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5.A Prueba de Balas-Mary Calmes

Published by ronaldoloevlove, 2021-11-12 22:57:40

Description: 5.A Prueba de Balas-Mary Calmes

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—Oh, —dijo, mirando una foto de mí y Sam. Estaba besando su 201 mejilla, envuelto alrededor de él apretado, con los ojos cerrados, presionado contra el hombre desde la cabeza a los dedos de los pies, 10/2017 y él me estaba sujetando cerca pero con su cabeza girada, sonriendo a la cámara. —¿Éste es tu detective? —Cómo sabías que… —Aaron dijo que vivías con un detective de policía. —Más que vivir con él, Jaden, —dije, alzando mi mano izquierda para que pudiera ver el anillo. —En serio, soy la última persona por la que debes estar preocupado. He amado a Sam Kage durante tanto tiempo que me es difícil recordar una vez que no lo hiciera. Él estaba estudiando mi cara. —¿Por qué estás aquí solo? —¿De verdad quieres saberlo? —Sí. —Siéntate. Y él lo hizo. Mientras hablaba y hablaba, sus ojos se agrandaban cada vez más. Le expliqué cómo había comenzado todo con Eddie Liron y que Cristo estaba realmente enojado. Le dije lo que Dane había dicho y cómo había sido despedido y todo acerca de que a Fallon le gustaba y su novio como que me odiaba, al menos al principio. Agregué a Hayes Fisher y su familia y terminé con Sam estando encubierto y lo mucho que lo echaba de menos. —Dios, Jory, eres como un paseo en el parque de atracciones. —Quieres decir que mi vida lo es. —No, quiero decir que tú lo eres. Gruñí.

—Sabes, siempre quise ir a la escuela de cocina, —dijo de 202 improviso. 10/2017 —Entonces deberías. —Debería. Me caí de espaldas sobre la cama, con la boca abierta. —¿Sabes lo que estaba pensando? —No, ¿qué? —Preguntó, acostado junto a mí, con los dedos unidos detrás de su cabeza. —Que yo quería hacer otro intento para dirigir mi propio negocio. Creo que mi mejor amiga y yo nos rendimos demasiado rápido la última vez. Creo que deberíamos intentarlo de nuevo. —La idea había estado dando vueltas en mi cabeza últimamente, y por fin tuve el tiempo de profundizar en ella. —Vale. —Pero verás, también me gusta mucho Fallon, ¿sabes? Tengo que resolverlo porque está contando conmigo, y dejar al hombre colgado no es una opción. —No tengo ni idea de lo que estás hablando. Y yo también lo sabía, pero apenas importaba. —Me preocupa trabajar para otra persona otra vez. No lo hago tan bien. —Me sorprende que tan siquiera trabajes. Rodé la cabeza para mirarlo. —¿Por qué? —¿Entiendes que eres un poco disperso, verdad? —Sí, la gente lo dice. Levantó las cejas como que tal vez lo dirían mucho. —Yo te enseñaría el dedo corazón, pero entonces tendría que moverme.

Sacudió la cabeza. —Sabes, ayer por la noche estuve trabajando muy duro para que yo te gustara porque pensé que eso es lo que Aaron querría, pero hoy... —No te preocupa tanto, ¿eh? —No. —Los camarones estaban muy buenos en ese camión. Deberías haberlo intentado. Me miró y supe que estaba decidiendo. 203 —Lo haré en el camino de regreso, —dijo después de un largo minuto. —Olía bien. Nos quedamos en silencio mucho tiempo después de eso. —Voy a ir a nadar, —le dije. —Voy a ir a follar a Aaron Sutter hasta sacarle los sesos. —Vale, —le dije. 10/2017 Me dejó solo entonces, y todo se sentía mejor, resuelto. Me cambié para ir a nadar.

Capítulo 13 En vez de tener miedo de las cosas que son reales, siempre he 204 tenido miedo de las cosas que no lo son. Si estoy caminando a casa y escucho un ruido, no estoy pensando en acosador, asesino en serie, 10/2017 estoy pensando en hombre lobo. Es como funciona mi cerebro. Así que cuando nadé en el Pacífico, no estaba preocupado, porque nunca preví tiburones o corrientes fuertes o medusas o algo remotamente aterrador. Estaba en el agua, ¿qué podía pasar? Cuando me levantaba y caía con las olas, me sentía pequeño en la gran escala de la tierra, el cielo y el agua, y esa perspectiva, darme cuenta de lo insignificante que era, me sacudió el cerebro. Durante meses había estado pensando en intentar relanzar Harvest Design, mi compañía con Dylan Greer, que había amado más que nada, además de a Sam Kage. Desde que me di cuenta de que en realidad odiaba mi trabajo, y que mi jefe no me gustaba de verdad, entendí que era sólo otra señal para cambiar mi vida que había estado ignorando. Normalmente buscaba orientación por todas partes, incluso en las cosas más mundanas, pero últimamente no había nada que pudiera conseguir, y sabía por qué. Había estado muy asustado durante mucho tiempo para intentarlo de nuevo. Habiendo fracasado una vez, no quería repetirlo, el dolor demoledor de tener que renunciar a mi sueño. Pero después de tres años de distancia, trabajando para otras personas, rebotando como

en una máquina de pinball, un esclavo de sus caprichos sobre lo que debía hacer y cómo debía pensar, había terminado. Y algunas personas tenían que soportarlo, algunas personas no tenían las opciones que yo tenía para intentar y trabajar por sí mismos, no una vez, sino dos veces, y yo estaba muy agradecido que ése no fuera yo. Tenía la suerte de tener recursos con mi hermano y amigos, que estaban allí, lo sabía, esperando a que le echara valor. Así que tan pronto como llegara a la costa, si... porque, en realidad, estaba 205 empezando a ponerse un poco oscuro... si volvía a la playa, finalmente iba a resolver las cosas. En primer lugar, tenía que de alguna manera, de algún modo, tomar lo que esperaba y lo que pensaba que Dylan quería y poner eso junto sin renunciar a Fallon Strauss. Tanto si el hombre lo sabía como si no, estaba contando como si estuviera conmigo en mi gran imagen 10/2017 de sueños, porque él había sido mi red de seguridad, y yo no iba a dejarlo solo. Sólo tenía que conectar todos los puntos. Yo era bueno resolviendo puzles, y sólo necesitaba tiempo para ver todas las opciones. Así que estaba pensando, sopesando cosas en mi cabeza, y luego mi pierna derecha se acalambró. Y estaba bastante seguro de que vi una aleta. Y me acordé de que cuando había cambiado la factura por mi habitación a mi tarjeta de crédito en vez de la de Aaron, me habían dicho que el B & B estaba cerca de Shark's Cove18 y Waimea Bay. No tenía idea de dónde estaba actualmente, pero los tiburones tigre y tiburones mako no estaban descartados. El Gran Blanco... probablemente no, pero eso no impedía que algún horror 18 Shark’s Cove, se traduciría como “cala del tiburón”.

prehistórico surgiera de lo profundo. Comencé a escuchar la música de Jaws19 en mi cabeza. Comido por los tiburones... Sam nunca me perdonaría. Cuando vi el barco, hice señas. El hombre que me sacó del agua era grande y alto, y su cabello caía hasta la mitad de su espalda en una trenza larga y gruesa. Su barba y bigote negros salpicados de blanco estaban perfectamente recortados, y sus ojos, bajo una gorra de béisbol de Pittsburgh Steelers, se entrecerraron. 206 —¡Eh! Sabe que hay tiburones en l’agua20. Me gustó el inglés con acento que había estado oyendo desde que llegué a las islas. Era un dialecto cálido que jamás, en mi vida, intentaría emular como a veces intenté con otros. ¿Cuántas veces había hecho que Dylan viviera a través del Día de Acento Irlandés o el Día de Acento de Jamaica con resultados horribles? Pero el sonido me 10/2017 hizo sentir como en casa. —¿Has oído? —¿Tiburones? —Pregunté tentativamente. El asintió. —No, señor, no sabía que había tiburones aquí —dije, con los dientes castañeteando. Agarró una toalla de playa y luego otra, dejándome una en la cabeza y cubriéndome la espalda con la otra. —Gracias. 19 Tiburón es una película estadounidense de terror, suspense y aventuras estrenada en 1975. Dirigida por Steven Spielberg, se basa en la novela homónima del escritor Peter Benchley. Fuente: Wikipedia. 20 N. de T. Los personajes hawaianos usan un inglés particular, sustituyendo los artículos por “da” y simplificando las frases. Además acortan palabras, por eso en ciertos momentos veréis expresiones o palabras mal escritas, para intentar mantener la intención del original.

