presidente del BCRA, no se haya emitido dinero presente, la persistente ca\u00edda en la demanda y las expectativas de inflaci\u00f3n (acorde a la emisi\u00f3n esperada de dinero dados los pasivos remunerados del Banco Central) impulsaban un salto en el nivel de precios. Esta situaci\u00f3n se hizo a\u00fan m\u00e1s evidente luego de las PASO de 2019, cuando la ca\u00edda en la demanda de dinero y de todos los activos argentinos deriv\u00f3 en la vuelta del cepo cambiario para evitar un salto a\u00fan m\u00e1s pronunciado en el precio del d\u00f3lar.","Al mismo tiempo, frente a la llegada de un nuevo gobierno de corte populista y sus t\u00edpicos programas de controles de precios, las empresas comenzaron a subirlos para tener un colch\u00f3n que los protegiera, mientras que Econom\u00eda intentaba una reestructuraci\u00f3n de la deuda que permitiera cierta sostenibilidad (alcanzar la solvencia de modo tolerable para la sociedad), y de esa manera la estabilizaci\u00f3n se tornara exitosa y, por ende, permanente. Naturalmente, el colch\u00f3n de precios tendr\u00eda como consecuencia una desaceleraci\u00f3n de la inflaci\u00f3n en la fase de inicio del programa. Por lo tanto, no es que no haya una explicaci\u00f3n plenamente consistente sobre lo que ocurre con la inflaci\u00f3n desde una perspectiva monetarista, lo que sucede es que no es responsabilidad del monetarismo la ignorancia de sus detractores. Si bien en 2020 estaban dadas las condiciones para que Argentina cayera en una nueva crisis, el grupo de economistas del que decidi\u00f3 rodearse el presidente (quienes pregonaban y pregonan su adhesi\u00f3n al keynesianismo Ford T que ni siquiera respeta las restricciones de presupuesto) parec\u00eda decidido a apagar el incendio con un lanzallamas y de ese modo llevarnos a la peor crisis econ\u00f3mica y social de la historia del pa\u00eds. Dentro de los disparates m\u00e1s sobresalientes resaltaban la renegociaci\u00f3n de la deuda y la idea de bajar el d\u00e9ficit fiscal con un aumento del gasto p\u00fablico financiado con emisi\u00f3n monetaria: a juicio de dichos \u00abeconomistas\u00bb, el aumento de la recaudaci\u00f3n por mayor actividad superar\u00eda con creces el aumento del gasto. Sin embargo, cuando parec\u00eda que ya nada pod\u00eda ser peor, apareci\u00f3 el Covid-19. La llegada del virus implic\u00f3 un shock de oferta negativo, asociado a una retracci\u00f3n de tipo transitorio en la oferta de trabajo. Por ende, para un nivel de consumo estable (ya sea por el ingreso permanente y\/o por asistencia del gobierno), la retracci\u00f3n del ingreso deriva en una ca\u00edda del ahorro. Al mismo tiempo, la lectura en t\u00e9rminos de p\u00e1nico (a juzgar por el movimiento en el","precio de activos financieros y commodities) llev\u00f3 a una brusca ca\u00edda de la inversi\u00f3n, que al exceder la ca\u00edda mostrada por el ahorro no solo implic\u00f3 que la tasa de inter\u00e9s asociada al equilibrio dom\u00e9stico bajara, sino que adem\u00e1s retrajo la demanda de factores, generando capacidad de planta ociosa junto con una combinaci\u00f3n de menores salarios reales y mayor desempleo. En paralelo, en el mercado de dinero, la menor tasa de inter\u00e9s y el aumento en el grado de aversi\u00f3n al riesgo elev\u00f3 la demanda de dinero, que, frente a una oferta monetaria dada, puede conducir a una deflaci\u00f3n. Naturalmente, cuando el an\u00e1lisis se ampl\u00eda para el caso de una econom\u00eda abierta con flujo de capitales, el aumento en el grado de aversi\u00f3n al riesgo de los agentes a escala mundial implica un vuelo a la calidad que deriva en una mayor demanda de activos emitidos por los Estados (dinero y bonos) de pa\u00edses desarrollados y una ca\u00edda para los emergentes. As\u00ed, en los pa\u00edses desarrollados la tasa de inter\u00e9s se mueve a un nivel m\u00e1s bajo y con una mayor demanda de dinero que conlleva a la deflaci\u00f3n, mientras que en los emergentes la tasa sube y empuja a la devaluaci\u00f3n de la moneda. Lo que ocurra con la inflaci\u00f3n en estos \u00faltimos depender\u00e1 de la capacidad de los bancos centrales para ajustar la oferta monetaria frente a la menor demanda de dinero. Frente a la delicada situaci\u00f3n de Argentina, la llegada del virus, sumada a la elecci\u00f3n de un modelo de cuarentena cavern\u00edcola, hizo que todo empeorara mucho m\u00e1s. As\u00ed, el PIB acumul\u00f3 una ca\u00edda superior a la de 2002 (-11% YTD), lo que sumado al da\u00f1o causado por el Estado sobre las empresas se traducir\u00eda en quiebras masivas, ca\u00edda del empleo, menores salarios reales y aumento de pobres e indigentes. A su vez, con una recaudaci\u00f3n fiscal creciendo 22% nominalmente en t\u00e9rminos interanuales (debajo de la inflaci\u00f3n) y un gasto p\u00fablico fuera de control, el d\u00e9ficit fiscal acumulado ara\u00f1\u00f3 los 14 000 millones de d\u00f3lares, aun cuando el primer semestre estacionalmente suele ser mucho mejor que el segundo.","En ese contexto, si bien el BCRA ya hab\u00eda emitido un