Él gruñó a la manera que todos los hombres hacían cuando se enfrentaban con mi marca específica de la estupidez. Hacían un ruido de acuerdo en que yo era un idiota. —Fuerte, ya sabes, l’corriente, te puede empujar abajo y ahogarte. Asentí. —¿Te gusta comer? Hubo más asentimiento por mi parte, porque realmente, alimentarse era la manera número uno de conocer a la gente. La segunda mejor era jugar a sus deportes, pero yo no estaba realmente 207 preparado para eso, y por la apariencia del sombrero, estaba apostando que su deporte era el fútbol y el que yo ya conocía. Todos los sábados y domingos en el otoño, la televisión estaba en mi casa con un juego que Sam tenía que ver. El fútbol de la universidad el primer día del fin de semana, y los profesionales que se jugaban en el 10/2017 Sabbath. No necesitaba jugar al fútbol para entender el funcionamiento interno de mi buen samaritano, lo que tenía que hacer era comer lo que me ofrecía y pedir más. Resultó que iba a reunirse con gente en la playa para una barbacoa y acampar, para lo cual aparentemente tenías que tener un permiso, y sentarse por ahí y comer y beber y pasar el rato. Traía el pescado. Su nombre era Tetsuo Nakamura, y cuando le dije que no parecía japonés en lo más mínimo, me sonrió. El hombre medía fácilmente un metro con noventa y uno, musculoso y de hombros anchos, y suponía que a finales de los cincuenta, principios de los sesenta. Resultó que tenía setenta y dos años, que le dije que era increíble. Su madre era mitad haole, lo que para él significaba “blanco” pero se suponía que sólo significaba “visitante” y medio hawaiana. Su padre había sido japonés. —Te ves puro hawaiano para mí, —le dije.

—No más puros hawaianos, —me dijo. —Y sólo porque tú de Hawai no te hace de Hawai. —Sí, señor. —Me gustas, eres muy respetuoso. Ven. El volumen era alto y ruidoso, y la barbacoa olía tan bien que estaba salivando. Nada te pone más cansado y hambriento que nadar. Los niños salen del agua como bestias voraces, y yo no era la excepción. 208 —Tetsuo, ¿quién es tu amigo? Y explicó lo estúpido que yo era, dónde había estado nadando, y cómo de lejos. Una de las mujeres, Ku'uipo, abreviado a Ipo, señaló dónde estaba la ducha de agua fría de la playa, a unos cincuenta metros de distancia, y me dijo que necesitaba sacarme el agua salada y que tenía ropa que me valdría. 10/2017 Traté de explicar dónde me estaba alojando, pero ella me calló como hacen las mujeres y señaló. Yo fui. Cuando volví, con la toalla envuelta alrededor de mi cintura y los pies con arena, el resto de mí enjuagado, ella tenía un par de pantalones cortos secos y una camiseta para que me cambiara. Ambos olían a detergente de lavandería, lo que esperaba que cubriera mi propio olor de hombre apestoso. —Probablemente apesto, —le dije. —Hueles como el océano, —me dijo, —eso está bien, ¿sí? Esperaba que lo estuviera. Ella me puso en una silla en la que normalmente veías a niños pequeños jugar al fútbol, u otros eventos deportivos, y me dio una lata de Hawaiian Sun Passion Orange para beber, mientras me traía

un plato lleno de comida. Los chicos que la miraban volvieron sus ojos hacia mí cuando se hubo ido. —Jo, bro, a ella le gustas, —dijo el hombre más cercano a mí. —No, —le dije, sonriéndole, —sólo quiere darme de comer ya que casi me he ahogado y eso —¿Dónde estabas? No tenía ni idea y llamé a Tetsuo. No me escuchó. —¿Tío, dónde estaba este haole? 209 —Su nombre Jory, —Tetsuo lo corrigió. —Ya, entonces, ¿dónde estaba? Y procedió a decirles dónde estaba, más allá del arrecife, y me dieron miradas de respeto y con los ojos entrecerrados como si hubiera subido al autobús para tontos de la escuela. Al parecer, había sido un poco arriesgado salir tan lejos. 10/2017 —Hay tiburones, sabes. Lo sabía. Ahora. —¿Cuándo has molido este tipo comida antes? —Me preguntó otro hombre. Sacudí la cabeza porque nunca la había comido antes, pero eso apenas importaba. Yo metía cualquier cosa verde que había en mi boca. Makana estaba hablando conmigo, su primo Kimo estaba a su lado, y Tommy estaba al otro lado. Nos acompañaba Ioane, que me gustó el que más hasta que Kawika apareció. Kawika fue paciente, explicó todo sobre el luau21 de calamar, las cosas verdes, y lau lau, que era cerdo y pescado con mantequilla y envuelto en taro22 y hojas de ti23, 21 Plato de la cocina polinesia cocinado con hojas de coco. 22 Colocasia esculenta, llamada comúnmente taro, es un tubérculo perteneciente a la familia de las aráceas. Fuente: Wikipedia.

arroz frito y ensalada de macarrones y huesos de Aku fritos, que era 210 sólo el hueso medio del pescado con carne que cogías con la mano, y pipikaula, que era como carne seca, excepto que las piezas eran 10/2017 gruesas y tiernas. Todo era asombroso, y cuando le pregunté a Kawika si podía tener más, conseguí una sonrisa, con hoyuelos, y él inclinó la cabeza para que lo siguiera. La comida estaba toda en bandejas de papel de aluminio, e Ipo estaba allí con Lani y otra muchacha nombrada April. Le di las gracias otra vez por darme de comer y le dije lo increíble que era toda la comida. —Oh, tío. —Se volvió para mirar a Tetsuo, que estaba sentado en la mesa de los adultos con todos los hombres y mujeres de su edad. — Tenías razón. Éste tiene buenos modales. —Sí, ya te lo dije. —Él sonrió, haciendo un gesto para mí. —Jory, ven. Me moví rápido y fui presentado alrededor de la mesa. Querían saber dónde estaba y de dónde venía, y me alegró saber que uno de los hombres tenía un nieto que estudiaba en la Universidad de Chicago. —Bueno, si hay algo que te gustaría que le llevara cuando vuelva, sólo dímelo. Habrías pensado que le di al hombre, Randy Awana, un millón de dólares. —¿Puedes llevarle comida? —Sí, señor. —Vale, Jory, voy a darte mi numro, y me llamas la noche antes de irte, y voy a juntar todas las cosas. 23 Cordyline fruticosa, es una especie fanerógama siempreverde en la familia Liliaceae, formalmente tratada en las familias Agavaceae y Laxmanniaceae. Wikipedia.

—Por supuesto. Me dieron un abrazo entonces, lo que fue agradable, y un beso de Ipo, y más comida, que fue la mejor parte. Cuando estaba sentado de nuevo con Makana y Kawika, vi a otro chico que me miraba. —Brian, —le gritó Makana. —¿Por qué le estás dando a Jory esa mirada asesina? —Eh, lo siento. —Él inclinó la cabeza hacia mí. —Me preguntaba... ¿Te gusta Ipo o qué? 211 La chica en cuestión era hermosa con su pelo grueso que caía en ondas hasta la mitad de su espalda, hermosa piel bronceada oscura y enormes ojos marrones. Era perfecta y caminaba con gracia inconfundible, el balanceo de sus caderas decadente. Su belleza era evidente, pero las chicas no me ponían. Lo que era divertido es que estaba sentado con cuatro fornidos hombres sin camisa, todos con 10/2017 lustrosa piel suave y físicos musculosos duros. Tenía amigos en casa que habrían estado muy celosos. Lo miré. —¿Eres un mahu? Mis ojos se dirigieron a Kawika para la traducción. —Quiere saber si te gustan los chicos. —Oh. —Volví a mirar a Brian. —Sí. Se encogió de hombros. —Bien, voy a decírselo a Ipo. Tal vez tenga una oportunidad tonces. —No tienes ninguna posibilidad, —dijo Makana, riendo. —A Ipo sólo le gustan la clase de chicos con trabajos. Le enseñó el dedo corazón a Makana y todos volvieron a comer. Así que yo era gay y estaba fuera, otra vez, y a nadie le importaba. Estaba teniendo un muy buen día.

Yo no estaba lejos del B & B, resultó. Era un paseo rápido alrededor 212 de una curva larga, sobre un puente viejo genial, y al lado de la carretera. No había desvíos o caminos, la entrada estaba justo allí, a 10/2017 la derecha de la carretera, y si te la pasabas, tenías que conducir de vuelta a donde estaban el Foodland y el McDonalds, dar la vuelta, e intentarlo de nuevo. La autopista era sólo de dos carriles y, aparentemente, el fin de semana, el tráfico se ralentizaba a un arrastre lento con la gente tratando de llegar a la bahía de Waimea. —Tenemos mucha lluvia en esta época del año, —me dijo Tommy mientras manejaba la camioneta por la carretera más tarde esa noche. Tenía una razón para exponer el tema. Yo no sabía lo que era todavía. —Las olas a partir de ahora se ponen enormes, sí, Jory, —Kawika intervino, advirtiéndome. —No puedes estar ahí afuera como has hecho hoy. Tío afortunado cuando te veo. Sí, lo era. —Pronto llegan, como, a nueve metros. —Kawika me miró en el espejo retrovisor. —No quiero verte en las noticias, ¿sí? Ellos eran surfistas, ambos, así como todos los chicos que habíamos dejado atrás en la playa, así que si decían que las olas serían grandes, las posibilidades eran buenas de ver un oleaje de verdad que fácilmente podría ahogarme. —Seré más cuidadoso, —les aseguré a los dos hombres que intentaban advertirme. Cuando me dejaron enfrente de la casa principal, les di las gracias a los dos, otra vez, como había hecho con todos los que había pasado una noche encantadora. —¿Tienes el numro del tío Randy para llevar las cosas a Moses?

—Sí, lo tengo. 213 —Vale, tonces. —Kawika sonrió y se inclinó y me agarró. Él me apretó muy fuerte y luego me dio el golpe de tipo duro en la 10/2017 espalda. Tommy hizo lo mismo y sonrió. Me hicieron una señal de shaka24 ambos hombres mientras se iban y un bocinazo antes de que volvieran a la autopista. Caminé a mi cabaña y encendí las luces. Tuve suerte de que el porche estuviera abierto porque de lo contrario me habría quedado fuera y… Dios, no tenía ni idea de que una cucaracha pudiera llegar a ser tan grande. ¡Santo cielo! Y justo cuando me estaba calmando por el factor sorpresa, voló. Voló Como un murciélago. Hubo un minuto de pánico porque podía aterrizar sobre mí, y luego tendría que echar lejía en mi propia piel, pero me calmé, agarré un zapato, y después de mucha persecución, un montón de saltar en la cama, y encender cada luz en la habitación, finalmente la golpeé, la aturdí y luego la maté. Jesús. Y me acordé de algo de que podían vivir como una semana sin cabeza, así que tiré la maldita cosa por el inodoro. Me lavé las manos, como, cinco veces y luego tomé una ducha yo mismo. En serio, la cosa era fácilmente como de diez centímetros de largo. Tal vez siete y medio. Definitivamente más grande que cinco. 24 La \"señal de shaka\" es un gesto típico de saludo que se suele asociar con Hawai y con la cultura del surf.

Seguro que siete y medio. Cerré las puertas dobles francesas que daban al patio y me estaba preparando para ir a la cama cuando llamaron. Cuando abrí, Aaron estaba allí con los brazos cruzados, pareciendo enfadado. —¿Qué? —¿Qué? ¡Pensé que te habías ahogado! Todo lo que encontramos fue tu maldita toalla en la playa! —Bueno, sí, lo siento. —Bostecé en alto, listo para desmayarme, soltando el pomo de la puerta mientras lo dejaba allí frunciéndome el 214 ceño, me acerqué a la cama y me dejé caer sobre ella. —He perdido la noción del tiempo, pero creo que tuve una epifanía mientras pisaba el agua más temprano hoy. —¡Jory! Lo miré, y de repente él estaba allí frente a mí, poniéndose de 10/2017 rodillas entre las mías, de modo que estuvimos frente a frente. Sus manos en mi cara se sentían agradables, y cuando me apartó el pelo de los ojos, los cerré. —Estás tan cansado. Asentí. —Lo siento, Sutter, no quería asustarte. Es agradable que estuvieras preocupado. Lentamente tocó la cadena de plata alrededor de mi cuello. —¿Qué es esto? —Es San Judas. —¿No es el santo patrón de las causas perdidas? —No sé. Sólo sé que vigila a los policías. —Ya veo. Inclinó mi cabeza hacia adelante, hacia abajo sobre su hombro, mientras masajeaba mi cuero cabelludo.

—Es un gran tatuaje el que tienes. 215 Suspiré profundamente. —Es el nombre de Sam. 10/2017 —Sí, lo he visto. ¿Te pidió que hicieras eso? —Por supuesto que no. Se quedó callado unos minutos antes de preguntar: —¿Por qué arruinarías tu hermosa piel? Traté de liberarme, pero aumentó su presión. —Lo siento, solo espera. Y yo iba a empujarlo fuera de mí, pero él estaba caliente y sus dedos se sentían bien clavándose en la parte posterior de mi cuello. —En realidad, parece una gran firma en tu hombro. —Eso es lo que yo quería. —¿Cuánto tiempo lo has tenido? —Tres, casi cuatro años. —¿El anillo no era suficiente? —Fue antes del anillo. —Jory… —En realidad no estás tratando de convertir a Jaden en mí, ¿verdad? La risa fue profunda. —¿Es eso lo que piensa? —Bastante, sí. —Entonces es mucho más perspicaz de lo que le creía capaz. Respiré profundamente y volví a caer sobre la cama, con el brazo en los ojos. —Te daré un millón de dólares si apagas la luz de arriba. —¿De verdad? Tienes un millón. Gruñí y le enseñé el dedo corazón.

La habitación se volvió mil veces más fría en el momento en que la luz se apagó. La lámpara de la mesita de noche era un quinqué y bañó la habitación con un suave resplandor amarillo. —Deberías haber visto el tamaño de la cucaracha aquí antes. —Cucaracha, —dijo con una tos, sentándose a mi lado, su mano alisando la camiseta que cubría mi estómago. Tenía los pantalones cortos de dormir junto con ella ya que había estado listo para ir a la cama. 216 —Para. —Cállate. —No me molestes, —dije, riendo. —Mmmm hmmm, —tarareó en voz baja. Sentí su mano cálida deslizarse bajo el dobladillo de la camiseta y deslizarse sobre mi piel desnuda. 10/2017 —Dios, Jory, tu piel es tan dorada y perfecta como la recordaba. —Quita la mano, Aaron. Y sus dedos, que en realidad se habían sentido realmente bien, desaparecieron. —Gracias. Ahora ve a buscar a Jaden y ve a dormir. —Lo haré, sólo espera un minuto. Podía sentir mi cuerpo hundiéndose en la cama. —Empieza muy bien, siempre lo hace, —dijo, y su mano estaba en mi cabello, lo que me pareció bien. Sus dedos alisaron mis cejas y pestañas —Me gusta un tipo, me gusta, pero en algún lugar del camino, me aburro. Realmente me aburro, y luego intento y lo convierto en el único tipo con el que nunca me aburrí… tú. Si Sam Kage dejara a cualquier hombre excepto a mí tocar su cabello, las puntas de los dedos suavemente por su nariz, sus labios, me volvería loco. El doble estándar no era justo.

—Quédate en la silla, —le dije, apartándome suavemente de la mano. —Lo siento, me detendré, déjame sentarme aquí. —Aaron… —¿Qué puedo hacer para no violar tu promesa a Sam Kage? —¿De qué estás hablando? —¿Es una mamada sexo o no? —¿Qué, tienes cinco años? —Me burlé, mis ojos se abrieron 217 mientras le sonreía. —Por supuesto, una mamada es sexo. No seas estúpido. —¿Un beso? Un solo beso. ¿Podría tener eso? —Vete a la mierda, —dije, riéndome de él. —Vete a besar a Jaden. —Quiero besarte, Jory, —dijo, inclinándose hacia abajo hasta que sus labios estuvieron flotando sobre los míos. —Quiero chupar esto, 10/2017 —dijo mientras su mano, su mano fuerte y capaz, apretaba mi polla a través del algodón delgado de mis pantalones cortos de dormir. —Joder, —gemí, estremeciéndome. —Oh, cariño, por favor, —dijo, y me soltó, lo supe, justo antes de que pudiera quitarme el pijama y me llevara a su boca caliente y húmeda. Lo habíamos hecho tantas veces en el pasado. A Aaron Sutter le encantaba chuparla, le encantaba la sensación de un pene deslizándose sobre su lengua, empujando contra la parte posterior de su garganta, y le encantaba el sabor de la corrida mientras la tragaba. Una vez se había arrodillado en un restaurante para mí, mis muslos separados bajo la mesa, cinturón suelto, sin botones. El deslizamiento de la cremallera, ese sonido, me había emocionado. Sus dedos se deslizaron apenas una fracción en mi agujero, su lengua poniéndolo todo húmedo y resbaladizo con saliva. Todo el tiempo me pidió que le

follara la boca, que lo hiciera atragantarse si podía. Pero entonces se 218 detuvo. Nunca había estado la pieza siguiente que necesitaba, que quería, a pesar de que había expresado que eso era lo que me haría 10/2017 gritar su nombre más de una vez. Cuando Sam me chupaba, no se detenía hasta que me corría. Una vez que lo hacía, metía la lengua en mi agujero y me daba el beso negro que anhelaba. Mientras jadeaba su nombre, estirado y listo, él retrocedía, deslizaba dos dedos lubricados profundamente dentro de mí, haciendo la tijera, antes de llenar mi canal con su polla larga, dura y gruesa. Era maltratado, mis muslos presionados contra mi pecho mientras él me golpeaba hasta que podía sentirlo en mi corazón. El clímax, mi segundo, su primero, normalmente podía ser oído, así como sentido ya que yo era un amante muy ruidoso. —¡Joder! —Grité, todo mi cuerpo gritando por el hombre al que amaba. Yo estaba duro y dolorido y palpitante, y así le di a Aaron Sutter el maldito mensaje equivocado. No le quería. Yo quería a Sam. Sólo era siempre Sam. Sus dedos se deslizaron bajo la cintura elástica de mis pantalones cortos de dormir. —Jory, cariño, voy a hacerte sentir tan bien. ¡Mierda, mierda, mierda! Retrocedí rápidamente, me caí del costado, golpeé el suelo y me arrastré por debajo de la cama. —Jory, ¿qué demonios estás haciendo? —Me gritó. Yo estaba debajo de la cama, y la realidad de la situación me hizo reír. No pude evitarlo. Ridículo. Yo era como un cadete espacial. No pensabas en un hombre mientras otro trataba de seducirte. ¿Cómo de estúpido era eso?