bill\u00f3n de pesos para financiar al fisco, solo un 25% de dicha emisi\u00f3n se hab\u00eda traducido en una mayor oferta monetaria, fruto de la esterilizaci\u00f3n v\u00eda pases y Leliqs. As\u00ed, los pasivos remunerados emitidos por el BCRA se equipararon con la base monetaria (2,1 billones de pesos) y, frente a un caso de p\u00e1nico, la oferta monetaria pod\u00eda duplicarse en 28 d\u00edas. Al mismo tiempo, la suma del recrudecimiento en la ca\u00edda de la demanda de dinero que ya ven\u00eda ocurriendo desde fines de 2017, la reinstauraci\u00f3n de controles de capitales a fines de 2019, el deterioro de las condiciones internacionales, frente al exiguo nivel de reservas internacionales netas y la intenci\u00f3n de \u00abdefender\u00bb el peso, deriv\u00f3 en un aumento del control de capitales. De esta manera, no solo se aumenta artificialmente la demanda de dinero local, sino que adem\u00e1s se aumenta la base imponible del impuesto inflacionario. En este contexto de fuerte incremento de la oferta monetaria para financiar el d\u00e9ficit fiscal, la bomba de los pasivos remunerados del BCRA, la ca\u00edda de la demanda de dinero, que frente al cepo cambiario se manifiesta en una brecha cambiaria en torno al 100%, y una ca\u00edda colosal del nivel de actividad econ\u00f3mica fruto de la cuarentena tenemos, dentro de la l\u00f3gica del manual de econom\u00eda ortodoxa, una hiperinflaci\u00f3n a la vista. He aqu\u00ed el \u00abmisterio\u00bb que, pese al descomunal desequilibrio monetario y la ca\u00edda del PIB, la inflaci\u00f3n no descontrol\u00f3 en 2020. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de las cuestiones de los rezagos de la pol\u00edtica monetaria y la l\u00f3gica de los programas de estabilizaci\u00f3n heterodoxa, la respuesta al comportamiento de la inflaci\u00f3n durante dicho a\u00f1o est\u00e1 explicada por los efectos de la cuarentena. El aislamiento condicion\u00f3 la demanda de bienes al consumo de alimentos y bebidas, bienes de primera necesidad y servicios p\u00fablicos. Bajo esta situaci\u00f3n, el control de capitales pone un techo al precio del d\u00f3lar y con ello, al precio de los alimentos y bebidas. Las tarifas pisadas","frenan la suba de los servicios p\u00fablicos. Y los controles de precios mitigan la suba de los bienes de primera necesidad. Si a todo eso sumamos la ca\u00edda de la inversi\u00f3n, el comportamiento de la tasa de inflaci\u00f3n en el per\u00edodo careci\u00f3 de todo misterio. Ya en 2021, el levantamiento de las restricciones, la reactivaci\u00f3n de la obra p\u00fablica financiada con emisi\u00f3n de dinero, el cr\u00e9dito para financiar el consumo privado y el capital de trabajo para empresas y la recomposici\u00f3n de la demanda agregada en una econom\u00eda que destruy\u00f3 mucho capital por el modelo de cuarentena elegido, pusieron en evidencia los desequilibrios monetarios, encaminados hacia una brecha insostenible, que a la postre se resolver\u00e1 con hiperinflaci\u00f3n. As\u00ed, pobreza e indigencia trepar\u00e1n a niveles muy dif\u00edciles de manejar, aun con el peronismo en el poder.","Dinero, precios y tipo de cambio 1. El debate en torno a la devaluaci\u00f3n y el traspaso a los precios En la econom\u00eda argentina, y teniendo en cuenta que ya se da por descontado que m\u00e1s temprano que tarde habr\u00e1 una devaluaci\u00f3n de la moneda, se viene discutiendo sobre el traspaso a los precios (pass through) de una medida de esas caracter\u00edsticas. Sin embargo, el debate est\u00e1 contaminado por el uso del \u00abherramental anal\u00edtico\u00bb keynesiano que, como de costumbre, est\u00e1 mal, cuyo formato conceptual es equivalente a sostener que el sol brilla m\u00e1s fuerte porque los empresarios heladeros han decido reabrir sus locales de ventas. Las \u00abteor\u00edas\u00bb sobre la determinaci\u00f3n del nivel general de precios de ra\u00edces keynesianas est\u00e1n inspiradas especialmente en el cap\u00edtulo 21 (\u00abLa teor\u00eda de los precios\u00bb) del libro V (\u00abSalarios nominales y precios\u00bb) de la \u00abteor\u00eda general\u00bb de John Maynard Keynes. En este sentido, en la secci\u00f3n segunda del cap\u00edtulo mencionado el ingl\u00e9s de Cambridge sosten\u00eda: \u00abEl nivel de precios en una rama industrial concreta depende, en parte, de la tasa de remuneraci\u00f3n de los factores productivos que entran en el costo marginal y, en parte, de la escala de producci\u00f3n. No hay motivo para pasar a modificar esta conclusi\u00f3n cuando pasamos a la industria en conjunto. El nivel general de precios depende, en parte, de la tasa de remuneraci\u00f3n","de los factores productivos que entran en el costo marginal y, en parte, de la escala de producci\u00f3n como un todo, es decir (considerando conocidos el equipo y la t\u00e9cnica), del volumen de ocupaci\u00f3n\u00bb. Por lo tanto, bajo este formato, cuando el tipo de cambio sube (la moneda se deprecia), habr\u00e1 un traspaso a los precios. Al mismo tiempo, dicha formulaci\u00f3n permite comprender el motivo por el cual, ante una suba en la tasa de inflaci\u00f3n, se acusa a los trabajadores (apuntando contra los sindicatos) y a la codicia de los empresarios (\u00abla levantan en pala\u00bb). Sin embargo, a pesar de lo \u00abrazonable\u00bb que podr\u00eda sonar el argumento en el contexto de una lectura muy ligera y carente de rigurosidad, dicho esquema anal\u00edtico est\u00e1 mal. As\u00ed, tanto en el plano te\u00f3rico como en el emp\u00edrico, el mecanismo de determinaci\u00f3n del nivel general de precios del keynesianismo es una falacia grotesca. 