La puerta se abrió entonces, rebotó en la pared y vi unos pies desde donde yo estaba, pero eso era todo. —Aaron, ¿qué coño? —Jaden, ¿qué estás haciendo aquí? —¿Qué estás haciendo tú aquí y dónde diablos está Jory? Jory estaba debajo de la cama, pero yo no iba a decírselo, y supongo que tampoco Aaron. —Quería hablar con él, pero puedo hacerlo por la mañana. 219 —Oh. —Se tranquilizó, sorprendido. —¿No está aquí? —No. —Sí, pero ¿está bien? Sé que estabas preocupado. —Todo rastro de ira se había ido ya que no había rastro de mí. —Él está bien. Sus cosas están aquí, y parece que se ha duchado. Volvamos a nuestra habitación y hablemos, ¿de acuerdo? 10/2017 —Claro, —Jaden estuvo de acuerdo. Cuando la puerta se cerró, salí de debajo de la cama, me metí dentro, apagué todas las luces y me acosté. Me desmayé en segundos. Soñé con Sam Kage.

Capítulo 14 Lo primero que hice cuando me desperté fue darme la vuelta y 220 llamar a Dylan. Dado que había unas cinco horas de diferencia, ya era después del almuerzo, en su horario. 10/2017 —¿Qué? —Me preguntó cuando le dejé meter baza. Y yo describí lo que quería hacer, cómo la única persona aparte de mí para la que podía trabajar era Dane, pero que realmente no quería hacer eso durante el resto de mi vida, trabajar para mi hermano mayor y vivir a su sombra. —Pero, cariño, ya intentamos tener nuestra propia compañía. —Nos rendimos demasiado fácil, D, —le dije. —Quiero decir, siempre me imagino que... —Vas a fallar, —me dijo. —Sí. —Sé que lo haces. En algún momento de la línea, en realidad empezaste a creer que Jory-es-una-mierda-estúpida. —Pero no lo soy y tú no lo eres, y creo que si sólo somos tú y yo, la voz de nadie más en la mezcla... y contratamos a un par de personas esta vez, — dije, sonriendo al teléfono. —¿Por qué me estás jodiendo cuando sabes que quiero esto tanto? ¿Ella lo hacía? —¿Lo haces? —Por supuesto que sí.

—Pero nunca dijiste nada. —Porque ¿cuál sería el punto? ¿Sólo para hacerte sentir mal? —Dios, soy estúpido. —Pero no eres estúpido como si no supieras qué diablos estás haciendo. Eres estúpido como si no tuvieras confianza, y debes hacerlo, porque eres increíble cuando lo intentas. El problema es que muy rara vez realmente lo intentas. —¿Y quieres hacer negocios con un tipo así? 221 —Lo hago. Confío en ese tipo con mi vida. —¿Por qué? —Porque sé que hará todo lo que esté a su alcance para asegurarse de que tengamos éxito. —Me encanta Aubrey, —le dije. —A mí también, —accedió ella—, pero está totalmente encantada 10/2017 con su nuevo trabajo en la galería de arte, y sólo lo hace tres días a la semana ahora que está casada con Rick. Había presentado a mi amiga Aubrey Jenner a su marido hace tres años. Se habían casado seis meses después. —Estaría bien, ¿no crees? —Lo hago. Era sin interrupciones cuando hablaba con mis mejores amigos. Dylan había seguido mis saltos con facilidad. Yo estaba pensando en nuestro negocio del que Aubrey Jenner había sido parte, pero decir que la amaba significaba que realmente no quería volver a trabajar con ella. El \"amaba\" transmitía lo que no se había dicho: el “pero”. El “pero” decía que esta vez tenía que ser diferente. Y debido a que Dylan era Dylan, cuando el tren se desvió del camino, no perdió el ritmo. —¿Así que no se va a enfadar si no le pedimos que vuelva?

—Tal vez, —suspiró. —Pero creo que eso fue parte del problema la 222 última vez. Había demasiados de nosotros tratando de tomar decisiones, elecciones, sobre todo, y no funcionó. 10/2017 —Nop. —Tú y yo… — Sí, tú y yo, —estuve de acuerdo. —Y Fallon, ¿no? —Sí, Fallon también. —Porque fue mi red de seguridad. —Sí, lo fue. —Y eso fue genial. —Sí, lo fue. —¿Así que sí? —Sí. —¿Qué le digo a esas buenas personas que me contrataron? —Pero en realidad no te han contratado todavía, —me recordó. — Quiero decir, lo prometieron, pero no has firmado nada. Cierto. —Diles que puedes trabajar para ellos como consultor, y sólo tienen que pagar cuando entregues una cuenta, pero no tienen que darte un salario. —Oh. —Pensé un minuto. —Puede que les guste en realidad. —Se llama trabajar a comisión, querido, y a mucha gente le gusta. —Así que ni siquiera tendrían que pagarme los beneficios médicos ni nada. —Nop. —¿Por qué no estaría alguien a favor de eso? —No tengo ni idea. —¿Y si Fallon no está a favor? —No lo sabrás a menos que lo preguntes.

—Quiero que esté dentro. 223 —Pues pregúntale. —Mierda. Fallon me va a decir que me joda. 10/2017 —O, —dijo ella pensativa, —quizás a Fallon le gustaría la opción de trabajar contigo cuando quiera, pero no cuando no, y si él quiere venir a trabajar con nosotros... siempre he tenido mucho respeto por Fallon. —¿Lo tienes? —Tiene una reputación impecable. —¿Lo hace? —Ajá. —¿Por qué no me dijiste que tenías un flechazo por Fallon? —Porque eres mi novio gay, y no quería que te pusieras celoso. —Pero Fallon no puede ser un socio. —Puede, si trae a sus propios clientes y activos a la mesa. La cosa con Aubrey fue que le pagamos como empleada, pero la tratamos como una socia y le dimos voz en la compañía. Pasamos de dos a tres sin infusión de fondos. Nunca invirtió nada más que su tiempo. —Eso fue un gran negocio. —Sí, pero tal vez si hubiera tenido que invertir, eso nos habría comprado más tiempo, conejito. —Has pensado en esto. —Sí, lo he hecho. —Odias estar donde estás. —Sí, lo hago. —Sólo que no sé si puedo hacer lo que odio en un nuevo lugar, incluso si es con Fal. Es como colgar cortinas en el infierno, ¿sabes? —Sí, lo entiendo completamente. —Entonces, ¿qué? ¿Debería llamarlo?

—Llama a Fallon. Si necesita que vaya a verlo, lo haré. —¿Lo harás? —Diablos, sí. —Te amo de verdad, —suspiré. —Lo sé. —¿Crees que hay algo malo conmigo? —Nada permanente. Pensé en eso. —Eres la única persona que conozco al que le ha enseñado el dedo 224 corazón un conductor de la ambulancia, —dijo. —¿Qué tiene que ver con lo que estamos hablando? —Eso sólo te hace tú, tú. —Pensé que iba a aparcar. Empezó a reír, y colgué y llamé a Fallon Strauss. 10/2017 —Ey, Jory, ¿estás...? —¿Podrías dejarme hablar contigo y no decir una palabra hasta que haya terminado completamente? —Oh, Dios… —Por favor, Fal. Suspiró profundamente, pero estuvo de acuerdo. Como regla general, podía hablar muy rápido cuando quería y la respiración se hacía innecesaria. Empecé con el hecho de que mi vida estaba actualmente en construcción y terminada, veinte minutos más tarde, con cómo tuve que abandonar las partes malas y construir sobre lo bueno. Era una buena parte, y Dylan también lo pensaba. —Déjame entender esto, —me gruñó. —¿Quieres que salte a lo profundo contigo simplemente con fe y convicción, y esperar que el

trabajo duro y una buena reputación sean suficientes para 225 sostenernos? 10/2017 —Más o menos. —Jor… —¿Hablarás con Dylan antes de decidirte? —Yo… —Por favor, Fal. —¿Es esto lo que es vivir en tu mundo? ¿Es como una maldita montaña rusa? ¿Qué iba a hacer yo? ¿Mentir? —Sí, un poco. —¿Un poco? —Él estaba incrédulo. —Por favor, Fal, estoy listo para intentarlo de verdad esta vez. Quiero decir, yo lo estaba la última vez también, pero la última vez, cuando golpeamos un espacio lleno de baches, yo fui como sí, está bien, tira la toalla, porque pensé que era yo y me iba a joder de todos modos, ¿sabes? Mejor acabar el ejercicio de terror, ser un adulto y eso. —¿Y ahora? —Ahora sé lo que estoy haciendo, y tengo una manera de tratar a la gente a la que pienso que van a responder. No quiero que mi ética dependa del balance final del dinero. Quiero hacer lo correcto por la gente todo el tiempo, y si llevo mi propia empresa, puedo, y creo que será realmente bueno. Yo sólo… —Jory… —Esto como que es culpa tuya, Fal. —¿Mía?

—Sí. Tú me ves. Sólo Sam, Dane, Dylan y Aja realmente me ven, 226 ¿sabes? Hay, como, cinco de vosotros en el todo el mundo que no piensan que soy una completa mierda. 10/2017 —Oh, Dios. —Y Shane, ¿verdad? —Me burlé. —A Shane le gusto, ¿verdad? —Sí, a él... —Y mi amigo Evan y su novio Loudon, ellos también. Ellos me ven. —Jory… —¿No quiere Shane que seas tu propio jefe? —Bueno, sí, siempre me lo dice. —Por favor, por favor con azúcar y miel, ve a Dylan. —¿Azúcar y miel? —Fal… —¡Joder! ¡Oh sí, lo tenía! —Hoy. ¿La verás hoy? —Joder, joder, joder. —¿Fal? —¿Cuándo? —Siéntate, toma una copa, te llamaré enseguida. —¡Soy tan idiota! ¿Por qué te escucho? —Porque es mejor cuando estamos juntos, Fal. —¿Cómo lo sabes? —Lo sé. Gimió en voz alta, y colgué y llamé a Dylan. Pude oír por cómo respiraba que ella era la que se estaba emocionando. —Estás muy feliz, D. —Sólo he estado esperando a que despertaras. —Podrías haberme sacudido.

—No, tenías que encontrar la confianza tú mismo. ¿Qué lo hizo? 227 —He estado pensando en eso durante meses, pero ayer... ayer, cuando estaba en el océano solo, sentí que no era nada, ¿sabes? 10/2017 —Y querías ser más. —Sí. —Sí. —Quiero decir, no estoy viviendo con alguna ilusión de que manejar mi propio negocio realineará los planetas o traerá la paz mundial o lo que sea, pero creo que, tal vez si, estuviera más feliz conmigo, entonces no estaría buscando que Sam fuera perfecto, o todos los demás. —Si fuese feliz en el trabajo, no sería una perra en casa. —¿Qué ha dicho tu marido? ¿Cómo se siente Christopher por ti y por mí de nuevo en la silla de montar otra vez? —Piensa que ya era maldita hora. —Dios. —Tengo dinero guardado, J. —Yo también, algo. —¿Y el resto? —Mira lo que dice Fal. Tienes que ir a verlo. —¿Dónde está? Iré ahora. Tomé una respiración profunda. —Tendremos que conseguir otro préstamo. —No, —me dijo ella. —Esta vez aceptamos la ayuda que todos nos ofrecieron la última vez, pero que nuestro orgullo no nos permitió aceptar. —Cristo. —Fuimos idiotas.

Dane estaba realmente dolido porque no le había pedido que invirtiera en mí cuando abrí mi propio negocio. —Sí, lo fuimos, —estuve de acuerdo. —Hablaré con mi hermano. —Hablaré con la mía, —me dijo. —Dios, realmente vamos a hacer esto, así de rápido. —Por favor, toda tu vida pasa muy rápido. Esa es la diversión de vivir a la manera de Jory. —¿A la manera de Jory? —Sip, al borde del asiento, conteniendo la respiración, saltando con 228 los ojos bien abiertos, de eso se trata, pero tienes que tener las pelotas para llevarlo hasta el final esta vez, Harcourt. Asentí. —¡No puedo verte! Mierda. 10/2017 —¡Sí! —Vale, —exhaló, —Estoy lista para saltar. Y apostaría su vida por mí, y tal vez también la de Fallon Strauss. —Oh Dios. —No vomites todavía, dime dónde está Fal. Y lo hice, e incluso si decía que no, lo estábamos haciendo, el show de Jory y Dylan, de nuevo. Llamé a Dane cuando le colgué el teléfono y simplemente descargué después de que dijo hola. —Respira, —me ordenó. Al parecer, necesitaba hacer mucho más de eso. —¿Y si Fal no quiere estar a bordo? —Entonces es un idiota. —Pero me comprometí con un nuevo trabajo, Dane. —¿Firmaste un contrato? —No.

—Entonces no estás comprometido todavía, Jory, y la idea de Dylan acerca la consultoría suena como si os beneficiaría a vosotros tanto como a Benchmark. —Dios. —Y tal vez a Benchmark le gustaría alojar a los consultores en las nuevas oficinas que están construyendo. —No. —No lo sabes. Tendrás que esperar y ver la amplitud de miras de Fallon, así como la de Benchmark. La gente te sorprenderá, Jory. Sólo 229 tienes que tener el coraje de dar ese salto de fe. —¿Por qué no me lo dijiste antes? —Porque nadie te infunde la creencia en ti mismo. La confianza proviene de dentro. —Eso es muy Zen. 10/2017 —Uno lo intenta. Traté de calmar mi corazón acelerado. —¿Cómo está Aja? —Al parecer debes venir a casa y ayudarla a pintar el cuarto infantil. —Lo haré. —¿Por qué no se pueden contratar pintores? —Porque le pides a tu familia que te ayude, Dane, para asegurarte de que se haga con amor. —¿Es eso así? —Sí. Él gruñó. Y entendí que estábamos hablando de habitaciones de bebés y préstamos comerciales todo al mismo tiempo. Él era muy astuto. —Vale.

—Vale, ¿qué? 230 —Vale, te escucho. —¿Lo haces? 10/2017 —Eres increíble. —Eso me han dicho. —Y arrogante. —Una vez más, he sido informado. —Te veré cuando vuelva a casa. —No espero que vuelvas a casa hasta dentro de otra semana, Jory. No me pongas a prueba. —No lo haré. —Déjame saber lo que decide Fallon Strauss. —¿Sabes quién es Fallon? —Lo sé todo, Jory. Dios, realmente lo hacía. —Siento mucho que no pudiera estar ahí para ayudarte a entrenar a Pedro. —Pedro conoce la oficina y sabe lo que está haciendo. No te necesitaba aquí. Y así puedo verlo como debería, sin ti como red de seguridad. —Pero aun así, te prometí que estaría allí. —Me encontraste un nuevo asistente, que era lo que me aseguraste que harías. Eso era lo que realmente necesitaba, tu compromiso y que cumplieras tu palabra. —Vale. —¿Todo arreglado? Siempre lo estaba después de hablar con Dane. Colgué, salí de la cama y me dirigí hacia las puertas del patio y las abrí. Era otro hermoso día en el paraíso, con el sol y la brisa y las

nubes y el azul profundo del océano. Aspiré el aire fragante en mis pulmones y sentí toda mi vida volver a centrarse de nuevo. Después de que me duché y cambié, cogí el teléfono y me dirigí a la casa principal para conseguir el desayuno. Me tomé un segundo para asegurarme de que estaba despierto cuando vi a Hayes Fisher sentado en una mesa con Aaron y Jaden y otro hombre que no conocía. —Jory, —dijo Hayes, levantándose, cruzando la habitación hacia mí. ¿Qué demonios? 231 —¿Qué estás haciendo en Hawai? —Me preguntó. —Puedo hacerte la misma pregunta. Se encogió de hombros. —Un amigo mío, Burke Ellis, me invitó a pasar el fin de semana con él y sus amigos de la universidad, y ya que despedí a Synergy, pensé 10/2017 qué demonios. —¿Has despedido a Synergy? —Le pregunté mientras daba un paso más cerca de mí, poniendo una mano en mi hombro. —Sí, lo hice. Le sonreí. —¿No encuentran chicos agradables, eh, sólo chicas agradables? —Sí, tenías razón. Eres muy perspicaz. —Sí, bueno, apuesto a que no recuperaste el depósito. —No, no lo hice, pero en realidad... ¿qué diablos haces aquí? Así que le expliqué acerca de mantener un perfil bajo, fuera del camino de un traficante de drogas psicótico, y de qué conocía a Aaron Sutter. —Solías salir con Aaron Sutter de Sutter Industries, Sutter Acquisitions, Sutter que construye hoteles en todo el mundo. —Sí.