2. Keynesianismo e inexistencia de pass through Naturalmente, y como era de esperar, la respuesta anal\u00edticamente correcta es la que el propio Keynes intent\u00f3 descalificar, a pesar de haber tomado solamente un \u00fanico curso de econom\u00eda (con Alfred Marshall). De hecho, al inicio del cap\u00edtulo, Keynes se\u00f1alaba: \u00abMientras los economistas se ocupan de lo que se llama teor\u00eda del valor han acostumbrado a ense\u00f1ar que los precios est\u00e1n regidos por las condiciones de la oferta y la demanda; habiendo desempe\u00f1ado un papel prominente, en particular, los cambios en el costo marginal y en la elasticidad de oferta en per\u00edodos cortos. Pero cuando pasan (\u2026) a la teor\u00eda del dinero y de los precios, ya no o\u00edmos hablar m\u00e1s de estos conceptos familiares pero inteligibles y nos trasladamos a un mundo donde los precios est\u00e1n gobernados por la cantidad de","dinero, por su velocidad-ingreso, por la velocidad de circulaci\u00f3n relativamente al volumen de las transacciones, por el atesoramiento, por el ahorro forzado, por la inflaci\u00f3n y la deflaci\u00f3n et hoc genus omne; y se hace muy poco esfuerzo, o bien ninguno, para ligar estas frases m\u00e1s vagas con nuestras ideas anteriores de las elasticidades de oferta y demanda\u00bb. Si en l\u00ednea opuesta al \u00abpensamiento\u00bb keynesiano consideramos que los precios nominales est\u00e1n guiados por la interacci\u00f3n entre la oferta y la demanda de dinero, y los precios relativos depender\u00e1n de la configuraci\u00f3n real de la econom\u00eda en su conjunto, en los pa\u00edses donde el Banco Central tiene por objetivo una baja tasa de inflaci\u00f3n el pass through deber\u00eda ser insignificante. En funci\u00f3n de lo anterior, si uno toma el caso de Estados Unidos comparado con Europa y los casos de Chile y Per\u00fa con la m\u00e1xima potencia mundial, la evidencia es contundente. Por ejemplo, para el caso de Estados Unidos y la relaci\u00f3n d\u00f3lar-euro, si se toma la inflaci\u00f3n de un semestre y la devaluaci\u00f3n semestral desfasada en un per\u00edodo durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os se observa que la depreciaci\u00f3n del d\u00f3lar fue seguida de una mayor inflaci\u00f3n el 57% de las veces, mientras que en el 43% restante el movimiento fue el opuesto. A su vez, si se promedian las variaciones, en promedio estas han sido negativas. Finalmente, si uno hace una regresi\u00f3n de la inflaci\u00f3n como una funci\u00f3n de la devaluaci\u00f3n, el nivel de explicaci\u00f3n se ubica en el 3%, por lo que la devaluaci\u00f3n del d\u00f3lar no tiene nada para decir sobre la inflaci\u00f3n en Estados Unidos. Por otra parte, la evidencia emp\u00edrica de los \u00faltimos 20 a\u00f1os en Chile y Per\u00fa indica casi los mismos resultados. En Chile, una devaluaci\u00f3n fue seguida de mayor inflaci\u00f3n solo en el 55% de las veces (cay\u00f3 en un 45% de ocasiones), mientras que en Per\u00fa en el 53% (es decir, 47% de las veces cay\u00f3). Por otra parte, el promedio de las variaciones en Chile ha sido ligeramente positiva (4%), mientras que en Per\u00fa ha sido negativa (-15%). Finamente, el nivel","de explicaci\u00f3n se ubica en un 9% y un 1% respectivamente. Por lo que los datos dan cuenta de la pobreza del instrumental keynesiano. 3. Carl Menger, la Ley de Imputaci\u00f3n y Milton Friedman Esta falta de relevancia emp\u00edrica para el pass through surge de que Keynes, al suponer \u00abque los tipos de remuneraci\u00f3n de los diferentes factores productivos que entran en el costo marginal cambian todos en la misma proporci\u00f3n (\u2026) se deduce que el nivel general de precios depende, en parte, de la unidad de salarios y, en parte, del volumen de ocupaci\u00f3n\u00bb, retrocede a la teor\u00eda del valor trabajo de David Ricardo y Karl Marx, la cual hab\u00eda sido desacreditada por","William Stanley Jevons, L\u00e9on Walras y, especialmente, por Carl Menger y su Ley de Imputaci\u00f3n. Bajo el postulado de la Ley de Imputaci\u00f3n, son los precios los que determinan los costos, y no al rev\u00e9s. As\u00ed, los consumidores no solo determinan los precios de los bienes de consumo, sino tambi\u00e9n de todos los factores de producci\u00f3n, fijando de este modo todos los ingresos de cuantos operan en el \u00e1mbito de la econom\u00eda de mercado. Son ellos, no los empresarios ni los sindicalistas (y mucho menos un pol\u00edtico), quienes pagan por cada