—Dios, no es de extrañar que no estuvieras impresionado cuando te dije que era rico. Comparado con él, no lo soy. Me encogí de hombros. —No me importa una mierda el dinero. —Sí, Jory, lo sé, —dijo secamente. —Dime que alguien todavía va a renovar tu casa, eso sí. —Sí, por supuesto. —Dices por supuesto, pero... 232 —Sí, Jory, debería estar terminado para cuando llegue a casa dentro de dos semanas. —Estupendo. Tendrás que dejarme verla o, al menos, enviarme fotos. —Jory, me encantaría que pasaras mucho tiempo con... —¡Jory! 10/2017 Me incliné alrededor de Hayes, y Aaron estaba haciendo el gesto imperial, donde debería mover mi culo rápido. Lo miré con los ojos entornados. —Jory, permíteme hablar contigo, —comenzó Hayes. —¡Oh, por el amor de Dios, ven aquí! —Aaron me gritó. Le di a Hayes una palmada rápida en el brazo y me acerqué para llegar hasta Aaron. Cuando estuve lo suficientemente cerca, me agarró la mano y tiró de mí hacia abajo por lo que tuve que ponerme en cuclillas junto a su silla. —Sí, mi señor. —Oh, vete a la mierda, —me gruñó, la mano en un puño en la parte de atrás de mi cabello. —¿De qué conoces a Hayes Fisher? —Estaba trabajando en Synergy y nos contrataron para encontrarle una mujer. El jadeo de Jaden fue fuerte.

—¿Perdona, qué? —Dijo el hombre frente a Aaron justo antes de que empezara a ahogarse en su agua. Me reí y me levanté, rodeé con los brazos el cuello de Aaron y apreté fuertemente. Le besé la mejilla cuando me incliné de nuevo y me disculpé por la noche anterior. —Oh, no, cariño, fue culpa mía, —dijo, con los ojos suaves. —No, fue mía, —dije, liberándome ahora que me estaba abrazando de nuevo, inclinándome hacia un lado para besar la mejilla de Jaden 233 antes de levantarme y dirigirme hacia el buffet. —Espera, —me llamó. Me detuve y se puso de pie, alcanzándome mientras Hayes iba a la mesa y era recibido con una serie de preguntas de Burke Ellis que, estaba bastante seguro, le había invitado a pasar un fin de semana a Hawai no porque fueran sólo amigos. Podría haber querido que Hayes 10/2017 conociera a sus amigos, pero tenía “romance” en su cerebro, o su reacción a mi anuncio de que Hayes era bi no se habría encontrado con una experiencia cercana a la muerte. Todavía estaba tosiendo por tragar agua por el agujero equivocado. —Jory, —dijo Jaden suavemente, —¿por qué te has disculpado? —Estaba un poco necesitado anoche y puse a Aaron en una mala situación. Lo siento. —No dijo que te vio anoche. —Porque no quería avergonzarme, —le dije, lo que era una especie de verdad porque el hecho de que yo le había dejado tocarme, aunque fuera un poco, era malo. —Oh. —Quiero tortitas, —le dije. —¿Y tú? —¿En qué mala situación le pusiste? —Yo como que flirteé, y lo siento, Jaden. Por favor perdóname.

Él estaba estudiando mi cara. 234 —¿Podemos dejarlo atrás? —¿Te detuvo o lo detuviste? 10/2017 —No hubo detención, —mentí, porque no podía salir nada bueno de eso, —porque nada empezó. Sólo fue un flirteo. —¿Vas a decírselo al detective Kage? —Por supuesto. —¿Te perdonará? Sam estaría loco por haber estado a solas con Aaron Sutter, pero me perdonaría porque había terminado cuando lo necesité. Siempre le gustó eso. —Sí. El asintió. —Te perdono, Jory, porque ambos sabemos si le dijeras a Aaron ahora que lo querías de vuelta y que querías ir a la cama con él, me daría un buen arreglo y me pondría en un avión mañana. —Eso son estupideces, —le dije. —Eres todo lo que yo no fui. No te engañes. —¿El qué? —Se burló. —¿Que me permito quedarme y tú no lo hiciste? Apenas creo que eso cuente. Lo miré con los ojos entornados. —Sabes, Hayes Fisher me estaba mirando esta mañana, y lo vi, ya sabes, me echó un vistazo, pero cuando le sonreí, se disculpó y me dijo que le recordaba a alguien más. Bueno, ahora sé a quién se refería. Yo no quería discutir. Quería comer. —Voy a tomar las tortitas de plátano. La forma en que me miró, como si estuviera loco, me hizo sonreír.

De vuelta en la mesa, le di las gracias al camarero por el café y zumo de guayaba que me trajo. Era extraño, tenía Aaron a mi derecha y a Hayes a mi izquierda. —Entonces, Jory, —dijo Burke Ellis, —¿por qué dejaste Synergy? —Me despidieron, —dije, sonriéndole. Parecía horrorizado. —Oh. —Está bien. Tuve que resolver algunas cosas, y tienes que tomar lo bueno con lo malo, ¿sabes? 235 —Lo sé, —dijo con un movimiento de cabeza, los ojos en los míos. Comí y comí, y cuando todavía estaba comiendo, Jaden me preguntó si no tenía fondo. —Dane piensa que tengo una tenia. —Le sonreí. —¿Es Dane tu novio? —Me preguntó Burke. 10/2017 —Mi hermano, —dije con la boca llena. —Su hermano es Dane Harcourt, —Aaron le suministró. —El arquitecto. —Oh, Dios mío, ¿estás bromeando? —Burke se volvió para mirar a Hayes. —¿No has estado esperando como seis meses para ver a ese hombre? El asintió. —Sí, lo hago, y desayunamos juntos hace mucho tiempo, él y yo, por Jory. —Oh, qué maravilloso. —Sí, lo fue, —Hayes estuvo de acuerdo, la mano en mi espalda. — Vas a entrar en un coma de comida, sabes. Asentí, pero no dejé de comer. —Jory, nos vamos a ir todos a la playa después de esto. Deberías venir.

Y la idea de yacer por ahí asándome bajo el sol caliente era atractiva, pero no quería entrometerme más de lo que ya había hecho. —Creo que voy a dar un paseo por la ciudad y buscar cosas para llevar a casa. —Puedes hacerlo más tarde, —me dijo. —Ven a vegetar en la playa. —Vamos a hacer snorkel, —me dijo Jaden. —Deberías venir. —No, no, gracias. —Les dije. —Yo tuve suficiente del gran azul ayer. 236 —¿A qué te refieres? —Me preguntó Hayes. —Creo que el océano me puso en el camino correcto. Cualquier otra cosa es sólo tentar al destino. —¿Sabes siquiera de lo que estás hablando? Pero yo, por fin, lo hacía. 10/2017 Pasé el día solo, lo cual fue bueno porque cuando Fallon me llamó y me dijo que sí, que tiraría los dados conmigo, se arriesgaría y se zambulliría hasta el fondo, pude celebrarlo con granizado y sushi, que era todo lo que quería hacer. Los detalles, y había un millón, los haríamos juntos cuando llegara a casa. Pero a él yo le gustaba, le gustaba Dylan, y aún mejor, a Benchmark le gustó la idea de pagarnos cuando hiciéramos que algo sucediera y no todo el tiempo. No tenía idea de en qué me había metido, pero se sentía bien, correcto, y cuando llamé, de repente, a Aubrey para contárselo, también estuvo emocionada.

—Estoy embarazada, Jory, —me dijo, y yo estuve feliz aunque sabía que Sam quería hijos también, y me pregunté cuándo y cómo iba a arreglar esto para él. Mi muy tradicional hombre quería ser padre, y tenía que empezar a pensar en la logística de eso. Mientras caminaba por la ciudad de Haleiwa, las tiendas de surf, las joyerías, los restaurantes, los helados y un mercado de pescado, empecé a pensar en cómo sería mi vida con Sam cuando volviera a dirigir mi propio negocio y él fuera un 237 oficial Marshal. Con las cosas arregladas, una familia sería lo siguiente. Sólo la idea de tener hijos con Sam Kage hizo que mi estómago se retorciera en nudos por la anticipación. Yo quería eso más de lo que él sabía. Era lo único que nunca me preocupó que probablemente me debiera haber asustado más. Realmente quería ser el padre de 10/2017 alguien. Para cuando volví, todos habían vuelto de su aventura oceánica, o eso escuché. Yo no iba a buscar a nadie porque había sido invitado por Ipo, a quien había visto en la ciudad, a ir a bailar con ella, Makana y Tommy. Me cambié a unos viejos pantalones vaqueros descoloridos, una camiseta negra ajustada y zapatos de vestir, y me recogieron a las seis. Fuimos a comer en un lugar mexicano que hacía unos tacos de camarones mortales y unos realmente buenos margaritas. Invité y se conmovieron mucho, y luego fuimos a un club y bailamos como locos. Tuve a Ipo y sus amigas por todos lados, y los chicos se pusieron celosos, y bebimos como peces, y pasé el mejor momento. Habría invitado a los otros, pero Jaden me había dicho que el plan había sido visitar a un amigo de Aaron que vivía en Hawai Kai, al otro lado de la isla. La casa aparentemente era una propiedad de cinco millones de

dólares en la playa, y no estaba seguro de cuánto tiempo estarían allí de fiesta. Me habían invitado, pero pude ver que Jaden realmente no me quería allí, y en realidad no tenía ganas de ir. Yo estaba pasando un rato mucho mejor bebiendo ponches plantación25 en tarros de mermelada. Cuando el club cerró a la una, fuimos a la casa de Tommy, y su madre se despertó y cocinó para nosotros. Me disculpé, pero esto era estilo hawaiano, la gente venía a todas horas del día y la noche, y les daban la bienvenida y se aseguraban de que se quedaran llenos. Nos 238 hizo el desayuno, pan dulce, tostadas francesas y huevos y jamón de país. Ayudé a limpiar después, y eso, más que nada, fue apreciado. Llegué a las tres y me dirigía hacia mi casa cuando oí voces en la terraza. Sorprendentemente, Aaron, Hayes, Burke, y otros tres estaban allí 10/2017 sentados en una mesa con botellas abiertas de vino. —Jory, —Aaron suspiró, tendiéndole la mano. —Ven aquí. Me acerqué a él y noté inmediatamente cómo le brillaban los ojos. —¿Cuántas bebidas has tomado esta noche, Sutter? Su sonrisa era perversa. —No sólo bebidas. Entendí. —¿Qué has tomado? —Lo normal. Hizo la fiesta mejor. —¿Éxtasis? Él agitó sus cejas hacia mí. —Ya veo. 25 La autora usa las palabras “plantation punch” pero lo más aproximado que he encontrado es “planter´s punch”, un cóctel de ron oscuro, varios zumos, sirope de granadina, sirope de azúcar, y angostura. Fuente: Wikipedia.

—Como si nunca lo hubieras hecho. 239 —No, lo sé, no estoy aquí para juzgar. —Jaden hizo un montón de poppers. 10/2017 Me pregunté por qué. —Bueno, yo, um, pensé que esta noche ibais a estar con amigos, chicos. —Nop, —Hayes intervino. —Fuimos a la fiesta, hicimos lo que quisimos, pero no había nadie allí que valiera la pena tener, así que volvimos. Me volví hacia Burke. —¿Puedes traducir eso para mí? Él se rio entre dientes. —Era una fiesta de reproducción26, Jory. Todos nos quitamos la ropa y follamos toda la noche y yo, por mi parte, estoy agotado. —Bonito, —dije, sonriendo. —¿Tuvimos relaciones sexuales seguras? —Oh, por supuesto, —dijo con desdén. —Sólo, ya sabes, muchos chicos, algunos desnudos, otros con equipo de bondage, no importa. —Ah. —Tenían un columpio. —Lo cual suena divertido, —me burlé. —¿Nunca has estado en una? —¿Qué? ¿Una orgía? —No, sólo una fiesta en la que simplemente se folla. Una orgía es tan caída del Imperio Romano, ¿sabes? —Así que de la temporada pasada, —me burlé de él. 26 En el original se usa la expresión “breeding party”. Breeding en argot gay es tener sexo sin protección entre dos hombres con el propósito de eyacular dentro uno del otro. Fuente: urban dictionary.

—Exactamente. Él era divertido. —Pero en realidad, ¿nunca has estado en una habitación con veinte o treinta hombres desnudos o has estado en un club de sexo o algo así? —No. Burke miró a Aaron. —¿Cómo es eso posible? Te encanta esa escena. 240 Se encogió de hombros y Burke volvió a mirarme. —Oh, Jory, cariño, no tienes ni idea de lo que te has estado perdiendo. —Estoy seguro de que viviré. —Dime que al menos has estado en un ménage una vez en tu vida. —No, nunca tuve ese deseo. 10/2017 —¿Y tus parejas? —No lo sé. Nadie me lo mencionó nunca. —Eso me parece interesante, —dijo Burke, mirando a Aaron. —Y, Jory, cariño, es divertido. Puedes estar jodiendo a un tipo y tomando a otro y chupar a otro tipo todo al mismo tiempo. —Parece mucho trabajo y mucha más concentración de la que soy capaz. —Creo que tendrías una fila de tipos que te querrían dar por el culo, Jory, igual que Jaden ha hecho esta noche. Me volví para mirar a Aaron. —Oh, aquí viene, el juicio. —¿Dejas que otros chicos follen a Jaden? —Por lo menos entendí la necesidad de los poppers. —Jaden hace lo que quiere en esas fiestas, igual que yo. Y él sabe que me gusta ver cómo le atan y le golpean duro.

¿Le gustaba? 241 —¿Jory? ¿Desde cuándo compartía Aaron Sutter? 10/2017 —¿J? —Lo siento. —Dime. —No es nada. —No, tienes la expresión de \"no lo entiendo\" en la cara, sólo suéltalo. Lo miré con los ojos entornados porque, en realidad, estaba perdido. —¿Estás bien con que otros hombres jodan a Jaden, con compartirlo? —Mientras pueda ver. —Ah. —Dios, odio cuando hace eso, —dijo Hayes de repente desde el gallinero. —Es tan crítico y condescendiente. —Sí, lo es, —Aaron estuvo de acuerdo. —Entonces, en lugar de hacerlo, debería aprender algunos malditos modales y escupir su pregunta. —Sólo... —Lo escudriñé. —No tiene mucho sentido. —¿Qué es lo que no? Tuve que articular mi pregunta. —Bueno, ¿recuerdas ese fin de semana que pasamos en Napa justo antes de que tuvieras que ir a Berlín esa vez? —Quieres decir cuando quería que fueras conmigo, pero dijiste que no tenías el dinero, y cuando me ofrecí a llevarte, nosotros…

—A nadie le importa una mierda la jugada a jugada. Estaba 242 pensando en esos dos tipos que conocimos, los cirujanos, ¿te acuerdas? 10/2017 Me miró con los ojos entornados. —Y todos nos caímos bien, y fuimos a cenar con ellos, y luego después de que volvimos a su habitación para beber y… —Oh, —dijo, cortándome, —sí, lo recuerdo. Lo miré fijamente, esperando. —¿Qué? —Bueno, entonces no lo entiendo. Sus cejas se fruncieron cuando me miró. —Quiero oír la historia, —intervino Burke. —No hay historia, —dijo Aaron a su hermano de fraternidad. —Los buenos médicos querían que Jory y yo tuviéramos sexo con ellos, y dije que no. —¿Por qué no? —¿Eran desagradables? —preguntó Hayes, riendo entre dientes. —No, ambos estaban muy buenos, —les dije. —Sólo no… —Entonces, ¿por qué no? —Le preguntó Burke. Sacudió la cabeza. —¿Aaron? —Le presionó otro tipo. —Simplemente no me apetecía, Ken, —le dijo, identificando al desconocido para mí. —¿No te apetecía o no querías compartir a Jory? —Le preguntó Burke. —Yo sabía que eso habría hecho que Jory se sintiera incómodo, — dijo Aaron finalmente.

—Creo que todos sabemos quién no estaba cómodo, —dijo Ken con voz ronca. Hubo un extraño silencio incómodo antes de que Hayes me hiciera un gesto, dándole palmaditas a la silla vacía a su lado. —Ven a sentarte. —¡Oh, que te jodan! —Le dije. —Son casi las tres y media de la madrugada. Me voy a la cama. —Te ves bien, —me dijo Burke. —¿Qué has hecho esta noche? Y después de que se lo dije, todos estuvieron de acuerdo en que mi 243 noche sonaba bien también. No tan bien como acostarse, recibir y dar durante horas, pero sin duda divertida. —Tú siempre lo pasas bien, —me dijo Aaron, levantándose y agarrándome de la mano. —Y siempre te ves caliente. Yo llevaba una camiseta y vaqueros y zapatos de cordones negros. 10/2017 Era el epítome de lo corriente. —Estás borracho, Sutter, —le dije. —Deberías irte a la cama. —Y sabes todo sobre estar borracho, ¿eh, J? ¿Cuántas veces llevé tu culo a casa cuando estábamos juntos? —Con esa nota, —dije, soltando mi mano. —Buenas noches. Estuve al otro lado rápido y luego afuera, caminando hacia mi cabaña. Había olvidado por un segundo que Aaron Sutter siempre, invariablemente, terminaba haciéndome sentir como una mierda. Era su don. Dentro de mi cabaña, me quité la ropa y tomé una larga ducha caliente. No había cucarachas, y sabía que no habría. Ipo me había informado de que las grandes vivían afuera, no dentro, y que mientras mantuviera las cosas moderadamente cerradas, no debería tener visitas nocturnas, sólo una de vez en cuando. Al parecer, no importa lo limpia que mantuvieras tu casa, ibas a tener bichos. Era el

trópico después de todo. Ella dijo que el chirrido que había estado oyendo esa era una buena cosa, significaba que los gecos estaban fuera, y se comían a las cucarachas. Habíamos jugado al juego de “lo que preferirías tener en tu casa” y llegamos a la conclusión conjunta de que entre los insectos o los lagartos, los lagartos eran preferibles. Cuando salí de la ducha, secándome el pelo, una toalla envuelta alrededor de mi cintura, oí los golpes en mi puerta. Aaron estaba allí cuando abrí. 244 —¿Qué? —Lo siento. Lo miré con los ojos entornados. —¿Cuánto tiempo has estado aquí? —A quién le importa, perdóname. —¿Perdonarte? 10/2017 —Sí. —Perdonarte por ser un idiota, —le dije maliciosamente. —Sólo… lo siento, y sabes que nunca le digo eso a nadie. Y no lo hacía, lo que era realmente demasiado malo. —¿Por qué peleas conmigo? —Se quejó de mí. —No estoy haciendo nada. Es todo cosa tuya, —le aseguré. Frunció el ceño, me empujó a un lado y cayó de cara en mi cama. —Quiero dormir aquí, ¿de acuerdo? —dijo, pronunciando sus palabras. —Sólo déjame, joder. Puse los ojos en blanco mientras me seguía secando el cabello. Dejé la puerta abierta porque pensé que Jaden estaría justo ahí. Yo estaba equivocado, sin embargo. Fue Hayes. —Jory, quería... Oh. —Se sorprendió al encontrar a Aaron, ahora desmayado en mi cama, tendido. —Ver si estabas bien después de que empezara a meterse contigo.