insumo y a cada trabajador su salario. Por lo tanto, si uno quisiera determinar las causas por las que suben los precios de la econom\u00eda (y entre ellos, el de la moneda extranjera, el d\u00f3lar), estas no est\u00e1n en los costos sino en el continuo aumento de la emisi\u00f3n monetaria. Si los precios de los bienes de la econom\u00eda est\u00e1n determinados en unidades monetarias, al emitirse una cantidad de dinero que supere su demanda, esto har\u00e1 que el valor relativo de la moneda caiga o, lo que es lo mismo, que el precio de los bienes expresados en dinero suba. De ah\u00ed que siempre volvamos a Friedman: \u00abLa inflaci\u00f3n es siempre y en todo lugar un fen\u00f3meno monetario\u00bb. 4. La devaluaci\u00f3n nominal como fen\u00f3meno monetario Resulta evidente que los precios relativos del sistema vienen dados por las preferencias de los individuos y la escasez, mientras que los precios nominales vienen determinados por las condiciones del mercado monetario. Puesto en otros t\u00e9rminos, las variaciones en el tipo de cambio no afectan la tasa de inflaci\u00f3n ya que esta \u00faltima","depende de las condiciones monetarias y no de los cambios de los precios relativos. Esto es: si el Banco Central no deja de emitir dinero por encima de la demanda, la moneda perder\u00e1 valor contra todos los bienes de la econom\u00eda, y como la moneda extranjera es un bien como cualquier otro, la devaluaci\u00f3n ser\u00e1 inexorable. A su vez, el caso argentino presenta una complicaci\u00f3n adicional como consecuencia de la presencia de un exceso de dinero en la econom\u00eda (fruto del cepo y el d\u00e9ficit fiscal financiado con emisi\u00f3n). Esto significa que al problema de flujos por la emisi\u00f3n de cada per\u00edodo se le suma un problema de stock. Por lo tanto, si se abriera el cepo sin eliminar el sobrante de pesos y apostando a que la confianza traer\u00e1 las divisas suficientes como para que el d\u00f3lar se ubique en un seudoequilibrio, en caso de que la demanda de dinero se ubique en un equilibrio bueno la inflaci\u00f3n ser\u00eda del 150%, mientras que en el caso malo (lo m\u00e1s probable) trepar\u00eda al 450%. Si esta fuera la situaci\u00f3n, el tan mentado pass through podr\u00eda oscilar entre el 75% y el 95%, donde, adem\u00e1s, el nivel de actividad podr\u00eda caer entre 3% y 6%, y la pobreza superar\u00eda r\u00e1pidamente al 50% de la poblaci\u00f3n. En definitiva, una formidable idea mal instrumentada o puesta en marcha por incompetentes podr\u00eda terminar en un nuevo desastre social.","El debate cambiario en Argentina: cuando los economistas son parte del problema (*) Tras 70 a\u00f1os de fuerte inestabilidad cambiaria y encendidos debates en torno al \u00abvalor correcto\u00bb de la moneda extranjera (en especial, el precio del d\u00f3lar estadounidense), resulta muy dif\u00edcil de entender c\u00f3mo es posible que hayamos aprendido tan poco sobre el tema. Quiz\u00e1s la exagerada impronta neokeynesiana de los cursos de macroeconom\u00eda, econom\u00eda internacional y teor\u00eda monetaria que se han dictado y se siguen dictando en este pa\u00eds haya deformado la cabeza de los economistas, a punto tal que no se logran captar cuestiones elementales del an\u00e1lisis econ\u00f3mico. En el gr\u00e1fico siguiente, y en l\u00ednea con el argumento m\u00e1s utilizado por los economistas locales, se presenta la evoluci\u00f3n del tipo de cambio real de la moneda de Argentina respecto a la de Estados Unidos desde 1950. En este sentido, la evoluci\u00f3n del tipo de cambio real muestra dos caracter\u00edsticas esenciales: (i) una continua tendencia a la apreciaci\u00f3n de la moneda y (ii) una gran volatilidad en la serie, situaci\u00f3n que uno podr\u00eda racionalizar con un caso de equilibrios m\u00faltiples con casos de alta confianza (d\u00e9cada del 60, el inicio de la tablita cambiaria y la Convertibilidad), en los que la moneda se aprecia, mientras que en la d\u00e9cada del 50, la primera parte de los 70 (con pico en el Rodrigazo), la d\u00e9cada del 80 (pico en la hiperinflaci\u00f3n) y lo que va del siglo XXI (con un salto en la salida de la Convertibilidad) vemos un alto nivel de desconfianza. Por lo","tanto, la primera ense\u00f1anza que nos deja el gr\u00e1fico es que resulta incorrecto afirmar que la moneda est\u00e1 depreciada o apreciada sin hacer referencia al nivel de confianza y la tendencia de largo plazo. El hecho de que el an\u00e1lisis sea utilizado persistentemente no evita que sea err\u00f3neo. El problema radica en que implica desconocer ol\u00edmpicamente qu\u00e9 es y c\u00f3mo funciona el sistema de precios (t\u00edpico rasgo keynesiano). Todo precio de mercado constituye un fen\u00f3meno hist\u00f3rico espec\u00edfico, que siempre refleja lo que aconteci\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n y momento bajo circunstancias espec\u00edficas. As\u00ed, las relaciones de intercambio (entre el dinero y el resto de las mercanc\u00edas que nos interesan, incluyendo la moneda extranjera) se hallan