—Estoy acostumbrado. —Le sonreí. —Siempre degenera en eso, 245 por lo que ya no estamos juntos. 10/2017 —Te das cuenta, por supuesto, de que está loco por ti. —Él puede que piense que sí, pero no lo está. —Jory, por lo que ha dicho después de que te has ido, eres el único novio que ha mantenido solo para sí. Dijo que pensar en que otros hombres te follaran, incluso ahora, lo pone enfermo. Asentí. —Quiero decir que esta noche, todo lo que ha hecho ha sido mirar, ¿sabes? Algunos hombres, eso es todo lo que hacen. Se sientan y se masturban, observando, y otros están en el suelo follándose y chupando y todo lo demás. —Suena caliente. —No, no lo hace, no para ti. —Ey, veo tanto porno como el que… —Pero si tuvieras la oportunidad, ¿harías porno? ¿Estarías de acuerdo en ser el tipo en el columpio con nueve chicos esperando para joderlo? —El porno puede ser sólo dos chicos tonteando también, Hayes. Algunas de las cosas más calientes que he visto en mi vida es un hombre suplicando y el otro tipo dándole. —Sí, pero no estoy hablando de eso. Estoy hablando de una habitación llena de chicos. Esta noche vi a Jaden ser jodido por, al menos, veinte chicos. En un punto había un círculo a su alrededor, y se turnaban uno tras otro con él chupando a los chicos al mismo tiempo. —¿Y lo disfrutó? —Aaron disfrutaba de verlo hacerlo, y Jaden seguía revisando para asegurarse de que estaba mirando.

—Bueno, entonces debió haberlo disfrutado. 246 —Tengo que decirte que cuando yo lo estaba jodiendo, estaba imaginando que eras tú. 10/2017 —Qué amable, gracias. —Jory, —dijo, manos en mis bíceps. —Yo… —¡Jory! Miré al otro lado del jardín y encontré al dueño de la voz. Jaden caminaba rápido para llegar hacia mi puerta. —Ey, —dije, bostezando, —¿puedo dormir en tu cuarto y tú dormir aquí con él? Hizo una mueca. —Nuestro bungalow es mucho mejor. —Entonces pídele a algunos de sus amigos que lo muevan porque necesito una cama. Tosió. —¿Por qué está aquí? —Eso debería ser bastante obvio, —respondió Hayes. —¿Qué? Y me di cuenta de que no sólo Aaron estaba borracho y drogado, sino que también Jaden. Estaba teniendo dificultades para concentrarse en mí. —Mírame, —le dije. Los ojos de Jaden volvían a ser marrones con la ayuda de las lentes de contacto, y le dije que Aaron pensaba que había ido a su propia habitación. —¿Qué? —Hayes estaba incrédulo. —No estás ayudando, —le dije, volviendo a Jaden. —Ve a buscar a esos tipos con los que Aaron estaba bebiendo para venir a moverlo. Todavía deben estar en el porche.

El asintió. —Vale, Jory, enseguida vuelvo. Lo siento por él. —Está bien, todo está bien. Una vez que se fue, le pedí a Hayes que vigilara a Aaron mientras me cambiaba a mis pantalones cortos de dormir. Cuando abrí la puerta del baño, estaba justo allí. —¿Está bien? —Está bien, —dijo, extendiendo la mano, poniéndola en el costado de mi cuello. 247 Le aparté la mano y me moví a la habitación. —Jory. Mis ojos se dirigieron a Hayes. —Te das cuenta de que en comparación contigo, Jaden, aunque joven y bonito y musculoso, es sólo una imitación barata. Quiero decir 10/2017 que he conocido a algunos chicos hermosos en mi vida, y algunos de ellos son mantenidos en un estilo mucho más lujoso del que Aaron mantiene a Jaden, pero son todos lo mismo, cuidados, bronceados conejitos de gimnasio. —Ve al grano. Dio un paso adelante. —Le pregunté a Aaron sobre ti hoy, y él me ha dicho que no tenía ninguna posibilidad en absoluto. Ha dicho que apenas le permitías pagarte la cena todo el tiempo y que te separaste justo después de que él te pidiera que te mudases. Quería poseerte y dijiste que no. —Nadie me posee, —dije, mirándolo fijamente. —No, lo sé, es sólo que Aaron me dijo que salir contigo... —¿Disculpa, qué? —Jory, solo quiero que nos conozcamos. No quiero ser tu papi. No quiero comprarte cosas y vestirte. En serio, sólo quiero conocerte, y

de verdad, quiero salir contigo y escucharte hablar porque el desvarío me tranquiliza como no sé qué, y... —¿De qué estás hablando? No puedo salir con nadie. Él soltó una risita cansada. —Cariño, vamos, esta mierda del detective es tan vieja. ¿Qué detective, Jory? ¿Dónde está? Estás de vacaciones solo. No hay nadie contigo en casa o aquí, ¿y no estás cansado de fingir? Sólo vamos, Jory, confiesa. ¿Cuánto tiempo hace que terminasteis tú y Sam? 248 ¿Cuánto tiempo hace que os separasteis? —Aquí está la puerta. —Señalé. —Por favor, úsala. —Jory. —Trató de hacer su voz calmante, cerrando la distancia entre nosotros, dando un paso delante de mí, las manos sobre mis hombros. —Sé que tienes miedo, pero juro por Dios, es hora de dar otra oportunidad a alguien. Déjame sacarte, y veamos qué podría ser 10/2017 esto. Nadie me estaba escuchando. Estaba hablando, salían palabras, pero... nada. ¿Por qué no estaba diciendo nada....? —¡Oh! —Jadeé, lo que sorprendió a Hayes. —Jory, qué... Me alejé de él para que sus manos, que se habían asentado en mis caderas, tuvieran que moverse. —Vosotros sois todos ricos, —dije, como si por supuesto eso lo explicara todo. —Estáis acostumbrados a conseguir lo que queréis, así que evidentemente pensáis que cualquiera, hombre o mujer, está listo y jadeando por entrar en vuestra vida, entrar en vuestra cama... Jesús, ¿cómo pude olvidar eso? —Jory… —El ego que todos vosotros debéis tener... —Sacudí la cabeza. — ¿Cómo vivís así?

—¿Qué? No, eso es… 249 —Eso es, —le dije mientras escuchaba los pies afuera y caminaba hasta la puerta y agitaba la mano. Jaden volvió con otros tres hombres y juntos, con esfuerzo, levantaron a Aaron Sutter, magnate, mega millonario y bebé de fideicomiso, de mi cama y salieron por la puerta. Empujé a Hayes detrás de ellos y cerré la puerta en su cara. —Esto es verdaderamente maduro, Jory, —me gritó desde fuera mientras echaba el cerrojo. Pero era mucho mejor que darle un puñetazo en la cara, así que pensé que estaba teniendo la superioridad moral. Le enseñé el dedo corazón a través de la puerta, sin embargo, y me sentí mejor después. 10/2017

Capítulo 15 Fui a nadar antes del almuerzo y estaba saliendo, listo para comer, 250 cuando vi a todos los demás en el porche. Se habían perdido el desayuno y el brunch, y ahora, hacia las doce y media, se habían 10/2017 levantado, dolorosa, lentamente, con muchos gemidos y quejidos, desde sus ataúdes. Saludé con la mano, y Burke fue el único que levantó una mano en saludo. Caminando por la playa desde el agua, la arena caliente pero no ardiendo bajo mis pies, vi a Aaron sonreírme por detrás de sus gafas de sol de gran tamaño. —Ey, Paris, ¿cómo te va esta mañana? —me burlé. Me enseñó el dedo corazón. —Dios, Jory, —Burke suspiró. Lo miré. —Me gustaría despertar con la vista de ti saliendo del agua cada mañana. Fue algo agradable de decir. —Yo también, — Aaron suspiró. —Tienes suerte de que Jaden todavía está durmiendo, —otro hombre que no conocía se burló antes de gemir. Fue demasiado movimiento. —Dime, Aaron, —dijo Hayes mientras inclinaba la cabeza, mirándome. —¿Tiene Jory ese bonito color por todas partes?


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