en mutaci\u00f3n permanente. Nada hay que sea constante. Un determinado precio puede volver a registrarse, pero no hay certidumbre de que as\u00ed suceda. Es m\u00e1s, aun cuando se diera el caso de que efectivamente reaparezca, no es posible asegurar si es fruto de las circunstancias que ayer lo provocaron por haber","reaparecido esas circunstancias, o si resulta de una nueva constelaci\u00f3n de fuerzas. As\u00ed, ignorando el concepto de lo que es un precio de mercado, un conjunto de \u00abeconomistas\u00bb intentan reflexionar sobre si el d\u00f3lar est\u00e1 caro o barato, para lo cual, tomando el tipo de cambio real en una fecha particular, realizan una suerte de ajuste por inflaci\u00f3n sobre el valor nominal, y con ello \u00abfundamentan\u00bb su afirmaci\u00f3n. (i) \u00bfCu\u00e1les son los elementos que prueban que un tipo de cambio real es de equilibrio y no otro? (ii) Se trata de un tipo de cuenta que implica asumir que nada ha cambiado tanto en la econom\u00eda local como en la del mundo. (iii) Como si eso fuera poco, ser\u00eda bueno saber cu\u00e1l es el \u00edndice de precios por el cual se llev\u00f3 a cabo el ajuste ya que, aun cuando existieran estad\u00edsticas oficiales no dibujadas (kirchnerismo), \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda asegurar que dicho \u00edndice se ajusta a las realidades del mercado de divisas y sus efectos derrame sobre el resto del sistema? Para tener una idea de lo rid\u00edcula que resulta la metodolog\u00eda, tomemos el precio de Enron en septiembre de 2000, cuando cotizaba a U$D 87,63 por acci\u00f3n. Si ajustamos dicho precio por la inflaci\u00f3n de Estados Unidos, el m\u00e9todo se\u00f1alar\u00eda que el valor de dicha acci\u00f3n deber\u00eda ser de 120,95. Sin embargo, el precio es nulo, ya que la firma en cuesti\u00f3n quebr\u00f3. En la misma l\u00ednea, afirmar que, dado que el tipo de cambio real de un momento determinado coincide con el que reg\u00eda sobre el final de la Convertibilidad y otros episodios traum\u00e1ticos, la moneda est\u00e1 apreciada, no dice nada. Por ejemplo, luego de la salida de la Convertibilidad y el default, el pa\u00eds reestructur\u00f3 su deuda p\u00fablica mediante una quita que lo dej\u00f3 como acreedor neto del mundo, por lo que, de no ser por la desconfianza generada por el kirchnerismo,","la moneda se podr\u00eda haber apreciado mucho m\u00e1s. De hecho, la situaci\u00f3n permitir\u00eda que Argentina viviera con un d\u00e9ficit de cuenta corriente permanente equiparable a la renta financiera que deriva de dicha posici\u00f3n externa aun sin tocar el stock. Es por ello que, junto con mis colegas Diego Giacomini y Nicol\u00e1s Kerst, para poder analizar con mayor profundidad las cuestiones vinculadas a la competitividad, desarrollamos \u00abel term\u00f3metro de riqueza\u00bb, que se\u00f1ala que la competitividad viene dada por la capacidad de tener negocios rentables. As\u00ed, el indicador conjuga tanto factores internos como externos, como la evoluci\u00f3n de la productividad del trabajo comparada con la evoluci\u00f3n del salario real (salarios en t\u00e9rminos de precios), la tasa de inter\u00e9s de Estados Unidos, el riesgo pa\u00eds, las expectativas inflacionarias, la presi\u00f3n fiscal, la calidad de los bienes p\u00fablicos y el contexto internacional. En funci\u00f3n de todos estos elementos, el indicador muestra que nunca en la historia del pa\u00eds se destruy\u00f3 tanta riqueza como durante el r\u00e9gimen kirchnerista, cuando, de no ser por el formidable contexto internacional, las pol\u00edticas que se llevaron a cabo hubieran generado cuatro crisis importantes. Por lo tanto, en base al \u00abterm\u00f3metro de riqueza\u00bb resulta claro que la econom\u00eda muestra un grave problema de competitividad y que, de no haber cambios profundos en el resto de los factores, se terminar\u00e1 devaluando. Sea por omisi\u00f3n complaciente y\/o ignorancia, cuando la \u00fanica herramienta con que se cuenta es un martillo, resulta natural que todo el mundo se parezca a un clavo. En una franca complicidad entre pol\u00edticos y keynesianos, nuevamente los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad ser\u00e1n brutalmente castigados, de modo tal que la casta que ha tomado el poder siga disfrutando de sus enormes privilegios.","*. Art\u00edculo publicado en 2015 en una versi\u00f3n ligeramente diferente que, como otros textos de esta secci\u00f3n del libro, he decidido replicar, en tanto se trata de un problema recurrente. Adem\u00e1s, se sabe, en este pa\u00eds todo es c\u00edclico y hay que machacar sobre los errores.","Inflaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n v\u00eda controles de precios Frente al estruendoso fracaso econ\u00f3mico de Cambiemos en todos los objetivos que se hab\u00eda formulado y frente al riesgo de una hiperinflaci\u00f3n, el gobierno actual ha decidido impulsar dos medidas que a la postre ser\u00e1n un homenaje emp\u00edrico a La fatal arrogancia de Hayek. Por un lado, la propuesta para reformar la Carta Org\u00e1nica del Banco Central, contemplando la incorporaci\u00f3n al directorio de economistas del exterior. Una suerte de atajo para comprar la reputaci\u00f3n que la instituci\u00f3n no tiene, fruto de una historia de saqueo a los argentinos v\u00eda impuesto inflacionario para satisfacer la voracidad fiscal de la casta pol\u00edtica. Esto implica que no se comprende que el problema no son las personas sino las ideas socialistas que contaminan toda nuestra existencia. Aun cuando, para cubrir las sillas en el BCRA, resucitaran Mises, Hayek, Friedman y Rothbard, sumados a Robert Lucas Jr., Sargent, Wallace y Paul Volcker, dada la nefasta corporaci\u00f3n pol\u00edtica argenta, se fracasar\u00e1 inexorablemente. Por otro lado, para mantener la tradici\u00f3n expropiatoria de la pol\u00edtica econ\u00f3mica argentina se procura bajar la inflaci\u00f3n a trav\u00e9s de congelamientos de precios y de la \u00abLey de G\u00f3ndolas\u00bb, lo cual no solo implica un avance sobre los derechos de propiedad, sino desconocer la teor\u00eda econ\u00f3mica m\u00e1s b\u00e1sica. Pol\u00edticos, funcionarios y un ej\u00e9rcito de economistas heterodoxos, muy a pesar de la evidencia emp\u00edrica adversa, sostienen que el control de precios es una medida efectiva para controlar la inflaci\u00f3n. Sin embargo, desde la quinta dinast\u00eda de Egipto (2830 a.C.), en","Sumeria, en Babilonia con el C\u00f3digo de Hammurabi, en la Grecia antigua y en la Roma imperial mediante el tristemente c\u00e9lebre edicto de Diocleciano, los soberanos respondieron repetidamente a las subas de precios del mismo modo. Increparon a los \u00abespeculadores\u00bb, pidieron a los simples particulares que mostraran sentido de responsabilidad social y recurrieron a leyes u otros expedientes buscando fijar los precios y salarios para evitar que los precios siguieran subiendo. Sin embargo, tal como documenta el libro 4000 a\u00f1os de controles de precios y salarios, de Robert Schuettinger y Eamonn Butler, los hechos evidencian una secuencia uniforme de fracasos. Es m\u00e1s, el libro muestra que no existe un solo caso en la historia en el que el control de precios haya detenido la inflaci\u00f3n y\/o haya evitado la escasez de productos. El mercado es un proceso de cooperaci\u00f3n social puesto en marcha por las actuaciones de gran cantidad de individuos que, buscando satisfacer sus propias necesidades, realizan intercambios voluntarios que no solo conllevan a la divisi\u00f3n del trabajo, sino que adem\u00e1s potencian el crecimiento, v\u00eda una mayor productividad. A su vez, dos de las instituciones sobre las que se basa la econom\u00eda de mercado son la propiedad privada y los mercados libres. En este sentido, cuando los derechos de propiedad est\u00e1n protegidos significa que se puede conservar y gozar en paz de los frutos del propio esfuerzo. De hecho, esta seguridad es el principal incentivo para el propio trabajo. Si cualquiera pudiera apropiarse del fruto del esfuerzo ajeno, no habr\u00eda incentivos para producir. Toda producci\u00f3n descansa en el reconocimiento de los derechos de propiedad. As\u00ed, el sistema de libre empresa es imposible si no existe seguridad para la propiedad y la vida. Por otra parte, mercados libres implica: libertad para que todos dispongan de su propiedad, la intercambien por otras propiedades o por dinero, o la empleen para seguir produciendo en aquellos t\u00e9rminos, sean cuales fueren, que consideren aceptables. La propiedad privada y los mercados libres,","como ya hemos dicho, son instituciones inseparables. As\u00ed, cuando se lleva a cabo un intercambio en el que una de las partes entrega voluntariamente un bien a cambio de otros bienes o dinero, se genera un registro hist\u00f3rico llamado precio. A su vez, ese precio se convierte en una se\u00f1al que conduce a la coordinaci\u00f3n de los individuos, sea como compradores o como vendedores. Naturalmente, cuando los deseos de compra superen a los de venta, el precio subir\u00e1. Por lo tanto, los controles de precios y las regulaciones sobre el modo de gestionarlos constituyen un acto de intervenci\u00f3n violenta del Estado, que genera tantos da\u00f1os directos como indirectos. En el plano de los da\u00f1os directos, los controles de precios son un cercenamiento violento de los ingresos que ataca a la propiedad privada de los vendedores, ya que estos no podr\u00e1n vender al precio que lo har\u00edan en caso de no existir dichos controles. De este modo, los precios ven degradada su capacidad de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n. A su vez, esto se ve agravado al restringirse el uso de los bienes de capital, por lo que el cercenamiento de la libertad junto con la manipulaci\u00f3n violenta del precio generan una distorsi\u00f3n en el sistema de precios que lleva a la descoordinaci\u00f3n de los individuos, al tiempo que los ajustes toman lugar en la direcci\u00f3n opuesta a la deseada. En la medida que esto ocurre, muchas transacciones se pierden (da\u00f1os directos), y en simult\u00e1neo se producen da\u00f1os indirectos fruto de las operaciones que resultan fallidas. No deber\u00eda sorprender que, cada vez que se aplic\u00f3 este tipo de medidas, deriv\u00f3 en escasez, corrupci\u00f3n y represi\u00f3n estatal. El problema econ\u00f3mico central del dinero es su valor de cambio objetivo. El poder adquisitivo del dinero viene determinado por la posibilidad de obtener cierta cantidad de bienes econ\u00f3micos a cambio de determinada cantidad de dinero. A su vez, el dinero, como cualquier otra mercanc\u00eda, tiene su propio mercado y su precio est\u00e1 dado por su poder adquisitivo. As\u00ed, cuando se incrementa la","cantidad de dinero ofrecida y\/o cae su demanda, el poder de compra de la unidad monetaria se reduce y, por ende, la cantidad de bienes que pueden obtenerse por unidad de esa moneda se reduce tambi\u00e9n. Por todo ello es que resultan rid\u00edculos los an\u00e1lisis que ponen el foco sobre el nivel de precios, ya que no solo confunden el nivel de precios con su variaci\u00f3n, sino que adem\u00e1s ponen el foco en el mercado incorrecto. Finalmente, m\u00e1s all\u00e1 de sus efectos directos e indirectos sobre la econom\u00eda en su conjunto, la imposici\u00f3n de precios m\u00e1ximos amenaza el consenso de valores compartidos por la comunidad, lo cual constituye la base moral de una sociedad libre. En nombre de la responsabilidad social, se exhorta al p\u00fablico a someterse a estos controles, pero los que se someten terminan da\u00f1\u00e1ndose a s\u00ed mismos y a la comunidad. Es m\u00e1s, aquella conducta moralmente cuestionable \u2014violar los controles\u2014 es beneficiosa tanto desde el punto de vista individual como desde el punto de vista social. En este sentido, dichas medidas incuban en el p\u00fablico la falta de respeto por la ley y hacen que los funcionarios se sientan propensos a emplear poderes extralegales, poniendo en jaque los propios cimientos de la libertad.","Jaque mate a la heterodoxia Una de las principales banderas de la heterodoxia dom\u00e9stica, probablemente influida por \u00abLa teor\u00eda no monetaria de la inflaci\u00f3n\u00bb de Julio H. G. Olivera, es la negaci\u00f3n de la naturaleza monetaria de la inflaci\u00f3n, y se combina con la visi\u00f3n keynesiana extrema, que consta de: (i) insensibilidad de la inversi\u00f3n a la tasa de inter\u00e9s (animal spirits), (ii) trampa de la liquidez y (iii) precios fijos en el mercado de bienes, lo cual implica que es viable aumentar la producci\u00f3n v\u00eda el aumento de la demanda, y (iv) un mercado de trabajo que opera de modo sim\u00e9trico al de los bienes (Ley de Okun). De este modo, si el gobierno aumenta el gasto p\u00fablico financi\u00e1ndolo con emisi\u00f3n monetaria, se produce un est\u00edmulo a la demanda que deriva en un aumento en la producci\u00f3n y el empleo. Adem\u00e1s, si se le suma el efecto acelerador, por el cual el aumento de la producci\u00f3n deriva en un aumento de la inversi\u00f3n que conlleva al crecimiento, la econom\u00eda ingresa en un c\u00edrculo virtuoso cuyo destino final ser\u00eda nada menos que el Para\u00edso. Sin embargo, dicha visi\u00f3n choca con varios problemas. El primero es de \u00edndole comparativo. Si lograr el crecimiento econ\u00f3mico es tan sencillo como aumentar el gasto p\u00fablico financiado con emisi\u00f3n monetaria, \u00bfpor qu\u00e9 en otros pa\u00edses no lo hacen? \u00bfAcaso hay una conspiraci\u00f3n mundial contra el bienestar de la humanidad? La contraparte de esto es la falta de respuestas heterodoxas a preguntas simples como:","(i) Si la inflaci\u00f3n no es un fen\u00f3meno monetario, \u00bfpuede existir inflaci\u00f3n en una econom\u00eda de trueque? (ii) Si el crecimiento surge de poner plata en el bolsillo de la gente, \u00bfpor qu\u00e9 no le regalamos una impresora de billetes a cada familia y que ellas emitan todo el dinero que necesitan? (iii) Y, por \u00faltimo, como le plante\u00f3 Virginia \u00abMike Tyson\u00bb Gallardo al Dr. Axel \u00abel enclenque\u00bb Kicillof, si la inflaci\u00f3n no es un fen\u00f3meno monetario, \u00bfpor qu\u00e9 no eliminan los impuestos y financian el gasto p\u00fablico con emisi\u00f3n monetaria? El problema central por el cual los heterodoxos no encuentran respuestas tiene que ver con trabajar con un marco anal\u00edtico sin microfundamentos, con una estructura anal\u00edtica no solo deficiente sino que, adem\u00e1s, conlleva a la violaci\u00f3n de las restricciones de presupuesto. As\u00ed, en una econom\u00eda de trueque no hay inflaci\u00f3n porque las funciones de exceso de demanda dependen de los precios relativos (son homog\u00e9neas de grado cero): cuando un bien se torna m\u00e1s caro, los otros se vuelven m\u00e1s baratos. Un notero le pregunt\u00f3 al Dr. Kicillof por este tema y, luego de reconocer la imposibilidad de inflaci\u00f3n en una econom\u00eda de trueque, contest\u00f3 que \u00abla inflaci\u00f3n tiene que ver con la existencia de dinero, pero no la causa el dinero\u00bb, dejando en evidencia la inconsistencia de la premisa que sostiene que la inflaci\u00f3n no es un fen\u00f3meno monetario. Luego del estruendoso KO de Gallardo al Dr. Kicillof, previo insulto al argumento, los Kicillof\u2019s Boys salieron en auxilio del a\u00fan atontado Axel. As\u00ed, en un tono muy ofuscado, se\u00f1alaron que el argumento era una estupidez y que, si se pon\u00eda en pr\u00e1ctica, derivar\u00eda en un brote inflacionario (hiperinflaci\u00f3n), dejando en evidencia nuevamente sus inconsistencias. Obviamente, frente a la inconsistencia l\u00f3gica, para seguir negando la naturaleza monetaria de la inflaci\u00f3n volvieron a recurrir a los argumentos de siempre: (i) la inflaci\u00f3n de costos, (ii) la puja","distributiva, (iii) la inercia inflacionaria, y (iv) las expectativas. El argumento de la inflaci\u00f3n de costos es propio de desconocer el funcionamiento de los modelos de equilibrio general. As\u00ed, cuando sube un costo para un bien, ello contrae su oferta, por lo que, si los individuos tienen una demanda inel\u00e1stica, la suba plena del precio de ese bien implica un mayor gasto en dicho art\u00edculo y, por ende, un menor gasto en el resto, por lo cual, si la cantidad de dinero es constante, la suba de un precio se compensa con la baja del resto y la inflaci\u00f3n es nula. As\u00ed, sin convalidaci\u00f3n monetaria (dinero end\u00f3geno patr\u00f3n mercanc\u00eda) no habr\u00eda inflaci\u00f3n. El argumento de la puja distributiva trabaja con un modelo de dinero pasivo (end\u00f3geno), donde la oferta de dinero se ajusta con los salarios (patr\u00f3n trabajo). Cuando los asalariados consiguen aumentos, los empresarios, para mantener sus m\u00e1rgenes, suben los precios y, para que no haya una recesi\u00f3n, el Banco Central emite dinero convalidando un mayor nivel de precios que se manifiesta como inflaci\u00f3n. Sin convalidaci\u00f3n monetaria no habr\u00e1 inflaci\u00f3n. Parece que estos enamorados de los modelos de Olivera no han entendido que sacar el mercado monetario del modelo por Ley de Walras no implica que no exista y mucho menos que en tales modelos no haya emisi\u00f3n. En cuanto a la inercia inflacionaria, se\u00f1ala que hoy habr\u00e1 inflaci\u00f3n porque ayer hubo inflaci\u00f3n. Esto significa que los precios de hoy y su variaci\u00f3n vienen dados por los precios de ayer. Aqu\u00ed es cuando la falta de microfundamentos y no tener la menor idea de los procesos decisorios vinculados a la determinaci\u00f3n de los precios generan estragos. Pensemos en el caso de los fabricantes de velas previos a 1880, cuando Edison inventa la lamparita. Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, el precio de las velas estar\u00eda dado por el del per\u00edodo anterior. El chiste se cuenta solo. A su vez, la inflaci\u00f3n por expectativas tiene que ver con un modelo de dinero pasivo patr\u00f3n cr\u00e9dito y\/o con un modelo de","expectativas racionales. Con dinero pasivo, que se ajusta acorde a la demanda, si las expectativas se disparan, se dispara una demanda de dinero nominal mayor que la oferta \u2014al ajustarse end\u00f3genamente\u2014 y convalida mayor inflaci\u00f3n. Respecto al modelo con EERR (estado de resultados), la perspectiva de emisi\u00f3n futura hace que la inflaci\u00f3n no baje porque se espera mayor emisi\u00f3n. Aqu\u00ed, el caso del BCRA con las Leliqs es patente. Sin embargo, la heterodoxia usa dicho caso como un ejemplo de que el modelo no funciona. Otra vez, la contradicci\u00f3n es grosera, al margen de que parecieran ignorar las cuestiones asociadas con la demanda de dinero y los rezagos de la pol\u00edtica monetaria explicados por el efecto Hume-Cantill\u00f3n. Por \u00faltimo, luego de que apelaran a todos estos argumentos perimidos, Tyson Gallardo los oblig\u00f3 a salirse un poco del libreto y a se\u00f1alar que el dinero existe para que se paguen impuestos. Sin embargo, para variar, el argumento es un monumento a la ignorancia. Seg\u00fan ellos, el dinero existe para que los individuos paguen los impuestos que financian el gasto p\u00fablico. El primer problema es que el dinero existe para superar el problema de la doble coincidencia e indivisibilidad de los bienes bajo una econom\u00eda de trueque. En segundo lugar, seg\u00fan ese argumento, el dinero solo existe si hay Estado. Pero el dinero es un invento privado. Es m\u00e1s, otro tremendo problema para el argumento es el nacimiento de las monedas virtuales. Por \u00faltimo, si para gastar se necesita contar con la recaudaci\u00f3n de dinero y para recaudar dinero hay que d\u00e1rselo antes a los individuos, \u00bfpor qu\u00e9 darles el dinero para despu\u00e9s quit\u00e1rselo con impuestos y despu\u00e9s gastarlo?, cuando se puede emitir para gastar y se ahorra un paso. Si ese fuera el sentido, el gasto p\u00fablico podr\u00eda tender a infinito, o seg\u00fan la disponibilidad de papel moneda como \u00fanico l\u00edmite, al tiempo que dicho gasto \u00abgenera expansi\u00f3n del producto\u00bb sin acumular factores."]
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